Bueno, aquí vuelvo con más fanfic, espero que os esté gustando, se que los capis son cortitos, pero si subo con más frecuencia, pues si no no tengo tiempo para escribir.
Pues aquí vengo con lo de siempre:
DISCLAIMER: No me pertenece esta idea original y bla bla bla y sin ánimo de lucro y todo eso
AVISO: Esta historia puede (es decir que va a tener) Slash, para los que no lo sepais es relación chico chico, y lemon, estáis avisados, no quiero quejas de que he traumatizado ni nada de eso, porque estáis avisados.
Bueno, si después de esto seguís queriendo leer bienvenidos a mi pequeño relato, espero que os guste, y dejad REVIEWS, los amo ya lo sabéis, me alegran la vida :3
Intentaré publicar como mínimo una vez a la semana como mínimo, pero no puedo prometer nada, lo siento amores... PERO BUENO Aqui sigo con la historia a tope, espero que os guste leerla tanto como a mi escribirla.
El día siguiente amaneció soleado. Miré el horario, la primera clase del día era doble de pociones, una mueca apareció en mi cara, iba a empezar bien el curso...
-Supongo que todos habéis echo el trabajo sobre las propiedades de veinte diferentes venenos y sus antídotos, ¿verdád?
Neville palideció, seguro que se le había olvidado por completo...
-Los quiero todos en mi mesa al final de la clase... ¿Algún problema Longbottom?
-Ni... Ninguno señor- tartamudeó.
-Bien entonces comencemos, hoy haremos la poción Rea Tribut, ¿alguien a parte de Granger sabe qué es?... ¿Nadie?
La mano de Hermione se zarandeaba en el aire, y yo creía que se le iba a salir del brazo.
-Rea Tribut es el equivalente a la Poción Multijugos, pero para transformarse en un animal- dijo Snape-. Página 20 de vuestro libro, la vamos a realizar a lo largo de este trimestre e ire examinandos de las diferentes fases. Los ingredientes están en el armario, teneis noventa minutos.
La clase terminó rápido, creo que mi poción no estaba demasiado mal, en vez de un color negro era un rojo muy oscuro, casi negro, y un poco más líquida que la de Hermione, que como siempre estaba de 10.
Cuando sonó el timbre fuimos uno por uno a dejar nuestros frasquitos encima de la mesa de Snape, junto con el trabajo sobre los venenos.
-Potter- me dijo el profesor-. Hoy a las seis en mi despacho, para lo que tu ya sabes, se puntual.
Yo asentí, después de dejar de estar a la vista de Snape eché a correr para alcanzar a Ron y Hermione.
-Eh, Potter, ¿llegas tarde a algún lado?- preguntó Blaise Zabini con su aire burlón de siempre.
-¿Qué haces, Blaise?- preguntó Malfoy llendo hacia nosotros-. Vamos a llegar tarde a Defensa Contra las Artes Oscuras.
Zabini se apartó y Malfoy pudo verme.
-Potter- dijo de manera despectiva-. ¿Te han abandonado la sangre sucia y el pelirrojo?
-¡NO VUELVAS A LLAMARLA ASI MALFOY!- cogí la varita y le apunté al cuello con ella.
-Venga Potter, ¿no tienes lo que hay que tener para lanzarme un maleficio?, te expulsarán.
Sus mirada no transmitia rabia, si no súplica, al contrario que sus palabras, pero yo no me paré a pensarlo, estaba de muy mal humor en ese momento, quería abalanzarme sobre él y morderlo y matarlo...
Me aparté de golpe, esos pensamientos no eran propios de mi, yo no quería matarlo, otra vez Voldemort...
-Quiero un duelo, aqui y ahora Malfoy, sin excusas.
El Slytherin sacó su varita y se preparó.
Comenzamos a lanzarnos hechizos sin descanso, algunos eran mudos, otros los gritábamos, esquivamos y rompimos algunas cosas del pasillo, yo estaba totalmente descontrolado.
-Potter- la profesora McGonagall llegó al pasillo donde nos encontrabamos esquivando con mucha facilidad un echizo de Malfoy-. Malfoy..., ¿qué se supone que estais haciendo? 50 puntos menos para cada una de sus casas. No esperaba este comportamiento infantil de ninguno de los dos, acordaré con Severus el día y la hora de vuestros castigos. Ahora a vuestras clases, ya llegais suficientemente tarde.
-¿Contento Malfoy?- pregunté cuando la profesora hubo girado la esquina.
-Cállate.
La mañana pasó rápido, y cuando me quise dar cuenta ya me dirigía al despacho de Snape.
Vi de lejos a Malfoy metiendo la lengua hasta el esófago de su novia, Susan Wells, una estudiante de un curso inferior, no sabía que a Malfoy le gustase ese tipo de chicas, Wells era morena, con el pelo liso no demasiado repeinado y de ojos verdes, decidí dar un rodeo, pues por nada del mundo quería tropezarme con esos dos... Solo en pensar que esa misma noche tendría que limpiar la sala de trofeos con Malfoy y ordenar la biblioteca ya me entraban arcadas.
-¿Puedo pasar?- pregunté depués de llamar a la puerta del despacho de Snape.
-Potter... Te esperaba- contestó con su mueca de siempre-.
Me coloqué en el medio de la habitación con la varita preparada para defenderme de Snape y a los pocos segundos él ya estaba urgando en mi mente sin yo poder hacer nada. Un montón de imágenes pasaron por mi cabeza, imágenes de todos los años pasados: Mis padres en el espejo de Oesed, la discursión con Malfoy y mis ganas de matarle, Cedric muriendo, el encuentro con Voldemort y mi terror por el rubio que estaba retorciendose, yo con Ron y Hermione en el tren, Malfoy besando a Susan esa tarde.
-Veo que no has avanzado nada, y por lo tanto no has practicado, o empiezas a espabilar o el señor tenebroso podrá seguir haciendo lo que quiera, ¿acaso quieres que alguien más acabe como Sirius Black?
Seguidamente murmuró algo por lo bajo que no pude oir.
-¿Qué acabas de decir sobre mi padrino?- grité levantándome.
-Tu clase ha acabado por hoy- dijo Snape.
Me cabreaba de sobre manera el profesor Snape.
Entré en la sala común para cambiarme de ropa antes de ir a cumplir mi castigo.
Hasta aquí el capi de hoy, la buena noticia es que en el próximo ya pasará algo... ¿El qué? Lo sabreis en el proximo *guiño*.
Por cierto, cuantos más reviews favs y follow me hagais con más frecuencia subiré (os recuerdo que es gratis)
Gracias a rubysaotome por su follow y su fav
RESPUESTAS A REVIEWS:
SinV: Antes de nada gracias por tus comentarios, no me fallas ni un capi *besitos*. Si eso ha sido muy frío por parte de los dos, pero bueno, Harry supone que esa es la forma de Draco de dar las gracias jajajajaja.
