Buenas.
Ahora sí vamos con el final de este arco.
(Advertencia: La siguiente historia puede no ser apta para todo público. Por lo que se recomienda discreción... o nó eso ya depende de cada uno. XD)
Danmachi X Queen's Blade: El Resurgir de los Héroes
Capítulo 5
-¡No voy a huir! ¡Voy a rescatarte Leina!
Fue la declaración del chico a la chica mientras encara al monstruo y al villano.
Diomedes vio esto con una mirada seria.
-Ki-ji… ¡Ajajajajajaja!
El hombre joven rubio empezó a reírse de aquella declaración.
-¡¿De verdad crees que un estúpido niño como tú puede rescatarla?! ¡Jajajaja! ¡Qué iluso!
Se burlaba de su enemigo y no era para menos.
Podía ver lo asustado que estaba por ver al Minotauro, apenas recibió su Falna hace una semana, no tenía forma alguna de ganar.
Además su objetivo no era este niño, sino su primo adoptivo que va a remover dentro de poco tiempo.
-Se acabaron los juegos. ¡Minotauro, mátalos lenta y dolorosamente!
*¡VROORG!*
El Monstruo rugió con sus ojos brillaban antes de moverse a pasos pesados y algo lentos que hacían temblar el suelo mientras arrastra las largas cadenas que están pegadas a sus muñecas con grilletes.
Bell, Izumi y Nowa estaban en guardia observando los movimientos del Monstruo para ver qué podían hacer contra este, pero alguien no pensaba lo mismo.
-¡AHHHH!
Johan se lanzó al ataque estando cegado por la ira.
No acaba de procesar la noticia de que sus padres murieron al ser devorados por ese Minotauro que tenía enfrente.
Con su machete en mano da un fuerte tajo.
*¡WHOOSH!* *¡CLANK!*
Al momento de impactar contra el pecho del gran monstruo el machete se rompe en dos.
-¡Ah!
Se horroriza al ver que su herramienta/arma se rompió, ya que con ella logró acabar con varios monstruos pero estos eran monstruos muy débiles, niveles 1 si se les estima, nunca se había enfrentado a un monstruo que se estima como un Nivel 2 por lo que la diferencia de poder es mayor.
*¡VROOGH!*
El Minotauro rugió y sacudió su brazo derecho con el puño cerrado para golpear a Johan.
-¡Hyah!
Por muy poco el joven de cabello oscuro consigue agacharse para evitar el golpe que de impactar hubiera quedado más que inconsciente en el suelo.
Sin tiempo para respirar Johan ve como el Minotauro levanta su pierna derecha…
*¡STOMP!*
…Da un fuerte pisotón contra el suelo, el cual pudo haberlo dejado terriblemente herido de no haber saltado en el último momento.
-¡E-Es muy fuerte!
Ahora estaba asustado de enfrentar a la feroz bestia humanoide con cabeza de toro que tenía delante. Lo que le hacía preguntar si este era el miedo que sus padres sintieron al estar ante aquel monstruo.
No obstante había una diferencia sustancial entre esta situación y la que vivieron sus padres…
-¡Hah!/¡Kya!/¡Hey!
…No estaba solo.
*¡SCRATCH!* *¡SCRATCH!* *¡TOCK!*
Bell junto a Izumi y Nowa atacaron al Minotauro pero sus armas no le hicieron daño alguno. Por lo que tuvieron que alejarse antes de que su enemigo pudiera atacar y eso mismo hizo Johan.
Los voluntarios también atacaron con sus armas pero el resultado era el mismo, la dura piel del monstruo lo protege del daño.
Estaban peleando contra un enemigo al cual no podían vencer como a otros.
*¡MOOARG!
Con ese rugido el Minotauro consigue asustar a todos los presentes y algunos cayeron sobre sus traseros al sentir que las fuerzas de sus piernas se desvanecen.
El monstruo toma con su mano derecha la larga cadena que cuelga de su brazo.
*¡CLINK!* *¡CLINK!* *¡CLINK!* *¡CLINK!* *¡CLINK!*
*¡WOOSH!*
De un rápido movimiento usa la cadena como si fuera un látigo.
*¡WA-CLANK!*
-¡AHHHH!
El golpe de la cadena hiere terriblemente a unos tres de los voluntarios, haciendo que estos queden agonizando en el suelo.
*¡WA-CLANK!* *¡WA-CLANK!* *¡WA-CLANK!*
Repitiendo este ataque tres veces es como logra dejar muy heridos a otros seis voluntarios, los demás tuvieron que buscar cómo protegerse o evadir el rápido ataque mientras salvan a los heridos.
*¡CLANK!*
Alguien le lanzó un florero en la cabeza al Minotauro, que gira su cabeza y ve que fue Bell, quien le lanzó dicho objeto.
-¡Pelea conmigo vaca sobre alimentada!
Reto al monstruo con ese insulto. Por muy valiente o tonto que se vea, el chico estaba asustado pero más le asustaba que el Minotauro siguiera lastimando a los demás y no lo iba a permitir.
Fue por ello que necesito llamar la atención del monstruo.
*¡Roarg!*
Y lo consiguió.
-"¿Y… Ahora qué hago?"
Lo malo es que no tenía plan alguno.
*¡WA-CLANK!*
-¡WAHHH!
Al ver el latigazo de la cadena, Bell rápidamente se agacho evitando el ataque, pero viendo esto el Minotauro aprovecho esto para acercarse y dar un pisotón.
*¡STOMP!*
-¡Yiks!
Pero el peliblanco salta y rueda en el piso para evitar el ataque, quedando atrás del Minotauro lanza una patada con la pierna derecha.
*¡KICK!*
-¡Yiahh! ¡Mala idea!
Tuvo que sostenerse el pie por unos segundos. El maldito monstruo era duro.
*¡VROORG!*
El monstruo ruge al darse la vuelta e iba a agarrarlo.
-¡Hya!
*¡TONK!*
Nowa da un gran salto y con su bastón da una estocada muy cerca del ojo izquierdo del Minotauro, en el arco de la ceja.
*¡MROARG!*
Se lleva una mano al área golpeada y con la otra trata de agarrar a la Mitad Elfa pero esta logra evitarlo y aterrizar en el suelo.
*¡TONK!*
Logra dar una estocada bajo la axila derecha del Minotauro antes de alejarse.
-¡Hahhh!
*¡SCRATCH!* *¡SCRATCH!* *¡SCRATCH!*
Izumi se acercó rápidamente y con su katana lanzó varios cortes rápidos que no hicieron más que rasguños a la piel del Minotauro, por lo que se alejó rápido.
Por suerte esto era una distracción para que Bell también se alejara del peligroso monstruo.
Ahora los tres estaban detrás de una mesa que fue volteada como barricada.
-¡Esto no está funcionando! ¡La maldita vaca es muy fuerte!
La Samurai expresó su frustración contra el enemigo que enfrentan.
-Mi abuelo me contó que los Minotauros tienen una piel gruesa y gran fuerza. A menos que seamos Nivel 2 no tenemos posibilidad de ganarle.
Indicó el peliblanco al recordar una de las enseñanzas de su difunto abuelo.
Para unos Nivel 1, un Minotauro es como un monstruo legendario que no podrían vencer. No le pueden ganar.
-Hay algo raro en ese Minotauro.
Comentó Nowa viendo como se mueve el monstruo.
-¿A sí? ¿Y qué es?
-Se mueve de forma lenta y tosca, muy rígido y pesado, como si no estuviera en todos sus sentidos.
Explico la Semielfa a las dudas de la peli oscura.
Y en efecto, el monstruo no se mueve como debería, de hecho se veía muy ido en su mirada.
Fue entonces que Bell miró al Minotauro y luego a Leina, alternando unas tres veces antes de darse cuenta de algo.
-¡El Minotauro está hipnotizado como Leina!
Exclamó ante tal revelación.
La cual no dista de la realidad, puesto que si Diomedes tiene domesticado al monstruo este actuaría de un modo más normal pero no es el caso.
Debía estar bajo control mental como su amiga, por ello obedecía las órdenes del malvado rubio.
-Muy bien ahora sabes la causa, pero eso no explica cómo venceremos a esa vaca.
Izumi estaba tratando de controlarse para no caer en la desesperación, por no decir que estaba asustada.
Era la primera vez que enfrentaba a un monstruo que claramente no puede vencer y eso la tenía atemorizada.
-Mi maestra una vez me enseñó las áreas del cuerpo que son débiles y que al ser golpeadas causan mucho daño, incluso si el oponente es muy fuerte. Como el talón de aquiles, las muñecas, el cuello entre otras.
Nowa hizo mención de lo que sabe e indicó algunas zonas del cuerpo.
Al ver al Minotauro, era claro que era un monstruo tipo humanoide por lo que esas debilidades deben estar presentes en él.
-Lo mejor que podemos hacer para ir debilitando es golpear en las áreas que Nowa indico, pero necesitamos ser rápidos y mejor si el Minotauro no ve cuando nos acercamos.
-Yo puedo distraerlo para que ustedes dos ataquen.
-Muy bien. Contamos contigo Nowa.
Bell le da su confianza la Semielfa que sonríe feliz de ayudar.
-Izumi. ¿Crees que tu silbato puede ser de ayuda?
-¿Mi silbato? ¡Ah!
La chica de cabello marrón oscuro se muestra confundida hasta que entiende a lo que se refiere su compañero.
El objeto que estaba amarrado a su cintura y lo toma.
*FTRRRR*
Al hacer sonar su silbato, hace que tanto ella como Bell y sus aliados sientan que ganan más fuerza de la que tenían antes.
-¡Vamos!
Con el impulso, Bell y las chicas fueron a atacar al Minotauro, quien al verlos empieza a mover su cadena.
*¡WA-CLANK!*
El latigazo de la cadena fue evitado por los jóvenes mientras se acercaban rápido.
Nowa es la primera en atacar al dar un gran salto.
*¡TONK!*
*¡VROGH!*
Da una estocada a la nariz del monstruo, lo que hace que este se lleve las manos a su hocico.
**¡SCRATCH!**
*¡MOARGH!*
Bell e Izumi aprovecharon para lanzar corte con sus espadas a las rodillas de Monstruo, pero con el aumento de fuerza pudieron hacerle unos cortes de los que empezó a sangrar.
Sus armas son de muy buena calidad, por lo que estas resisten la pelea.
*¡VROAR!*
El Minotauro se vio visiblemente molesto, por lo que iba por ellos.
-¡¿Ahora dónde?!
-¡El talón de Aquiles!
Nowa indicó a la pregunta de Bell, al mismo tipo que ella aprovechaba para ir contra el monstruo.
Usando su bastón como garrocha se impulsa en el aire dando una pirueta por encima del Minotauro y estando cerca.
*¡TONK!*
*¡MOOARG!*
Le da una estocada en el ojo derecho haciendo que el monstruo nuevamente se cubra la cara.
*¡SLASH!* *¡SLASH!*
*¡VOORAR!*
Otro rugido de dolor sale de la boca del monstruo al sentir como sus talones de Aquiles son cortados por Bell e Izumi.
Con esto la movilidad del enemigo se empezará a ver limitada al dar sus pasos. Al girar fue más lento de lo normal.
-¡Por las axilas y detrás de las rodillas!
Siguiendo esas indicaciones fue que atacaron nuevamente.
Nowa se encargaba de distraer y golpear rápidamente al Minotauro en las zonas más sensibles de la cara, cabeza y cuello, dando tiempo a Bell e Izumi de cortar las zonas más débiles de cuerpo.
Esta estrategía estaba siendo efectiva, ya en cuestión de un par de minutos el monstruo quedó con los ojos morados, nariz golpeada, así como sus orejas. Pero tenía cortes en el cuerpo de donde salían hilos de sangre en las rodillas, talón de Aquiles, por detrás de las rodillas, costillas, axilas, dorsos de las manos, hombros, codos y en el cuello.
La lenta pérdida de sangre junto a los golpes que recibió en la nariz y ojos le dificultaron al Minotauro el seguirle el paso a sus oponentes, los cuales se movían demasiado.
Johan al ver el estado del monstruo y viendo las cadenas de este tuvo una idea.
-¡Tomen una cadena y usemoslas para atar a ese monstruo!
Instruyó mientras tomaba la cadena de la muñeca derecha mientras uno de sus compañeros tomaba la cadena de la muñeca izquierda. Los dos empezaron a correr haciendo que la cadena amarre al Minotauro en cuatro vueltas.
El monstruo trató de luchar, no obstante sus heridas en los puntos de articulación le dificulta moverse sin provocar más pérdida de sangre.
Entre todos los voluntarios que todavía estaban de pie ayudan a apretar el agarre de la cadena que envuelve al Minotauro logrando restringir el uso de sus brazos.
*¡VROO-arg!*
Ruge en un intento de infundir miedo en sus oponentes pero el corte del cuello debilitó dicha capacidad, terminando en un alarido muy escueto.
-¡Tiren!
Ante la órden de Johan, todos los hombres tiran apretando más la cadena alrededor del monstruos haciendo que este se sienta más restringido, por lo que este trata de luchar y avanza más al dar pasos se le complica.
*¡Moorg!
*¡Thump!*
Cae sobre su rodillas debido a los cortes que tiene en estas como en otras partes de sus piernas que le dificultan la movilidad.
El Minotauro estaba incapacitado para seguir peleando.
-¡Leina!
Viendo su oportunidad Bell corre hacia su amiga para apartarla de Diomedes.
-Leina. ¿Serías tan amable de acabar con la vida de ese chico llamado Bell Cranel?
El despiadado rubio susurra mientras entrega una espada que traía oculta a la bella chica, quien bajo el control mental la toma y se dirige hacia el chico de cabello blanco.
-¡Leina!
Apenas el joven se acercó a esta levantó la espada y…
*¡FWOOSH!*
-¡Ahh!
Bell se tuvo que agachar para evitar que le decapitara la cabeza.
*¡CLINK!*
Levantó su espada para bloquear el siguiente ataque de su compañera, la cual vuelve a atacar con espadazos muy fuertes con la intención de hacerle daño.
-¡Leina!
*¡CLINK!* *¡CLINK!*
-¡¿Qué es lo que te pasa?! ¡Reacciona!
*¡Kick!*
-¡Uagh-!
La rubia pateó a su compañero en el abdomen y este cayó de espaldas.
-Tiene piernas fuertes…
Ella le pone encima y tiene su espada empuñada en hoja corta con ambas manos.
-¡Hyai!
*¡STAB!*
Lo iba a apuñalar por lo que tuvo que rodar rápido para alejarse y al levantarse.
*¡Kick!* *¡Block!*
-¡Kyag!
Leina lanzó otra patada que Bell consigue bloquear pero que lo obliga a retroceder y hacer que la pelea sea llevada a otra sala.
-Vemos si puedes salvarla mientras ella trata de matarte.
Diomedes dice esto con un tono burlón.
Viendo como es el joven de cabello blanco no iba a lastimar a la bella rubia, por lo que no podría hacer nada más que defenderse hasta que pierda la vida.
-¡Bastardo! ¡Usa a Leina como arma para matar a Bell!
Izumi estaba molesta por la sucia táctica que usó Diomedes contra su compañero.
-¡Tenemos que detenerla!
Dijo Nowa dispuesta a detener esta pelea.
-Hmph.
En respuesta el rubio saca de su abrigo una botella de cuerpo circular y collage largo con una líquido azul, la cual lanza hacia al Minotauro.
*¡Clink!*
La botella se rompe al impactar contra el cráneo del monstruo cubriéndolo con el líquido que contenía.
El líquido empezaba a resbalar por todo el cuerpo llegando a las heridas y provocando que estas empezaran a cerrar más rápido de lo esperado.
*¡Vrooarg!*
El Minotauro empezó a recuperar sus fuerzas mientras sus heridas se cierran como si nunca se las hubieran hecho en primer lugar.
Con ello logra volver a ponerse de pie y con fuerza.
*¡VROOARG!*
*¡CLINK-CLANK!*
Con un poderoso rugí destruye las cadenas que había usado como armas y que fueron usadas en su contra.
-¡No puede ser!
Johan estaba asustado por ver que el terrible enemigo que lograron someter volvió a la batalla como si nada.
-¡Esa botella…! ¡¿Era una pócima de curación?!
La joven Mitad Elfa quedó pasmada por lo que aquel líquido había hecho con él monstruo. Su maestra le habló de pócimas y lo efectivas que pueden pero no se esperaba ver una puesta en función por parte del enemigo.
-No tenía pensado en usarla para ayudar al monstruo, pero esto se ha alargado más de lo debido. Básicamente me obligaron a gastar una pócima de alta calidad para deshacerme de ustedes, la cual van a tener que pagar con sus vidas.
-¡Diomedes…!
Johan está molesto por como aquel que en el pasado consideraba como un familiar los desprecia como si fueran seres sin importancias. No iba a perdonarles esto no lo de sus padres.
-¡Lord Diomedes!
Unos guardias llegaron para defender a su amo de los invasores.
-¡Usen todas la fuerza que tiene para neutralizarlos, no importa si matan a alguien en el proceso! ¡Solo haganlo!
-¡Sí! ¡Hahhh!
Los guardias se lanzan al combate contra los voluntarios, siguiendo ciegamente las órdenes de su señor.
-¡Johan!
-¡Tenemos que defendernos! ¡No quiero que haya bajas de ningún lado!
Respondiendo al llamado de uno de sus compañeros, el joven Johan dio su la órden para esta batalla.
Por un lado, estaban los aldeanos que luchan que han venido hasta la mansión con la intención de frenar los ataques hacia los suyos. Por el otro, estaban los guardias que siguen con fé ciega a su amo por muy despiadado que sea.
Luego están Izumi y Nowa viendo como van a luchar contra el Minotauro.
-Pasillo adjunto-
*¡CLINK!* *¡CLINK!* *¡CLINK!*
-¡Se que puedes oirme Leina! ¡Tienes que luchar contra Diomedes!
*¡CLINK!*
-¡Soy yo Bell-
*¡Kick!*
-¡-Agh!
Recibe otra patada que lo deja en el suelo pero logra levantarse solo para ver como la espada que su amiga empuña va en línea recta hacia su cara.
*¡Slash!*
-¡Ugh!
Logra que solo le corte la mejilla izquierda por lo que se aleja para tomar distancia mientras está en guardia.
La bella guerrera rubia que tenía enfrente no era consciente de sus actos y solo seguía la voluntad de otro, por lo que si no hacía algo pronto ella lo iba a matar.
-"¡¿Qué es lo que puedo hacer para liberar a Leina?!"
Se preguntaba en su mente mientras evalúa la situación en la que está.
Su amiga y compañera de Familia está siendo controlada por Diomedes mediante una sugestión hipnótica, mientras el se defiende lo mejor posible de sus ataque pero ya le conecto como tres patadas y le cortó una mejilla. Si no hace algo pronto será su fin.
Por suerte, pudo recordar una explicación que Hestia le dio antes de partir al rescate.
-"La hipnosis es cuando un estímulo externo que nubla la mente consciente y el libre albedrío de la persona, lo que hace que sea susceptible a comandos de una o más personas. Si Leina está bajo control hipnótico hay dos formas de revertirlo, la primera es que el controlador decida deshacer su influencia sobre ella pero esa opción queda descartada, la segunda es contrarrestarlo con otro estímulo externo igual o más fuerte que el de la hipnosis."
Las palabras de su diosa tenían su mérito, pues Diomedes no iba a liberar a Leina de su control por lo que debía buscar otra forma de liberarla.
-"¡Mis palabras no llegan…! Entonces. ¡¿Qué puedo hacer?!"
Debía haber algo que pudiera hacer empezaba a desesperarse.
*¡FWOOSH!*
*¡CLINK!*
Logra evadir por poco un tajo a la cabeza y bloquear el siguiente para alejarse.
-"¡Si Nanael estuviera aquí ella la inmobiliaria con su telekinesis!"
Recordando como su compañera alada usa dicha habilidad para mover su arma y hasta lograr detener a la rubia de escapar, fue entonces que recordó algo que esta hizo antes de venir a la Mansión Barthon.
-¡Yikes!
Una cosa que recuerda muy clara y no esperaba recordar por lo pronto. haciendo que sus mejillas se tornen rojas y más al recordar el incidente con su Diosa de hace unas noches atrás.
-"¡¿Cómo puedo pensar en cosas como esas en un momento como este?!"
Se reprocho por ello, pues no era el tiempo ni el lugar para tener esos pensamientos. Eran una distracción.
-"Un momento. ¿Qué tal sí…?"
Se puso a pensar un poco en una forma de liberar a Leina de la hipnosis, al hacerlo se avergüenza.
Él no sería capaz de hacer algo así y menos con alguien como su amiga, que es hija de una gran Aventurera y nacida en la nobleza comparado con él que es un chico granjero de las montañas con sueños de ser un héroe. No podría aun si quisiera.
-"¡No puedo hacerlo, simplemente no puedo…! Pero si no lo hago, Leina será la herramienta de Diomedes el resto de su vida ¡y eso es algo que no puede permitir!"
Debía arriesgarse, prometió salvarla e iba a hacerlo. Si se rinde ahora nunca se perdonará a sí mismo.
-"Como dijo mi abuelo una vez… Debes mostrarle a las mujeres lo hombre que eres, toma la iniciativa y hazlo."
Recordando ese consejo, tomá dos respiros de aire para calmarse y una postura más firme estando en guardía.
Leina se le abalanzó agitando su espada.
*¡CLINK!* *¡CLINK!* *¡WHOOSH!*
Logra bloquear los espadazos y agacharse evadiendo el último. Ella da una patada con su pierna derecha que logró esquivar quedando cerca de ella.
-"¡La tengo!"
Al ver como esta quedó desprotegida, suelta sus armas y rápidamente tomó las muñecas de esta para evitar que ella pueda contraatacar.
-"Nanael te agradesco la idea… Diosa le pido perdón por lo que voy hacer… Abuelo esto puede que te enorgullezca… Leina, por favor no me odies…"
Fueron sus oraciones mentales mientras estaba por realizar algo que ningún otro hombre en su sano juicio haría.
*¡Mua!~*
Presionar sus labios contra los de su amiga.
Así es. Bell Cranel acaba de besar a Leina Vance en los labios.
Un acto que dentro del Territorio Vance le hubiera valido el cierro en la celda y la pena de muerte a manos de la hija menor del Conde Vance.
-Mm…
La hipnotizada chica estaba pasmada por tal acto y lo siente. Es su primer beso.
-Hmm…~
*¡Clank!*
Fue tanta la estimulante que soltó su espada mientras su cara empezaba a ponerse roja a la vez que recuperaba la consciencia.
-¡Humm!
Finalmente nota cómo Bell la agarra de las muñecas y la besa. Ante esto logra separarse de él con algo de brusquedad.
-*Aha…* *Aha…* ¡Bell! ¡¿Por qué hiciste eso?!
Tomando aire por falta de oxígeno le cuestiona a su amigo estando roja de la vergüenza.
-¡Lo siento! ¡Fue lo único que se me ocurrió para romper la hipnosis!
El chico pega su frente al suelo en posición de Dogeza. Tanto para disculparse por su atrevida acción como para ocultar la farola roja en la que se volvió su cara.
Convengamos que aun en esta posición no salvará su vida de la lanza de Elina.
-En un lugar lejano-
-¡GAGHHH!
Una chica de ojos azules y un largo cabello rubio hasta la espalda, se lleva la mano al pecho y siente como le falta el aire.
La chica en cuestión viste un traje muy revelador, que consta de un lazo blanco alrededor de su cuello y una coraza azul, y una armadura plateada para la cintura. En sus brazos tiene mangas de encaje, con el brazo derecho sin armadura, y medias de encaje que le llegan a los muslos con grebas de plata. Lleva una tiara con orejas de gatos. Su arma es una lanza que lleva un gran lazo blanco envuelta alrededor.
-¡Elina!
Una chica un tanto más alta de ojos y largo cabello color púrpura va a socorrerla.
La peli violeta viste una armadura es enteramente dorada reveladora con piezas inferiores de ropas negras, con una larga capa blanca partida. Su arma es un mandoble de hoja negra con una guarda y pomo de oro mientras el mango esta envuelto en cuero negro.
-¡¿Qué fue lo que te paso?! ¡¿Estás bien?!
Pesé a que normalmente es muy estoica y seria aun se preocupa por sus hermanas. Siendo esta la segunda vez que su hermanita tenía un ataque.
-¡Siento que alguien ha osado profanar los labios de Leina!
-¿Eh? ¿En serio?
Esto la confunde, no está segura si este "Leina-sentido" de su hermana menor era preciso puesto la anterior vez dijo que alguien vio el cuerpo de su hermana y ahora esto.
-¡Rápido Claudette, tenemos que encontrar y salvar a Leina de ese violador!
Elina sale corriendo llena de furia.
-¡Espera!
Claudette va tras ella.
Las hermanas de Leina la están buscando para regresar al Territorio Vance por órdenes del mismo Conde, el padre de las tres chicas.
Indicándoles que hagan lo necesario para traerla de vuelta, incluido si debe ser a la fuerza.
-De regreso a la Mansión Barthon-
-Ese fue mi primer beso…
Leina estaba atónita por la acción de su amigo, algo que no esperaba para nada y no creía que él fuese capaz de hacer.
La tocarse los labios con sus dedos lo hace de forma inconsciente antes de darse cuenta y ponerse más roja. Lejos de estar molesta o asqueada estaba más bien extrañada por su reacción.
-...¡Ah! Bell ¿Dónde estamos? ¿Y por qué llevó puesto un vestido?
-E-Eh… Estamos en la Mansión Barthon y-
-¿La Mansión Barthon…? ¡Ahh!
Leina tuvo un golpe de recuerdos mientras era inconsciente de sus acciones y estaba bajo el control de Diomedes.
Había escuchado como el tipo planeaba luego de tener la aprobación del Conde para poder casarse con ella y a tomar control de sus hermanas para así tenerlas a las tres bajo su jugo mientras busca hacer conexiones con Aldra.
El recordar eso le hacía hervir la sangre, no lo iba a perdonar por lo que hizo ni lo que planeaba hacer con Claudette y Elina. Simplemente no podía.
-Hablaremos después. Ahora tenemos que derrocar a un cretino.
El tono de la rubia era uno que demostraba estar conteniendo su ira y esto no pasó desapercibido por Bell.
-¡S-Sí!
Cada uno tomó sus armas y fueron de regreso al vestíbulo donde vieron toda una batalla campal entre sus aliados y las fuerzas de Diomedes.
Los guardias estaban siendo más agresivos de lo normal con Johan y sus voluntarios, Nowa e Izumi peleaban con el Minotauro para mantenerlo ocupado mientras Diomedes veía esto con una sonrisa sádica y satisfactoria desde las cimas de las escaleras. El tipo estaba disfrutando esto.
-¡DIOMEDES!
El grito de ira de Leina sacó al mencionado de su diversión para verla a esta junto a Bell que tampoco se veía contento.
-¡¿Leina?! ¡¿Cómo es que- !
*¡Whoosh!*
Su cuestionamiento se vio interrumpido por evitar el zapato de tacón que le hizo llevar a la bella guerrera.
-¡Eso fue muy-
*¡Whoosh!* *¡Smack!*
-¡Uagh!
Lamentablemente no evitó el otro zapato que lo golpeó en la cabeza.
-Buen tiro.
El peli blanco elogió la buena puntería de su amiga.
Diomedes se cubrió la zona golpeada de su frente y molesto por la acción de la rubia.
-¡¿Cómo es posible que mi control sobre ti haya desaparecido?!
-¡Y ese es el problema! ¡Trataste de controlarme como si fuera una marioneta, no te lo voy a perdonar!
Leina molesta le apunta con su espada mientras Bell se pone en guardia con sus armas.
-¿En serio creen que están en posición de amenazarme? ¡Cuando yo soy quien tiene control de los guardias y del Minotauro! ¡¿Qué tienen ustedes?! ¡¿Aldeanos para pelear?! ¡¿Al tonto de Jojo?! ¡¿Su tonta Diosa y sus compañeras?! Nada de eso importará, por qué este imprevisto se termina aquí.
Sonrie muy arrogante y confiado.
-¡Guardias, capturen a Leina! ¡Minotauro, mata a ese mocoso con apariencia de conejo!
Dio las órdenes pero algo inesperado pasó.
-¡Kyah-!
-¡Ga'h!
*¡Vrourg-!*
Los guardias y el Minotauro se tiran al piso como si algo los estuviera lastimando.
-¡¿Qué significa esto?! ¡Respondan!
-¡F-Fuego!
-¡Siento que ardo y me duele!
Fue lo que dijeron unos guardias que se estaban retorciendo en el suelo, todo esto ante la mirada de todos los demás presentes que no entendían lo que estaban diciendo.
-¡Miren, todo se está distorsionando y hay fuego!
Izumi señala como aparecen unas llamas blancas que están envolviendo toda la mansión.
-Estas llamas no son normales. No están dañando nada de la estructura y se sienten místicas, son reconfortantes.
Johan estaba asombrado con la naturaleza de estas llamas y la sensación que daban.
-¡Ah! ¡Izumi tu espalda brilla!
Nowa ve como la espalda de la peli castaña oscura se ilumina, de hecho esto es más visible en la espalda de Leina puesto que su vestido la muestra.
-Mi espalda arde pero no duele. De hecho se siente muy agradable. ¿Qué puede estar provocando esto?
Se preguntaba la rubia no entendiendo lo que pasaba.
-¿Acaso esto es obra de la Diosa Hestia?
Se preguntó Bell.
-Cuarto de calderas - Sótano-
En el cuarto de calderas, Nanael y Melpha arrojaron leños dentro de una gran caldera cuyo sistema de tuberías proporciona calor a toda la mansión.
-Está todo listo, Diosa Hestia.
-Pusimos todos los leños que necesitabas.
Informaron tanto la Sacerdotisa como la Ángel.
-Gracias Nanael y Melpha.
La Diosa veía el fuego de la caldera que de este emanaba un aroma a sangre.
El aroma hizo que tanto Melpha como Nanael se pusieran de rodilla y juntarán sus manos para rezar.
-Nunca pensé que fuera a usar una de mis habilidades tan pronto.
Comentó Hestia mientras se quita las ligas de su cabello, dejándolo totalmente suelto.
La habilidad de Hestia como Diosa del Hogar se ve limitada ya que es necesario la preparación de un altar, pero se puede hacer uno al poner unas gotas de su sangre en leños de madera para quemar.
Los leños que Melpha y Nanael tiraron a la caldera tenían gotas de sangre de Hestia, esta misma sangre hace que quien la huele se arrodille a rezarle. Pues es la Diosa que cuida a las familias, protectora del hogar y del Fuego Sagrado.
-Es hora de erradicar la corrupción que este vino creado por un Dios ha causado en esa casa. Estos son mis dominios.
El tono con el que dijo esas palabras era más frío de lo normal.
-El Fuego Sagrado que domina a todos los demás. ¡Deus Aedes Vesta!
Un círculo mágico blanco aparece bajo sus pies, con ello hace que el fuego de la caldera se extienda por toda la mansión en forma de unas llamas blancas que lo envuelven todo como si se estuviera incendiando.
Pero no causa daño a la estructura, pues la finalidad de esta llama era erradicar el vino así como acabar con el control de este sobre quienes lo han ingerido.
Las propiedades de la llama hacía que los afectados sintieran que estaban en llamas pero solo es la hipnosis del vino que se está quemando dentro de ellos.
Siendo los afectos el personal, los guardias de la mansión, el Minotauro y Alberich, quien en su cama suda a mares mientras el efecto hipnótico del vino es quemado.
-¡Arrhh, malditos sean!
Viendo cómo las cosas empezaban a desmoronarse para él, Diomedes empieza a correr por la mansión para ir a la torre no sin antes buscar algo que necesitara.
-¡Diomedes se escapa!
-¡Vamos por él!
Indicaron Bell y Leina, junto a Izumi, Nowa, Johan y los voluntarios iban a ir detrás de este.
*¡VROURG!*
El rugido del Minotauro los detuvo, pues el monstruo se veía muy molesto.
*¡Stomp!* *¡Stomp!* *¡Stomp!*
*¡TACKLE!*
-¡Ahhh!
Fue en línea recta para embestir a todo los que tuviera enfrente, sean voluntarios o guardias, todas resultaron heridos.
-¡Ese monstruo se volvió loco!
Izumi se puso en guardia aunque se notaba que sudaba un poco.
-Debe estar muy enojado luego de liberarse del control del hombre malo.
Nowa también estaba en guardia pero igual sudaba.
-Y como está libre atacará con todas sus fuerzas. ¡Va a matarnos a todos!
Johan estaba con los nervios en punta, pues el monstruo ya no estaba limitado por el control hipnótico y podía atacar indiscriminadamente a cada persona que veía.
No podía dejarlo hacer eso, por lo que tomó una piedra.
-¡Oye, vaca sobre alimentada!
Le grito a la vez que lanzó la piedra.
*¡Thonk!*
Esta golpeó la cabeza del Minotauro, haciendo que este se moleste más y los vea.
-¡¿Qué crees que haces?!
La Samurai le cuestionó su accionar.
-¡Ven y atrápame!
Le grito el joven de cabello negro al ser que mato a sus padres.
*¡VROURG!*
Con ese rugido, el minotauro fue tras él pero también fue por los integrantes de la Familias Hestia y Nowa.
-¡¿Cual era el brillante plan?!
-¡Lo siento, no podía permitir que le hiciera daño a mis compañeros!
Respondió Johan mientras corría al lado de los más jovenes por un pasillo.
-¡¿Nosotros no contamos?!
-¡Izumi, no es momento para discutir! ¡Debemos ver cómo matamos a ese monstruo!
Indicó Bell viendo como el Minotauro los persigue.
-¡Sería más fácil si Nanael estuviera aquí!
Dijo Leina mientras levantaba la falda del vestido para correr.
Los cinco habían llegado al living y de la puerta contrario vieron caras familiares.
-¡Diosa, Nanael y Melpha!
Bell estaba feliz de volver a verlas.
-¡Bell, chicas! ¡Leina estas devuelta!
Hestia al ver que la rubia había vuelto no se lo pensó mucho para ir a abrazarla y esta le devuelve el abrazo.
-¡A mi también me alegra verla Diosa Hestia, pero ahora tenemos problemas!
Leina dejó de abrazar a la pequeña pelinegra cuando…
*¡VROURG!*
El Minotauro apareció y fue tras ellos.
-¡Alto ahí!
*¡¿Ourg?!*
Nanael usa su telekinesis para frenar al monstruo en su lugar.
-Oye, Melpha. ¿Puedes detenerlo un momento por mí?
-Sí. ¡Postura Sagrada: Confinamiento!
La Sacerdotisa por petición de la Ángel confinó al Minotauro para que no se moviera donde estaba.
-¿Tenían a un monstruo así aquí dentro?
Preguntó Hestia mientras se ponía detrás de Nanael por protección.
-Por lo visto, este era el que rugía demasiado pero no lo hará por mucho más tiempo.
Nanael invocó su Celestial Saber y lo apuntó en dirección del monstruo.
-Sí alguien quiere desquitarse con ese monstruo, puede hacerlo ahora y pronto.
-Dejame acabarlo.
Johan fue quien dio un paso adelante.
-Ese monstruo por mano de Diomedes mató a mis padres y quiero ser el que acabe con esto.
La Ángel lo vio a los ojos y pese a verse enojado, no quería que el Minotauro siguiera matando personas inocentes como a sus padres. Su ataque de ira casi le costó la vida y iba a dejarse llevar por ella otra vez.
-Muy bien.
La peli azul alada hace que su arma divina vaya a manos de joven pelinegro.
-Siente honrado de que está Ángel te permita usar su arma Celestial, así que mejor aprovecha esta oportunidad.
-¡Sí!
Empuñando la Celestial Saber mira al monstruo que iba a ser libre de los efectos de la Postura Sagrada, por lo que empezó a correr hacia él a toda velocidad.
-¡Ahhh!
*¡FWOOSH!*
Lanzó un tajo al cuello del Minotauro.
*¡VROg-!*
El bufido final del Minotauro mientras su cabeza se desprende de su cuerpo, al morir empieza a convertirse en cenizas.
Aquel monstruo ahora estaba muerto y el Celestial Saber regresó con telekinesis al lado de su dueña.
-¿Te sientes mejor?
-Lo estaré una vez detengamos a Diomedes.
-Bien dicho. Ese tipo tiene mucho por lo que responder.
Al final el verdadero artífice de la muerte de sus padres así como de las muchas desgracias que sucedieron sigue libre y no puede quedar impune de sus crímenes.
-Vamos.
Empiezan a correr en busca de Diomedes, esperando que este no escapara.
Al ir por los pisos revisan las habitaciones hasta que llegan a la biblioteca y ven que algo falta.
-¡La Espada Mágica no está!
Melpha señala el arma faltante en su lugar. El Grimoire seguía donde estaba puesto que no le iba a ser de mucha utilidad al malvado rubio, por lo menos ese era el pensamiento de los demás.
-Creo que sé dónde puede estar. Siganme.
Dijo Leina siendo ella quien guía el camino.
-Torre de la mansión-
El grupo llegó a la habitación en lo alto de la torre desde la cual Diomedes gusta de admirar el paisaje, pero ahora él no estaba para admirar el paisaje sino más bien miraba todo enojo.
-¡Diomedes, esto se terminó! ¡Ríndete ahora!
Dijo Johan muy severo a su enemigo que observa el paisaje desde la ventana.
-¿Sabes Jojo? La cosa podría ser más fácil si el eventual desgaste que sufría el pueblo cada noche por los ataques de monstruos acababa contigo aun si eso me hubiera tomado más tiempo de lo que quería. Así mis planes se irían concretando paso a paso y llegaría a tener una posición muy privilegiada.
Se voltea a verlo con un semblante de enojo.
-¡Pero tuvieron que llegar ellos a arruinarlo todo!
Señala a la Familia Hestia.
-¡Pues lamento que seamos el aguacero en tu desfile pero te lo mereces por ser una basura humana, por matar y manipular a otros, sobretodo a Leina!
Respondió Nanael mientras le apuntaba con su Celestial Saber, estaba lista para responder en caso de que este hiciera algo.
-¿Con por eso? Bien, esto es algo de lo que debo encargarme personalmente.
De su mano izquierda lanza una copa de vino, que solo fue un amague pues en su mano derecha empuña la Espada Mágica.
-¡Mueran!
*¡FWOOSH!*
La espada brilla mientras las llamas salen de estas se dirigen al grupo.
Viendo esto Nanael se puso en frente y usando su telekinesis trata de parar las llamas, logrando proteger a todos.
-¡Ja! ¡¿Eso es todo lo que tienes?!
Se burló la Ángel.
-No.
De su chaqueta saca una daga amarilla la cual brilla.
*¡ZAP!*
-¡Ahhh!
Un rayo eléctrico golpea a la peli azul justo cuando está bajo la guardia.
Aquella daga es una Espada Mágica modificada.
-¡Nanael!
Hestia se apresuró a atrapar a su amiga que había sido lastimada por ese ataque.
-¡Ga jajaja! ¿Esto es todo lo que puede hacer un Ángel del Tenkai? Es tan patética como esa Diosa.
Diomedes no perdió el tiempo en burlarse de sus oponentes al ver que fácilmente despacho a la más fuerte de todos.
-¡Ya verás!
Bell estaba muy molesto con el rubio por todo lo que hizo, insultar a Hestia, controlar a Leina y herir a Nanael, ahora si no se iba a contener.
-¡Con sus armas en mano va hacia el enemigo quien no hace nada para defenderse y solo sonríe con malicia.
*¡FWOOSH!* *¡FWOOSH!* *¡FWOOSH!*
Con sus armas en mano lanza cortés con esta pero estas son evadidas fácilmente.
-¡¿Qué?!
*¡KICK!*
-¡Gagh!
Diomedes le da una patada en el abdomen que lo manda unos lejos y hace que suelte sus armas.
-¡Bell!
Leina fue a socorrerlo.
-¡¿Co-Como?!
El peliblanco se levanta un poco del suelo claramente adolorido.
-¿En serio pensaste que podrías herir a Diomedes, solo por que tienes un Falna? ¡Ja! Se nota que eres un niño muy tonto.
Le dirige una mirada de desprecio y arrogancia.
-Solo tienes tu una semana como parte de esta Familia, pero no tienes nada de fuerza o entrenamiento. Sin eso no eres más que un peso muerto. Un debilucho que no puede hacer nada contra los fuertes como yo. Solo resignate a lo que eres-
-¡¿Y qué hay de mí?!
Johan lo interrumpió mientras se lanza al ataque.
Aún sin armas este todavía tiene sus puños y no duda en usarlos.
-¡Ahhhh!
Empezó a lanzar golpes a diestra y siniestra con todas sus fuerzas, pues delante de él estaba quien causó mucho dolor a su familia, por lo que ya no lo considera como parte de esta.
*¡Block!* *¡Block!* *¡Block!* *¡Block!* *¡Block!*
-¿Esperas ganar con eso, Jojo?
Diomedes bloqueaba los golpes con bastante facilidad mientras sonríe con arrogancia.
Para el rubio el superar al pelinegro es juego de niños, ya que desde pequeños han peleado y él ganó cada uno de sus enfrentamientos. Por lo que estaba seguro de su victoria.
Aunque Johan aprendió algunas cosas desde la última vez.
*¡Grab!*
-¿Eh?
Las manos del joven Kujo agarraron la cabeza del rubio y…
*¡STONK!*
…Le dio un cabezazo en la cara.
-¡Garg-!
Aquel golpe hizo que a Diomedes le sangre la nariz y lo dejara atontado por un momento, momento en el que Johan hizo que soltara la Espada Mágica así como la otra con forma de daga.
*¡Pow!* *¡Zis!* *¡Zas!*
Diomedes recibió tres golpes directos en su cara y parecía que iba a caer.
-¡¿Tuviste suficiente?!
Fue la pregunta de Johan a lo que el rubio contestó cerrando su mano derecha en un puño.
*¡POW!*
Y lanzó un veloz y fuerte golpe a la mandíbula del pelinegro, quien siente como se le pagan las luces.
-¡Eso debería preguntarlo yo!
*¡ZAS!*
Diomedes le lanza un golpe a la boca del estómago para quitarle el aire antes de lanzarlo lejos a otra parte de la habitación.
Este tipo acaba de demostrar una superioridad física que nadie se esperaba, considerando que tanto él como Johan tienen contextura física y altura parecidas.
-¡Pon atención desgraciado!
*¡WHOOSH¡*
Izumi dio un salto y con sus katana lanza un tajo vertical en caída, el cual Diomedes evade sin muchos problemas.
Pero esto no era más que una distracción.
*¡TOCK!* *¡TOCK!* *¡TOCK!*
Nowa se acercó de forma sigilosa logrando conectar tres golpes con su bastón a las costillas, rodilla y axila del lado derecho.
-¡Arg, tú pequeña-
*¡FWOOSH!*
-¡Garg!
Diomedes tuvo que hacer a un lado su cabeza para evitar una estocada de la katana de Izumi pero eso no evita que tengo un corte en su mejilla izquierda.
Las dos estaban trabajando juntas para combatir al rubio, incluso si debían redoblar esfuerzos luego de estar peleando con el Minotauro más tiempo que los demás.
Estaban con un cansancio notorio pero no piensan en dejarse ganar por ello.
Ambas nuevamente se lanzan al ataque pero Diomedes había visto cómo estas dos trabajaban juntas, noto como pese a darle pelea al monstruo que controlaba no estaban del todo sincronizadas por lo que tuvo que ser cuidadoso para esquivar la katana de Izumi y el bastón de Nowa para lograr tomar la Espada Mágica eléctrica del suelo.
*¡BZZZ!*
-¡Ahh!
-¡Hyah!
De la daga sale un rayo eléctrico que casi golpea de lleno a la chicas, quienes apenas lograron evitar pero la energía eléctrica rozó sus cuerpo y las dañan haciendo que ambas quedaran en el suelo.
-Me están haciendo enojar más…
-¡Postura Sagrada: Miedo!
-¡Ahh!
Melpha emplea la Postura Sagrada para infundirle miedo a Diomedes y que no pueda defenderse.
-¡Bell, Leina, ahora!
La Sacerdotisa avisó a sus compañeros una vez el chico recuperó el aire.
-¡Gracias Melpha!
Leina toma la espada que tiene y Bell toma la suya y ambos se lanzan a atacar al rubio malvado.
-¡Hahh!/¡Heah!
*¡FWOOSH!* *¡FWOOSH!* *¡FWOOSH!* *¡FWOOSH!*
-¡Gargh!
Diomedes se vio obligado a protegerse con sus brazos recibiendo cortes en estos, pero recibió un corte en su pierna izquierda.
Pero para su suerte el efecto del Miedo se estaba deshaciendo rápido.
Al momento que Bell y Leina volvieron a atacar.
-¡Idiotas!
*¡ZAP!*
Les apunta con la daga eléctrica pero el disparo pasó de ellos, si no a la Sacerdotisa.
-¡Ahh!
Melpha se cubrió tras su libro el cual desprecio poder divino para protegerla, pero la fuerza del impacto hizo que recibiera daño y cayera al piso.
-¡Mepha!
Bell y Leina se preocuparon por su compañera, siendo la joven Vance quien quien alcanza a ver como el malvado hombre apunta la daga contra Hestia.
-"¡¿No pensará?!"
Se asustó ante lo que iba a hacer Diomedes.
Atacar a una Deidad es considerado un pecado muy severo, ya que al herirla de gravedad esta será enviada al Tenkai en un pilar de luz y no podrá volver al Gekai nunca más.
Hestia no tiene más de una semana, en ese corto tiempo se llegó a ganar su aprecio por lo que no podía permitir que algo malo le pasara.
Pero el solo pensar que no la volverá a ver le hizo recordar el cómo perdió a su madre hace años atrás. Algo que no quería repetir.
Aquel pensamiento hizo que algo despertara en ella e hiciera que sus ojos azules se vuelvan rojos.
-¡Hahh!
Sin previo aviso Leina se lanzó violentamente con la espada en mano y lanzó un tajo en diagonal contra la daga de Diomedes.
*¡CLANK!*
La fuerza del tajo fue suficiente para romper la daga, la cual tenía una esperanza de vida baja gracias a su reciente uso.
-¡Leina! ¡¿Tienes alguna idea de cuánto costó esa Espada Mágica?!
-No me importa.
Expresó la joven de rubia cabellera a un molesto Diomedes.
*¡WHOOSH!* *¡FWOOSH!* *¡FWOOSH!*
La bella guerrera empezó a lanzar tajos veloces a diestra y siniestra a un velocidad mayor a la normal, cosa que tomó por sorpresa al enemigo que recibió unos cortes en el brazo y pierna derechas además de que se le cortaron algunos cabellos.
-Se hizo más fuerte. Supongo que esto era algo de esperarse viniendo de la hija de Maria Vance.
Comentó Diomedes tomando cierta distancia.
-Leina…
Bell estaba asombrado de la fuerza que su amiga estaba demostrando, sin duda tenía habilidad.
-Pero no será suficiente para vencerme.
El malvado rubio ve que los ataques de la chica son muy abiertos e iba a usar eso a su favor.
Leina lanzó una estocada con todas sus fuerzas al pecho de Diomedes este se movió a un lado tan rápido como pudo y aprovechando que estaba cerca.
*¡PLUM!*
-¡Kagh-!
Le da un fuerte rodillazo en el abdomen cerca de la boca del estómago, lo que hizo que la bella guerrera sienta que le falta el aire.
No conforme con ello, Diomedes la lanza por los aires hasta que esta cae unos metros lejos.
-¡Leina!
Bell y Hestia se preocupan por ella, la Diosa va a socorrerla mientras el chico mira con mucho enojo a su enemigo.
-¡Hahh!
El peliblanco ataca cegado por la ira, cuando va a lanzar un tajo.
-Ja.
*¡POW!*
Diomedes se le adelantó y lo golpeó en la cara con un fuerte puñetazo.
-¡Agh-!
El golpe fue tan fuerte que le empezó a sangrar la nariz.
En ese momento que estaba descuidado Diomedes le agarra del cuello de su camisa.
-¿En verdad piensas que tienes alguna posibilidad de hacerme algo? ¡Patético!
*¡POW!*
Le lanzó otro golpe en la cara.
-¿Cómo pretendes defender a una mujer cuando no puedes defenderte a ti mismo?
*¡POW!*
Volvió a golpear su cara.
-No eres un hombre, solo eres un niño débil e inútil. Ni convirtiéndote en aventurero cambiaras lo que eres. ¡Resígnate a lo que eres!
*¡POW!*
Con ese último golpe lo manda al suelo.
-¡BELL!
Hestia se horroriza al ver como su dependiente fue golpeado hasta hacerlo sangrar, tanto que las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos.
Ella se sentía impotente al no ser una diosa luchadora como su amiga Artemisa.
Nanael, Melpha, Nowa e Izumi estaban dañadas y paralizadas por la electricidad.
Johan está inconsciente y Leina estaba luchando por respirar.
-¡Ka ja jajajajajajaja!
Diomedes se ríe como maldad al ver que ya no había nadie que se le opusiera.
Bell estaba en el suelo con su cara golpeada y la nariz sangrando, así las lágrimas de impotencia salieron de sus ojos cerrados.
-"No podemos vencerlo… Es demasiado fuerte y yo soy muy débil… Lo siento, chicas…"
Se disculpaba mentalmente con ellas por su debilidad.
Sintiendo como empieza a caer en la inconsciencia es que recuerda como no pudo hacer nada cuando le dijeron que su abuelo murió y terminó solo en su casa antes de irse de viaje buscando convertirse en un aventurero.
Esperaba que con ello pudiera encontrar un lugar y ya no estar solo.
Fue entonces que recuerda cómo se encontró con Hestia, a ella la salvó de unos Goblins y escapó cargándola en sus brazos.
De ahí el cómo al poco tiempo luchó al lado de Leina contra esos mismos Goblins, no necesitaron tener un Falna para ello y el solo usó una vara de metal oxidado.
Luego cuando fueron perseguidos por esos Orcos y su salvación llegó del cielo, siendo Nanael quien los salvó.
A las tres las conoció ese mismo día y con ellas fue que formaron la Familia Hestia.
Esta semana al lado de ellas fue de lo mejor, incluso conoció a más personas como Izumi, Melpha, Nowa y Johan.
-"Está bien si lloras y quieres gritar. Desahogate todo lo que necesites cuando sientas que las cosas van mal, pero no te dejes derrotar tan fácilmente."
Recordó unas palabras de su abuelo.
-"Ya sea ante la adversidad u oponentes fuertes no debes dejarte vencer hasta el final. Pero ante enemigos que te desprecian y disfruta hacer sufrir a otros no puedes perder ante ese tipo de personas y ¿Sabes porque? Porque ellos son unos cobardes."
Algo empezó a resonar en esas palabras.
-"Pisotear y destruir los sueños de otros es de las cosas más bajas que uno puede hacer. Solo los envidiosos temen a quienes creen en sus sueños. Por ello grita tus sueños, haz que todos sepan que es lo quieres. Por qué el mayor poder de un héroe es…"
-...hacer los sueños realidad…
Dijo en voz baja mientras sus ojos se abrían.
-"Entonces Bell. ¿Qué es lo que quieres ser?"
-...Yo quiero ser un héroe…
Empieza a levantarse mientras en su mente pasa todo lo que estuvo viviendo en los últimos días.
-...Quiero ser su héroe.
En su mente están Hestia, Leina y Nanael, todas ellas sonriéndole.
-¡Ha, Bell!
La Diosa se sorprende al verlo ponerse de pie.
-¡B-Bell!
La bella guerra lo ve mientras recupera algo de su respiración.
-Bell…
La Ángel aun paralizada trata de recuperarse.
Las tres estaban viendo al chico que logra ponerse de pie, determinado a ser su héroe.
-Ho… Parece que alguien sigue sin entender cuál es su lugar en este mundo.
Diomedes al ver como Bell se volvió a levantar le dio un tic en el ojo izquierdo, para él este niño no ha sido más que una molestia y ya empezaba a cansarlo.
Por lo que aprieta su puño una vez más.
-¡Solo eres un inútil y siempre serás un inútil!
Lanza su golpe a la cara del peliblanco.
*¡POW!*/*¡STONK!*
-¡¿Eh?!
El golpe de Diomedes fue interceptado por la frente de Bell, y lejos de ganarle estaban igualados.
-¡¿Cómo?!
El rubio siente su mano temblar, pudo sentir como aquel chico que tanto desprecia resistió su golpe. No, era más que eso.
Y antes de que pudiera decir algo.
*¡ZAS!*
-¡Uagh-!
Recibió un golpe en el estómago.
-¡¿C-Cómo?!
Se tuvo que agarrar del área golpeada con ambos brazos mientras veía al responsable.
Bell tenía su puño derecho extendido, él lo había golpeado pero ahora había algo diferente en él.
Se había hecho más fuerte mientras una tenue aura blanca lo envolvía mientras sus ojos brillaban.
-¡¿Qué significa es-
*¡ZIS!*
Diomedes fue interrumpido por el puño derecho izquierdo de Bell que lo golpeó en la cara.
-¡Gagh-! ¡Me las vas a pagar!
El rubio estaba muy enojado tanto que comenzó a lanzar golpes mientras el chico respondía lanzando sus propios golpes.
*¡ZAS!* *¡THUM!* *¡THUM!* *¡POW!* *¡ZIS!* *¡POW!*
Los golpes empezarona volar, chocando y conectando contras su objetivos, tanto el peli blanco cómo el rubio tienen el mismo nivel de fuerza pero este último es quien demuestra tener mejor dominio en la pelea
-¡Bell!
Leina gritó el nombre de su compañero, quien al ver como esta corre con espada en mano da un salto para alejarse.
Diomedes al ver como la bella guerra le iba a dar una estocada al estómago…
*¡KICK!*
-¡D'iargh-!
…pero esto resultó ser una finta y terminó con una tremenda patada en la cara.
Se llevó las manos a la cara.
-¡Leina esta insolencia no será-
-¡Angel Punch!
*¡BAM!*
Un rayo de luz sale disparado y golpea a Diomedes en el estómago.
*¡BAM!*
Y otro lo golpea en su cara.
El rubio muy enojado ve como Nanael estaba de pie con los brazos estirados formando puños con sus manos.
-¡Maldita ángel!
-¡Soy la emisaria de la venganza y llegó la hora de retribución!
Declaró la peli azul, si bien seguía afectada por la parálisis eléctrica no había forma en que no fuera a ayudar a sus compañeros.
Entre los golpes de Bell, los espadazos y patadas de Leina, así como ataques mágicos de Nanael, Diomedes estaba siendo acorralado pero aún no estaban cerca de vencerlo.
Lo cual preocupaba a la Diosa patrona de la Familia.
-Tiene que haber algo que… ¡Eso es!
Hestia busco la forma de ayudarlos y al ver la Espada Mágica, tuvo una idea.
En lo que va la pelea fue por el arma mágica.
-¡Bell, atrapa!
*¡Whoosh!*
Le lanza la espada a su primer dependiente, quien ve el arma que va hacia él.
*¡Caught!*
Logra atraparla por el mango.
-¡Termina con esto!
-¡Sí!
Toma la espada con ambas manos mientras ve a su enemigo que estaba ocupado con sus compañeras.
Izumi, Melpha y Nowa empezaban a recuperarse de la parálisis, así como Johan recuperaba la conciencia para ver lo que pasaba.
El acto final de esta pelea.
-¡Hahh!
De esta forma Bell corre hacia Diomedes con todas sus fuerzas, logrando acercarse lo suficiente a él.
-¡Maldito mocoso!
El rubio le iba a lanzar un golpe pero ya era tarde.
*¡WHOOSH!* *¡FWOOSH!*
Un tajo ascendente le hace un corte en su cuerpo mientras las llamas salen de la espada.
*¡BOOM!*
Hubo una explosión de fuego que destruyó parte de la pared de la habitación de la torre.
-¡NOOOOooo…!
La voz de Diomedes se escucha gritar mientras en una bola de fuego que sale hacia el bosque, llegando a una distancia muy lejana del terreno de la Mansión.
En la habitación de la torre hay un gran hueco donde estaba la pared que se encontraba detrás de Diomedes, ahora solo estaba enfrente un Bell cansada que baja la Espada Mágica.
Hubo un breve silencio.
-¿Se terminó?
Preguntó Leina luego de tener que cubrirse de aquella explosión.
-Se terminó. Ganamos.
Dijo Nanael una vez vio que no había rastros de Diomedes.
-¡Lograron! ¡Ganaron!
Hestia estaba tan feliz de que todo terminara que fue a ver sus dependientes.
Tanto Izumi, Melpha y Nowa suspiraban de alivio al ver que todo había terminado.
Johan dio una pequeña sonrisa al ver que terminó la pelea.
Pero antes de que pudieran celebrar, ven que el peli blanco empieza a caer hacia atrás mientras aquella aura que lo rodea se desvanece.
-¡Bell!
Por suerte es atrapado por las chicas a quienes les sonríe antes de cerrar los ojos.
-Esta muy cansado.
Comentó Nanael mientras ella junto a la rubia y la pequeña pelinegra lo recuestan.
-Se esforzó mucho y fue muy golpeado. Merece descansar.
Leina ve la cantidad de golpes que recibió su amigo, hasta se siente culpable de haberlo golpeado.
-Hiciste un buen trabajo, Bell.
Hestia le sonríe al muchacho mientras le acariciaba su cabello.
La guerrera y la ángel también sonríen, pues ese día vieron cómo el chico se había convertido en su héroe en tan poco tiempo.
Sí que fue un largo día.
-A la mañana siguiente-
Eran las horas de la mañana en la Mansión Barthon luego de la noche anterior.
Los empleados estaban atendiendo a todos los heridos, tanto de los guardias como de los voluntarios.
Fue necesario que fueran al pueblo para pedir ayuda con suministros para atender a los heridos.
Luego de la batalla y de llevar a Bell a una de las habitaciones para que pueda descansar, así como tratar sus heridas.
Cuando llegaron las horas de la mañana el chico despertó, lo primero que hizo fue preguntar cómo estaban todos.
Hestia le aseguró que todos estaban bien antes de lanzarse a abrazarlo llorando mientras le dice lo mucho que la asustó al ver cómo fue golpeado, a lo que él tuvo que disculparse mientras devuelve el abrazo y resiste el dolor que tiene su cuerpo.
Leina y las demás le muestran que están bien, Nanael le contó como Melpha uso unas Posturas Sagradas para ayudarle en su recuperación para vergüenza de la Sacerdotisa.
Después de que le dieran de comer le avisaron que Alberich Barthon quiere hablar con ellos, algo que en principio lo puso incómodo pero le dijeron que puede calmarse ya que le explican que él también estaba siendo manipulado por Diomedes.
También le contaron que Nowa es oficialmente parte de la Familia Hestia, pues ella preguntó si podía unirseles y la Diosa la aceptó, no podía dejarla sola además de que demostró ser confiable como sería una buena adición para su Familia. No hubo protestas ante ello y estaban seguras que Bell apoya el tenerla con ellos, cosa que él no niega.
En un living privado del segundo piso, estaban la Familia Hestia así como los dos sobrevivientes de la familia Barthon.
-Mi más sinceras disculpas por todos los problemas por los que pasaron y por todo el daño que sufrieron.
Hablo un muy arrepentido Alberich quien estaba sentado en un sofá.
A su lado estaba Johan quien sostenía una bolsa con hielo en su mandíbula.
-No te preocupe Alberich. Recuerda que también fue controlado por Diomedes, por lo que no tiene mucho por qué disculparse.
Dijo una Hestia sentada en el sofá del lado contrario.
Estando separados por una pequeña mesa entre medio.
A su derecha está Bell quien estaba muy vendado y con varias tiritas con un pedazo de tela médica sobre su nariz.
Leina se veía mejor aunque tenía vendas en la zona del abdomen.
Nanael, Izumi, Melpha y Nowa tenían pequeños vendajes.
-Aun así ese muchacho era mi responsabilidad y falle en no ver la clase de monstruo en la que se estaba convirtiendo.
-Se me lo permite, ese tipo debe ser un monstruo desde antes de adoptarlo.
Nanael no está para nada contenta con recordar a ese tipo.
-Quizás tengas razón…
El hombre mayor bajo la cabeza.
-La medicina que tanto me dijo que tomara contenía veneno, lentamente me estaba llevando hacia mi tumba.
Volvió a levantar la cabeza pero tiene una sonrisa de mejor ánimo.
-Pero ahora me siento mucho mejor que antes, como si el veneno se hubiera esfumado de la noche a la mañana.
Ante ello Hestia y Nanael se vieron por un momento antes de sonreír divertidas.
La habilidad de la Diosa del Hogar es tan poderosa que puede rivalizar con el Encanto de la Diosa de la Belleza más poderosa de todas, incluso es capaz de deshacer cualquier anomalía causado por algún agente externo en el sistema de las personas.
Inintencionalmente erradicó el veneno en el cuerpo de Alberich.
-Además de ello, agradezco que nadie haya muerto anoche. Mi familia está en deuda con usted y su Familia, Diosa Hestia.
-La gratitud es buena, pero. ¿Qué harán con Diomedes?
Pregunto Izumi.
-Mande a un grupo de mis guardias a buscarlo, con suerte encontraran sus restos y si está vivo será encerrado en donde solía estar ese Minotauro.
Aseveró el noble.
No iba a permitir que ese hombre vuelva a hacerle daño a gente inocente, pues en lo que a él le concierne ya no es su hijo.
Prueba de ello es que la pintura donde está Diomedes, la imagen de este fue destruida por el mismo Alberich una vez recuperó su memoria tras quedar libre de la hipnosis y el veneno.
-Pero él es problema nuestro, respecto a ustedes quiero darles esto.
En la mesa una sirvienta puso la Espada Mágica Crozzo y el Grimoire.
-¡¿Eh?!
Toda la Familia Hestia se sorprendió por ello.
-Son un regalo por darnos su ayuda cuando todo este problema era nuestro.
-¡¿Está seguro?!
-Estoy seguro, muchacho. La Espada Mágica no había sido usada hasta anoche y es mejor que esté en sus manos que aquí estando en la pared. Además, el Grimoire es algo que puede servirles de mucho.
-Bueno…
Era claro que el hombre quería retribuirles por todo su ayuda así como los problemas, algo que Bell no esperaba para nada considerando como fue su primer encuentro.
-Entiendo que esto puede ser demasiado ahora, pero si tienen pensado seguir viajando esto a la larga se verá como algo pequeño pero es mejor que no tener nada y ser víctimas de la desesperación. Así que tomenlas con ustedes. A menos que quieran quedarse en el pueblo.
Aquellas palabras dejaron pensando al chico quien tras ver a su Diosa y compañeras solo asiente con la cabeza.
-Muy bien, aceptamos sus regalos. Nos serán de mucha ayuda en nuestro viaje.
-Sabía elección y esto es algo extra para su viaje.
La sirviente coloca una bolsa con monedas de oro.
-Es usted un hombre muy generoso.
Dijo Nanael con algo de brillo en sus ojos.
-Ni lo menciones, solo busco una expiación de mis pecados. Lady Leina.
Mira a la bella guerrera.
-¿Sí?
-Como veo que estás dispuesta a seguir los pasos de tu madre, tienes mi palabra de que no le dire al Conde que estuviste por aquí.
-¿De verdad?
-En efecto. Puedo notar que heredaste mucho de ella y estas en buena compañía por lo que no tengo por que informarle nada a tu padre. Eso sí deberás prepararte si envío a tus hermanas a buscarte.
-Lo haré.
Leina le dice segura, aunque no sabe si sus hermanas la están buscando era mejor que se fortalezca cuando antes en caso de que se las encuentre.
Al menos debía tener el tiempo suficiente para ello.
-Me alegro por ustedes.
Alberich bajo la mirada mientras aprieta su puño.
-¿Barón Alberich? ¿Algo le molesta?
Preguntó la rubia al ver su estado.
-Lamentablemente si hay algo.
Dijo Johan bajando la mirada.
-¿Es sobre los padres de Johan?
-*Ahh…* Me temo que los guardias encontraron los restos de mi hermano y mi cuñada en la celda donde estaba encerrado el Minotauro.
Confesó el hombre teniendo una cara de frustración.
El joven Kujo trataba de ser fuerte ante la pérdida de sus padres pero unas lágrimas traicioneras se le escapaban de los ojos.
La Familia Hestia no fue para nada ajena al ver como la tragedia volvió a asolar a la familia Barthon.
La Diosa junto a sus dependientes deciden ayudar en todo el trabajo para darle el merecido funeral a los padres de Johan.
Con ello se quedaron unos tres días, para cuando llegó el día donde sepultaron los restos, tanto Hestia como Melpha dieron palabras para que las almas de Josuke y Dalia Kujo puedan llegar al Tenkai y tener el descanso que se merecen antes de sus siguientes reencarnaciones.
Se quedaron otro día más para acompañar a los afectados antes de partir a la mañana del siguiente día.
-Camino en el bosque - horas más tarde-
-Vaya que extrañaré las camas de la Mansión.
Exclamó Izumi mientras se estiraba un poco al caminar.
-Eran muy cómodas.
Comentó Nowa, quien nunca antes había dormido en una cama como esa.
Hubiera querido poder llevarse una pero por el tamaño de estas no puede.
-Concuerdo con ustedes, pero aún hay mucho que ver y lugares que visitar.
Dijo Melpha poniendo algo de su buen ánimo al viaje.
-Si tu lo dices, Santa Pechona.
-¡¿Pechona?!
La Sacerdotisa se sorprendió mientras cubría sus pechos.
No esperaba ser llamada de esa forma.
-Por cierto. ¿Por qué la Diosa Hestia, Leina y Nanael están muy cerca de Bell?
Pregunto de forma inocente la Semielfa.
Más adelante la diosa, la guerrera y la ángel caminan muy cerca del chico. La peliazul estaba al lado derecho del peliblanco, la rubia estaba al lado izquierdo y la pelinegra estaba volaba detrás de este.
-"Están muy cerca…"
Bell no era ajeno a la cercanía de las tres chicas, solo que estaban muy cerca como en la primera noche que pasaron juntos.
Antes de que se diera cuenta, Nanael agarró su brazo derecho, Leina agarró su brazo izquierdo y Hestia lo abrazó por la espalda.
-¡Eh! ¡Chicas!
Se sonrojo ante las acciones tan repentinas de estas.
-Gracias por rescatarme. Fuiste muy valiente al pelear contra Diomedes.
Dijo Leina con una sonrisa.
-No podía dejar que el te controlara. No estaba bien.
-Exacto. Ese tipo no era más que un psicópata megalómano y tú lo pusiste en su lugar como todo un hombre.
Nanael le sonríe muy confiada.
-El era muy fuerte por lo que no fue fácil.
-Y aun así lo enfrentaste como todo un héroe. Muy bien hecho, Bell.
Hestia sonríe muy feliz por el logro del chico.
-Bueno… No podía dejar que se saliera con la suya y las lastimara.
Dijo Bell con una sonrisa algo sonrojado mientras camina junto a las chicas.
-"Aun tengo un largo camino por delante, pero creo que voy muy bien."
Mira al cielo por un momento hasta ver a Leina, a Nanael y a Hestia sonriéndole. Le gusta estar así.
Sin duda el conocerlas fue lo mejor que le ha pasado y no puede esperar a ver que sucederá más adelante.
De algo está seguro, su viaje como aventurero y héroe apenas empieza.
Y así termina este capítulo y el primer arco de toda esta historia.
Me tomó más tiempo de lo esperado, ya incluso pasó la fecha en la que publique el primer capítulo. Osea poco más de un año para terminar un arco de cinco capítulos.
Espero igual que les haya gustado y que me haya quedado bien este primer arco.
Ahora vamos a responder los reviews del capítulo pasado.
-Guest:
Q
-Haziq Saffari:
Hope you enjoyed Diomedes getting what desserted, sorry for the late update.
-Guest:
I don't know.
-ZGMF-X13A Providence:
Sip, la cosa se mueve y aquí culmina. Nowa tuvo suerte de encontrarse con la Familia Hestia y ahora es parte de ella.
Es seguro que Elina mataría a Diomedes sin pensarlo aunque lo que hizo Bell a Leina lo pone como su objetivo principal.
Espero que Bell haya demostrado bien su valía ante su Familia.
-Guest:
Gracias.
-txmazo:
Por la situación en la que estaban es mejor que tengan a Nowa cerca para esto y pues su maestra no estará nada contenta de que su alumna fuera mandada a un misión suicida, tanto que irá a buscarla. ¿Cuando aparecera? Solo el tiempo lo dirá.
Diomedes tenía planes muy grandes y se arruinaron. Bueno, así es la vida.
-Guest:
Thank you.
-alexzero:
Y si que cayó duro, literalmente salio volando en una explosión. Espero que hayas gozado de ello.
Eso sería todo por ahora.
Ire planeando el capítulo que iniciara el siguiente arco, pero mientras veo de sacar el quinto capítulo de "¿Esta mal que un Saint se convierta en un Aventurero?", otro capítulo de "Danmachi: Un Mundo Maravilloso" y la tercera parte de "Memorias del Viento".
Muchas gracias por su atención y hasta pronto.
