Levi veía aburrido a los muchos niños entrar al Jardín de infantes mientras esperaba a Mikasa, quien le dijo que como era el primer día de escuela de Eren, tenia que estar ahí como apoyo moral, (realmente no sabe para quien es el apoyo, sí para Eren o para ella que lo tendrá menos horas en casa).
Los vio llegar e inmediatamente el niño salto a su encuentro.
—¡Sargento! Hoy voy a ver a más niños.
El de pelo negro asentía mientras le daba ligeras palmadas en la cabeza.
—Pórtate bien.
—¡Si! —Reía efusivamente.
—Entra cariño, ya es hora. —Le abrazo muy fuerte, casi ahogando al niño.
—Mikasa, no p-puedo res-espirar. —Se quejaba el infante, su mamá era muy dramática.
Soltó al niño aun con ligeras dudas de querer que se alejara toda la mañana.
—Lo siento, anda.
Eren se despido para luego perderse entre la multitud de niños.
Mikasa veía con gesto ausente todo, su hijo estaba creciendo y a ella cada vez la dejaba mas lejos… hasta que Levi la saco de su letargo.
—Más tarde vendrás por él, no seas exagerada.
—Si…
Guio a su hermana hasta el auto, le dijo que a Eren no le gustaría verla tan triste o lloraría (cosa que era mentira) eso la calmo un poco y se despidió para ir atrabajar.
Ahora él iba retrasado, con lo que le molesta la impuntualidad.
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El pequeño de ojos verdes veía entusiasmado todo. Cuando su mamá le dijo que entraría a una escuela para aprender mucho le entusiasmo ¡El quería conocer el mundo! Así que cuando la maestra les dijo que se presentaran el muy contento dijo:
—Mi nombre es Eren Yeager. ¡Tengo tres años y medio y soy un súper héroe!
Los demás niños se rieron.
—Tú no puedes ser un súper héroe, esos solo son de la televisión.
El castaño molesto vio a otro niño con cara de caballo riéndose de él.
La maestra previniendo una posible pelea los calmó para seguir con las presentaciones, el resto de la mañana paso tranquila lleno de planas con su nombre y libros para colorear.
Llegando el momento del almuerzo se acerco a un pequeño de cabello rubio y ojos muy grandes y bonitos, aun no se aprendía bien los colores pero eran de otro tono al de los suyos.
—Hola. ¿Qué haces?
—Hola, mi abuelo me dio este libro aunque no le entiendo pero tiene bonitos dibujos.
El castaño asintió observando el libro.
—No me acuerdo de tu nombre.
—Armin Arlert yo si se me el tuyo. —Le dijo, por lo regular nadie le hacia caso y le hizo feliz que ese niño si.
—¡Bien! ¿Tienes comida? Yo tengo esta cosa con pan con algo raro y esta hoja en medio. —Se lo mostró.
—Si mi mamá me mando un jugo y algo parecido creo que se llama Dandwish*.
—Oh, Danduuish* —Poso un dedito en su barbilla tratando de decir la palabra—. Le llamaremos mejor almuerzo, es más fácil.
Cuando el rubio estaba sacando su comida de la lonchera el de ojos verdes vio una fotografía dentro., curioso la tomo reconociendo a su nuevo amigo.
—Es mi familia.
—Ah, ¿quién es él?
—Mi papá.
—¿Qué es papa?
—Pues es como mamá pero en hombre. ¿No tienes?
—Pues si dices que es mamá como en hombre creo que es el sargento, pero el sargento es mi novia y no puede ser mi papá.
El ya sabía distinguir entre hombres y mujeres, según Mikasa, los hombres eran como él y las mujeres eran las que olían bonito.
—¿Tu novia?
—¡Si! Es alguien a quien quieres mucho y siempre te mima.
—¿Mi mamá es mi novia? —Le pregunto un confundido rubio.
—No… tu mamá es tu mamá no puede ser tu novia.
Armin se quedo pensativo mientras comía su almuerzo, luego le preguntaría a su abuelito.
La maestra dio por terminada la hora y todos guardaron sus loncheras quejándose del poco tiempo y luego continuaron con la clase.
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Más tarde, Mikasa recogió a su retoño. Las horas se le hicieron eternas al punto de la desesperación.
—Mamá, ¿quién es mi papá?
La pelinegra freno el coche, ligeramente turbada y luego como si no pasara nada dejando a varios conductores gritarle por su imprudencia reanudo la marcha.
—Tú no tienes papá, solo eres de mamá.
—Pero mis amigos tienen papá
—Tu papá no existe.
—¿Es como santa?
Una vez tío Levi le dijo que Santa no existía, pero que no le dijera a nadie. Seria un secreto entre los dos.
—¿Quién?
—¿O el sargento es mi papá?
Cuando la pelinegra le iba a responder llegaron al apartamento de su hermano, bajo a Eren del coche y toco la puerta.
Le abrió un aburrido pelinegro que tomaba café.
—¿Qué?
—Solo lo recogí, pero tengo que volver al trabajo.
—Contrata una niñera.
—Nunca vuelven.
—Yo tampoco volvería. Así que vete, yo también tengo que volver al trabajo.
—Dile a tu jefe que es una emergencia, enano.
—A mi háblame bonito, Ackerman.
—Se lo dejare a Hanji.
Molesto, Levi agarro al niño de la mano y lo jalo a su apartamento. Esta vez Mikasa gano la batalla.
—Vuelvo más tarde.
Cerró la puerta. Ahora tenía un avanzado sistema de seguridad con código y reconocimiento de voz para que nadie osara pasar sin su permiso.
—Siéntate en la sala, haré una llamada.
El niño asintió y se fue. Rivaille lo miro extrañado, tenía un semblante un poco decaído y no le grito el usual "Sargento" cuando lo veía.
Para cuando volvió a la sala se encontró con su sobrino dibujando muy entretenido en su libreta.
—¿Qué haces?
—Dibujo. —Le contesto. Wow que brillante.
No le pregunto de nuevo, él no pregunta más de dos veces e intimidar a Eren no iba con él. Pero aun así se acerco para ver lo que dibujaba.
Vio un dibujo mal echo (que esperaba, tan solo era un niño) de su gato y ratón de peluche, a Mikasa, a si mismo y a él. Agradeció mentalmente que lo dibujara más alto que su hermana.
—Es un dibujo muy bonito.
—Gracias.
Rivaille volteo como la niña del exorcista y vio a Hanji mirar sobre su hombro al niño.
—¿Qué cara...
No puedo terminar la frase ya que una mano más grande le tapo la boca.
—Levi, ya hemos hablado sobre las malas palabras. —Le regaño su rubio jefe.
—Ya hemos hablado también sobre irrumpir en mi casa. ¡Largo!
—Cuando le hablaste a Erwin él estaba en mi apartamento verificando los papeles del nuevo proyecto y queríamos comprobar lo de Eren. —Le explico Hanji ignorando los reclamos de Rivaille.
—Yo no miento, y en todo caso compruébame est…
—Levi… —Una vez más le regaño.
Frustrado, se quito la mano de la boca y fue a verificar el número de la compañía del estúpido sistema que acababa de comprar. ¡Aun siguen yendo a su casa como plaga! Simple y sencillamente pondría una cadena alrededor de la puerta, era más efectivo que la estúpida tecnología.
—No te esfuerces mucho, pequeñín. ¡Soy Ingeniera en Sistemas! —Se burlaba la castaña, adelantándose a lo que seguramente haría.
Dio la media vuelta. ¡Carajo! ¡Era bruja esa mujer! Algún día seria libre en su propia casa ¡Algún día!
—¿Es alguna tarea? –Le preguntó, ahora se enfocaría en su sobrino.
—Sip. La maestra nos dijo que dibujáramos a nuestra familia. Y aquí están mis mascotas mi mamá y mi papá.
Levi proceso muy lentamente lo ultimo.
—¿Tu papá? Yo no soy tu papá. —Él aun era joven como para tener hijos.
—Pero Armin dijo que mi papá era mamá pero en hombre. —Le dijo con los ojos llorosos ¿acaso estaba equivocado?
El pelinegro se revolvió el cabello dispuesto a explicarle las cosas. Se sentó junto a él atrayéndolo a sus piernas.
—Mira, tu papá no puedo ser yo porque…
—Eres mi novia, lo sé. Eso mismo le dije a Armin.
Se escucho una carcajada para nada sutil de Hanji.
—No… —Tenia que sacarle esa idea de la mente al niño y de paso vengarse de Zoe—. Es porque soy tu tío, hermano de tu mamá. Tu papá fue alguien a quien tu mamá le parecio apto para poder tenerte.
—¿Tenerme? Mamá dijo que me pidió a la cigüeña.
—Tu madre te miente.
Los adultos rolaron los ojos exasperados con la explicaciones del más bajo.
—¿De donde vengo, entonces? —Le miraba con sus enormes ojos verdes que ahora se encontraban acuosos.
Rivaille se arrepintió al instante, definitivamente no sabia tratar con bebés.
—No, pequeño. Tu vienes de la fabrica de bebes que todos los padres tienen. Pero Mikasa no te ha dicho nada para que no vayas. No digas nada, es un secreto. —Le explico Erwin, él era el más sensato de los tres adultos ahí.
—¿Cómo el de Santa?
—¿Cómo quien?
—Si, como el de santa… —Interrumpió Levi, antes de que el rubio se diera cuenta de lo caga infancias que era.
El niño quedo conforme con la respuesta. ¡Ahora tenia otro secreto con su sargento! Aunque aun todavía tenía un poco de dudas sobre su papá.
Para cuando Mikasa volvió el niño ya estaba dormido y Zoe y Erwin estaban cenando en la sala… Así que mientras los veía alejarse pensó que tenia que estar preparado para las futuras respuestas comprándose un libro infantil.
Cuando llegaron a la casa, Eren ya había despertado y su mamá lo cargaba para ir a su habitación.
—¿Mamá?
—-Dime, bebé.
—Ya sé quien es mi papá.
Ackerman lo miro intensamente unos segundos, maldiciendo a su hermano mentalmente para luego sonreírle a su hijo.
—¿Si?
—¡Si! Es un hombre. —Satisfecho con su autodescubrimiento, volvió a quedarse dormido.
Mikasa se sintió aliviada, pero tenía mucho miedo… Alguna ves leyó que a esa edad los niños empiezan a preguntar sobre bebés, sobre porque ellos tienen pene y las niñas no y cosas así… Pero ella tenía a un hermano muy complaciente con su hijo y a quien le dejaría contestarle esas preguntas por ella.
Sonrió maquiavélicamente, si, su hermano era muy bueno.
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En ese momento, Levi sintió un escalofrió muy intenso que hasta tuvo que sentarse mientras limpiaba el chiquero que habían dejado sus indeseables visitas. Algo le decía que su futuro iba a ser plagado de futuras preguntas incomodas.
De nuevo…
Dandwish, Danduuish = Tratando de decir Sandwich.
Bueno, mi sobrino aprendió una nueva palabra y es... ¡TÍA! *Llora de la emoción*
Tuve un fin de semana muy ocupado, empezando desde el jueves... Por fin descansare en mi casa :'D
Muchas gracias a todas las personas que leen y dejan comentario.
Yunna: Yo también me trabo a veces porque mis sobrinos aun no saben hablar bien xD Lo alargare un poco más :3
