Naruto no me pertenece, sus personajes son de Kishimoto-sama, solo los uso para diversión mía y sin fines de lucro.
.
.
.
.
Capítulo 6: Cena familiar… tensión en la Casa Uchiha
.
.
.
El sonido del gorgojeo de las aves al cantar siempre la ponían de buen humor junto a su madre. Cada mañana era sagrada para ambas mujeres; se levantaban a la misma hora y se sentaban en el suelo de madera de la sala de estar, para escuchar la armónica naturaleza que podía verse a las afueras del gran ventanal.
Los ojos de Hinata no se despegaban de la etérea silueta de su madre: desde esos pies blancos y descalzos hasta su hermoso cabello negro azulado que caía como un manto azulado oscuro por su espalda. Padre siempre le decía que se parecía mucho a su madre… pero ella negaba. Su madre era un hada. Una bella hada de la naturaleza, hasta incluso podía ver sus alas.
- ¿Mami?- La llamó la pequeña Hyuuga sentada a su lado, con esos ojos plateados y grandes que adornaban su ovalado rostro infantil.
- ¿Qué pasa, corazón?- Murmuró la mujer, volteando grácilmente su rostro.
- Cuando sea grande… ¿c-crees que seré como tú?
- ¿Cómo yo?
-Sí…- Hinata se sonrojó- Es que… eres muy hermosa. Yo también quiero serlo, así… Padre me querrá más.
Su madre le sonrió dulcemente, y la envolvió en sus delgados brazos, cobijándola y borrando rastro de cualquier duda.
- Tu padre te quiere… no sabe demostrarlo, eso es todo…
-P-Pero… el siempre luce enojado… y se molesta cuando te pido que juegues conmigo.
Los ojos tristes de su madre le miraron con compasión.
-Está asustado… todo padre se asusta cuando una mamá se enferma.
- Oh…- Hinata tenía una dulce impresión impregnada en el rostro.- Pero… te recuperarás, ¿verdad?
- …
Hinata no obtuvo respuesta directa, pero esa sonrisa le hizo pensar que así sería. La inocencia de un niño no puede ser culpada. Especialmente cuando los padres ocultan la verdad.
El paño húmedo en su frente hizo que recobrase el sentido. ¿Habría estado soñando? Todavía sentía la desazón en su corazón. Pero recordó que no estaba en su humilde morada, por lo tanto, no tenía permiso para ponerse a llorar desconsolada. Sus ojos blancos pasearon por el techo, tratando de estabilizar su desorientada mente, hasta que una cabeza infantil y con un rostro serio pero preocupado le miraba.
- ¿Estás bien?- Era Sasuke quien había estado cuidándola al parecer.- Te desmayaste por segunda vez Hinata… debe ser algún récord para ti.
- Sasuke…- Una voz dulce hizo que el niño voltease la cabeza, sonrojado.- Esa no es manera de hablarle a una chica.
- Sí mamá…
¿Su madre? Hinata se sentó correctamente en el sillón, bajando sus pies del borde del sofá, dejándolos en el piso de manera educada. Sus ojos encontraron a la señora Uchiha, y vaya que era guapa: debía tener casi la misma altura que ella…no… era más alta, de figura estilizada y elegante, aunque se veía que portaba un gran peso en sus hombros. Ataviada con un vestido negro y un delantal de color beige encima, combinaba perfectamente con su rostro pálido y cabellos azabaches. En otras palabras, una mujer agradable.
- Veo que despertaste Hinata-chan…- Dijo con una débil sonrisa, tal vez por cansancio…- Sasuke se apresuró a buscarme para que te atendiera, no sabía que hacer mi niño…
- ¡Mamá!- Sasuke parecía avergonzado con lo dicho por su madre.
- S-Siento ser... una m-molestia Uchiha-san…- Murmuró Hinata, llevándose una mano a su boca, avergonzada.
- Puedes llamarme Mikoto querida.- La mujer de cabellos negros se le acercó hasta quedar frente a ella.- O puedes decirme Mamá.
- ¿E-eh?- Hyuuga parecía no encontrar las palabras adecuadas para responderle, tal vez por temor de herir sus sentimientos… o porque realmente esa declaración la había tomado por sorpresa.
-Madre…
Itachi apareció por el marco de la cocina, con un delantal todo sucio y pegoteado, que decir de sus cabellos. Al parecer si se había encargado de la comida. Sasuke sonrió burlón al verlo tan… informal. Mikoto solo esbozó una maternal sonrisa al ver a su hijo mayor en ese estado.
- Gracias por ayudarme Itachi.- Mikoto se acercó a su hijo mayor y colocó una mano en su mejilla.- ¿Puedes colocar la mesa entonces? Yo termino acá…
- Dijiste que te irías a acostar ahora… sabes que-
- Tenemos una invitada.- Sonando alegre, una alegría que no pasó desapercibida para el mayor.- Déjame cenar con ustedes.
- Padre no lo aprobará…- Murmuró el pelinegro con una expresión difícil de interpretar.
- …Todo estará bien…- La mujer entró a la cocina, sonriendo a pesar de la mirada penetrante de su hijo mayor. Al parecer, no le temía a las represalias de su marido, ella sabía de antemano que si mostraba ser la culpable, Fugaku, su esposo, no la regañaría como lo hacía con sus hijos.
Hinata todavía no sabía como actuar. Esa fragilidad que exhibía la madre de Sasuke-kun le recordaba dolorosamente a la de su fallecida progenitora: belleza etérea, ojos cansados pero dulces, delicadeza al caminar y al hablar… Madre… Un tirón de su ropa logró que saliera de sus tristes recuerdos, viendo con sus perlados ojos el rostro gruñón pero infantil del menor.
- ¡No te quedes allí sentada dobe, hay que poner los cubiertos!
- ¡H-Hai!- Se incorporó rápidamente y con cierta torpeza de equilibrio que sacó un suspiro de Sasuke, que solo dijo algo como "tenías que ser tú" y sin esperarla corrió a un estante de madrea barnizada donde el vidrio que cubría los gabinetes mostraban unas hermosas copas.
Itachi tampoco dejó que Sasuke tomara las riendas de la situación, sabía que era un desastre con las cosas de vidrio cuando estaba nervioso, y claro que lo estaba en ese momento, sus ojos negros no se despegaban de la silueta de su madre, que daba los últimos toques a la ensalada preparada por él. Con un suspiro, le quitó las copas de un movimiento frío.
- Yo y Hinata-chan colocaremos las copas, encárgate de los servicios.- Ordenó lo más amable posible.
- Ok…- Sasuke se alejó un poco de ellos arrastrando los pies, la idea de no llevar las copas le había puesto de mal humor.
Hinata podía ser despistada a veces, pero… no era tonta. Levantó levemente su mirada al descubrir que Itachi la observaba de reojo.
- ¿S-Sucede algo…Uchiha-san? –Tartamudeó débilmente.
- Debes saber que mi Padre es de la vieja escuela.- Murmuró, indicándole con la cabeza que siguiesen en lo suyo mientras murmuraban a espaldas de Sasuke.- Es un hombre estricto, duro, vela por los intereses de la Gran Familia…
- ¿Por qué… m-me dice eso?
- ….Si te pregunta algo, puedes responder con sinceridad. No debes hablar en la mesa a menos que él lo indique…
- …- No era muy diferente de su Padre, que era el Patriarca de la familia.- E-entiendo… no se preocupe… sé comportarme…
- No lo dudo.- Fijando sus ojos oscuros en su rostro de porcelana.- Y no me llames de "usted", dime Itachi, somos de la misma edad.
- H-Hai…- Las mejillas de Hinata se ruborizaron al verlo tan de cerca, y al parecer Itachi no le molestaba esa cercanía, porque sonreía de manera divertida.
- ¡Eey!- Sintió como una mano la empujaba lejos de Itachi, y la figura de Sasuke se interpuso entre ellos dos.- ¿Qué crees que estás haciendo Hermano?-Preguntó enojado el pelinegro.- ¡Ella no es como tus amiguitas, déjala!
Sasuke se vio desarmado al sentir la mano de Itachi revolverle sus cabellos, desordenándolos. Siempre hacía eso para evitar pelear. Esa sonrisa misteriosa que le daba le hacía dudar de sus intenciones para con su amiga. Sasuke esperó que Itachi se alejase de ellos, observando como dirigía sus pasos hacia la cocina, tal vez para ayudar a su buena madre.
- ¡Dobe!
- ¿P-por qué…Sasuke kun?- Parecía intrigada.
- ¡No te atrevas a enamorarte de mi hermano! –Exclamó molesto.
- P-pero yo no…
- Le gusta jugar con las chicas, deja que se enamoren de él y luego las usa para su conveniencia. Quizás no salga con ninguna pero… sabe como enamorar a las chicas.
-…- Hinata le miró confusa.- Yo…no siento nada por Itachi-san…
- ¡Lo digo para que no llores por culpa de él!- Exclamó, dando por zanjado el asunto y largándose de allí, dejando a Hinata perpleja y temerosa.
Pero yo no siento nada por Itachi-san… el rostro de Naruto vino a su mente. Ojalá fuese así, al menos… no lloraría por alguien que ya tenía a una persona a quién amar.
.
.
.
El sonido de los cubiertos era lo único que se escuchaba en la mesa del gran comedor. Se podía oír la carne siendo desgarrada por el cuchillo, o el pequeño golpeteo del tenedor en los hermosos platos decorados. Más lo que incomodaba a la joven Hyuuga era el extremo silencio entre la familia Uchiha, que solo abría la boca para llevarse un bocado del alimento.
Luego de su segundo fatal desmayo frente a los hermanos Uchiha, la muchacha descubrió que no había mujer más amable que la Señora Mikoto Uchiha. A pesar de estar enferma y convaleciente, no dudó en bajar las escaleras y ayudar a sus hijos. Sasuke se había encargado de vigilar a la inconsciente de su amiga mientras su Madre terminaba la cena. Una sonrisa afloró en sus labios ante el recuerdo de la mujer y su genuina preocupación. En todo momento mantuvo serenidad y calidez maternal. Entendía la razón de Sasuke al querer cuidarla, era una madre ejemplar, tanto como la suya… que en paz descansara.
- ¿Hinata?
- ¿Eh?- La morena salió de sus pensamientos al escuchar la voz tosca y conocida del pequeño Uchiha, que le observaba bastante serio.- ¿Q-Qué pasa, Sasuke-kun?
- Es que no alcanzo la sal, esta a tu lado. Pásamela.- Le medio ordenó, más la mirada amable de su madre le hizo agregar las ultimas palabras.-…Por favor.
- Claro.- La Hyuuga le pasó el frasquito transparente, con una débil sonrisa, que no fue devuelta por su pequeño amigo. Al parecer, estaba molesto con ella…
- Así que… ¿estás todavía en secundaria?- Pregunto el cabecilla de la familia, que en ningún momento fijó sus inexpresivos ojos en la chica.
- S-Sí, Uchiha-san.- Respondió nerviosa.
- ¿Y cómo es que conoces a nuestros hijos?
- B-bueno…
- La ayudé de unos matones.- Interrumpió Sasuke, con una sonrisa prepotente.- Esos bravucones no volvieron a molestarla- Aseveró el chiquillo, orgulloso de tal hazaña.
- No deberías interrumpir cuando hablo con otra persona, Sasuke.- Al parecer, al líder de la familia no le pareció prudente que Sasuke se entrometiera en una pregunta que no iba para él.
- …- Sasuke agachó la mirada, serio.
- Es como lo dijo Sasuke-kun, fue muy v-valiente. S-Si no fuese por él, m-me habrían l-lastimado.- Mirando al menor que estaba sentado a su lado. Sonriendo al ver el agradecimiento silencioso del chiquillo.
- No dudo de la valentía de Sasuke. Todo Uchiha tiene un valor excepcional. Lo llevamos en la sangre, coraje transmitido por nuestros antepasados.- Esa forma de hablar le daba la triste impresión que aminoraba el valor de lo hecho por Sasuke. Tan parecido a su progenitor…
- Da lo mismo si es un Uchiha o no, Sasuke siempre ha sido un chico con principios.- Habló Itachi, llevándose un poco de la comida en su plato a sus pálidos labios.
- La valentía en un Uchiha no es una cualidad, es parte de nosotros.- Indicó Fugaku, mirando a Itachi seriamente.- Aunque algunos no sepan respetar esas creencias…
- ¿Por qué no eres más claro Padre, y lo dices directamente?
- Itachi…- Murmuró su madre nerviosa. Hinata estaba muda.
- Déjalo.- Ordenó Fugaku con un ademán de su mano. Mikoto solo bajó la mirada… ella no tenía permiso de ayudar a su hijo… aunque no era necesario tenerlo siendo una madre.- No creo que eso sea tema de conversación frente a un extraño dentro de la familia.
- …- Hinata mantenía sus ojos perlados fijos en su plato, Itachi-san le había dicho que hablara cuando le dirigiera la palabra… y era muy tímida de todos modos.
- Hinata es mi amiga.- Habló Sasuke, frunciendo el ceño al descubrir que su padre la miraba como si fuese poca cosa.- Ya no es tan extraña—
- ¿Qué dije hace unos momentos?- Preguntó ya molesto Fugaku, dejando los cubiertos en su plato a medio comer.
- No la pagues con Sasuke, sólo quiere hacer lo correcto.- Intervino Itachi, irguiéndose correctamente.
- ¡Lo correcto es acatar las reglas, y la principal es no hablar cuando no se te está permitido!
- Eso es porque tú lo dices… y que yo sepa no es una regla universal.- Defendió Itachi fríamente burlón, con ese brillo peligroso en sus ojos que Hinata advirtió como rebeldía.
- Estoy cansado de tus impertinencias hijo… Sabes que esa conducta es solo una deshonra para la Familia…
- Familia…Familia… ¿te refieres a la nuestra o a todos esos viejos hipócritas que constituyen a los Uchiha?
- ¡ITACHI!
Fugaku vio como su hijo, molesto por su testarudez le lanzaba el cuchillo de la mesa, incrustándose en la foto que estaba atrás de su Padre… una foto en la cual la Gran Familia estaba reunida, incluyendo ellos. La mirada de Itachi era dura, cansina… molesta. Su Padre vio cierto odio hacia él.
Mikoto miraba preocupada a ambos miembros de la familia, mientras que Sasuke parecía asustado y confundido… tanto que su mano había parado sobre la de Hinata que temblaba levemente. Era una forma de indicarle que no se asustara… que no pasaba nada fuera de lo normal… pero claramente era un empuje para decirse a sí mismo que no debía temer.
La copa de vino se cayó, quedando añicos al romperse en el suelo por aquella mano que la lanzó, en señal de desaprobación y disgusto. Fugaku estaba de pie, a un lado de su asiento.
- ….Esta cena acabó.- Y dicho esto, se marchó por las escaleras, subiéndolas con tranquilidad y orgullo. Sabía que a pesar de esa muestra de irrespetuosidad, Itachi era el único que podía lograr grandes cosas como Uchiha… un genio. Pero… ¿cuál sería el costo final de ello? Sentía que… Itachi escondía muchas cosas… cosas que no podía ver.
- ….
- …
- …..Creo que se hace tarde.- Habló Mikoto, tratando de sonar serena en un momento inverosímil.- ¿Por qué no van a dejar a Hinata-chan? Está oscuro y es peligroso para una señorita como ella caminar sola.
- De acuerdo.- Itachi se levantó de su puesto.- Vamos Hinata-chan, Sasuke…
Hinata no tuvo mas remedio que despedirse cortésmente de la madre de los hermanos Uchiha, y ser escoltada fuera de la casa por ambos…en silencio.
Nunca pensó que la tensión en la familia llegase a esos extremos, Itachi no parecía respetar las reglas de su padre, Sasuke lucía ansioso por ser reconocido por su progenitor y su madre… solo era una muñeca movida por los hilos de la sociedad y por su esposo. Mamá también e-era así… p-pero… ella brillaba por cuenta p-propia. La mano de Sasuke aferrarse a la suya hizo que saltara de la impresión… más al ver su rostro serio y maduro para ser menor que ella le provocó cierta calidez maternal. Apresó esa mano helada entre la suya, dándole un silencioso ánimo.
Itachi no pareció percatarse de esa amable atmósfera, sus pensamientos vagaban por su cabeza… y sus ojos normalmente tranquilos e indiferentes parecían llenarse de un rencor demasiado profundo como para que esos dos entendieran.
Ya…era tarde…
Su padre no cambiaría de parecer nunca…
Ya…había perdido la fe en ellos…
.
.
.
.
.
CONTINUARÁ…
.
.
.
.
.
.
Agradezco todo su apoyo dado para esta historia, sé que sin su apoyo, no habría llegado, y por respeto a ustedes les digo que no la dejaré abandonada, sé que me he demorado y pido disculpas de todo corazón, pero les juro que este proyecto terminará correctamente y no por mi dejadez. Gracias por todo, nos veremos en el siguiente capitulo.
Aclaración: Porque he visto muchas dudas sobre ello, sí, para que haya una relación de amor Sasuke tiene que crecer, ser mayor de edad. Ahora, esta relación es más bien de amistad…aunque para Sasuke Hinata es su 1º amor… si, es spoiler xD.
Saludos especiales a:
Helenhr
kaila maya the whater
Hiromi-kun
beatifulGirl100
Lain
Girl-Darkness
angela-hinata
viicoviic
vampirville
DarkAmy-chan
yue yuna
harukauzaki
Crhismas-Machine
takane65
Tanuki sempai
Nanunita.
Cami-shama
Haruna Velis
gesy
osanai ko kuram
-Hyuugita-
Yukime Hiwatari
nellycullen
hyuuga
Okamirakuen
pAuL1Na***
Serranita
sasuhina4ever
Mari
Clan Hyuuga Uchiha
Lilamedusa
Kaze Tsubaki
Sairiko
NathalieS
Katyn
Valerie
hinatta123
hinatasuperfan100
