Entran en la limusina y se sientan una alejada de la otra sin mediar palabra. La súcubo se da cuenta de que se ha sentado lejos, se levanta y se sienta al lado de Evony, pone su brazo alrededor de su cuello, besa su mejilla y le sonríe. La leanan sidhe la mira a los ojos y le devuelve la sonrisa. Apoya su cabeza en el hombro de la súcubo, al cabo de unos segundos consigue articular palabra desde que dijo esas temidas palabras para ella.
- ¿Por qué no has dicho nada? – pregunta sin voltear la cabeza. Entrelaza su mano con la mano libre de la súcubo y juega con sus dedos.
- ¿Decir algo sobre qué? – sabe perfectamente a que se refiere la musa pero no quiere admitirlo, no quiere hacerle saber sus sentimientos porque ni siquiera ella los tiene claros.
- Nada, solo olvida lo que te he dicho en el ascensor – suelta su mano bruscamente e intenta levantarse, pero la otra fae no la deja. La agarra por la cintura impidiéndola moverse y la pega a ella. Se acerca a su oído.
- Me gustas Evony – dice en un susurro y besa su cuello.
La musa sonríe al escuchar sus palabras. No es exactamente lo quería oír, sabe que Aife está tan enamorada de ella como ella lo está pero es un comienzo. Aunque eso no terminará así… Antes de que termine la semana la obligaría a admitirle sus sentimientos.
Llegan al restaurante, y salen del coche. Se dirigen a una mesa apartada cerrada con una pequeña puerta. Se sientan una frente a la otra y sonríen. Piden vino y la comida. El camarero deja el vino y desaparece. Ambas guardan silencio durante unos segundos. Aife habla.
- ¿Estos es una cita?
- ¿Quieres que lo sea? – la musa le contesta secamente sosteniéndole la mirada. No va a ser ella quien ceda otra vez.
- ¿Por qué no? – contesta de manera indiferente mientras bebe vino.
La musa no contesta, aparta la mirada algo molesta y bebe vino, no va a ser la débil de esa historia. Está cansada. Para su sorpresa la súcubo sonríe, suelta la copa de vino y le coge la mano.
- Evony, mírame a los ojos.
La leanan sidhe la mira a los ojos seria, esperando lo que tenga que decirle. Aife le sonríe, acaricia su mano intentando buscar el valor para decir aquellas palabras.
- Quiero que sea una cita – le sonríe y le besa la mano. Sus palabras sorprenden a Evony que sin quererlo sonríe levemente. Se miran a los ojos en silencio. Cuando llega el camarero se sueltan de la mano y comienzan a comer. Es hora de hablar de su plan, pero primero quiere saber algo. Así que pregunta sin rodeos.
- ¿Quién es el padre de Bo? – no levanta la mirada del plato, aunque intenta mirarla de reojo sin que ella lo note.
- ¿Vas a preguntarme eso en la primera cita? – la mira fijamente, sabe que ella la está mirando aunque finja que no.
- ¿Prefieres que sea en la segunda? – la musa levanta su mirada del plato y sonríe levemente.
- Mejor en la quinta – le guiña y bebe un sorbo de vino.
Aife está empezando a confiar en ella. Sabe que aunque no quiera admitirlo la desea, le gusta, la quiere. Puede sentirlo, puede sentir como se va enamorando lentamente de ella y como su amor y devoción va creciendo por momentos. Tal y como ella había planeado. El problema es que ella también está empezando a caer en los brazos de la súcubo.
Bo se viste lo más rápido que puede y baja corriendo. Encuentra a Kenzi viendo la tele abrazada a la valkiria. Están demasiado juntas, se acerca a ellas y se sienta en el medio separándolas a las dos. La rubia le echa una mirada asesina antes de levantarse e ir a la cocina. La súcubo la ignora y se dirige a Kenzi, le coge las manos. Le va a costar trabajo admitir que se equivocaba.
- Kenzi, he tenido un sueño muy raro… He soñado con todo lo que vimos en el apartamento, con la mazmorra…
- ¿Qué mazmorra? – Tamsin ha dejado de comer cereales y se dirige a ellas. Se sienta en la mesa y las observa esperando una respuesta.
- La mazmorra dónde nos encerró Evony anoche – la humana hace una mueca y mira a Bo - ¿qué pasó en el sueño Bo?
- Nada, es solo que… creo que tienes razón. Mi madre está de lado de Evony, es más creo que está enamorada de ella.
Las faes se sobresaltan cuando Kenzi se levanta de golpe y comienza casi a saltar.
- ¡Lo sabía! Sabía que tenía razón, sabía que la loca de tu madre estaba trabajando para Evony.
- Vale, vale. Lo sé. Tenías razón – suspira y se deja caer en el sofá. Cierra los ojos. ¿Cómo no se dio cuenta antes? De repente alguien viene a su mente y sus ojos se abren de golpe - ¡Lauren! La hemos dejado allí con ellas.
Tamsin las mira como si estuvieran locas, y niega con la cabeza.
- ¿Habéis dejado a la sexy doctora con Evony? vaya amante que eres Bo – suelta una risita y sigue comiendo.
Bo le lanza una mirada amenazadora a Tamsin y se levanta de golpe, coge la espada de Isabeau y se la guarda. La valkiria y la humana se miran y vuelven a mirar a la súcubo, ambas se levantan.
- ¿A dónde vas Bo? – la rubia la observa como si se le hubiera ido la pinza del todo - ¿de verdad crees que puedes ir a por Lauren así sin más? Estás igual de chalada que tu madre.
- Voy a ir por Lauren, y la traeré aquí cueste lo que cueste.
- Lauren no quiere. Te dijo que no fueras a buscarla, que ella estaría bien. Ya es tarde, no le des más vueltas Bo. Tú pequeña doctora ahora es de las sombras y pertenece a Evony. Asúmelo.
Kenzi mira como Bo parece estar a punto de matar a Tamsin, la agarra del brazo y niega con la cabeza.
- Tamsin tiene razón en una cosa. No podemos ir sin más. Tenemos que estar preparadas. Bo, mírame a los ojos. Prométeme que no harás ninguna tontería. Lauren te dijo que Evony no iba a hacerle nada y honestamente la creo. Si la tiene es porque la necesita, no va a deshacerse de ella. Solo tenemos que conseguir que te deje verla.
La valkiria se ríe y niega con la cabeza., la súcubo la mira mal y Kenzi le hace un seña para que deja de reírse. Se sienta de nuevo en la mesa, se echa atrás apoyando las manos en la mesa.
- ¿Y cómo vamos a hacer eso? Conozco a la Morrigan, es mi jefa. Créeme, no va a ceder tan fácilmente a dejarte ver a Lauren. Querrá algo a cambio.
Las tres se quedan en silencio pensando durante un rato. De repente Kenzi salta.
- ¡Lo tengo! Bo, tú misma lo has dicho. Dijiste que tu madre no quería hacerte daño a ti, que te quiere. Y también has dicho que está enamorada de Evony, y por como Evony la trataba ella también siente algo por tu madre. Si realmente te quiere pídele que la convenza para ver a Lauren.
- ¿Evony enamorada? ¿de la loca de su madre? – mira a Bo de soslayo – no te ofendas. No tiene sentido, ella nunca se enamoraría. Odia el amor y todas esas cosas. Prefiere el sexo de una noche con un tipo distinto.
- Y mi madre también, pero algo ha cambiado. Tamsin tú no las has visto cuando están juntas. Es como si se compenetraran… - mira a Kenzi y asiente – podemos intentarlo, no hay nada que perder. Voy a llamar a mi madre.
