Un mensaje le interrumpió en su agradable lectura de sábado por la tarde, ya por fin había conseguido vacaciones y las estaba disfrutando como quiere, en su casa. Tomo el móvil para revisar lo que al parecer era un mensaje de su madre.
"Hijo, tu padre consiguió unos días libres e iremos de visita"
Rápidamente tecleo otro mensaje a su hermana, diciéndole que llevaría a Eren de vacaciones, que no se preocupara por ellos.
Terminando de hacerlo, contesto al mensaje de su mamá.
"Iré de excursión con Eren"
Era una simple coartada por si a su progenitora se le ocurría preguntar a Mikasa.
Espero pacientemente a que volvería a sonar su celular y cuando lo hizo vio con miedo que era una llamada.
—¿Si? —contesto con recelo.
—¿Excursión, tu? No me des excusas baratas, te conozco.
—Pregúntale a Mikasa si tanta desconfianza me tienes —se hizo el ofendido—. Iré con Eren de vacaciones.
—Esta bien, no dudo de ti, pero tu padre y yo queríamos pasar estos días en familia.
—Puede ser en navidad.
—¿Tu cumpleaños? Ese día nunca lo tienes libre.
—Año nuevo, entonces.
—Ay hijo, dudo mucho que vengas ese día.
—Lo hare madre, lo prometo.
—Bien, te estaré esperando, no lo olvides. Nos vemos, te quiero hijo.
—Y yo a ti madre.
Colgó sin una pizca de remordimiento.
Su madre solo quiere criticarle su casa; su ordenada y limpia casa. Que si era nueva la lavadora, que si ese producto de limpieza no causaba alergia que si su escoba era demasiado nueva. ¿Qué tiene de malo mantener libre de bacterias su hogar y productos en buen estado? Tiene niño en casa, obviamente mantendrá los gérmenes lejos, muy lejos.
Su madre no comparte el mismo pensamiento y cada que va siempre trata de arruinar su perfecta rutina.
Cuando iba a retomar su lectura una pequeña mano le jaloneo el pantalón.
—¿Vacaciones a donde?
Quedo en shock momentáneamente, olvido que Eren estaba ahí. Pensó una respuesta rápida para que el niño no se sintiera triste al negarle la salida.
—No iremos a ningún lado —Falló, como siempre.
—Pero escuche que iríamos de vacaciones —dijo con un tono triste y sus grandes ojos verdes enfocándole—. ¿Mintió?
Pues si, pero eso no le iba a decir. Le ignoro y siguió con su lectura.
Eren estuvo insistiendo un rato, luego se canso y se puso a jugar con sus peluches y carritos.
Un rato después, el también opto por descansar sus ojos levantándose de su cómodo asiento y yendo a la cocina por café, cuando el timbre sonó y la puerta fue abierta en el proceso.
Observo a su hermana entrar. ¿Todos tienen su llave? ¡Qué alguien le diga la verdad!
—Mi casa —dijo en voz alta y luego sonrió con gracia—. ¿Entiendes? Mi-kasa.
—Tus chistes no tienen gracia, Levi.
—Como sea. Qué carajos quieres aquí.
—El mensaje decía vacaciones con Eren. Pero por supuesto que no tiene nada que ver con la visita de mamá, ¿o si? Déjame recordarte que ella se quedara conmigo y eso supone que también con Eren.
—Me ofendes, Eren y yo planeábamos ir de vacaciones.
—¿Y por qué no le veo entusiasmado? —Señalo al pequeño que ahora estaba en un rincón pintando en su libreta un círculo negro—. Parece afectado.
—Está absorto en sus pensamientos, que es distinto.
—Más te vales que lo lleves en verdad o mando a mamá a quedarse aquí.
Levi omitió comentario y luego se acerco al pequeño bajo la atenta mirada de su hermana.
—Mañana saldremos, finge felicidad. —le susurró.
—¿A la playa?
—¿Playa? —Volteo a ver a su Mikasa quien se encontraba cruzada de brazos—. Si, playa.
El niño inmediatamente salto entusiasmado, acercándose a su madre y brincando a su alrededor agitando la crayola negra al aire.
—Mami, ¡iremos a la playa!
—Diviértete pequeño, mañana te traigo tu maleta —le cargo y luego le dio pequeños besos en la mejilla—. Pórtate bien, eh.
—¡Seré un buen niño!
Nunca pensó que las mentiras fueran el demonio, el demonio.
Por "casualidad" Hanji pasaba por ahí cuando les vio a Eren y a él subiendo las maletas al carro y "casualmente" se auto—invito a la salida por que "casualmente" ella también iba a la playa ese día.
Pero su mal día no terminaba ahí, no. "Casualmente" Erwin también estaba ahí y ahora se encontraban todos en su auto rumbo a la playa por que "casualmente" los autos de ambos estaban en reparación.
—¿Ya llegamos?
—No.
—¿Ya llegamos?
—No.
—¿Ya pronto llegamos? —insistió en el cuestionamiento.
—Cállate maldita cuatro ojos o te arrojo del carro.
—¡Pero me aburro! —alzo los brazos pataleando detrás de él.
—Haz como Eren y duérmete de una buena maldita vez.
—¡No compares! Eren tiene cinco años y para él es fácil.
—Erwin trajo un libro ¿tu que trajiste?
—El libro…
—Ah, maneja entonces —le ofreció.
—Tú ganas, me dormiré.
Agradeció el hecho.
El trayecto a partir de ahí fue silencioso, como a Levi le gusta. Lo tormentoso comenzó cuando llegaron y se empezaron a quejar de lo entumidos que estaban, la mala compañía (Hanji), el mal libro (Erwin) y el hambre (Eren).
Él les ignoro contando hasta diez, por que si no contaba, los mataba.
—Nos registramos en el hotel y acomodamos las maletas, así tendremos el resto del día libre —dijo. Cuando giro su cabeza para saber su respuesta vio con molestia a Hanji correr arrastrando con ella a Eren.
—Síguela y luego me avisas donde están —le ordeno al único despistado que se quedo.
—Si quieres yo puedo…
—Síguela —le interrumpió sombriamente.
Erwin cabeceo afirmativamente, le cuesta aceptar que le dio miedo Levi.
Eren corría feliz, tropezó un par de veces pero eso no le impedía carcajear contento al ver el mar y lo que parecía ser una inmensidad de arena bajo sus pies.
La castaña contagiada por la hiperactividad de Eren le siguió de cerca igual de entusiasmada, hasta hicieron una mini carrera hacia donde las pequeñas olas se rompían con el contacto sobre la playa.
Eren mantuvo su distancia, sabia nadar por que tenia cursos de ellos en la escuela, pero como buen niño sabe que no debe ir sin supervisión adulta; después de todo, él aun desconoce muchas cosas y el mar hasta hoy era una de ellas.
Cuando por fin Erwin les dio alcance la castaña se le acerco sonriente.
—Fue buena idea venir, no creo que Levi se diera la tarea de seguirle el paso.
—Te sorprendería saber las capacidades paternales que tiene él.
—Lo dudo.
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—Te lo dije —comentó divertido el rubio.
Hanji veía estupefacta como Levi había llegado con una sombrilla, una pequeña mochila, una hielera que tenia bocadillos, un bote con una pequeña pala y dos toallas, una para recostarse sobre la arena y la otra seguramente para Eren, le indico al pequeño que se acercara y con cuidado le saco la pequeña camisa y la doblo cuidadosamente a un lado de su lugar. Ya llevaba puesto el bañador para ahorrarse cambiarse con lo impaciente que a veces resultaba ser.
Luego procedió a ponerle bloqueador (mucho a su parecer), le dio un par de sandalias para que pudiese pasear cómodamente por la playa y por último le dijo que comería después de nadar un rato para que la tentación de ir con el estomago lleno al mar no le cruzara por la mente.
Les dijo que cuidaran sus cosas en lo que el paseaba a Eren y luego se fueron de ahí.
Zoe se sentó en la toalla aun viendo con sorpresa como Levi tomaba a Eren y lo subía sobre sus hombros para adentrarse en el mar, el niño reía de felicidad.
Siguió observando cuando otro pequeño niño se les acerco nadando y el pelinegro bajo a su sobrino para que pudiesen jugar, cuidándole de cerca para que no se fueran lejos. Satisfecho después de un rato, Eren nado hasta la orilla y tomo su bote y pala intentando hacer un castillo de arena.
Levi se le acerco y le observo jugar un rato sentándose a un lado.
Cuando por fin logro hacer un castillo o al menos un intento de él, regresaron por que Eren tenia hambre.
—¿Y Erwin? —preguntó Levi cuando estuvo cerca.
—Creo que dijo algo sobre una convención en el hotel.
Levi la miro unos segundo y luego la pateo de su asiento, agarro la pequeña toalla de Eren y lo envolvió para sentarle y darle un pequeño refrigerio.
—¡Quiero ir al acuario! —dijo Eren.
—Termina primero de comer, y eso lo veremos luego.
Eren hizo un gran puchero y continuo comiendose su sandwich a regañadientes. Todavía tienía mucho tiempo para convencer a su tío de ir a muchas partes.
—Toma algo si quieres —le dijo a Hanji apuntando la hielera.
—No gracias, creo que no tengo apetito.
—Como quieras.
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Tres días después, los vacacionistas regresaban a casa.
Una castaña más bronceada (o quemada, porque nunca se puso protector solar), un rubio más relajado después de unas merecidas vacaciones; un niño feliz y un Levi igual que siempre.
Levi dejo a Erwin en su casa y vio con fastidio el auto del rubio estacionado, les mando una mirada amenazante y bajo a ambos de su auto yéndose con sus maletas.
Eren seguía dormido cuando por fin llegaron a su apartamento, le mando un mensaje a Mikasa de que había llegado y acostó a Eren en el cuarto de invitados.
Arrojo sin cuidado se equipaje en la entrada y luego se dirigió a la cocina a preparar su café que tanto había extrañado por que en sus "vacaciones" sobrevivió a base de jugos y licuados ya que su sobrino aun era un niño y si no le veía tomar lo mismo él no comía.
Escucho el timbre sonar repetidas veces, con fastidio se acerco a la puerta y al abrirla se encontró con la cara sonriente de su madre, sigue igual que siempre, con su cabello largo y negro (que a pesar de la edad un siga siendo así es como un milagro) y sus bonitos ojos color ambar, y a lado de ella su hermana; alias la maldita traidora.
—Creí que no te vería —comentó la mujer mayor.
—Quedamos vernos en año nuevo —le recordó.
—Me adelante —sonrió con ternura.
—Pasen.
Se hizo a un lado dejándoles espacio, cuando la mujer entro vio con duda las maletas dejadas sin ningún cuidado en la entrada y sonrió maternalmente.
—Veo que si has cambiado, me alegro.
—¿Que? —preguntó confundido.
—Venia para cerciorarme que vivieras bien y veo que por fin has dejado de ser un obseso de la limpieza y el control —se limpio una lágrima que resbalo por su mejilla—. Me da gusto.
—¿Estoy en un universo desconocido? ¿Si llegue a salvo a casa? —se preguntaba al ver a su madre soñar despierta.
—Veo que Eren esta recibiendo una buena educación.
—¿Estas escuchándome, mujer?
—Ustedes son los hijos que una madre quisiera tener.
—¿De qué hablas? —Su madre le esta ignorando.
—Me alegro tanto de verlos…
—Mikasa, ve por Eren al cuarto de invitados y váyanse. Mamá se esta poniendo sentimental.
—…y pensar que antes entrabas al baño de mujeres por equivocación.
—¡Corre! —le grito al ver que disfrutaba los recuerdos.
Su madre era un peligro para su salud mental.
N.A.: Pues si, por si no se dieron cuenta puse a Carla (la mamá de Eren) como madre de Levi y Mikasa y abuela de Eren.
Lo sé, soy tan rara...
OtakuCandy: ¡Muchas gracias por tus palabras de aliento! Si, continuare y le daré un buen uso (?)
Ailen: ¡No te preocupes! Lo bueno es que te diste tiempo de comentar, además me gustan los reviews largos, me enamoran y así (¿?) Y respondiendo al cuestionamiento, no, lo siento, pero no es Yaoi ni incesto, no al menos en este fic (?) Me enfoco mas en momentos tío-sobrinos-arrimados.
Guest: Lo haré cuando tenga un poco más de tiempo :3
kaede12345: :O Me alegra saber que has leído alguna de mis otras historias, y pues no, no es Yaoi, lo siento D: Aunque a mi también me gustaría un ErenxLevi pero estos son sólo momentos tio-sobrino~
MissWriter04: ¡Muchas gracias! Me alegra saber que a ustedes mis lectores les agradan mis fics :'D
