La súcubo y la humana abandonan el edificio de la Morrigan y se dirigen al coche con rapidez para que no las vean., lo que no saben es que ella las observa salir desde la ventana de su despacho. Sonríe levemente y se gira. Se dirige al minibar, llena dos copas de vino y le entrega una a su acompañante. Se sienta en el sofá junto a él.
- Las han soltado, me parece extraño que Lauren no se haya ido con ellas… Y que Aife no se haya ido también – la musa hace una pausa. El hombre bebe de su copa mientras la observa en silencio, sonríe levemente y habla.
- Seguro que Lauren tiene miedo de que le hagas daño a su conejo súcubico si se larga. Con respecto a la súcubo a lo mejor prefiere quedarse contigo para jugar. Ya me entiendes.
La musa casi se atraganta con el vino que está bebiendo, lo observa seriamente y niega con la cabeza mientras suspira.
- ¿De qué estás hablando? Nosotras solo somos amigas ¿Cómo puedes pensar que yo estaría con una súcubo? ¿cómo puedes pensar que yo mantendría una relación con alguien? – la leanan sidhe habla molesta y a la defensiva. Él no sabe que ya se han acostado y dormido juntas. El acompañante se aleja un poco y decide intentar arreglar la situación.
- Tranquila, no he dicho que tú quieras nada con ella. Solo digo que a lo mejor ella sí que quiere algo más. Sabes que esa súcubo está un poco loca. A saber lo que se le pasa por la cabeza. Yo que tú tendría cuidado con ella.
Sus palabras molestan bastante a la leana sidhe. Se acerca a él, coloca su mano sobre su cabeza y comienza a quemarlo un poco. Comienza a retorcerse de dolor. Cuando se da cuenta de lo que está haciendo aleja la mano de él, aparta la mirada y se dirige hacia su escritorio.
- Largo, ¡ya! Si no quieres que te mate de verdad – no puede mirarlo a los ojos.
El Mesmer la observa sorprendido, se levanta y se acerca a ella lentamente. La mujer lo siente acercarse y cierra los ojos esperando que no sé de cuenta de lo que está pasando.
- ¡Estas enamorada de Aife!
Se dio cuenta. La musa se gira y lo observa fijamente.
- ¿De qué estás hablando? Nunca me he enamorado y no lo voy a hacer ahora. Y mucho menos de esa súcubo ¿queda claro? – le cuesta pronunciar esas palabras.
- Mátala – el hombre habla calmado y serio. Sabe que Evony nunca le haría daño a la súcubo, o al menos eso espera porque ha hablado sin pensar.
Esas palabras hacen que la leanan sidhe se ponga tensa. Intenta mantener la compostura ¿Cómo se atreve ese a pedirle algo así después de lo que le hizo?
- No voy a matarla, la necesito – intenta rectificar pero el chico sonríe. Tiene que arreglar la situación – no es lo que piensas. Solo la necesito para deshacerme del viejo tabernero y de Bo, después no la necesitaré para nada más.
- Sabes que no es verdad. No la necesitas realmente, puedes mandar a cualquier otro para hacer el trabajo pero no lo haces porque no sé qué ha hecho en dos días pero no puedes vivir sin ella. Si realmente no te gusta, cosa que dudo, mátala. Te doy tres días, si en ese tiempo no lo has hecho es que estás enamorada.
Antes de que la musa pueda contestar el mesmer le guiña el ojo y sale del despacho. Cuando se va arroja todo lo que hay en la mesa al suelo enfadada. Se acerca al espejo y se observa. ¿Realmente está enamorada de esa súcubo? Sí, eso cree… No puede dejar de pensar en ella, en su pelo, en su cuerpo, en su olor, en sus labios sobre ella, en las manos de la súcubo recorriendo su cuerpo lentamente. Un escalofrío recorre su cuerpo nada más pensarlo. Pero no es posible... Ella nunca había estado enamorada, hasta ahora ¿Es eso amor? No, no puede permitírselo. No puede permitir que esa obsesión vaya a más. Tiene que hacer algo, tiene que deshacerse de Aife… para siempre.
Llegan al apartamento de nuevo, la primera en entrar es Lauren seguida de la súcubo. Guardan silencio durante unos segundos que parecen eternos, examinando el apartamento detenidamente como si nunca hubiera estado allí. La doctora suspira no aguantando más ese incómodo silencio y habla.
- Sé que piensas que no una humana no es suficiente para tu hija. Sé que me ves como una humana patética y débil, pero no lo soy. Y puedo asegurarte de que nadie va a querer y proteger a Bo tanto como yo – mira a la súcubo que la observa en silencio, se apoya en la mesa y dice sus últimas palabras – la amo Aife.
- Tienes razón – la súcubo la observa de arriba a abajo, examinándola – no creo que una humana sea suficiente para Bo – se acerca a ella y la mira fijamente a los ojos – pero no creo que seas débil ni patética Lauren. No entiendo cómo puede estar enamorada de una humana, no entiendo cómo puede estar enamorada en primer lugar. Pero tampoco entiendo cómo yo puedo estar enamorada de Evony – hace una pausa ante su confesión, aparta la mirada, suspira y se aleja de ella – es por eso por lo que no voy a meterme en vuestra relación. Ella te quiere, no hay nada que entender. Solo te voy a pedir que cuides de Bo.
La fae se aleja de la doctora dando por finalizada la conversación, coge un libro cualquiera de la estantería, se sienta en el sofá y se pone a leer. La humana sonríe al escuchar su confesión coge un libro y se sienta junto a ella, la mira de reojo.
- ¿Genética fae? – la doctora mira el libro que está leyendo Aife y se ríe para sorpresa de la humana ella también se ríe, niega con la cabeza y suelta el libro.
- Es el primero que he cogido – se levanta y coge otro libro, vuelve y se sienta. Comienza a leer pero nota la mirada de Lauren clavada en ella - ¿Qué pasa? – pone el libro en su regazo y la mira a los ojos.
La humana duda bastante en preguntar, pero no sé resiste.
- ¿Qué te hicieron en el Valhalla?
- No quiero hablar de ello – agacha la mirada y sigue leyendo, siente todavía la mirada de la doctora en ella y la mira a los ojos – no quieras saberlo Lauren – sigue mirándola a los ojos, durante los segundos que se mantienen la mirada la doctora puede ver dolor en sus ojos. La súcubo aparte la mirada y vuelve a centrarse en el libro – Simplemente es algo de lo que no me gusta hablar.
Lauren suelta el libro y pone su mano sobre el brazo de la fae, esta levanta la mirada cuando siente el roce de su mano. Sin saber porque la doctora la abraza, la súcubo se sorprende por el acto de la humana y le devuelve el abrazo. Se separan y le se sonríen.
- Si alguna vez quieres hablar de algo… Lo que pasó en el Valhalla, en el laboratorio de Taft, quien es el padre de Bo, tus sentimientos hacia Evony…
- ¿Qué sentimientos hacia Evony?
La voz las sobresalta, ambas se giran hacia el ascensor que no han escuchado subir y se quedan petrificadas ante la persona que ha escuchado su conversación.
Kenzi y Bo salen del coche y comienza a caminar hacia la casa.
- Te dije que mi madre nos sacaría de allí. Pero Lauren… todo ha sido muy rápido Kenzi, no debería haberla dejado allí con Evony.
- Bo, ¿no dices que confias tanto en tu madre? Ella te dijo que la protegeríay eso hará. Estará bien. Como dijo la doc, sea para lo que sea Evony la necesita viva. No va a hacerle nada.
La rusa entra por la puerta primero y al llegar al salón una chica rubia con ojos claros se abalanza sobre ella tirándola al suelo. Le da besos en la mejilla sin parar.
- ¡Estás viva!
- ¡Auh! Estoy viva, pero tu casi me matas – se levanta como puede deshaciéndose de la valkiria que no para de darle besos. Una vez de pie se abraza a ella.
Bo las observa desde la puerta, entra y se dirige a la cocina a por algo de comer. El hombre se acerca preocupado.
- ¿Estáis bien? ¿dónde estabais? – se dirige hacia dónde está Bo y la mira a los ojos.
- Estamos bien Dyson, hemos estado investigando.
El lobo comienza a olfatear y se acerca más a la súcubo, que lo observa como si estuviera loco.
- Bo – la agarra del brazo y sigue oliendo – hueles a Aife.
- ¿Cómo has hecho eso?
- Conozco el olor de Aife – suelta a la súcubo y las observa – por desgracia - ¿os ha hecho daño?
- No, Dyson. No nos ha hecho daño ¿Por qué debería?
Tamsin se tensa al oír el nombre de la súcubo. La humana lo nota y le coge la mano.
- ¿Qué pasa pequeña? Tammy
- Aife está alidada con Evony. La vi entrar en su despacho, hablaban de matar a Trick.
La expresión de la súcubo cambia, y comienza a marearse. Se agarra a Dyson y observa a Tamsin negando con la cabeza.
- Bo, te lo dije. Quiere hacerte daño, Aife… - antes de que Dyson termine la frase Bo le interrumpe.
- No, no quiere hacerme daño. Quiere hacer daño a Trick, a su padre. Al hombre que ella pensó que el protegería y en lugar de eso la entregó. No a mí. Y lo que esté haciendo con Evony es cosa suya. Está con ella para protegerme para que no me toque. Estoy cansada de que os pongáis en su contra siempre.
Los observa en silencio, se aleja de Dyson y sube las escaleras para cambiarse. Se tumba en la cama recordando a su madre en la cama con Evony y hace una mueca. Ella le pegó, y eso no lo tenía planeado. Cierra los ojos y repite esa escena una y otra vez en su mente. Como Aife desvió la mirada cuando ella dijo que realmente no quería acostarse con Evony, que sabía que la estaba usando. Evony agarrando su cintura, los roces, las caricias, las miradas. La súcubo se despierta sudorosa. No sabe en qué momento dejó de pensar y comenzó a soñar, pero lo único que sabe con certeza es que su madre se está enamorando de Evony.
