HEEEEY :DD

Aquí está el segundo capítulo por adelantado, trataré de actualizar los viernes o en su defecto también los lunes :3

Gracias por visitar mi fic, se los agradezco n.n

Cuídense mucho y a leer :DD


Hacía un par de minutos que el partido había terminado, 52-28 era el marcador a favor del equipo de Naruto. La pelirosa lo esperaba afuera de los vestidores pues él y su primo se habían aferrado a acompañarla a casa, cosa que era bastante amable de su parte.
De la puerta de en frente salió Juugo, un pelinaranja del equipo de Sasuke, a peas vio a la pelirosa le sonrió.

—Sakura-san. -pronunció el pelinaranja.

—Ah... hola Juugo. -dijo devolviéndole la sonrisa.

—¿Esperas a alguien? -preguntó con amabilidad.

—Bueno... etto... ¿Sasuke-kun...?

—Ya estaba por salir.

—¿De verdad? -lo miró con sonrojo.

—Si, no debe tardar. -sonrió.

—Gracias. -dijo con alegría.

—Será mejor que me vaya, supongo que quieres estar a solas con él, nos vemos luego Sakura-san. -le hizo un ademán de despedida y caminó por el pasillo.

La pelirosa sacó de su mochila una hoja, una que contenía un dibujo de Sasuke, lo había hecho durante el juego de ese mismo día y quería entregárselo personalmente, después de lo que Nagato había dicho sí sentía especial, al menos sabía que este también lo conservaría. La puerta de en frente volvió a abrirse, pero tampoco era Sasuke, sino aquel par que siempre iba peleando por cómo era el arte y cuál era el mejor, ambos la vieron y dijeron al unísono: Ya viene Sasuke. Luego siguieron caminando y discutiendo. Bien, que habérsele declarado justo en medio de ese pasillo a Sasuke no había sido la mejor opción.

De nuevo la puerta, esta vez por fin era Sasuke, se veía tan guapo, su cabello aún se notaba mojado por la reciente ducha, sus ojos cansados... Traía su mochila y una maleta donde guardaba sus cosas del americano. A penas salió la vio e intentó recordarla, luego puso una cara de alivio al darse cuenta que era ella y no una de sus locas y ruidosas fans.

—Sasuke-kun. -habló la pelirosa para detenerlo.

—Haruno. -la miró.

—Me... me llamo Sa...

—Sakura. -corrigió-. ¿Qué quieres?

—Yo... bueno... quería... quría darte esto. -dijo extendiendo la hoja.

—... -el pelinegro se acercó y tomó la hoja, era otro de sus dibujos, que no le molestaban tanto como las cartas estúpidas de las demás pero tampoco le agradaban-. Aún tengo el otro por alguna parte.

—¿De-de verdad? -dijo sonrojada pues confirmaba lo que Nagato había dicho.

—Si, son... buenos. -la miró.

—¡Yo...! Me inspiro en tí... para dibujar. -murmuró avergonzada.

—Hmp. -intentó sonreír, así como la veía parecía una niña pequeña pidiendo un favor-. Tengo que irme.

—¿Te esperan en casa? -preguntó inconscientemente y de inmediato se tapó la boca, estaba totalmente sonrojada-. ¡Lo siento! Es obvio que no tienes que contestar, en primer lugar nisiquiera debí preguntar eso...

—Sakura. -la interrumpió-. Tengo que irme.

—¡Si! Siento haberte interrumpido, creo que solo estás perdiendo tu tiempo conmigo... -decía alterada.

—¿Lo estoy? -dijo levantando una ceja.

—No sé, dímelo tú. -le dijo sin pensar y de nuevo se tapó la boca-. ¡Lo siento! -gritó sonrojada y agachó la cabeza.

—... -el Uchiha la miró y no pudo evitar reir, una risa que apenas se pudo escuchar-. Hablas mucho.

—¡Lo siento!

—Y te disculpas mucho. -agregó.

—¡Lo sien...! -comenzó a decir pero después se calló.

—¡Bien Sakura-chan, ya es hora de irnos! -gritó entusiasmado el rubio que salía de los vestidores acompañado de su primo.

—¡Naruto! -gritó enfadada por interrumpir su momento con Sasuke.

—Sa-sakura-chan... no me mates por favor. -imploró el rubio al ver la mirada matadora de la chica sobre él.

—Par de ruidosos. -mustió el pelinegro.

—¡Hey Sasuke! ¿Quieres ir a comer ramen con nosotros? -le preguntó el rubio.

—¿Ramen? Creí que me acompañarías a casa... -habló la ojijade.

—Lo haré, pero ¿no te gustaría comer ramen antes? Sasuke irá.

—No. -negó el Uchiha.

—Sasuke-kun no irá. -aclaró la pelirosa.

—Entonces... si Nagato y yo queremos ramen y ustedes no... ¿porqué no van juntos a casa? -sugirió el menor de los Uzumaki.

—¡No! -gritó avergonzada la chica.

—Tsk, qué molesto. Me largo. -dijo el pelinegro comenzando a caminar.

—¡Hey, Sasuke! -lo regañó Naruto.

—Está bien. -sonrió la pelirosa.

—Lamento haber interrumpido Sakura-chan...

—No importa -lo miró-. Al menos hablámos un momento.

—¡Eso es genial!

—¿Lo es? -preguntó con tristeza y los miró-. Solo sé pedir disculpas y hacer preguntas tontas...

—Sakura-chan... -la miró el rubio.

—Pueden ir a comer ramen, yo solo quiero ir a casa. -sonrió con nostalgia y corrió por el pasillo.

Sin darse cuenta pasó junto al pelinegro derramando lágrimas, seguro pensaba que era una molestia...


Caminó con lentitud a casa, a pesar de estar cansado y de que quería llegar pronto para descanzar, no iba a gastar la poca energía que le quedaba en llegar pronto.
Abrió la puerta sintiendo el olor de la cena, no sabía exactamente que era pero tenía tomates, si, deliciosos tomates, y más delicisos cuando los cocinaba su madre.

-¡Sasuke-kun! -gritó la Uchiha entusiasmada.

-No grites. -le pidió, estaba cansado, estresado...

-¿Cómo te fue hoy? -sonrió.

-Como siempre. -dijo serio.

-¿Y cómo te va siempre?

-... ¿qué hay de cenar? -preguntó para no responder a su madre.

-Pollo, con tomates claro. ¿Cenas con nosotros? -le dijo de manera amable.

-¿Nosotros? -levantó una ceja con disgusto-. ¿Él está aquí?

-No lo llames 'él', es tu hermano, Sasuke. -lo regañó.

-No me interesa. No quiero cenar con él, iré a mi habitación.

-Sasuke... no puedes seguir comportándote así, Itachi no...

-Él tuvo la culpa, y no voy a discutir de nuevo sobre eso, ¿quién quieres que cene contigo? ¿él o yo? -dijo molesto.

-Si es así prefiero cenar sola, como siempre. -le contestó de manera fría y regresó a la cocina.

El pelinegro dio un pequeño suspiro, no le gustaban esa clase de 'peleas' con su madre, pero Itachi tenía la culpa de todo, y no importaba cuánto tiempo hubiese pasado de eso, no lo iba a olvidar, y no iba a dejar de culparlo.
Entró a la cocina con su madre y se puso frente a ella, ambos se miraron sin decir nada hasta que el azabache decidió hablar.

—Subiré a mi habitación, estoy cansado, puedes cenar con... -miró a otro lado-. Con Itachi.

—Sasuke-kun... -murmuró mirando a su hijo, ¿cuándo es que había crecido tanto?

—Bajaré más tarde. -dijo antes de darle un suave beso en la frente.

Tomó sus cosas y subió a su habitación, quería acostarse y dormir el mayor tiempo que se pudiese. Sin embargo al abrir la puerta solo pudo acostarse, sin dormir, algo lo incomodaba, algo que no sabía qué era, al mirar hacia abajo notó un papel saliendo del bolsillo de su pantalón, lo sacó y lo miró con curiosidad, era el tonto dibujo que la pelirosa le había dado, no parecía ser cualquier dibujo, lo había hecho ese mismo día. El dibujo era él en la cancha de futbol, en medio del partido, podía haber sido de cualquier otro día pero en el dibujo había una benda en su brazo, una benda que había comenzado a usar debido a una pequeña fractura. Entonces, ¿esta chica se sentaba y lo miraba jugar solo para dibujarlo? Sonaba algo enfermo, ¿no? Pero no puedo evitar sonreir ante tal hecho. Sakura Haruno era diferente a cualquier otra fan que pudiera tener, ni siquiera la podía llamar fan, porque no estaba loca por él, estaba enamorada de él, se le había declarado frente a toda la universidad y eso no lo hacía cualquiera.

Suspiró, ¿y qué tenía ese dibujo que lo ponía a pensar solo en ella?
El sueño comenzó a invadirlo, y con el dibujo en la mano cerró los ojos con cansancio, sería una buena noche de sueño.


Este día tengo un poco de prisa pero prometí subirlo y pues aquí está, si hay algún error prometo corregirlo, pero he estado algo ocupada.

En fin , si te gustó porfa házmelo saber y si no también :c jaja

De nuevo gracias por leerlo y nos vemos en el próximo cap :DD