Capítulo 2: Sangre fluyendo en sus venas.

Jasper notó mi estado, ese era su don, me estuvo enviando olas de tranquilidad, generalmente funcionaba, ¡pero hoy no!

Me puse aún más rígida, pensé en cuanto odiaba la sangre en vida, en el esfuerzo que hoy hace mi familia, todo lo que debería hacer, para no dejar testigos, ash, odio mis instintos…

Termino el almuerzo, todos me dieron ánimos, me prometieron que terminando el día iríamos de cacería hasta hartarnos, pero no podía pensar en otra cosa más que en tomar esa deliciosa, poderosa, ansiada e hipnotizante sangre. Ok Bella, fue demasiado ¡contrólate!

Tocó la campana y fui directo al salón de clases, donde el profesor Banner estaba esperando a que comenzara la clase, tome mi asiento, al menos no tendría la tan mala suerte de que estuviera en mi clase, o peor aún que le tocará sentarse a lado de mi.

Entro con su majestuosa presencia, espera acabo de utilizar la palabra majestuosa para él, eso sí que es nuevo, comenzó a observar el salón, notó que el único asiento que quedaba era el que estaba al lado de mí. Recé con todas mis fuerzas, que no se sentará, no sabía que pudiera pasar, necesito todas mis fuerzas para controlarme y no las tenía.

Comenzó a caminar se para junto al ventilador, su aroma fue directo a mis pulmones, me tape la nariz no podía dejar de respirar así de repente lo notarían, sabrían que éramos diferentes. Se sentó junto a mí, dios estuve a punto de saltar a él y beber toda su sangre y para no dejar testigos debería tomar la de todos.

-Hola-me dijo amablemente.

Reuní fuerzas para hablar pero no podía, o lo mordía o no le hablaba, no podía abrir la boca, porque si la abría lo más seguro era que lo terminaría matando.

-Hola- dije cortantemente.

Me pase toda la hora ideando formas de controlarme o inclusive como matarlo. Si antes de comenzar bebería cerrar todas las salidas después beber toda la sangre de los demás y dejar la de él para el final, bueno no él idearía una forma de salir o algo así.

Tocó la campana y salí corriendo de ahí no sabía de dónde había sacado tantas fuerzas para no morderlo, ahora debería arreglar esto, ir con la directora para cambiarme de clase.