*Niña!
Cuando Hinata es heredera al trono todo cambia para mal. Ahora escapa para encontrarse con alguien que le ensañara que el amor puede ser desde despistado a cómico y seguir siendo amor.*
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*Eto
Naruto y muchos de sus personajes mencionados en esta historia no son míos, aunque quien no desearía poseerlos, son de Kishimoto sensei que se esmero en crearlos, solo algunos son a base de mi loca imaginación. Espero les guste la nueva entrega de niña'ttebayou! *
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Dos por dos cuatro
Cuatro por cuatro diez y seis
Si eres una multiplicación
¿Por qué tu verdadero ser no puedo ver?
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Hace mucho tiempo en un región muy lejana donde la paz era percibida hasta los confines te todas las regiones cercanas, se inicio una guerra que perjudico esa paz tan anhelada e hizo que toda esa región sufrieran de pobreza, muchos de los habitantes murieran y que se dividieran y fueran enemigos, fue así que los reyes buscaron apoyo con los guardianes de su reino, estos predijeron que después de que ellos reinaran, en un día que los rayos de luna cubrieran con su manto al sol y que la oscuridad por un instante reinara como si fuera la noche, nacería el heredero al trono que sería la mejor persona conocida por todo los confines de esa tierra y que al cumplir la mayoría de edad volvería a unir esos reinos perdidos por la maldad de esa época. Y así año tras año el rey sufría no poder tener el siguiente heredero al trono, si vida se estaba acortando al igual que su bella y delicada esposa quien se había contagiado de una enfermedad que hasta esos entonces podría causarle la muerte. El rey en un intento desesperado por no morir hasta que el heredero al trono naciera tuvo entonces pedirle a la maldita hechicera del reino que le ayudase, ella acepto pero con la mísera condición que cuando el salvador de esa tierra naciera sería destinado a ella o en caso de ser niña que ella pudiera obtener todas las riquezas casándola con su futuro hijo. El año paso y un pequeño heredero nació y creció. Los reyes parecían sentirse mejor y pudieron ver como su pequeño pudo encontrar el amor en una plebeya, nadie se opuso a su matrimonió más bien, hubo regocijo en el pueblo he hicieron ese matrimonio una fiesta nacional. Llego el día en que los reyes murieron y en pocos meses la nueva reina había concebido al heredero. En un día de primavera, cuando un eclipse lunar cubrió de oscuridad todas las regiones que existían, la reina dio a luz una pequeña niña quien no lloraba si no que reía por estar en ese mundo. Los aldeanos hicieron otra fecha memorable. Aquella princesa crecía y entre más días pasaban su juventud se acercaba. La doncella tenía envidiable hermosura, sus rasgos eran finos y delicados, piel blanca como la nieve y de porcelana, cabellos negros largos azabaches, cuerpo fino y delgado perfectamente proporcionado caderas bien torneadas piernas largas y esbeltas, buena proporción de busto, pero por lo que más era envidiada era por sus ojos, dados en regalos por la Diosa de la luna, ojos totalmente aperlados que la hacían ver como una Diosa. Los reyes sabían que la condición era próxima en hacerse realidad así que mandaron a la princesa hacia un lugar remoto en donde nadie más podría encontrarla hasta que ella encontrara alguien con quien desposarse así la hechicera no podría obligarle a nada. El lugar que habito era hermoso pero no poseía castillo alguno ya que era custodiado solo por criaturas mágicas y mitológicas, habían sirenas, unicornios, hadas, príncipes azules, princesas hermosas, pero también habían criaturas que no eran del todo hermosas, centauros, hipogrifos, elfos, duendes, dragones y muchos más, pero no todas eran buenas tal y como lo pintaban todos los libros de historia que se le habían enseñado, habían algunos demonios y las que más temía eran las serpientes camaleónicas, la serpientes camaleónicas no eran reptiles que tenían forma de camaleones que se arrastraban y que cambiaban de apariencia, no, eran personas traicioneras que al tener en su cuerpo toxinas venenosas dadas por algún reptil, hacían que se le que con un beso dividían a la persona en dos mitades parecidas; por eso se les decía así. Esas tales serpientes no eran nada buenas, pero resulto que uno de esos seres se enamoro de la bella princesa de ojos aperlados. Él era distinto caballeroso y nada arrogante, compartía el mismo color que el cabello de ella y pues en una extraña coincidencia sus mismo ojos, piel nívea, cuerpo de un dios a la vista de un ser humano y perfectas facciones, era el candidato perfecto, pero los sentimientos de la princesa no eran iguales a los de aquel joven. Los meses pasaron y la amistad era más fuerte, pero en una noche de luna llena llego el… un joven de cabello rojizo con tonos cobrizo, detalles toscos, ojos rojos con destellos melosos, cuerpo sumamente trabajado, midiendo tal vez 1.90. El chico quedo sumamente impresionado por la belleza de cierta ojiperla así que decidió permanecer a lado de ambos ojiperla, lo cual no causaba gracia al chico serpiente y encantaba a la princesilla. Al principio ambos chicos entraron en cierta rivalidad que hizo que la princesa se preocupara y decidió entonces dejarles claro que ella no era un premio por ganar. Faltando ya dos meses la hechicera comenzó a perseguir su premio y llevo a su hijo para poderlos casar, pero se llevo gran sorpresa que hizo explotar toda su ira así que envió a su hijo a buscar a la dama y si esta se había casado la tendría que matar, los reyes rogaron nuevamente a sus guardianes para que no sucediera tal desgracia pero estos no les ayudaron, le imploraron a la hechicera cualquier otra riqueza pero ella no escuchaba razón. Los reyes no quisieron delatarle el paradero de la princesa pero no contaban que la hechicera pudiera localizarla con solo una gota de sangre de sus padres, fue así que el chico emprendió viaje buscando ese lugar de fantasía, pero no contaba que al encontrarlo la chica fuese enamorada por dos jovenes. Así que utilizo el conjuro que le había encomendado su madre, y la princesa cayo, literalmente, rendida a sus pies. Al ver esto los chicos debatieron y buscaron alguna forma en la que la doncella no se les escapase de las manos, pero era inútil la doncella de ojos aperlados había sido llevada a su lugar de origen en el momento que toco a su capto. El chico de cabello rojizo revelo su secreto, ser un Tengu, alegando que había sido enviado a encontrar la princesa bendecida por la Diosa de la Luna de la cual se enamoraría y se desposaría. El chico de ojos perla sabía que la princesa no estaba enamorado de el así que accedió a ayudar al Tengu para que la princesa viviera feliz. La princesa se iba a casar el día que cumpliera la mayoría de edad. Así que el Tengu y el reptil planearon todo para poder matar a los culpables de la desgracia. Y solo la fiesta de la princesa se realizo. Fue así que el chico de ojos aperlados regreso al lugar fantástico pensando que la princesa no sentía nada por el y que se quedaría con el tengu. La princesa pensaba en desposar al joven Tengu pero al saber que su mejor amigo regreso al mundo de las fantasías, decidió regresar con el joven Tengu. Ambos chicos le declararon sus sentimientos y ella debía decidir quien era el que más le importaba. Lo pensó día y noche pero no podía tener una respuesta concisa ya que sus sentimientos estaban divididos entre los dos. Las Diosas del Sol y Luna descendieron para poder ayudarla a tomar una decisión y le regalaron dos tipos de piedras un Zafiro y un Onix. Cualquiera que tomara primero sería la respuesta a la decisión. La princesa las tomo al mismo tiempo así que no se había solucionado, hasta que La diosa Luna le pregunto al joven camaleónico de que sí podía regalarle un poco de su veneno. La Diosa Sol le pregunto a la princesa si estaría bien que la dividieran en dos para así no tener que decidir por uno y poder estar con ambos, ella acepto y fue así que su alma se dividió en dos cuerpos y pudo permanecer al lado de ambos chicos. Y fue así que su reino se dividió en dos pero aun así la profecía se hizo realidad y todo volvió a ser prospero. Las piedras regaladas por las diosas llevaban consigo misteriosos poderes que solo los de las casas real podían usar y que así se podía encontrar a los próximos reyes.
Esa era la leyenda que se contaba al referirse de la piedra Onix.
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- Na..Naruto – menciono la ojiperla.
El rubio la sostenía de la cintura para que esta no cayera al vacío. Tocaron tierra firme, estaban dentro de una cueva, el juego continuaba. Al principio la ojiperla pensó de que era real, pero luego se acordó que el estaba con Sasuke y esta era su prueba a pasar. Silencio. Había un incomodo silencio entre ambos, Hinata los sabía, este no era su Naruto, pero desde cuando comenzó a ser "Su" Naruto… La chica se sonrojo levemente. En definitiva tenía que averiguar como pasar el siguiente juego, y comenzó a caminar en dirección contraria a de la que había sido salvada.
"Esto todavía sigue siendo una ilusión" pensó "Pero, como podré salir ahora de esta" siguió caminando ignorando olímpicamente a su salvador, quien no paso desapercibido eso, "Acabo de utilizar el Byakugan, tal vez tenga que utilizar los demás poderes. Pero como podré utilizarlos si ni siquiera se si los tengo."
"Sientelos"
"Es cierto al igual que lo hice con el byakugan, pero primero he de saber que tipo de desafío es este"
- Hinata – le grito el ojicielo, la aludida no tardo en voltear a ver a su salvador, acaso él era el nuevo desafío. – Por que viniste -
- De.. De que hablas – pregunto desconcertada.
- Por que arriesgas tu vida solo por un pedazo de cristal – Hinata no contesto, acaso ese Naruto era "Su" Naruto. No imposible, esto pasaba igual que con Sakura e Ino, esto era una vil ilusión más. – No, no soy una ilusión más – Imposible era un imposible, el era falso el no era Su Naruto, mentira. – Sasuke me dijo que arriesgarías todo por ese pedazo de cristal, que es lo que posee es cristal que tanto necesitas –
- Yo..yo…- no sabía como contestar. Seguía siendo una vil mentira, una farsa.
- Si es para añadir más belleza a tu ser, no lo necesitas tu eres hermosa tal y como eres – Hinata no tardo en sonrojarse, pero…
- Tu no eres Naruto – dijo con seguridad – Solo eres una ilusión – "El no puede ser, ademas el tal Toby dijo que solo una persona podía entrar… "
"¿Realmente lo dijo?"
"Si, si lo hizo" empezó a dudar la ojiperla.
- No soy ninguna ilusión -
- To…Toby dijo que solo una persona podía entrar a la prueba -
- Toby nunca menciono algo sobre ello. – –… "No de..debo de ser una trampa" la pelinegra seguía sin creer – Te di un regalo hace dos noches. –
- Eto…Yo…- tartamudeo la chica.
- Te bese antes de que quedarás inconsciente – esa respuesta le cayo como balde de agua fría a la bella pelinegra. Entonces era cierto…
- NO, tu…- pero la ojiperla fue callada por los labios expertos del rubio, quien experimentaba el sabor y textura de esos labios que siempre lo dejaban pidiendo más. Eso si que era real, el tenía que ser el verdadero, el era "Su" Naruto. Hinata se dejo guiar por los labios del ojicielo, y comenzó a profundizar el beso cuando Hinata sintió una leve descarga que no le daba buena espina, que tal si no era su Naruto y se estaba besando con el…
- De..Deberíamos irnos – opino la ojiperla, notablemente sonrojada… El momento había sido arruinado, algo en su interior le decía que debían continuar. – O continuaremos con las pruebas – pregunto tímidamente –
- Claro que no- se exalto el rubio – no permitiré que te vuelva a pasar nada, no me lo perdonaría. –
-Pe..pero…- "El no sabe por que estoy aquí" – Necesito cambiar el color de mis ojos. –
- Te lo he dicho no necesitas ningún camb…-
- Te..tendré que regresar del lugar que.. que…provengo si mis ojos no cambian –
- No iras a ninguna parte –
- De..De que estas hablando – la ojiperla se sentía un poco nerviosa ante tal respuesta.
- Tu eres mía ahora así que no permitiré que te lleven –
- Tu… - ahora estaba segura, el no era, como podía hablarle de esa forma – Tu no eres na..-
Pero antes de que pudiera reclamar algo, fue bruscamente aprisionada por las manos del joven ojicielo quien en un intento desesperado comenzó a besarla forzadamente arrinconándola en una de las paredes de la cueva.
- Suel..táme – trato de gritar y librarse de el al mismo tiempo –
- Eres mía, - Hinata traba de soltarse como lo hacían los ruiseñores al ser privados de la libertad. – ahora regresaras conmigo y nunca veras la luz del sol…– el ojicielo besaba su cuello y comenzaba a subir. La ojiperla estaba tratando de contener sus lagrimas pero algunas rebeldes salían al no poder ser libre de ese ruin impostor. La fuerza bruta de su captor no le dejaba ni siquiera respirar bien.
- Suél…ta…me – dijo tratando de poder hablar y respirar, las fuerzas que en unos instante tenía con el tiempo se estaban debilitando y las lagrimas salían rebeldemente. – Por favor -
- ¡No! Ahora eres mía y me perteneces, nadie más podrá poseerte, por que siempre has sabido que eres una niña torpe y debil, que nunca debió nacer…-
Las palabras que había dicho el ojicielo empezaron a resonar por todo el interior de la niña. "No es cierto, el nunca me hablaría de esa forma además soy una princesa heredera al trono y no voy a dejar que una simple amenaza me arruine todo lo que he hecho dentro de esta cueva."
- ¡Suéltame! – grito, el chico no la dejaba más bien ejercía más presión. – ¡Te digo que me sueltes!- volvió a gritar pero esta vez atino a pegarle en la entrepierna.
- ¡Auch! – se quejo el ojicielo, como por arte de magia la dejo de sostener y cayo directamente al suelo totalmente contorsionado. La ojiperla no dudo dos veces en desaparecerse de esa escena. Corrió esperando que el dichoso byakugan empezara a hacer efecto y dejar totalmente atrás a esa copia barata de su Naruto.
Había corrido lo más que le daban sus piernas, lo que no entendía es que para ser una copia o ilusión no se levanto después del golpe. "Espero este bien, no, el no es Mi Naruto, es un ilusión" ante tal pensamiento la niña volteo para ver si no era perseguida. La humedad que sentía desde que entro en la cueva se empezaba a secar, y se dio cuenta que la cueva era más y mas grande a medida seguía su recorrido. Ahora se acercaba a un paraíso subterráneo. Habían tres montañas ano tan enormes que eran cubiertas por variedad de pastos, plantas y flores. La montaña que se situaba en medio tenía una cascada de agua cristalina, por lo que la bella ojiperla podía notar, se fue acercando más y más para encontrarse la gran diversidad de criaturas naturales que habían. Recorrió el lugar encontrándose con el río de agua cristalina, decidió tomar un poco de agua al estar cansada por la carrera que hizo para no volverse a topar con ese impostor. Se sentó bajo la brisa fresca de un árbol de manzanas. Se cuestionaba mentalmente que horas serían si estuviera en el mundo real. Su estomago gruño he hizo hacerla sonrojar. A decir verdad no había desayunado ese día y además no sabía si había comido en aquellos castillos al ser todo una ilusión. Una manzana callo justo en el regazo de la ojiperla.
- Es para ti Hina-chan – un rubio conocido apareció en el árbol y dándose vuelta se puso a la altura de cierta ojiperla quien se asusto y se torno del color rojo.
- Gra…gracias – respondió tímidamente y se disponía a comer de la manzana hasta que "El es otra ilusión no debo caer en sus engaños" – Pe..pero no tengo Hambre – un gruñido de su estomago se hizo presente y la delato completamente.
- Tu estomago dice lo contrario –
- Eto… si, pero no puedo confiar en ti. –
- Y eso por que? Acaso he hecho algo malo por el cual deba arrepentirme. –
- Etoo… - "No caigas no caigas" - Tu..Tu eres una más de las ilusiones provocadas por este lu..lugar. –
- Mmm, es cierto pero no todos somos malos –
- De…de que estas hablando, hay más de ti? – pregunto la ojiperla. "Y si me esta Mintiendo"
- Debes de descifrarlo por tu cuenta antes de que se caigan todas las manzanas de este árbol. –
- Y si..-
- Pierdes –
- Pe..pero como lo haré –
- Te he dicho más de lo que se me había permitido decirte.- el semblante del falso Naruto se torno triste. Por lo que la ojiperla se sintió mal y se disculpo.
- Perdón, ¿te harán algo malo? – pregunto preocupada la pelinegra. Comenzó a jugar con la manzana roja la cual tenía unas ganas de probarle.
- No, pero a la que le debo una disculpa es a ti – la niña lo miro con incertidumbre - tu tiempo se ha reducido, Perdón –
- N..no hay problema. – "¿Puedo acaso creerle?" muchas manzanas comenzaron a caer alrededor de ambos chicos.
- Eso confirma lo que te decía- Hinata seguía jugando con la manzana.- no te preocupes las manzanas no están envenenadas, ni nada malo que te lastime. –
La ojiperla aunque dudo probó de aquella manzana roja se miraba tan apetitosa así que la mordió y en el instante noto que era solo las manzanas del su palacio sabían igual que esa. Pero no se debía distraer en saborear aquella perfecta manzana, si no se quedaría sin la piedra y debería continuar con su tortura de vida. Suspiro pesadamente que debía hacer ahora. Se levanto y miro todas las ramas del árbol. Habían como veinte manzanas ahora tenía que saber en cuanto tiempo se caían las manzanas.
- Se que lo resolverás – el rubio le sonrió con una sonrisa que le caracterizaba.
La niña le correspondió la sonrisa y siguió esperando hasta que una manzana cayera. Mientras esperaba empezaba a preguntarse que era lo que posiblemente tendría que hacer. Espero casi una hora y una manzana verde cayo. Un rubio apareció de la nada y se sentó a la par de otros narutos….
- ¿Por..Por qué hay tantos de ustedes?- pregunto exaltada y preocupada.
- Hina-chan te vengo a visitar –
- Pero claro que estoy aquí por que te amo –
- Hinata-chan siempre cuentas conmigo -
- Hinata eres muy bella lo sabías – dijo uno haciéndose pasar por un "don Juan" tomo la mano de la pelinegra y la beso.
- ¡Que..que haces! – retiro su mano al mismo tiempo que se sonrojaba al extremo.
- Solo te demostraba mi amor hacia ti –
- ¡Pero soy yo quien la ama más! – grito desesperado otro.
En un instante todos los Narutos presentes comenzaron a pelear dejando a una ojiperla totalmente asustada y sonrojada por todos los comentarios que hacían hacia ella.
"Como puedo salir de aquí"
- Hinata – grito uno mientras le extendía la mano – vamos te llevo a otro lugar. – La aludida no espero dos veces y tomo la mano de un Naruto que se miraba más confiable.
- Gracias – aunque no estuviera muy segura de que aquel joven no la traicionaría en un ultimo momento. Se habían subido a el árbol de manzanas y luego a otro más grande y así iban de árbol en árbol para llegar a un terreno más elevado donde esta libre de narutos.
- Es un sueño hecho realidad – bromeo el rubio. La ojiperla lo miro intrigada, mientras era ayudada por el rubio a subir al ultimo árbol. – Tener a miles de Narutos bajo tus pies –
- Yo..Noo…no… bueno – comenzó a tartamudear y se torno totalmente roja, en cierta forma ese chico tenía mucha razón aunque ella tratará de negarlo alguna vez tuvo un sueño parecido a este.
- Princesa – el rubio hizo una reverencia y le dio la mano para bajarla con delicadeza del árbol, ella la tomo sin dudar y se ruborizo un poco.
- Gracias –
- Nos vemos luego – el rubio desapareció en una cortina de humo.
"Como lo hizo… Será que, no" Como las tales técnicas del Taijutsu había muchas más que poseían diversos reinos una de ellas era la de los clones de sombra… "Pero eso solo era un mito."
Al igual que el Taijutsu
"Y si tengo que descubrir al original"
Muy buena idea
Al fin lo había logrado maquinar lo único que debía hacer era desaparecer a todos los falsos narutos o mejor dicho los clones. Sabía que con solo un golpe certero estos desaparecerían pero y si en esta ilusión ninguno desaparecía.
Y si usas el Byakugan
- Pe..pero no me acuerdo como lo hice la vez pasada. -
- Hola, MI Hinata – el rubio que le había salvado la vida con anterioridad apreció de la nada – Te perdono por haber me pegado ahí, pero no te perdono por que me hayas dejado solito –
La niña comenzó a correr, era hora de sentir ese byakugan, "Como era, como era, Sentirlo, sentir el byakugan,"
- Esta vez no escaparas pequeña, Tajuu Kage bunshin no jutsu – al momento de decir estas palabras se aparecieron miles de Narutos en una cortina de humo.
- Otra vez no… - la niña continuaba corriendo, pero sabía que un instante o dos sería atrapada por los clones. – Sientelo, sientelo – paro un instante por que se encontraba justo en el acantilado de la cascada, no había salida.
- Hinata-chan – gritaron varios – nos vas a acompañar para siempre – gritaron otros.
- Tendremos que tratarla como una frágil princesa – menciono el lider.
- Nun..nunca – grito y se dejo caer hacia tal barranco. – Creo que no habrá salida de esta… -
-Hina-chan – grito uno que al sonar de Hinata era el verdadero.
- No me he de rendir…. ¡BYAKUGAN! - Lo mismo que había sucedido antes los ojos aperlados emitieron un luz que emanaba mucha fuerza y poder. En el derredor de sus ojos pequeñas venas se podían ver exaltadas. Pero esta vez miraba como el agua parecía entenderle. "Por favor ayudame a no morir"
La cascada comenzó a ser irregular y se podía ver como una mano se comenzaba a formar y poco poco se acercaba a la ojiperla quien pensaba una y otra vez que la salvaran. La mano se convirtió en una burbuja de agua que cayo en el río. La niña estaba salvada. Todavía no se convencía estaba empapada pero segura, comenzó a nadar no sin antes darse cuenta que no estaba respirando pero no le hacía falta respirar. Al momento de salir se dio cuenta que muchos de los narutos que la estaban acosando la querían proteger. Tenía poco tiempo para acordarse de aquella técnica de Taijutsu que había realizado acaso solo lo podía utilizar una vez.
- Hinata-chan debes de huir – le dijo uno los clones que ella consideraba buenos.
- Nosotros estaremos bien –
- ¡Hai! – pero donde podría esconderse para pensar que usar, el agua le había ayudado. – Mizu-sama, me podría ayudar – se sentó a la orilla del río para pedirle al río ayuda – Se que ya me ayudo pero no puedo utilizar la técnica que una vez he usado. –
- Os ayudaré pero solo vais a tener una hora para poder resolver esta ilusión – una voz delicada, pero firme de una joven doncella empezó hablar.
- ¿En..en serio? – dudo.
- Solo si vos estais segura de ello – hablo la misma doncella.
- Gracias Mizu-sama –
- Pon atención ya que vuestros amigos no duraran mucho en la pelea – en efecto la gran cantidad de admiradores de Hinata comenzaban a disminuir.
- Suiton Shinpiteki Na Mira (Espejo Místico de Elemento Agua) y Suiton Amadare no jutsu (Técnia de Elemento de Agua, Gotas de lluvia) Espero puedas resolverle –La niña tenía el nombre de la tecnica pero no el significado.
- Suiton Shinpiteki Na Mira (Espejo Místico de Elemento Agua) – una pared invisible, visible para Hinata, comenzó a aparecer con el vapor del agua. Los clones malvados comenzaron a acercarce a ella sin tomar en cuenta que este les atraparía y les sofocaría. "Espero que esto fun…funcione…"
Crack..
En la vista de Hinata la pared parecía rajarse y se estaba debilitando. "Van a llegar hacia mi"
Confía
Cuando todos pasaron el umbral del espejo poco a poco fueron cayendo y desapareciendo con un vapor caliente.
- ¡Lo..lo logre! – sonrió de alegría la ojiperla.
- Vaya parece que los has destruido, pero no creo que puedas conmigo pequeña.
- Suiton Shinpiteki Na Mira (Espejo Místico de Elemento Agua) – grito nuevamente la ojiperla si había podido con los demás por que este sería diferente. –
La pared se hizo presente y esta vez más rápido que la anterior. El clon comenzó traspasando la barrera y como hizo anteriormente el espejo empezaba a romperse. Hinata seguía a la orilla del río. Cuando el vapor se hizo presente, una voz de cierto ojicielo comenzaba pedir auxilio. Hinata trato de no escucharle.
- Hinata, - empezaba a toser – yo soy al que buscabas -
-No le hagas caso – se repetía mentalmente la ojiperla. Como al parecer Hinata no le hacía caso éste cambió su voz de suplica a altanería.
- Sabes a mi me gusta el fuego – la niña no comprendía por que el no se evaporaba como lo habían hecho los demás. – el fuego evapora el agua. – que podía hacer, tal vez solo estaba jugando – Yo se usarlo a mi conveniencia – el rubio repentinamente chasqueo sus dedos y todo el vapor se iba en dirección al cielo cubierto por rocas y su silueta comenzaba a salir. – No creo que dures mucho, y no encontraras al verdadero. – Ahora estaba claro debía encontrar a su Naruto, pero este rubio no le dejaría el camino abierto. Probaría entonces con la otra técnica.
- Suiton Amadare no jutsu (Técnica de Elemento Agua, Gotas de lluvia) – esta vez el agua se formo en una especie de lluvia que solo cubría a Hinata como si tuviera otro tipo de piel.
- No importará que uses no pasaras sobre mi. – El chico comenzó a pegarle a Hinata y esta los esquivaba con facilidad – No es que te quiera golpear, si no que debes estar inconsciente para que el tiempo se acabe y te quedes conmigo para siempre –
- No lo haré – Todavía no podía comprender la técnica, solo se sentía mojada y ya que de relevante tenía eso…- En poco tiempo te venceré –
- Me estas cansando – el chico comenzó a formar una aura roja, que parecía ser el fuego emanando de todo su ser. Ahora los golpes eran más certeros y difíciles de esquivar uno logro alcanzar a Hinata pero no le dolió solo sintió esa parte totalmente seca. "Solo me protege, debo de acordarme de la tecnica de taijutsu"
- Sabes que solo estamos calentando para ponernos serios. –
"Como pude olvidarlo.." al fin se había acordado. El circulo celestial.
– Hakke Rokujūyonshō – (Circulo celestial, 64 puntos de adivinación) – la posición de combate chino hizo acto de presencia y ella sabía que era el fin de su falso rubio.
- Sabes he escuchado de ese movimiento -
- hakke nishō- (ocho trigres, dos palmas )– la niña empezaba golpear sus puntos clave – yonshō -(cuatro palmas) Pero al parecer este se resistía y en vez de ceder se limitaba a reír, y le dio un fuerte golpe en el estomago a la ojiperla que quedo en el suelo un buen tiempo, le ardían su estomago y sus manos también había logrado quemarse sus manos. Y las gotas de lluvia se empezaron a evaporar completamente.
- Yo uso el fuego como regenerativo. – ese clon la verdad que no era nada de lo que esperaba ahora si estaba perdida, hasta que se le ocurrió saltar al río – Ni intentes en hacerlo, lo evaporaré. No te sabes ninguna técnica de taijutso o ¿si? –
"Piensa, Hinata, piensa, leyendas de tu origen, leyendas…"
- Se que te duele el estomago así que contaré hasta veinte para que sigamos con el juego que yo ganaré. -
- Uno…-
"No me acuerdo…"
-Dos-
"Si tan solo hubiera puesto más atención"
-Tres –
"El Taijutsu, de donde proviene esa palabra…"
-Cuatro-
"Algo de cuerpo a cuerpo…"
- Cinco -
"Se utiliza el cuerpo para atacar"
- Seis -
"Que decían los profesores"
-Siete
" Puño…"
-Ocho-
"Puño, si Puno dulce"
-Nueve-
"No, Puño suave"
-Diez-
"Espero que sea eso si no "
-Once-
"No viviré para contarla"
-Doce-
"Que hacía… Algo de dañar sus órganos vitales"
-Trece-
"Pero me quemará nuevamente"
-Catorce-
- Suiton Amadare no jutsu (Técnica de Elemento Agua, Gotas de lluvia) – otra vez la lluvia comenzó a situarse en el cuerpo de Hinata haciendo una especie de armadura.
- Aunque hagas eso siempre no podrás conmigo. -
- Juuken (Puño Suave) La niña comenzó a apuntar sus palmas hacia el primer punto vital en los brazos. El ojicielo no pudo esquivar y su brazos se paralizaron. Por lo que empezó a dar patadas la cuales eran dificilmente para la ojiperla esquivar y cada vez que la golpeaba su escudo de agua se debilitaba.
-No se lo que hiciste pero, me recuperare en un momento – al escuchar esto puso mas ímpetu en su trabajo y empezó a atinar a sus piernas, las cuales se movían igual o más que sus brazos. Hinata comenzaba a ver los fallos que el clon estaba dando y era que después de la patada de la pie izquierdo daba un pequeño salto para poder recobrar su equilibrio, justo cuando lo encontró el rubio le dio semejante patada en la cara que hizo hacerla retroceder y sentir mucho ardor. Pero no retrocedió por mucho tiempo y en un instante le había paralizado sus piernas, dejando al descubierto su corazón.
-¿Por qué lo haces? – fue lo ultimo que dijo…
Con toda la fuerza que tenía le pego y este en un santa y amen desapareció…
- No pensé que los clones fueran tan difíciles de vencer – dijo la ojiperla mientras se sentaba a descansar sobándose sus cara que en ese instante estaba roja, pero no de estar sonrojada si no del tremendo golpe que le había propinado el señor clon. El agua se convirtió en vapor aliviando un poco el dolor. Se iba a quedar más tiempo descansando. Pero se acordó que el tiempo seguía corriendo y todavía tenía que encontrar al Naruto verdadero.
Vio que la cascada se estaba cortando, no dudo en acercarse a ese lugar.
- Hinata-chan – vio que un rubio se acercaba a ella y le daba un beso fugaz en sus labios. -
-Na..Naruto – la chica en prospecto se ruborizo totalmente.
- Toma Hina-chan – y le dio un sobre. – Nos vemos en el mundo real –
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- Se esta tardando demasiado- mencionaba una peli rosa para sí misma.
- Los príncipes que quieren llegar a ser reyes se tardan incluso dos días, ¿Por qué piensas que ella lo hará en un tres horas? – el chico llamada Toby se apareció a la par de Sakura que estaba sentada en un tronco de algún árbol.
- Tu..tu otra vez. – tartamudeo la chica - ¿Qué haces aquí? –
- Pues tengo que cuidar de aquí sabes. Y te iba a dar noticias de la pequeña princesa – el tal Toby empezó a caminar como si se sintiera mal rechazado.
- No, no te vayas. –
- ¡Hinata-chan ha pasado exitosamente las dos pruebas, exitosamente!
- Enserio, y que tan difícil es la ultima prueba. – dijo en tono meloso la peli rosa.
- Pues, sencilla, si sigue lo que le digo.
- ¿De que estas hablando? –
- Pues si no sigue al pie de la letra lo que le di… No podrá pasar la prueba. –
- Y si no lo hace…-
- Ya veremos lo que sucede. – dijo pícaramente el chico.
- Sasuke y Naruto han de estar preocupados. –
- Si no vienen no lo están – dijo el chico.
- Hmp, es cierto –
- Todo se arregla con palabras –
"Estará leyendo mi mente" – De que hablas. –
- Tu sabes de lo que hablo - el chico comenzó a desvanecerse.
- Pe..pero.. – muy tarde el chico había desaparecido totalmente. – Que chico más raro – la ojijade volvió a suspirar – Y si vienen que les puedo decir… Hinata espero estés bien. –
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¡Hola Princesa!
Si recibiste este mensaje quiere decir que llegaste hasta el final! Wiii! Sabía que lo lograrías. Pero ahora viene la parte en la que me tienes que hacer caso o si no, no encontrarás lo que buscas. Vamos a ver las reglas…
No ayudes a nadie.
No toques nada que no sea la piedra.
No creas lo que te dicen.
Solo tienes una hora para llegar hasta la recamara de la piedra.
Si no llegas a tiempo la puerta no se podrá abrir.
Cuando estés adentro el tiempo parara.
No me acuerdo de nada más… Pues….No se…...
Toby
PD. Si no haces caso a mis advertencias se te irán quitando minutos.
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A la ojiperla se le salió una gota en la sien, pensar que el era el que custodiaba ese lugar. Suspiro pesadamente y siguió caminando adentro de la cueva de donde la habían dado esa carta tan rara. Entro a un pasillo que tenía muchas puertas abiertas.
- Hina-chan – se escucho de una habitación. – ¡Ayúdame! - una rubia estaba atada en un tronco y al parecer le iban a quitar la vida. Tenía muchas ojeras, su cabello estaba maltratado, marcas en todo su cuerpo.
- Ino-chan, no puedo –
- Por que no, solo debes ayudarme a salir. –
- Ino-chan solo eres una ilusión. –
- ¡Hinataaaa! –
- Lo siento… - la ojiperla comenzó a correr para no ver lo que iba a suceder. Aunque solo era una ilusión le dolía saber lo que le iba a pasar a su querida amiga. Que podía pasar si no le hacía caso a Toby.
Al seguir caminando se encontró con una peli rosa.
- Hinata-chan, mira encontré la piedra ya nos podemos regresar. -
- Enserio, - Hinata se acerco a la ojijade para tomar la dichosa piedra que era de color negro carbón. Pero como podía estar Sakura… "Es otra ilusión" – Me tengo que ir Sakura-chan .
- Hinata-chan esta es la verdadera piedra –
- Solo me quedan 30 minutos, - menciono para sí misma. Cada vez que corría cerca de las puertas del pasillo estas se abrían dejando ver personas que Hinata conocía muy bien, le pedían ayuda pero ella muy sabía que eran ilusiones más y que si caía sus minutos se empezarían a acabar.
-¡Hinata!- grito una joven de ojos aguamarina – Tienes que venir, Naruto esta en problemas.
- ¡Mi..Minorin! Seguro eres una ilusión más –
- No, ven mira en esta habitación ahí esta el debes ayudarlo –
- Po…por que no lo salvas tu misma –
- Por que tu caerás –
- De que.. ¡kyaaaa! – La ojiperla había sido empujada por su rival. Y ahora lo único que hacía era descender. Cayo en un piso igual que el anterior, no estaba dañada solo que un reloj le indicaba que solo tenía quince minutos para encontrar la piedra y comenzó a correr todo lo que sus piernas le daban.
- Hinata, tome la piedra por ti – Toby aparecía con la supuesta piedra en manos. –Es tuya. –
- Eto…Gracias – "Pero no me puede dar toda la piedra " – Pero no gracias - siguió corriendo hasta encontrar una puerta enorme puerta de madera con dibujos de ángeles tallados en ella. La empujo con dificultad hasta poder entrar. El viento de ese lugar revolvió los negros cabellos de la ojiperla impregnando así su nariz que la hizo detectar el olor melón que tanto le fascinaba. Cuando al fin pudo entrar yacía un altar con una figurilla que iluminaba aquel gran cuarto. Los ojos de la ojiperla se iluminaron con belleza al saber que había cumplido, la ultima prueba en efecto era la más fácil. Comenzó a caminar hacia ella pero de repente la puerta se cerro dejando aquel lugar solo con la iluminación del altar. La niña comenzó a caminar temerosa, pero sabía que si no llegaba en exactamente cinco minutos todo su esfuerzo sería en vano. La figurilla comenzaba a hacerse más y más visible para los ojos perlas de la niña. Era una estatua de una hermosa mujer de cabello largo, cuerpo delgado y fino, caderas y piernas torneadas, cara con rasgos delicados, nariz perfilada ojos aperlados vistiendo una tunica blanca ceñido al cuerpo.
-Soy…yo –
- No – Hinata pego un brinco al escuchar que la voz provenía de su espalda. – Ella es mi madre…- El chico empezó a acercarse y su figura ahora era visible. Tenía el cabello corto rubio con un peinado revuelto, cuerpo atlético, facciones toscas, y ojos de un azul igual al cielo.
- Tu..tu madre…Naruto, no entiendo… -
- No, no soy Naruto. Soy Madara, Uchiha Madara – la voz del falso rubio comenzó a hacerse más grave y un joven de cabello negro largo y revuelto y cuerpo cubierto por una tunica negra con nubes rojas apareció.
- Pe..pero como si el esta muerto. –
- Es cierto… Los guardianes de la casas real no.- Hinata lo seguía mirando con duda. – Cada reino de esta región posee un importante guardián que protege a las piedras dadas por los dioses. Se hacen llamar los akatsukis, quienes prevén que las piedras solo sean poseídas por los siguientes herederos al trono. – Hinata asintió – Y de ahí el origen de los nombres de los reinos. Te pareces tanto, es más podría jurar que eres la misma persona. –
- ¿De…. Que hablas?-
- La leyenda del origen de los reinos –
- Pe…pero y que tengo que ver yo en…en esa historia – preguntaba tímidamente la pelinegra.
- Eres idéntica a mi madre, su nombre era Hinami Hyuuga, era una de las doncellas más hermosas de todo el reino destinada a mejorar todos los reinos de esta región. Tu tienes una misión parecida…- dijo lo ultimo en susurro que casi no llega a los oídos de la ojiperla.
- ¿Yo? –
- Si, no me es permitido comentarte sobre ello, pero espero que tomes la decisión correcta…-
- Deceisión…Co…rrecta… -
- Sabes que no se le permite a nadie, ni siquiera que fuese de la realeza, utilizar las piedras a beneficio propio, pero las diosas de la luna y sol están contigo. – el joven tomo la piedra en manos y esta comenzó a soltar pedazos de cristales negros. – Esto será suficiente –
- Muchas gracias – la ojiperla le sonrió y el chico no tardo en abrazarla. – Pe..pero Uchiha-san – los colores rojos amenazaron con aparecer, y así lo hicieron en menos de tres segundos Hinata estaba sumamente sonrojada.
- Lo siento, actué sin pensar que tu no eres mi madre. –
- No..No hay problema – tartamudeaba y miraba al suelo como si algo en el le llamara la atención. – Pero por que me ha ayudado –
- No has puesto mucha atención a lo que te he dicho, ¿no es así? –
- Lo siento –
- Ya estaba destinado que usaras la piedra onix para tu beneficio, hay alguien que te quiere hacer daño y por eso debes protegerte lo más posible. Llegará el tiempo en el que tomes una decisión que afectará el futuro de toda esta región. –
- … - la niña no contesto.
- Gracias por brindarme un momento de mi pasado…
- ¿Nani?-
- Suerte, Come solo lo suficiente –
- Y como sabre cuant…- muy tarde el chico se había desvanecido en el aire. El lugar obscuro se empezó a convertir en vértice de colores el cual atrapaba a Hinata y la llevaba al principio de la cueva.
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- Teme, no es por nada pero llevamos más de dos horas buscando a Sakura-chan y Hinata-chan. –
- Dobe no te preocupes. –
- Pero es que Hina-chan apenas se ha recuperado –
- Claro, es como mi prima –
- O tal vez te gusta- dijo el pelinegro con una ceja alzada.
- jejeje, - el rubio se sonrojo pero pudo contraatacar - y a ti mi hermana –
- … - Sasuke solo bufo levemente sonrojado.
- Mira, es Sakura-chan -
- Pero que le abra pasado a Hinata, no viene con ella. - Los dos aceleraron el paso y alcanzaron a la peli rosa.
- Chicos, al fin los encuentro. Hinata se desmayo –
- Pero hina-chan esta bien –
- Si, pero no la he podido subir al caballo, -
-No te preocupes, el dobe la llevará – dijo en tono picaro.
- ¡Si! –
- ¿Por qué será que siempre tienes un gran interés en Hina? -
- Eso solo lo dices tu teme –
- No, yo también lo he notado – rió con picares la peli rosa. – En fin, tu llévala y nosotros nos adelantaremos. –
- Esta bien – dijo entre dientes el rubio al oír todos los comentarios, y se alejo dejándolos solos.
- Oye Sakura – dijo en susurro mientras Naruto se alejaba. – ¿Que tal esta Hinata? –
- Bien-
- Pero por que se desmayo –
- Alguna excusa debía encontrar sabes –
- No se por que te comportas así –
- Pues, eso lo has de saber muy bien –
- De que hablas –
La peli rosa bufo y luego le contesto – ¿Te acuerdas la fiesta de la princesa Te-ma-ri? – el chico azabache asintió – Debes de saber por que ahora –
- Pero… - la chica peli rosa comenzó a correr más rápido en su caballo mientras que el azabache solo bufaba enfadado "Hay Sakura en que lió te estas metiendo" y en su cara se dibujo una sonrisa sutil.
Por otro lado Naruto iba a traer a la damisela en "peligro" sin saber que ella no estaba desmayada ni nada malo le había pasado.
Hinata estaba recostada sobre un tronco, su cabello había vuelto a su normalidad, corto Desde que había salido de la cueva solo tenía en mente la decisión que tendría que tomar, que era tan importante como para cambiar el futuro de esta región. No le comprendía por que ella y no otra persona, habían muchos príncipes y princesas pero justamente de todos ella debía ser. El mundo estaba contra ella, si hubiera sabido todo lo que pasaría por haberse escapado de seguro seguiría sufriendo por los momentos. No, prefería esto a no conocer su rubio zorruno. El había hecho tanto por ella y pues sus sentimientos eran correspondidos, era tan despistado y cómico, pero cuando se ponía serio era tierno y sincero. Definitivamente prefería tener que tomar esa difícil decisión siempre y cuando su rubio estuviera con ella. Su rubio, de cuando acá el era su rubio, todo este tiempo que había pasado con el era hermoso. Había otro rubio por el que se sentía bastante atraída cuando se escapo de su reino, acaso ese sentimiento que compartía con Naruto era pasajero, no, no se sentía así el transmitía mucha confianza al estar junto a el y sentía atraída. Ese rubio también la hacía sentir cómoda y atraída aunque nunca, por mucha timidez, había podido declararle sus sentimientos, será que podía estar confundida, no, el pasado es pasado. Pero algo la saco de esos pensamientos enamoradizos. Hinata trago saliva esperando no ser descubierta, trato de abrir su ojo izquierdo para saber si era Sasuke. Pero un aroma, que ella conocía muy bien, le dio la certesa de que su amiguita Sakura le había mentido, el que estaba ahí era el chico de ojos cielos.
Si era bien que Naruto era un chico distraído, era pervertido, en ciertas(N/A: Muchas ocasiones… Naruto: Hey, s…soy hombre. Y ero-senin siempre me lleva a sus investigaciones. N/A: Por lo tanto más ideas se pasan por tu cabeza. Naruto: bueno, yo…jeje) Y pues la chica no estaba perfectamente cubierta que digamos, la chaqueta que estaba usando en la mañana ahora la utilizaba como almohada, y pues solo llevaba puesta una camisa en corte v que hacía que su busto se mostrara un poco más de lo que se debía.
" Hina-chan se mira…"
Muchas imágenes vergonzosas se empezaron a pasar la mente de cierto rubio. Y algo en el se empezaba animar mucho, el chico ya no estaba pensando racionalmente. Se empezaba a acercar a la pequeña niña indefensa como si fuera una presa a comer.
Hinata se preguntaba por que no pasaba nada y era cargada por el rubio a el caballo. Tosió un poco lo que hizo reaccionar al rubio. El rubio enrojeció totalmente, decidió entonces tomar a la niña delicadamente para hacer lo que había sido mandado a hacer. Pero no se percato que la blusa no era nada gruesa y al cargarla sintió como su busto rozaba con su cuerpo.
"Concéntrate, además lo he hecho otras veces."
Pero en vano, un líquido rojo comenzó a salirle de la nariz. Para su desgracia perdió el equilibrio y Hinata cayo, cómodamente, encima de Naruto, y Naruto se ahogaba en su busto, al no aguantar tanta emoción se desmayo.
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- Solo sufrió una hemorragia – menciono la ojijade al entrar a la sala.
- De seguro estaba pensando en algo pervertido. –
- Te tengo que dar toda la razón. – rió la ojijade.
- Quien iba a imaginarse que el salvador se convirtió en el salvado –
- N..no fue nada- tartamudeo la ojiperla sonrojada.
- En fin, no sigamos torturando a Hinata – la ojiperla les miro desconcertada. "Acaso ya saben que a…" y se torno mas roja aun.
- Sería buena idea que lo comieras ahorita para saber en que color se convierten – comentó la ojijade.
La pelinegra mordió el trozo, y se dio cuenta de que era difícil de morder, en primera impresión el sabor era amargo pero en cuanto la saliva toco la piedra el sabor cambio de amargo a agridulce y se fue suavizando y al final se lo trago. Se sentía mareada y confundida, cerro sus ojos por un instante tratando de asimilar lo que había comido.
- Estas bien Hina-chan- pregunto la peli rosa preocupada.
-…- Hinata no respondía.
- Dejala un instante – la peli rosa asintió.
-¿Hinata? –
- Eto… ¿Cambiaron? – dijo la ojiperla abriendo sus ojos y enseñándoselos a su amiga Sakura.
- Si –
- Son color azul oscuro – dijo sorprendido el azabache. – Te ves realmente distinta, no te pareces a la princesa del reino Zafiro –
La niña parpadeo, no podía creerlo, Sasuke nunca mentía. Y luego Sakura reacciono. Como podría explicarle a las demás personas su cambio repentino de ojos!
- Chicos, no lo había pensado hasta ahora pero ¡Como rayos les explicáramos a los demás que Hinata ha cambiado de ojos! -
Sasuke se cruzo de brazos y cerro sus ojos. Hinata puso su dedo índice en su mentón. Sakura quedo viendo el techo tal vez ahí encontraría la respuesta. Pero nada se les ocurría, debían haber pensado en ello antes de hacerlo.
- Enserio, no se me ocurre de nada -
- ¡Llegamos! – grito una rubia al entrar a la sala.
- Cierra los ojos – menciono Sasuke, Hinata asintió y le hizo caso.
- Sasuke-kun, ¿cómo estas? – dijo Ino abrazando al azabache quien se limito a rodar sus ojos. – Sakura por que no estas tratando de robarme a Sasuke-kun – pregunto sarcásticamente – o es que ya te diste por vencido de que yo gane su amor? –
- Has lo que quieras Ino, me da igual – dijo la pelirrosa. Sasuke no paso desapercibido ese comentario.
- ¡Ino! – grito Tsunade - ¡Cariño, no dejes tirada la comida! –
- ¡Si! –grito la rubia – ya vengo – y se salio de la sala.
- No se dio cuenta – menciono Sasuke.
- Nunca lo hace – dijo Sakura – Alguna idea –
- Ninguna –
- ¿puedo abrir mis ojos? -
- Si –
- Solo deberíamos convencer a la abuela. El abuelo es un poco despistado. Ademas si convencemos a la abuela el abuelo no tendrá objeción de alguna vez tus ojos fueron aperlados. –
- ¿Y Naruto? – pregunto la ojiperla a hora ojiazul exaltada
- El dobe no se da cuenta ni de donde esta parado. –
-Pero – dudo la pelinegra recordando el suceso de hace dos días cuando le regalo el bello collar.
- ¿Pero? Hay alguna razón por la que se diera cuenta de tus ojos…? – pregunto la pelirrosa interesada en la respuesta.
- No, no – dudo la pelinegra mientras se sonrojaba. Pero la pelirrosa no puso atención ya que alguien apareció nuevamente.
- Sasuke-kun- grito Ino y lo abrazo – Hinata, tus ojos, ¿son azules? –
- Genial – dijo Sakura. – Ayúdanos a buscar una excusa del por que del cambio de ojos de Hinata –
- ¿Y que le paso? –
- Luego te digo, por ahora ayúdanos a encontrar una buena excusa que engañe a la abuela… -
- Que tal si es por el clima, cuando es verano son de color azul oscuro y como estábamos en invierno se volvieron perla. –
- Todavía no estamos en verano –
- Que eres descendiente lejano del reino Zafiro y que por eso se te han cambiado los ojos –
- Acaso quieres que se den cuenta más fácil de donde es! – dijo Sakura algo alterada.
- Mmm, por que no dices que a la edad de, ¿cuántos años tienes? –
- Diez y siete –
- Que en tu familia cuando cumples diez y siete tus ojos cambian de color a uno más oscuro, hay muchos casos registrados, saben. –
- Pero solo suceden a las edades de tres o cuatro años. –
- Lo se pero puedes decir que tu caso es especial, ademas no es café si no que es azul no es un cambio radical –
- Es mas creíble que las ultimas tres – menciono Sasuke.
- Estoy de acuerdo con Sasuke – dijo Hinata.
– Esperemos que la abuela se la crea. – dijo la peli rosa.
- Ahora tendremos que descubrir cuanto dura el efecto, y que no se desvanezca en clases. – en eso apareció una rubia que los hizo estar nervisos.
- Sasuke, cariño, te quedarás a cenar. –
- No, - contesto por Sasuke cierta oji jade. – el ya se va. –
- Por que Sasuke-kun –
- No tengo nada que hacer para tener que regresar –
- Perfecto, entonces la cena ya esta servida. Pero aquí falta un niño hiperactivo. –
- Naruto esta en su cuarto, descansando. –
- ¿Que le paso? –
- Nada, en especial. Esta cansado de la caminata que dimos esta tarde. –
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Los días pasaron unos tras otros. Naruto no podía evitar sonrojarse al estar en presencia de la bella ojiperla. Hinata por su parte no se fijaba en sus sonrojos. El tema del color de ojos de Hinata al parecer era perfectamente aceptado, o por lo menos era lo que se pensaba. Ino trataba de descubrir el resentimiento que tenía Sakura hacia el principito. Pero sabía muy bien que cuando Sakura no quería hablar era imposible hacerle hacer lo contrario.
- Ya es Domingo – cantaba el rubio extremadamente feliz abrazado de su hermana rubia.
- Deidra-oniichan esta por venir. – Ino le hacía coros. Cantando un poco desafinados.
- Pasaremos tiempo junto a el – siguió el rubio,.
- Volveremos a recordar viejos tiempos. – continuo Ino.
- Lo arruinaste – se molesto el chico con su hermana.
- ¿Por que? –
- Eso no rima. –
- Tu tampoco rimaste nada – contraataco Ino.
- Ya chicos no peleen. – dijo Tsunade con una gota en la sien, "Nunca cambian" – ¿Y Sakura? –
- Ya viene – la pelinegra bajaba hasta la sala. Vistiendo un vestido ceñido al cuerpo color azul cielo, una mini chaqueta y unas zapatillas blancas, el cabello lo llevaba suelto con un broche azul de estrellas y decorando su cuello el collar que le había regalado el distraído de Naruto. Ino vestía un vestido blanco ceñido al busto y luego suelto hasta un poco debajo de las rodillas, usaba unas sandalias de tacón plateadas su cuello y rejas eran decorados por el regalo de sus abuelos. Tsunade usaba un vestido rosa largo hasta debajo de las rodillas, de mangas tres cuartos con tacones del mismo color y un collar de perlas. Naruto vestía un frac negro y pantalón de mismo color.
Hinata al ver como el rubio la miraba no tardo en ponerse de un color rojizo.
- Ino-chan – llamo la atención de su amiga rubia – y si Deidara-san no me acepta -
- Por favor Hinata, tu eres una de las niñas más adorables que he conocido y el no es tan minucioso en cuanto amigos se refiere. No te preocupes por cosas que no han pasado. –
- Claro…- dijo un poco desanimada.
- Al fin bajas – dijo Tsunade algo irritada.
- El hecho de que sea mi hermano, no quiere decir que me lleve de maravilla con el como ellos – menciono la peli rosa vistiendo de pantalones negros y una blusa celeste mangas largas en corte v decorando su cuello con el regalo de sus abuelos. Ambos chicos la reprendieron con la mirada. - ¡Que! Saben que es cierto – dijo rolando los ojos.
- Últimamente, Sakura anda más enojona que de costumbre. – dijo en un tono burlesco Ino. Sakura se limito a responder y en su lugar solo bufo irritada.
- Ya esta aquí – dijo Jiraiya sin preocuparse por las discusiones que sus nietas sostenían. El vestía un esmoquin negro.
- Hola Familia – dijo con emoción un rubio de cabello algo largo, ojos iguales al cielo y de vestimenta una fina levita y pantalón negro camisa blanca y una corbata azul celeste.
- Deidara- grito Naruto y le fue a abrazar.
- Deidara-oniichan- grito su gemela Ino quien al verlo se le abalanzo.
- Cariño – dijo la rubia mayor quitando a los rubios menores para poder abrazar a su querido nieto.
- Hijo – menciono Jiraiya. – Que bueno que has regresado. – Jiraiya solo le pudo extenderle la mano para estrecharla.
- Hola Deidara – menciono en un tono tímido la peli rosa, sabiendo muy bien que su saludo no sería correspondido.
- Sakura-chan – esto desconcertó a la peli rosa – Te he extrañado mucho – el chico se aparto de la rubia mayor y se unió a Sakura en un muy calido abrazo que intranquilizaba a la ojijade y la dejo sin palabras.
- Deidara – menciono Tsunade. –Ella es nuestra huésped – mostró a la ahora ojiazul. – Hina-chan-
- Mucho gusto – menciono la pelinegra con su mirada baja, el chico entonces tomo la mano de la niña y ella no le quedo más que dejar atrás su timidez y verle directamente a sus ojos.
- Encantando – dijo el, que hizo poner un poco celoso a Naruto.
"No puede ser el…"
La bella pelinegra se desmayo de repente. Siendo atrapada por Deidara, quien la analizaba con la mirada.
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¡¡Konnishiwa!
¿Qué tal les pareció? Ahora Hinata es la pieza más importante del futuro. Pero cual será esa decisión que debe tomar… Les gusto la historia del inició, era para explicar el por que de tanta amabilidad del señor Madara. El naruhina, que tal estuvo? Ahora si que Hinata ha vivido el sueño de estar rodeada de narutos! xD Y Naruto es un pervertido! Jeje Estar con el ero-senin lo afecta un poco. X3 Cuanto durara el efecto de los ojos… la meterá en problemas a Hinata? Que hara Sasuke para recuperar el amor de Sakura? Deidara al fin aparece y todos le quieren pero que hay que decir del trato amoroso que le da Deidara a Sakura. Se han preguntado por que Sakura tiene el pelo rosa? Por que Hinata se desmayo al ver a ese rubio? Y el por que la analizaba como si la conociera… Que pasará en el proximo cap. Esten atentos! *^-^*
Estoy tan feliz de que en el anime ya se declaro Hinata a Naruto! Kyaaa! *^-^* Aunque no le he visto! Estoy esperando esta semana para ver el final de la pelea de Pain vs Naruto! wiii! x3
Vamos a la zona de agradecimientos!
Agradecimientos especiales a los que siguen y leen mi fic. Sin dejar comentarios sin ustedes la motivación no existe.
Agradecimientos super especiales…
Elchabon
ETOLPLOW-KUN
Heero Kusanagi,
*-_shinofan_-*
anonimolol
Niknok19
Hukissita
Nesumy19 . Oz
uzumaki hyuuga kimiko
lucy-chan97 o luchytwinsakura
10xXx10
Xiwy
¡n – n Ustedes son los que mas feliz me hacen! ¡Arigatou-gozaimasu! =3 ¡Mil gracias por tomarse el tiempo de dejarme un review!
Hope you enjoy it! Gracias por tomarse el tiempo de leerlo!n_n Les invito a darle al botoncito de abajo que dice algo como Review this chapter! Para comentarios, sugerencias, disgustos molestias! Y si algo no les gusta no duden en avisarme tratare de mejorarlo! x3
¡Les deseo un feliz día! *^-^*
¡nE Ne jA nE! *≧ ◡ ≦ *
