Bueno, aquí vuelvo con más fanfic, espero que os esté gustando, se que los capis son cortitos, pero si subo con más frecuencia, pues si no no tengo tiempo para escribir.

Pues aquí vengo con lo de siempre:

DISCLAIMER: No me pertenece esta idea original y bla bla bla y sin ánimo de lucro y todo eso

AVISO: Esta historia puede (es decir que va a tener) Slash, para los que no lo sepais es relación chico chico, y lemon, estáis avisados, no quiero quejas de que he traumatizado ni nada de eso, porque estáis avisados.

Bueno, si después de esto seguís queriendo leer bienvenidos a mi pequeño relato, espero que os guste, y dejad REVIEWS, los amo ya lo sabéis, me alegran la vida :3

Intentaré publicar como mínimo una vez a la semana como mínimo, pero no puedo prometer nada, lo siento amores... PERO BUENO Aquí sigo con la historia a tope, espero que os guste leerla tanto como a mi escribirla.

¿Qué estaba pasando? Malfoy y yo... ¿besándonos? Debía de parar ¿no?, pero no quería separarme, pero como si mi cerebro fuese al reves de mis pensamientos terminé separándonos.
Malfoy por su parte parecía tan perdido como yo.
-Potter... ¿qué acaba de pasar?
-No tengo ni la menor idea. Será mejor que vayas a la enfermería a que te curen el brazo.
Él se fue hacia la puerta para salir.
-Aquí no ha pasado nada- dijo con seguridad antes de salir con su chandl tan pegado al cuerpo.
Algo me decía que eso acababa de empezar.
Volví a la sala común, no había nadie, supuse que era normal por la hora que era. Subí a mi habitación y me acosté.
Los exámenes finales llegaron pronto, más pronto de lo que teníamos previsto Ron y yo.
-Ya os lo dije- intervino la chica-. Teneis que hacerme más caso. Por algo os regalé una agenda mágica, como se nita que no la usais... ¿Qué os cuesta? Y luego me pedireis ayuda, ¿verdad?
Hermione salió enfadada hacia su cuarto.
-En el fondo tiene razón...- dije yo.
-Pero si la última vez que miramos el calendario quedaba un mes y medio- dijo Ron quejándose.
Me encogí de hombros y seguí con la redacción para Historia de la Magia, la cual no sabía por donde cogerla, y menos sin Hermione ayudando.
No volví a hablar con Malfoy después de nuestro "incidente", y quizás era mejor así, puede que incluso me ayudara a olvidarlo, a él y a mi confusión... ¿era gay? No... No lo creía verdaderamente, nunca había sentido la menor atracción por un chico a parte del rubio, la última vez... No, definitivamente yo no podía ser homosexual... ¿Entonces? ¿Qué era? ¿Y Draco? ¿Era gay él? ¿Entonces por qué parecía que le habían atado la lengua con la de su novia?
Era cierto, cada vez esos dos estaban más pegados, la guapa Slytherin de ojos verdes con el guapo Slytherin de ojos grises... ¿Estaba celoso? ¿Harry Potter celoso de una novia de Draco Malfoy? No, no podía ser eso... Al menos esperaba que no lo fuera.
-Harry- gritó Ron-. HARRY.
-¿Qué?- contesté algo asustado.
-Te estoy hablando... ¿Quién era este mago? Michael Burnter... O algo asi.
Pero Ron ignoraba la batalla que seguía en mi mente.
Él tiene novia.
¿Y qué? Se me tiró encima...
¿Seguro de que no fue al revés?
Seguro.
Encima es tu peor enemigo.
Al cuerno con eso.
-Creo que tenía que ver algo con la sangre de unicornio o algo asi, ¿no?- contesté por fin a Ron.

Las semanas seguían pasando, y con ella estaban más cerca las vacaciones... Y no sabía como les iba a explicar a su amigo que no iba a ir con el a La Madriguera.
-Pero, Harry, tienes que venir, siempre has venido, mi madre está deseosa de verte.
-Ron... Lo siento, pero no puedo, ya sabes porque- le dije pacientemente.
-Ronald, no insistas, es su decisión y ya es mayorcito, y en parte es cauto que no quiera poneros en peligro- intervino Hermione para imponer la calma.
Me despedí de mis dos amigos, preparado para pasar los quince días más solos de mi vida.
Cuando llegó la hora me puse en marcha para cenar en el Gran Comedor, ese año eramos menos que ningún otro.
-A la vista de que somos tan pocos será mejor que despejemos esto un poco- dijo Dumbledore y con un movimiento de varita hizo desaparecer las mesas y aparecer una más pequeña en el centro, quedando totalmente ridícula comparado con la totalidad del salón.
Nos sentamos todos en la mesa.
-Como parece que ya no vamos a venir más personas que de comienzo el banquete- volvió a intervenir el anciano. Las bandejas se llenaron de alimentos en fuentes plateadas y doradas, y con todos se me hacía la boca agua.
Me senté en un lateral, al lado de Dumbledore. Estábamos las hermanas Brown, una de ellas en Gryffindor y otra en Ravenclaw, que charlaban entre ellas animadamente, un chico de Hufflepuff llamado Frank Lipshooch, el director, la profesora McGonagall y el profesor Snape.
La comida transcurrió en un largo e incómodo silencio solo interrumpido por el ruido de los cubiertos y algunas palabras intercambiadas entre los profesores e intervenciones de Dumbledore con alguno de nosotros.
La puerta que se abría interrumpió el hilo de mis pensamientos, todos nos giramos a ver.
-Oh, Draco- dijo Dumbledore cuando vio entrar al Slytherin.
Se sentó en el único hueco libre, en frente de mi, y pasé todo lo que quedaba de la cena, contemplando fijamente la belleza de mi tenedor para no intercambiar ninguna mirada con Malfoy.
Decidí que la tarde del día siguiente me la tomaría libre e iría al campo de Quidditch a entrenar y a despejar mi mente, ya haría otro día los deberes... Quedaban muchas vacaciones aburridas por delante sin sus dos mejores amigos.
Solté una Snitch, estuve toda la tarde recogiendola. Echaba sobre todo en ese momento de menos a Ron, siempre practicábamos juntos... Atrapé la snitch, y vi a lo lejos, a Malfoy, en las escaleras que daban al castillo... ¿Qué haría él allí? Más bien, ¿por qué el niño de papá se había quedado en Hogwarts? Cierto era que su padre ahora estaba en Azkaban, pero, aun asi, todavía le quedaba su madre ¿no? ¿Sería por el tema de Dumbledore? ¿Iba a matarlo de verdad? ¿Iba a hacer caso a Voldemort?
Pero lo que más le preocupaba hacia Malfoy, era la obsesión que tenía... La mitad del día me sorprendía a mi mismo pensando en él, todavía me sonrojaba pensando en su beso, lento, pausado, metódico...
Perdido en mis pensamientos llegué a la Sala Común, en la que estaba yo y una de las hermanas, pero como no la conocía pues me limité a saludar y a irme a mi cuarto.
Una lechuza picoteó en mi ventana, era extraño que el correo llegara a esa hora... Abrí la ventana, acaricié a la lechuza y cogí la carta que llevaba, que más bien era una nota:
"Harry, ven a mi despacho, ya sabes cual es el caramelo muggle que más me gusta" -Dumbledore
Eso sería la contraseña, me puse en marcha, y tiré la nota al fuego.
-Caramelo de limón- dije ante la gárgola.
Subí las escaleras, llamé a la puerta y seguidamente entré.
-Harry, me alegro de que hayas venido, ¿quieres algo de comer? Tengo caramelos, grajeas, cerveza de mantequilla...
-No, gracias señor.
-Quería hablar contigo acerca de tus clases con el profesor Snape... Me ha dicho que no estás progresando prácticamente, ¿a qué se debe muchacho? Es sumamente importante que controles el arte de la legeremancia. Se que entre Severus y tu hay diferencias, y considerables, ya he hablado con el sobre el asunto... Y considero oportuno que sigas con sus clases también estas vacaciones ya que has decidido permanecer aqui, a buen juicio según pienso.
Mi cara debió reflejar un asco inmenso ante su idea porque el director me miro gravemente.
-Harry, haz caso a este viejo que sabe de lo que habla, me considero una persona muy inteligente y astuta- me observó por encima de sus gafas de media luna y sus ojos azules perforaron los mios.
-Está bien, profesor- él sonrió complacido.
-Muy bien, muy bien, entonces ya te puedes marchar...
Salí del despacho de Dumbledore más cansado de lo que ya estaba si eso era posible. Nada más tumbarme en la cama caí en un profundo sueño.

Hasta aqui el capítulo de hoy, recordad que amo los reviews con toda mi alma.

RESPUESTAS A REVIEWS:

Gabriela Cruz: muchas gracias, y me alegro de que te guste, en un principio este fic va a ser largo, pero no se cuánto, aun que tengo pensado hacer alguna secuela si la gente lo sigue. Quizás en el próximo capítulo proponga una de ellas.