Chapter VI: Un Cuento De Hadas

Prov Gumball

¿Qué hace Fionna aquí? Y además… Estaba… con Marshall…

A pesar de que ella me dijo que odiaba estos lugares… creo, que algo no esta bien…

-¡Asmodeus!- Voltee instintivamente a donde me llamaban.

-¡A! ya iba a llevar las bebidas pero, ¿Y tu amiga Marshall?- Al verle pude observar que su mirada mostraba preocupación - ¿Pasa algo? -

-Escucha… Aléjate de Fionna-

-Me estas asustando…- pronuncie un poco preocupado mientras tomaba las bebidas que había ordenado.

-¿Y si te dijera que ella te quiere apartar de mi lado?-

¿Pero que me esta diciendo? ¡Me caso mañana con ella!

-Marshall… yo…-

-¡Asmodeus! Como no regresabas decidí venir a buscarte, pero Marshall se me adelanto- pronuncio mientras le daba un leve golpe al hombro de Marshall.

-Te dije que esperaras allá- dijo Marshall lo más tranquilamente que pudo mas sin embargo en sus ojos se podía notar la gran rabia que le acontecía.

-Pero me aburrí- pronuncio la rubia - Ey, Asmodeus. Tengo que hablar contigo en privado... ¿Se puede?-

-La verdad yo no veo porque no, claro si Marshall está de acuerdo – voltee a verle a lo cual solo se encogió de hombros.

-Tú ya eres capaz de decidir eso sin mi ¿No crees?-

Al escuchar esas palabras fui jalado de la muñeca por parte de la rubia mientras me arrastraba fuera del local….

No podía dejar de pensar en Marshall…. Dejarle solo cuando fue a verme, y encima con esa fría despedida… sé que no le agradó mucho la idea, pero, ¿Qué tenía de malo? ….. La verdad deseaba saber si lo que me dijo Marshall era cierto.

Cuando menos me di cuenta Fionna ya me había llevado a un bosque que se encontraba cercas arrojándome fuertemente contra un árbol.

-¿Para qué me has traído aquí? – pregunte mientras me sobaba la espalda baja.

- Respóndeme algo… - pronuncio mientras apoyaba sus manos contra el tronco, causando que la distancia entre nosotros se acortara-

-¿Qué es lo que deseas saber? – Respondí un poco nervioso.

- ¿Marshall…. Te llena? – cuestiono mientras se acercaba lentamente.

-¿…Que?- respondí, a lo cual ella soltó una risa tierna… pero… ¡¿A qué carajos se refería?!

- Sabes…. Si él no te complementa… me tienes a mi… - Contesto antes de terminar con la distancia que existía para así lograr besarme.

Había entrado en shock… quieres decir, que todo lo que Marshall me dijo era cierto….

-¡¿QUE CHINGADOS HACES?!-

Fionna se separó bruscamente de mí al escuchar esas palabras provenientes de la oscura noche.

-¡Marshall!- gritamos los dos al unísono.

- ¡¿Qué NO SABES RESPETAR PROPIEDAD AJENA?!- pronuncio mientras agitaba de los hombros a Fionna, a lo cual ella solo desvió la mirada mientras sonreía enfermamente.

- Simplemente… cumplí lo que dije… - pronuncio la peli rubia - ¿Qué tiene eso de malo?-

Marshall solamente bajo la mirada mientras la liberaba de su agarre.

Fionna se hiso a un lado y Marshall se acercó flotando a mi lentamente – Sabes… esto jamás funcionara… así que, dejémoslo hasta aquí… ahora eres libre de hacer lo que te plazca – al escuchar eso mis ojos se comenzaron a cristalizar y antes de que lograra reaccionar para defenderme… Marshall se había ido volando lo más rápido que pudo, para así lograr ocultar las lágrimas que comenzaban a brotar de sus bellos ojos carmesí….

-Sabes que es mejor así… ahora podremos estar los dos juntos- pronuncio la rubia mientras me abrazaba de frente…

-¡DESGRACIADA BRUJA!- grite con rabia mientras empujaba a Fionna, haciendo que esta callera al suelo - ¡Eres un maldito monstruo, eso es lo que eres! – continúe demostrando que estaba más que enojado, ¡Estaba eufórico! - ¡¿Cómo te atreviste a lastimarme así?! … ¡¿Sabes qué?! … ¡Con un demonio! ¡YO SOY GUMBALL! – Grite lo más fuerte que pude mientras me quitaba la peluca - ¡¿Y sabes qué más?! – Pronuncie mientras le apuntaba - ¡SE CANCELA LA ESTUPIDA BODA! , ¡Al fin lo dije y lo repito, SE-CAN-CE-LA-! ¡Nunca, pero NUNCA me vuelvas a buscar!- Me di media vuelta para llamar a mi hermoso halcón, a lo cual llego inmediatamente - ¡BRUJA! – grite antes de tomar camino a la casa de Marshall.

No podía dejar las cosas así….

Prov Marshall

¡¿Cómo pudo hacerme eso?! Yo…. Jamás lo creí de él… él me acaba de romper el corazón…

Me sentía tan devastado que llegue e inmediatamente tome una ducha extremadamente larga; no deseaba comer nada, lo único que quería era dormir y que ese dolor se esfumara….

Me acosté e hice lo que nunca hago… me tape de pies a cabeza con el cobertor de la cama para así poder dormir, mas sin embargo el gusto no me duro mucho, ya que alguien al parecer deseaba derribar mi puerta.

-¡Marshall abre, soy Gumball! – se escuchó gritar.

¿Gumball? ¿Qué quiere a estas horas de la madrugada?

Me levante y al abrir la puerta me topé con Asmodeus, el cual respiraba ajetreadamente - ¿No es un poco bajo usar el nombre de tu primo? – pregunte fríamente,

-Por favor escúchame – contesto con una cara de preocupación.

- Creo que tu pequeña acción dijo más que mil palabras – respondí mientras cerraba la puerta, mas sin embargo Asmodeus coloco el pie para mantenerla abierta - Por favor retírate –

- No hasta que me escuches-

-¿Escucharte? ¿Así como tú me escuchaste hace un momento? -

- ¡Escúchame, ella fue la que me beso, yo no siento nada por ella! –

- Sabes… nunca debiste de haberla acompañado….-

- Marshall es enserio, tienes que creerme -

- ¿Y por qué habría de hacerlo? -

- Porque…. Yo jamás te podría mentir…-pronuncio agachando la mirada.

-Te equivocas, Gumball jamás me mentiría, pero tu…-

-¡Yo soy Gumball!- grito.

- ¿…Que? –

No podía creer lo que él me decía; más sin embargo mi cuerpo comenzó a temblar al ver como el joven se quitaba la peluca ante mí, dejando ver así su perfecto cabello; comencé a retroceder al ver como cuando tomaba un caramelo, su tono de piel rosado se hacía presente.

-¿Ahora si me crees? – pronuncio mientras entraba cerrando la puerta tras de sí.

- Yo… yo… ¡Yo tenía razón! Y-y ¡Tu! –

Prov Autor

Ante el gracioso shock de Marshall, Gumball soltó una pequeña risa mientras se acercaba a el – Así es, tenías razón Marshall, y la verdad lo lamento, no te lo dije porque tenía miedo…. Miedo de que me rechazaras…. – pronuncio mientras agachaba la mirada.

-¿Qué te rechazara?- Contesto Marshall mientras sostenía con sus manos las mejillas de Gumball obligándole a verle – Yo jamás haría eso Bubbs, pero, solo respóndeme a una duda, ¿Qué sucederá con Fionna? –

- Me importa un carajo que suceda con esa bruja – respondió con la voz baja.

Ante esas palabras Marshall se hecho a reír en carcajadas – Eres un mal hablado Bubbs-

-¡Agh! ¿Qué? Aprendí del mejor-

-¿Estas insinuando que yo te enseñe? -

-Si te queda el saco póntelo - Contesto con una sonrisa de victoria en el rostro.

Marshall solamente suspiro devolviéndole la sonrisa, mas esta era picara a la vez que traviesa – Si serás un mal hablado Bubbs… - comento mientras le jalaba de las muñecas acercándole más a el – Alguien te debería de enseñar buenos modales – susurro en su oído, provocando así que Gumball se estremeciera un poco.

Marshall Cargo a Gumball por la cadera, llevándolo como si fuese un costal de papas en el hombro.

-¡Hey! ¡Hey! ¡Bájame! ¿A dónde me llevas? ¡Marshall! – gritaba el joven mientras pataleaba. -Eres aún más descortés de lo que pensé, solo por eso mereces un peor castigo – comento el peli azul mientras arrojaba al principillo a la cama.

-¿Cas-Castigo?- tartamudeo el pelo rosa mientras se alejaba un poco chocando contra la pared.

-Así es, ¿Qué paso con esa parte tuya que me quería devorar?- comento Marshall mientras se abalanzaba sobre Gumball, atorando sus piernas con las suyas y aprisionándolo con sus brazos levemente fornidos.

-No sé de qué estás hablando- comento mientras desviaba la mirada tratando de ocultar el rubor en su rostro.

-Claro que lo sabes…. Esa parte tuya que me aprisionaba… debido a esa vergüenza… hoy no tendré piedad contigo – pronuncio mientras una sonrisa atrevida le invadía el rostro.

Gumball comenzó a temblar ante esas palabras a lo cual provocó que Marshall le tomara por las mejillas.

-Je, Pareces un pequeño gato asustado – pronuncio antes de darle un tierno beso, al cual Gumball no opuso resistencia.

Sin embargo las hormonas comenzaban a aumentar, a la vez que la temperatura y la intensidad del asunto. Pronto tanto Marshall como Gumball se dejaron llevar por el intenso y embriagador amor que los dos sentían.

Gumball comenzó a morder un poco el labio del pelo azul mientras este le acercaba aún más a él.

-Ey, Bubbs, dime, ¿Por qué Asmodeus?- pregunto Marshall mientras le quitaba la camisa a su amado.

-¿Eso? Jeje, es muy fácil…- comento mientras le devolvía el favor a Marshall ayudándole también con su camisa de tirantes- Veras, según los antiguos libros que encontré Asmodeus es uno de los tanto nombres para referirse a – comento mientras le bajaba el pants dejando ver sus bóxer donde se notaba el ya despierto miembro del vampiro – el demonio de la lujuria… - comento mientras le miraba de reojo dejando ver una sonrisa dominante.

-¡Ey!- comento Marshall ante tal acción - ¿No crees que vas muy rápido?- menciono al percatarse de las intenciones del más joven.

-Puede ser…. ¿Acaso eso te molesta?... – comento el príncipe antes de comenzar a dar pequeñas y suaves mordida al miembro del vampiro haciendo que se estremeciera.

-No es eso, es solo que…. – apenas si lograba hablar debido a las picarías del más joven – no quiero ser el único que reciba, eso es todo –

Ante esas palabras Bubbs se detuvo y puso su rostro frente al del vampiro dejando ver el color rojizo que predominaba totalmente en este – Te diré una verdad- comento mientras se acercaba al oído de su guardián – Me excita demasiado hacerte este tipo de cosas… tanto que quisiera violarte una y otra vez sin descanso alguno – susurro, mientras comenzaba a morder el cuello del vampiro ocasionando que este lo deleitara con unos leves gemidos.

-P-Pero…- pronuncio Marshall entre gemidos, a lo cual Gumball no dejo que este prosiguiera ya que con sus manos comenzó a jugar con el pene de su pareja.

Marshall se encontraba entre la espada y la pared en esa situación a la cual no le agradaba mucho ser el ukeado, decidiendo así sin decir alguna palabra cambiar bruscamente los roles tomando al más joven de las muñecas colocándolo bruscamente debajo de él.

-¡Au!- exclamo el joven príncipe ante tal brusquedad.

-Gumball… ya no te quiero perder….- comento el peli azul- sé que me dijiste que no pero…. Yo estoy consciente de esto y de lo que podría acontecer después…-

-Marshall- comento el joven ante repentina declaración – siendo así entonces… hagamos de esto nuestro hermoso cuento de hadas- comento el peli rosa antes de darle un tierno beso a su pareja.

Ante tal respuesta Marshall le sonrió tiernamente – Entonces… ¿Hasta que la muerte nos separe?- comento mientras miraba tiernamente al joven príncipe.

-Hasta que la muerte nos separe, mi amado Azrael….- pronuncio Gumball con todo el amor que podía demostrar sellando así sus últimas palabras con un apasionado beso.

Marshall le miró fijamente a los ojos diciendo un ¿Estás seguro de esto? Con la mirada, a lo cual Gumball le sonrió y cerró los ojos, moviendo su cabeza de tal forma que dejara ver así su fino cuello.

Ante tal respuesta Marshall trago bruscamente saliva… esa iba a ser la primera y única vez que entregaría su ser a alguien lo cual le emocionaba la idea.

Se acercó lentamente al cuello de su amante y le mordió de tal forma que los colmillos le perforaran levemente la piel, dejando ver unas pequeñas gotas de sangre que deseaban salir.

-Yo siempre te protegeré Gumball… yo… seré tu guardián…. – pronunció antes de comenzar a lamer la herida de su pareja.

-Y yo…. Siempre te amare Marshall … sin importar las circunstancias seré tu fiel amante, así como tú más íntimo confidente… – a completo el príncipe antes de darle un apasionado beso, sintiendo como el embriagador sabor del vampiro mezclado con su ser le invadían por completo., posteriormente ante esto ambos sintieron como sus corazones habían quedado ligados entre si eternamente… moviéndose juntos a la par y al mismo son… el juramento ya estaba hecho, no había vuelta atrás, quisieran o no debían de terminar el ritual antes de proseguir con el alboroto que traían.

Marshall se sentó en las piernas de Gumball haciendo que este se sentara.

-Sabes lo que hay que hacer antes de proseguir Bubbs… y esto no te garantizo que sea muy placentero…- ante sus palabras Gumball solamente asintió mostrando un rostro decidido.

Marshall acerco su mano a la pequeña herida que había causado al cuello de su amante, tomo aire profundamente y posteriormente enterró dos de sus garras en los orificios, ocasionando que de estos comenzara a brotar sangre y a la vez saliera un pequeño grito de dolor por parte del joven; enseguida hiso exactamente lo mismo solo que en las marcas de su propio cuello, ocasionando el mismo resultado.

Miro al joven que aún se miraba decidió – Hay que ser fuerte Gumball… -

-Siempre, sin importar que Marshall- respondió mientras le sonreía.

Marshall se acercó lentamente a Gumball hasta que quedaron unidos por un tierno abrazo haciendo que las dos heridas se tocaran una con la otra ocasionando así una inmensa sensación de dolor que recorría el ser de los dos seres, dando como resultado que ambos gritasen fuertemente del dolos, a la vez que se aferraban más al abrazo, para así no romper el juramento. El dolor era insoportable, sentían como el tocarse les quemaba de una manera infernal.

Siete eternos minutos duro el sufrir para la pareja, y cuando este llego a su fin se podía ver como al tocarse las heridas se iluminaban de un hermoso resplandor blanco.

Ambos sonreían al versa y Marshall besaba tiernamente la mano de su fuerte pareja, ocasionando un ligero rubor de esta, además de dejar a la vista la prueba de sus sentimientos más que evidente.

-Bueno… ¿En que nos quedamos? ¿O es que acaso el juramento te dejo agotado?- comento el vampiro.

-¿Bromeas? ¡Me dio más energía que nunca!- respondió el joven príncipe.

Marshall sonrió antes de comenzar a invadir la cavidad de su pareja, pidiendo a gritos que le ahogara de su ser.

Gumball comenzó a sentir como las manos traviesas de su pareja trataban sin éxito de desabrochar su pantalón, por lo que decidió ayudarle dejando que el joven vampiro le quitase el pantalón dejando ver su ajustado bóxer color carmesí.

Marshall comenzó a lamer la herida de Gumball, mas sin embargo provoco unos ligeros gritos de dolor por parte del joven, ocasionando que su herida comenzara a arder – Lo siento Bubbs… creo que los sellos aun duelen, lamento no haberme percatado antes-

-Esta bien, solo no nos metamos con los cuellos- comento con una sonrisa.

-Sabes Bubbs, es un poco raro… sentir lo que tu sientes…. Aunque veré el lado positivo, así sabré si hago un buen trabajo con tu cuerpo – comento con una sonrisa traviesa.

-¡¿Eh?!- exclamo el peli rosado.

Marshall bajo y se deshizo del bóxer de su pareja, para enseguida dar pequeñas lambidas al miembro del más joven, sintiendo como su miembro también recibía ese acto, debido al juramento; por lo cual empezó a succionarlo como si se tratase de un delicioso helado que se derretía en pleno verano.

Ante las acciones del mayor Gumball comenzó a soltar pequeños gemidos separando un poco a Marshall de él.

-¿Pasa algo Bubbs?-

Ante esta pregunta no hubo respuesta ya que Gumball empujo al joven vampiro haciendo que este se sentara en la cama. Le quito su bóxer color negro arrojándolos al piso y prosiguió a lamer el miembro de su acompañante, ocasionando que se estremeciera ante tal acción. Ante esto Gumball se percató a lo que se refería Marshall, lo que él le estaba haciendo a su singular vampiro él también podía sentirlo, por lo que se dejó llevar ante ese sentir y comenzó a introducirlo completamente en su boca.

Una extrema excitación se hiso presente trayendo como consecuencia que casi se viniera Marshall en la boca de s amado Gumball de no ser porque este le separo jadeante - Sé que no se debería pero… - comento el peli azul, dándole a entender a Gumball con lo que su amante fantaseaba.

-Hay que hacerlo-pronuncio antes de darle un tierno beso en los labios.

Marshall acostó delicadamente a Gumball y comenzó a subir la intensidad del beso, al mismo tiempo que introducía uno de sus dedos por la retaguardia de su amante, haciendo que este gimiera de dolor, y cuando dejo de sentirlo paso a meter el segundo.

-¡A! Marshall… duele..- pronuncio el joven mientras era callado por el vampiro con un tierno beso, al tiempo que coloco un tercer dedo - ¡AGH! ¡Marshall me duele con un demonio! – logro pronunciar mientras le daba un ligero golpe en el pecho y comenzaba a moverse tratando de esquivar el dolor, cuyo acto no funcionaba.

-¡¿Crees que no lo sé?! ¡Puedo sentir lo mismo que tú!, y el que te retuerzas así no ayuda mucho Bubbs…- Comento mientras que con su otra mano se aferraba al hombro del joven para así tratar de que no se moviera demasiado mientras aumentaba un poco la velocidad.

-Yo- yo,, lo siento pero… ¡AGH!-

Ante el bello rostro de Gumball Marshall decidió complacerle de otra manera sacando sus dedos e introduciendo su miembro de a poco.

-¡Ma-Marshall!- Dijo sorprendido, mientras un sentir de placer y dolor le invadían a la vez, por lo que inconscientemente empezó a mover sus caderas ocasionando que el dolor disminuyera un poco y el placer aumentara considerablemente.

Gumball se aferraba fuertemente a la espalda del peli negro.

Ante esta acción Marshall decidió aumentar el ritmo hasta que sintió como algo dentro se rompía, - ¡AHH!- se escuchó al unísono, y aun sabiendo que ese algo era su virginidad decidió envestirle aún más fuerte. -¡Agh! ¡Marshall!- grito entre gemidos el joven príncipe mientras ambos llegaban a la cumbre del orgasmo dando fin así a su carnal acto.

Ambos cayeron a la cama, y con un tierno beso se acurrucaron para poder dormir tranquilamente juntos o al menos…. Eso creían.

En alguna parte del bosque negro….

-¡TU QUE HACES AQUI!- grito con su irritante voz la Reyna Helada, mientras apuntaba a la luz que se le ponía bruscamente por enfrente haciendo que esta se saliera de sus casillas.

-¡YO FUI CITADA A ESTE LUGAR! Y tú no me agradas para nada, pero dime ¿Para qué me citaste?- Contesto la luz dando a conocer su verdadera forma.

-¡YO TAMBIEN FUI CITADA A ESTE LUGAR REINA FLAMA! Dime tu ¡¿Qué ES LO QUE QUIERES CON MIGO?!-

-¡YA DEJEN DE DISCUTIR, YO LAS CITE AQUI!-

-¡¿FIONNA?!- se escuchó al unísono por parte de ambas Reinas.

-¿Para qué nos citaste niña estúpida?- pregunto la Reyna Helada.

-¿Para qué más las buscaría? Deseo venganza…. Para eso las cite aquí- respondió la rubia.

-¿Y cómo piensas convencernos para ayudarte en un estúpido acto?- cuestiono la Reyna Flama.

-Porque a ambas les daré su venganza; a la Reyna Helada con el Príncipe Gumball y a ti Reyna Flama con tu propio linaje o debería decir…. ¿Con el linaje más fuerte de tu especie?- pronuncio Fionna mientras que de unos arbustos sacaba a Ciel quien se encontraba inconsciente amarrado de pies a cabeza con sogas mágicas; arrojándolo enfrente de la Reyna Flama – Él es un pequeño adelanto…. Deberías de ver lo que he descubierto conforme a él y… tu propio hijo… - pronunció macabramente la rubia.

-Creo que acabas de despertar nuestro interés niña – pronuncio la Reyna Flama mientras sostenía la cabeza de su "nuevo juguete".

-Dinos niña ¿Cuál es el plan?- comento la de voz chillona.

Al notar que poseía el interés de ambos elementos sonrió maniáticamente a la vez que comenzaba a reír a carcajadas como psicópata.

Lamento mucho haber tardado tanto en actualizar n/n)U tratare de hacerlo cada tres máximo cinco días n/u/n a y gracias por leer! :"D

ATTE EXYXE1220