HOLA A TODO/AS SIGO CON ESTE ESPECIAL Y PASO A DEJAR EL CAPITULO VI
Aclaro que no soy dueña de Avatar: The Legend of Korra
CAPITULO VI
La joven morena se dejó caer sobre el pasto exhausta.
Definitivamente ese había sido su peor entrenamiento de la vida. Pok era un gran maestro agua que fue enviado a entrenar a Korra. El la desafío a una batalla, cosa que la joven no resistió y aceptó.
La batalla había comenzado muy pareja pero a medida que esta avanzaba Korra perdía ventaja. Finalmente, el maestro la venció sin hacer mucho esfuerzo
Korra estaba confundida. Nunca había perdido tan fácilmente. Además el agua control era uno de los elementos que más dominaba.
El maestro Pok, un hombre de una avanzada edad, noto a la joven algo extraña y se acercó a hablarle
- ¿Ocurre algo?
- No lo sé, ese es el problema. Nunca antes me había pasado algo así. Se supone que debo proteger a esta nación cuando ni siquiera puedo ganar una simple batalla. Seguro está decepcionado de mí.
El maestro observó a la joven y puedo ver la tristeza que, en vano, intentaba ocultar. De alguna manera, la joven le recordaba a su hijo. Ambos tenían casi la misma edad. Su hijo poseía fuego control, cosa que heredó de él, pero era muy inexperto y a causa de esto vivía frustrado ya que sentía que decepcionaba a su padre.
El hombre apoyo una mano sobre el hombro de Korra e hizo que la mirara
- No estoy decepcionado, soy tu maestro, además nadie nace sabiendo, las cosas en la vida se aprenden
- Si pero se supone que esto ya lo sé, no sé porque de repente soy tan mala
- Creo que puedo ayudarte
- ¿En verdad?
- Si. Solo debo hablar con tu otro maestro. Se suponía que él debía ser el último en entrenarte pero lo necesitas ahora. El va a entrenarte en lo espiritual. Es verdad que esta batalla fue mala, pero sospecho que hay algo detrás de esto, algo que afecta tus emociones y si no logras controlarlo no podrás seguir adelante. Bueno, debo despedirme. Nos veremos nuevamente Avatar. Fue un placer.
- Adiós Pok, gracias.
Iroh se encontraba en su habitación analizando los reportes sobre los rebeldes. Aun no se sabía nada de ellos, solo que eran un grupo muy numeroso y que estaban decididos a tomar la nación del Fuego. Se rumoreaba que poseían técnicas muy avanzadas en cuanto a tecnología, lo que los hacía más peligroso. Descartaron que este grupo tuviera afinidad alguna con antiguos enemigos del Avatar como Amon. Más bien este era un grupo independiente de los demás.
El general estaba preocupado. Sentía que esto era un problema grande.
Alguien llamo a su puerta e Iroh le dio el permiso de entrar
- Permiso general.- Decía un joven de ojos verdes
- Genial, lo único que faltaba. - Pensaba furioso, nunca olvidaría aquel inconveniente en el que terminó distanciado de Korra
- ¿Que quieres? - Preguntó con mala gana
- He recibido un mensaje urgente del maestro Pok
Repentinamente Iroh recordó que ese joven era su mensajero, después de todo. El problema con Korra lo había hecho olvidarse de esto y ahora que lo recordaba se sentía más furioso. El joven iba a estar todo el tiempo allí, con Korra. Pero no podía despedirlo, no por algo como eso.
- Separa lo personal de lo laboral- Susurro para luego dirigirse al joven y con una voz más amigable preguntarle de que se trataba ese mensaje.
- El maestro se retira hoy mismo de la nación del fuego
- Por favor dime que no tiene nada que ver con Korra- lo último que quería era tener otra discusión con la joven
- Bueno si, pero no es por los motivos que cree. El maestro ordenó que el Avatar comience con su entrenamiento espiritual, sé que no es normal, pero cree que esta vez es necesario. El próximo maestro está en camino. Llegará en dos días.
- Gracias Rock, puedes retirarte
El joven se retiró para dejar a Iroh en la habitación. Estaba preocupado. Temía que Korra no tuviera el tiempo suficiente para entrenar antes de enfrentar a los rebeldes.
Korra se encontraba en el bosque luego de su charla con el maestro Pok. Odiaba no tener el control de sí misma.
Se recostó sobre unas hojas y miró al cielo. El ambiente de allí seguía siendo muy pesado para su gusto pero ese día soplaba un viento que la refrescaba y la hacía calmarse.
Se preguntó cómo estarán todos en Ciudad República. Se imagino a Bolin comiendo y paseando con Pabu. A Pemma y Tenzin disfrutando con sus hijos. A Mako y Asami felices. Una lágrima se deslizó por tu su mejilla. Por más que fue su decisión alejarse los extrañaba mucho. Sentía curiosidad acerca de los Hurones de Fuego. Seguro estaban buscando un reemplazo suyo para la próxima temporada. ¿Por qué todo debía ser tan difícil? Se había alejado de allí con la esperanza de sanar su dolor y este se suplicaba
- Quisiera que este dolor desaparezca
- Un amigo mío solía decirme "Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontar ese sentimiento"
La joven se incorporó y encontró a Rock a unos centímetros de ella
- Rook ¿Qué haces aquí?
- Lo siento, es que por ahora termine mi trabajo y quise conocer el lugar. Luego te encontré aquí.
- Oh, ya veo
- Me entere lo que sucedió con el maestro Pok
- ¿Qué? ¿Cómo?
- Yo mismo tuve que informarse lo al general
- Genial! Ahora todos saben que soy un fracaso!
- ¿De qué hablas?
- ¿Como de que hablo? ¿Qué le dijiste a Iroh?
- Lo que sabía, que el maestro prefería que empieces con el entrenamiento espiritual
- Oh- Dijo la joven avergonzada para luego susurrar - Gracias Pok.
- Esa no es la verdadera razón por la que se va ¿No?
- No- Korra intentaba contener sus lágrimas, no podía mas, no podía seguir sufriendo en silencio
- Hey ¿Que sucede?- Pregunto cariñosamente Rook mientras se sentaba a su lado y la abrazaba
- ¿En verdad quieres que te cuente?
- Claro, me preocupo. Ahora dime. Korra se abrió por primera vez y le contó todo a Rook. Desde su relación con Mako hasta sus peleas con Iroh. Aunque por alguna razón oculto la última como así también oculto su beso. Mientras hablaba cada vez más lágrimas caían de sus ojos. Rook la escucho atentamente y cuando terminó comenzó a hablar
- Debes calmarte, todo esto te hace ponerte aun más triste. En cuanto a Mako creo que debes distraerte más seguido así pronto lo olvidarás, tranquila que no será tu único amor, sobretodo siendo tan bonita- Rook noto como la joven se ruborizo, hizo una pequeña pausa y siguió- Con respecto a Iroh, es probable que ambos estén candados y cualquier mínima discusión desate lo peor de ambos pero debes entender que el solo desea protegerte
- Gracias Rook, intentaré seguir tu consejo
La joven abrazo a Rook y cuando se separaron observó el cielo, el cual comenzaba a oscurecerse.
- Será mejor que me vaya. Adiós
Antes de que se alejara totalmente el joven de ojos verdes la llamo
-Korra
- ¿Si?
- ¿Por qué te importa tanto lo que piense el general de ti?
- ¿A qué te refieres?
- Ya sabes, siempre has destacado en las noticias por ser alguien muy impulsiva que no rinde cuentas a nadie ¿Por qué a él sí?
- Emm no es eso, es solo que él ha sido muy bueno conmigo y no lo quisiera desilusionar.
- Oh, ya veo - Rook quería creer esa historia, en verdad quería, pero no podía - Bueno adiós.
Iroh se dirigió a la cocina cuando se encontró con Korra, quien tenía la misma intención
- Hola- Dijeron los dos al mismo tiempo, lo que provocó un par de risas en la joven
- ¿Cómo te fue en el entrenamiento?
Korra recordó la charla con Rook en la que él le aseguro que Iroh no tenía la más mínima idea de porque el maestro Pok regreso.
- Bien, pero como ya sabes él prefiere entrenar primero lo espiritual
- ¿Cómo sabes eso? - Pregunto el general temiendo la respuesta. Si había visto a Rook iba a enloquecer de nuevo
- Me dijo que te informaría, además algo como esto no puede pasar de ser percibido, se trata de mi entrenamiento
- Tienes razón, Emm creo que ya está la cena, vamos
Ambos se dirigieron a la mesa y terminaron la cena en paz, incluso riendo de las anécdotas de ambos, estaban felices, todavía no habían peleado y vaya que la casa estaba en paz sin sus gritos.
