*Niña!

Cuando Hinata es heredera al trono todo cambia para mal. Ahora ha escapado y ha encontrado a alguien que le ensañara que el amor puede ser desde despistado hasta alocado y seguir siendo amor.*

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*Eto

Naruto y muchos de sus personajes mencionados en esta historia no son míos, aunque quien no desearía poseerlos, son de Kishimoto sensei que se esmero en crearlos, solo algunos son a base de mi loca imaginación. Espero les guste la nueva entrega de niña'ttebayou! *

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Siento que todo es eterno…

Aunque todo fuese mentira…

Solo me quedan las experiencias vividas…

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Todo estaba perdido, el sabía su secreto no podía mantenerlo tan bien, la cara de Hinata comenzó a tornarse blanca, "Se ha dado cuenta"

- Tu ya conocías a…-

- ¡Naruto! – una rubia bastante conocida se lanzo a los brazos del rubio mayor. –

- Ino – dijo con enojo el rubio de ojos cielo. – Estoy hablando. –

- Que genio. ¿Sabes donde esta Deidara? –

- Con Sakura, platicando. – la cara Ino se torno a una de asombro – Decisión de Deidara. –

- Si – respondió con desgano el rubio.

- Wow, si que ha venido cambiado. –

- Si. –

- Pero es algo muy bueno, así podremos ser una familia más unida que nunca. –

- Si. – respondió un poco de desesperación, debía terminar de hablar con Hinata antes que sucediera algo inesperado.

- ¡Dobe! – Lo que le faltaba Sasuke. – Quedamos que a las siete, son las ocho. –

- Teme, ahorita no, ne….-

-¡Sasuke-kun! – de un momento a otro paso de los brazos del rubio al los del azabache. – Que mal que no pudieras venir a comer las delisiosuras que prepare para la familia. – Antes de que pudiera terminar su oración a Naruto se le vino la brillante idea de mandar a Sasuke con Ino y así por fin terminaría la conversación con Hinata.

- Ino, si tanto quieres que el teme pruebe tu deliciosa comida, por que no le sirves un plato solo para el. –

- ¡Hermanito! Tu siempre con ideas fabulosas, ¿no te parece Sasuke-kun? –

- hmm. –

- Ahora si, - Tenía por lo menos ciento ochenta segundos para hablar con Hinata si no lo aprovechaba ahora le costaría hacerlo en la noche. Que complicado era hablar en privado. - Hina-chan en que, ¿hina-chan? –

- Se fue cuando Sasuke-kun entro a la cocina. –

- Voy ir a…-

- Ni te muevas, que ya nos vamos. –

- ¡Pero Teme! Espera, necesito hablar. –

- Tuviste tiempo suficiente, -

- Teme, ¡por favor! – rogó, pero le fue en vano.

- No. –

- Creí que tenía tres minutos. –

- Si, los tenías, pero si ibas a hacer lo que querías hacer te ibas a tardar cinco, así que te ahorre la molestia de gastar inútilmente esos cinco minutos. –

- Teme, por favor, no lo entiendes –

- Hasta luego Ino – menciono con desgano el joven príncipe.

- ¡Sasuke-kun! – grito con puchero al darse cuenta que no había probado nada de lo que le había servido. – Estas libre. – el puchero lo cambio a una voz seria y desganada.

- Gracias Ino-chan – dijo Hinata al salir debajo de la mesa, con una tierna sonrisa formándose en sus labios.

- Cuando quieras- respondió Ino con una sonrisa. – Oye, ¿y Sakura? ¿Es cierto que esta platicando con Deidara? –

- Pues Naruto quería hablar conmigo así que me saco de la habitación y nos vinimos para acá. –

- Así que quieren hacer las pases. - menciono Ino con cierta emoción indescriptible para hinata. – Pero tu nos tienes que contar lo que paso en la cena, aunque es un poco obvio, lo queremos saber por medio de tus labios. –

- Si lo se, - la de cabello azabache no pudo evitar sonrojarse ante tal comentario, si que les gustaba informarse – pero esperemos a Sakura, así no tendré que repetirlo. Ya decirlo me avergüenza bastante. –

- Si, eso se puede notar a leguas. – bromeo la rubia, tratando de relajar un poco a la ex ojiperla.

Mientras esperaban sentadas en la cocina Sakura bajo con una incríeble aura blanca, al parecer todo estaba perfecto.

- ¿Qué-que te pasa? – pregunto dudando la rubia menor, las únicas veces que la había visto así era cuando entendía un problema de matemáticas o cuando le había quedado perfecto un pastel. La pelirrosa no era muy buena en la repostería.

- ¿Por qué la pregunta? -

Hinata miraba expectante.

- ¿Por qué… - antes de que pudiera formular bien la pregunta fue interrumpida por su hermana.

- No quiero saber la pregunta, me vas a quitar mi buen humor mejor les cuento lo que sucedió con Dei-chan-

- Desde cuando le dices Dei-chan – Ino comenzaba a asustarse, su hermana de cabello raro estaba actuando extraño.

- Desde hoy, ¡hicimos las pases!- tomo las manos de Ino dando un pequeño salto de alegría. - Bueno, el más bien me pidió disculpas! - sonrió como si el mundo fuese de color de rosa.

- Si, me asustas Sakura –

- Es que, como les explico, - suspiro – Nunca he tenido la culpa de que el no me quisiera. –

- Y ¿Cuál ha sido el motivo por el cual no se hayan llevado muy bien? –

- Pues, fue bastante extraño…-

- Pero si no fuera extraño no estaría en nuestra familia. – Bromeo Ino. Hinata solo volteaba de un lado para otro lo que cada una decía, prestando la mayor de la atención y tratando de respirar lo mas suave que pudiera, si llegaba a ser descubierta empezaría el interrogatorio.

- Cierto. En cuanto llego a mi habitación, y después de que Naruto se llevara a Hinata, no lo hemos olvidado,- Hinata suspiro pesadamente, pensó que estaba pasando desapercibida. – Me pidió perdón, actúe totalmente desconcertada y me respondió las preguntas que siempre me hacía mentalmente –

- ¿Y luego? –

- Pues, de la nada una lagrima salió lo que causo que el se acercara y me abrazara. –

- Te abrazo, que adorable . –

- Si, me sentí como si todo lo que había pasado solo fuese una pesadilla. Estaba tan feliz que por ahora nada me puede hacer sentir mal. Luego estuvimos platicando hasta que llego Sasuke y se lo llevo, aun eso no me molesto en lo mas mínimo. –

- ¡Me alegro mucho hermanita! –

- Si – sonrieron y se abrazaron. – Es hora de Hinata – le susurro la peli rosa a la rubia.

- Cierto – respondió la rubia. – Hermana, no seamos descorteces e invitemos a Hinata a nuestro abrazo familiar. –

- Si, ven Hina-chan; te queremos mucho. – dijo con un poco de picarez la peli rosa.

- Eto…- el color carmín amenazaba con subir. – Gr-gracias, y-yo también. – dijo adorablemente siendo abrazada por las dos jóvenes. – l-las quiero. – en cuanto hubo terminado de decir la palabra, ambas hermanas sonrieron con victoria; había caído directo al grano; no tenía escapatoria.

- Ahora bien, - dijo Sakura apartando sus brazos de Ino y Hinata. – Hinata nos tiene que contar algo. –

La ex ojiperla trago en seco, las muestras de afecto afectaban sus actos. No podía mentir, no tuvo el suficente tiempo como para hacer una excusa buena y convencible; aunque nunca se la ha dado bueno mentir, suspiro resignada; era hora de hablar hasta que quedaran saciadas o hasta que el rojo de sus mejillas la dejara, por que aunque podía controlarse, muy raras veces, esta vez era algo imposible sabía que la el noventa porciento de la conversación sus mejillas estarían sonrosadas, su corazón latería a mil por hora, sus manos sudarían como si las hubiera lavado, claro que en sudor; y tartamudearía hasta tal punto que hablar rápido sería un impedimento. Trato de calmarse, después de que ella terminase todo el caos acabaría y podría continuar con sus pensamiento en paz.

- Es-sta bien. – tartamudeo. – P-pero no crean que hablaré rápido, p-por que esto es algo que me da mucha p-pena.-

- ¡Ves que te dije! – dijo Ino a Sakura sin apartarle la mirada a Hinata, que estaba sentada en un banco enfrente del desayunador, la verdad es que parecía una muñequita de porcelana – Es tan adorable. –

- Si, es totalmente adorable. – mencionaron con emoción tratando, aunque muy difícil, de hacerlo lo más callado posible.

- ¡D-dejen de avergonzarme! - dijo con voz fuerte, pero fue en vano.

- La verdad es que las princesas son bellas y parecen muñecas de porcelana. – diciendo princesas en susurro.

- B-bueno, n-no diré nada-

- Esta bien, no te molestes, pero es que si supieras que bella te ves, antes parecías una princesa sacada de un libro de fantasía por tus ojos, pero ahora ya te vez como una princesa sacada de un cuento de adas donde la princesa se queda con el príncipe. -

- Emm… si, creo que te hizo daño hablar con Dei-chan –

- ¡Quién te entiende! Primero que muy enojada y muy mandona, y ahora que muy fantasiosa. A veces concuerdo con Naruto y el abuelo, quien entiende a las mujeres. –

- Esta bien, disculpa. Pero demos chance a Hinata para que hable, ya hemos atrasado esto demasiado, y pueden venir la abuela y los demás y lo tendremos que dejar para otra vez. –

- Es cierto, puedes comenzar Hinata. –

A Hinata le salía una gota estilo anime al ver este tipo de discusiones entre hermanas. Lo único bueno fue que al menos sus mejillas se tornaron a color porcelana y podía procesar mejor la información que tendría que decir a su amigas confidentes.

- P-pues, - respiro profundo y rogo al cielo para que ninguna palabra se le trabase, por lo menos hasta que comenzara a hablar de su encuentro con Deidara. - en el instituto al que yo asistía habían tres tipos de estudiantes: los estudiantes de sangre privilegiada, como hijos de reyes, condes, y todos relacionados a la realeza; los estudiantes con capacidad intelectual privilegiada y los estudiantes que tenían la capacidad monetaria como para pagar ese instituto. – Volvió a suspirar, así podía tranquilizarse y continuar con su relato. - Como ustedes saben, yo soy – hizo un gesto que las demás conocieron a la perfección – por lo que entraba sin ningún problema, pero él – refiriéndose a Deidara- tenía que hacer un examen que probara lo brillante que era. Días antes de empezar las clases, llegue al instituto a inspeccionar el lugar con mi hermano y padre, nadie podía estar ahí, y los que estaban no se les permitía hablar con nosotros. Me separe un rato de ellos, al haber perdido mi broche y lo conocí a el. -

- ¡Kya! ¡Qué emoción! – gritaron lo mas bajo posible, pero fue en vano. – Continua, - menciono alguna de ellas.

- N-no fue g-gran cosa. – las hermanas la miraban expectante. – Puesto que el me devolvió el broche. –

- ¡Kya! –

-¡Sshhh! – Trato de callarlas, sabía que sus mejillas ya no poseían ese color blanquecino que las caracterizaba ahora debería estar de color tomate. – El caso, es que el no siguió las ordenes de no hablarme, aun sabiendo que podría meterse un serios problemas. Platicamos de cosas muy animadas, al parecer teníamos gustos parecidos. Ese día paso de lo más rápido, el me conto que venía de otro reino y que era un gran sacrificio para todos en su familia. Me – de repente se dio cuenta que había hablado lo mas natural posible, y se acordó de que ella tartamudeaba, se recrimino mentalmente por haberse dado cuenta. – s-sentía tan identificada c-con él, el mundo no era tan malo como lo s-solía pintar. –

- Y ¿qué paso luego? – pregunto Sakura con emoción desbordada.

- P-pues, como siempre, la tarde cambio al anochecer y fue tiempo de irme, mi hermano vio que alguien me había hablado y pues tal vez por eso siempre estaba rodeada de guardias. Aunque D-Deidara le simpatizaba había r-roto las reglas. Los días s-se convirtieron en s-semanas y las s-emanas en meses y un año paso. –

- Pero ¿seguían teniendo conversaciones como esa? –

- No, - ambas hermanas la vieron con preocupación. – por que como les dije nadie puede hablar con la heredera al trono, a menos que paso por los guardias, l-lo más que se podía hacer, era un "hola y adiós" l-los guardias son bastante intimidadores. Pero él aunque sea con tres oraciones me hablaba. –

- Pero, tuvo que haber algo. –

- Para que te, -interrumpió Ino. –hayas sonrojado de esa manera tuvo que haber algo que lo haya desencadenado. –

- Etto… - no faltaba sus deditos juntándose y alejándose. - hace un año, en mi f-fiesta de cumpleaños. Llevo un broche en forma de a-alas. –

- ¡Aaaw! Que tierno. – dijeron en unisón las hermanas.

- Y luego me dijo algo, aunque no entendí muy bien lo que era.

- ¿Qué te dijo? – preguntaron emocionadas.

- P-pues… "S-solo es libre el esclavo de sus sentimientos."- paro un momento tratándose de acordar.- "N-ada ocurre por casualidad. Todo lo que pasa tiene un porqué" Etto… T-tal vez tu cerebro no lo sepa, y p-puede que jamás lo imagine. Pero tu corazón lo sabe. T-tu corazón s-siempre lo sabe. " O algo por el estilo. –

Ambas jóvenes se quedaron sin palabras.

- Creo que se me declaro, pero no se. Aun así nunca pude llegar a entablar una c-conversación mas de tres oraciones. N-no se si podría decir que me gusta, pues no he p-podido ser muy sociable como para averiguarlo- volvió a suspirar dándose cuenta de que no le estaban poniendo atención. – Oigan, ya es bastante vergonzoso decirlo, y lo es más si solo se lo estoy diciendo al aire. -

- Disculpa, - ambas estaban cincuenta porciento seguras pero el otro cincuenta les daba una duda terrible, Deidara hablaba en acertijos, algunas veces, pero con este se había pasado, exactamente a quien se refería. – Pero es que nos ha dejado impresionadas. Si se tratase de otra persona, créenos que lo tomaríamos como una declaración, pero Deidara siempre tiene una doble intención en sus palabras. Tendrías que preguntárselo cara a cara, pero te jugarías el riesgo de ser atrapada como la princesa que eres. –

- Pienso que es demasiado riesgo, así que lo dejare en incógnita. No se preocupen tengo otro tipo de cosas en que preocuparme. –

- Cierto- dijo la peli rosa. – Es mejor que estés siempre pendiente de tus ojos. Ya que…-

- ¿Ojos? – una voz conocida hizo acto de presencia - Haber mis niñas, que hablan acerca de los ojos. –

- Eto… - dijeron todas.

- Que si a los ojos les pones pepino se descansan bastante. – dijo astutamente Ino.

- Vaya, dándole tips de belleza – menciono Tsunade no tan convencida.

- Si, por que debemos de comenzar desde jóvenes a cuidar nuestra piel. – menciono con estrellitas en los ojos. – Y luego una mascarilla de aguacate y limón, la dejamos reposar por veinte minutos, escuchando música relajante, te deja la cara brillante y radiante, así como la mía. –

- Wow, creo que ya se te subio a la cabeza, es mejor que te recuestes para tu siesta de descanso. - menciono empujando a Ino fuera de la cocina siendo seguida por Hinata. –

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Toda la mañana había estado demasiado aburrida, el profesor Kakashi no había asistido lo cual era intrigante para Naruto, el era el único que había presenciado, al menos conscientemente, lo que se hizo con Zabusa. Hinata estaba soñando despierta con lo que había pasado con Deidara y lo que sentía por Naruto, era tan confuso, hasta se le había olvidado la práctica de la tarde. Ino estaba soñando despierta con su príncipe de baile real, pensando que talvez algún día lo iba a poder ver. Sakura estaba pensando en que si al transformar el logaritmo en exponente que pasaba con la base, ella era la única que prestaba atención al profoser Iruka. Sasuke estaba pensando en Sakura, es más no había dejado de verla desde que empezaron clases.

- Y si el logaritmo es de base diez, es igual a que tengamos logaritmo natural, por consiguiente las propiedades del logaritmo son iguales a las del logaritmo natural. -

- Permiso. – tocaron la puerta de la clase, reacción siguiente todos vieron a hacia la puerta y vieron al director pasar con un joven. – ¿Me permite presentar a un nuevo alumno? -

- Adelante, Director. –

- Jovenes, el es el joven Sai Deushi. –

- Mucho gusto – Sai, un joven de piel nívea, cabello azabache ni tan largo ni tan corto, ojos profundamente negros, nariz perfilada, estatura promedio, cuerpo delgado vistiendo el uniforme impecable. – Espero que nos llevemos bien. – Una sonrisa con dientes perfectamente perfilados y blancos apareció en la cara del joven apuesto, aunque bella parecía un poco falsa, pero eso no impidió que algunas alumnas suspiraran y cayeran en su encanto.

Ino que al parecer le tomo por sorpresa el anuncio, volteo a ver a ese chico del cual todas suspiraban… No lo podía creer, era su príncipe. El chico de la fiesta. – Es él…- sus pensamientos salieron sin que ella se diese cuenta de ello. –

- ¿Quién es Ino? – pregunto Sakura intrigada.

- Es él… - atino a decir, dándose cuenta que estaba levemente sonrojada.

El chico no paso desapercibida la mirada de Ino, por lo que clavo sus orbes negras en los cielos de la rubia, dando como resultado más sonrojo para ella y asegurar que era el.

-Espero que sean buenos con él – menciono el director para luego salir del aula de clases.

- Te puedes sentar en el asiento atrás de Uchiha. – el chico asintió y camino hacia su nuevo lugar pasando así cerca del asiento de Ino, provocando suspiros de las alumnas y un sonrojo más para Ino. Sakura no dejaba de prestarle atención a su querida hermana, no iba a ser en ese instante que le preguntaría encontraría el momento adecuado.

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El día había pasado lento con la llegada del nuevo estudiante, todos querían saber lo más posible acerca de el. Hinata no se incluía puesto que al final de la penúltima hora se le comento que debía ir a los ensayos de la banda, es decir tener a Minorin junto a su Naruto. La última hora termino y todo estaban dispuestos a dejar el aburrido salón de clases por lo que guardaban sus cosas Hinata imito a sus compañeros pero seguía erguida en sus pensamientos acerca de la dichosa práctica, si bien ella cantaba como un ángel, al menos eso le decían, tenía un terrible pánico escénico, que debía enfrentar aunque se desmayara en el intento. Suspiro y siguió caminando junto a la rubia y a la pelirrosa, ellas no iban a poder asistir la verdad es que no estaban dentro de la banda así que no tenían asuntos que resolver por ahí.

- Hola Hina-chan. – dijo una voz bastante familiar, que hizo dar un pequeño brinco a la ex ojiperla.

- Na..Naruto- menciono viéndole a la cara. – Hola –

- Solo falta que vayamos por Minorin y así podremos ensayar sin menor preocupación. -

- Nosotras no tenemos velo en este entierro, así que nos vemos dentro de unas horas en la casa. – la peli rosa se despidió tomando a Ino del brazo. – No lleguen tarde. –

- Claro. – grito el rubio hermanas caminaron lo suficiente como para que quedaran solos. –Bien, antes de que nos vayamos a la mansión del teme.- Comenzaron a caminar en dirección a su destino. - te quiero preguntar algo que no pude preguntar debido al poco tiempo que me dio el teme. –

- Pre..pre..pregunta. – tartamudeo y trago en seco. "Diablos" pensó inevitablemente la ex ojiperla.

- No quiero una respuesta pero por lo menos quiero que sepas que tengo esa duda –

Hinata volvió a tragar en seco, y le miro con miedo, que iba a hacer después de todo si se enteraba él, quería decir que todos lo sabían; sería capaz de decir que ella es la princesa.

- Y..yo olvide algo – no quería, pero debía hacerlo, huir. – Que..quedate aquí y..ya vuelvo. – tartamudeo nuevamente. -

- Pero… - y antes que el rubio pudiese objetar algo la de cabello azabache corrió en dirección al colegio que se encontraba rodeado de muchos árboles y flores. Debía perder a Naruto, o por lo menos retrasar lo más posible esa pregunta, el día anterior había sido ayudada por Sasuke e Ino pero ahora no tenía escapatoria, la pregunta ahora era que debía hacer y solo tenía un minuto de ventaja para que Naruto la alcanzara.

Perderse era una magnifica respuesta, no estaba pensando claro pero tal vez estando sola podía articular una respuesta que convenciera el de ojos cielo.

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-¡Oh vamos Sakura! – se quejo Ino. – Ya te dije que salió en uno de mis sueños. –

- Puedo ser tonta en ciertos aspectos pero en lo que se refiere a saber lo que te pasa soy experta, y ese no pudo haber sido solo un sueño. –

- Si lo fue. –

- Esta bien, olvídate que te contaré acerca de mi situación con Sasuke. –

- Vamos Sakura, con chantajes no juegues. –

-Es la única forma en la que accedes a soltar la sopa. –

- Pe..pero –

La mirada de ternura de Sakura cambio ese pero en un adorable si. –

- Esta bien, te contaré. A veces pienso que enseñarte a ser perspicaz es ineficiente para mi. -

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Hinata había desaparecido de la vista del rubio, lo peor es que se quedo pensando por que la dejo irse tan fácilmente. Había tratado de alcanzarla pero al parecer había llegado bastante lejos o tal vez, que esperaba estar equivocado, había caído por un acantilado; por que al colegio no iba de eso él estaba seguro.

- ¡Aaaaah! – un grito agudo lo saco del camino que estaba tomando.

-Hinata. – menciono en susurro, y corrió lo más que le daban sus piernas. Había acertado en su segunda opción, odiaba acertar en la segunda. Siguió corriendo hasta encontrar un árbol de cerezos el cual había sido plantado ahí para guiar a los exploradores en donde estaban lo acantilados, que no eran grandísimo como el gran cañón, pero caerse de ahí vendría a equivaler a mucha sangre y no era conveniente para su bella azabache terminar así después de haber pasado una mala semana con el incidente de Zabusa. Se asomo a ver en el acantilado la figura de una ex ojiperla agarrando una raíz del árbol. -¡Hinata sostente de mi brazo! – el chico alzo lo más que pudo su brazo para sacar a la joven nívea de esa horrible pesadilla. La niña al no tener más escapatoria lo hizo, tomo su brazo y pudo salir. - ¿Qué tal estas? –

- B..bien – menciono con mucha tímidez, Naruto no aguanto y la abrazo como si la hubiese perdido para siempre.

- ¿Por qué lo hiciste? – el semblante feliz y divertido, que le caracterizaba, cambio a uno serio e inesperado. - ¿Acaso no me tienes confianza? –

- Y..yo. – trato de defenderse la joven nívea.

- Contesta, ¿Acaso no me tienes confianza? – la miro profundizando en su mirada, era imposible salir de esos ojos cielo, pero Hinata tuvo la suficiente fuerzas para soltarse del agarre y levantarse. Agilmente, Naruto ya estaba de pie acercándose a ella, cada vez mas.

-Na…naruto – tartamudeo tratando nuevamente de buscar una escapatoria, sus ojos intentando buscar la mejor ruta de escape le dieron la respuesta a Naruto de que escaparía por la derecha. En cuanto ella hubo dado un paso, Naruto la intercedió y la pego hacia el árbol más cercano tomando así una de sus muñecas y pegandola a la misma altura de sus hombro. Su otra mano libre la puso en cerca de su otro hombro, impidiendo así su huida. –Y..yo. –

- Se que no me tienes la confianza. –

- N..no es eso. – grito Hinata, - es solo que… -

- Que ¿que? – pregunto. – Que ¿qué? –

- Que no quiero que decepciones de mi. – grito viéndolo directamtne a los ojos, provocando así una respuesta inesperada de naruto.

- Lo se todo Hinata. –

- To…todo. – la ex ojiperla bajo su mirada. - De que hablas -

- Todo – dijo un poco más tranquilo y tomando la barbilla de ella para que lo encarara. –Se que no eres de nuestra familia- Hinata comenzó a tornarse pálida, raro en ella que el único color que utilizaba era el carmín. – Se que eres la joven que bese en la fiesta de disfrazes. – se sonrojo violentamente, ya era hora de que el color rojo apareciera en su fina cara. – Se que ya habías conocido a Deidara y a Sasuke – Volvio a tornarse palida. – Se que cambiaste el color de tus ojos. – trago en seco. – Y se que eres una princesa que se ha escapado de su reino. –

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¡Hola!

¡Al fin actualizé! Que les pareció el cap? Intrigante no? Naruto puede ser despistado pero no idiota, se ha dado cuenta de todo lo que ha pasado. Hinata esta al borde de la Histeria. Como diablos se dio cuenta? Que pasará de ahora en adelante con su relación?

Agradezco mucho a las personas que han leído, aunque sea una vez este fic….

Elchabon

Namikaze Rock

Heero Kusanagi,

*-_shinofan_-*

anonimolol

Niknok19

Hukissita

Nesumy19 . Oz

uzumaki hyuuga kimiko

lucy-chan97 o luchytwinsakura

10xXx10

Xiwy

Agoz25

Gatinix

Music Of The Sun

Athena Hyuuga

nagarAboshi4739

¡n – n Ustedes son los que mas feliz me hacen! ¡Arigatou-gozaimasu! =3 ¡Mil gracias por tomarse el tiempo de dejarme un review! Si he olvidado a alguien ruego que me informen!

Próximo capitulo a estrenarse pronto… Naruhina incluído… :D

¡Hasta luego! (ノ。・ω・)八(。・ω・。)八(・ω・。)ノ