Hola a todos, estoy de regreso, aquí les traigo un nuevo capítulo de esta historia que me comprometí a terminar, aun que en apariencia no tenga mucha popularidad, las estadísticas me han dicho que siempre hay gente que da un vistazo cuando actualizo, por lo que el compromiso de continuar es para mí más fuerte por esas personas que siguen leyendo, bueno los dejo con este capítulo, no sin antes volver a recalcar que los personajes presentados no me pertenecen, solo los tome prestados para darle vida a esta historia (si fueran míos tendría más creatividad para escribir, pero como no lo son siempre cuento con que alguien me dará un consejo para mejorar).

Los diálogos están marcados con comillas ("").

Los personajes que aparecen en esta historia pertenecen a Akira Toriyama y a Marvel Comics, pero ahora los tomo prestados para ofrecerles esta historia, disfrútenlo.

Capítulo 4: La ultima alianza.

Mientras tanto Bills y Wills viajaban por el espacio mientras se preguntaban que hacer ahora, no serían los encargados de ejecutar las ordenes de la muerte en el séptimo universo durante el tiempo en el que ella decidiera quien destruiría la tierra, "me pregunto a quién enviara ahora, jamás había pasado algo parecido desde que se dividieron los universos…. Sea quien sea el elegido ahora no tengo el poder necesario ni siquiera para derrotar al destructor más débil de todos" se reflexionaba el dios de la destrucción mientras recorría el espacio del séptimo universo junto con su maestro en el que a lo lejos se lograba ver el santuario al que se dirigían, "no tengo idea señor Bills, lo único que sé es que ahora necesitamos un lugar temporal para vivir, pero anímese llegaremos al santuario por nuestras cosas algo de comida y después pensaremos en todo el asun…." En ese momento tanto el destructor como su asistente se estrellaron con una barrera invisible que cubría el santuario donde hasta ese día habían vivido. "¿Qué demonios paso Wills?" preguntaba el destructor mientras frotaba su cabeza para disminuir el dolor del golpe, "creo que la señora muerte decidió que el exilio fuera inmediato" respondía Wills mientras frotaba su nariz.

Ahora sin nada en su poder, más que lo que traían puesto, descansaban en un desolado planeta en el que no existía vida inteligente, de pronto un enorme rugido rompió el silencio en el lugar. "Al menos nos hubieran dejado tomar el sushi que habíamos traído de la tierra" decía un muy triste Wills mientras tocaba su estómago. "No deberías cuestionar a la gran señora, recuerda que paso cuando te escucho decir que yo solo había usado el 30 % de mi poder en la tierra" decía sarcásticamente el por lo pronto ex dios de la destrucción. "un momento, eso es me diste una gran idea Wills, iremos a la tierra, después de todo están en deuda por perdonarles la vida, y podríamos darles a cambio la advertencia de lo que está por ocurrir a su planeta", "creo que podrían estar algo resentidos ya que el señor Bills intento exterminarlos hace 5 días, además podríamos hacer enojar más a la gran señora si revelamos sus planes a los mortales" respondía el maestro del destructor recargando su cabeza en sus rodillas.

"Es igual, si les advertimos no podrán contra ninguno de los destructores, aun cuando entrenaran el resto de sus vidas, aun que lo hagamos no afectaría los planes de nuestra señora, a menos que usen esas esferas que conceden deseos que usaron para descubrir que era un dios súper sayajin" respondía Bills a su maestro."Mmmm, creo que tiene razón, solo se nos prohíbe revelar información que ponga en peligro la realización de los designios de la gran señora, bien señor Bills creo que eso haremos, desde este lugar llegaremos en tres días a la tierra", "¡¿Qué, tres días? Pero si estamos a unos minutos del santuario!" respondía exaltado el dios de la destrucción mientras que señalaba el lugar donde se encontraba el santuario del tercer universo, "originalmente eran 35 minutos, pero ahora que solo cuento con el 30 % de mi poder ese es el tiempo mínimo que podremos hacer para llegar hasta el planeta tierra" explicaba Wills a su alumno, "aaaay no puede ser está muy lejos, por desgracia no creo que seamos bienvenidos en otro lugar, será mejor irnos de una vez" decía Bills mientras que se ponía de pie y junto a su maestro emprendían el largo viaje de vuelta al planeta tierra.

Montaña paoz, 4 días después.

En la casa de la familia Son se encontraban reunida toda la familia del guerrero mas poderoso de la tierra, además de Picoro, todos se encontraban reunidos para pasar una agradable noche en familia para celebrar la futuro anunciada llegada de un nuevo miembro a la familia. Todos bromeaban entre si y preparaban el banquete que los miembros de la familia, sobre todo los de sangre sayajin, disfrutarían, Picoro como siempre mantenía cierta distancia así que fue Gohan quien se acercó a su maestro para conversar un rato.

"creo que a los terrícolas les gusta las fiestas, es nuestra segunda visita y llegamos a otra fiesta", decía Wills a su alumno mientras observaban a la familia Son desde una distancia segura, aprovechando que ellos no eran capases de detectar su presencia, "si eso parece, pero creo que tendré que llamar a ese sayajin, antes de que alguno de los kaiosamas le advierta de nuestra presencia", respondía el destructor mientras se concentraba para llamar telepáticamente al mayor de los Son.

"Esto está delicioso Milk, …", Goku callaba de pronto y ante la vista extrañada de todos dejaba su plato aun con comida en el mientras se ponía de pie mirando al cielo, "no llames la atención, antes de que se enteren que estoy aquí necesito hablar contigo a solas", "¿pasa algo Goku?" preguntaba Milk a su esposo con algo de preocupación por el repentino cambio en el comportamiento de él, "no estoy seguro, necesito hacer algo volveré en un momento", decía el sayajin mientras se encaminaba, pero volvía unos segundos después y se acercaba a la mesa tomando un plato de ella, "para el camino".

Goku seguía las instrucciones que Bills le transmitía a su mente hasta que por fin se encontró con el dios de la destrucción y su asistente. "Bien aquí estoy Bills, ahora puedes decirme que es lo que te trae por aquí de nuevo, ¿has vuelto para destruir la tierra? Porque si es eso sabes que no será tan fácil", decía el guerrero con un tono algo serio, "no, de hecho hemos venido a ofrecer nuestra ayuda tanto a ti como al resto de tus amigos" respondía el destructor tratando de tranquilizar al guerrero sayajin, al menos mientras le decía porque necesitarían su ayuda, "¿su ayuda?, ¿a qué te refieres con eso? Decía Picoro mientras revelaba su presencia en el lugar, "Picoro, me seguiste", "si, no es nada común que dejes de tragar tan repentinamente y te veías preocupado, así que te seguí a distancia para tranquilizar a Gohan" respondía el nameku mientras caminaba con los brazos cruzados hasta quedar a un lado del padre de su alumno. "Bien de todos modos te tendrías que enterar de lo que el señor Bills tiene que decir, después de todo también debes poner en alerta al dios de este planeta, que, por su apariencia, deduzco que se conocen entre sí", decía Wills resignado por la pérdida del sigilo en su plan.

"Si claro, creo que no tengo opción dadas las circunstancias, lo que estoy a punto de decir es algo de extrema importancia e involucra el destino de este planeta", respondía Bills con molestia ante la presencia del segundo guerrero en la supuesta reunión secreta con Son Goku y el comentario de su maestro, "ahora necesito su atención, como tal vez se habrán dado cuenta, durante nuestra pelea de hace unos días decidí perdonar este planeta con la excusa de haberme quedado sin energía", decía el destructor recibiendo un movimiento de cabeza afirmativo de los guerreros que ya tenían la sospecha de que en realidad el dios de la destrucción había perdonado al planeta, y ahora comprobaban su teoría.

"bien, después de que wills y yo nos retiráramos a nuestro santuario, recibimos una visita inesperada", durante los siguientes minutos tanto Bills como Wills se dedicaron a explicar la situación que se había provocado por su decisión de no destruir la tierra, hablando su reunión con la gran señora y la decisión de esta de usar a otro de los destructores para terminar el trabajo que ellos habían decidido no hacer.

Entonces dices que esa señora, quiera que la tierra sea destruida, redujo sus poderes y ahora debemos esperar un ataque de un dios más poderoso que tú" decía Goku con seriedad pero con una mezcla de emoción por enfrentar a un oponente muy fuerte, y a la vez con un poco de preocupación al saber que sería alguien con mucho más poder del que usó Bills para derrotarlo cuando él uso el 100 % de su poder como dios supersayajin, "¿y qué es lo que propones ahora? Dijiste que nos ayudarías" decía Picoro mientras miraba fijamente al dios de la destrucción.

"Lo que estamos proponiendo, es entrenarlos, pero no es cualquier entrenamiento, sino que será el mismo que el señor Bills ha recibido desde que fue designado como el destructor del séptimo universo, dependiendo del tiempo que la señora muerte les dé antes de enviar al destructor podrán, si tenemos al menos dos semanas, tal vez sean capases de sostener una pelea contra el destructor más débil de la lista, si tenemos por lo menos 4 semanas podrán vencerlo con algunas dificultades", decía Wills yendo directo al grano, "lo único que pedimos a cambio es que nos permitan vivir en este planeta mientras eso pasa, ya que no podremos volver al santuario hasta que la pelea ocurra, pero tranquilos aun cuando solo contemos con el 30 % de nuestros poderes los ayudaremos a defender la tierra de ser necesario, así que ¿Qué dicen?", concluía el destructor mientras extendía su mano derecha a Goku.

"Y ese sujeto, ¿será muy fuerte?", preguntaba emocionado el sayajin, "pongámoslo así, el poder de el destructor que probablemente envié la gran señora a terminar el trabajo está alrededor del 45 % de mi poder original", respondía el dios de la destrucción con a la pregunta de Goku.

"bueno creo que podríamos ser aún más fuertes si entrenamos en la habitación del tiempo, ¿verdad que si Picoro?, si tenemos ese entrenamiento en ese lugar podremos tener los resultados de un año de entrenamiento en un solo día", decía Goku después de estrechar la mano de Bills, tanto Bills como Wills se sorprendieron ante el comentario del guerrero sayajin, ¿en realidad ese lugar existía? Si así era tendrían el tiempo suficiente para que fueran incluso capases de sostener una batalla con el quinto destructor más poderoso.

"Eso no será posible, desde que peleamos contra Boo la entrada de la habitación del tiempo fue destruida y aun no hemos podido abrir una nueva entrada que no se desplome, a lo que me refiero es que aun abriendo una nueva puerta correríamos el riesgo de quedar atrapados en esa dimensión y no hay garantía de que cuando logren salir vuelvan a esta realidad", el comentario del guerrero nameku caía como un balde de agua helada a sus oyentes.

"Bueno entonces creo que tendremos que entrenar en algún planeta deshabitado, si reciben este entrenamiento en este lugar se destruirá en tan solo unos instantes", decía resignado el dios de la destrucción al ver que el plan de Goku no se podría realizar. Al día siguiente Picoro y Goku explicaban la situación al resto de los guerreros z, solo los sayajin, Majin Boo y Picoro aceptaron entrenar con el dios de la destrucción, el resto decidieron desistir argumentando que solo serían un estorbo en la pelea, de este modo comenzaría el entrenamiento más complicado al que cualquier ser vivo puede someterse.

¿Podrán los guerreros Z recibir el entrenamiento especial de los dioses? ¿En verdad los cálculos de Bills en cuanto a quien será el nuevo rival serán correctos?

Bueno , este fue el cuarto capítulo, espero que fuera de su agrado, a partir de este capítulo la historia se convertirá en una serie semanal, si tienen algún comentario, sugerencia queja o demás envíen un review, tengan por seguro que sus comentarios serán tomados en cuenta, sin más que decir me despido y les deseo una excelente semana, hasta la próxima.