Bueno, aquí vuelvo con más fanfic, espero que os esté gustando, se que los capis son cortitos, pero si subo con más frecuencia, pues si no no tengo tiempo para escribír.

Pues aquí vengo con lo de siempre:

DISCLAIMER: No me pertenece esta idea original y bla bla bla y sin ánimo de lucro y todo eso

AVISO: Esta historia puede (es decir que va a tener) Slash, para los que no lo sepáis es relación chico chico, y lemon, estáis avisados, no quiero quejas de que he traumatizado ni nada de eso, porque estáis avisados.

Bueno, si después de esto seguís queriendo leer bienvenidos a mi pequeño relato, espero que os guste, y dejad REVIEWS, los amo ya lo sabéis, me alegran la vida, gracias a angel1230 por su favorito y a SinV por su review (contestandote, si espero terminar el fic, le estoy poniendo ganas, y si veo que me mandan reviews y eso pues seguiré). *3*

Intentaré publicar como mínimo una vez a la semana como mínimo, pero no puedo prometer nada, lo siento amores..


-Déjale en paz Voldemort, no le quieres a él, sino a mi.

Unas imágenes aparecieron en mi cabeza, estaban Malfoy y Voldemort en la misma habitación, oscura y amplia.

-Crucio- gritaba el último, vestido con la capa que siempre llevaba.

El muchacho se retorcía en el suelo gritando... Yo sabía como era la maldición por lo que sabía el dolor que se sufría.

Malfoy vestía como un muggle, cosa que me sorprendió, llevaba una camisa blanca informal desabrochada por la mitad del pecho acompañado por un baquero oscuro., no era habitual que no vistiera con túnica o un traje.

-Sueltale.

"Ven aquí a salvarlo" .

Esta vez no metería a nadie de por medio que pudiese sali dañado, si era una trampa caería el solo.

¿Cómo pretendes que llegue hasta ahí?- pregunté.

"Solo tienes que tocar la medalla"

-¿Medalla?

Pero Voldemort ya había roto la conexión. Nunca había hablado conmigo por sueños, se veía que ya no quiería perder tiempo.

Mire a mi alrededor en busca de un objeto, y alli estaba un colgante, ¿cómo había conseguido llevarlo hasta alli? Lo toqué, era un traslador. Aparecí en esa sala negra iluminada tenuemente por los candelabros que había en cada esquina.

Malfoy estaba en el suelo, sudando y su varita estaba en la otra punta de la habitación, Voldemor estaba de pie hablando con el.

-¿Matarás a Dumbledore?- preguntaba gritando.

-Yo señor... No se señor... Yo...

-Crucio.

-Sueltale- grité.

Voldemort quería a Malfoy para matar a Dumbledore, y Malfoy, Malfoy se estaba negando... ¿no?

-Harry- dijo con una sonrisa- ¿como está tu padrino?- preguntó sarcástico.

Me abalancé sobre él y saqué mi varita.

-Oh, veo que estás losto para reunirte con él.

-Dejale irse- dije señalando a Malfoy.

-No puedes hacer daño ni a tu enemigo...- Voldemort parecía decepcionado.

Draco Malfoy estaba muy debil, a saber cuanto tiempo había estado expuesto a la maldición, se había arrastrado contra la pared y estaba alli sudando con la cabeza hacia detrás.

Voldemort se acercaba a mi, esta vez yo estaba solo, solo contra Voldemort, sin ninguna ayuda... No podía enfrentarme a él...

Mientras yo pensaba todo esto él me hablaba, pero yo había dejado de escucharle había mucho.

-Expelliarmus-grité.

A Voldemort mi encantamiento le pillo completamente por sorpresa, corrí hacia Malfoy, cogiendo su varita por el camino.

-Accio Collar- grité.

Salimos de esa sala rápidamente y aparecimos en el salón de los Weasley, ahi estaban Dumbledore, Remus, Ninphadora y Snape, junto a Arthur, Hermione, Ginny, Fred, George y Ron.

Malfoy tenía su brazo por encima de mi cuello, y yo el mío en su cintura. Le llevé hasta el sofá, parecía que quería decir algo pero la voz no le salía.