Las reglas del juego.

Los bonitos labios rosados se movían mucho.

-…Entonces debes sacar la mitad del segundo término y elevarlo al cuadrado…

Pero él no atendía una sola palabra de la voz cantarina que salía de ellos.

-… Esto te va a dar dos resultados, uno negativo y uno positivo…-

Lo único que hacía era pensar en el sabor que podrían tener ese par de frutos prohibidos.

-…Y como está multiplicando, pasa…

O de la suave piel de su cuello.

-Y por eso "x" es igual a… ¿Natsu? ¿Me estás escuchando?

-Ajá…- Dijo él jugando distraídamente con las hebras doradas de ella.

-¡NATSU!-Gritó la chica exaltando al pelirrosa que pegó un brinco.

-¡¿Qué?! ¡¿Qué pasa?!

-¡Pon atención! Si sólo me miras pensando otras cosas no vas a aprender nada.

-¿Oye, a qué hora vamos a comer? Tengo hambre…

-¡ESCÚCHAME CUANDO TE HABLO! ¡NO VAMOS A COMER HASTA QUE…-El estómago de la rubia lanzó un gruñido que provocó una sonrisa burlona de Natsu.

La chica frunció el ceño.

-Bien, ya llevamos 3 horas estudiando, vamos a comer algo y luego vamos a continuar.

Natsu se hincó ante ella en la alfombra.

-¡No más por favor! ¡Estoy harto de las malditas matemáticas!

La rubia suspiró y caminó a la cocina.- Ven.

El pelirrosa se levantó del suelo y obedeció.

Lucy sacó pasta de la alacena, pollo y salsa de tomate del refrigerador.

Puso la pasta a hervir en agua y mezclo el pollo y la salsa de tomate en una sartén.

-Natsu- Dijo mientras cortaba rebanadas de queso y pan.- ¿Qué pasa si repruebas el examen de mañana?

La mirada del joven se tornó sombría mientras se sentaba en la barra de la cocina de la rubia.

-Voy a reprobar el semestre de matemáticas.

-Correcto. ¿Y qué pasa si repruebas cualquier materia, o sacas menos del promedio general?

Natsu hizo un mohín y miró al techo con disgusto.

-¿Qué pasará?-Preguntó Lucy con más energía, y un poco de sorna.

-…Participar… el …quipo…-Balbuceó.

-¿Perdón? No te escuché.- Siguió burlona.

-¡No me dejarán participar con el equipo, joder!

-¿Y que será del equipo sin su capitán?- Preguntó Lucy con sarcasmo.

- No es como si la mánager no fuera indispensable tampoco…-Murmuró el chico.

-¿Me crees capaz de reprobar el examen de mañana?

Natsu miró al techo con fastidio mientras tomaba una galleta.

-Presumida…-Masculló.

-No es pre…¡OYE! ¡Esa es la última galleta que me mandó mi mamá de Inglaterra! ¡No te la comas!-Gritó la rubia lanzándose sobre la barra para tratar de alcanzar la galleta que sostenía el pelirrosa.

Dándole una muy buena vista de su escote.

El pelirrosa rió, estaba acostumbrado a disimular en estas situaciones.

-¡Ven por ella!-Gritó poniéndola en alto.

-¡Natsu! ¡Sabes que amo esas galletas, estaba guardando esa para una ocasión especial!-Gritaba la rubia pegándose al cuerpo del chico tratando de recuperar el dulce.

Y ¡Oh! Aquello era la gloria para él, cada contacto, por mínimo que fuera, lo volvía loco.

Y es que a él no sólo le gustaba, no.

Estaba enamorado, perdido, loco, borracho de amor por Lucy.

Enamorado, perdido, loco, borracho de amor… Por su mejor amiga.

Y eso, eso era una mierda.

-¡Tómala!-Dijo juguetón poniéndose la galleta entre los dientes.

Lucy hizo un gesto de asco.

-De verdad que eres un niño.- Suspiró con tristeza.- Mamá no me va a mandar más hasta saber mis calificaciones.

-Oye…-Dijo el chico rompiendo la mitad de la galleta que no estaba en su boca.- No es como si fueras a morir, cométela.

-¡Claro que no! ¡Está llena de tus virus!-Exclamó alejándose del chico.

-No seas princesa Lucy…

-¡No soy princesa! ¡No me gusta queHAHAHAHAHAHAHAHA! ¡NO!-El chico había atacado su vientre con cosquillas mientras él mismo reía.-¡NATSU! ¡Brmrm…

El pelirrosa le había embutido la galleta en la boca, y vio con una sonrisa de satisfacción como masticaba y tragaba.

-¿No te mató, verdad?-Preguntó con sarcasmo.

-Eres un idiota.- Dijo ella golpeándole el hombro mientras él se reía con ganas.- Vete a sentar, el espagueti está listo.

Natsu se sentó… ¿Sobre qué rayos estaba pensando antes?

Ah sí, la mierda de estar enamorado de tu mejor amiga.

Que para empezar él no se hubiera dado cuenta de nada de no ser porque se notó lo mucho que le enfermaba cada vez que ella le contaba sobre todos los chicos que le coqueteaban, que podía mirarla fijamente mientras leía sin inquietarse o aburrirse, cosa muy rara en él, que el verla triste le provocaban ganas de matar a alguien y que hacerla reír hacía que su pecho se hinchara de felicidad.

Y después de todo eso.

De que a cada rose, por mínimo que fuera, le ardía en la piel y lo recorría de pies a cabeza.

Pero, era una mierda.

Por qué fue él, sin darse cuenta quien se metió en la tan temida friendzone.

¿Te ríes, verdad? Cabrón destino…

Enamorarte de tu mejor amiga es una mierda, por que básicamente tienes dos opciones:

1.- Arriesgar 3 años de amistad confesando tu amor, puede que no vuelva a hablarte, puede que todo se vuelva incómodo y lo peor claro, puede que te diga que no.

O

2.-Seguir ahí junto a ella ahogándote en tu frustración sexual, en las ganas de abrazarla, besarla y gritarle al mundo que es tuya.

Cobarde, resonó una voz dentro de la cabeza del Dragneel.

¡JODER! ¡NATSU DRAGNEEL NO ERA UN COBARDE!

-¡LUCY!-Gritó estampando sus manos contra la barra.

-¿Q-que?- Preguntó ella asustada mientras servía la comida.

-¡YO!...Yo…Yo quiero…-Titubeó el pelirrosa.

La rubia levantó una ceja.

-¿Tú, quieres…?

-Yo… Yo quiero…-Gruñó.- Quiero picante en mi espagueti.

Lucy bufó.

-Eso ya lo sé, no necesitabas gritar.- Reprochó la rubia con ml humor.

Joder…

Pues… No es que fuera un cobarde… Sólo se estaba yendo por la segura… ¿No?

Pero eso no es lo que haces tú…

¡¿Y tú que puedes saber, puto subconsciente?!

Yo sólo estoy externando sus auténticas emociones y pensamientos, no puedo dejar que se engañe a sí mismo.

¡Si que podía!

No…

¡Que sí!

Este muchacho es muy necio…

-¿Natsu?- Oyó la voz de la rubia que le alzaba la cara por la mejilla.-¿Te sientes bien? Estás muy callado.

En respuesta el chico retrocedió cayendo de la silla aparatosamente.

-¡Sí!-Gritó levantándose lo más rápido que podía.- Sólo es… Es que me preocupa el examen…

-Hmmm.-Murmuró la rubia mientras le servía el espagueti al chico y ponía su propio plato al lado de él.- Tienes razón, debe haber algún modo de que recuerdes las fórmulas y los procedimientos.

Natsu no respondió nada mientras engullía la comida.

-¡Ya sé!-Clamó la rubia apenas logrando la atención del pelirrosa.- Hagamos un juego de premios y castigo.

-¿Premios? ¿A que te refieres?- Preguntó el chico con ojos brillantes.

Lucy fue a la alacena y sacó una pequeña caja de madera.

-Esta es carne seca en adobo.-Señaló la chica sacando una de las tiras de carne.- Mi padre me la mandó desde Perú, pero a mí no me gustan demasiado, así que estos serán tus premios, toma, prueba una.-Dijo ofreciéndole la pieza de carne al pelirrosa.

El chico se comió la tira de un bocado.

Y sus ojos brillaron.

-¡Lucy, dame más!-Dijo tratando de alcanzar la caja, a lo que la rubia la puso rápidamente fuera de su alcance.

-No~o-Canturreó.-Tienes que ganarla.- Ahora, si te equivocas, tendrás que acompañarme el fin de semana a la feria del libro.

Sospechoso.

-Suena aburrido, pero pasas horas leyendo aquí, estoy bastante acostumbrado.

Fue entonces que la rubia lanzó una sonrisa tan fría que habría congelado el sol.

-Es un viaje de 4 horas en auto.

Natsu se puso azul.

-¡O-oye! ¡Es mucho castigo por responder mal una pregunta!

-Lo sé, pero tengo medicina especial para ti, cada pastilla tiene un efecto de media hora.-Lucy abrió un cajón y sacó un frasquito anaranjado.- Es muy difícil conseguir medicina para el mareo con este calibre. ¿Sabes que tuvieron que autorizarla como medicamento controlado?

Puso las pastillitas blancas sobre la barra.

1…2…3…4…5…6…7…8.

Exactamente ocho pastillas.

Las necesarias para un viaje tranquilo de ida y vuelta.

-Cada vez que te equivoques voy a arrojar una pastilla por la ventana.

-¡Pe-pero tú misma dijiste que fueron difíciles de conseguir! ¡Y de seguro también fueron muy caras!

-Tienes razón.-Respondió la rubia con una sonrisa.- De verdad quiero que vayas conmigo, así que fue un infierno conseguirte esto, pero no quiero que te saquen del equipo… Sin ti, sería muy aburrido ser la mánager.

Joder…Como podía ser tan… ¿tan jodidamente tierna? ¡¿Que acaso no consideraba el hecho de que él cada vez resistía menos las ganas de comérsela a besos?!

Ah, cierto…

Ella no tenía idea…

Puta friendzone.

-Bien.- Sentenció al fin el muchacho.- Tal vez así logre retener algo. ¡Empecemos de una vez!

-Estás bastante entusiasmado…

-¡Claro! ¡Esa carne era deliciosa!- Y además tengo algo más en mente.

-Bien.-Dijo la rubia con un suspiro.- Esta será una larga noche.

Después de varias preguntas, mucha carne consumida y 2 pastillas arrojadas cruelmente por la ventana, la rubia había decidido que Natsu estaba preparado por el examen.

-¡Lo hiciste muy bien Natsu!- Dijo la chica dándole una última pieza de carne.- Tienes más capacidad de la que pensaba.

El chico sonrió con orgullo.

-Hey Lucy, un reto más…

-¿Quieres otro problema?- Dijo la rubia extrañada.- ¡Pero ya resolviste todo el temario! Además… Ya no hay carne.-Dijo señalando la cajita vacía.

-¿Puedes darme otro premio, no?-Dijo el pelirrosa con malicia.

-¿Cómo que?

- Dame el problema más difícil del libro, y si puedo resolverlo… Déjame dormir aquí.

-¡¿Eh?! ¡¿Otra vez?! ¿Sabes que en la escuela empiezan a correr rumores? ¡Duermes aquí muy seguido!

-¡Oh, vamos Lucy! ¡Es la 1:00 am! ¡Podrían asaltarme si vuelvo a casa caminando a esta hora!

- Lo hicieron una vez, eran tres hombres. ¡Y los dejaste en el hospital!

-¡Se lo merecían!

-¡Ese no es el punto! ¿Por qué te gusta tanto dormir aquí?

El pelirrosa se tensó un instante y la rubia pudo percibir un leve rubor en sus mejillas.

-Sólo… Me gusta, tu casa está más ordenada que la mía.

-¿Y eso es culpa mía?

-¿Aceptas el reto o no?-Proclamó el chico, exasperado.

Lucy lo sopesó un momento.

Luego suspiró.

-Está bien, puedes dormir en el so…

-Nop. Quiero un futón en tu cuarto, tu sofá es muy incómodo.

-¡Natsu!

-¡Anda! ¡No es la primera vez! ¡Tú fuiste la que insistió en que durmiera en tu cuarto la noche hubo tormenta!

-¡Cállate! M-me daban miedo los truenos…

-¿Entonces?

-Está bien.- Bufó Lucy.- Pero tienes que resolver el problema primero, y si no lo logras, arrojaré 2 pastillas más. ¿Estás de acuerdo con eso?

-¡Bien! ¡Venga el problema!-Dijo el chico con emoción.

Eso… Fue muy fácil, realmente quería dormir con ella.

Lucy hurgó en uno de los libros que le había prestado Levy y tomó el problema más laborioso y complicado para que Natsu lo resolviera.

-¡Suerte con eso!-Dijo burlona mientras iba a la cocina.- Voy a preparar té mientras terminas.

Media hora más tarde Lucy bebía té de yerbabuena mientras el pelirrosa tenía la cabeza estampada contra el cuaderno.

-¿Seguro que puedes?-Insistió una vez más ella, ya algo preocupada.- Natsu, puedo cambiar el problema, ese está muy por encima de lo que vendrá en el examen de mañana.

El chico no respondió nada.

-¿Natsu?

-¡YA SÉ!-Saltó asustando a la rubia, luego se puso a garabatear con rapidez en el cuaderno.

5 minutos más tarde le mostró la hoja a Lucy con el problema terminado.

La rubia lo revisó por su cuenta y luego comparó los resultados del libro.

-Está… Correcto. ¡Natsu, lo hiciste bien!-Dijo la chica con una sorprendida sonrisa.

-¡Te dije que podía!

Lucy le sonrió con satisfacción.

-Bien, voy a preparar tu futón, ahora, hazme un favor y ve a lavarte los dientes.

El pelirrosa sonrió.

-¿Dónde está mi pijama?

-En el baño, también tu cepillo…Natsu, duermes muy seguido aquí.-Se quejó la rubia con una gotita de sudor resbalando por su nuca.

El chico reía en su camino al baño.

Lucy se dirigió a su cuarto y se cambió de ropa.

El clima le pidió que se pusiera una pijama ligera de minishort y camiseta holgada de tirantes cone estampado de flores.

Natsu no le preocupaba, era muy inocente como para siquiera pensar en tocarla.

Se recostó en su cama después de acomodar el improvisado lecho de su mejor amigo.

Agotada por la tutoría se durmió antes de que el chico entrara en la habitación.

Natsu llevaba pantalones a rayas grises sobre negro, el clima caluroso también le había pedido dormir con ropa ligera, así que se quitó la camisa, llevaba su inseparable bufanda en la mano.

Mierda…

Que su mejor amiga le tuviera tanta confianza…

No sabía si era una tortura o una bendición.

Quería acariciarle las piernas desnudas, mordisquearle el cuello, besar sus hombros y su escote.

Luego quería sentir su aliento en el cuello mientras dormía entre sus brazos.

Suspiró.

Luego se acercó a ella y la miró por un rato.

Le apartó el cabello del rostro y sonrió cuando ella arrugaba la nariz.

Luego soltó un leve gruñido mientras se recostaba en su improvisada cama.

Definitivamente, que te gustara tu mejor amiga era una mierda.

Bueno, esta será la primera parte de u shot, aun no estoy segura :3

Esto es una celebración por el fin de mis exámenes!

SOY JODIDAMENTE FELIZ!

Este fic va especialmente dedicado a mi muy querida hermana Rea-chan! (Y FAMILIA! NO REVELEN MI NOMBRE!)

Estaré subiendo la segunda parte mañana o el viernes

Espero que les haya gustado!

Y…

Puedo mendigar unos reviews? Porfi? :3

Se despide:

Anika-chan

Ya-nee! °w°