Hola a todos, como prometí, estoy subiendo un nuevo capítulo. Espero que la historia sea de su agrado.
Una vez más, debo aclarar que no soy dueña de Avatar: The Legend of Korra
CAPITULO IV
Iroh se recostó en su cama agotado.
Había salido de una reunión muy pesada y frustrante. En ella habían llegado a la decisión de esperar un tiempo para atacar a los rebeldes.
En la Ciudad se rumoreaba que estos poseían una tecnología muy avanzada y no querían arriesgarse a llevarse una sorpresa. Acordaron esperar un par de meses, para así poder recaudar más información y entrenar al Avatar.
Era la primera vez que el general estaba totalmente de acuerdo en esa decisión. No quería arriesgarse a que algo malo le sucediera a Korra. No sabía por que pero, últimamente había estado muy sobre protector con la joven. El sabía que Korra podía cuidarse sola, pero necesitaba asegurarse de que iba a estar bien, no quería perderla. Nadie quería perder al Avatar, pero ¿Acaso a él le importaba más? ¿Desde cuándo paso a ser algo más Korra?
- Déjate de tonterías Iroh, es solo una chiquilla que no sigue las reglas, no tienes que lidiar con esto.- Se decía a si mismo mientras frotaba sus ojos- Mejor intento dormir, estoy muy cansado- Acto seguido se acostó en su cama y cayó en un profundo sueño.
-Bueno, ya termine de comer, será mejor que vaya a practicar
Korra salió por la puerta principal hacia el patio para iniciar su entrenamiento.
-Mmm, acabo de comer, sea mejor esperar un rato, no quiero terminar vomitando- Dijo, para luego dirigirse al estanque llenos de peces que había visto en su caminata.
Se sentó en una orilla y observo a los peces moverse libremente en el agua por unos cuantos minutos. El lugar era hermoso, cada día había una nueva atracción que mirar con detenimiento, todo era tan…. Perfecto. Aun así Korra estaba lejos de ser feliz.
- Necesito despejar mi mente ya! -Decía la joven en voz alta-¡Ya se!
La joven se paro y salió corriendo hacia el interior del palacio para buscar a Iroh, aunque no lo encontraba. Finalmente se dirigió a su cuarto y ahí se encontraba el, durmiendo plácidamente
- Pobre- Susurraba Korra- Seguro esta exhausto, le cause muchos problemas lo dejare descansar.
Por un instante sintió la necesidad de acariciar su mejilla. Era la primera vez que lo veía tan sereno y debía admitir que le quedaba muy bien.
Korra acerco suavemente su mano hasta el rostro de Iroh, pero cuando estuvo a tan solo escasos centímetro, se detuvo.
- Basta- Dijo en voz baja- El solo te cuida porque es su deber nada más!
La joven cambio su expresión por una mueca de tristeza y se dirigió hacia uno de los guardias
-Joven Avatar ¿Qué se le ofrece?- Dijo un guardia corpulento a la vez que se inclinaba para hacer una reverencia a la joven
- Em, está bien no es necesario que hagas eso- Dijo de antemano ella- Quería avisarte que voy a ir a la ciudad a pasear, intente avisarle al general pero está dormido
- Tengo órdenes estrictas de acompañarla cuando salga
- Maldito- Susurraba Korra mientras apretaba sus puños- No, el no va a obtener lo que quiere.
-Perdón- Repuso la joven- ¿Puedo sabe de quien es esa orden?
- Es del General Iroh
- Ya veo, pero no es necesario, veras ya arreglamos ese pequeño inconveniente.
- El general no me ha notificado nada
- Seguro no tuvo tiempo, ya sabes, es un hombre muy ocupado, ahora mismo está durmiendo, ve a despertarlo y pregúntale, lo haría yo misma pero es que el pobre está exhausto, no quiero ponerlo de mal humor
-Em… bueno…. En ese caso…- El guardia había empezado a tartamudear
- Además- Lo interrumpió Korra- El no pudo notificarlo pero yo lo estoy haciendo ahora mismo, o será que ¿No confías en mi?
- No es eso joven Avatar, nunca la ofendería ni dudaría de usted, está bien váyase- Termino por decir el guardia
- Gracias, hasta luego- Se despidió Korra con una sonrisa
-
Iroh se despertó sobresaltado de la cama. Había tenido la sensación de que Korra había estado junto a él, pero luego desapareció.
-Habrá sido un seño- Dijo para terminar convenciéndose de aquello
El general poso su vista en la ventana y vio que todavía era temprano para cenar, así que decidió seguir durmiendo. Definitivamente su trabajo algunas veces lo estresaba.
-
Wow!- Exclamo Korra al ver lo bella y pintoresca que era su alrededor
Miraba a los vendedores negociar con sus clientes, a los niños correr por las calles. Decidió ir hacia un puesto de flores que veía al final de la calle. Termino observando una rosa que la cautivo. No era de un simple color "rosa" o "rojo", era una mezcla de rosa, rojo y naranja, era perfecta. El vendedor le dijo que eran muy populares por la zona, sobre todo para demostrar "agradecimiento", "amor" o pedir "perdón" ya que esta poseía los colores predominantes de la Nación del Fuego.
La joven se dirigía hacia el palacio cuando sintió un impacto y termino en el suelo, con tanta mala suerte que cayó directamente sobre unas piedras, lo que le provoco un pequeño raspón en su rodilla que ya comenzaba a sangrar
-Definitivamente voy a morir aquí- Dijo con ironía Korra
- ¡Lo siento! Lo siento mucho, en verdad- Dijo un joven mientras ayudaba a Korra
- Esta bien fue un accidente- Dijo Korra y observo a la persona que la había embestido
Era un chico muy joven, tal vez unos años mayor que ella, no muchos. Tenía una piel muy blanca, un cabello corto color café y unos ojos verde esmeralda que hacían que se destaque de todos los demás.
De repente el Avatar vio que el rostro del joven comenzó a enrojecerse
- ¿Qué ocurre?- Pregunto curiosa
- Es que recién me doy cuenta de que eres el Avatar, lo siento mucho
El joven se iba a inclinar para hacer una reverencia pero Korra lo detuvo
- No tienes por qué hacer eso, a demás fue una accidente. Me llamo Korra…. Oh como si ya no lo supieras- Siempre tan lista Korra- Bueno ¿Cuál es tu nombre?
- Em… me llamo Rook… mucho gusto- Decía al mismo tiempo que le extendía la mano para darle un apretón- ¿Estás segura de que te encuentras bien?
- Si, he pasado cosas peores- Dijo Korra sonriéndole.- Por cierto, tienes la típica apariencia de alguien de la nación del fuego excepto por tus ojos, si que resaltan.
- Oh, es que mi madre era una maestro Tierra y herede sus ojos
- Hacen que te destaques- Dijo Korra
- Tus ojos también son hermosos… es decir… me gustan…. Son lindos- Dijo el joven con un rubor muy notorio
- Gracias- Respondió Korra avergonzada.
Se quedaron un rato observando el rubor en el rostro de ambos sin decir nada hasta que Korra recordó que debía volver, no quería lidiar con Iroh cuando se despierte y descubra que no esté
- Me tengo que ir, adiós- Dijo mientras se echaba correr- ¡Fue un gusto conocerte!
- Lo mismo digo- Susurro Rook, la joven no le había dado tiempo a contestarle
-
Una vez en el palacio, Korra pregunto a uno de los sirviente donde se encontraba Iroh
- El general aun no se ha despertado. ¿Necesita algo?
- No, no necesito nada solo quería saber eso- Al fin la suerte esta de mi lado, pensaba Korra.
- En un rato estará la cena- Término diciendo la sirvienta para luego retirarse
Korra aprovecho ese momento libre para al fin practicar, si quería vencer a los rebeldes debía esforzarse al máximo.
-
Iroh se despertó por unos golpes en su puerta
-¿Quién es?
- General soy su sirvienta Kia, vine a avisarle que la cena esta lista, el Avatar ya se encuentra esperando por usted
- Gracias, ya voy!
Iroh se vistió rápidamente, no quería hacer esperar a Korra. Apenas bajo las escaleras allí se encontraba ella. Apenas lo vio le sonrió, cosa que a Iroh le pareció extraño pero le encanto.
-Es muy bonita cuando sonríe- Susurro para sí mismo para luego darse cuenta de lo que había dicho- Basta ya!- Se repetía, por suerte nadie lo estaba escuchando.
La cena transcurrió en paz. Korra e Iroh charlaban acerca de sus días
- Has hecho otra travesura Korra- Decía Iroh con una voz burlona
- No he estado aquí todo el tiempo- Contesto ella
- Mmmm no se si creerte- Se adelanto el
- Además tú no puedes saberlo. ¡Te la pasaste durmiendo todo el día!
-¿Cómo sabes eso?- Pregunto Iroh.
En ese preciso instante Korra se dio cuenta de lo que había dicho y su cara paso de tener ese color moreno característico suyo a tener una gama de colores en rojo.
-Emmm. Bueno yo…- Maldigo mi boca, tal vez si sea demasiado impulsiva.
Una voz la saco de sus pensamiento
- Korra, estoy esperando una respuesta.- Dijo Iroh con una mueca de satisfacción al ver a la joven tan nerviosa
- Me lo dijo la criada, pregunte por ti ya que me parecía raro que no estuvieras hostigándome todo el día
- No te acostumbres, fue solo un pequeño detalle, mañana volveré a vigilarte, contigo nunca se sabe- La expresión de Iroh había cambiado, ahora nuevamente estaban desafiándose
Cuando Korra iba a responder e iniciar otra pelea el viejo mensajero de Iroh se presento en la sala
- Lee ¿Ocurre algo?- Pregunto Iroh
- Si ,vera, me retiro de mi puesto
- ¿Qué? ¿Por qué?- Demando el general
- En verdad aprecio a su familia y a usted joven, yo lo vi crecer y me paree una gran persona, pero ya me estoy volviendo anciano y quiero disfrutar el resto de mis días con mi familia, hace mucho que no veo a mis nietos
- Tienes razón, bueno, cuídate Lee, sabes que fuiste como mi familia
Lee e Iroh se abrazaron por un momento alargando la despedida. Korra observa todo desde su lugar, Iroh no era como la demás personas de la realeza, en verdad es muy humilde.
La joven Avatar junto con el general se dirigían hacia la sala principal para despedir a Lee. Cuando estaban a punto de volver a su cena un guardia los interrumpió
- Señor el nuevo mensajero esta aquí
-¿Ya?, pero ni siquiera he dado una aviso
- Lo recomienda Lee, lo conoce desde chico y dice que es justo lo que usted necesita
- Si lo dice Lee lo contratamos, dile que pase
Por la puerta se asomaba tímidamente un joven que se dirigió hacia donde estaba Iroh y Korra que, para sorpresa de la misma, era un rostro familia y muy peculiar
- ¿Rook?- Pregunto Korra mirando sus ojos esmeraldas, por supuesto que era él, nunca podría olvidar esos ojos
- ¿Korra?- Ahora el joven estaba sorprendido
Korra se acerco a él y lo abrazo, en verdad no lo conocía bien pero sentía que era muy confiable. Él le correspondió el abrazo hasta que una voz seria se hizo presente
-
¿Por qué Korra lo conoce? ¿De dónde se conocen? Korra no había salido a ningún lado desde que había llegado. Todas estas preguntas daban vueltas en la cabeza de Iroh hasta que vio como Korra lo abrazo y sintió que su sangre hervía.
- Disculpen! – Dijo casi gritando- Sigo aquí
Korra y Rook, o al menos así lo llamaba la joven, se separaron en un instante
- Disculpe señor, me llamo Rook, es un honor para mi- Dijo mientras se inclinaba
- SI, ya veo que solo tienes que presentarte conmigo- Dijo mientras le lanzaba una mirada fulminante a Korra- Como ya dije estas contratado, empiezas mañana por la mañana, espero que estés listo. El oficial te va a indicar tu nueva casa, está a unos metros de aquí.
- SI señor, muchas gracias
Iroh se iba a retirar y cuando noto que Korra no hacia lo mismo. La miro seriamente
- A cenar Korra
Inmediatamente la chica lo siguió. El resto de la cena fue bastante incomodo, nadie emitía sonido alguno. Cuando terminaron cada uno se fue a su cuarto
-
Korra cero la puerta de su habitación aun incrédula. ¿Qué hacia Rook aquí? Bueno, era bastante obvio, pero ¿Por qué justo aquí? Y lo más impórtate ¿Por qué Iroh había cambiado tanto de humor? Acaso sería posible que ¿Esta celoso?
-Déjate de tontería Korra, el simplemente te cuida porque es su deber.
El sonido de la puerta impidió que siguiera pensando
- Oh genial es Iroh que viene a sermonearme- Pensó al mismo tiempo que abría la puerta. Pero abrió los ojos muy sorprendida cuando no se encontró a Iroh, sino a…
- Rook! ¿Qué haces aquí?
- Lo siento sé que es tarde pero quería hablar contigo. ¿Puedo pasar?
- Claro- Korra se alejo de la puerta para que el joven entrara a su cuarto.
- Em veras Korra yo no sabía que estabas aquí, esto fue una sorpresa, no quise incomodarte
- Esta bien, nadie sabía. ¿Viniste solo por eso?- Cuando hizo esa pregunta el rostro del joven de nuevo se torno rojo
- Emmm no…. Veras…. Vine por eso y porque quería darte esto- Dijo avergonzado e inmediatamente saco una rosa que tenia atrás de su espalda
Korra no podía creerlo, esa era la rosa con la que se había fascinado
-¿Por qué me das esto?
- Es porque quería pedirte perdón por lo del choque, pude notar que te lastime un poco la rodilla
- No fue nada, gracias, es hermosa- Dijo la joven con una sonrisa- La había visto minutos antes en una florería, el dueño me conto que significa muchas cosas como Perdón o Amor- Apenas pronuncio esa última palabra el rostro de Rook paso de rojo a bordo.
-Definitivamente soy muy impulsiva- Susurro Korra- Bueno- Dijo rápidamente cambiando de tema- Antes de que te vayas me gustaría que me contaras como conociste a Lee, parece u señor muy amable
- Si, el es muy bueno… Veras lo conocí por medio de mi familia
Rook estaba entusiasmado contándole todo a Korra, que conoció a Lee por su familia, que él les prestó dinero para salir de una deuda enorme y gracias a eso sus padres se hicieron muy bueno amigos
-
Iroh estaba anonadado. ¿Quién era ese tipo? ¿Por qué era tan cariñoso con Korra? ¿Cómo se atrevía a tocarla frente a el? Eso saco lo peor de el, de no ser porque estaba Korra lo hubiera tomado por el cuello para decirle que la deje en paz. Korra era suya!
- ¿Que acabo de decir? ¿Me estoy enamorando de Korra? Imposible…
Iroh pensó en sus sentimientos hacia l Avatar en estos últimos días y noto un severo cambio. No admitía esta enamorado de ella, pero ¿Por qué reaccionaba así? ¿De dónde provenían eso celos?
- Debo ir a hablar con ella- Dijo al tiempo que se paraba y se dirigía a su habitación
Una vez allí noto que la puerta estaba entre abierta lo cual le pareció extraño, pero sin embargo entro sin tocar y se dispuso a hablarle a la joven
- Korra…
-
Korra y Rook hablaban animadamente de sus vidas. Rook le había dicho a Korra como Lee salvo a su familia, la cual estaba compuesta por su madre maestra tierra y su padre maestro fuego, razón por la cual él no quería decepcionarlo. Lee estaría orgulloso si Rook fuera tan buen mensajero como alguna vez lo fue el.
- Oye Rook, dijiste que tus padres eran maestros…¿ Que poder dominas tu?
Cuando Rook estaba decidido a responderle alguien los interrumpió
- Korra tenemos que…
Nadie dijo nada, había un silencia infernal. Los tres quedaron ahí inmovilizados hasta que por fin Iroh dijo algo
-¿Qué demonios hace el aquí?
