Hola chicas :D
Perdón por la tardanza y gracias por la espera. Repito, la escuela me trata mal :c jaja pero en una semana soy libre y tosa suya 7u7 xD
Acá de donde soy mañana se festeja el día de las madres, y hoy fui a comprar los regalos, es por eso que subo el capítulo hasta esta hora jeje :p
Pero bueno, de verdad gracias por sus lecturas y reviews, les contestaré abajito.
Espero que este capítulo les agrade, yo muero de sueño así que las dejo leer.
Gracias :D
Capítulo 3
La mañana era fría, a penas estaban en septiembre y los fríos vientos ya comenzaban a sentirse. Sakura terminó de arreglarse el cabello y la ropa que usaba ese día, bajó las escaleras con lentitud y cuando llegó a la cocina pudo ver a su madre terminando de hacer el almuerzo que llevaría a la escuela.
—No deberías esforzarte tanto madre. -le dijo dulcemente la pelirosa mientras se acercaba a darle un beso en la mejilla.
—Te he dicho que estoy bien Sakura, me siento mucho mejor. -sonrió para tranquilizarla y le entregó una bolsa con el almuerzo.
—Qué bueno. -dijo con alegría-. Sé que es temprano pero ya debo irme.
—Está bien hija, que tengas un lindo día. -sonrió y le quitó el cabello de la frente para darle un beso-. Deberías quitarte ese cabello de la cara Sakura.
—No, no creo que le guste a Sasuke-kun. -se encogió de hombros.
—Podrías intentarlo un día hija. -sugirió.
—Lo pensaré. -dijo con una sonrisa y guardó el almuerzo en su mochila.
—Anda o llegarás tarde.
—Nos vemos después. -se despidió de nuevo y salió de casa.
Caminó con calma por las calles que estaban casi solas, no muchos iban caminando a la escuela, pero Sakura tenía que hacerlo puesto que en casa no contaban con un auto, y aún así, ni su madre ni ella sabían conducir, eso siempre había sido cosa de su padre.
Miró hacia arriba y pudo notar su flequillo rosado cayendo por su enorme frente, nunca se había cubierto la cara, nunca hasta que conoció a Sasuke y se metió en la cabeza la idea de que jamás podría gustarle con una frente tan enorme; entonces había decidido llevar un poco de su cabello hacia su rostro, se veía y se sentía extraña, pero al menos así Sasuke no lo notaría.
Faltaba poco para llegar a la escuela cuando escuchó que alguien gritaba su nombre, miró hacia atrás y pudo ver a Hinata, su linda y peliazul amiga. Hinata y ella eran amigas desde hacía dos años y eran casi inseparables, digo casi porque la ojiperla estaba muy ocupada estudiando todo el día, todos los días para el examen de la universidad y eso las distanciaba un poco.
—Hinata. -sonrió-. ¿Qué pasa?
—Sakura-chan. -le devolvió la sonrisa-. Guy-sensei no vendrá toda la semana. -dijo quizá aliviada.
— ¿De verdad? ¿Por qué?
—No sé muy bien... Creo que está en un campamento, algo relacionado con la juventud. -rió.
—Ya veo. -meditó-. ¡Pero hoy nos tocan dos horas! ¿Qué se supone que haremos? -preguntó alarmada.
—Bueno Sakura-chan, yo me quedaré en el salón a estudiar. -volvió a sonreír.
— ¿Qué hay de Ten Ten?
—Está con las porristas... ¡Ah! Los chicos están en entrenamiento. -recordó.
— ¿Sasuke también? -dijo con un brillo en los ojos.
—Sí, está con... con Naruto-kun. -se sonrojó.
— ¡Genial! Estaré allí. -le informó con alegría-. Y tal vez hable con Naruto sobre ti.
— ¿So-sobre mí? -dijo avergonzada, Hinata solía ser casi tartamuda, pero poco a poco comenzó a hablar con total normalidad y fluidez, aunque cuando se trataba sobre Naruto, su voz temblaba y se sonrojaba a más no poder.
—Sí. Te veo después Hinata. -se despidió con la mano y corrió hacia las canchas de la escuela, donde estaban los chicos.
Caminó por el césped con tranquilidad, a lo lejos pudo notar a varios chicos en entrenamiento de americano, casi a un lado se encontraban las porristas.
Optó por sentarse en las gradas y observar a Sasuke para quizás dibujarlo, pero el frío se sentía con más intensidad en las gradas y las manos las tenía heladas, hasta se parecía a Hinata así temblando. Uno, dos, tres estornudos la invadieron de pronto, se abrazó a sí misma, el frío era demasiado a pesar de traer un suéter bastante caliente, tenía antojo de un delicioso e hirviente café, con un pan tal vez...
— ¡Sakura-chan! -gritó Naruto que apenas se había percatado que su amiga estaba ahí sentada. Corrió hasta llegar al asiento de la pelirosa y se sentó a su lado.
—Hola. -saludó con una sonrisa.
— ¿Qué te trae por aquí?
—Bueno yo... venía a ver a Sasuke-kun. -confesó con un leve sonrojo en las mejillas.
— ¡Ah! ¿Quieres que le diga que venga? -preguntó curioso.
— ¡No! -gritó avergonzada-. Quiero decir que vengo a verlo entrenar.
—Ah. -asintió-. Pero aquí hace mucho frío, ¿quieres una chamarra? -dijo amable.
— ¿Eh? Me encantaría.
—Espera aquí, te traeré la mía enseguida. -corrió hacia abajo.
Buscó en su mochila y también en la maleta deportiva que llevaba pero su chamarra no estaba. Abrió entonces la de Sasuke, que estaba a un lado y halló una chamarra bastante amplia, la tomó asegurándose de que nadie lo viera y subió de nuevo con la pelirosa para entregársela.
—No te preocupes por devolvérmela, a mí no me da frío. -dijo con una sonrisa y le extendió la chamarra sin mencionarle que era del Uchiha.
—Gracias. -la tomó con delicadeza y se la puso de inmediato-. No te preocupes, te la devolveré más tarde.
—Ne, Sakura-chan, tengo que ir a entrenar. -le informó-. Pero después te puedo invitar un café o algo.
— ¿Café? -dijo con una enorme sonrisa-. Sí.
—Invitaré a Sasuke.
— ¿Sasuke-kun? -se sonrojó.
—Sí, así se pueden conocer un poco, ¿no crees?
— ¡Pero Sasuke-kun...! -gritó alarmada-. No querrá ir.
—Claro que sí. -sonrió-. Le diré que irás tú.
—Eso no hará que vaya, Naruto. -lo miró con una mirada entre molesta y triste.
—Quién sabe. -miró la cancha de futbol y luego el cielo-. Mientras caminábamos hacia acá se la pasó hablando de un dibujo tuyo. -se rascó la nuca.
— ¿Qué? -dijo como en shock, ¿había escuchado bien? ¿Sasuke hablando de su dibujo?
—No le puse mucha atención, pero Nagato sí. -recordó-. Puedes preguntarle a él. -sonrió y se puso de pie-. Tengo que irme Sakura-chan.
—Sí... -murmuró aún pensando en las palabras que acababa de decirle.
—Vendré por ti para ir por café. ¡Nos vemos! -gritó animado mientras corría de nuevo a su lugar de entrenamiento.
'Se la pasó hablando de un dibujo tuyo'. Aquella frase era lo única que la pelirosa tenía en mente. Eso significaba que... quizás había pensado en ella, que le había gustado su dibujo.
Se sonrojó y ocultó su rostro entre sus manos cubiertas por las enormes mangas de la chamarra. ¿Cuándo es que había comenzado a gustarle tanto? ¿Y cómo se había dado cuenta que estaba enamorada de él?
Más o menos cinco años atrás, cuando Naruto y Sasuke jugaban en el mismo equipo -pues solo había un equipo de americano en la escuela y jugaban contra otras de la zona-, el rubio había invitado a la pequeña Sakura, de tan solo doce años, al primer partido de primavera. No entendía nada sobre el futbol, su padre le había enseñado un par de cosas pero en realidad nunca le había puesto mucha atención, pero este tipo de futbol era diferente a los demás, era rudo, los jugadores se tacleaban unos a otros y se levantaban del suelo como si nada hubiera pasado, el balón era mucho más pequeño y parecía un panecillo de esos a los que le pones mantequilla.
Sonrió, no sabía que Naruto jugaba esa clase de fútbol tan... ¿divertido? Eran amigos desde hacía mucho y aún así no sabía muchas cosas sobre él, incluso había llegado a gustarle alguna vez, después de todo ese cabello rubio, ojos azules y sonrisa encantadora podrían derretir a cualquiera, incluso a una niña de tan corta edad. Pero luego lo vio besando a alguien, una chica también de cabello rubio y ojos azules; se la presentó poco después, su nombre es Ino y efectivamente era la novia de su mejor amigo. Esta chica ni siquiera la vio como una competencia pues se veía tan tierna, inocente, y sobre todo, pequeña.
Así que ese día del partido, además de ver a su amigo, también podía ver a Ino como líder de las porristas de la escuela. No le dolía, porque su madre le había dicho que solo era un amor de niños, y quizá de amigos, porque Naruto y ella solo estaban destinados a ser amigos, y lo confirmó ese mismo día.
Cuando el partido terminó, la pelirosa decidió bajar a encontrarse con Naruto para dedicarle una linda sonrisa y felicitarlo por el juego -a pesar de que, por lo que había entendido, su equipo había perdido-, darle un abrazo y luego esperaría a su padre en la entrada de la escuela, porque 'no es correcto que una niña de doce años camine sola por las calles', le habían dicho sus padres. Entonces bajó, y justo se encontró con Naruto que venía acompañado por otro chico, cuando el rubio vio a la pequeña -entre la gente, porque todos bajaban de las gradas y era demasiados- se acercó con rapidez a ella.
— ¡Sakura-chan! -gritó con felicidad y la miró desde arriba.
—Naruto. -sonrió-. Estuviste genial, no sabía que existían este tipo de juegos. -rió con diversión.
—Es genial, ¿no? -le devolvió la sonrisa y se rascó la nuca.
—Mucho. -decía sin dejar de sonreír.
De pronto sintió un fuerte golpe en el hombro, era el balón del juego, que quién sabe de dónde había salido y quien sabe quién era el idiota que lo había lanzado tan bajo. Luego se acercó el jugador que lo había lanzado, era del equipo contrario -los que ganaron ese día el partido- y pidió el balón. El chico que acompañaba a Naruto se quitó el casco, tomó el balón y se lo estrelló en el pecho a aquel tipo alto y medio esquelético.
—Ten más cuidado idiota. -le dijo en tono molesto y con una mirada que asustó al chico, tomó el balón con ambas manos y salió corriendo del lugar.
— ¿Estás bien Sakura-chan? -preguntó el rubio tocándole con suavidad el hombro que había sido golpeado.
—S-sí... -contestó con un sonrojo en las mejillas. Este chico, el que le devolvió el balón al otro era tan...
—Ah, él es Sasuke. -señaló al pelinegro cuando vio que su pequeña amiga no le quitaba la vista de encima.
—... hola... -saludó nerviosa y se tapó la frente con unos mechones de cabello cuando sintió la mirada del chico sobre ella.
—Te ves graciosa así. -dijo Naruto mientras reía y la pelirosa se encogió de hombros-. Pero igual eres linda, ¿verdad Sasuke?
—Ajá. -murmuró apenas escuchándose lo que dijo.
—... ya... ya tengo que irme Naruto. -dijo con la cara encendida en color rojo por el comentario de ambos chicos.
—Bien. -sonrió-. Te veré otro día Sakura-chan.
—Sí. N-nos vemos. -se despidió con la mano y antes de salir corriendo miró con ternura al pelinegro.
Sintió su corazón latir con fuerza, y no solo por encontrarse corriendo, sino por recordar esos orbes negros, esos labios finos y perfectos, ese cabello despeinado y...
Un grito de las porristas la regresó a la realidad, pero de nuevo se sentía así, como si fuese la primera vez que lo veía. Hasta el frío se le había quitado de estar pensando en Sasuke, ¡ah! tan perfecto y... también tan mayor que ella, según todo lo que sabía y había investigado sobre él, el Uchiha le llevaba exactamente cinco años, por lo que era casi imposible que pudiera gustarle, después de todo seguía siendo una simple preparatoriana.
Pasaba casi una hora y los chicos a penas terminaban con el entrenamiento, ni siquiera tenían partido ese día o en la semana, pero parecía que aquella 'rivalidad' entre ambos equipos se estaba volviendo más intensa, sobre todo por el hecho de que el equipo de Sasuke llevaba bastantes juegos perdidos desde hacía un buen tiempo.
Su rubio amigo le gritó que iría a darse una rápida ducha y que regresaría con Sasuke para tomar un café, ella asintió y se encogió de hombros pensando en Sasuke una vez más.
Miró hacia arriba como si así pudiese ver su frente -cosa que, obviamente, fue imposible-, con su mano retiró un poco del cabello que casi le cubría los ojos y lo levantó uniéndolo así con el demás cabello rosado que tenía y lo sostuvo con un pequeño broche de corazón. Odiaba su frente, sus padres... ni siquiera la tenían así. Parecía ser un defecto, un avión podría aterrizar ahí, su frente podía funcionar casi como una mesa.
Poco rato después, cierto pelinegro caminaba en las gradas acercándose cada vez más a Sakura, que seguía sentada pero esta vez parecía estar haciendo algo importante, tanto que ni siquiera parecía darse cuenta de la presencia del Uchiha.
La observó un momento, de inmediato reconoció la chamarra que llevaba puesta, ¡con razón no estaba en su mochila! Suspiró, seguramente había sido Naruto, y solo hasta que ese suspiro salió fue que la pelirosa notó que no estaba sola.
— ¡Sasuke-kun! -gritó avergonzada e intentó bajar de nuevo su fleco sobre su frente.
—Naruto me mandó a buscarte. -le dijo ignorando su reacción.
— ¿Ah? -arqueó una ceja y logró quitarse el broche para dejar caer su fleco-. ¡Ah! Iremos por café. -sonrió.
—Lo sé. -contestó indiferente.
— ¿También irás? -dijo dejando sus cosas en las gradas y se puso de pie para mirarlo mejor.
—Ajá. -asintió con la cabeza.
— ¿De verdad? -preguntó emocionada y en un impulso lo abrazó por el torso.
—Sakura. -la nombró con la intención de alejarla.
—Lo siento. -se alejó sonrojada y se encogió de hombros.
—Toma tus cosas y vámonos. -le indicó.
—Sí. -volvió a sonreír y guardó aquel dibujo que estaba haciendo en su mochila, luego se acercó a Sasuke y bajaron las gradas.
La pelirosa miró hacia abajo y pudo notar que sus manos casi se rozaban, a penas hacía un momento que lo había abrazado, sería una total sin vergüenza que le tomara la mano así como así.
'Algún día caminaremos así de cerca Sasuke-kun, tomándonos de la mano, susurrándonos el amor que sentimos el uno por el otro, simplemente queriéndonos.', pensó cursimente la ojijade.
El Uchiha la miró de reojo, ¿cómo es que una niña tan simple podía llamarle tanto la atención?
¿Les gustó? A mí sí xD Y me costó mucho trabajo escribirlo, no sé porqué, falta de inspiración tal vez jeje
Gracias a las que dejaron reviews, les contesto:
Natsuki Hatake: Hey. en serio? dime quién eres en facebook, recuerda qe ahí también publico el link para que no se lo pierdan n.n Gracias por tu lectura chica :DD
Yk2895: See estos fics son tan tiernos xD Noo, creo que nadie sufre en este fic, hasta donde yo recuerde jaja. Gracias por leer, eres bien linda n.n
Jazmadi: Jajaja, gracias, si supieras la cantidad de cosas que se me ocurren para estos dos y otros xD Pero bueno, gracias por tu comentario y tu lectura, me hacen bien happy :33
Andrea: Muchas gracias por tu comentario, para nada me ofendí, al contrario, me encanta saber sus opiniones respecto a estos proyectos y no solo por tener comentarios si no para saber qué les parece. En cuanto a los diálogos y narración, yo lo sé :c jaja de hecho si te pasas por mi otra historia es lo mismo sobre eso, en lo personal odio narrar XD porque yo me lo imagino pero sé que tengo que darles a entender dónde están los personajes y que hacen no solo con diálogos. Estoy trabajando mucho en eso :33 Ok, Sakura acosadora jajaja me mató eso xD Quizás lo acose un poco 7u7 Y sobre lo de Itachi, quizás es predecible xD aunque no es lo que muchos piensan e.e De nuevo gracias por tu comentario, me ha ayudado mucho n.n
Lizzet: también gracias por leer y comentar, y lo de que el fic es adorable, lo sé e.e jajaja no es cierto pero gracias por decirlo, y pues he aquí la continuación n.n
Ok, espero que les haya gustado el cap. Si lo lees Andrea, me gustaría saber mucho tu opinión, y también de las demás chicas n.n Sus lecturas y comentarios son bien recibidos aquí :D
De nuevo gracias. Bonito fin de semana y nos leemos el próximo viernes :33
P.D: Prometo intentar hacer los capítulos más largos, en serio n.n
