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Disclaimer:

LAS TORTUGAS NINJA

y

GÁRGOLAS, HÉROES GÓTICOS

no me pertenecen,

mucho menos obtengo algún beneficio lucrativo

aprovechándome de la fama de estas dos magníficas series animadas.

Yo escribo por puro gusto y para hacer pasar un rato agradable a todo aquel que pase a leer.

Lo único que espero ganar, son tus apreciados reviews.

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GUERREROS DE LA NOCHE

Una figura geométrica circular, de dos metros de diámetro, muy brillante y plagada por símbolos extraños, se extiende bajo los pies de la ninja. Su repentina aparición ha asombrado tanto a Elisa como a Abril.

- ¡Oh! –

La ninja termina de recitar las curiosas palabras, y el círculo culmina su formación.

- ¿Qué hace? – Elisa le pregunta a Abril.

- No lo sé. – Abril responde un poco inquieta – He visto muchas cosas extrañas desde que conozco a las tortugas, pero nunca he visto algo similar. –

- Esto – la ninja voltea hacia ellas – es un hechizo de búsqueda. –

- ¿Un… hechizo de búsqueda? – repite Elisa.

- Durante mis viajes, - explica la ninja - he aprendido numerosas técnicas, tácticas y trucos; éste es sólo uno de ellos. Todos los seres vivos poseemos un flujo de energía vital llamado Qi. Esta técnica me permite usar mi propio Qi para transformarlo en una brújula y usarla para encontrar a alguien rastreando su Qi. –

Sí, pensó la chica ninja. Hay muchas técnicas que utilizan el flujo de energía vital, y ella espera aprender la técnica que Leonardo conoce, la técnica de la estrella fugaz... No, en realidad no se llama así. Leonardo quedó extenuado al usar su Qi para salvarla, lo que quiere decir que apenas está entrenando en ello. ¿Cuándo comenzaría a entrenar? ¿Quién será su sensei? ¿Cuál será el nombre de esa técnica? Hay tantas cosas de las que quisiera platicar con él, pero no ha habido oportunidad. En el momento en que se vieron, no pudo siquiera decirle 'hola"; siendo una emergencia, sólo pudo pedirle ayuda, y en el momento que Leonardo aceptó sin dudar, no han tenido ni un pequeño respiro, el suficiente para platicar tranquilamente. De repente, se siente triste. No ha podido saber sobre el cómo obtuvo la cicatriz de su caparazón, y ella tampoco ha podido decirle que ha renunciado a su vida delictiva por él…

- Te refieres – dice Abril sacando a la ninja de sus pensamientos – a que el Qi es el campo electromagnético que emana todo ser vivo. –

- El Qi – la ninja habla con serenidad - es más que el campo electromagnético. En cada ser, el Qi tiene sutiles diferencias. Ese es el inconveniente de utilizar esta técnica porque, a menos que a quien se desee buscar, se le conozca lo suficiente, es como buscar una aguja en un pajar. –

- Pero – vuelve a decir Abril – encontrar una tortuga mutante entre en una ciudad de humanos, debe ser sencillo. –

- Lo es. Leonardo y sus hermanos son únicos. Sólo necesito concentrarme un poco, por ejemplo, en Leonardo, - uno de los símbolos que es más grande que el resto y hace la función de la aguja de la brújula, se mueve, y termina apuntando en la dirección de la que la ninja provino – y al instante me indica dónde se encuentra él. – ella vuelve su cabeza hacia esa dirección.

Elisa y Abril se miran. Si fuesen otras las circunstancias, seguramente alguna de las dos hubiese hecho el comentario sobre el por qué la ninja se concentró en Leonardo precisamente.

- Entonces – dice Elisa volviéndose hacia la ninja – pudiste encontrar a Miguel casi el instante en que desapareció. –

- Lo intenté. – la ninja vuelve a mirar a las dos mujeres – Durante todo el día lo intenté pero, si a quien se busca, no desea ser encontrado, no es posible. Aunque Leonardo mismo fuese quien estuviese buscando a su hermano, si su hermano no está dispuesto a ser hallado, no hay manera alguna. –

- ¿Miguel, no quiere ser encontrado? – se pregunta Abril bastante extrañada.

- Jajaja. – ríe Elisa – Lo siento. Me recordó las muchas veces que mi hermano y yo jugamos a las escondidillas. Es normal que, cuando juegas a las escondidillas, no quieres que te encuentren, o no tan pronto. –

- Yo no lo creo. – dice Abril un tanto a la defensiva – No creo que Miguel esté jugando a las escondidillas. Puede que parezca que él está bromeando todo el tiempo, pero él sabe cuándo no se trata de un juego. –

- Pues Miguel – Elisa concluye - debe tener una muy buena razón para no querer ser encontrado. –

La ninja piensa en otra razón, la otra razón por la que ese hechizo no funciona, y la razón es que pudo haber muerto; pero ella sabe perfectamente que decir algo así, sería muy cruel.

- Sea como sea, - dice la ninja – él no ha querido ser encontrado. Es apenas que hasta hace algunas horas que la aguja finalmente se movió. – la ninja mira el circulo, y la aguja se mueve nuevamente, apuntando en otra dirección.

Las dos mujeres vuelven a sorprenderse. La brújula en verdad funciona.

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En otra parte, varios amigos se han reunido, pero tres de ellos no han saludado con un 'hola', sino que uno de ellos ha preferido saludar con un gruñido, como perro rabioso.

- Gggrrrrr. –

- Algo está mal con ellos. – dice Goliath.

- Si tu observación se basa en el hecho de que – dice Donatelo al mismo tiempo que mueve su bo en una postura defensiva – los ojos de Casey, y en los ojos de los otros dos, tienen un malévolo brillo color rojo, es definitivo que algo está mal con ellos. -

- Derek, - Goliath intenta razonar con el joven de piel oscura – estás bajo algún hechizo que Demona… -

- ¡Aarg! – pero es definitivo que Derek no lo va a escuchar; ataca a Goliath lanzando su puño derecho contra él, pero Goliath fácilmente consigue capturarlo con su mano derecha, aprisionándolo, pero sin causarle daño.

- ¡Derek, debes resistirte a la magia de Demona! –

Derek continúa empujando con su puño e, increíblemente, el brazo de Goliath va retrocediendo.

- ¿Qué? – Donatelo se da cuenta, pero no puede pensar en las probabilidades para que un humano, aun fornido, pueda ser más poderoso que el líder del clan de las gárgolas, porque - ¡Hey! – el hombre de oficina lo ataca.

- ¡Tortugas! – les advierte Goliath - ¡No lastimen a estos humanos! ¡Derek es el hermano de Elisa y Matt es su amigo!

- ¿Y nosotros qué? – más allá, Rafael protesta por su propio bienestar y esquivando los puños de Casey – ¿Ellos sí pueden apalearnos como si fuéramos piñatas? -

Goliath no le responde, se limita a hablarle a los humanos.

- ¡Matt! – Goliath intenta llamar su atención - ¡También estás afectado por la influencia de Demona…! – sin embargo, Derek apresa con su mano izquierda el brazo derecho de Goliath - ¡Ah! - y sorprendentemente jala de él tirándose al suelo junto con Goliath, pero antes de que Goliath le caiga encima. Derek flexiona sus rodillas y ayudándose de sus pies, catapulta a Goliath lejos - ¡Aaaahhh! –

- ¡G…! – Donatelo se sorprende de la habilidad del humano, pero debe defenderse del otro humano agresivo, pero Matt consigue apresar el bo con ambas manos, tira de éste - ¡Ah!- consiguiendo elevar a Donatelo, y como si la tecnotortuga fuese un martillo como los que se utilizan en las competencias deportivas, Matt comienza a girar sobre su propio eje, dando varias vueltas antes de soltar el bo para arrojar a Donatelo lejos - ¡Aaahh! – lanzándolo contra Goliath que va poniéndose de pie.

- ¡Uf! -

- Quelonios. – es lo que Rafael atina a decir, bastante preocupado tanto por Donatelo como por él mismo – Casey… amigo, compadre, camarada, hermano… si estás molesto por los cien dólares que te debo, dame chance de buscarlos en mi caparazón, seguro que los traigo, y te pago de una vez. -

Casey responde haciendo un resoplido por la nariz, y…

- ¡Aarrgg! – le da una patada a Rafael en el estómago…

- ¡Ah! – lanzándolo varios metros lejos.

Goliath ya está de pie y corriendo hacia Derek, y Derek también corre al encuentro de Goliath con ambos puños dispuestos a asestar más de un golpe.

- ¡Grrrraaaarrggg! – sin ser capaz de pronunciar palabras, sólo gruñidos, al estar a la distancia necesaria, Derek lanza su puño derecho, pero de nueva cuenta Goliath consigue retenerlo, pero esta vez también lo toma por la cabeza - ¡Arrff! -

- Derek, escúchame, - dice Goliath mientras Derek se retuerce para liberarse – escúchame por favor… - habla con la mayor calma posible.

Sin embargo, Derek no va a escuchar.

- ¡Arrgg! - comienza a darle patadas en el tórax a Goliath.

¡Zaz! ¡Zaz! ¡Zaz! ¡Zaz!

- ¡Hum! –

Goliath resiste.

¡Zaz! ¡Zaz! ¡Zaz!

- ¡No voy a soltarte! – entonces Derek apoya su pie derecho en el tórax de Goliath usándolo como apoyo, y con su pie izquierdo le propina una poderosa patada en la mandíbula aprovechando también las gruesas botas que calza - ¡Ah! – Goliath suelta a Derek trastabillando, pero sólo unos pasos - ¡Aj! – su labio sangra; voltea para exigirle a Demona que deshaga el hechizo, pero ella no está – Claro. Todo esto no es más que una distracción. –

Exacto. No puede distraerse porque el humano Derek ya está arremetiendo contra él nuevamente.

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- Así que – dice Abril impaciente – sólo debemos ir en la dirección que señala la brújula para encontrar a Miguel. -

- Exacto. – la ninja mira la brújula – Miguel Ángel se encuentra aproximadamente a un kilómetro hacia el noreste. -

- Es cerca. – dice Elisa – Podemos ir en mi auto. –

- La distancia más corta entre dos puntos, – dice la ninja – es en línea recta. –

- En ese caso, - dice Abril – y aprovechando que los callejones de por aquí son angostos, tendremos que llegar al estilo 'tortuga ninja', si queremos ser cautelosas. -

- Así es. – confirma la ninja.

- ¿Y cuál es ese estilo? – pregunta Elisa.

Abril no contesta, se limita a retroceder varios pasos… ¡y echa a correr!

- Pero… - es todo lo que puede decir Elisa ya que Abril brinca temerariamente al edificio continúo y no detiene su carrera.

La ninja no demora en seguir a la chica vestida de amarillo; sorprendentemente la brújula brillante permanece bajo los pies de la ninja, como si la chica fuese una skater y la brújula la patineta.

- Si me lo preguntaran, - se dice Elisa a sí misma – prefiero que Goliath me lleve en sus brazos. – sin tener otra salida, Elisa finalmente sigue a las otras dos.

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Mientras unas y otros se ocupan de sus respectivas misiones, las demás gárgolas están enfocados en mantener el orden en las calles de la ciudad, en la medida de lo posible.

- ¡Y tomen esto y esto y esto, rufianes! – Brooklyn está 'despachando' a varios tipos a la vez.

- Broo. – le llama Lexington, se le oye molesto – No puedo concentrarme con todo el ruido que haces. -

- No me digas Broo, Lex... – responde Brooklyn con calma - ¡Hey! ¡Por poco se me escapa! – pero vuelve a enfrascarse en cumplir con su misión de mantener a los humanos sanos y salvos… en un videojuego portátil.

Ambos están sentados en el suelo.

- Si continúas haciendo tanto ruido, Broo, - Lexington también trata de mantener la calma debido al trabajo delicado en el que está empeñado; está trabajando en una computadora portátil - seguiré llamándote como Miguel te llama. -

Brooklyn pulsa la pausa en el videojuego.

- Pensando en que ibas a tardarte, me traje el gameroy que nos prestó Miguel, para pasar el tiempo. -

- Pero no pensaste en que me distraerías. -

- Creí que sería una buena oportunidad para poner en práctica las tácticas que Miguel nos enseñó. –

- Pues no fue buena idea, Segundo al mando. –

Brooklyn apaga videojuego portátil.

- Pero la idea de venir aquí, - ahora habla con un leve tono de molestia - al lugar de los hechos, donde desapareció Miguel, fue tu idea. En vez de salir a patrullar, hemos venido a encontrar algún rastro de Miguel que ayer pudimos haber pasado por alto. –

En efecto. Brooklyn, Lexington, Broadway y Bronx se encuentran ocultos en un callejón cerca de la calle donde Miguel Ángel desapareció; aunque Lexington es el único que ha estado trabajando en ello. Brooklyn estaba jugando con el videojuego portátil, Broadway está comiendo una enorme bolsa de papas fritas y Bronx está echado a su lado.

Lexington va oprimiendo las teclas de la computadora portátil con los dedos de ambas manos, de la misma manera que ha visto hacer a Elisa y también a Donatelo, pero él teclea con más lentitud.

- Ayer, - explica manteniendo al calma - Donatelo intentó rastrear la señal del celular de Miguel, pero no hubo señal; también intentó encontrar cualquier rastro de fotones, electromagnetismo o cualquier tipo de energía que pudiese servir como rastro, pero tampoco hubo nada. Pude ver cómo lo hacía él y, con esta lap top que él me ha prestado para que pudiese comenzar a familiarizarme con lo que es el internet, quiero intentar encontrar a Miguel por mi cuenta. Tiene que haber algo que pasamos por alto. –

Brooklyn se tranquiliza porque, aunque no han seguido las órdenes de Goliath, el pretexto de Lexington es bastante convincente.

- Pero ha transcurrido más de un día desde la desaparición de Miguel. Cualquier rastro pudo haberse borrado. –

- Las tortugas están en otros asuntos, y nosotros nos vemos obligados a dormir durante el día. Nadie ha podido continuar con la búsqueda de Miguel, y me siento mal por eso. –

- ¿Te sientes mal porque somos gárgolas? – Brooklyn se pone serio.

- En parte. -

- Bueno, – Brooklyn reflexiona en aquellas palabras – los humanos y las tortugas pueden no dormir por un día o dos, y ese tiempo lo aprovechan para resolver algo importante, pero nosotros, querramos o no, durante el día no podemos hacer otra cosa que convertirnos en piedra; pero también tenemos ventajas, ¿no lo crees? - intenta animarlo.

- Claro. – Lexington vuelve a molestarse, incluso deja de teclear; aprieta los puños – Una ventaja es no poder entender este mundo, su tecnología y... ¡sentirme un inútil y no poder ayudar a un amigo, ya no se diga a mi propio clan! -

Lexington levanta su puño derecho para asestarle un golpe a la máquina, pero Brooklyn logra retener el brazo de su amigo. Lexington voltea a verlo, mirándolo con una expresión en su cara que claramente dice "cualquier cosa que digas no me convencerá de lo contrario". Brooklyn no lo reprende por perder los estribos, al contrario, la expresión en su cara es de compasión.

- Camarada, tranquilo. No eres el único que a veces se desespera por no entender este mundo ni a los humanos, pero tú eres muy listo. Has podido aprender muchas cosas sólo viendo trabajar a Don, además, eres tenaz, por no decir terco. – esto último lo dice con un tono ligeramente sarcástico, lo que consigue hacer sonreír un poco a Lexington; le suelta el brazo – Toda la tecnología de estos tiempos la dominarás antes de que Broadway pueda decir 'Parangaricutirimicuaro'. –

- Confieso que… - Lexington baja la vista – siento envidia de Don. Él está en el laboratorio de Xanatos, ahora, creando inventos espectaculares, y yo… apenas si puedo escribir mi nombre en un archivo de word. -

- Momento, momento, que esto va lento. – Brooklyn sonríe – Para eso existen los planes con la letra 'B'. -

- ¿Tienes un plan B? –

Lexignton mira a Brooklyn como el auténtico Segundo al mando.

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Ahora sí aparece Demona =) y si pensaste que ella tiene bajo su control a tres pobres diablos, así es, y si has podido ver toda la serie de Gárgolas, ya sabrás quiénes son los otros dos humanos, además de Casey Jones.

n.n

Gracias por leer.

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