Eren reía entusiasmado, su dibujo estaba quedando muy bonito.

Su gato Levi-amargadeiton y Pika, plasmados en toda su genialidad. Hanji le dio unas llamativas crayolas junto con acuarelas y le dijo que podía dibujar todo lo que quisiera, su regalo era para explorar las habilidades que lleva dentro. Del tipo extrovertido claro esta, no del introvertido tirándole emo de su amigo pelinegro.

—¿Qué crees que estas haciendo?

—¡Explodo* mis habilidades!

—Maravillosa idea —le aplaudió—. Pero que tal si vas y "explodas" tus habilidades a ¡una maldita libreta!

El niño dejo caer las crayolas y su cuerpo quedo como estatua todavía "sosteniendo" los objetos.

—¿No es bonito? —susurro cabizbajo.

Levi le vio interrogante. ¿Eso le preocupaba? Que niño más raro.

—Estaría mejor lejos de mi pared, gracias.

—¿Pero si esta bonito? —pregunto mientras levantaba la cabeza, esperanzado de una critica a su arte.

—Pues he visto mejores.

—Pero…

—No esta del todo deforme, así que para mi está bien. —Ya aprendio a decir lo que su sobrino quiere escuhar o al menos intenta ser lo menos sincero posible.

—¡Gracias! —El niño agradeció sonriente y recogió su material del piso dispuesto a seguir en lo suyo.

El pelinegro le tomo su pequeño brazo antes de que lograra hacer algo y se agacho a su altura, indicándole que se acercará para susurrarle al oído.

—No de nuevo, recuerda bien mis palabras: No vuelvas a tocar ninguna pared de este lugar o la maldición caerá sobre ti.

El infante temeroso de la cara terrorífica de tu tío asintió, aunque no sabía a que se refería con maldición. ¿Era alguna clase de pokemon nuevo? Los pokemones le dan miedo, su mamá le regalo un peluche que brilla en la oscuridad y siente que lo observa desde el rincón…

El teléfono sonó y fue a contestar, dejando a un traumado niño mirar con horror la pared, no vaya a salir un pokemon.

/

.

/

—¿Qué hacemos aquí?

—Fiesta de alguien de tu salón.

—Ah —se acordó de repente de las invitaciones que repartieron en el kínder—. ¿Qué es fiesta?

—Diversión infantil, tortura adulta.

—¿Qué es tortura?

—Cuando tu mamá te abraza y no te quiere soltar después.

Vio al niño cerrar los ojos, posiblemente imaginando la escena y abriéndolos segundos después con expresión ida en el rostro.

Satisfecho de saber que no habría preguntas incómodas, recordó como llego ahí.

Mikasa le convenció (más bien amenazo), de llevar a su sobrino a una aburrida fiesta infantil.

La mano pálida de su hermana le entrego una invitación con la foto de una niña rubia.

—No. Y esa es mi última maldita palabra.

—Te lo pido de favor, tengo mucho trabajo.

—Me lo estas ordenando.

—Le diré a mamá que si tienes tiempo de visitarla pero no vas porque prefieres ir a tomar con tus amigos.

—Eso es un truco infantil, y no te creerá.

—¿Seguro? Yo soy la hija que va cada mes a llevarle a su nieto a quien adora y tú eres un solterón cuya única diversión es cuidar de su sobrino y quien no ha visitado a su madre desde hace un año.

—¿A qué hora es la estúpida fiesta?

—A partir de las tres de la tarde de mañana, no olvides llevar regalo.

Y nada, los recuerdos son difusos y mágicamente se transporto a la fiesta. Sosteniendo a Eren de su pequeña mano con miedo de soltarle (su habilidad social era tan nula que se deja guiar por su sobrino).

—¿Porqué el regalo es rosa? Armin es niño.

—¿Niño? Parece una niña. —Ya había visto a esa niña o mas bien niño un par de veces y siempre creyó que era una chiquilla muy tímida.

—Si… tiene un problema con eso ¡Pero si alguien lo molesta yo le pego!

—No debes meterte en problemas, el dialogo es mejor. —según leyó, debe poner limites antes de que el niño haga su voluntad.

—Pero…

—Haz lo que consideres correcto. —Nah, el no era así, los golpes eran más efectivos.

El niño le sonrió y siguieron caminando hasta encontrarse con el rubio quien recibía los regalos, Eren corrió hacia él y le entrego el suyo.

—¿Rosa? —pregunto un poco confundido.

—-Si… —agacho la cabeza, avergonzado.

—No importa, gracias. —¿Qué mas daba si era rosa? Era un regalo de su amigo.

La mamá del festejado los guio a una mesa y les dijo que más tarde iniciarían y mientras podrían ir a los juegos del salón.

—¿Qué le compro a Armin?

—Un libro.

—¿Libro? Aun no sabemos leer bien...

—¿No? Eso es triste, dile que me lo devuelva, a mí si me gusto.

Cuando Eren le iba a contestar las frituras y refrescos atacaron la mesa y el niño las empezó a comer olvidándose del mundo.

—Quiero ir a los juegos —hablo con la boca saturada de frituras.

—No hables con la boca llena.

—Quiero ir a los juegos. —se pasó la comida tomando el refresco que le sirvió su tío.

—Ve.

—Acompáñeme, me da pena ir solo. Por favor —junto sus manitas y le hizo el ataque de cachorro abandonado.

Cerró los ojos pensando los pros y contras de acompañarle, optando por hacerlo, no se vaya a matar en el proceso.

—Bien.

/

.

/

Decir que no se canso era blasfemar, su sobrino tenia una hiperactividad que nunca le conoció, maldice el refresco, maldice las frituras, maldice esa fiesta infantil.

¡Tío vamos a ese trampolín! ¡Sargento ayúdame a escalar! ¡Sargento quiero pasear en ese carrito, deme puche! Le zumban los oídos de tantos gritos de Eren y ahora espera pacientemente escondido en el baño que a su sobrino se le baje el exceso de azúcar.

Nunca en su vida se sintió tan humillado.

Como si sus pensamientos invocaran al diablo, el sonido de las puertas siendo azotadas le producía mas jaqueca, una a una las puertas fueron abiertas hasta dar con su escondite. Lo primero que vio fueron unos ojos verdes conocidos, seguidos de una expresión confusa.

—¿Qué hace?

—Del baño.

—¿Con los pantalones arriba?

—Soy un ninja.

—¿Qué es un…?

—¿Qué quieres? —le interrumpio antes de comenzará de nuevo con las preguntas sin fin.

—¡Es hora del payaso!

—Felicidades.

—No, venga.

Fue arrastrado al show infantil de un payaso sin gracia, pintado de colores extravagantes, nariz postiza azul ¡Azul! Se le veían las ganas de vivir y realizar su trabajo entusiasta (no, él se mueve mejor dormido). Ya no hacen a los payasos como antes…

—Ahora chiquitines, traigan con ustedes a un adulto.

Carajo, ese hombre no tenia ganas de hacer nada y ahora a unos pobres infelices les tocara sufrir el acoso del payaso.

Una pequeña mano le tomo gritándole eufórico.

—¡Corra, corra! ¡Se incendia!

Inmediatamente reacciono y siguió al pequeño, encontrándose de cerca con la fea cara del engendro ese.

Oh Eren, ese niño tenia tanta suerte de que fuera tan bueno para con él.

El payaso les dijo a los niños que fueran a sentarse y le guio a él donde estaban otros padres despistados o a los que les encantaba hacer esas cosas.

—Y cómo se llama el chiquitín aquí presente.

—Tu mamá.

El payaso le miro nervioso por la expresión ceñuda y la respuesta cortante.

—¡Alguien aquí se levanto de malas!

—Como todos los días.

El payaso se acerco y le hablo en voz baja.

—Mire amigo, a mi tampoco me gusta lidiar con niños pero es el mejor trabajo que pude encontrar, ayudémonos mutuamente y acabemos con esto rápido.

—No tengo intenciones de nada, mejor mándeme a sentar y asunto arreglado.

Al aludido no le agrado la respuesta e inmediatamente hablo.

—¡Comencemos!

Ah, que astuto. No le dio tiempo de huir.

Les repartieron mascaras para que se las pusieran, pero sólo se la colgó en la mano, ni loco deja que ese sucio objeto toque su limpio rostro.

—Ahora los papis bailaran. ¡Ayúdenme con sus aplausos!

Una música pasada de moda se escucho y los padres comenzaron a dar vueltas sobre su eje, imitando a focas de circo o eso parecía.

Levi se quedo en su sitio, indiferente.

El payaso se le acerco.

—¿No tiene ganas de estar aquí?

—No.

—¿Ni por su hijo? —¿Chantaje emocional? Se nota que no lo conoce.

—No tengo.

—¿Y entonces qué hace aquí?

—Vine de colado para ver si me daban comida.

Las personan rieron ante el comentario y el supuesto dueño del show envidioso intento hacerse notar.

—Amigo, haber dicho antes que era indigente.

—El único que parece indigente aquí lo tengo ante mis ojos.

—Vaya a sentarse. —le dijo molesto.

—Mi hermana muda tiene más gracia que usted.

Cargo a su sobrino y se lo llevo de ahí, eso debió de hacer desde que puso un pie en ese lugar.

En la semana iría a visitar a su madre, eso de que lo amenace su hermana pequeña era tan patético…

—¿Tiene una hermana muda? —Preguntó curioso el pequeño quien estaba en brazos sosteniéndose de la camisa por lo rápido que iba su tío.

—No, pero quisiera.

/

.

/

Llegó después de un largo fin de semana en casa de sus padres, su madre feliz de que le visitara insistió en que se quedará. Lo único que necesitaba ese día era dormir, dormir y no despertar en meses.

Suspiro con cansancio y dejo las llaves en la mesita de la entrada.

Un sonido raro le puso alerta y luego la conocida risa de Hanji le guio hasta la sala y vio que su hermana y su sobrino también estaban ahí.

—¿Qué diablos hacen aquí?

—¡Mira a ver esto! Nos enviaron una copia del video de la fiesta de —leyó el papelito que tenia a un lado—. ¡Armin!

El pelinegro palideció.

—No quiero ver cosas que ya viví.

—Ah pero no desde otra perspectiva. Mira como eres buen tío, cargando y cuidando a Eren. ¡Esta es la tercera vez que vemos el video!

—Ya te dije que…

"Tu mamá" Se escucho su voz en ese aparatejo infernal y se tapo la cara avergonzado de sus actos.

—¡Vaya cómico resultaste ser! Hare una copia y se los daré a los de la oficina.

—Tienes una hermana muda, ¿eh? Le preguntare a mamá.

—¡Sargento! A Armin si le gusto el regalo.

Dio la media vuelta y se encamino a la entrada. Su madre todavía puede darle alojamiento una vez más eso o… dejarle suelto y cometer asesinato.

—¡Te dará gusto saber que Eren fue vetado de las futuras fiestas infantiles! —Fue lo ultimo que escucho de parte de Hanji antes de irse de ahi.

Perfecto.


*SE EMOCIONA POR QUE YA TIENE MÁS DE 50 COMENTARIOS* ¡Demasiadas gracias por la aceptación!

Pregunta: ¿Les gustaría que hiciera un capítulo especial de Levi-chibi y Eren adulto?

Bueno, apartir de aqui los capítulos saltaran de año, o sea. Eren ahumentara de edad magicamente cada capítulo.

¿Feliz atrasado cumpleaños a Armin?

Explodo = Exploro ¿Se entiende, no?

No tengo nada en contra de los pokemones, al contrario me gustan muchos los juegos y el anime. Sólo fue broma. Y lo de los payasos... ellos me dan miedo.

Kiwiset: ¡Ya lo termine! Tarde, con mucho trabajo pero ya lo hice :'D

Lyndenwin: Si, Eren crecerá ~ Y no, sería incesto jajajajaja D: Pero me tienta la idea, pero no, no me tienta al mismo tiempo. xD

Ninshita: Lo sé, todos aman a Hanji pero no pude ponerla, era reducdio el tiempo en televisión (?) Muchisimas gracias por comentar, me hace feliz saber que te gusta estos cortos momentos en la vida de esta pareja/trio singular.

Sara: ¡Tienes razón! Como el parentezco que le doy a Levi y Mikasa x3 Ya aparecerá en futuros capítulos Hanji con más participación, es muy solicitada ~

1234567: Ah, pillina ~ Si, pero por el momento mi cabeza está más saturada con momentos tío-sobrino D: