Capítulo 7

-Odio tener que dejarte aquí, Nessie - susurró Jacob en el oído de su asistente.

El BMW de Jacob estaba aparcado en un estacionamiento publico de tres pisos frente a la estación del metro. Estaban cómodamente sentados en el asiento trasero, Sam estaba fuera del auto esperando a que la pareja empalagosamente acaramelada terminara de despedirse.

Era lunes por la mañana, Jacob vestía el traje gris que había llevado a casa de Renesmee desde el viernes. Sam los había recogido fuera del departamento de la chica y condujo hasta la ultima estación del metro que la chica tomaba para llegar al trabajo.

-No podemos llegar juntos, Jake - susurró Nessie acomodando la corbata azul rey de su jefe/novio.

-Lo se, eso lo hemos hablamos, pero... No quiero que tomes el metro, es peligroso y mas para alguien como tu.

-No es peligroso... bueno siempre y cuando uno sepa cuidarse. Ademas siempre llevo gas pimienta a la mano y desde que mi maestra de Economía del Hogar de mi ultimo año de preparatoria nos inscribió a ambas en clases de defensa personal... bueno... se dar uno que otro golpe.

-Me asegurare de no cruzarme en tu camino cuando estés enojada - bromeó La Bestia antes de robarle otro beso a la dueña de los labios mas suaves que el alguna vez hubiera probado.

-Espera, que quisiste decir con alguien como tu.

-Pequeña, bonita y adorable - Renesmee torció el gesto, pero amo la descripción.

-Debo irme, sino llegare tarde al trabajo y mi jefe es muy estricto - Nessie tomó sus cosas y abrió la puerta trasera izquierda con la intensión de salir del auto, pero La Bestia la retuvo.

-No te tomes como algo personal mis gritos de esta semana, de acuerdo? Me mataría verte llorar de nuevo por mi culpa.

-No te preocupes, ya estoy acostumbrada a que me grites, lo hiciste la semana pasada -Nessie se encogió de hombros-. El llanto de mi cumpleaños fue por eso... por que era mi cumpleaños, me habías gritado, estaba sola en la oficina un viernes por la noche... Todo se junto... Hace mucho aprendí que de nada sirve llorar, esa noche fue una excepción - mintió completamente. Pero no quería que Jacob la viera como una debilucha.

-Hasta el viernes, mi Nessie - susurró antes de besarla por ultima vez en la semana.

-Hasta el viernes, Jake.

.

-Buenos días - saludó Renesmee el martes por la mañana a los que se encontraban en el pequeño cuarto de descanso con las cafeteras, en K.B & Asociados.

Se dirigió a la cafetera exclusiva de su jefe, en sus manos llevaba con bote de café tostado comenzó a prepararle el café a La bestia, como cada mañana.

-Por que solo tu jefe bebe esa exquicites y nosotros tenemos que beber esta porquería? - Seth Clearwater se acercó a ella mirando con repulsión su taza de café.

-Por que el es... El así lo quiere -estuvo a punto de decir el dueño-. Pero es bienvenido de traer su propio café, señor Clearwater, no hay ninguna norma que lo impida.

-Ya te he dicho que me llames Seth, Ren.

Renesmee se estremeció, odiaba que Seth -gerente de finanzas- le dijera Ren.

-Lo se, señor Clearwater - respondió esperando el café de La Bestia.

-Vendrás este viernes a la fiesta de cumpleaños de Claire? - preguntó Seth acercándose mas a Renesmee.

-No se quien es Claire. Pero dígale feliz cumpleaños por mi.

-Oh vamos, alguna vez te diviertes, Ren? - Seth apoyó la cadera derecha en la encimera.

Si, los fines de semana en mi departamento junto a Jacob Black - pensó Nessie, pero prefirió quedarse callada.

-Hola, Renesmee! -saludó muy contenta Bree entrando a la sala de descanso-. Necesito que vayas a mi oficina después de que le lleves el café a tu jefe -le guiñó el ojo con complicidad.

Renesmee se había acostumbrado a darse una vueltecita por la oficina de su amiga, mientras su jefe estaba ocupado bebiendo su café. Ya no le tenia miedo a La Bestia... bueno ya no tanto.

Seth sonrió en dirección a Bree, con la intención de hacerle el rutinario comentario con connotaciones sexuales, pero Bree se le adelantó:

-En tus sueños, Clearwater.

Renesmee ahogó una sonrisa, pero luego le dio pena la cara decepcionada de Seth; no era un secreto que Seth estaba loco por su amiga. Sirvió el café de La Bestia en su usual taza azul marino que parecía que habían sacado de Central Perk de la serie Friends, y vio que que había preparado mas café del habitual, tal vez por la distracción de Seth. Se le había olvidado cuantas cucharadas llevaba y puso una extra.

-Señor Clearwater -murmuró en su dirección-, seria tan amable de vaciar la cafetera del señor Black por mi.

Seth se giró con la intención de decirle que ese era su trabajo no el suyo, pero vio como ella le sonrió y al ver lo que sobraba de café calculó que el liquido sobrante era para una taza regular.

Seth lanzó su café a la tarja y lo enjuagó con agua, con una gran sonrisa se acercó a la cafetera de Jacob y en cuanto saboreó el café se sintió como de siete años y estuviera cometiendo una travesura. A partir de ese instante se olvidó de Bree.

-Su café, señor Black - murmuró Renesmee dejando la taza al lado izquierdo de Jacob, como lo había hecho durante mas de tres meses.

Como era costumbre La Bestia ni le dio las gracias, pero esa mañana algo pequeño se rompió en Renesmee. Sabia que ella y Jacob debían de fingir en la oficina. El debía de seguir tratándola como antes, no podía cambiar de la noche a la mañana, pero tenia que ser tan indiferente con ella a puertas cerradas? Que no se sentía como ella cada vez que estaban solos?

Renesmee sentía que el corazón le iba a explotar cada vez que lo veía, cada vez que entraba a su oficina. Ya no se sentía nerviosa, sino emocionada, feliz... enamorada.

Que el no se sentía de la misma manera? Al parecer no, por que Renesmee se marchó a su escritorio sin haber conseguido siquiera una mirada de su novio secreto.

Triste, se fue a la oficina de Bree y la escuchó hablar pestes de La Bestia quien la tarde anterior en una junta, la había hecho quedar en ridículo y rechazó la campaña de primavera-verano de Brandon Couture, y le había pedido una nueva para el próximo lunes cuando se reunirían con Alice Brandon en su taller.

Nessie no sabia si iría a la junta con Jacob, ella nunca iba con el a ese tipo de reuniones, pero el domingo por la tarde le había dicho que la llevaría, que quería que conociera a Alice.

El miércoles Nessie de sentó frente a la computadora después de llevarle el café a La Bestia y comenzó con su trabajo matutino rutinario: revisar el correo electrónico de su jefe, revisar los boletines y memorandos de los demás departamentos, enviando respuestas esquematizadas, reenviandole a su jefe documentos importantes, contestando el teléfono.

-Oficina de Jacob Black - murmuró al teléfono antes del medio día.

-Hola, buenos días. Soy Edward Cullen, puedo hablar con Jake?

-Un momento, señor Cullen.

-Doctor. Doctor Cullen.

-Un momento, Doctor - Nessie oprimió un pequeño botón rojo en el teléfono y marco 114, la linea directa a Jacob.

Edward se preguntó por que diablos había corregido a Nessie. Por que había restregado su titulo de esa manera, cuando nunca lo había hecho?

-Señor Black, tengo en la linea al Doctor Cullen.

-Pásamelo, pásamelo, pásamelo.

Renesmee se alejó el teléfono del oído y lo miró extrañada. Cuando en la vida Jacob había estado tan emocionado por una llamada telefónica?

Nessie oprimió de nuevo el botón rojo.

-Doctor Cullen, lo comunico con el señor Black - oprimió el enlace esperando escuchar a Jacob al otro lado de la linea antes de colgar.

-Gracias, Nessie.

Al escuchar como el Doctor Cullen se despedía de ella, ahogó un grito.

El... el sabia? Quien era ese Doctor Cullen y por que sabia quien era ella?!

-Le dijiste Nessie a Nessie? - cuestionó Jacob.

-Como querías que le dijera?

-No se... aun no le he dicho que tu y Bella saben de ella, mucho menos que todos la llamamos Nessie. Y por que me llamas a la oficina y no al celular?

-Mi batería murió. Y como vas con ella, Jake?
La Bestia suspiró antes de contestar.

-Me es muy difícil, Ed. Es una maldita tentación! Quedamos en que seguiríamos tratando igual que antes, que solo de viernes por la tarde a lunes por la mañana seriamos novios... Pero es tan difícil! Veo como me mira con sus enormes ojos tristes y lo único que pienso es en besarla y abrazarla.

-Si, claro. Solo besarla y abrazarla - se burló Edward en su consultorio, acomodando los juguetes de la sala de espera mientras llegaban sus pacientes pequeños y adorables.

-Si... ese es otro problema, Ed. Nessie... ella... Ella es virgen.

-Que?!

-Lo que oyes... ella es virgen.

-No creo que lo siga siendo la próxima semana o si?

-Tiene que. Tengo que controlarme. Todos los días en cuanto llego al departamento lo primero que hago es darme una ducha helada. No fría, helada. El lunes tuve que ponerme una bolsa de papas congeladas.

Edward soltó una carcajada.

-Deja de burlarte! Como si tu no lo hubieras hecho antes.

-Claro, pero tenia dieciocho años y estaba esperando a Bella. Tu tienes al alcance de tu mano al amor de tu vida. Tómala!

-Primero quiero llevarla con un doctor y hacerme unos análisis para que vea que no tengo nada.

-Vaya, Jake. Eso es muy maduro y responsable de tu parte - murmuró Edward sin rastro de burla.

-Voy a cuidarla de pies a cabeza, Ed. De casualidad no conoces a ninguna doctora eficiente y discreta aquí en Nueva York?

-Solo conozco al Doctor Rhys.

-Doctor? No. Tiene que ser doctora.

-Vaya con tus celos, cavernicola - Edward se sentó frente a su escritorio y comenzó a teclear en su computadora buscando en sus contactos.

-No es solo por eso grandisimo idiota! Nessie es virgen, crees que se va a sentir cómoda con un doctor?

-Aaah.

-Aaah - Jacob imitó a su amigo.

-Perdón, mis pacientes aun no necesitan de esas cosas y a veces se me pasan ciertos detalles.

-Ni cuenta!

-Vas a seguir burlándote de mi o quieres el nombre de una doctora? - espetó Edward alejando la vista de la computadora.

-Esta bien.

-Mas tarde le llamare al doctor Rhys y le preguntaré, a mas tardar mañana ya te tendré un nombre y con un poco de suerte... incluso una cita.

-Gracias, Ed.

-De nada.

-Y como esta Bella? Ya me perdono por haberla despertado la semana pasada?

-Creo que ya.

-Bien.

-Creo que iremos para Navidad.

-A donde? Aquí? A Nueva York?

-Sipi - respondió Edward de manera infantil entrando en su papel de pediatra accesible, amigo de sus pacientes.

-Sipi? - se burló Jacob.

-Si, sipi y que?!

-No nada, nada... Eso es genial, Ed! Ni piensen en quedarse en un hotel. Nessie puede quedarse conmigo y ustedes en su departamento.

-En Queens?! - gritó Edward casi con horror.

-No, imbécil! Ahí no. En el departamento que le acabo de conseguir en mi edificio.

.

El jueves, Jacob le había dicho a Renesmee por la mañana que se quedaría después del trabajo y que encargara comida para ambos. Nessie se emocionó y comenzó a fantasear con La Bestia y con lo que harían al estar los dos solos en la oficina como antes. Solo que esta vez seria muy diferente, esta vez Nessie tal vez podría sentarse junto a el, distraerlo un poquito del trabajo robandole un beso o dos. Jacob lanzaría los documentos del escritorio para sentarla a ella sobre el mueble y besarla hasta robarle el aliento. La Bestia subiría sus grandes y fuertes manos por sus muslos hasta subirle la falda color grafito hasta la cintura, le arrancaría las panties de manera salvaje y la poseería por primera vez.

Nessie no se negaría, al contrario, se vio a ella misma rogándole por mas.

Pero sus pequeñas fantasías -pequeñas comparadas con las que Jacob se estaba imaginando en ese mismo momento- se hicieron añicos cuando llego una hermosa chica de lustroso cabello negro, piel dorada y unas pestañas kilometricas que enmarcaban sus hermosos ojos negros. Era alta y delgada, parecía una hermosa y exótica Angel de Victoria's Secret.

-Vengo a ver a Jacob - le dijo a Nessie con una hermosa voz que complementaba con su apariencia, pero había algo calculador en sus ojos.

Así nada mas, sin un buenos días o un hola.

-Tiene cita con el señor Black? - preguntó Renesmee con amabilidad, dirigiendo su mirada a la pantalla de la computadora para ver si el nombre de la chica estaba entre las citas ya programadas.

-Yo no necesito una cita para ver a Jacob - exclamó la morena con superioridad.

El estomago de Renesmee se hizo nudo. Algo le dijo que la recién llegada tenia algo que ver con La Bestia.

Claro! Era lógico, dos personas tan hermosas como la morena y Jacob debían pertenecer juntas.

-Me puede decir su nombre para anunciarla con el señor Black - pidió Nessie tomando le teléfono respirando profundamente tratando de calmar aquellos celos asesinos que la estaban invadiendo.

-Renesmee donde diablos están los documentos que me trajo ayer...? -se interrumpió La Bestia a media frase, cuando vio a la mujer frente al escritorio de Renesmee-. Rachel...! Que estas haciendo aquí?

-Un año sin vernos y esta es la manera de recibirme, Jake? - Rachel levantó una perfecta ceja depilada y sonrió sin mostrar los dientes.

Rachel. Se llama Rachel! Todo en esta mujer es malditamente perfecto?! - se preguntó Renesmee, maldiciendo su propio extraño y retorcido nombre.

Pero se alegró un poquito al ver la expresión atónita y de pocos amigos de La Bestia, pero esa alegría le duró muy poco. Jacob y Rachel corrieron el uno hacia el otro y se fundieron en un estrecho e intimo abrazo. Se les veía tan felices y sonrientes, tan perfectos el uno para el otro que Renesmee tuvo que tragarse las lagrimas y por poco el vomito.

Sus entrañas se revolvieron muertas de celos. Un año. Jacob tenia un año sin ver al amor de su vida y ahora se habían reencontrado justo frente a Renesmee, la estúpida y patética sustituta de aquella diosa de piel dorada.

-Señorita Dwyer no me pase llamadas, no quiero interrupciones de ninguna clase -ordenó con su típica voz autoritaria-. Entendido?

Señorita Dwyer? Volvía a ser la señorita Dwyer? Desde que Jacob había pasado aquel primer fin de semana junto a Renesmee, había comenzado a llamarla por su nombre en la oficina. Ahora volvía a ser señorita Dwyer. Tal vez por eso, era señorita y Rachel era el amor de su vida, la cual se había entregado a el un millón de veces sin negarse, sin detenerlo cuando las cosas estaban casi llegando al punto sin retorno,

-Si, señor Black - logró susurrar mientras veía como La Bestia le sonreía a Rachel y la encaminaba hasta su oficina.

Renesmee escuchó como le puso el seguro a la puerta y no pudo hacer nada mas que correr hacia el baño y vomitar en el primer inodoro que vio.


PD: recuerden que las actualizaciones de este fic son los LUNES :D