Hey, hey, hey :DD

Se acuerdan que me tomé un tiempo?

Bueno, mientras estudiaba era inevitable pensar en la conti del cap, así que imaginen a Itzel -o sea yo xD- escribiendo entr de la mañana e.e

Pero valió la pena, el capítulo no es muy largo, lo siento :c pero no le podía poner el que sigue porque ya cambia toda la cosa 7u7

No tengo mucho tiempo ahorita, así que las dejaré leer :D Aún falta una semana para mi examen, así que regresaré dentro de dos semanas más, solo que extrañaba escribir y publicar xD Por eso les traje antes el cap :D

Gracias por sus lecturas y reviews :33 Abajito les contesto n.n

Las amito c:

Sin más, las dejo leer.


Capítulo 6

Llevaba más de quince minutos en casa de los Uchiha, y no es que le molestase estar ahí, porque Itachi y Mikoto la trataban de una manera bastante amable, pero ya quería irse, ir al hospital y ver a su madre, estar ahí a su lado.
Pero parecía que ellos no entendían lo angustiada que estaba, claro que estaba agradecida de estar ahí refugiándose de la lluvia y tomando café caliente acompañado de pan que sí, estaba delicioso, Sasuke tenía una muy buena cocinera como madre.

Mikoto, Itachi y Naruto hablaban quién sabe de qué cosas y a veces le dirigían una cálida sonrisa o mirada, la pelirosa también les sonreía un poco nerviosa, de verdad quería salir de ahí ya. No sabía nada sobre el estado de su madre y lo más probable es que estuviese grave, pues su enfermedad estaba -según lo que ella sabía- bastante avanzada.
Se mordió el labio con discreción, casi quería gritarles que si no la iban a llevar la dejaran ir, no podía soportar más estar ahí sin hacer nada por ir con su madre.

De pronto vio a Itachi levantarse y mirar por una de las ventanas, estuvo ahí unos momentos hasta que regresó junto a ellos y sonrió dulcemente.

—Parece que ya no llueve. —les informó—. Es un buen momento para que... vayan a donde tengan que ir.

—Bien. —sonrió Mikoto—. Pero antes tienes que cambiar tu ropa Sakura-chan. —dijo mirando a la mencionada.

— ¿Cambiarme? Yo... —intentó decir pero el sonido de su celular la interrumpió—. Es Shizune. —le dijo a Naruto cuando miró la pantalla del aparato.

—Seguro que te dirá algo sobre tu madre. —sonrió el rubio.

Sakura dio unos pasos hacia la ventana y contestó la llamada y escuchó a Shizune hablar de manera tranquila. Le dijo que Mebuki se encontraba estable y que estaba despierta, que no quería ver a Sakura en el hospital porque le partiría el corazón verla llorar solo porque había sufrido un pequeño desmayo. La pelirosa negó de inmediato.

—No puedo quedarme aquí sin hacer nada. —le explicó a Shizune.

—Tu madre está bien Sakura. Debes quedarte donde estás, no saldrá hasta mañana. —escuchó del otro lado del teléfono.

— ¡Pero no puedo! —dijo en un tono alto y se tapó la boca al recordar que estaba en una casa ajena—. Quiero ver a mamá, no quiero quedarme sola en casa. —volvió a hablar bajando la voz.

—Ve a casa de Naruto. —le sugirió—. Estoy segura de que Kushina te recibirá con gusto.

—Ya... ya he causado bastantes molestias hoy. —Dijo con la cara roja de vergüenza—. Me quedaré en casa.

—Entonces ve con Hinata. No duermas sola Sakura, sabes que a tu madre no le gusta dejarte así.

—Pero... —replicó.

—Es solo por hoy. No te dirán que no, lo sé. Es una situación delicada, yo me quedaré con Mebuki y cuidaré de ella, ¿sí?

—Shizune yo...

—Lamento no poder estar contigo ahora. —la interrumpió.

—No, está bien. Estás con mamá y eso es lo importante. —dijo con una sonrisa aunque sabía que Shizune no podía verla.

—Tengo que colgar. Pero volveré a llamar más tarde para saber en dónde te encuentras.

—Bien. —se talló los ojos para evitar llorar.

—Todo está bien Sakura, no te preocupes. —le dijo con un tono de voz suave y tranquilo.

—Confío en ti.

—Te llamaré luego. —dijo de último para después colgar.

Guardó su celular en el bolsillo de su pantalón que aún estaba mojado, volvió a tallarse los ojos y respiró fuertemente para no llorar, no podía actuar como una cría frente a ellos, se vería ridícula.
Sintió algo extraño oprimirle el pecho, ¿y ahora cómo les decía que ya no necesitaba el auto?
Solo había estado ahí abusando de la hospitalidad de los Uchiha y se sentía tan avergonzada que no sabía qué hacer.

— ¿Qué pasa Sakura-chan? —le preguntó el rubio.

—Bueno... —volteó a verlos y unas lágrimas se deslizaron por sus mejillas. Los tres abrieron los ojos con sorpresa.

— ¿Ocurre algo, pequeña? —dijo esta vez la Uchiha.

—Lo siento mucho... Les he causado tantas molestias y yo...

—Tranquila Sakura-chan, no es ninguna molestia. —sonrió Mikoto.

—Mamá está bien... —les informó y Naruto soltó un suspiro de alivio, al menos sabían que no era nada grave—. Pero no quiere que vaya a verla... —continuó y se tapó el rostro para que no la vieran llorar.

—Sakura-chan... —la miró el rubio angustiado.

—Claro. —habló la Uchiha—. A mí tampoco me gustaría ver a mi hija en el hospital preocupándose por mí. —le explicó de manera amable y caminó hacia ella para abrazarla por los hombros.

—Es cierto. —dijo esta vez Itachi—.Seguro que ella está bien y no quiere que te preocupes más, eres tan pequeña.

—Saldrá hasta mañana... —les dijo tallándose los ojos. Estar ahí, con esa familia que la apoyaba sin siquiera conocerla, la hacía sentir tan bien.

— ¡Puedes dormir en mi casa, Sakura-chan! —se adelantó Naruto antes de que alguien intentara mencionar a su padre o algún otro familiar que Sakura no tenía.

—No quiero causar más molestias Naruto...

—No digas eso Sakura-chan, sabes que no es nada. Mamá y papá estarán encantados de verte. —le dijo con una sonrisa.

—En todo caso también puedes venir aquí si lo necesitas. —dijo Mikoto con dulzura—. Cuando tú quieras Sakura-chan.

La pelirosa abrió los ojos con sorpresa, ¿por qué todos se preocupaban por ella?, ¿porqué la querían cuidar tanto? De Naruto podía creerlo, pero de parte de los Uchiha le parecía tan extraño... En especial por Sasuke, que ni siquiera le hablaba mucho, que nunca había demostrado preocuparse ni un poco por ella.

Una parte de su corazón comenzó a reconstruirse en ese momento, podía sentir la calidez de una familia, se sentía querida...
Los ojos se le achicaron y de nuevo las lágrimas la inundaron, en un impulso abrazó a Mikoto con fuerza, esta le correspondió abrazándola con amor, le recordaba tanto a Sasuke.

—Ustedes son tan buenos conmigo... —les dijo entre sollozos—. No me conocen y yo... no sé cómo agradecerles esto.

—No hay nada qué agradecer Sakura. —contestó la mujer de cabellera negra—. Considérate parte de esta familia. —le dijo soltándola y la tomó de los hombros para dedicarle otra de sus singulares sonrisas.

—Parte de...

— ¿Qué dices tú, Itachi? —preguntó su madre divertida—. ¿No te gustaría tener una linda hermanita?

—No me molestaría. —contestó con una sonrisa y le acarició la mejilla con delicadeza a la pelirosa—. Mi hermano Sasuke es algo amargado. —rió y Sakura lo imitó.

—Hablando de Sasuke, ¿dónde está? —preguntó el rubio mirando toda la casa como buscándolo.

— ¿Dónde? Debería estar en la escuela. —dijo algo molesta Mikoto y se puso las manos en la cintura.

— ¿Eh? ¡Ah, sí, en la escuela! —gritoneó Naruto con nerviosismo luego de pensar bien las cosas.

— ¿Dónde está, Naruto? —lo cuestionó Itachi, quien también soltó a la ojijade.

—Bueno... solo sé que salió de la escuela. —se rascó la nunca recordando que él había sido uno de los culpables de que Sasuke se fuera.

— ¿Por qué? ¿Pelearon? —dijo Mikoto.

—No fue eso... —pensó—. No sé porqué se fue.

—Ese muchachito. —frunció el ceño—. Cuando llegue a casa tendrá que explicarme... —dijo algo molesta la madre y de pronto fue interrumpida por la puerta de la entrada que se abría.

Y ahí estaba Sasuke, todo mojado al igual que Naruto y Sakura, se talló los ojos con cansancio y se sacudió el cabello. Al abrir los ojos se encontró con aquellas personas mirándolo con extrañeza, casi frunce el ceño cuando vio ahí, junto a Sakura, a Itachi, ni siquiera le molestaba que ella o Naruto estuvieran ahí, ¿qué carajos estaba haciendo Itachi?

— ¡Sasuke! —gritó su madre y corrió a abrazarlo—. Mírate, estás empapado. ¿Dónde estabas? Mi bebé, te enfermarás. —decía apretándolo.

—Ya, ya. —intentó apartarla—. Salí temprano, ¿sí?

—A mí no me engañas. —lo soltó para mirarlo—. Naruto me lo dijo.

—Etto... Bueno... no podía mentirle a tu madre Sasuke. —se encogió de hombros el rubio.

—Ya veo. —dijo Sasuke casi en un susurro.

— ¡Ah! Ella es Sakura-chan. —le dijo su madre señalándole a la pelirosa que platicaba con Itachi y entonces ella volteó a verlo.

—Ya lo sé. —mustió mirando a otro lado.

— ¿Se conocen? —preguntó Itachi algo sorprendido.

—Bueno... Sasuke-kun... —comenzó a decir la pelirosa.

— ¿Lo llamas Sasuke-kun? ¡Ah, realmente se conocen! —gritó entusiasmada Mikoto—. ¿Es tu novia, Sasuke? —lo miró con un brillo en los ojos.

El menor de los Uchiha sintió algo extraño en el pecho, ¿cómo que si era su novia? ¡Por supuesto que no! Bueno, en realidad... ¿cómo se podía definir la palabra 'novios'? Eso significaba tener una pareja y salir juntos, decirse cosas cursis y besarse... Entonces no lo eran. Pero Sakura había puesto una cara llena de esperanza... que no podía decir un 'no' así como así. Hizo una mueca extraña y esperó a que Naruto dijera algo, cualquier cosa, o Sakura... quien fuera, pero no él.

¿Y ahora cómo se zafaba de eso? Es decir, Sakura no era como cualquier chica, pensaba en ella, sí, desde hacía mucho tiempo, desde que ella le había dicho que estaba enamorada... él simplemente no pudo sacar esas palabras de su mente, el rostro completamente rojo de la chica y su voz temblando... era encantadora.
Sonrió inconscientemente y cerró los ojos tratando de olvidar todo eso.

— ¿Qué hace ella aquí? —dijo Sasuke evadiendo la pregunta de su madre.

—No le digas 'ella' a tu novia, Sasuke. —le regañó su madre.

—Ne, Sasuke-teme ¿Entonces Sakura-chan sí es tu novia? —preguntó el rubio con diversión tratando de no soltar una carcajada.

El menor de los Uchiha volvió a pensar. Era tan complicado.
Muchas chicas se le habían 'confesado', pero nada formal como la confesión de Sakura, ella le había confirmado lo enamorada que estaba, y las otras chicas no, eran tan superficiales, molestas e ingenuas...
Sakura a pesar de ser más pequeña tenía cualidades y características que las demás no, eso le gustaba. Además tenía un aire de misterio, era tímida sí, pero detrás de eso había algo que le llamaba la atención, algo que sin saber porqué, le atraía.

—No lo sé. —contestó fingiendo indiferencia.

—Sasuke... —dijo Itachi y él lo fulminó con la mirada. Si creía que por estar con más gente le hablaría, estaba equivocado.

—Iré a mi habitación. —le dijo a su madre, ignorando por completo a su hermano.

—Claro. ¿Por qué no subes con Sakura-chan? —sugirió Mikoto con una enorme sonrisa. Le encantaba la idea de que Sasuke tuviera una novia o algo parecido.

— ¡¿Eh?! ¡No, no, no...! —gritó la pelirosa llena de vergüenza y con el rostro completamente rojo.

—Vamos, vamos. —dijo Mikoto empujándola junto con Sasuke hacia la escaleras—. Compartan un momento juntos, ¿sí?

—Pero... todo el asunto sobre... —intentó replicar Sakura.

—No te preocupes Sakura-chan, iré a casa y le avisaré a mamá, ella puede ir al hospital. —le dijo Naruto con una sonrisa—. Luego puedes dormir en mi casa, comeremos ramen. —sonrió.

—Pero Naruto... —volvió a hablar.

—Mamá tiene razón. —habló Itachi—. Tú y Sasuke deberían pasar un rato solos. Y si te hace daño, recuerda que yo estaré aquí abajo. —le susurró en tono divertido y Sakura rió.

—Estaremos arriba. —dijo Sasuke después de notar lo amable que Itachi era con ella.

—Sasuke-kun... —lo miró sorprendida.

—Solo vamos. —murmuró fastidiado y la tomó del brazo para subir las escaleras.

—Subiré en seguida con ropa seca para los dos. —les gritó Mikoto con una sonrisa en el rostro.

—Sakura-chan realmente está enamorada de Sasuke. —explicó el rubio cuando los otros dos ya no lo podían escuchar.

—Y parece que Sasuke no se está quedando atrás. —sonrío Itachi con ternura.


El joven Uchiha entró a su habitación seguido de Sakura, quien se mordía los labios de nerviosismo, mentalmente se estaba derritiendo de pensar que ella y Sasuke estarían juntos y solos bastante rato ahí en su habitación, que por cierto olía delicioso.
Era grande aunque no tenía muchas cosas, una amplia cama con un par de burós a los lados, un mueble en frente con una pantalla de más de 50 pulgadas, un gran closet y parecía tener un baño incluido. Sasuke se sentó en el suelo y miró a la pelirosa, ¡ah!, ¿porqué tenía que verse tan tierna?

—Ven. —le indicó el pelinegro con una mano.

—Sasuke-kun... creo que no deberíamos... —intentó decir sin mirarlo.

—Si no quieres estar aquí, puedes irte. —dijo como indiferente.

— ¡Sí quiero! —gritoneó cerrando los ojos y en seguida caminó para sentarse frente a él.

Él la miró.
Ella lo miró.
Hubo un silencio para nada incómodo y Sasuke pudo notar un pequeño sonrojo por parte de la pequeña ojijade. Sonrió de lado, no se cansaba de pensar lo tierna que le parecía, tampoco negaba lo linda y frágil que era, bueno, todo aquello solo se lo decía mentalmente a sí mismo todos los días, porque por supuesto que no lo andaba diciendo a los cuatro vientos y probablemente jamás lo diría.

Sakura era tan especial.
Le atraía de todas las formas posibles.
Le gustaba su nombre, su extraño cabello rosado, su piel blanca y seguramente suave, sus manos delicadas, su voz cuando no gritaba, sus piernas delgadas pero con forma, la manera en que caminaba, su sonrisa amable, su timidez... y ni hablar de esos ojos verdes y llenos de vida...

Le gustaba toda ella.

—Etto...Sasuke-kun. —habló la pelirosa sin mirarlo, el Uchiha arqueó una ceja—. Lamento incomodarte en tu casa, y... en tu habitación.

—No me incomoda. —le confesó.

— ¿De verdad? —preguntó emocionada y levantó la cabeza para verlo.

— ¿Porqué debería de incomodarme? —dijo mirándola fijamente.

—Bueno... porque tú y yo... bueno... —pensó—. ¿No te molesta que tu familia diga... eso?

— ¿Decir qué?

—Eso... que piensan que... soy tu novia. —dijo casi en un susurro.

— ¿Y no lo eres? —le preguntó algo confundido. Bueno, casi estaba dicho y hecho que lo eran, ¿no?, después de todo el sentimiento era mutuo. Que ni ella ni nadie lo supiera era diferente. Por otro lado estaba todo eso que conllevaba un noviazgo, lo que había pensado antes sobre tomarse de las manos y caminar juntos diciéndose quién sabe cuántas cosas melosas.

—No... —contestó algo cabizbaja.

—No aún. —murmuró.

— ¿Qué...?

—Traigo ropa limpia y seca. —los interrumpió Mikoto—. Ten Sasuke. —dijo entregándole lo que parecía ser un pants gris y una camiseta negra, él hizo una mueca de disgusto—- No te quejes...

—No lo hago. —le dijo tomando la ropa con una mano.

—Este es para ti Sakura-chan. —sonrió mientras le enseñaba un vestido que le llegaría solo un poco debajo de la rodilla, tenía mangas y un cuello redondo, más bien parecía como una pijama—. Verás, en esta casa soy la única mujer. —dijo divertida—. Esto es algo que solía usar en mi infancia, y lo guardé por los buenos recuerdos que me trae con el padre de Sasuke. —de nuevo sonrió como recordando—. Estoy segura de que te quedará, y te verás hermosa.

—Pero... esto es algo muy personal, yo no podría... —intentó decir Sakura.

—No te preocupes por eso, mi demás ropa es algo grande. —rió—-. Te enfermarás si te dejas toda esa ropa mojada. —le dijo entregándole el vestido—. Tu ropa la puedes dejar en ese cesto junto con la de Sasuke.

—Muchas gracias. —dijo la pelirosa con una cálida sonrisa, y el pelinegro pudo jurar que casi se derretía al verla sonreír de tal forma.

—No regresaré. Seguro que quieren un momento a solas. —les guiñó un ojo.

—Ah, no, no, nada de eso... —negó rápidamente la chica apenada.

—Está bien, solo no hagan cosas sucias. —rió divertida mientras salía de la habitación cerrando la puerta.

Sakura enrojeció avergonzada y miró de nuevo aquel vestido o pijama, era de un color beige muy claro, con pequeñas figuras bordadas en la parte del pecho y al final de las mangas, parecía muy antiguo aunque claro que no podría serlo, la madre de Sasuke seguro que no era muy grande. Ese vestido era hermoso.
El pelinegro la miró concentrada, ¿cuándo se cansaría de verla? Quizás nunca.

—Entraré a cambiarme al baño. —le dijo poniéndose de pie—. Avísame cuando tú también lo hayas hecho.

—Sí. —murmuró la pelirosa que también se había levantado del suelo.

Sasuke entró al baño y cerró la puerta suavemente. Dentro, se quitó el cinturón y el pantalón negro que estaban completamente mojados, entró casi de un salto en el pants, se sacó rápidamente la playera solo para ponerse de inmediato esa camiseta negra que para nada le agradaba, nunca había sido esa clase de chico que le gustaba mostrar su cuerpo, y solo usaba esa clase de ropa durante los entrenamientos de americano.
Juntó su pantalón y playera hasta hacerlos una bola de ropa, estaba a punto de abrir la puerta cuando recordó que afuera estaba Sakura y que aún no estaba lista.
Se dio la vuelta y se miró en el espejo. Su rostro y su cuerpo eran diferentes, se veía más grande, con un poco más de músculo pero no tan exagerado, las facciones en su cara ya no eran las de un adolescente, tenía poco más de dos meses que había cumplido los veintidós años, aunque aún así tampoco parecía muy mayor como Itachi, que después de los veinte se veía casi irreconocible.

Frunció el ceño con un poco de desesperación, ¿no le había dicho que le avisara cuando estuviese lista? ¿Y por qué tardaba tanto? Si solo era cosa de ponerse ese camisón encima. Soltó un suspiro, malditos impulsos.
Con cuidado abrió la puerta solo un poco, a penas y podía asomar un ojo, aunque eso era suficiente para poder ver por completo a la pelirosa.
No estaba desnuda, claro que no, si no ya hubiese dado un portazo. Se estaba quitando ese pequeño pantalón rosado, él cerró los ojos haciendo todo lo posible por ver y no a la vez. Cuando los volvió a abrir se encontró con una Sakura que solo llevaba puesta la ropa interior, un conjunto negro con el que... se veía como una diosa. Esas piernas que alguna vez había visto cuando ella usaba falda, sí que eran delgadas y firmes, tenían una forma espectacular; luego estaba su espalda pequeña, su vientre plano como si hiciera ejercicio, y un poco más arriba... aquello que a todo hombre volvía loco y vulnerable, y Sasuke Uchiha no era la excepción.
Era la primera vez en toda su vida que veía algo así, un par de pechos de un tamaño que jamás habría pensado, no eran enormes ni diminutos, eran de un tamaño perfecto, el tamaño ideal. No podía creer que Sakura tuviera tal belleza, pues debajo de las ropas que normalmente vestía, no se podía apreciar su cuerpo en todo su esplendor. La vio tomar el camisón y entonces decidió cerrar la puerta, seguro que pronto lo llamaría.
¡Ah! , ¿qué diablos ocurría con él?
Es decir, su madre llevaba bastantes años molestándolo con esa tonta idea de tener una pareja, y casi siempre terminaban discutiendo por eso. A él no le interesaban las chicas, no sabía cómo tratarlas o hablarles, Konan era lo más cercano a una amiga, y ni siquiera eso, porque también lo había estado fastidiando con eso de que le gustaba, cómo si él fuera idiota, ella estaba perdidamente enamorada de Yahiko, y el sentimiento también era correspondido, lástima que ese chico de cabellos naranjas fuera igual de tímido que Sakura.

Odiaba tanto pensar en esa pelirosa. Pero a la vez le encantaba esa sensación de paz interna cuando la pensaba, hablaba de ella o la veía, y mucho más ahora que la tenía en su habitación.

—Sasuke-kun, ya puedes salir. —le dijo en un tono un poco alto.

El pelinegro salió del baño para encontrarse con una Sakura un tanto... ¿avergonzada?
Ella se tomaba el pequeño escote del camisón tratando de subirlo y subirlo... y subirlo. Bueno, el nunca había conocido a su madre de pequeña, pero parecía que Sakura le ganaba en ese aspecto de...

—No... me mires mucho. —titubeó encogiéndose de hombros y abrazándose a sí misma.

—Oye, así se te ven más, ¿sabes? —le informó al darse cuenta que cuando ella se abrazaba, hacía un poco de presión y ese diminuto escote se corría hacia abajo dejando ver un poco de más.

— ¡Ah! —gritó avergonzada—. No es correcto que me veas así.

—No te estoy viendo. —dijo apretando los labios.

— ¡No me mires, Sasuke-kun! —gritó de nuevo y le dio la espalda.

—Tsk, qué molesta. —suspiró abrumado y se acostó en la cama.

Otro silencio invadió la habitación.
Sasuke la miró, ahí de pie sin hacer nada, parecía temblar de frío, pues el cabello aún le escurría un poco y le mojaba la espalda por lo largo.
¿Que no la viera? Pero si era imposible no verla así. toda roja y llena de vergüenza le parecía aún más encantadora, ¿y por qué quería esconder todos esos atributos?

—No te ves mal. —se sentó en la cama con las piernas cruzadas—. Y no tiene nada de malo que te vea así, después de todo eres tú y no otra chica. —le habló sin saber si ella lo escuchaba.

Sakura sintió algo extraño en el corazón. Desde hacía un rato que él solo decía cosas inconclusas, no entendía que era lo que quería decirle. Porque parecía hablar con indirectas, como si realmente no quisiera decir lo que sentía. ¿Y qué era lo que sentía Sasuke? No podía ser eso que sospechaba...

— ¿Qué quieres decir con eso? —le preguntó dándose la vuelta para verlo. Dios, se veía tan endemoniadamente sexy, ese pecho ancho y esos brazos marcados... le daban ganas de acurrucarse en ellos.

—Bueno que... —pensó—. No me molesta verte así.

—Sasuke-kun... —murmuró con sorpresa. Entonces sí parecía ser lo que ella sospechaba.

—Ven acá. —le dijo algo divertido y le indicó que sentase a su lado.

'Entonces estos son los sentimientos inexplicables', pensó Sasuke recordando las palabras que cierto rubio le había dicho. 'No se siente nada mal.'


Bueeeno, como ven es bastante diálogo, pero el que sigue noo 7u7 xD

Ya saben, intento mejorar eso de la narración, pero a veces simplemente no puedo. No desesperen, pronto seré mejor en eso e.e

karliss: Gracias por leerlo y encontrarlo interesante, he aquí la conti n.n

weriita: Hey gracias :D Qué bueno que te haya gustado, y pues aquí tienes el siguiente capítulo c:

camiila: Hola :D jajaj espero no haber presionado para que leyeran xD Lo siento si lo dejé en suspenso jaja Gracias por venir a leer este fic también *u*

Y sí, estudiaré algo que me fascina, diseño de la comunicación gráfica :DD jaja

Y bueno, en el otro fic funcionó xD Así que recuerden mi otro fic Liebe oder Sucht, que es compleeetamente diferente a este c:

Muchas gracias de nuevo por sus lecturas y comentarios, me desaburren en vacaciones :c jaja

Las amito y espero vlver pronto.

Linda semana c: