Capítulo 1 – El tropiezo

Sian Powers es una chica de 17 años, está de vuelta en Southport, después de que su boda haya sido un verdadero desastre. Su Ex-Prometida Sophie, no paraba de mandarle mensajes, ni de llamarla , cosa que ya tenía harta a esta última. "Acaso, no se da cuenta de todo el daño que me ha hecho?" Pensó Sian al ver otra llamada entrante de Sophie.

-Dejame en paz!- Le dijo Sian a su teléfono que aun sonaba –Sera mejor que lo apague- Dijo Sian para sí misma

Sian sabía que a pesar de que amaba mucho a Sophie, no podía hablarle después de todo el daño que le había provocado, destruyendo la confianza que tenía hacia ella después de no haberle dicho sobre el beso de Amber y su repentino enamoramiento de esta. Sabía que la repentina decisión de Sophie era por lo mismo, no porque la amara, solo lo hacía para hacerse creer a si misma de que tenía novia. Los pensamientos de Sian fueron interrumpidos por el sonido de la puerta de su cuarto que se abría haciendo revelar a su madre detrás de ella

-Tu desayuno está en la mesa por si tienes hambre- Dijo la madre de Sian sin esperar alguna respuesta, solo se fue de la habitación.
Sian después de tener una guerra entre el sí o el no del bajar, decidió que era hora de comer algo, no podía pasarse todo el tiempo encerrada y llorando sola en su habitación. Se levanta mientras se ponía sus pantuflas y una bata, cuando bajo, ve a su mamá con el desayuno en la mesa.

-Hola querida, como amaneciste?- Pregunto la mamá de Sian mientras la abrazaba.

-Un poco mejor, gracias- Dijo Sian con una sonrisa algo falsa cuando se separó del abrazo.

-Me alegra, espero que eso sea lo suficiente para que salgas un rato a entretenerte- Dijo su mamá regresando a la cocina para servirse café.

-Salir? Que necesitas mamá?- Dije Sian con un tono de verlo llegar, ya que sabía que quería que hiciera algún trabajo por ella.

-Acaso no puedo decirte que salgas a divertirte un rato?- Dijo su mamá con seriedad. –Ok, necesito que lleves unos papeles con una compañera de trabajo- Dijo admitiendo al ver que Sian estaba viéndola con una ceja levantada.

-Está bien, lo hare, pero en cuando termine de desayunar y darme una ducha- Dijo con un poco de cansancio.

-Está bien, después si quieres puedes dar una vuelta a despejar la mente y de paso conocer al chico que vive en frente- Dijo su mamá con una sonrisa pícara.

-Mamá, se lo que haces- Le dijo Sian en voz alta y sin levantar la mirada de su plato.

-Ok, solo decía- Dijo mamá con una sonrisa y saliendo de casa.

Mientras a no muchas cuadra de ahí, se encontraba Christopher enfrente de la casa de Mike. Mike era el mejor amigo de Chris desde su infancia, cuando su madre fue internada cuando él tenía apenas 7 años de edad y él no tenía a donde ir, Mike fue el único que le dio alojamiento en su cuarto a escondidas en lo que Chris encontraba un lugar en donde quedarse. El padre de Mike no le caía nada bien, porque el padre de este era popular en el instituto y molestaba o golpeaba al papá de Mike con sus amigos solo por diversión. Cuando los padres de este se enteraron, llamaron a las autoridades y se lo llevaron a una casa hogar de la cual el escapo unos días después. Chris salió de pensamientos y se dispuso a tocar el timbre, no espero mucho, mientras vio cómo se abría la puerta revelando a un chico un poco más bajo que el, delgado, ojos marrones, cabello corto y con una gran sonrisa.

-El gran Mike- Dijo Chris con una gran sonrisa en labios.

-Christopher, siempre tarde. Se te pegaron las sabanas o algo parecido?- Dijo Mike en un tono irónico.

-Acaso había algo importante por lo cual llegar temprano?- Dijo Chris bromeando.

-Tu nunca cambias, cierto?- Dijo Mike sonriendo –Pasa, los chicos esperan- Dijo Mike alejándose de la puerta para que pasara Chris.

Christopher entro a la casa de este, viendo a los chicos afinando sus instrumentos y a David preparando los aparatos de sonidos.

-Ok chicos llegue, es hora de empezar, si queremos arrasar con la tonta banda de Luke-Dijo Christopher conectando su guitarra.

Tocaron un par de canciones hasta que tomaron un descanso, Chris tomo su celular para ver la hora pero en vez de eso se encontró con 5 llamadas perdidas y un mensaje de su media hermana Ashley ~Christopher! Es viernes y me debes ayudar con el coro! Tenías que estar aquí desde hace 20 minutos! Espero que ya estés en camino~ Repentinamente, Chris recuerda que su padre le hace enseñar música al coro con su hermana insoportable todos los viernes, sábados y domingos por los viajes de negocios de su padre, aunque Chris solo se la pase sentado observando mientras toca su guitarra y solo ayuda a Ashley a poner orden al principio con una canción ya que nunca le prestaban atención.

-Mierda- Dijo Chris en susurro para sí mismo –Lo siento chicos, necesito ir con la insoportable de mi hermana a cuidar a los pequeños monstros, me voy!- Dijo a toda prisa, tomando su mochila y su Skeatboar, saliendo a toda velocidad de la casa de Mike.

Mientras Sian va saliendo de su casa un poco apresurada a decir verdad, va casi corriendo con unos papeles en la mano para la compañera de trabajo de su madre, cuando se detiene al ver a la Sra. Johnson que la observaba. Sian no sabía mucho de ella, pero según su madre la Sra. Johnson, era una mujer con la edad un poco elevada, pero con un gran corazón y muy humilde, también sabía que vivía con su esposo y con un chico del cual no le dijo mucho su madre, solo que parecía muy dulce y algo de ser un gran chico. Sian sale de sus pensamientos viendo como la Sra. Johnson se acercaba y Sian rezando en su cabeza para que no le hablase, ya que era lo que menos quería con la prisa que tenía, pero sus planes fueron otros, ya que al llegar a ella, la saluda amablemente.

-Hola, tu eres la hija de Janet, cierto?- Sian asintió con la cabeza y ella siguió –Yo soy la Sra. Johnson, pero puedes llamarme Ella si lo deseas- Dijo la Ella con una mano estirada y con una sonrisa sincera.

-Gracias, yo soy Sian Powers- Dije un poco rápido, pero tomando su mano gustosamente.

Sian pensaba que Ella parecía una persona muy agradable con buenas intenciones y aparte de eso parecía ser una persona muy humilde para el dinero que debía tener, porque a pesar de todo Sian se dio cuenta del tamaño de su casa y era enorme, Sian se preguntaba quien era el chico que su madre nombro, que vivía con ella y su esposo gruñón, según la madre de Sian. Aunque no le agradaba la idea de que su madre quisiera que Sian conociera al chico, sabiendo que Sian acababa de salir de una relación amorosa con Sophie. Sian se despide de Ella y se va rápidamente a casa de la compañera de su madre, esta va doblando la esquina, esperando llegar rápidamente y encontrar aun a la amiga de su mamá pero algo repentinamente la golpea y hace que pierda el equilibrio, cayendo y soltando los papeles mientras doblaba la esquina….

Mientras tanto Christopher, iba a toda velocidad al teatro para "Ayudar" a su hermana, cuando estaba a punto de hacer un salto con su Skeatboar en la banqueta para cruzar la calle, algo lo hace chocar y caer de su Skeatboar salvajemente, lo cual lo hace enfurecer más de lo que estaba por el retraso que llevaba encima.

-Oye Fijate por donde vas!- Dijo Chris un poco alterado por el tonto con el que había chocado, pero para su sorpresa no había ni un tonto, en vez de eso, había una rubia hermosa en el suelo frotándose la cabeza que al parecer parecía igual de apresurada que Chris. Alrededor de ella había un montón de papeles tirados en el suelo. Chris estaba dispuesto a ayudar aquella chica y levantar los papeles, pero el sonido de su voz se lo impidió.

-Tu deberías darte cuenta! Vienes como loco por la calle con tu patineta!- Dijo la chica rubia con el ceño fruncido, dejando al descubierto unos hermosos ojos azules, frenando a Chris de sus acciones y el trance que tenía por ella.

-Para tu información muñequita, se le llama Skeatboar y en segunda, si te fijaras un poco, no hubieras chocado con el loco de la calle- Dijo Chris en forma de burla cuando se recuperó del trance que tenía por aquella rubia de ojos azules, la cual se enfureció más por los comentarios de Chris.

-Y si tú te fijaras! Te habrías dado cuenta que la gente tiene prisa para estar discutiendo con personas como tú y tendrías más cuidado- Dijo la rubia recogiendo los papeles de su madre y defendiéndose de las burlar de Chris.

-Muñequita, si te estoy haciendo un favor al hablar contigo y así tener la oportunidad de hablar con alguien como yo- Dijo Chris coqueteando con ella, levantándose y ayudando a la rubia a levantar los papeles

-Para tu información, tengo muchas mejores cosas que hacer que hablar contigo, segundo, tu coqueteo no funciona en mí y tercera, no soy tu muñequita- Dijo la rubia finalmente levantándose con los papeles en la mano.

-Y si mejor muñequita, discutimos esto con un café y nos conocemos más a fonfo?- Dijo Chris con una sonrisa algo burlona que le dedico a la rubia y ofreciéndole los papeles que había recogido.

-Eso quisieras, Y no soy "Muñequita"!- Dijo la rubia arrebatándole los papeles a Chris y yéndose.

-Como digas Muñequita- Dijo Chris cogiendo su Skeatboar y riéndose al escuchar un bufido por parte de la rubia.

Después de ese incidente con la rubia, Chris decide apurarse al teatro para ayudar a su hermana con los niños del coro. El sube de nuevo a su Skeatboar, pero con un poco más de cuidado, para no chocar de nuevo con otra persona "Aunque si todas las personas fueran como esa chica, no prestaría tanto atención en el camino" Pensó Chris de camino al teatro. Cuando al fin llego, se encontró con su hermana, una chica castaña, de ojos verdes y un fabuloso cuerpo que estaba tratando de mantener el orden, pero a nadie parecía importarle lo que la chica dijera, en ese momento Chris, tomo una guitarra eléctrica que esteba en el escenario, la conecto e hizo que sonara muy fuerte para captar la atención de todos.

-Hey! Porque tanto alboroto? Mejor hay que gastar esa energía en una canción- Dijo Chris llamando la atención de todos en el lugar.

-Ya era hora que vinieras a ayudar- Dijo Ashley acercándose a él.

-No sé qué esperabas, él siempre tiene una excusa- Dijo Trevor con ironía. Trevor era el mayor del coro con 13 años de edad, a él no le caía bien Chris, pensaba que era un holgazán y que nunca hacía nada, pensaba que era un tonto en la forma de comportarse, que nunca tomaba enserio las cosas y que ellos no les importaba.

-Tenía cosas que hacer, pero ahora estoy aquí, así que hare mi parte y tu haz la tuya- Dijo Chris empezando a tocar los primeros acordes de la canción.

Espero les guste el capítulo, poco a poco irán sabiendo la historia de Chris, hay un montos de cosas misteriosas sobre este chico.
Gracias por Leer, ya saben, dejen sus Reviews y díganme que le parecido el primer encuentro de Sian y Chris. Acepto críticas y opiniones para la historia.

Gracias y Hasta luego ;3