Capítulo 23
Renesmee se adelantó en la alfombra roja del evento, para que a Jacob lo fotografiaran. El era una celebridad de la publicidad y era bien sabido que era el mejor amigo de la anfitriona, así que todos gritaban su nombre para que girara hacia su cámara en las escalinatas de la Biblioteca Publica e Nueva York. Alice salió de en medio de la nada y cuando menos se lo esperó Nessie, estaba posando junto a Alice en la misma alfombra. Era un hermoso milagro que su cara estuviera escondida tras el antifaz, pues la chica estaba muerta de vergüenza.
-Alice, eso fue horrible - se quejó Renesmee en el gran vestíbulo de la Biblioteca.
-Fue divertido, necesitaba que lucieras tu vestido. Quiero que todo el mundo se entere que hoy llevas algo muy exclusivo - la diseñadora sonrió abiertamente casi dividiendo su delicado y fino rostro en dos.
Nessie suspiró, que caso tenia ya que se enojara o emberrinchara. Era hora de disfrutar de la fiesta y del lugar.
-Gracias de nuevo por el vestido, Alice - Renesmee le dio un pequeño abrazo a su amiga y pronto fueron atacada a flashasos por los fotógrafos de Page Six del New York Post y Vogue que eran los únicos invitados al interior del evento.
Alice obligó a Nessie a que posara de nuevo con ella mientras Jacob hablaba con un par de hombres justo en la entrada, pero pronto se les unió a las chicas en la mini sesión fotográfica.
-El es Jacob y Nessie Black -les dijo Alice a los dos fotógrafos cuando se alejó de sus amigos-. Nessie se escribe N-E-S-S-I-E.
Jacob miró a Renesmee con una sonrisa.
-Me permite, senorita Dwyer? - le ofreció su brazo derecho y ella lo tomó con una sonrisa.
Caminaron junto a los demás invitados hasta la puerta principal donde dos bufones pedían las entradas al evento y en el segundo que cruzaron la puerta, se vieron envueltos en la opulenta y misteriosa decoración. Todo era rojo, morado, negro y dorado. Un enorme candelabro de cristal colgaba justo sobre la pista de baile cuadriculada en blanco y negro y mas allá la banda en vivo tocaba una dulce melodía de Frank Sinatra.
La Biblioteca estaba irreconocible.
Todos los invitados vestían de gala y mascaras y antifaces que cubrían sus rostros. El ambiente daba la ilusión de que cualquier cosa podía suceder entre las sombras y con las identidades incógnitas. O eso es lo que pensaba La Bestia, ya que mientras su novia admiraba su entrono sintiéndose dentro de un cuento de hadas, el buscaba lugares donde poder esconderse con su cita.
Pronto tuvieron una copa de Cristal en su mano y degustando los bocadillos y canapes que circulaban en las charolas de plata que los meseros con mascaras de ángeles y demonios les ofrecían.
Alice los presentó con infinidad de personas, entre ellos las personas mas ricas de Manhattan y del país, y por supuesto celebridades y supermercado. No hubo mujer que no admirara el vestido de Renesmee. La Bestia dejó que ella y Alice revolotearan por el lugar llenas de sonrisas y risas, mientras el hablaba con conocidos dentro de la publicidad y demás personas que se acercaban a el en busca de una cita para hablar de negocios. Pero luego de media hora decidió que esa noche no quería hablar de negocios, había asistido a la fiesta con una hermosa mujer y no iba a desaprovechar la velada alejado de ella. Así que caminó hacia ella quien tomaba una copa junto a una llamativa Alice en su vestido vaporoso verde limón.
-Te importa si te la robo un momento, Alice? - murmuró La Bestia sin dejar de ver a Renesmee.
Nessie tomó la mano que Jacob le ofrecía y se fue con el sin deciradiós a la diseñadora y las modelos que la rodeaban y se lo comían con los ojos.
Ambos entraron a la pista de baile integrándose a las demás parejas que ahora bailaban bajo el hechizo de Harry Connick Jr.
La Bestia no podía dejar de mirar a Nessie, su preciosa virgen ahora toda una femme fatale en aquel vestido blanco sin espalda. El no podía dejar de tocarla, de mirarla, de perderse en aquellas hermosas piscinas de chocolate que eran sus ojos.
Y Renesmee no estaba mejor que el, no le importaba ya el vestido, el lugar, las personas o la causa que estaban apoyando esa noche en la Masquerade, solo le importaba el hombre que la tenia en sus brazos.
-Te amo, Renesmee - susurró La Bestia contra los labios antes de darle un pequeño beso.
-Yo también te amo - replicó la chica acercándose un poco mas a el, enroscando su brazo izquierdo en el cuello de Jacob y apretando mas su mano.
Bailaron un par de par de piezas mas, sin despegarse el uno del otro. Renesmee se sentía tranquila, segura y feliz en sus brazos, pero en cambio Jacob no tenia pensamientos tan puros. El quería irse ya de la fiesta y tomar derechos sobre ese pequeño y suave cuerpo que se restregaba contra el, pero se conformaba con eso, por ahora, y con pasear su mano sugestivamente por su piel desnuda de la espalda.
La banda tomó un descanso y DJ tomó posesión de la pista de baile, esa fue una indicación para Jacob de salir de ahí. No quería hacer el ridículo bailando ese tipo de música frente a sus clientes y clientes potenciales.
-Iré al cuarto de niñas - murmuró Nessie tratando de alejarse de Jacob cuando salieron de la pista cuadriculada.
-Ya llegó Jasper iré a saludarlo - susurró La Bestia contra el cuello de Nessie antes de darle un beso en la comisura de los labios en y su mano para dirigirse hacia el gemelo Hale.
Renesmee caminó sin ver entre la elegante multitud llena de mascaras, hasta que se topó con un vistoso y muy conocido vestido negro con blanco y rojo.
-Perdón.
-Lo siento.
Murmuraron ambas chicas al mismo tiempo.
-Nessie?!
-Bree!
Se dieron un abrazo rápido.
-Te ves hermosa, le dije a Alice que ese vestido te quedaría genial! - exclamó Nessie aplaudiendo y dando brinquitos, como Alice suele hacerlo.
Se les estaban pegando las mañas de su amiga diseñadora.
-Tu... tu lo elegiste? - exclamó Bree atónita.
-Sip.
-Y por que no me lo habías dicho?
-Por que era una sorpresa. Dime que te gustó.
No le gustaba, lo amaba.
-Por supuesto! Pero cuando lo elegiste?
Las chicas estaban rodeadas de personas tomando champan y divirtiéndose, y ellas platicaban como si estuvieran en alguna de sus comidas de la semana, sin importarles si le tapaban el paso a los meseros o a los invitados que tenían que rodear toda una mesa para entrar a la pista.
-No te enojes, pero fue el fin de semana pasado, por eso rechacé tu invitación de compras. Alice quiso que te diéramos una sorpresa, nuestra amiga se merecía una - ere una pequeña mentira blanca.
Nessie le sonrió a Bree y esta la abrazó de nuevo.
-No tengo palabras, Ness. El vestido es hermoso, cuando Diego me vio casi se le salen los ojos. El vestido es hermoso. Y mira el tuyo!
Renesmee se dio la vuelta como lo había hecho con La Bestia cuando fue a recogerla.
-Te ves increíble... Es-espera... Tu... tu estabas bailando... -Bree ahogó un grito-. Eras tu! Tu estabas bailando con La Bestia!
Nessie contuvo el aliento y miró a su amiga horrorizada tras su antifaz.
-Tu... el... ustedes estaban... -Bree gesticuló sin sentido hacia Renesmee, la pista de baile y la barra donde ahora estaban riendo Jasper, Diego y Jacob-. Viniste con el como su cita?
Nessie asintió.
-Eso no se veía como una primera cita, Renesmee - Bree se cruzó de brazos y la miró con sospecha.
Renesmee bajó la mirada y negó.
-Están saliendo?
La chica asintió como respuesta y la mandíbula de Bree cayó al piso.
-De-desde cuando?
-Mi cumpleaños - Renesmee susurró totalmente avergonzada.
De esa manera no era como quería decirle a su amiga que estaba saliendo -casi viviendo- con La Bestia.
-Desde tu cumpleaños?! - gritó la chica de cabello negro.
-Por favor no te enojes conmigo! -Nessie levantó las manos en un intento de suavizar las cosas, y de disculparse-. Yo quería decírtelo, pero tenia miedo... Yo... - los ojos de la chica se llenaron de lagrimas.
-Por que no me lo dijiste, Renesmee?! -estalló Bree-. Tu estabas saliendo con Jacob Black y yo hablando horrores de el día tras día! Debiste habérmelo dicho! -la sacudió ligeramente-. No... que? Que dijiste? Tenias miedo, de que?
-De que pensaras mal de mi, te juro que no fue así...
-Cielo, de que hablas? - Bree tomó a su amiga del codo y la acercó mas a ella, alejándose, ahora si, de las personas que las rodeaban.
-No quería que pensaras mal de mi, yo lo amo y el a mi. No me estoy aprovechando de el ni el de mi. No es así. No estoy con el para beneficiarme...
-Nessie, yo jamas pensaría eso de ti! Yo te conozco... bueno no tanto, por que resulta que no me di cuenta de que eras novia de La Bestia. Oh por Dios! -Bree posó las manos en sus mejillas, tipo Mi Pobre Angelito-. Eres novia de La Bestia! Yo tenia razón! Yo te dije que se veía que se quería meter en tus bragas y tu hacerle cosas sucias en su oficina. Era nada mas que la verdad!
-Bree - Nessie no sabia si ponerse a llorar o reírse.
-Espero que no le hayas dicho todo lo que he hablado de el, por que en verdad me gusta mi trabajo. Trabajar con Alice es increíble...
-Bree, yo jamas le diría algo que me has dicho en confidencia de amigas -Renesmee negó con vehemencia-. Y te juro que quería decírtelo, pero no así. No sabia como, eres mi primer amiga de verdad y lo menos que quería hacer era traicionar tu confianza.
-Renesmee Dwyer! -Bree la atrajo en un abrazo asfixiante-. No soy nadie para juzgarte. Si La Bestia te hace feliz, sigue con el. No tienes por que sentirte mal. No traicionaste mi confianza, soy tu amiga, no tu juez.
Bree rompió el abrazo y la tomó por los hombros.
-En ocasiones se me olvida lo joven que eres. Regresa a esa pista y sigue bailando con tu Beast, Belle.
Nessie se rió por su nuevo sobrenombre.
-De hecho iba al baño cuando me tropecé contigo.
-Vamos, yo también lo estaba buscando. Ya me hago pis.
Cuando las chicas por fin salieron del baño de damas abarrotado de las socialites de moda del Upper East, Bree enganchó su brazo con el de su hermosa amiga.
-De acuerdo, ahora dime... es bueno? - le murmuró en tono conspiratorio.
-Si, el ha sido muy bueno conmigo. Intentamos ser amigos primero, pero no...
-No! A eso no es lo que me refiero, Nessie -Bree soltó una carcajada-. Al dormitorio, es a lo que me refiero.
-Oh! Ah... Yo... - la chica solo pudo asentir.
-Yo quería detalles, pero mejor no, en realidad no quiero saber que tipo de perversiones hace el socio-casi-jefe de K.B.
-Nessie! Aaahh! - Rosalie llamó la atención de la mitad de los asistentes a la velada con sus gritos e interrumpiendo lo que Nessie iba a decir.
Renesmee y Bree giraron en redondo para ver una visión en negro y dorado. Rosalie llevaba un antifaz negro con plumas en la parte superior, todos a su paso se hacían a un lado y casi le hacían una reverencia. Se veía hermosa en toda su altura y largo cabello dorado que ondeaba tras de ella con cada paso que daba. Cuando llegó a Nessie le dio un abrazo casi estrangulador. Todos esa noche le habían dado ese tipo de abrazos.
-Mírate! Luces hermosa!
-Gracias, Rose. Tu también, luces increíble. Eso no es novedad... -murmuró la chica para si-. Te presento a Bree Tanner, ella es la encargada de la cuenta Brandon. Bree ella es Rosalie McCarty.
Las chicas se dieron la mano y comenzaron a hablar de sus vestidos diseñados por Alice, a quien le comenzaron a arder las orejas y supo el porque. Sus tres maniquíes estaban juntas admirando sus obras. Pronto encontró al fotógrafo de la Vogue y se dirigió a ellas para otra sesión fotográfica. Mientras tomaban las fotografías Alice presumió de sus amigas y de los vestidos que había diseñado pensando en ellas. La sensación por supuesto fue el vestido sin espalda de Renesmee.
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-Espera aquí - susurró La Bestia contra los labios de Nessie.
El apartamento de Jacob estaba casi a oscuras, solo las diminutas lamparitas de ambientación del pasillo estaban encendidas. Renesmee esperaba a Jacob quien se había metido a la sala de juegos; se apoyaba en un pie y luego otro, pues estaba realmente cansada. Su primer baile había sido eso, todo un baile en forma. Se había divertido con sus amigas, bailado con ellas, bailado con Jacob. Tuvieron una cena deliciosa en compañía de todos ellos y bailado un poco mas.
Ahora a las casi tres de la madrugada, se estaba quedando dormida de pie esperando a La Bestia, que hacia sabrá Dios que.
Cuando la puerta se abrió Jacob la tomó de la mano y pronto la tuvo en sus brazos comiéndosela a besos y por fin desnudandola.
-Esa espalda, esa piel... -gruñó La Bestia dándole la vuelta para besar su espalda-, me ha vuelto loco toda la noche.
Le quito el vestido blanco con plumas rojas y con cuidado lo dejó sobre una de las butacas que estaban frente a la pantalla gigante, sin querer estar un segundo mas alejado de ella la atacó contra la mesa de billar donde había preparado todo. Con el corazón a toda marcha dejó que Nessie lo desvistiera con las manos temblorosas, amaba ver como su preciosa virgen se convertía en una mujer seductora cuando estaba con el, cuando estaban juntos, solos. De sus ojos de chocolate desaparecía toda aquella dulzura e inocencia que lo había hechizado y solo podía ver la lujuria. A Jacob le gustaba demasiado saber que esa lujuria era causada por el. Amaba saber que dentro de su preciosa virgen había una mujer apasionada que se entregaba a el sin dudarlo y disfrutaba del placer que el le daba.
Nessie estaba ansiosa por tenerlo, toda la noche cuando bailaron podía sentirlo a través de la fina tela del vestido. Solo podía imaginar el momento en el que por fin la tomara.
-Lo haremos sobre la mesa de billar? - preguntó con una sonrisa traviesa al ver la manta sobre suaves cojines que cubrían la dura superficie de la mesa de billar.
-No, pero tu si - Renesmee se tambaleó sobre sus altos zapatos rojos, cuando Jacob casi la arrojó a la mesa ahora acolchonada para que cayera sobre su estomago.
La chica se quedó sin aliento y sintió como La Bestia le ataba los tobillos a las patas de la mesa, dejándola expuesta y a su merced cuando le destrozó la pequeña tanga de encaje blanco transparente.
-Jacob!
-Lo siento -se disculpó con burla-. Eran muy caras? Luego te compro otras - murmuró oliendo la delicada prenda y rodeando la mesa.
A Nessie le conmocionaba cada vez que hacia ese acto tan salvaje y primitivo; el que el oliera sus bragas húmedas le parecía algo desagradable, atroz y a la vez excitante y vergonzoso. Pues Jacob se daba cuenta de cuanto lo deseaba.
La Bestia tomó su mano derecha y la jaló hasta que ella tuvo el torso sobre la mesa y le ató la mano a otra franja de seda con dificultad, pues ella se negaba.
-Jacob, no! No! - jaló la mano de entra las suyas tratando de escapar.
-No confías en mi? - preguntó herido.
Nessie lo miró y sus pestañas revolotearon cuando parpadeó nerviosa. Si confiaba en el, pero estar así de expuesta e indefensa era otra cosa. El ya le había dicho que quería atarla, pero el pasaje que leyó de un libro que el le mostró era distinto, era en la cama y no tan expuesta.
-Nessie... No confías en mi? - preguntó de nuevo.
-Si, pero... - Renesmee se mordió el interior de la mejilla.
Jacob lucia herido.
-No te haré daño, cielo. Tampoco haré nada de lo que tu no quieras y mucho menos algo para lo que no estas preparada físicamente. Es solo... un juego.
Nessie desvió la mirada, avergonzada. Sabia mas que de sobra que Jacob jamas la dañaría.
-Confías en mi? - preguntó de nuevo. Si Nessie le respondía que no, le rompería el corazón pero la desataría de inmediato.
-Si - respondió ella muy bajito y estiró la mano derecha para que la atara.
Pero antes de hacerlo, Jacob besó su palma.
Pronto estuvo completamente atada y expuesta para el. Y aunque ella lo quisiera negar aquello le gustaba y Jacob se dio cuenta de ello.
-Amo el color de tu piel y como hace constaste con la mía -susurró La Bestia besando, lamiendo y mordiendo la piel de su espalda-. Tu piel es mi canto de sirena. Me llama, me atrae y caigo sin remedio.
Renesmee gimió cuando sintió como la provocaba con la punta bulbosa de su miembro endurecido y cuando encontró el pequeño brote lo acarició con el.
-Te gusta? - gruñó en su oído, sintiéndola temblar bajo su cuerpo.
A el si que le gustaba, una de sus fantasías por fin podía ser tachada de su lista mental. La visión de su pequeña virgen desnuda, con los altos zapatos rojos, atada sobre su mesa de billar y con su blanca piel brillando de sudor bajo las luces color ámbar, era imperdible. Era mejor a como lo había imaginado, por que era real.
Nessie temblaba de pies a cabeza, La Bestia solo la estaba atormentando, ella lo necesitaba dentro. Necesitaba tocarlo, abrazarlo, besarlo, acariciarlo, enterrar sus manos en su cabello negro y sedoso, mirar sus ojos negros y abrazadores. Atada como estaba no podía hacer nada, no podía enroscar sus piernas torno a su cintura o subirlas a sus hombros. No podía hacer nada, mas que quejarse, gemir y sollozar pues comenzó a llorar cuando sintió que estaba cerca y el se lo negó.
-Quiero disfrutar de esto, Renesmee - susurró pasando sus grandes manos desde su cuello hasta su lindo y redondo trasero una y otra vez.
-Por favor...
-Me gusta cuando me ruegas, nena. Tu sacas lo peor y mejor de mi. Sabes que te consiento en todo... pero hoy no. Hoy eres para mi, por que eres mía. Me perteneces.
-Por favor... - rogó de nuevo tratando de desatarse, pero La Bestia había sido Boy Scout y sabia como hacer nudos.
Lo único que Nessie estaba haciendo era sacar el lado oscuro y retorcido de Jacob. Y hasta que el quiso cedió a sus suplicas y cuando lo hizo ella el dio la bienvenida con un orgasmo el cual el hizo que continuara con sus duras embestidas.
La Bestia le dio una nalgada para que se estuviera quieta y notó como la blanca piel de su trasero se tornaba rosa.
-Ah, por fin le encontré el atractivo a esto - murmuró Jacob borracho de placer y sobando su nalga con la marca de su mano.
Se inclinó de nuevo sobre su cuerpo y mordisqueo de nuevo su suave y blanca espalda, perdiéndose en ella, amándola como el lo quería, tomándola como el lo deseaba...
-Desatame, desatame! - gritó Renesmee cuando el salió de su dolorido y exhausto cuerpo.
Asustado y por fin saciado, Jacob desató sus pies y manos.
Esperaba que Nessie soltara a llorar, debió de haberle dado una palabra de seguridad para detenerse cuando ella la dijera, o detenerse cuando ella se lo rogó -cosa que no había ocurrido- pero en cambio de recibir lagrimas y acusaciones, ella se lanzó a sus brazos pidiendo y rogando que la besara.
-Odio no poder tocarte, Jacob -sollozó enterrando sus uñas en la ancha espalda de La Bestia-. Lo odio, es lo peor que me puedes hacer, impedirme que te toque, de que vea, que te bese - murmuró entre beso y beso y con la cara cubierta de lagrimas.
Renesmee necesitaba tocarlo para saber que La Bestia era real y no un producto de su imaginación. Necesitaba creerle a sus sentidos, necesitaba saber que el era de carne y hueso y que era suyo de verdad.
Jacob suspiró con alivio tomándola entre sus brazos, caminó con ella pegada a su cuello como una pequeña vampira hasta que llegaron a la habitación y comenzaron de nuevo.
Hola mis hermosas pervertidas! Las extrañé, me extrañaron?
Bueno, por fin aquí otro capitulo... y como siempre odio mi lemmon... Ash!
Espero sus comentarios, cartitas de amor, cartas de odio, tomatazos, zapes, insultos, halagos o lo que me quieran escribir.
Kisses and Love
Victoria Wittaker - Mother Pervert
PD: FINAL ALTERNATIVO DEL CAPITULO:
Jacob suspiró con alivio tomándola entre sus brazos, caminó con ella pegada a su cuello como una pequeña vampira hasta que llegaron a la habitación, comenzaron de nuevo y le dieron duro contra el muro...
No es cierto, es broma jeje
