Bueno, aquí está el último capítulo de este crossover. Cómo odio las despedidas, la verdad.
CAPÍTULO 18
Varios días antes de la boda decidí colgar mi túnica de Asesino y guardar mis hojas ocultas por el momento. Convencí a los Asesinos para que yo me encargase de guardar el Fruto a buen recaudo. Como no me tentaba para nada el gran poder que poseía el artefacto, lo oculté en una caja fuerte que descubrí por casualidad tras la tela con el símbolo de los Asesinos que había en la cámara secreta de mi casa.
Cuando cerré el armario donde guardé la túnica y las hojas ocultas, un cuervo de ojos amarillos se posó en mi hombro.
-Voy a dejar esto cerrado durante mucho tiempo –le dije al ave mientras echaba un último vistazo a la sala- Así que solo te voy a pedir que me lo vigiles y que me avises si hay algún problema, ¿vale?
El pájaro echó a volar hacia la mesa que había en el centro de la habitación y se inclinó delante de mí en lo que era una especie de respetuosa reverencia. Entonces dije, no al cuervo, sino al alma de mi padre que habitaba dentro del cuerpo del animal:
-Gracias. Por todo.
Entonces me di la vuelta con algo de nostalgia y abandoné la sala.
"Trabajamos en la oscuridad para servir a la luz". "Nada es verdad. Todo está permitido"
Estas dos frases son las que resumen el Credo de los Asesinos y yo, Jack Skellington, Rey de Halloween, soy uno de ellos.
Ya sé que ha sido muy corto en comparación con el resto. Pero esto es una especie de epílogo.
No sé que decir. Simplemente adoré escribir este crossover que mezcla dos de mis pasiones: Pesadilla Antes de Navidad y Assassin's Creed. Me siento de maravilla no solo por haberlo escrito sino por saber que mucha gente de varios lugares del mundo lo ha leído. Se lo agradezco mucho a todos ustedes y espero que hayan disfrutado leyéndolo al igual que yo disfruté escribiendo. Como acaba de decir Jack en este capítulo: "Gracias por todo" :'D
Nos vemos en un próximo fic y recuerden: "Nada es verdad. Todo está permitido"
