Hola hermosos y sensuales lectores :3 Bueno, eh aquí la continuación. Ahora me encantaría decir algo públicamente…
¡FETO DE UNICORNIO!
Bien ahora que me leen, quiero pedir disculpas públicas a la autora Maly Hersa que escribió "Me enamoré de un asesino". Bien, si han leído su historia (si no lo hicieron son unos incultos :c su historia es hermosa :3) Notarán que mi segundo capítulo tuvo muchas similitudes con su historia. Lo cual, me siento horrible de que eso pase. Pero, quiero aclarar que mi historia tendrá otro camino, otras tramas y otros fines. Si bien es cierto que nuestros personajes se vuelven psicópatas, el contexto es diferente. Pero a pesar de eso, lamento las molestias y lamento mucho si ofendí a la autora. También (si es que no tuvieron infancia y no leyeron su fic) Les invito a leer su fic, yo en lo personal me enamoré de su historia, es simplemente hermosa. Nuevamente no saben lo apenada que me siento y pido más y más disculpas. Y para ayudarles a imaginarme lo mal que me siento, imaginen a su querida escritora llorando en una esquinita en posición fetal meciéndose.
Bueno, después de eso, les agradezco por los reviews, me hacen muy feliz, no saben cómo… Y continuamos con la historia…
Sweet Dreams
Chapter 3
Sueños
Gotas de lluvia caían llorando su muerte. La de un ángel caído. La madre es dios para los ojos de un niño. Un señor con túnica hablaba en nombre del Señor mientras otros tiraban rosas a un ataúd marrón oscuro como la tierra que le rodeaba. Todos los presentes estaban vestidos de luto. Unos usaban lentes para no dejar ver sus rojos ojos hinchados por la tristeza. A otros no le daba pudor llorar mostrando sus sentimientos. Pero solo una persona estaba sin paraguas, sin protección a la desenfrenada lluvia que la bañaba. Sin protección a que vean sus ojos. Sin esconderse de nada. Con un vestido pegado al cuerpo, con ligeros relieves en la falda, zapatillas converse y mayas negras rasgadas como si estuvieran rotas. Una castaña con la mirada perdida en el ataúd de su madre. Sostenía con fuerza la rosa contra su pecho. Se negaba a dejarla, no se atrevía a dejarla. Simplemente, no se atrevía a soltarse de ella. Despedirse de ella, era hasta en el momento, lo más difícil que tenía que afrontar. Su partida hizo que sintiera algo peculiar, un sentimiento de pérdida, una emoción de vacío inundaba su pecho. Sentía que le habían quitado parte de ella misma.
Todos habían ya dejado su rosa con su oración de despedida. La única que faltaba era ella. Algo que agradecía era estar bajo la lluvia para que las gotas de esta se confundieran y se mesclaran con su llanto, así ocultando sus emociones. Se acercó lentamente aferrándose con fuerza de la rosa.
-Te veo pronto…- susurró en un llanto apenas audible.- espérame.
Lanzó la rosa hacia el ataúd de su madre. Permitiendo soltarse de ella. Dejándola ir. Aceptando su partida. Y con una nueva idea en mente. Pronto, se encontrarían. Solo esperaba que su madre la espere con los brazos abiertos dispuestos a guiarla. Ya que ella… le temía a la muerte.
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(Lizz POV)
Semanas pasaron. Aún no me podía hacer la idea del no volverla a ver jamás. De no sentir su tacto, y no oír su angelical y suave voz. Simplemente sin ella, la alegría y la dulzura abandonaron mi cuerpo. La inocencia me caracteriza, sin contar de la usual sonrisa que siempre muestro, anuqué no la sienta. Siempre sonrío para que nadie se preocupe por mí, siempre muestro mi lado gracioso y burlón para que nadie dude y comience a preguntar. Soy capaz de estar sonriendo aún cuando por dentro sintiera que me quemo viva.
Pero esas ganas, ese sentimiento, esa motivación de seguir adelante con una sonrisa, murieron con ella. Con la mujer que me dijo que siempre sonriera. Pero sin ella, sin su apoyo… sé que no estoy sola, pero no es lo mismo. Es como si te dieran una manta para cubrirte del frío, luego te la quitan y te dicen que intentes seguir sin frío. Simplemente no se puede. Esa sensación de vacío de vulnerabilidad estaba allí. Eso era lo que sucedía. Me sentía indefensa. Me sentía sola, me sentía desolada. La soledad y la oscuridad de mi cuarto me comían viva reclamándome parte suya. La depresión y la impotencia de no poderla haber salvado me carcomía viva y me torturaba.
Innumerables pesadillas se manifestaban cada noche. Era yo contra mi supuesto yo. Su ensangrentada sonrisa de la primera vez se había vuelto cada vez más grande. Me recordaba a la creepypasta de Nina The Killer. Busque en internet, y lo irónico es que esa sonrisa es llamada "Gaslow Smile", "Cheshire Smile" o "Chelsea Smile" Perfecto, una sonrisa diabólica tiene mi nombre como bautizo. Todas las noches soñaba con ese demonio mío. Me decía que la siguiera, que todo saldría bien. Ella siempre iba vestida de negro en mis sueños y yo de blanco. Éramos la misma y la opuesta al mismo tiempo. Ella era como mi noche y yo como su día. Uniéndonos como un Ying yang, uniéndonos como un eclipse.
Sé muy bien que solo son sueños, pero todas las noche era lo mismo, las dos juntas en el medio del bosque. A menudo ella me presentaba un arma. Pero nunca las de distancia, siempre eran las filosas, como cuchillos, navajas u hachas. Debo admitir que los cuchillos eran lo tradicional y me llamaban la atención, pero me enamoré de una de las hachas de guerra medieval doble que me había presentado. Era de la mitad de mi altura, era de plata fina y tenía grabados de flores en esta. La atracción que sentía por esa filosa y mortal arma no pasaba de desapercibido por mi otra yo. Cuando vio, según ella "mi amor a primera vista", la trae cada vez que nos vemos. Me enseña a usarla y me obliga a desatar mi furia contra todo lo que esté a mi alcance con ella. Usualmente es contra los árboles. Pero siento ese poder… Aunque sé que solo es un sueño. Procuro mantenerlo así. Yo no soy de ser agresiva. Es más me destaco por eso, ser pasiva y serena. Pero en esos sueños hay algo que me hace seguir queriendo usar esa hacha gigante.
Simplemente no puedo describirlo. El placer de desatar todo lo que siento. Muchas veces en la vida real, me encantaría poder tener esa hacha medieval, esa hacha de guerra. Pero luego me reprochaba por el hecho de desear un arma. ¿Es acaso…? ¿Me estoy volviendo loca?
Es muy difícil todo por aquí, digo… Mi padre hace lo posible por que los dos sigamos adelante. Trata de involucrarse más conmigo, pero yo me estoy cerrando y me estoy volviendo muy fría con él y con todos a mí alrededor. Lo cual es muy raro en mí. Siempre eh sido de esas personas cariñosas y cálidas. De ese tipo que le encanta abrazar a la gente y sentir su afecto en el tacto. Ya que eso me enseñó mi madre. Me enseñó a amar. Pero, desde que ella se fue. Ese deseo mío de querer sentir el calor de los demás, de querer abrazar se fue. Me maldigo por alejarme de mi papá. Sé que esto es difícil para él, pero no puedo evitarlo. Un lado mío muere por correr a sus brazos para sentirme protegida de la demencia que sufro. Eh comenzado a encerrarme en mi habitación. Aunque no es tan nuevo, suelo alejarme de la gente. También eso volvió.
Ese problema que eh sufrido desde que tengo memoria. Esa pequeña adicción a la adrenalina, o como se debería de decir en realidad, al dolor. Tengo suerte que mi padre no lo note. Mi mamá ya lo hubiera hecho, de hecho ella siempre lo notaba y solía curar mis heridas con amor. Ahora solo llevó esas pulseras que usas para limpiar tu sudor. Una pulsera negra gruesa y suave. Perfecta para cubrir y proteger mis nuevas heridas. Sí, volví a caer. Volví a cortarme.
Soy consciente de lo que me puede llegar a suceder si me paso de la mano, y de hecho temo a sobrepasar los límites. Le tengo fobia a la muerte. No sé que me espera en el más allá. ¿Un cielo? ¿Un infierno? ¿Una condena de deambular y ver como los demás viven? O lo peor, ¿un abismo negro? Condenada a pasar la eternidad sola en ese lugar tan frío y oscuro. O como suelo pensarlo a veces. Encerrada en una caja debajo tierra y que no vaya a ningún lado, solo que sufrir uno de esos sueños en negro que a veces tengo.
Pero a pesar de todo eso, lo sigo haciendo. Busco cualquier cosa para causarme dolor físico. No estoy satisfecha hasta ver sangre o hasta no poder más. Todas las noches a causa de mis pensamientos escucho música a todo volumen para solo pensar en la melodía de esta y no atormentarme con la voz de mi madre llamándome o con deseos oscuros míos de hacerme más daño. Luego cuando todo se vuelve negro y comienzo a soñar, me encuentro llorando en el medio del bosque y este "demonio" mío aparece estirándome la mano como si me ofreciera una salvación.
Usualmente me niego y me encojo más llorando más fuerte. Y ella muestra algo similar a la compasión y me abraza. Me susurra que todo estará bien, que debo sonreír y que debo seguir adelante. Después de unos momentos más cedo ante su ayuda y me pongo de pié secando mis lágrimas. Ella vuelve a sonreír con esa sonrisa parecida a la del gato de Alicia me toma la mano y me lleva a un lugar donde está mi hacha doble de guerra medieval. Y comienzo a practicar usándola contra un árbol o haciendo maniobras con agilidad. Debo admitir que los sueños son tan vívidos que los siento como verdaderos recuerdos. Siento el peso del hacha. Siento los abrazos de ella y siento todo mi entorno.
Sé que es difícil creer de que me he acostumbrado a ella. Digo, a veces le grito que se aleje. Pero nunca se va y me he acostumbrado a su presencia. Su demoniaca sonrisa, sus hipnotizantes ojos celestes llenos de demencia y locura, su cabello igual al mío solo que más rojizo y un poco más laceo. Ella jugaba como yo con su cerquillo. Se lo ponía hacia atrás dándole también un aspecto más macabro. Vestía ahora un polo negro de mangas cortas, mi pulsera negra, un short celeste claro como sus ojos que tenían dos tiritas que salían de ambos lados y subían hasta los hombros y pasaban por la espalda hasta nuevamente unirse con su short en la parte de atrás y por último, como siempre, sus converse negros. Se había vuelto una adaptación mía, se parecía más a mi cada vez o… yo a ella.
Tenía cosas que me recordaban a veces a un gato. Le encantaba hacer malabares y piruetas, lo hacía con tanta gracia y elegancia que parecía una artista de circo y con la delicadeza de una bailarina de ballet. Le encantaba dar saltos y volteretas en el aire dignas de una princesa. Siempre me eh querido mover con esa agilidad, rapidez y elegancia al mismo tiempo. Pero, en la vida real soy muy torpe, no soy buena en la coordinación ni en los deportes. En lo único que soy buena es para dibujar, tocar el piano y cantar.
Muchas veces pensaba en que me encantaría ser como ella. Alegre, divertida, ágil. Cuando en la vida real estoy triste, apagada y torpe. Siempre me encuentra llorando y me limpia mis lágrimas. Me dice que soy yo, que soy ella, solo que esta escondida en mí. Poco antes de despertar siempre me dice lo mismo. Nunca sé porque lo dice, pero lo repite siempre con su sonrisa psicótica y abriendo bien los ojos que a veces se tornan como los de un gato.
-Sweet dreams.- se despide ladeando la cabeza de una forma aterrorizante.
Después de eso todo se vuelve negro. Vuelvo a la realidad. Vuelvo de sentirme poderosa, sin límites, libre… A ser alguien encerrada, deprimida, limitada, sin ganas de vivir… muerta.
Tanto es el deseo de sentirme viva, cálida otra vez, que anhelo mis sueños y vivo con las ansias de volver ir a dormir. Me llega a asustar incluso eso. El querer vivir dormida. El querer siempre estar en mis sueños. No saber nada de la realidad y fundirme con la fantasía. ¿Eso es malo?
Ahora estoy en mi cama con mi pijama, solo que ahora mi polo es idéntico al anterior pero con el logo de la banda Muse en medio. Estoy escuchando esa canción que me recuerda tanto a ella, a mí… ese demonio mío. Sweet Dreams pero ahora la versión de Emily Browning. Era una versión dulce pero tenebrosa al mismo tiempo. La escuchaba con tanto volumen que no sentía nada a mí alrededor. Salvo, esa sensación de ser observada que ignoré completamente mientras caía a los brazos de Morfeo poco a poco.
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(Jeff POV)
Estaba sentado en aquel árbol que estaba frente a su ventana. Tan fácil sería entrar para mí… Pero Slender siempre quiere que mantenga la distancia, por ahora. Ella ya esta volviéndose demente. En sus sueños se mueve mucho, murmura cosas dormidas. Pero no le molesta, al contrario siempre se ve que quiere dormir, que desea más de eso. Vive en sueños, sueña despierta. La observo detenidamente. Mueve sus piernas como reflejo y se mueve de un lado a otro. Se volteó hacia mí abrazando su almohada con una expresión tranquila, serena e inocente. La observo minuciosamente. Su pálida piel se ve suave al tacto. Sus mejillas y su delicada nariz están cubiertas por un leve sonrojo de un color rosa tenue. Sus labios, de color rosa muerto, muy finos y delicados están ligeramente abiertos. Debo admitir que son provocativos. Sus castaños cabellos oscuros y ondeados están esparcidos por su espalda y un rebelde mechón laceo está descansando en su mejilla expuesta. A pesar del frío no se cubre y deja expuesto su delgado y perfecto cuerpo. La delgada y delicada curvatura de su espalda, la quebrada de la parte de su cintura, la subida de su… emmmm, ya saben, de su pequeño y formadito trasero y la continuación de sus largas y estilizadas piernas. Por último, para terminar, sus finos y pequeños pies. Una muñequita de marfil. Tan delicada y fuerte al mismo tiempo.
No podré negarlo, me sentía capturado por ella. Sentía ganas de tenerla en mis brazos. Tenía ganas de que ella me dedicara una mirada o de poder tomar su mano. Se supone que soy un asesino. No puedo sentir eso por alguien, menos quien pueda ser mi posible víctima. Pero ella me tenía a su merced, estaba hechizado por su apariencia… ¿Qué digo? Parezco esos Romeos perdidos babeando por una Julieta, parezco sacado de una telenovela. Jeff The Killer no es así… pero ella, despertó algo en mí. Me ah vuelto débil. Volví mi mirada a su rostro. Sentí mis mejillas encenderse. Sin duda alguna, ella es, en efecto, mi retorcida y extraña obsesión.
Aaaawww Jeffy, nos volvimos sentimentales: 3 Bueno, les dejo, espero que les haya gustado este capi. No duden en unirse a mí en Facebook, como siempre el enlace está en mi página de autora. Pórtense bien, coman vegetales y maten sin compasión… ok eso último no. ¡Hasta el siguiente capi! :D
