Bueno, aquí vuelvo con más fanfic, espero que os esté gustando, se que los capis son cortitos, pero si subo con más frecuencia, pues si no no tengo tiempo para escribir.
Pues aquí vengo con lo de siempre:
DISCLAIMER: No me pertenece esta idea original y bla bla bla y sin ánimo de lucro y todo eso
AVISO: Esta historia puede (es decir que va a tener) Slash, para los que no lo sepais es relación chico chico, y lemon, estáis avisados, no quiero quejas de que he traumatizado ni nada de eso, porque estáis avisados.
Bueno, si después de esto seguís queriendo leer bienvenidos a mi pequeño relato, espero que os guste, y dejad REVIEWS, los amo ya lo sabéis, me alegran la vida :3
Intentaré publicar como mínimo una vez a la semana como mínimo, pero no puedo prometer nada, lo siento amores... PERO BUENO Aqui sigo con la historia a tope, espero que os guste leerla tanto como a mi escribirla.
-¿Qué tal con Snape?- preguntó Ron cuando entré.
-Como siempre- dije soltando la mochila en el suelo- ¿Qué hora es?
-Las siete- contestó Hermione.
-Dentro de una hora tengo que ir a cumplir el castigo con Malfoy...
-Harry- gritó Hermione-. ¿Es el segundo día y ya estás castigado?
-Me molesta más que a ti, pero estoy harto de Malfoy y de sus perritos falderos... Ni salvandole de una maldición imperdonable.
El tema de Malfoy desapareció enseguida, Hermione estuvo toda la hora super preocupada porque creía que no había metido a Marshone, una bruja muy importante segúm ella, en el trabajo de Historia de la Magia, pero ni a Ron ni a mi nos sonaba lo más mínimo.
-Será mejor que me vaya ya si no quiero llegar tarde-. Me despedí.
-No te cabrees mucho- recordó Hermione.
Me apresuré a bajar las escaleras antes de que cambiaran de lugar, casi piso el tercer escalón, que es uno de los que desaparecen y abajo me esperaba Peeves, para reirse de mi, pero conseguí darle esquinazo.
Cuando llegué Malfoy ya estaba alli y llrvaba puesto... ¿Un chandal?
-No me mires así Potter... ¿Pensabas que ensuciaría mi túnica?
Los pantalones le caían algo grandes y se ajustaban en los tobillos y su camiseta era negra con cuello de pico marcaba sus abdomin... ¡Espera! ¿En qué estaba pensando? Era Malfoy... Me obligué a despejar la cabeza y poner todo mi empeño en limpiar cada mota de los trofeos, que era el castigo que nos habían impuesto.
-Si mi padre se enterase de esto...
-Malfoy- dije cabreado-. Tu padre no va a estar siempre ahí para bailarte el agua, ya viste con Voldemort.
-Deja de hablar de lo que no sabes, yo merecía ese castigo por no hacer caso al Señor Tenebroso me ordenó.
-Por Merlín Malfoy... Te negaste a matar- recalqué la última palabra.
-Para ti es muy facil decirlo, a ti no te presionaron y obligaron a hacerte esto- dijo subiéndose la manga de la camiseta y dejándo ver la Marca.
Tragué fuerte.
-¿Te obligaron?- pregunté extrañado.
-Oh, claro que no- dijo sarcástico-. Solo mi padre es el perfecto mortífago y si me niego a parte de ser marginado por toda ella me torturarían hasta matarme.
-Yo...
-No pretendo que lo entiendas Potter, tu vives bajo la leyenda de-el-niño-que-vivió, todo ha sido muy facil para tí, muy fácil tomar decisiones.
-Claro que no te entiendo Malfoy, porque mis padres están muertos, MUERTOS, no he podido hablar con ellos, solo recuerdo el grito de mi madre justo antes de morir y mi padre diciendo que hullese, y para colmo Voldemort va detrás de mi, dañando a los que quiero, matándolos, y sin poder tener una vida normal, y sin una sola noche en la que no se meta en mi cabeza- terminé gritando-. Asi que por favor no me digas que mi vida es fácil.
-Potter, para contrólate- Malfoy sonaba asustado.
Entonces vi la habitación temblaba y algunos cristales habían estallado. El chico no sabía que hacer.
-Es la primera vez que te dejo sin habla- reí levemente.
-Cállate Potter.
-Malfoy... Tu brazo- grité señalando.
Me acerqué a él, un cristal se le había clavado en el hombro.
-¿No lo has notado?- pregunté preocupada.
-No me toques- dijo cuando me propuse a sacarle el cristal.
-No seas gilipollas- le di un manotazo cuando intentó apartar mi mano-. Contaré hasta tres. Una... Dos... Y...
-Sácalo ya, Potter...
-Tres- saqué el cristal de golpe.
Gritó de dolor pues el cristal estaba muy metido.
-Deja de comportarte como sin os llevásemos bien.
Y así volvimos a empezar otra pelea, llena de insultos, de burlas, de la cual lo único que recuerdo son los húmedos labios de Malfoy sobre los mios, y nuestras lenguas jugueteando dentro de cada una de nuestras bocas.
Respuestas a reviews:
angel1230: Si, recuerda un poco a Harry no? Bueno ya has visto este capi jajajajaj.
Gabriela Cruz: me alegro de que te esté gustando, ojala sigas leyendo.
SinV: claro que con besos, tu te los mereces jajajaj, si que casualidad.
