Pareja (s): AlfredxArthur, USX UK, Estados UnidosxInglaterra y todas las que se le parezcan~

Disclaimer: En veces pienso que Arthur y Alfred deberían independizarse de Himaruya-Sama XDD

Notas de inicio: Este capítulo se va a dividir en dos partes, esperan pronto la segunda parte y estén pendiente de mi muro, ahí estaré subiendo los calendarios de actualización~

One, Two, Three, Go!

~*~ Peonia ~*~

A esas alturas la detención era más una reunión de estrategia que una verdadera detención, así había conocido al Frances en primer lugar, y era la razón por la que se seguían encontrando en aquel salón.

—Y mi madre estaba gritando como loca… fue un caso— Francis lo escuchó todo mientras desayunaban en el salón de castigo.

—Imaginó que lo fue… pero al menos planchaste tu uniforme…— Alfred asintió con una risita casi avergonzada.

—El caso es que todo salió mal hoy, no deje la flor a tiempo, Arthur podría ser consciente de eso y el entrenador me hará correr por la cancha hasta vomitar por llegar tarde y sin un justificante— Alfred dejo caer su cabeza contra la mesa de su lugar.

—Bueno… lo del entrenador no tiene solución, pero lo de Arthur sí, tuve unas ideas— Alfred lo observó solo ladeando la cabeza lo suficiente para dedicarle una mirada periférica, el Frances sonreía, esa no podía ser una buena señal, no con aquella sonrisa. —Veras… Arthur empezó a llegar temprano y a hacer guardia en su casillero, no te la dejará tan fácil y hoy definitivamente podría sumar tu llegada tarde a la falta de una flor en su casillero, por lo que pensé que podríamos usarlo a favor antes de que caiga en cuenta— Alfred solo murmuró con duda.

—¿No lo ves? Es simple, pausaremos los envíos unos días, dejemos que se olvide del asunto, después, que las flores vuelvan de la nada… y cada vez que llegues tarde o no puedas dejar la flor en su casillero a tiempo, pausas las flores por unos días… de ese modo, su admirador secreto no tendrá un patrón fijo y eso le va a dificultar a Arthur hacer cualquier conexión contigo y tus rutinas… En resumen, tendrás que ser espontaneo a partir de ahora, de todas formas, una flor diaria sería imposible de mantener con él haciendo guardia todos los días…—

—Y tampoco puedo usar patrones por días porque no sé cuándo pueda hacerlo y cuando no…— Agregó Alfred pensando en ello, Francis tenía razón, en esos momentos lo mejor era ser espontaneo, no tener un patrón o días marcados, solo dejar las flores en el casillero cuando fuera conveniente y no hubiese riesgos de ser atrapado. —Simplemente sería dejar la flor en días al azar y después detenerme por completo— Murmuró Alfred para sí mismo, aquello sonaba bien, sonaba a una solución.

—Exactamente… y nuestro querido Arthur tendrá que estar a la expectativa, quiera o no— Agregó el francés con cierto orgullo por haber sido él quien llegase a esa idea. —Hay algo más… Tendremos que conseguir un aliado, alguien discreto que pueda entretener a Arthur por las mañanas o que pueda poner la flor sin que nadie lo vea cuando tú mismo no puedas hacerlo…— Alfred levantó la cabeza y empezó a negar.

—Es demasiado arriesgado ¿Qué hay si Arthur lo atrapa o si se lo dice a alguien? Estaré perdido— Francis sonrió con los argumentos.

—Por eso dije "alguien de confianza" y tienes que aceptarlo, esto está yendo más lejos cada vez, la escuela entera está a la expectativa, tenemos que continuar con el show, pero puliendo los detalles tras el escenario, confía en mí, un tercero es lo que necesitamos, ayuda de un extra… yo lo llamaría "el actor de la banca", de todas formas, conquistar un corazón tan duro como el de Arthur va llevarte un buen tiempo con las flores y entre más tiempo, mayor será el riesgo, debemos tener a alguien que cubra nuestro rastro y alguien externo es perfecto para el trabajo…— Alfred no pudo argumentar contra eso ya que él mismo se sentía agobiado con todo el asunto, sin embargo, que alguien más se enterase de sus sentimientos hacía el británico lo ponía incomodo en todos los sentidos.

Pero si se trataba del corazón de Arthur…

.

.

Miércoles, 04 de Mayo.

Una semana, eso es lo que le había aconsejado Francis, sin embargo, Arthur había bajado la guardia considerablemente y Alfred estaba ansioso por no dejar que el británico lo olvidase tan fácilmente, como si sus flores hubiesen sido solo un error de casillero. Tal y como Arthur se había empeñado en decir cada vez que alguien le preguntaba al respecto.

—Te lo digo, Bonnefoy, Romeo y Julieta es la peor historia de amor que vas a leer, es absurda y desesperante, claro que, si la lees desde un punto crítico y el amor a la literat…— Arthur se quedó mudo al abrir su casillero, el francés, que lo seguía de cerca, soltó un bostezo.

—Sí, pero tienes que aceptar que concepto de "morir por amor" era lo más romántico que podían hacer en esos tiempos…— Argumentó el francés, pero no recibió respuesta o siquiera una reacción por parte del británico. —¿Arthur? — Preguntó Francis antes de asomarse al casillero ajeno.

Oh.

Arthur carraspeó un poco y estuvo tentado a cerrar su casillero de golpe, pero sabía por la experiencia que eso llamaría la atención a su alrededor, por ello hizo la flor a un lado con sumo cuidado y organizó todo en su casillero, fingiendo que nada pasaba.

—Así que no se ha rendido, eso es valiente~— Comentó el francés con voz burlona. —¿Qué es esta vez? ¿Una rosa? — Arthur bufó y le dio otra mirada a la flor de aquella mañana.

—No… no estoy seguro, quizás una peonia, tendré que buscarla para estar seguro…— Murmuró casi para sí mismo, abstraído en sus pensamientos.

—Bueno, pero asegúrate de hacerlo antes de entrar a clases, Julieta, oh Arthulieta~— El francés se burló y paso de largo por el pasillo hasta su propio casillero, Arthur se mordió la lengua para no gritarle alguna maldición al francés.

Algunos estudiantes le dieron una mirada interesada, Arthur tomó sus cosas, cerró su casillero y se fue directo a la biblioteca antes de que empezarán las preguntas incomodas.

La computadora que escogió fue tan lenta en encender que Arthur se perdió la primera campana, a la segunda campana estaba tecleando el nombre de la flor, cuando la pantalla le arrojó la imagen y más tarde el significado, Arthur supo que iba a llegar tarde a clases y eso solo significaba una cosa.

—Maldición— Murmuró por lo bajo, levantó sus cosas y se encaminó a su aula.

En efecto, era una Peonia.

—Maldición— Volvió a soltar cuando vio a su profesora entrar antes que él.

En el lenguaje de las flores, la Peonia significaba: "Te quiero, pero soy muy tímido para decírtelo".