Concepto e idea original de Mr. Dusk


5/4, lunes — Mañana

Lincoln se despertó con un leve latido en la cabeza y se agarró la frente con suavidad y masajeó suavemente la sien. Los eventos de la noche anterior aún estaban frescos en su mente: el mundo espejo, esas extrañas criaturas, su reflejo, la carta, todo

"¿Qué diablos pasó anoche? ¿Todo eso fue real o no? ¿Me estoy volviendo loco?".

Estas preguntas tendrían que esperar hasta más tarde ya que el reloj analógico en la habitación del chico indico la hora, las siete de la mañana, era hora para levantarse e ir a desayunar. Lincoln se vistió rápidamente y salió de su habitación, encontrando que el pasillo era el caos encarnado del día a día. Por ejemplo, las gemelas Lola y Lana tenían su discusiones y peleas diarias mientras los estruendos causados por el ruido de sesiones matutinas de rock 'n roll de Luna, así como la maquinaria pesada competían por dominar la contaminación acústica por parte de Lisa.

—Buenos días Lincoln.

Lincoln se estremeció cuando de repente escuchó a Lucy, quien de alguna manera se había puesto detrás de él.

—Oh, hola Lucy.

Dio un pequeño salto del susto ante la aparición de su hermana. No pudo decir nada dentro de su pequeño estado de shock, así que Lucy tuvo que hablar nuevamente.

—¿Dormiste bien?

El adolescente de pelo blanco se quedo en silencio, sin querer responder a la pregunta de su hermana. Aun si no pudo haberse visto al espejo para observar como estaba su rostro, las migrañas y el ardor de sus ojos podían ser un indicativo de que no veía muy despierto.

—Lincoln, si es sobre lo que sucedió anoche...

—Mira Lucy. Prefiero no quiero hablar de lo que ocurrió en ese lugar, aun trato de asimilar si de verdad paso o si solo fue mi mente jugando conmigo. Solo... mejor vayamos abajo, hablaremos sobre esto mas tarde.

La voz de Lincoln sonaba cansada e irritada. Lucy no dijo nada, dejando el tema de lado dirigiéndose a las escaleras para bajar.

Antes de que el propio albino fuera abajo, se dirigió a cada habitación. Primero fue a la que ocupan las menores de la familia; Lisa y Lily.

—Hey, Lily. ¿Lista para tener un buen día?

—¿Necesitas que te lleve a la universidad, Lisa?

Lisa no era una estudiante universitaria sino que trabajaba de profesora. Bien podría no tener ninguna ocupación de ir a clases debido a las vacaciones, su posición como profesora podría requerir de varias cosas que la institución de la que trabajaba la necesitara en cualquier momento, eso era lo que Lincoln necesitaba asegurarse de que su hermana no tuviera ese pendiente.

Y dicha hermana estaba en su mesa de trabajo, operando una especie de láser gigante para... cualquier investigación científica que el albino no entendía.

Ella negó con la cabeza sin darse la vuelta.

—Negativo. Mis conferencias están terminadas por el semestre, y todo lo que queda es calificar los proyectos finales y los exámenes si mis alumnos alguna vez los terminan. Por ahora, me estoy ocupando de desglosar elementos densos.

—Vale... entiendo. Supongo que es todo. Espero que bajen pronto a desayunar.

Lincoln salió de la habitación y se dirigió por el pasillo, al ver a una Lana molesta golpeando con su pie con impaciencia frente a la puerta del baño, se giró hacia el sonido de la música.

Tuvo que gritar para que su hermana rockera lo escuchara.

—¡Buena tonada, Luna!

—¡Gracias bro!— dijo Luna mientras terminaba—. Oye, ya que estas aquí. No te importa si Luan y yo nos llevamos a Vanzilla esta noche, ¿verdad?

Lincoln se sintió curioso por la repentina pregunta, así que respondió.

—Supongo que no, no lo usaré esta noche. ¿Adónde van ustedes dos?

Luan sonrió, en ese momento estaba escribiendo en algunas tarjetas didácticas. Eso dejo confundido al peliblanco.

—¿A que viene esa risa?

—Bueno, bro ¡Es porque ambas tenemos un show que dar! —revelo la rockera.

—¡Oh, eso es genial! ¿Dónde va ser?

—En un nuevo lugar que abrió en enero, una especie de cafetería club llamado 'Café After Dusk'. Solo abren por las noches.

—Si no fuera así, de lo contrario tendrían que llamarse "Café Before Dusk", porque es antes de la noche JAJAJA ¿Entiendes?

Tanto Lincoln como Luna suspiraban de mala gana al escuchar el primer mal chiste de Luan del día.

—De todos modos, estaremos fuera la mitad de la noche. Mamá y Papá ya dijeron que estaba bien que estuviéramos ahí.

—Claro, entonces, ¿algo más que deba saber?

—Nah, eso es todo.

Después de esa pequeña platica, Lincoln volvió a su camino por el pasillo de la casa. Se detuvo cuando escucho una reconocible voz detrás suya que se encontraba al otro lado.

—¡Aviso!

El chico Loud se agachó a tiempo cuando una pelota de béisbol voló sobre su cabeza y golpeó una pared, dejando una pequeña abolladura donde chocó.

No hace falta decir quien fue quien lanzo la pelota que casi decapitó la cabeza del albino.

—¡Lynn, ¿qué te pasa?!

Lynn corrió hacia su hermano, siendo solo una cabeza más bajo que él, restándole importancia que pudo haberlo lastimado.

—¡Lo siento, Lincoln! La temporada de béisbol acaba de comenzar y necesito estar en mi mejor forma para recuperar nivel.

Lincoln dejó escapar un suspiro, sabiendo bien que no podía razonar con el entusiasmo de su hermana mientras los deportes fueran su prioridad en este momento. Caminó hacia la pared donde fue lanzada la pelota y recogió la bola blanca entre la abolladura.

—Como sea, pero por favor no intentes arrancarme la cabeza para lo próxima, ¿vale?—le dijo Lincoln mientras le entrega la pelota. —Y también, ten cuidado con tu mano, ya sabes que no estas-

—Si, si, ya entendí, tener cuidado y esas cosas. ¡Necesito seguir entrenando!

Con eso, Lynn tiró la pelota escaleras abajo y la persiguió. Siguiendo con su propia rutina mañanera.

El albino solo pudo negar levemente con la cabeza mientras lo acontecido. A veces algunas cosas no cambian en otras personas, no importa cuántos años hayan pasado.

"Si tan solo hubiera hubiera sido lo mismo conmigo... no, no quiero volver a eso, le prometí a mi otro yo que cambiaría y sería una mejor versión de mí mismo. Simplemente no tengo idea de que hacer..."

Queriendo dejar esos pensamiento de lado, bajó de las escaleras para empezar a desayunar con el resto de su familia.

El resto de esa mañana trascurrió sin incidente alguno, para su sorpresa.


4/4, lunes — Mediodía

Lincoln no tenía nada que hacer.

Y eso le agobiaba.

Estos ya eran sentimientos bastante comunes desde unos meses desde que ocurrió ese suceso. Seguir el día al día sin muchas ganas o con un propósito; el tono de voz mas grave y desganado; su lado mas critico o amargo deja salir mas a la luz; sus pasatiempos ahora más una distracción para desviar sus problemas que una pasión. Incluso a veces tiene que fingir un lado positivo para despejar la preocupaciones de otro, pero incluso así varios pueden notar esa mascara. Solo eran pocas las cosas que le alegraban como era antes.

Era una especie de muerto en vida, en resumidas cuentas.

Pero era peor ahora siendo muy consciente de su estado y teniendo un objetivo real después de mucho tiempo pero solo consiguiendo un bloqueo mental al no tener una iniciativa.

Lo único que podía hacer ahora era estar acostado boca arriba observando la pared del techo con la mirada cansada.

Cada minuto que pasaba, la mente de Lincoln estaba dando vueltas debido al cansancio de ver un mismo lugar por mucho tiempo. En un momento dado, casi sintió pasar toda su vida ante sus ojos donde los recuerdos más importantes vinieron de un tiempo donde tenía once años, esa época donde era alguien diferente, pero nada de eso le importaba por el momento. Lo importante era que por ese tiempo había habito suyo bastante común, de un origen nada claro, pero siempre servía como una distracción o forma de sentirse seguro de si mismo ante las situaciones alocadas que vivía por ese entonces.

Logró controlar este pequeño momento de lucidez para regresar a la realidad. Se tomo un pequeño momento para aclarar sus ojos mientras recordaba un poco lo que paso en esa especie de sueño o una experiencia al límite, Lincoln no sabía cómo definirlo realmente.

Y entonces, se le ocurrió una idea.

De repente, se levantó de golpe de su cama y dirigió su mirada a la pared frontal. Y así, comenzó a hablar:

—Hola... no nos hemos visto en mucho tiempo, ¿no es así? Han pasado... muchas cosas, unas amargas y otras bastante locas incluso para mí. Quiero hablar de esto último. En contexto, todo empezó en una noche donde Lucy me mostraba cartas que supuestamente revelaría mi futuro, pero luego ¡BAM! un dolor de cabeza y un extraño sueño sobre una habitación azul y un viejo narizón se agregarían a la mezcla de estos extraños acontecimientos. Pero todo eso no acaba ahí, la mañana siguiente terminé por saber sobre un ritual donde encontrarías a tu "otro yo" frente a un espejo. Fui completamente escéptico con eso, bien podría soportar mucha de las rarezas sobrenaturales que hace Lucy pero esto completamente otro nivel que no quería creer. Así que, por mera curiosidad, en la noche fui al baño y use el espejo para hacer dicho ritual, al principio era como si nada sucediese como lo había pensado pero algo me había agarrado y mordió la mano, el cual extrañamente no me dejo una marca. Mi grito llamo la atención de casi todos en la casa, obviamente nadie me creyó sobre lo que paso excepto Lucy. Lo más importante es lo que sucedió después...

Lincoln se tomó una pausa para tomar un respiro y aclararse la garganta, no solo por el hecho de que habló bastante sino porque lo que diría después se le hacía bastante difícil expresar. Cuando se recompuso volvió a monologar.

—Ok, lo que se viene a continuación es bastante pesado. Aun quisiera creer que todo lo que sucedió ahí no paso pero... lo hizo. De todas formas, algo dentro del espejo nos absorbió a mi y a Lucy y nos llevo a una especie de mundo paralelo, era casi igual a la casa pero el ambiente era bastante oscuro y el lugar pareciera como si fuese una casa abandonada de un videojuego de horror. Bien pudimos haber vuelto por el mismo espejo del baño del que llegamos pero nos dimos cuenta que estaba roto. Punto aparte, al parecer el espejo del baño de nuestra casa también está roto, y tengo que pagar por uno nuevo de mi mesada porque me acusaron de romperlo pero eso es un problema menos importante, es como si por alguna razón lo que hacemos ahí influye en el mundo real, pero no estoy muy seguro de eso. Pero volviendo a la historia, yo y Lucy no tardamos en hallar una solución en buscar en los otros espejos de esa versión de la casa. Viajamos por los conductos de ventilación hasta mi habitación, en medio de camino vimos una criaturas que parecían como fuesen tintas vivientes con máscaras... no lo voy a negar, realmente daban miedo. Cuando pensábamos que toda nuestra incursión en ese lugar había acabado, el frente a nosotros...

El albino volvió a tomarse un descanso, apartó la mirada y se mordió el labio. Si había algo que era más difícil de hablar sobre lo que ocurrió ayer, fue precisamente con ese encuentro. Pero tratando de convencerse de que era mejor dejarlo salir de su pecho, volvió a hablar.

—Mi otro yo, mi reflejo. En apariencia no podría ser aterrador a simple vista, aparte de esos penetrantes ojos amarillos; pero cuando te encuentres a una copia de ti mismo que refleja lo peor de ti... especialmente lo que representa es tu mayor miedo, es cuando las cosas cambian. Ese reflejo dijo... verdades incomodas, las cuales Lucy tuvo la desgracia de escuchar para mi mala suerte, no tuve mas opción aceptar esas verdades... mis imperfecciones... lo peor de mi, para "derrotarlo", si tuviera que decirlo de otra forma... a veces me pregunto que hubiera pasado si no hubiese hecho eso, ¿aun seguiría aquí? No lo se, lo único que termine por saber fue que me terminé por tener un objetivo en mejorarme a mi mismo, pero incluso siendo consciente de eso, no tengo idea de que hacer sin arruinarlo nuevamente y volver a este punto de partida. Yo...

Lincoln retrocedió hasta llegar al borde de su cama y sentarse mientras tenía la mirada perdida.

—¿Por qué estoy haciendo esto? ¿Qué gano con hablarle a una pared?

Más que ganar algo, a Lincoln le parecía que solo estaba perdiendo su cordura y sanidad mental en depender de un habito infantil para aliviar el estrés.

Miró hacia el espejo, el mismo que los envió devuelta a casa mientras estaban en ese extraño mundo... y que el posiblemente podría enviarlos otra vez a dicho mundo.

Por mas que no pudiera admitirlo en voz alta, los sucesos que ocurrieron ayer en ese lugar era lo mas interesante que le ha ocurrido en meses, incluso se atrevería a decir que en años.

Estaba interesado en volver.

Levantándose de su cama, Lincoln se acercó paso por paso al espejo El albino lo sintió como un camino largo y silencioso hacia un lugar desconocido, podía incluso escuchar los latidos de su corazón bombeando rápida y fuertemente cuando mas cerca del espejo estuviese. Cuando llego el momento donde ya estaba frente a frente con el espejo, acerco su brazo para hacer que tocara con sus dedos el espejo y...

No paso nada. No lo atravesó.

Confundido Lincoln, intento traspasar el espejo otra vez con ambos manos, pero seguía sintiendo el frió contacto del vidrio que lo separaba.

"¿Eh? No entiendo, ¿por qué no puedo atraversarlo?"

—Yo que tu debería pensarlo dos veces antes de entrar.

Esa fue la voz de Lucy, quien se encontraba dentro de su habitación, sin que él lo notase y observando todo lo que estaba haciendo.

Su reacción exagerada ante su repentina presencia no fue como otras veces. Este fue más bien una reacción un poco más calmada pero muy pasmado ante la aparición de la gótica.

—L-Lucy, ¿cu-cuando llegaste aquí?

Lucy, con la misma mirada en blanco de siempre, respondió:

—Suspiro. No lo se Lincoln, ¿cuanto tiempo llevas hablándole a una pared? —tomó el incomodo silencio de hermano para continuar de hablar—. No pensé que querías volver a ese lugar después de lo que pasó la noche anterior.

—Es... un asunto complicado, e incluso si pudiera no logro entrar. No entiendo el porque.

Lucy se quedo en silenció y enfoco su mirada al espejo de forma pensativa. Tuvo que pasar mas un minuto antes de que volviera hablar.

—Dime Lincoln, ¿por qué crees que logramos regresar a casa?

El albino alzó la ceja ante la pregunta, no entendiendo a que quería llegar.

—¿No es obvio? Simplemente entramos por uno de los espejos de la casa.

—Si, pero no parece ser tan sencillo como parece. Siempre teníamos en mente la intención de escapar de ahí y regresar a casa

—Sigo sin entender cual es tu punto.

—¿Qué pasaría si tiene un efecto contrario cuando estamos aquí? ¿Debe estar arraigado al fuerte deseo de entrar a ese mundo para que podamos pasar por los espejos?

Esto dejo incredulo al peliblanco, no sabiendo si darle sentido o no a lo que estaba diciendo hasta recordó un detalle del cual Lincoln recordó y podría eso refutar la teoría de Lucy.

—Pero espera, si fuese por ese motivo, ¿cómo es que entramos ahí en primer lugar? Apenas en ese momento creí que había algo extraño con el espejo mas no todo una versión diferente de aquí —contra-argumentó Lincoln al punto de la pelinegra.

—Interesante cuestión. Pero recuerda que fue alguien dentro de ese mundo los que nos hizo entrar a ese lugar en contra nuestra voluntad. Entonces puedo suponer que es una excepción a la regla si es alguien del otro lado quien nos lleva.

Lincoln se quedo estupefacto ante la increíble deducción de su hermana, viendo que eso destrozaba por completo su argumento.

—Eso... tiene sentido.

—Volviendo al punto. Es la falta de deseo la razón de porque no puedes atravesar el espejo para entrar a ese mundo. Puedo sentir que tienes muchas dudas, ¿estas seguro de querer ir, Lincoln?

Lincoln se quedo en blanco con la pregunta, mas aun cuando es otra persona y no el mismo quien lo hace.

"¿Realmente estoy dispuesto a entrar en ese lugar por curiosidad, sin importar que tan peligroso pueda ser si me llegara a encontrar con un ser parecido a ese otro yo? Algo me dice que debo hacerlo, la curiosidad de que puede haber mas allá aun siendo lo desconocido. Hay de lo que debería ser y tengo la razón de estar ahí para investigarlo."

—Si, quiero hacerlo.

—Entonces no dudes. Ten el deseo de entrar ahí y no muestres vacilación.

Lincoln asintió y cerro brevemente los ojos para hacer un pequeño ejercicio de respiración para después volver a dirigir su mirada al espejo que ahora le era un reto atravesar.

En su mente, se repetía constantemente las mismas palabras como un motivante de determinación, esperando que en efecto funcione.

Quiero entrar, quiero entrar, quiero entrar, quiero entrar...

Y una ultima vez, levanto su mano para acercar sus dedos al vidrio del espejo con la expectativa de que esta vez lo iba a lograr

Antes de darse cuenta, logro su cometido: Lincoln por fin pudo atravesar el espejo, sus dedos absorbieron el vidrio sintiéndose como si tuviese tocando liquido.

—Lo... ¡lo logre! —no pudo evitar esbozar una sonrisa de victoria ante lo que hizo.

Lucy también se mostró sonriente ante lo que hizo su hermano.

—Ya era hora. Ya nos vamos.

Lo que dijo Lucy sacó a Lincoln de su pequeño momento, cambiando su expresión a una de shcok. No se esperaba en lo absoluto que su hermana también tuviese la intención de ir a ese mundo.

— Un momento, ¿tu también vas a ir? — la sorpresa se hizo mas que evidente en la voz del peliblanco.

—¿Por qué crees que vine aquí?

—No lo se. Pensé que estabas solo de visita.

—Suspiro. A veces olvido lo ingenuo que sueles ser, Lincoln.

Eso le gano un gruñido del albino, quien luego hablo nuevamente.

—Como sea. Aun así no deberías ir. Quien sabe que puede haber allí que pueda resultar peligroso para ti —Lincoln aun podía mantener cierta preocupación como hermano mayor que una de sus hermanas salga lastimada.

—Lincoln, eres el menos indicado para decir eso siendo que quieres ir solo.

Lincoln solo bufó molesto ante la replica, pero no tuvo mas opción que aceptar que Lucy la acompañe para evitarse molestias e insistencias mas tarde.

—Ok, ok, puedes venir. Pero solo va ser una pequeña recorrido, si algo se sale fuera de control, nos regresamos.

—Acepto los términos.

Y así, los dos hermanos Loud empezaron a cruzar el espejo juntos lado a lado, con ellos esperándoles otro mundo el cual investigar.


Ambos llegaron al otro lado, mas especifico; a la versión de la habitación de Lincoln del mundo espejo.

La habitación estaba igual como lo vieron la última vez, incluso con los escritos en las paredes (que Lincoln hizo un intento insano por ignorarlos a toda costa.). Los dos hermanos se quedaron parados intentando idear un plan para investigar un poco mas sobre este mundo.

—Entonces... ¿dónde comenzamos primero?—habló Lincoln.

—Recomiendo el ático —sugirió Lucy, ignorando el temblor del peliblanco ante el lugar que ella eligió como opción. —Es el lugar mas cercano a donde podemos ir en lo que es esta versión de nuestra casa.

—Eh... ¿Estas segura? Bien podríamos ir a las otras habitaciones en vez de ir un lugar tan oscuro como... el ático —Lincoln no tenía muy buenas experiencias con el ático, no estaba muy a gusto con ir a una versión mas terrorífica de esta.

—No. No sé si recuerdas, pero cuando vinimos la última vez encontramos a una de las criaturas que abundan en este lugar en mi habitación.

—¿El que estaba haciendo como una sesión de culturismo frente al espejo? —Lincoln hizo una mueca de asco al revivir en su mente ese extraño momento—. Estaba bien con no recordar eso, gracias.

—El punto es —enfatizo Lucy, volviendo a la conversación—. Tenemos que evitar riesgos, por si es necesario.

—Si, tienes razón. No sabemos si puede haber más en las otras habitaciones—Lincoln se resignó al saber eso. —Supongo que será el ático esta vez.

—Muy bien, vamos.

Lincoln, con Lucy estando cerca de él, caminó hacia la puerta del dormitorio y giró la perilla. Cuando abrió la puerta, pero tuvieron la mala fortuna de que que una de esas criaturas con mascara en forma de masa negra que habían visto ayer, el cual se arrastraban y hacia ruidos de gorgoteo.

No tuvieron tiempo para moverse o cerrar la puerta cuando criatura los notó casi de inmediato. La máscara que sostenía cambió de expresión de una mirada en blanco a una sonrisa torcida, y cargó directamente contra los dos.

Como no pudieron reaccionar en el momento preciso se terminaron quedaron quietos, congelados por el miedo, no teniendo tiempo para escapar e ir a cualquier otro lado. Los dos hermanos pensaron que todo ya había acabado para ellos a manos de esta criatura.

Pero, desde el punto de vista de Lincoln, se sintió como si todo a su alrededor y el tiempo mismo se se detuviera, incluso su propio cuerpo pero con la consciencia intacta. Para cualquier otra persona, habría

Para Lincoln, ese no era el caso.

No, el sintió como si algo estuviera despertando dentro de él. No solo en su cabeza, sino dentro de su propio cuerpo, o incluso mucho más profundo que su propio ser. Algo lo estaba iluminando.

Fue en ese momento exacto que sintió una oleada de dolor recorrer cada parte de su cuerpo, un dolor que era similar al que sintió hace dos noches cuando Lucy le leyó esas cartas. A la vez que también sintió como sus ojos estaban brillando en color amarillo.

Entre sus dolores, esa voz tranquila le llamo:

"Veo que estas en problemas, chico."

La voz era bastante alegre, pero también muy reconocible. Entonces Lincoln se dio cuenta que era el mismo que habían escuchado de esa carta que se había formado cuando terminó de hablar con su reflejo.

"¡Pues no te preocupes! Estoy aquí para ayudarte a despertar ese poder que nace de ti. Pero primero debemos forjar un contrato."

El dolor de cabeza disminuyo cada vez que la voz estaba hablando. El albino pudo formular palabras para cuestionar lo que decía.

"¿Un contrato?"

"Si, nada es gratis en esta vida. Tu debes sacrificar algo para obtener algo. Así funciona las cosas, chico. Este es un momento crucial en tu vida, ¿qué dices?"

Se quedó pensativo ante la negociación de esta voz. Tenia dudas e incertidumbre que se supone que debía sacrificar, pero no tenía tiempo de pensar dado lo que estaba pasando ahora en esta situación de morir o vivir.

"Acepto"

"¡El trato se ha cerrado! Ahora es el momento de demostrarle a este mundo que eres la persona mas libre! Así ya debes saber la frase: Tu eres yo..."

"Y yo soy tu"

"¡No hay vuelta atrás! ¡Es el momento de patear traseros, tan solo di la palabra clave!"

El tiempo pareció haber vuelto a la normalidad después de eso. Pero el enfoque del albino no estaba centrado en la criatura que estaba acercándose más y más a ellos.

—Lincoln...? — Lucy miró a su lado, con miedo y confusión, al ver su hermano quieto pero sin ninguna expresión o signo de miedo. No entiendo porque su hermano no parecía reaccionar ante lo que les iba ocurrir, mucho menos cuando vio que Lincoln estaba levantando su mano derecha para acercarla a su cara.

Con Lincoln, al hacer eso, unas llamas azules emergieron y cubrían por completo su rostro. Las llamas no lo estaban quemando, se sentía más bien como si esas llamas se estuvieran materializando en una mascara que traía puesta todo este tiempo.

Una máscara que Lincoln debía quitarse en este momento.

Una palabra brillo en su mente. Era familiar, y por instinto movió sus labios lentamente para expresarla.

—Per...

La mano de Lincoln absorbió el fuego azul hasta quedar nada. Al terminado este proceso, extendió su mano hacia el frente y de repente Una carta brillante adornada con una máscara blanca y negra con el numero 0 apareció entre ellas; la carta del Tonto.

—so...

Lucy se asombró al ver eso, ignorando momentáneamente que la criatura viscosa estaba más cerca de ellos.

—¿Lincoln?

Lincoln la ignoró, a su vez se concentraba en la carta que tenía en su mano. Todo este tiempo, su cuerpo estaba actuando en piloto automático, ninguna acción era completamente consciente. Pero sabía muy dentro de él que debía hacer a continuación con esa carta.

Sonrió al momento.

—na!

Cerro su mano en un puño e hizo añicos la carta, provocando que una gran ráfaga de viento saliera disparada de él y empujara tanto a la criatura que estaba por atacarlos como a Lucy unos metros hacia atrás.

Las llamas volvieron a resurgir y se elevaron sobre él, comenzando a tomar la forma de un individuo que era un poco más grande y más alto que Lincoln. Era un conejo antropomórfico bípedo de color blanco que cargaba sobre su hombro un hatillo.

—Desde el mar de tu alma vengo, soy Br'er Rabbit; el conejo tramposo.

Después de la presentación. Una sonrisa se formó en el conejo, una emoción extrañamente compartida con Lincoln, mientras miraba fijamente a la criatura con mascara antes de correr a una impresionante rapidez en frente de el y conectarlo un fuerte puñetazo en la máscara. La criatura dejó escapar un chillido cuando se rompió, causando que la se dispersara en la nada y desapareciera para siempre.

Por su parte, Lincoln después de que se repartió el golpe y Br'er se desvaneciera y su carta volviera a su mano, su expresión emocionada de hace unos instantes cambio a una de estupefacción de forma repentina. Sus ojos se centraron en la carta que poco después ya no se encontraba en su mano, intentado procesar lo que acaba de suceder.

—¿Q-qué fue eso?

Lucy preguntó, con la voz quebrada por la emoción, sacando a Lincoln de su trance.

—Lincoln, ¿Qué fue lo que hiciste? ¿Cómo lo lograste? Oí que dijiste 'Persona'.

El albino sacudió la cabeza y se encogió de hombros, sin tener idea de cómo responder.

—¡No lo sé! ¡Todo esto también es nuevo para mí!

—Espíritu.

—¿Eh?

Lincoln vio que la boca de Lucy se había convertido en una sonrisa espeluznante, con una cantidad de emoción poco natural, al menos para los estándares de lo que trasmite la menor.

—¡Lincoln, te conectaste con un espíritu!

—No, no creo que eso sea-

Lucy agarró la mano con la que Lincoln sostenía su tarjeta hace un momento.

—¡Hazlo de nuevo! ¿Cómo funciona?— ella estaba tirando de su brazo para que el peliblanco hiciera el truco.

—¡Lucy, detente! —gritó él, haciendo que ella lo soltara.— Mira, lo primero es lo primero, tenemos que investigar mas sobre este lugar, no quiero que llamemos la atención de esas cosas de nuevo.

—¡Pero Lin-!

—Hablaremos de eso cuando volvamos a casa, ¿de acuerdo?

Su sonrisa se desvaneció casi tan rápido (si no más rápido) de lo que apareció. Lucy le dio una mirada apenada.

—Lo siento, me emocioné demasiado.

—Está bien... vayamos al ático.

Ella asintió con la cabeza y los dos se dirigieron al centro del pasillo donde estaba la entrada al ático. Con un tirón de una cuerda, la entrada se abrió y descendió una escalera desvencijada. Los dos treparon con cuidado, escuchando los riachuelos y las grietas provenientes de cada escalón hasta que llegaron a la cima.

El ático estaba oscuro y silencioso. Espeluznante, frío, sin nadie más que ellos. No era de extrañar que a Lucy le encantara estar aquí para escribir. Lincoln se cruzó de brazos para mantenerse caliente mientras Lucy no parecía demasiado molesta por el ambiente frío que emanaba el lugar.

—¿Ves algo que llame la atención? —preguntó Lincoln, temblando un poco.

—Ni una sola alma.

—Sería más fácil con las luces encendidas...

—La luz de la luna fue suficiente para mí.

Por extraño que parezca, esta versión de su ático no parecía tener la misma ventana solitaria que tenía el de ellos. Estaba completamente separado del exterior, si es que había un exterior en este lugar.

En ese momento, una pequeña bombilla se encendió sin que ni Lincoln ni Lucy tocaran nada. En el resplandor de la tenue luz había una silueta oscura, de un negro puro en el suelo antes de levantar lentamente la cabeza. Lincoln y Lucy se estremecieron cuando captaron los primeros indicios de piel blanca.

—¡Es otra de esas cosas!— exclamó Lincoln.

—No. Este es diferente. ¿Acaso es...?

La figura se acercó lentamente, la luz titilaba con cada paso antes de estar a solo un salto de distancia de ellos. Su cabeza se movió hacia arriba, haciendo que Lucy saltara de la impresión cuando vio quien era.

Ella, o más bien, su reflejo. El mismo tipo del otro Lincoln que vieron ayer.

La contraparte de la pelinegra enfocó sus ojos ocultos directamente en ella.

Criatura repugnante, ¿Por qué te entrometes en mi lugar oscuro?— siseó, sonando tanto como Lucy, pero de forma distorsionada. El reflejo hizo un fuerte énfasis en "mi" en su frase.

Lucy se quedó sin palabras cuando se acercó poco a poco.

Lincoln se paró frente a su hermana, protegiéndola de su contraparte oscura mientras los miraba.

—Lucy, mantén la calma— Lincoln trató de tranquilizarla cuando su reflejo inclinó la cabeza hacia un lado antes de hablar de nuevo.

¿Mantener la calma?— habló nuevamente el reflejo.

Las luces parpadeando con sus palabras. Entonces, de repente, el reflejo de Lucy estaba justo frente a él, haciendo que ambos saltaran de la sorpresa. Lucy cayó al piso del ático mientras Lincoln se quedó quieto, petrificado por esta versión de su hermana. Luego la otra Lucy empezó a darles una profunda mirada de odio.

¿Cómo quieres que mantenga la calma si veo ante mis propios ojos a seres tan repugnantes y mentirosos como ustedes invadiendo mi zona?

—¿Q-qué?— preguntó, un escalofrío le recorrió la espalda al sentir el penetrante odio en los brillantes ojos amarillos del reflejo.

—¡No le hagas nada!— Lucy gritó, empujando a su doble hacia atrás y tomando su lugar al lado de Lincoln.

Su reflejo la miró fijamente, extrañamente mientras su cabeza se inclinaba de un lado a otro, de forma poco natural.

—¿Por qué lo defiendes?

—¡No necesito tener una razón para defenderlo, seas lo que seas, espíritu, demonio, solo deja a mi hermano en paz! Lucy gritó, su monótono rompiéndose de nuevo.

Su reflejo dejó escapar una risa suave, pero a la vez aterradora por la distorsión de su voz, dejando helados a los dos hermanos.

No soy ninguna de esas cosas, yo soy tú. ¿Es por eso que tienes miedo? ¿Te preocupa que pueda hacer o decir algo que no quieres que haga?

Lincoln notó que su hermana se estremecía ante sus palabras.

—¿Lucy?

—No tengo miedo, y tú no eres yo— Lucy replicó. Su reflejo volvió a ladear la cabeza hacia un lado.

¿Eso crees, niña tonta? —preguntó el reflejo mientras un aura oscura se hacía más visible a su alrededor—. ¿Realmente no soy tú, o no quieres admitirlo? Ese oscuro secreto que metiste en el fondo, ese secreto que te juras a ti misma es una mentira que de alguna manera serpentea su camino a tu cerebro? Me enferma que ocultes todo en mentiras.

—Lucy, ¿de qué está hablando?— preguntó Lincoln.

—¡Yo… yo no sé!— Lucy espetó rápidamente mientras se cubría la cara con las manos.

Nuevamente, su reflejo ladeó la cabeza de un lado a otro mientras fijaba su mirada en Lincoln.

Pobre e ingenuo Lincoln, ¿aún no lo has descubierto?—preguntó su reflejo con una sonrisa desconcertante—. Tal vez es difícil saberlo ya que sigue escondiéndose de todos detrás de ese cabello que oculta mas que solo sus ojos...

—¡Cállate!

... así que te refrescare la memoria. ¿Recuerdas los escritos en esas paredes en tu cuarto? Ya deberías saber de donde provienen esas palabras.

Los recuerda, lastimosamente. La explicación que le dio su otro yo de cada uno de venia de sus hermanas, todo proveniente de...

Lincoln abrió los ojos al ya entender a que podría referirse el reflejo.

"No será acaso que..."

Ella es solo una más de quien escribió allí. Ni siquiera tú eres ciego ante la admiración y dependencia que tiene ella hacia ti para alegrar sus días; cada verso de sus poemas, cada pequeña cosa que hace por ti, siempre queriendo sentarse a tu lado cada vez que hacen algo junto. Eras su modelo de hermano mayor perfecto porque la entendías como nadie más. ¿Pero qué pasa cuando esa persona que lo tiene en ese pedestal pierde su luz? Se decepciona, esa decepción se vuelve en odio, y ese odio se ve reflejado en escritos.

Los puntos que daba el reflejo de Lucy se conectaron en la cabeza de Lincoln para formar una imagen que le dio una respuesta, y por fin lo comprendió todo: las palabras de decepción en sus hermanos siempre vuelven, todas sus hermanas lo odiaban por dejar de ser el misma la figura de hermano que ellos querían de el.

Era una revelación que golpeaba más fuerte un puñetazo en la cara.

—¡No le creas, Lincoln! Yo no te odio, comprendí lo que pasó cuando terminaste con Ronnie Anne. No me siento decepcionada por sentirte deprimido por los errores que cometemos—Lucy trato de hacer razonar a su hermano, pero solo consiguió que el reflejo de esta se riera.

Incluso sabiendo la verdad de lo que ocurrió, no puedes deshacer tu decepción porque lo llevaste guardado desde hace tiempo. No puedes mentirte a ti misma en una fachada de arrepentimiento.

—¡Nada de eso es cierto!—Lucy gritó, las lágrimas corrían por sus mejillas. —¡No tienes idea de cómo pienso, eres solo una ilusión! ¡Un truco que este mundo nos está jugando! ¡Tú no eres yo en absoluto!

El aura alrededor del reflejo se volvió más oscura, su sonrisa se estiró de oreja a oreja.

¿Con que es así, eh? Dilo un poco más fuerte.

—¡Tú no eres yo! ¡No eres como yo!

Su sombra estalló en una carcajada fuerte, el aura ahora palpitaba fuera de control mientras su cuerpo comenzaba a derretirse. Su cabello goteando por su hombro para revelar sus ojos vacíos en blanco sobre una sonrisa diabólica.

Así que me niegas...— dijo ella, demoníacamente mientras su cabello derretido comenzaba a expandirse sobre su cuerpo y extenderse. —Muy bien, ¡entonces tendré que mostrarle a nuestro hermano cómo nos sentimos realmente!—ella gritó mientras el líquido negro que era su cabello había formado sus brazos en largas alas de plumas negras. Sus dientes comenzaron a sobresalir mucho más allá de su boca para formar un pico amarillo y sonriente. Ella graznó una vez cuando Lucy gritó antes de que la metieran en su boca.

—¡Lucy!

Lincoln cayo desprevenido cuando el pájaro negro gigante graznó y agitó sus alas hacia él, elevándose en el aire. Fue empujado hacia atrás por el viento cuando el reflejo se cernía sobre él.

Soy una sombra, el verdadero yo... ¿Realmente vale la pena salvarla? ¡Es solo una chica sin valor que no es apta para ser tu hermana, un ser tan lamentable!

El ave de gran tamaño lanzo un fuerte graznido mientras Lincoln se incorporó con un gemido.

—Ay...

"Oye chico, ahora te vas a enfrentar a un reto mas grande que la anterior sombra."

"Un momento, tu eres esa voz... no... ¿Br'er Rabbit? Mi... ¿Persona? Tu... me eres muy familiar."

"Podría decirse así pero... ¡aviso!

Saliendo de sus pensamientos, notó que el reflejo transformado uso una de sus alas para intentar aplastarlo, pero afortunadamente Lincoln pudo rodar hacia un lado para esquivar el ataque.

En su mente, reanudó la conversación con Br'er.

¿Sobre qué soy? Es una larga historia. ¿Sobre que es esa cosa? Es una sombra. Un ser hecho de la energía negativa que los humanos liberan en este mundo".

"¿Energía negativa?"

"Muchos humanos en su mundo usan espejos para liberar su energía negativa. Ya sea miedo, odio, inseguridad, avaricia, superioridad, celos, tristeza o indiferencia. Están reunidos aquí y crean sombras como el tipo que se estaba arrastrando por ahí, y reflejos como el otro yo de tu hermana, y el mundo que ves ante ti.

"Eso explica mucho... y entonces, ¿cómo lo derrotamos?

"Simplemente le damos una paliza. Pero tenemos que ser rápidos, este pajarraco puede volverse más fuerte si sigue consumiendo la energía negativa que lo rodea. ¡Date prisa e invócame, sabes cómo hacerlo!

Aunque no creía como lo hacia, emuló los movimientos que su cuerpo había hecho inconscientemente en esa batalla contra la sombra. Alzó su mano hacia su rostro, donde las mismas llamas empezaron a aparecer, luego empezó a deshacerse de la 'mascara' para invocar la carta que utilizaría para invocar a Br'er.

Y recitó la palabra claves:

—¡Persona!

Br'er apareció ante Lincoln y golpeó al cuervo. Sin embargo, no pareció tener ningún efecto ya que su mano quedó atrapada en las plumas antes de que Br'er desapareciera.

—¿Eso es todo lo que tienes?¡ Parece que las manzanas realmente no caen muy lejos del árbol, debilucho!

Graznó antes de cargar contra él, Lincoln trató de huir pero lo empujó contra su pecho. Se encogió de dolor cuando sintió un rasguño agudo en la espalda, rasgándole la parte trasera de su camisa naranja.

—¡Disfrutaré arrancar cada parte de ti, querido hermano!

El ave gigante graznó de nuevo mientras volaba por el ático. Lincoln frotó las marcas dejadas por las garras del pájaro mientras se levantaba.

"¡Ugh! ¿Qué acaba de pasar?" Lincoln preguntó internamente, tratando de luchar contra el dolor del rasguño.

"¡Ese pájaro está hecho de algún tipo de alquitrán! ¡Golpearlo no funcionará!"

"¡Maldición! ¿Qué hacemos ahora?"

"¡Tenemos que trabajar juntos, préstame un poco de tu Energia y puedo darle una gran alegría!"

"Espera, energía? ¿Lo dices en un sentido espiritual, literal o...?

"¿Quieres salvar a tu hermana o no?"

"¡Está bien, Está bien! ¡Lo que sea! ¿Cómo hago eso?"

"¡Intenta imaginar un elemento, uno que te resulte natural, y luego invócame de nuevo! ¡No abuses de tu energía o puedes terminar agotado!"

Lincoln cerró los ojos y trató de concentrarse. ¿Qué fue lo natural para Lincoln? No era muy bueno en ningún área en particular, aunque era lo suficientemente fluido como para adaptarse a muchas situaciones. Fue entonces cuando me vino a la mente la palabra "Aqua", y con ella la imagen de un torrente de agua. Lincoln volvió a extender la mano hacia la tarjeta y la aplastó mientras llamaba a Br'er.

"¡Persona!"

Esta vez, en lugar de golpear al pájaro de alquitrán, Br'er giró su hatillo hacia él y el agua salió disparada de la bolsa y empapó al temido pájaro. El agua lavó las plumas parecidas a la tinta, lo que obligó al cuervo a aterrizar.

—¡No! ¡Mi tinta! ¡Mi hermosa tinta!

Lincoln ahora podía ver que el cuervo estaba hecho de papel. Papel con lo que reconoció como la letra de Lucy.

"¡Ha caído! ¡Vamos a golpearlo de nuevo antes de que se recupere!"

—¡Bien, terminemos con esto! ¡Persona!

Br'er saltó de nuevo con su paquete en la mano. Apuntando directamente al pico mientras el pájaro enloquecido lo miraba. Disparó su ráfaga de agua, el pájaro comenzó a desmoronarse en las hojas de papel que la componían.

Pronto el monstruo se había ido, una ráfaga de papeles empapados actuando como confeti a su salida. La tinta acuosa descansó en el suelo y en el lugar del cuervo se acostó Lucy. Lincoln reaccionó rápidamente.

—¡Lucy!— gritó, corriendo hacia ella y cayendo sobre una rodilla. Respiraba, afortunadamente, pero no se movía. Lincoln la levantó.

—¡Lucy, háblame!

Sobresalía un poco, despertándose después de haberse desmayado durante un tiempo.

—¿Lincoln? — ella tosió.

—Lucy, por favor dime que estás bien— el rogó. Parecía que iba a decir algo, pero apartó la cabeza. —¿Lucy?—preguntó. Ella permaneció en silencio y comenzó a temblar un poco.

—Solo déjame.

—¿Qué?— preguntó Lincoln, confundido.

Escuchó un sollozo y las lágrimas rodaron por las mejillas de Lucy.

—Por favor, déjame aquí.

—Lucy, no puedo hacer eso.

—No puedo volver ahora. No puedo volver ahora que lo sabes...

—Lucy

Ella trató de alejarlo, desesperadamente.

—¡Solo déjame en paz!

Lo que dijo la hizo quedar en silencio por un momento antes de que Lincoln la abrazara. Lucy trató de empujarlo de nuevo, pero no pudo encontrar la fuerza para hacerlo. En cambio, envolvió sus brazos alrededor de su espalda y hundió la cabeza en su pecho desnudo mientras su hermano la dejaba llorar. Su pecho comenzó a ponerse húmedo y pegajoso por las lágrimas que caían, pero estaba más preocupado por consolarla.

—Lo siento, pero no haré eso. No te dejaré aquí.— Lincoln le dijo, ahora mirando hacia arriba y dejando escapar un breve suspiro cuando vio el reflejo de Lucy de nuevo, volviendo a parecerse a Lucy. Los miró en silencio.

Recordó las palabras de Br'er diciendo que este ser era parte de Lucy, compuesto por la energía negativa que ella liberaba en este mundo. Su reflejo inclinó la cabeza hacia Lucy, que empezaba a calmarse. Lucy lo había ayudado a clasificar su reflejo y ahora él necesitaba ayudarla. Con una respiración profunda cargada y un corazón pesado, Lincoln hizo su pregunta:

—... ¿Realmente me odias?

La pregunta la golpeó como el agua fría que golpeó la forma monstruosa del reflejo, sus labios se movieron inquietamente y sus dedos se contrajeron en su espalda mientras lo soltaba. Lincoln no esperaba una respuesta real, pero cuando ella levantó la cabeza de él, estaba preparado para escucharla.

—Yo... no sé...— contestó con voz apagada.

—Lucy, por favor sé honesta conmigo. Sé que realmente no quieres decírmelo, pero tienes que confiar en mí cuando digo que te ayudaré.

—Lincoln, yo...— ella dudaba en hablar. Lincoln no pudo evitar simpatizar con ella, pero ahí fue cuando supo lo que tenía que decir.

—Te lo prometo, esto solo será entre tú y yo, Lucy. Nadie más tiene que saberlo.

Pasó otro largo momento antes de que Lucy rompiera el silencio de nuevo.

—... bueno.

Empujando a Lincoln para que se sentara sola. En el acto más espeluznante que había visto esta noche, Lucy se apartó el flequillo de los ojos para mirar directamente a Lincoln. Estaba visiblemente temblando mientras trataba de mantener el contacto visual, sus ojos rojos con el rímel arruinado por el llanto que solo acentuaba el color azul de sus iris.

—Siempre has estado ahí para apoyarme con mi poesía y cada vez que lo necesitaba me consolabas por mis inseguridades. No hace falta decir que fuiste un modelo a seguir en la familia. Cuando sucedió lo de tu rompimiento con Ronnie Anne, como habías sucumbido a un abismo de depresión, me negué a pensar que alguien que ha superado hasta los peores momentos con una sonrisa se habría vuelto alguien como yo. No estoy segura si fue odio, pero sentí un rechazo enorme de ese cambio sin considerar como te sentías realmente. Por eso intentaba darte ánimos o incluso involucrarte en mis asuntos, quería que volvieras a como eras antes porque aun quería depender de tu compañía.

Para Lincoln esto tenía sentido. Durante varios meses había visto a Lucy intentar de animarlo para reforzar sus lazos fraternales de distintas formas en base a los gustos de Lucy con lo místico (ya sea guijas, intentos de invocar seres sobrenaturales o poemas turbios) que solo llevaba a frustraciones por ambas partes. Esa noche con las cartas del tarot fue otro de los intentos, que irónicamente lo termino llevando a esta situación.

Lucy miró hacia otro lado con una vergüenza clara, no queriendo mirar a los ojos a su hermano.

—Mi otro yo tenía razón, tenía miedo de que te enteraras y estaría tan disgustado de como soy que me odiarías y-

Antes de que pudiera terminar, Lincoln la abrazó de nuevo, deteniéndola en seco.

—Lucy, nunca podría odiarte— le dijo suavemente, habiendo escuchado suficiente. Lucy tembló cuando el aliento abandonó su cuerpo y sintió que las lágrimas volvían a brotar. —Sabes muy bien que me sentí de la misma forma cuando mi otro yo revelo como soy en verdad, y aun así lo entendiste. Ahora déjame ser yo quien te entienda. Eres mi hermana y no quiero verte sufrir de nuevo.

—Lincoln…—dijo con una mezcla de alivio y tristeza.

—Vamos a resolver esto, juntos, y te prometo que nunca dejaré de ser tu hermano — Con eso, Lincoln lo soltó y se sintió aliviado de que Lucy tuviera una pequeña sonrisa en su rostro. Sin embargo, su reflejo seguía mirándolos.

—Todavía está allí, ¿no es así?

Lincoln asintió. Lucy se volvió hacia su reflejo, solo la miraba en silencio. Tal como lo había hecho Lincoln, Lucy se acercó a su reflejo.

—... a veces, me siento asqueada conmigo misma por ser egoísta. A veces pienso que no merezco ser la hermana de Lincoln... pero él aún me acepta como tal, y estoy feliz con eso— ella miró hacia abajo—. Tal vez... tal vez aun no me perdone a mi misma por sentirme así, pero solo espero que el tiempo sane las heridas.

Su reflejo sonrió por un breve momento, luego se desvaneció. Su lugar era una tarjeta brillante que flotó ligeramente en las manos abiertas de Lucy. Lincoln se acercó a ella para ver esta nueva tarjeta, en ella estaba la imagen de un cuervo posado sobre la puerta de una cámara. Encima de la imagen estaba el número IX, y debajo de la imagen estaba el nombre "Raven".

—Lucy, eso es-

Lucy gritó y miró nerviosamente a izquierda y derecha.

—¿Escuchaste eso también?

—¿No?— Lincoln no había oído nada.

Lucy le mostró la tarjeta.

—Decía que su nombre era Raven, que era mi Persona...— sus ojos se iluminaron y una sonrisa emocionada se dibujó en su rostro. —¿Significa esto que ahora tengo el mismo poder que tú tienes?

Lincoln se rascó la cabeza, sin saber cómo responder correctamente.

—No sé, ¿tal vez? Solo usas una carta y ya.

"Ella ganó una fachada para enfrentar las dificultades de la vida. Una Persona".

"Entonces, ¿ahora ella también tiene una voz en su cabeza?"

"En resumidas cuentas, si"

—Invocar con una carta... suena demasiado fácil cuando lo dices así... —Lucy murmuró para sí misma, luego noto algo relativamente imperceptible para el ojo humano—. Eh? ¡Oh, Lincoln, mira: Un espejo

—¿Eh? ¿Dónde? Casi no veo nada desde allí.

—No, pero mi Persona dice que está allí. —Lucy señaló la parte más oscura del ático.

—¿Cómo es que puede ver a oscuras?

—Es una habilidad que parece tener mi Persona.

—Eso puede resultar muy útil.

Lucy caminó hacia la oscuridad y Lincoln la siguió rápidamente. Muy pronto, lo encontraron, el viejo espejo de una generación anterior.

Lincoln empujó la superficie y suspiró con alivio cuando hizo ondas con su toque.

—Hubiéramos, pero considerando lo que paso hace un momento... prefiero descansar—Le ofreció la mano a Lucy. —¿Estás lista para ir a casa?

Ella lo agarró, mientras le daba una sonrisa cálida.

—Lista.

Con una respiración profunda, los dos atravesaron el espejo, dejando el ático de la casa reflejada.


Lincoln y Lucy salieron del espejo y se encontraron en su ático. La misma ventana solitaria estaba allí pero derramando luz de luna en la habitación. La familiar renovación improvisada fue una vista agradable en comparación con la decrépita versión con espejo que acababan de presenciar.

—¡Estamos en casa!— Lincoln soltó, aliviado con una pequeña sonrisa.

Lucy le devolvió la sonrisa, que se desvaneció una vez que se dio cuenta de algo.

—Entonces... ¿qué hacemos con el conocimiento de que hay un mundo dentro de los espejos?

—Buena pregunta...— respondió Lincoln, sin tener idea de por dónde empezar con eso.

"Tendremos que volver allí" le dijo Br'er.

"¿Sigues aquí?" preguntó Lincoln, sorprendido de escuchar todavía a su Persona.

"Por supuesto que lo soy. Como tu otro yo, siempre estoy a tu lado".

"... No sé si sentirme halagado o asustado".

—¿Tu Persona también te está hablando?— preguntó Lucy, sacando a Lincoln de su conversación interna.

—Sí... dijo que deberíamos volver al espejo.

—Mi Persona dice que volver ahora sería prematuro y que ya hemos pasado por suficiente por esta noche.

Lincoln sonrió ante eso.

—Gracias a Dios, un consejo que tiene sentido.

"¡Oye, no te estaba diciendo que volvieras a entrar ahora mismo!"

"Sí, bueno, tampoco has sido demasiado directo". Lincoln replicó, Br'er parecía quedarse callado ya sea en la derrota o tomándolo como algo personal. Ahora que estaba en casa, Lincoln no pudo reprimir un bostezo.

—Dios...— dijo, estirándose un poco—. Creo que hemos tenido suficiente emoción por la semana. Buenas noches, Lucy.

Cuando se dio vuelta para irse, sintió un tirón en su brazo, Lucy habló antes de que pudiera preguntar algo.

—Lincoln... eh...

—¿Ocurre algo?—preguntó Lincoln. Lucy se tranquilizó antes de volver a hablar.

—No creo que vaya a dormir nada esta noche. Después de todo lo que pasó, no puedo dejar de pensar...—dijo, vacilando antes de continuar— ... ¿puedo pasar la noche contigo?

—Um...— Lincoln respondió torpemente. No es que no entendiera, eran solo dos personas en su habitación que no estaban igual de cómodas. Recuerdos de Vietnam (y por recuerdos eran eventos de cierta invasora del espacio) le vinieron a la mente de la última vez que invito a una sus hermanas a dormir a su habitación

—Simplemente no quiero estar sola esta noche.

—¿Qué pasa con Lynn?

—Entonces sé que no voy a dormir esta noche con ella—replicó ella, Lincoln esbozando una sonrisa ante la indiferencia con que lo dijo. —Y si me ve por la mañana como estoy, me va a preguntar qué pasa. Y créeme, es tan mala como Lola cuando quiere saber algo.

Lincoln podía creer eso, tenía los moretones para demostrar que eso era cierto.

—Está bien, me convenciste— dijo con una leve risita en su voz que Lucy encontró un poco de consuelo. —Puedes quedarte a pasar la noche, pero debes recordar que no hay mucho espacio en mi habitación.

—Puedo dormir en el suelo". sugirió, Lincoln se apresuró a contradecirla.

—No, no te preocupes Lucy, tengo una mejor idea...


Lucy levantó con cuidado las cobijas de Lincoln para deslizarse debajo de ellas mientras Lincoln sacaba su viejo saco de dormir. Con la luz encendida, Lincoln abrió el cajón de su tocador en busca de una camisa para dormir, desafortunadamente le dio a Lucy un buen vistazo a las marcas frescas en su espalda. Ella jadeó cuando casualmente los cubrió con una camisa Ace Savvy.

—¿Todo bien?— preguntó Lincoln, girándose hacia ella en la cama.

—¿Qué le pasó a tu espalda?

—Oh, uh... lo conseguí mientras luchaba contra tu... uh...

Sus palabras se entorpecieron, sabiendo que ella se sentiría mal sin importar lo que dijera.

—Oh...—Lucy miró hacia abajo con culpa. —Siento que hayas tenido que pasar por eso...

—Oye— dijo Lincoln mientras se sentaba en la cama con ella— No te preocupes por eso. Estoy bien, tú estás bien y eso es todo lo que importa— dijo, dándole a Lucy una ligera palmadita en la rodilla. —No más disculpas, ¿de acuerdo?

Lucy hizo una pausa por un momento antes de responder:

—¿Puedo pedir solo uno más?— ella bromeó. Lincoln se estaba riendo mientras asentía.

—Adelante.

—Lo siento.

—Ahora estamos a mano— le dijo a ella. Saltando de la cama, Lincoln apagó las luces y se acurrucó lo mejor que pudo en el saco de dormir. Al principio se quedaron en silencio, ambos tenían demasiadas cosas en la cabeza para dormir.

—Oye Lincoln...—Lucy habló una vez más—...no le dirás a nadie sobre... ¿ya sabes?

—¿Qué cosa, lo del otro mundo? Nadie nos creería, siendo realistas.

—Ni siquiera pensando en eso— Lucy negó con la cabeza —. Es sobre la verdad sobre tu rompimiento con Ronnie Anne.

Lincoln se quedó frío ante lo que dijo Lucy y con la respiración seca. Apenas pudo decir unas palabras en vacilación ante eso.

—Yo...

—Lo entiendo, es un asunto que aun te duele y te costara admitirlo a otros después de que lo has guardado por un tiempo. Pero si algo he aprendido de todo esto es que no podemos ocultar las cosas de otros resulta perjudicial. Siempre tienes que recordar que yo, nuestras hermanas y padres siempre estamos ahí para ti.

Lincoln al procesar sus palabras no pudo evitar no pudo con ironía al notar cierta proyección de las preocupación de su hermana hacia él.

—Sabes... es curioso que tu lo digas siendo que también tienes muchas cosas que ocultas de otros. Debes saber que no solo existo yo cuando quieras acudir con alguien.

—No es lo mismo.

—Lo se, pero nunca podremos avanzar si nos quedamos estancados en negación. Tenemos todo el tiempo para saber cuando decir las cosas, no importa que situación sea.

Ambos quedaron otra vez en silencio. No duraron mucho antes de que Lincoln lo volviera romper:

—Lucy, prométeme que no le dirás a nadie sobre mi secreto, así yo no diré a nadie sobre el tuyo.

Lincoln, con un bostezo, ahora comenzaba a sentirse un poco cansado. Antes de que el sueño se apoderara de él, Lucy le dio una respuesta.

—No se lo diré a nadie. Lo prometo.


Muy lejos de la casa Loud. En una habitación oscura iluminada únicamente por una bombilla tenue, una figura solitaria estaba de pie con la ropa sucia con algún tipo de bilis negra.

—¡Yo... lo maté! ¡Lo maté!— la figura levantó las manos, entonces empezó a gritar mientras estaba frente a un espejo alto—. ¡SOY LIBRE! ¡SOY LIBRE!

No había reflejo en el espejo.


Uff, que capítulo tan mas largo. No me esperaba que quedara así de extenso (razon del retraso), y eso que iba un poquitin mas largo por una escena descartada que mencionare mas tarde.

No podía recortar el capituló porque la mayoría se compone dentro del mundo de los espejos y la escena con Lucy. No se podia acabar allí sin concluirlo en el mismo capituló. Ademas aclaro que una mayoría del capitulo son agregados o escenas donde cambian el contexto de su fic de origen.

Sobre la escena descartada era que había un intercambio de diálogos entre Lincoln y Lola, como todo el albino con el resto, dentro de la escena inicial pero como no tenía mucha idea y que de hacerlo retrasaría mucho el escrito del capitulo lo descarté. No era relevante mas alla de un detalle que es mencionado en la escena del monologo de Lincoln: el espejo del baño roto. Como la escena no se realizo, ese detalle lo puse en el monologo porque es un elemento que no podía ignorar y que tiene relevancia para explicar algo que ya deben haber intuido.

Hay algunas cosas que no me convencen al 100 en cuanto a escritura del capitulo, incluso varios de los diálogos y formas de actuar de algunos personajes rozan lo OOC, mas que nada porque no tenia mucha idea de que escribir realmente para seguir con la escena o incluso apresurarla para pasar a otra mas importante.

Y lo mas importante, aquí es donde ya se adentra con uno de los fuertes elementos provenientes de la saga principal que se basa este fic: Personas y Sombras. Es algo que se va explorar mas fondo, esto es una introducción.

Apenas comenzamos porque esto es un prologo de algo mas grande. Eso es todo.