Hola he vuelto, paso a dejarles el capítulo VII. Espero que les guste!
Aclaro que no soy dueña de Avatar: The Legend of Korra. Esta historia es producto de mi imaginación

CAPITULO VII

Korra despertó más temprano de lo habitual. Esa noche había descansado muy bien.
Recordó la cena anterior en la que ella y el general habían estado charlando y riendo. Amaba estar de esa manera con Iroh
Se dirigió al baño y, luego de bañarse, se cambió y bajo las escaleras para desayunar.
Cuando atravesó la cocina se sorprendió al notar que no estaban allí ni Iroh, ni la sirvienta, ni el desayuno
- Tal vez es más temprano de lo que pensaba- Dijo extrañada
Inmediatamente el general se presentó en la cocina.
-Oh Korra, buen día.
-Buen día, ¿Sabes por qué no está listo el desayuno aun?
- Si, yo les di el día libre a todas las sirvientas
-¿Por que hiciste eso?
- Tengo una propuesta para ti- dijo Iroh entusiasmado - Tu próximo maestro vendrá mañana. Tenemos todo el día libre así que me gustaría que lo pasáramos juntos. Quiero llevarte a conocer la ciudad
Korra estaba muy sorprendida. Nunca se imaginó que el general haría algo así
-Me parece estupendo- Contestó extasiada- ¿Cuando vamos?
- Podemos ir a desayunar a un restaurante y luego empezar. ¿Te parece bien?.
-Claro!

Luego de desayunar, los jóvenes fueron a recorrer toda la ciudad.

Para el almuerzo Iroh llevó a Korra a su restaurante favorito. Un lugar donde preparaban comidas de todas las naciones. Korra pidió algo de la tribu del agua ya que extrañaba la comida de allí. Iroh, en cambio, se limitó a pedir una típica comida de la nación del Fuego.
Una vez que sus comidas fueron servidas Korra invito al general a probar de su plato
-Vamos te va a encantar, te lo prometo
-Está bien.
Para sorpresa de Korra, y del mismo Iroh, la comida estaba deliciosa. Así que ahora el hizo que Korra probará de su plato
- ¿Qué es esto Iroh? - preguntó Korra al ver el extraño color que poseía "eso"
- Tranquila es una mezcla de diferentes carnes, con diferentes salsas provenientes de la nación del fuego
Korra tomo un pedazo de carne y lo remojo en una de las salsas. Apenas está hizo contacto con su boca, lamento su decisión. La salsa era muy picante y se estaba quemando la lengua. La joven abrió la boca y comenzó a agitar sus manos. Por su parte Iroh estaba disfrutando esa escena como nunca.
La morena divisó en la bandeja de uno de los mozos una jarra llena de agua. La tomó y se la bebió de un sorbo. Luego regreso a la mesa para encontrarse con que Iroh no paraba de reír
- ¿Te parece gracioso?
- No, bueno si. Olvidé decirte que algunas de esas salsas son muy picantes
-¿De verdad lo olvidaste?
Korra le dirigió una mirada fulminante a Iroh y este dejo de reír
-Vamos Korra no te pongas así, después soy yo el amargado.
-Está bien-Dijo Korra más relajada- Pero no te creas que no me las vas a pagar

Durante la tarde fueron a un lago alejado del centro. Iroh se sentó en la orilla mientras Korra mojaba sus pies en el agua
- ¿Lo estas disfrutando?
- No sabes cuánto, a veces el calor aquí en insoportable. Me agrada poder refrescarme
De repente Iroh vio como Korra se sentaba ahogando un grito de dolor. Corrió hasta donde se encontraba la joven y ayudo a que se incorporará
- ¿Estás bien Korra?
- Si, es solo que tengo ganas de...
-¿De qué? ¿De desmayarte? ¿De vomitar? Dime!
- De empaparte!
Enseguida la joven tomo a Iroh por los hombros y lo empujó hacia el agua, haciendo que se hundiera. Cuando por fin este salió Korra lo ayudó a levantarse
- Te dije que me vengaría
Korra comenzó a reír a carcajadas al ver al general totalmente empapado, pero Iroh estaba listo para pelear
-Vamos a ver qué tan gracioso es cuando seas tú la que este empapada
Iroh atrapó a Korra en un abrazo y sé dejo caer al agua para que la joven cayera junto a él. Korra utilizaba su agua control para salpicar a Iroh, el cual no podía hacer nada
- De a cuerdo, tu ganas
- ¿Disculpa? Creo que no te oí muy bien - Dijo Korra acercándose más al general en tono burlón
-No pienso repetirlo- Contestó orgulloso el general mientras se cruzaba de brazos
- Bueno en ese caso...
Korra alzó su mano para crear una ola que se dirigía hacia Iroh
- Está bien tu ganas, tu ganas, haré lo que quieras
De un segundo a otro la ola desapareció
-Así que lo que quiera... Interesante. Déjame pensarlo un momento. Ya sé. Debes llevarme a la feria.
-¿Solo eso? Es muy fácil! La feria está a unas pocas cuadras de aquí
-Déjame terminar. Debes llevarme a la feria sobre tu espalda
-¿Qué? No, es imposible. Soy un general de alto rango no me confundas con tu mascota
-Lo prometiste, se supone que eres un hombre de palabras ¿No?
-No de ninguna manera voy a hacerlo

Las personas miraban sorprendidas como el gran general Iroh llevaba a cuestas a la joven Avatar. Era una postal muy interesante. Los niños reían y las mujeres comentaban cual será la razón para que el general este tan sumiso.
"Estoy segura de que están saliendo" "ella lo tiene completamente dominado" "que caballero, tal vez ella este herida y no pueda caminar bien" "en mis tiempos, los hombres eran los que mandaban" eran algunos de los comentarios que circulaban.
Una vez en la feria, Korra se separo de Iroh y le acarició la cabeza
-Buen chico!
-Déjame! No soy tu mascota. Qué vergüenza. La gente va a hablar de esto por meses
-Descuida estoy acostumbrada a dar la nota por cosas incorrectas.
-Quien lo diría- respondió el general con ironía
-Bueno basta de esto, vamos a las atracciones
Korra tomo el brazo de Iroh mientras jalaba del mismo pasándolo se atracción en atracción.
-Es como venir con una niña-Dijo Iroh para luego hacer caso a la morena e ir a uno de los juegos.

Ya por la noche Iroh llevo a Korra a un bar. Pidieron una mesa para dos personas y se sentaron. El dueño del lugar los reconoció y les obsequio todo tipo de bebidas. Iroh era un hombre con experiencia y al tercer vaso rechazo otros más, en cambio Korra aceptaba sin protestar cada una de las bebidas que le servían
Siguieron en el bar hasta que la gente comenzó a retirarse entonces Iroh supo que era hora de irse
-Vamos a casa Korra
-No, déjame una ronda más - le suplicaba el Avatar
-No vamos, además si te dejo una copa más no sé donde terminaría. Vamos
El general ayudo a Korra a incorporarse y se fueron en un taxi, estaba más que claro que la joven morena no estaba en condiciones de caminar

Iroh pago el taxi cuando vio que Korra se alejaba sola. Apuro su marcha y la tomó por la cintura
-Déjame Iroh, ya cumpliste tu apuesta no tienes que cargarme aquí también
-Lo haría si alguien no se hubiera pasado de copas
-Yo no me pase de copas. Solo bebí una, que se llenó varias veces
Korra comenzó a reír mientras intentaba separar a Iroh. Cuando por fin lo logro, dio un paso en falso y estuvo a punto de caer de no ser por el general, que rápidamente la tomó antes de que tocara el suelo
-¿Con que puedes sola?
Iroh tomo a Korra por la espalda y las piernas y la cargo, dejando a la joven completamente al aire.
El general siguió todo el trayecto sin decir una palabra observando a la joven. Era muy bella a la luz de la luna. Cuando llegaron a la sala se estar Korra se libro de Iroh
-Gracias por traerme- Dijo haciendo una torpe y burlona referencia - pero puedo continuar sola- Soltó la morena, estaba un poco molesta por las confusiones que tenia por culpa del general
- Siempre haces lo mismo, cuando estamos bien haces algo y discutimos
-¿Perdón? Pero si recuerdo bien la ultima vez discutimos a causa de tu beso- Al decir esto Iroh de sonrojo- siempre es tu culpa, aun cuando no haces nada
-¿Eh?
- Oh vamos, como si no lo supieras- la joven comenzaba a impacientarse
-No sé de que hablas
- ¿No te das cuenta de que tu presencia me confunde? ¿De qué cada vez que me dices algo lindo me sonrojo? ¿De qué cada vez que peleamos lloro? ¿De que por tu culpa estoy olvidando a Mako? - Korra estaba gritando. Luego de decir la última frase, callo y desvío su vista hacia el suelo
Iroh estaba inmóvil. ¿Acaso eso fue una confesión? No, ella está borracha. No puede hablar seriamente
-Korra yo... - Iroh la tomó del mentón e hizo que la mirara
-Déjame-Korra apartó la mano de Iroh- olvida todo lo que dije.
-No me puedes pedir algo así!
-Cállate! Mako me olvido en unos días! Tu podrás olvidar está charla
- Yo no soy como Mako
-Claro que sí. Ambos me hacen sufrir. Ambos me confunden
Korra se dejó caer sobre las escaleras y comenzó a llorar
-Korra no llores por favor, si quieres no peleamos más, digo que soy igual a Mako, te cargo en mi espalda hasta la tribu del agua, pero no llores.
Iroh levantó nuevamente el mentón de la joven y con su mano limpió sus lágrimas.
-No hagas eso, voy a terminar de enamorarme de ti
Acaso había escuchado bien. "TERMINAR de enamorar" es decir que ¿Ya había comenzado? El joven quiso preguntarle esa duda, pero tenía miedo de escuchar la respuesta
-Vamos Korra, estas borracha. Te voy a llevar a la cama
-Pervertido- La joven morena alzó su mano con la intención de darle una bofetada al general, pero este era más rápido y tomó su mano haciendo que la joven se molestará un poco
-No me refiero a eso. Solo voy a llevarte a dormir, no puedes caminar
Iroh tomo a la joven de igual manera que hace unos momentos y la dirigió a su cuarto, una vez allí, la recostó sobre su cama
-Iroh- Susurro Korra
-¿Si?
- Perdón, desde que estoy aquí no paro de causarte problemas
-No es ninguna molestia. Me gusta estar contigo. Aunque a veces eres un poco mandona-Dijo esto último con sarcasmo
- Necesito preguntarte algo
-¿Que cosa?
-¿De verdad crees que puedo ayudar a tu nación?
-¿Por qué preguntas eso? ¡Por supuesto que creo que eres capaz, de eso y mucho más!
-¿Crees que soy especial?
Iroh asintió con la cabeza.
Sin previo aviso, la joven abrazo al general con tanta alegría que casi caen de la cama
-Wow, despacio o vamos a terminar en el suelo
-Gracias Iroh
Iroh estaba en el cielo, habría dado todo lo que tiene para que ese momento durará para siempre.
-Debo irme Korra. Buenas noches
-Buenas noches Iroh
El general cerró la puerta para ir a su habitación.
Definitivamente era especial