La humana y la súcubo llegan al despacho de La Morrigan, ignoran a la recepcionista y entran sin esperar. Evony se estaba mirando al espejo. Las ve entrar a través de él, rueda los ojos, se gira y las observa desde detrás su mesa.

- ¿No te han dicho nunca que es de mala educación entrar sin llamar?

- Necesitamos tu ayuda – dice sin pensárselo.

- Así que necesitáis mi ayuda – sonríe orgullosa - ¿y que deseas súcubo?

Bo mira a Kenzi dudando si debe preguntar o no, la morena le hace un gesto y le da un golpe en el trasero empujándola hacia delante. Evony suspira.

- Venga, ¿vas a pedírmelo ya o no? Tengo cosas que hacer.

- ¿Conoces a Aife?

- ¿La súcubo que mató al Ash y a los ancianos de las luces? ¿la que casi comienza una guerra entre luces y sombras? He oído hablar de ella ¿por qué? – se acerca al sillón y se sienta.

- La estamos buscando… - hace una pausa buscando las palabras adecuadas para no hacer sospechar a la musa - ¿sabes dónde podría estar?

La musa la observa en silencio, se levanta y se dirige hacia ellas.

- ¿Por qué debería saberlo? y de ser así… ¿por qué debería decírtelo?

- Eso no es de tu incumbencia, ¿sabes dónde está o no?

La Morrigan sonríe, se acerca a ella y la mira a los ojos.

- No, no lo sé. Y aunque lo supiera tampoco te lo diría súcubo insolente ¿Quién te crees que eres al venir aquí y hablarme de esa manera? ¿debo recordarte con quien estás hablando?

- No eres mi jefa, no eres nada para mi Morrigan y tampoco puedes hacerme daño. Ahora si no me vas a decir dónde está Aife me largo. Tengo que encontrarla y asegurarme de que está bien – la súcubo se gira, le da un toque en el hombro a Kenzi y comienza a andar hacia la salida.

Evony suspira mientras ve a la súcubo marcharse, cuando están saliendo habla.

- Yo que tú dejaría en paz a Aife y me centraría en Lauren. En encontrarla a ella, nunca se sabe quién puede ir detrás.

Bo se gira enfadada y se abalanza contra la Leanan sidhe. Antes de que tenga la oportunidad de tocarla la musa levanta la mano con una sonrisa y comienza a quemarla. La súcubo empieza a sentir como el calor se apodera de su cuerpo, siendo inevitable gritar. Kenzi se acerca corriendo y tira de su amiga hacia atrás.

- Evony, déjala. Vámonos Bo, no merece la pena malgastar el tiempo con esta… - la mira de arriba a abajo – arpía. Ayuda a la fae a levantarse, se acerca a la musa y la mira a los ojos.

- Tócale un solo pelo a Lauren y te prometo que no tendrás ningún lugar en el que esconderte. Te mataré con mis propias manos Evony.

- No es de mí de quien tendrías que protegerla, no es a mí a quien servía antes de largarse y abandonarte. Ahora largo si no quieres que te eche yo personalmente.

La humana tira del brazo de la súcubo hasta la salida. Al principio se resiste pero después la sigue. Salen en silencio del edificio, cuando llegan fuera le da una patada a una papelera que sale disparada en dirección a la carretera.

- ¡Bo! – Kenzi la agarra del brazo y le lleva hasta el aparcamiento – respira, inspira – cuando ve que su amiga recupera la compostura pregunta - ¿qué hacemos? ¿seguimos buscando a Aife o vamos a buscar a Lauren? ¿crees que Evony tiene razón y está en peligro?

- No lo sé Kenzi… no sé qué debemos hacer. Por una parte quiero encontrar a mi madre pero por otra… sé que debo proteger a Lauren. Tengo la certeza de que Evony sabe dónde están las dos… Hay que vigilarla y seguirla.

- ¿Estás diciendo que quieres seguir a la Morrigan para espiarla? Bo, casi te mata sin ni siquiera tocarte. Mi respuesta es no. Tiene que haber otra forma más… segura y que no nos cueste la vida.

La súcubo entra en el coche y arranca, su amiga entra corriendo en el coche y se dirigen al Dal a toda prisa. Durante todo el camino la humana no hace más que dar ideas sobre cómo espiar a la musa sin que se entere. Cuando llegan al callejón aparca y salen coche.

- Kenzi… no es por ser aguafiestas pero es Evony. Se daría cuenta de que la estamos espiando con alguno de esos aparatos – entra en el Dal dejando pasar antes a su amiga.

- ¿Y crees que no se daría cuenta si la seguimos con nuestro precioso coche que no pasa de los 90 kilómetros hora? – le hace un gesto con la mano al lobo y al sireno que juegan al billar. Bo los ignora y va directamente a la barra, coge una botella de vodka y bebe directamente de ella.

- Lo único que sé es que quiero encontrar a Aife, quiero saber que está bien. Pero también quiero encontrar a Lauren. No sé a quién buscar primero.

Dyson y Hale dejan de jugar al billar y se acercan al oír el nombre de Lauren.

- Hale y yo podemos ir a buscar a Lauren, Bo.

- No, tendría que ir yo. Le prometí que nunca la dejaría y lo hice. Si fueras tú probablemente se enfadaría y pensaría que no la he buscado. Tengo que ir yo. Pero necesito encontrar a mi madre os guste o no.

El lobo mira Trick y asiente. El tabernero sale de la barra y se dirige abajo. Al cabo de unos minutos vuelve con una daga ensangrentada y se la entrega a Bo.

- Esta es la daga con la sangre de tu madre… hay un tipo de fae que puede encontrar a otros por su sangre… - mira a Dyson y vuelve a mirar a Bo – quiero que sepas que no estoy de acuerdo con que la busques. Sabes que ella solo quiere hacerte daño pero sé que aunque yo no te ayude lo vas a hacer de todas formas.

La súcubo mira la daga fijamente, girándola por el mango. Kenzi hace una mueca y habla.

- ¡Tio! Ahí hay mucha sangre ¿estás seguro de que estaba viva cuando la dejaste?

- Estaba viva Kenzi. Se levantó como pudo y se fue – se gira y se dirige a la barra de nuevo.

- Entonces la herida debió ser muy profunda porque tiene sangre hasta el mango casi, puede haber perfora –cuando ve que está hablando demasiado se calla. Pone una mano sobre el hombro de su amiga – seguro que Aife está bien Bo. Ella es muy fuerte. Vamos a buscar a ese fae.

Bo se levanta sin decir nada y se dirige a la puerta en silencio con la saga entre sus manos. Todos la miran salir del Dal preocupados.

- Nunca la había visto así, creo que el tema de Aife y la desaparición de la doc la ha dejado tocada – niega con la cabeza y se dirige a la puerta. Antes de que llegue Dyson la agarra del brazo.

- Kenzi, no puedes dejar que encuentre a Aife. Id primero a buscar a la doctora.

- Pero tío ¿a ti que te pasa? Es su madre. Mira, Aife está loca. Eso ya lo sabemos pero Bo quiere buscarla. Si no voy con ella irá sola y no pienso dejarla sola en un momento así. No hay más discusión. Intenta buscar a la doc y mándame un mensaje con la dirección si la encuentras. Iremos Bo y yo – sale del Dal sin esperar respuesta. Ve a Bo sentada en el capo del coche impaciente.

- Ya estabas tardando – sin decir nada más entra en el coche y arranca.

- Lo siento, estaba esperando a que Trick me diera la dirección. Aquí tienes ¿dónde has metido la daga?

- Está detrás, en una bolsa – mira la dirección – esto está a las afueras de la ciudad.

- Pues arranca ya o se nos hará de noche, y no me gustaría encontrarme con ningún fae desconocido por la noche.

La súcubo niega con la cabeza, arranca y se dirige a la dirección que les entregó Trick lo más rápido que el coche les permite.