CAPITULO 2: LA NUEVA AMENAZA
Era muy tarde en la noche, ya casi se habían ido todos en el bar, incluyendo a Sheila que ya termino su turno.
Shifu esperaba pacientemente la aparición de Roten. Pensaba en como todo había cambiado a medida que iba pasando el tiempo, el sabia de todas formas que llegaría el día en que no lo necesitasen más. Después de aquel día en el que hablo con el superintendente, le quedaron en claro muchas cosas, le sirvió para abrirle los ojos a la realidad, solamente el no esperaba que pasara todo tan de pronto.
Shifu se hizo un alboroto en su cabeza, pensó en todos los recuerdos, desde que llego al palacio de Jade y todas las aventuras que tuvo ahí. Fue parte de los cinco furiosos, entreno con el maestro Oogway, fue elegido maestro para entrenar a la nueva generación. ¿Sera que Shifu todo este tiempo hubiese estado entrenando a la última generación de maestros del Kung Fu? ¿Llego el momento de abrirle las puertas a un nuevo mundo? Después de esto ¿Cómo pensaran los cinco furiosos seguir con sus vidas? Todo esto pasaba una y otra vez por la mente alborotada de Shifu, él estaba muy confundido, sabía que no había terminado, seguían siendo los maestros del palacio y tenían la autoridad y el deber para proteger China. Pero también sabia el poco tiempo que quedaba, el mundo estaba dando un cambio continuo a su alrededor.
Pensaba en su vida, no le quedaba mucho tiempo y jamás tuvo la oportunidad de vivir una vida con una esposa e hijos. Su única novia era una ladrona que lo traiciono y cometió un error con Tai Lung al dejarse cegar por el orgullo. ¿Qué le quedaba? ¿Acaso ya no le quedaba nada? ¡Pero espera un momento! ¡Tigresa! A pesar de ser su maestro, nunca la trato como a una hija, era frio con ella y jamás le dio un abrazo en su vida.
Bueno, en pocas palabras, se abrió los ojos el mismo con sus pensamientos, le quedaba poco tiempo y debía aprovecharlo al máximo. Se decidió a si mismo que hablaría con Tigresa, empezaría el resto de su vida y trataría de vivirla como si cada día fuera el ultimo.
Mientras esperaba a Roten, en la mesa de al lado aún quedaba gente. Eran un grupo de cuatro cocodrilos sin contar al que estaba tirado en el piso borracho.
El mayor de todos los cocodrilos sostenía una botella de ron y cada veinte segundos le daba un sorbo mientras hablaba con sus colegas.
-¡Si, no saben cómo andan las cosas!- hablaba el cocodrilo – ¡Jenny va a enloquecer!- y soltó una carcajada junto con sus otros colegas.
Shifu casi ni los aguantaba, se reían tan potentemente fuerte que desconcentraban sus pensamientos, de alguna manera se los agradecía, quería distraerse de eso un rato porque era algo que lo angustiaba por dentro.
Uno de los cocodrilos que estaba a lo último empezó a hablar cambiando de tema.
-Oigan, díganme que opinan sobre lo que está pasando en Gogmen- dijo con acento campesino, mencionó algo que hizo que Shifu le prestara mucha atención.
-Me contaron que últimamente están apareciendo extraños mensajes por toda la ciudad que amenazan a los maestros de China- Shifu le prestaba mucha atención, estaba intrigado y no sabía de qué se trataba, nadie le aviso de eso .
Uno de los cocodrilos sentado a la derecha del mayor interrumpió.
-Si es cierto, y todo es muy raro hermano. Recién difundieron la noticia de que uno de los presos, sospechoso de dejar esos mensajes desapareció misteriosamente de su celda- Shifu estaba cada vez más impresionado e intrigado.
-Dicen que no es uno, sino es un grupo que trabaja para alguien, quizás hagan un atentado terrorista mañana- de repente Shifu abrió ambos ojos y seguía escuchando cada palabra, cada vez más intrigado y asustado.
El mayor de los cocodrilos hablo –Quizás sea mañana en la inauguración del Templo Lei en honor al maestro Rhino-
Shifu estaba completamente intrigado, impresionado, asustado y con ganas de resolver este misterio. Era impresionante lo que acababa de descubrir. ¿Quién será la persona detrás de todo esto? ¿Qué es lo que en realidad está pasando allí en Gogmen? Él estaba mirando a los cocodrilos mientras repasaba una y otra vez la idea en la cabeza, desvió la mirada y volvió a su mundo de pensamientos.
Los cocodrilos seguían hablando de tonterías. El borracho que estaba tirado en el suelo proponía teorías locas sobre que los tipos detrás de esto eran Aliens.
-¡Hey! Oigan- hablaba el mayor –Tengo un chiste, miren…- y todos escuchaban atentamente.
-¿Cuál es el animal que es dos animales en uno?- y todos se quedaron pensando por unos segundos. -¿Cuál?- preguntaron.
-El gato porque es gato y araña- y todos soltaron carcajadas, era un chiste malo pero el borracho en el piso interrumpió. –Asi que dos animales en uno eh. ¿Cómo tu hermana?- pregunto y todos se quedaron callados. El mayor de todos pregunto -¿Mi hermana?- no sabía a qué se refería, a lo que el borracho contesto –Si, porque es zorra y cobra-
Los cocodrilos todos juntos estaban boquiabiertos – ¡Uuuuh!- dijeron todos y estaban que se caían de la risa.
El cocodrilo mayor le tiro la botella de ron en la cabeza. Esto hizo que Shifu se distrajera de sus pensamientos y volteara la mirada hacia los dos cocodrilos. Estaba el mayor dándole terrible golpiza al borracho mientras le decía que no se meta con la hermana. Los demás estaban apoyando al cocodrilo mayor.
Shifu se levantó de la mesa al ver lo herido que estaba el borracho.
-¡Ya basta! ¡Vas a matarlo!- dijo mirándolo serio.
El cocodrilo mayor dejo al borracho totalmente herido, volteo la mirada hacia Shifu. Agarró al borracho y lee soltó la camisa azotándolo contra el suelo. Estaba con los ojos morados y brotaba un poco de sangre de su boca. Al caer contra el suelo soltó un grito de dolor -¡Aah!- estaba retorciéndose en el suelo.
-¿O qué?- dijo el cocodrilo señalando con el dedo a Shifu, este lo miraba serio -¿Qué vas a hacer enano?- lo provocó. Shifu al lado de ese cocodrilo tenía una estatura muy pequeña. Aun asi parecía no mostrar miedo.
El cocodrilo seguía burlándose -¡Enano! ¡Tú no puedes hacerme nada! ¡Viejo decrepito!- Shifu seguía manteniendo su postura, no decía nada solo que quedaba parado observándolo y dejándose humillar.
De repente habló -¿Ya terminaste?- el cocodrilo lo apuntó con el dedo, pero Shifu se lo sujeto y logró tirarlo contra una mesa que estaba detrás de él.
-No descuides tu defensa, yo soy tu oponente, debes prestarme más atención…- y por detrás uno de los cocodrilos intento atacarlo por la espalda. Shifu simplemente esquivo la patada y le dio un golpe en la entrepierna, luego dio un salto para patearle en su estómago. Esta patada lo mando volando hacia los estantes donde se guardaba el ron, las cervezas, etc.
-…y tu deberías ser un poco menos predecible- dijo Shifu, lo inventó conforme a la situación.
Los otros dos cocodrilos que quedaban se acercaban lentamente para darle una golpiza.
-Se te acabo la fiesta cachorrito- dijeron los dos mientras se acercaban. Shifu seguía serio y con la misma postura.
De repente, el cocodrilo mayor se levantó de donde estaba, con mucha furia intento darle una patada a Shifu. Este dio un salto y la esquivo, al mismo tiempo que estaba en el aire le dio una patada en el rostro y lo tomo del brazo para tirarlo contra la puerta de entrada que estaba a un costado, estaba hecha con vidrio asi que se rompió.
Los dos cocodrilos fueron corriendo a atacarlo e intentaron darle un golpe con el puño. Shifu de un salto lo esquivo y se subió arriba de uno de los cocodrilos sosteniéndolo de la nariz.
-¡Aah! ¡Ayúdame!- dijo con la típica voz que tiene uno al tener tapada la nariz, avisándole al otro cocodrilo. Shifu de un golpe lo dejo noqueado en el suelo y rápidamente saltó hacia el mostrador principal donde atendían a los clientes.
El cocodrilo restante corrió hacia el mostrador para atacarlo y empezaron a pelear. Shifu esquivaba todos sus golpes y patadas, su oponente era bueno también ya que los dos esquivaban los golpes. Hasta que Shifu logró pegarle en la boca haciéndolo sangrar un poco.
Se bajó del mostrador y se limpió el polvo –Sheila me va a matar por esto- dijo recordando el carácter que tenía su amiga.
Detrás uno de los cocodrilos tirado en el piso alzo una pistola para matarlo. Shifu se dio cuenta y atrapó la bala con su mano. Estaba muy impresionado, no se esperaba eso. El cocodrilo se desmayó y Shifu le quito el arma.
-¿De dónde sacaron esto?- se preguntaba Shifu.
De repente, el dueño del bar se acercó y vio el desastre -¡Pero que rayos paso aquí! ¡Uno se va al baño cinco segundos y pasa eso!-
Shifu miraba el arma, el dueño del bar lo vio -¡Oiga! ¡Señorita!- grito el dueño.
Shifu al darse cuenta de esto dijo -. ¡¿Señorita?!- agarro una de las patas de una silla rota y se la tiro en la cabeza -¡Tenga un poco más de respeto! Yo soy el maestro…- de repente alguien de afuera interrumpió. -¡Shifu!- desvió la mirada para afuera en la calle y se encontró con una sorpresa -¡Soy yo, Roten!-
