Capítulo 1
CUATRO MESES ANTES...

Siempre estaba llorando.

Cada rincón del enorme castillo lo sabía, y los surcos húmedos siempre en sus mejillas lo comprobaban. Lagrimas gruesas, saladas y pesadas inundaban su mirada y goteaban por sus ojos casi todo el tiempo.
Alumnos, profesores y fantasmas lo sabían. Pero claro, como no saberlo si siempre discutían en los pasillos, si cualquier lugar era bueno para besarse si sus estados de ánimo se los permitían, si ella terminaba siempre llorando en cualquier aula vacía.
Sin embargo, no era solo ella quien se paseaba por la vida con ese agobiante dolor en el pecho, era como si siempre encontrara la forma de llevarse con ella a todo el mundo. Tenía esa habilidad, esa maldita y frustrante habilidad de arrastrar a todos consigo.
Había más de uno detrás de ella, justo a sus pies ofreciendo a cada segundo un cambio en su vida; su ayuda, su afecto, su apoyo, pero ella no quería nada que no fuera de él.

"Lo hizo de nuevo" esa era la excusa, el preliminar o la chispa que iniciaba la explosión. Después de eso, nadie sabía cómo motivo todos lo sabían, pero eso no impedía que su ex novio y sus mejores amigos aun planeasen ingeniosas estrategias para estrangular al rubio que, claro, se veían interrumpidas por los quejidos y súplicas de la chica.
Sus amigos intentaban comprenderla, le hablaban, la consolaban, luchaban incluso por sacarle una sonrisa, pero sobra decir que nunca funcionaba.

A todos les afectaba, claro que les afectaba. Pues, aun que ella continuara ahí, sentada junto a sus amigos durante el almuerzo y también en las clases, participando en sus charlas y acompañándolos en la sala común, ella nunca estaba. Su mirada, obscura como chocolate liquido, siempre estaba perdida, hundida en un punto fijo lejos de todo y de todos.

Sin embargo, la más afectada, desde siempre, fue su mejor amiga. Odiaba al Slytherin como solo una mejor amiga puedo odiarlo. Y, ¿Como no hacerlo? Sencillamente no podía explicarse como es que su mejor amiga se había ido a fijar en semejante imbecil como lo era Malfoy, y no solo eso, soportarle cualquier tipo de estupideces. Más de una vez había terminado por darse por vencida. Harta de escuchar los llantos de su amiga, los quejido, los lamentos. No podía comprender como es que había dejado las cosas llegar tan lejos, y con lejos refería al "Lo hizo otra vez" al final de sus entrecortadas oraciones.
Ella conocía a su amiga (o al menos eso había creído) y no podía comprender como es que seguía permitiendo que las cosas siguieran como estaban. Parecía disfrutar del daño que le causaba su relación. Era como una droga, mala y dañina pero tan dulcemente adictiva que le asqueaba de solo pesarlo.

Al inicio, fue bastante complicado comprenderlo.

La chica que alguna vez había sido, claramente no existía más. Cuando el llego a su vida, llego para cambiarla, para bien o para mal ¿A quien diablos le importaba? Simplemente ahí estaba, con sus ojos grises y su pelo rubio, su sonrisa de lado y su mirada coqueta, eso basto para de algún modo, atraparla para no dejarla escapar nunca más.

Ella, la chica fuerte, decidida y segura de sí misma, lloraba por él por Draco Malfoy. Y eso era en gran medida lo más sorprendente, sin embargo no fue menos impactante el simple hecho de enterarse que algo sucedía entre esos dos.

Nadie lo tomo bien, por supuesto que no. ¿Como diablos alguien podia tomar bien aquello? Y que decir de Harry y el resto de sus amigos.
Un mes internada en el área de trastornos mentales de San Mungo parecía la mejor opción. Pero ella los había ignorado olímpicamente, impulsada únicamente por la fuerza que su amor por él le proporcionaba.
"Entiendan que los nuestro es más fuerte que todo, siempre lo sera" esa, era su respuesta a cualquier cuestionamiento, o al menos solía serio hasta que sucedió la primera vez, y la segunda y la tercera...
La primera vez fue Pansy Parkinson, claro, cualquiera con ojos lo hubiese visto venir, pero ella, ella se había cegado. Por supuesto que la primera vez fue la más dolorosa, y como olvidar la segunda, Lavender Brown, sin embargo nunca nadie, apesar de la larga lista de infidelidades que en menos de un par de meses había soportado, hubiese podido prepararla para lo que vino después.


Sweethearts! Espero el capitulo haya sido de su agrado. Espero con ansias su opinión e intentare actualizar pronto.

Un beso
Feer :3