Hola a todos. Se que algunas personas comenzaron a leer mi historia y que abandone luego del segundo capítulo. He estado muy ocupada con el colegio y demás cosas. Si alguien había comenzado a leer mi historia y le había gustado (eso espero) le pido mil disculpas. Pero esta vez voy a tratar de escribir más seguido.

Bueno, retomando con las formalidades, debo aclarar nuevamente que no soy dueña de "Avatar: La Leyenda de Korra", lamentablemente nuca lo será . Esto forma parte de mi imaginación.

Espero que les guste

CAPITULO III

Todavía era temprano cuando Korra despertó.
Se levanto con más energía, había dormido mucho y necesitaba activar nuevamente su cuerpo.
Se dirigió hacia su ventana, corrió las cortinas rojo sangre que colgaban de esta y miro hacia él, aun, oscuro exterior.
- Mmm…. Es más temprano de lo que creí- Pensó Korra- Tal vez debería esperar a que todos se levanten…. ¡No! Ya estoy harta de estar acostada, voy a explorar solo alrededor del palacio, puedo volver antes de que el General Iroh despierte y se dirija a mi habitación para ver cómo me encuentro.
Korra abrió la puerta de su habitación y miro hacia el pasillo. Efectivamente no había nadie. Se apresuro y se dirigió hacia la puerta de salida. Camino varios metros hacia el jardín delantero y volteo para ver la casa donde se hospedaba. A pesar de que estaba muy oscuro, Korra pudo distinguir la gran magnitud de esta, el palacio era enorme por dentro ¡Y mucho mas por fuera!
La joven Avatar estaba estupefacta ante tantos lujos y camino recorriendo los alrededores del palacio. Se dirigió hacia el fondo y su admiración aumento al ver un lugar para practicar, un enorme estanque lleno de peces y un largo bosque.
-Wow-exclamo Korra, estaba boquiabierta ante tanta belleza.
Sin pensarlo dos veces Korra se dirigió a toda prisa hacia ese bosque, estaba muy enérgica y el paisaje era hermoso, se sentía muy contenta de haber decidido venir aquí
De un segundo a otro Korra dejo de correr y su sonrisa se borro de su cara…. Había recordado porque estaba allí, que ola había empujado a eso.
- Mako- Susurro Korra mientras una lagrima rodaba por su mejilla.
- ¡No! ¡Ya tuve suficiente! Debo olvidarlo, el no merece mis lagrimas, no puedo permitir que esto me afecte, vamos Korra piensa en algo para distraerte- Dijo Korra al mismo tiempo que sacudía su cabeza como si esto hiciera que sus recuerdos desaparecieran.
La joven de ojos azules estaba dispuesta a volver al palacio cuando diviso, al final del bosque, una choza mediana de madera algo arruinada y muy despintada.
- Que raro- Exclamo Korra- Aquí hasta los cuartos donde duermen los animales están llenos de lujos
Instintivamente, invadida por la curiosidad, se acerco a la cabaña y cuando quiso reaccionar ya se encontraba en la puerta d esta.
Korra observo los tres candados que se encontraban alrededor de la reja de metal y que denegaban su paso. La joven sintió que debía volver, no podía meterse allí a la fuerza
- Que más da, si esta en tan mal estado es porque nadie ha venido aquí en años, nadie me descubrirá- Dijo y acto seguido uso aire control para forzar los candados y romperlos.
Korra quito los candados, abrió el portoncito para luego toparse con una puerta de madera, la cual también estaba cerrada.
Todo esto aumento la curiosidad de Korra, ¿Por qué le daban tanta prioridad a una choza como esa? No pudo evitarlo y de una patada abrió la puerta en un segundo.
-Definitivamente esto no encaja con el palacio- Susurro la joven mientras observaba su alrededor.
La cabaña era mediana, las telarañas que colgaban del techo hacían notar su falta de mantenimiento. Estaba amueblada, solo que los muebles estaban cubierto con una sábana blanca, para que no juntaran polvo.
Korra inspecciono cada una de las habitaciones: Primero observo la sala de estar, estaba compuesta por un sillón mediano, una mesita chica con un radio sobre esta, una mesa mediana y un par de sillas alrededor de la misma. Luego, se dirigió al baño, el cual tenía una ducha, un pequeño lavado y un inodoro. Por último se dirigió hacia la habitación y pudo divisar una cama individual, un escritorio frente a esta, junto al cual se encontraba una pequeña biblioteca y por último, el en extremo opuesto a la cama, una ventana.
Korra se dirigió a esta y quedo maravillada ante la vista de un amanecer perfecto. El palacio de Iroh se encontraba en una montaña por lo que la ventana le daba una imagen panorámica de toda la ciudad.
- Wow! Las demás habitación de la casa no tiene esta vista! Me encantaría dormir aquí y despertar con esto, ya veo porque no derribaron esto- Dijo Korra extasiada.
La joven Avatar se estaba retirando de la habitación cuando vio que uno de los cajones del escritorio estaba a medio abrir. Metió su mano y saco un cuaderno que tenía el nombre de Iroh. Korra se percato debido a las contantes escritura que se trataba de una especie de "Diario Intimo"
- Pensé que solo las mujeres hacíamos eso- Dijo un poco curiosa. Se dispuso a mirar el diario, abrió una página al azar y comenzó a leer.
"HOY ME ENCUENTRO MUY ANGUSTIADO Y DISGUSTADO CON MIS PADRES. HEMOS DISCUTIDO UNA VEZ MAS. ELLOS NO ME ENTIENDEN Y PARECE QUE NUNCA LO HARAN"
De repente, la joven se detuvo
- ¿Qué estoy haciendo?- Pensó- Esto está muy mal.
Inmediatamente guardo el cuaderno en el cajón, se dirigió a la cama, quito la sabana que la cubría y se acostó mirando hacia el techo.
Su mente no paraba de dar vueltas debido a su descubrimiento, había visto un lado de Iroh que no conocía, después de todo, ellos no eran amigos, solo se tenían un respeto mutuo.
-¿Qué será aquello que habrá angustiado a Iroh?- No podía para de pensar en ello- Basta Korra, sea lo que sea no es tu asunto.
El Avatar seguía pensando hasta que, sin darse cuenta fue cerrando los ojos.
-Hmmm… suspiraba la joven mientras se estiraba.
Abrió los ojos y se encontró con una habitación completamente iluminada por las luces del mediodía
- ¡Por todos los espíritus!-
Korra se levanto en un segundo y se dirigió hacia el palacio mientras se maldecía por quedarse dormida
- ¡Iroh va a asesinarme! - Pensaba en voz alta mientras cada vez faltaba menos para que llegara.
Cuando estaba saliendo del bosque se detuvo y pudo observar a varios guardias correr de un lado para el otro
- Por favor que no me estén buscando, Por favor que no me estén buscando- Rogaba Korra-.
Cuando el último grupo de guardias se fue a la ciudad la joven vio la oportunidad para entrar al palacio sin que nadie la viera. Se escabullo y cerró la puerta principal de un portazo creyendo que no había nadie dentro de la casa. Apenas se dio vuelta para ir a su habitación se encontró a Iroh, mirando unos papeles, bajando las escaleras. Se lo veía algo alterado.
-Soldados quiero que registren cada perímetro de esta ciu…- Iroh se detuvo apenas diviso a la morena en la entrada.
- Oh no, esto está mal, de esta no salgo con vida pensó Korra mientras cerraba los ojos esperando los gritos del General, pero, en cambio se sorprendió al notar como unos brazos fuertes la rodeaban por la cintura.
El cuerpo de la joven se estremeció, esa sensación la dejo paralizada
-¿Por qué mi cuerpo reacciona así?- Pensó la morena.-
- Korra- Dijo Iroh con una voz suave
- ¡Wow! – Pensó Korra- No me ha regañado.
Iroh se separo de la joven, la cual aun estaba atónita
- ¡¿Tienes una idea de lo que has hecho?!- Grito el General
- Ya me parecía que era demasiado bueno para ser verdad- Pensó Korra, lamentándose.
- ¡Estaba muy preocupado!¡Pensé que te había sucedido algo!¡Nunca vuelvas a hacer algo así!
El rostro de Korra cambio completamente… Acaso ¿El estaba preocupado por ella?... Al pensar en ello se sonrojo un poco.
-¡A partir de ahora quiero que- Iroh iba a seguir pero la joven lo interrumpió-.
-¿De verdad estabas preocupado por mi?- Pregunto la chica tratando de esconder su sonrojo-.
- Emmm…. Bueno…. Yo… Ya sabes- "Demonios Iroh ¿Que te sucede? No es la primera vez que hablas con ella ¿Por qué te sonrojas?" Pensaba el General mientras tartamudeaba- ¡No me cambies de tema jovencita!- Dijo recomponiéndose rápidamente-.
- ¡Hey!- Grito Korra, definitivamente eso le había molestado- ¡No me trates como s fueras mi niñera! ¡Se cuidarme sola!
- Tu problema es que eres muy impulsiva- Soltó el General- ¡Nunca piensas antes de actuar!
- ¡Para tu información gracias a esos impulsos he sobrevivido hasta ahora!- Contesto Korra
-¡No vas a volver a salir sin avisarme antes! ¡Yo mismo te escoltare si es necesario!- Iroh quedo sorprendido, hace unos días nunca se hubiera atrevido a gritarle al Avatar, pero el hecho de que estuviera en peligro lo volvía loco, no quería perderla, por supuesto seria un caos si el Avatar no estaba, pero…. ¿Acaso le importaba solo eso?... El sabia las habilidades que poseía Korra, era difícil derrotarla….No…. A él le importaba Korra como chica, no como Avatar, el sentía la necesidad de protegerla
- ¿Pero qué rayos me ocurre?- Se pregunto confundido.- Miro a Korra la cual seguía enojada y estaba punto de contestarle
- Tú no eres-
- Señor no la hemos encontrado hasta ahora- Dijo un soldado entrando a la sala donde se encontraba Korra e Iroh- Oh- Exclamo al ver al Avatar- Creo que ya no será necesario seguir con la búsqueda
- Si- Repuso Iroh- Avísales a los demás, muchas gracias.
- A la orden mi General- Dijo el soldado para luego retirarse.
Cuando por fin estuvieron solos Iroh intento disculparse con ella
- Korra… Yo….. Lo siento, es que me preocupe pensando que podía pasarte algo- Al decir esto pudo notar como Korra esbozaba una pequeña sonrisa- Nunca me perdonaría que le pasara algo al Avatar- Al terminar la frase la sonrisa de Korra se esfumo.
- No te preocupes Iroh, sé que es tu deber, así que gracias.- Dijo Korra al mismo tiempo que se iba a la cocina
- ¿Por qué? Venia tan bien-Maldijo Iroh- ¿Por qué tuve que insinuarle que solo me importa por ser el Avatar?.

-
Korra se dirigió a la cocina inmediatamente, se sentía una tonta, por un momento creyó que le importaba a Iroh, pero no, el solo la protege por su condición después de todo.
-¿Por qué me afecta esto?- Preguntó una Korra confundida.- Deja de pensar Korra, últimamente no has tenido buena suerte con eso- Decía mientras se sentaba para almorzar.
El ruido de su estomago la distrajo, de verdad estaba hambrienta.
-Estas horas durmiendo pasaron factura- Pensó sonriendo.

-
Iroh se dirigió al comedor a almorzar, quería tener una comida tranquila con Korra antes de empezar a realizar sus respectivos trabajos

-
El almuerzo transcurrió sin inconveniente ya que Iroh no pronuncio una sola palabra y Korra solo se dedico a comer
- Wow, despacio, no quieres que te caiga mal la comida ¿O sí?- Sonrió Iroh
- Perdona- Korra le devolvió la sonrisa- Es que soy una amante de la comida- Al decir esto comenzó a reír
Durante unos segundos Iroh la observaba mientras se reía, eran tan bella cuando lo hacía, era perfecta.
-General, General!- Los grito de alguien sacaron a Iroh de sus pensamientos

-
Iroh se paro y encontró a su mensajero agitado de tanto correr
- ¿Qué sucede?- Pregunto
- La reunión con el concejo de sabios para decidir la estrategia se adelanto
- Maldición aun no estoy preparado ¿ Cuando es?
- Hace veinte minutos
-¡¿Qué?! ¿Por qué no lo dijiste?
- Perdón señor vine lo más rápido que pude pero ya no conservo la juventud, cada día me canso mas
Iroh se detuvo a mirar al mensajero, tenía razón los años habían pasado para él, había estado trabajando con su familia desde que tenía memoria
- Descuida, puedes retirarte
El mensajero hizo caos al General y volvió afuera
- ¿Ya te vas?- Pregunto la joven Avatar
- Si, lo lamento, ha surgido algo urgente, ¡Adiós!- Se despidió corriendo Iroh
- Ja, vaya trabajo tiene- Pensaba Korra mientras se dirigía a terminar de almorzar