"Maaaay!"
El grito se alza a través de la noche, sobre las copas de los árboles. El moreno se encuentra frente a los restos de una fogata en su sleeping bag. Tanto su cara como su camiseta están cubiertas de sudor a pesar del frío, y siente que su corazón va a explotar en cualquier momento. Entonces su respiración empieza a calmarse un poco, aunque su mente sigue igual de consternada. Vaya, fue solo otra pesadilla, pensó el pelinegro. Se levantó, se puso sus tenis y se dirigió a caminar un poco al bosque. La noche era clara, y los kricketot y kricketune mantenían un sonido de armonía en el aire fresco. Caminó unos pasos lejos del campamento y se detuvo en un barranco, que le ofrecía una bella vista del bosque y un pueblo a lo lejos, iluminados por la luna. Se sentó y se recargó en una de las piedras del barranco.
"Ash, ¿está todo bien?" Se oyó la voz dulce de una joven. Ash giró la cabeza para verla y fingió una sonrisa. "Pika, pika" Se oyó la voz de su fiel compañero también.
"Sí, Dawn, no te preocupes, todo está bien" Le contestó. Sin embargo, esto no la va a convencer tan fácilmente. Han pasado mucho tiempo juntos y ella lo conoce perfectamente.
"¿Tuviste otra pesadilla de May?" El chico regresó su cara hacia la luna.
"Sí, algo así" Respondió con tristeza y sin mirarla, ya sin la sonrisa y con el ceño fruncido.
El silencio entre los dos jóvenes se hizo presente. "Pikaa…" Se oyó el triste sonido del cabizbajo ratón. Entonces, la chica se sentó en la roca a un lado del joven, y viéndolo de frente, cortó el silencio.
"Ash, sabes que me puedes contar lo que sea" Dijo la peliazul mientras doblaba sus piernas y las abrazaba, resintiendo el frío fuera de su sleeping bag. El ratón amarillo se colocó en el regazo de su amigo y lo miró atentamente, sin que su amo le prestara mucha atención.
Ash no dijo nada, ni volteó a ver a su amiga, ni a su fiel compañero. Permaneció con la mirada impasible mirando hacia el denso bosque iluminado por la luna, y acariciando el pelo denso de Pikachu. Quería estar solo con él, pues no quería molestar ni hacer preocupar a su amiga. No es que a ella la quisiera y a Pikachu no, sino que Pikachu y él ya eran tan buenos amigos, que pareciera que siempre sentían lo mismo; cuando uno estaba felíz, el otro también, y viceversa. Sin embargo, Dawn era por una parte, no más especial que Pikachu, sino especial de una manera diferente. Después de un momento en silencio, Dawn apretó su hombro como un gesto de apoyo y se empezó a levantar, entendiendo que Ash preferiría estar solo con Pikachu por ahora. Sin embargo, mientras se levanta de pronto Ash voltea bruscamente y la sujeta del brazo. Ella se sobresalta, sus ojos se cruzan con los de Ash, y ve el dolor en los ojos de su amigo. Una mirada dolida y cansada, dos bolsas moradas bajo sus ojos evidenciando su falta de sueño. Dawn regresó a su lugar junto a Ash en silencio.
"Lo siento, Dawn", dijo Ash evidentemente avergonzado, soltando el brazo de Dawn y volteando rápidamente su mirada en sentido contrario de ella.
"No importa, Ash", le contesta Dawn comprensivamente mientras se vuelve a acomodar junto al pelinegro.
Por alguna extraña razón no la podía dejar ir. Necesitaba a alguien en ese momento. Necesitaba a Dawn. Tal parecía que no había nadie aparte de ella y Pikachu que fueran capaz de comprenderlo tan bien, y de leer su mente casi con tanta facilidad. La quería, y por eso no quería hacerla preocupar. Últimamente había tenido siempre el mismo sueño, pero ninguno parecía tan real como éste. Podía sentir el mármol y el filo de los vidrios. Todavía escuchaba en su mente los gritos de May, suplicándole ayuda, y sus propios gritos de impotencia. Se estremeció ante estos recuerdos.
De pronto, sintió un brazo que lo abrazaba, y la cabeza confortante de Dawn sobre su hombro. Entonces no pudo contenerlo más. Sin mover la mirada, comenzó a contarle.
"Siempre es igual; nunca la puedo salvar" Dijo el pelinegro con una voz baja, pero amenazante. "Y esta vez la sentí más real que nunca". Tragó saliva, y pronto continuó, cada vez elevando la voz más "Me siento tan… tan… incapaz, no puedo hacer nada; la veía morirse, ahogándose, y yo, y yo, …" Su voz se empezó a quebrar después de gritar sus últimas palabras. Luego, con un suspiro casi inaudible y bajando la cabeza, "Nunca puedo hacer nada por nadie".
Dawn no dijo nada, ni desvió la mirada. Había levantado la cabeza de su hombro para tratar de ver a los ojos al pelinegro, pero su brazo seguía abrazándolo. Sus brillantes ojos azules reflejaban preocupación y cariño por su amigo. 'No tiene ni idea de lo que está diciendo', pensaba ella. '¿Ash, que tantas veces ha salvado a sus amigos, diciendo esto?' '¿Él, que casi da su vida muchas veces para salvar a Pikachu del equipo rocket?', '¿Que estaba dispuesto a dar su vida por los guardianes del lago para protegerlos del equipo galáctico?' No lo podía comprender. Era como si el Ash que conocía hubiera desaparecido y reemplazado por otro. Como si todo el espíritu y la determinación de pronto se esfumara. Sin embargo, no dijo nada; solo se quedó así, sin saber qué decir ni cómo confortar a su amigo. Podía simplemente decirle que nada pasaba. Podía simplemente decirle lo equivocado que estaba. Pero también sentía miedo. Por alguna razón sabía que esto iba mucho más allá que un puñado de bandidos como el trío rocket. Si Ash estaba tan así, era por algo mucho más serio.
Ash pronto desvió la mirada por miedo a que su amiga viera las lágrimas de sus ojos que se resistían a caer por su rostro. No podía dejar que lo vieran así. No podía soportar la mirada dolida de su amiga. No podía soportar que las personas que lo querían sufrieran por su culpa.
Entonces Dawn regresó la cabeza al hombro de su amigo, mientras él seguía hundido en sus pensamientos, dejándose vencer por el sueño. El ratón veía también a su amigo sin decir una palabra. Con su sola presencia demostraba su apoyo a su compañero de hacía tanto tiempo. Se enroscó sobre sí mismo y retomó su sueño.
Ash se sentía muy cansado. En un principio parecía que no iba a poder dormir por el resto de la noche, pero ahora sus ojos cada vez más se resistían a quedarse cerrados. Hasta que recostó su cabeza sobre la de su amiga sin saber si ella estaba ya dormida o no, y se quedó profundamente dormido. Así quedaron los tres dormidos; Dawn en el hombro de su amigo, Ash apoyando la cabeza sobre Dawn, y Pikachu en las piernas de su entrenador. Tan pronto llegara al centro pokemon, tendría que hacer una llamada importante…
Unas horas más tarde, y a muchos kilómetros de donde se encontraban Ash, Dawn y Pikachu se levantaba de la cama una joven de pelo castaño y ojos hermosos ojos zafiros. Bostezó mientras estiraba los brazos en el aire, y el sol entraba por la ventana del cuarto del Centro Pokemón.
"Ahh, que rico sueño" exclamó con un bostezo May Maple con los ojos cerrados. Luego, abriéndolos, dio un vistazo al reloj del escritorio del cuarto, y se dio cuenta de lo tarde que era.
"¡Por Arceus!" exclamó. De un brinco salió de la cama hacia el baño para arreglarse. Después de unos cuantos minutos, salió del baño acomodando su pelo húmedo con la bandana color verde, tomó la mochila amarilla que siempre llevaba en su cintura y sus pokebolas, y salió corriendo del cuarto al primer piso del centro, donde se encontraban el resto de los entrenadores.
Llegó junto con los demás bajando las escaleras corriendo, escaneó a la gente hasta que sus ojos se posaron sobre un chico: Drew. Se dirigió directo hacia él. El chico tenía pelo verde y ojos del mismo color esmeralda. Era tan solo un poco más chico que ella, sin embargo su rostro atractivo atraía a muchas fans, aparte de que ser un excelente coordinador. El chico se encontraba conversando con otra chica mucho más alta que él, con cabello castaño claro. Portaba un saco en un color entre café y naranja, ajustado por un cinto rojo, y además una falta del mismo color.
De pronto, la chica castaña llegó con ellos, y se apoyó sobre sus rodillas para tomar aire.
"Hola Drew, hola Solidad" saludó animosamente
"Hola May" la saluda la chica más grande del grupo
"Llegas tarde, May" apunta el chico peliverde, girando su cabeza y moviendo su pelo hacia un lado con la mano.
"Ya lo sé, Drew" le contesta la castaña irritada. "Un buenos días, mínimo" murmura por lo bajo.
"Buenas noches, diría yo" Le contesta el peliverde con una sonrisa sarcástica
"Bueno, vámonos chicos. La inauguración empieza dentro de poco" menciona Solidad antes de que May pudiera contestar algo. Los tres coordinadores salen del centro pokemon y se dirigen al estadio, donde se realizarán todos los concursos de la primera ronda. Después de la primera ronda, solo quedarán 64 competidores. De esos 64 se seleccionan 32, donde empezarán las batallas.
Caminaron en silencio durante algunos minutos, admirando la ciudad. En este año, el Gran Festival se celebrará en el mismo lugar que la Conferencia Plateada. Ciudad Plateada estaba decorada para esta ocasión especial y miles de visitantes llenaban las calles, al igual que familias de los coordinadores que venían a apoyarlos. Entonces May recordó a sus papás: había hablado con ellos tan pronto como ganó el quinto listón para darles la noticia; ellos estaban muy emocionados, y prometieron estar ahí. Todavía no han llegado, y se le hace muy raro. Normalmente van a verla al centro pokemon antes de que el evento comience. Se pregunta por Max. Dentro de muy poco estará empezando su propio viaje Pokemon.
"Oye May, ¿ya sabes a quienes vas a usar en la primera ronda?" Solidad la hace volver de sus pensamientos. Con un movimiento de la cabeza voltea a ver a su rival, y como reaccionando en cámara lenta, contesta. "Mmm, creo que empezaré con Skitty y Beautifly".
"¿Crees? ¿Qué acaso todavía no tienes un plan? Será un milagro si logras pasar la primera ronda" comenta Drew con una sonrisa en su rostro. May, conteniendo el enojo, voltea y le contesta inteligentemente. "Todos mis Pokemon están entrenados a la perfección y han probado su valor y habilidad. Cualquiera puede empezar sin ningún problema" "Mmm, ya veremos" Contesta Drew aún más fascinado. May decide ignorar el último comentario. "Y tú, Drew; ¿ya sabes a quiénes vas a usar?" "Eso será una sorpresa" Contesta Drew guiñando el ojo y apartando la mirada rápidamente de su rival, a lo que May suelta el aire violentamente y le voltea la espalda a su rival. Drew decide no darle importancia y sigue caminando.
La verdad es que May ya se había acostumbrado a las críticas de Drew; había aprendido a ignorarlas, o bueno, hasta cierto punto. Sin embargo es que al empezar cualquier concurso se ponía nerviosa a pesar de su experiencia, y más ahora cuando es el gran festival. Y entre más nerviosa estuviera, menos se podía concentrar, y más le afectaban los comentarios de su rival. Y esto lo sabía él perfectamente, y era algo que le divertía mucho.
"Vamos, May. Relájate. Todo saldrá bien" le comenta su amigo Drew, ahora con una sonrisa sincera. La verdad era que aunque le era entretenido molestarla de vez en cuando, la apreciaba como rival por su talento, y también como amiga. Habían viajado y competido en muchas partes por Johto, y habían hecho una amistad a pesar de no viajar juntos.
"Lo sé, Drew. Pero es que no lo puedo evitar; aparte mi familia prometió venir para apoyarme y no puedo verlos por ninguna parte". "No te apures…" le contesta Solidad "…sé que tú y tus pokemon lo harán muy bien y tu familia siempre estará ahí para apoyarte. Seguramente no tardan en llegar". May se voltea con ella y le ofrece una no muy segura sonrisa.
Y sin darse cuenta, llegaron al estadio. Una muchedumbre los esperaba. Había camarógrafos y reporteros por toda el área. El estadio de ciudad Plateada lucía grandes adornos de listones en la parte de arriba, y había largas filas de personas esperando entrar al lugar. En cada puerta había dos hombres con saco negro y lentes oscuros, sin expresión alguna.
"Vamos, por acá está la entrada para los competidores" Les dice Drew, avanzando entre la gente y dirigiendo a sus compañeros, a lo que ellos lo siguen. De pronto, una reportera vestida elegante y a su lado un camarógrafo los alcanza. "Drew, ¿Podría hacerte a ti y a tus acompañantes un par de preguntas?" Se dirige la reportera al peliverde sin siquiera voltear a ver a May o a Solidad.
"Emm…" empieza Drew, pero antes de que pudiera decir algo la reportera comienza con su pregunta.
"Drew, aparte de ser tan apuesto y sensual, tú eres de los favoritos de los críticos y fans para llevarse la copa listón; ¿Con qué seguridad piensas que ganarás el gran festival?" Al fondo de la reportera se oían muchas fans que gritaban y exclamaban su nombre. Drew, recuperando la calma, hizo su habitual gesto con su pelo y respondió simplemente: "He entrenado muy duro para este festival, y sé que tendré que vencer rivales difíciles, pero estoy tranquilo de que he llegado hasta aquí y daré lo mejor de mí". "¡Y ahí lo tienen!" Contestó la entrevistadora dirigiéndose a la cámara; "¡El coordinador Drew Larrouse en vivo y en directo desde ciudad Plateada!"
De pronto, muchas fans empezaron a rodearlos, todas buscando ver a Drew con pancartas y fotos del coordinador, pidiendo autógrafos y haciendo declaraciones personales. Pero antes de que pudieran hacerlo, May tomó la mano de Drew y de Solidad y se dirigió a la entrada para coordinadores, abriendo el paso, y hasta dando algunos empujones por aquí y por allá, hasta que llegaron a la zona restringida en la parte de atrás del estadio.
"¡Arrghh, me irritan!" Dijo May soltando a sus dos rivales, ellos algo sorprendidos por su sobresalto de enojo. "Hm… estás celosa" le comentó Drew, recuperándose rápidamente de su sorpresa y retirando su pelo de la cara. "¡¿Qué?!" May gritó, abriendo los ojos con sorpresa y poniéndose roja. "Yo, yo, no… ¡no es cierto!" Dijo May tratando de ocultar su pena. Drew y Solidad solo sonríen, hasta que Solidad cortó el momento incómodo de May. "Bueno, pues vamos adentro a arreglarnos". "Vamos" le dijo Drew, y la siguió adentro. May se recupera y los empezó a seguir, pero se detuvo a pensar. ¿Dónde estarán papá, mamá y Max? Ya deberían de haber llegado. Sin darle más vueltas al asunto, se encogió de hombros tratando de ocultar de sí misma la preocupación, y se dirigió dentro de la puerta especial a los camerinos custiodada por dos hombres de negro al igual que los demás. Tan pronto se cerró la puerta detrás de ella, un guardia dio un mensaje desde su comunicador. "Está dentro".
Se oían los cantos de los starly como todas las mañanas, y un dulce y fuerte olor a lavanda entraba por su nariz. Empezaba a abrir los ojos, y su cuerpo a la vez le pedía que los volviera a cerrar. Después de unos momentos de pelea entre sus ojos y sus párpados, por fin logra despertarse. Lo primero que ve es el rostro sonriente de un joven con ojos chicos de pelo castaño.
"Buenos días" le dijo el joven. Mucho más sonriente de lo común. "¿Durmieron bien?" Le pregunta, sonriendo aún más. Es entonces cuando se dio cuenta de que bajo su cabeza está Dawn, y se dio cuenta de que era su pelo el que daba el dulce aroma a lavanda. Se empieza a levantar, y se da cuenta que ella sigue dormida sobre su hombro. Con mucho cuidado, sostuvo la cabeza con sus manos y la dejó recostar suavemente sobre el pasto sin que se despertara. Entonces se levantó, junto al recién despierto Pikachu, mientras su compañero de viaje lo seguía viendo con esa tonta sonrisa.
Brock Harrison. Es un criador pokemon y su más cercano amigo (bueno, sin contar a Pikachu), y lo ha acompañado en diferentes regiones en muchas aventuras. Su pelo es castaño desordenado, aunque no tanto como el de Ash, y su piel es un poco más oscura que la de él. Se ve un par de años más grande que el chico o la chica, y tiene una personalidad calmada, sabia y calculadora. Claro, siempre y cuando no pase una chica bonita frente a él. Conoce mucho acerca de diferentes tipos de pokemon y es un cocinero excelente.
"Se les hizo tarde el día de hoy, seguramente durmieron muy cómodos…" siguió Brook. Fue entonces cuando por fin Ash comprendió de lo que estaba hablando su amigo. "No, no es lo que crees amigo; lo que pasó fue que no podía dormir anoche y aquí afuera corría mejor el aire" mintió Ash, moviendo sus manos frente a él. "Ahah…" Le contestó su amigo, no creyéndosela ni un poquito, pero como quiera con la sonrisa de haber cachado a sus amigos. "Bueno, pues el desayuno ya está listo, so…" antes de que pudiera terminar de hablar, Ash desapareció y apareció frente a una mesa con una olla en el centro en donde se encontraba su desayuno. Sobre la mesa estaban servidos tres platos, y alrededor había muchos más en el suelo ya preparados con comida pokemon.
"Mmmm, Brook. Huele delicioso" dijo Ash mientras se servía sopa. Al parecer tenía bastante hambre. Se terminó de servir y lanzó sus pokebolas al aire. "¡Salgan todos! ¡A comer!" Todos sus pokemon salieron, y al igual que su maestro, olieron con aprecio su respectivo plato.
Staraptor fue el primer pokemon de Ash en Sinnoh. Lo capturó cuando era apenas un Starly. Su cuerpo es color blanco, gris y negro. Sus poderosas alas y afilada vista son capaces de intimidar a cualquiera, y tiene un "fleco" rojo que le tapa la mitad de la cara. Después está Grotle, su poderoso tipo planta. Cuenta con un arbusto sobre su espalda, y es de los pokemons más leales y serviciales de su equipo. Buizel, que originalmente fue capturado por Dawn, es uno de sus más fuertes. Su personalidad confiada y determinada hacen par perfecto con su nuevo entrenador. Gibble, su pokemon más nuevo. Su pequeña estatura oculta su verdadero poder. Todavía le falta entrenamiento y coordinación con su entrenador. Infernape, recién evolucionado, podría decirse que es su más fuerte. Originalmente criado por un entrenador que lo dejó abandonado, Ash lo integró a su equipo y pasó de ser del pequeño y sensible chimchar, al poderoso e intimidante infernape. Por último está Pikachu, su primer pokemon y más leal compañero.
Todos disfrutan de la excelente comida de Brook. Poco después se acerca Dawn. Ella es una joven de pelo azul, y ojos del mismo color. Porta un gorro blanco con el diseño de una pokebola sobre su cabeza, una bufanda rosa, un vestido azul con falta rosa y botas también rosas. Es una chica muy alegre y energética; muchos dirían que es algo superficial por la atención que le pone a su imagen y su adicción por las compras, pero los que de verdad la conocen saben que es una excelente amiga, dulce y profunda en sus relaciones.
"Vaya Dawn, hasta que te levantas; espero que no se te haya enfriado el desayuno" le dice Brook. "Muchas gracias Brook, se ve deliciosa tu sopa" le contesta dulcemente Dawn con los ojos medio abiertos.
"Bueno, como yo ya acabé empezaré a empacar para irnos. Tenemos que llegar para hoy en la noche a la liga Sinnoh". Comentó Ash levantándose de la mesa.
"¿Y por qué tanta prisa, Ash? Puedes registrarte hasta mañana en la mañana" Le pregunta Brook, aunque como quiera empezó a recoger los platos sucios y a limpiar la mesa, mientras Dawn seguía disfrutando su desayuno.
"Mmm… para empezar a prepararme bien" Le comentó Ash. La verdad era otra; tenía que comunicarse con May. Tenía un muy mal presentimiento y sus sueños no ayudaban. Sin embargo no sabía cómo decírselo a su amigo, ni siquiera por dónde empezar. Sí, era cierto que llevaban muchos años juntos, muchos más que con Dawn, pero nunca había tenido la oportunidad de hablar de sus sentimientos con él así como lo había hecho con la peliazul. La peliazul notó su preocupación, pero decidió ignorarlo por el momento y regresó a su plato. Después tendría tiempo para preguntarle.
Después de haber acabado de comer, los tres regresaron a sus respectivos pokemon, terminaron de recoger el campamento y estaban listos para seguir. Ya era casi medio día y el siguiente ferry a la liga Sinnoh salía antes del anochecer. Normalmente solo salían dos barcos al día hacia allá, sin embargo como el torneo estaba tan cerca, había viajes hast veces al día. Caminaban por el bosque en silencio, cada uno sumido en sus pensamientos: Brook observaba al bosque y a los pokemon salvajes. En ese momento una bandada de swablus y altarias se podían ver por entre las copas de los árboles, lo que cautivó a la vista del criador. Dawn pensaba en la conversación de anoche con Ash. No tuvieron la oportunidad de hablar con mucho detalle, pero no era eso necesario para darse cuenta que lo que le sucedía a Ash no era simple insomnio o pesadillas por haber tenido un mal día. Le debe suceder algo más. Y, ¿Por qué siempre sus pesadillas son con May? ¿Habrá algo entre ellos? Al pensar esto, se formó una sonrisa en su rostro mientras pensaba en todas las formas de molestar a Ash con May, y a la vez, sentía un leve pinchazo en el corazón… ¿Será que me he encariñado mucho con Ash? ¿O por qué siento esto?
Los pensamientos de Ash giraban en torno a la pesadilla; ¿qué significaría todo aquello? El sueño se repetía en su mente, y cada vez que veía el rostro de May cerraba los ojos con fuerza. No lo podía resistir. No podía soportar ver a May en ese estado de pánico dentro de la cabina de teléfonos. Pero, ¿por qué May salía en todas sus pesadillas? ¿Es que May tiene algo que ver con lo que le está sucediendo? ¿Será ella la causa de lo que le está pasando?
Sin darse cuenta, los tres amigos llegaron al pequeño puerto que los llevaría al Valle de Lily a la Liga Sinnoh. Estaba por oscurecer cuando entraron en el barco pequeño. La luna llena pronto iluminó el mar y el barco. Ash decidió entrenar un poco en la cubierta. Al fin y al cabo la liga pronto empezaría.
"Infernape, lanzallamas; biuzel, usa aqua jet directo en el lanzallamas" "IIIIIIInfernape" "Bui, bui" El poderoso pokemon de fuego lanzó un chorro de fuego hacia buizel, quien con gracia cubrió su cuerpo de agua y se lanzó como un torpedo a toda velocidad hacia el lanzallamas. Los dos ataques chocaron y por un momento ninguno de los dos cedía paso. Pronto, el agua superó al fuego y buizel, con mucho esfuerzo, empezó a avanzar a través del lanzallamas hasta golpear a infernape. Al ser golpeado, Infernape cae y suelta un grito, pero pronto se levanta para seguir peleando.
"Bien. Ahora buizel usa bomba sónica y tú infernape, esquiva y luego usa cavar" da las indicaciones su entrenador. Inmediatamente, Brook y Dawn que observaban el entrenamiento de su amigo desde el barandal del bote saltaron. "¡Ash, no hagas e…" gritó el criador, pero fue muy tarde. Buizel lanzó una onda de muy alta frecuencia hacia su oponente, quien con gracia saltó por arriba de ella e inmediatamente se lanzó hacia el suelo para cavar. Entonces se hizo un agujero en la cubierta del bote y, al ser tan pequeño, el pokemon fácilmente lo atravesó e inmediatamente un chorro de agua se elevó sobre la cubierta, bañando a los tres entrenadores y desbalanceando el bote. El pokemon de fuego alcanzó a regresar al bote por el mismo agujero que había hecho, completamente empapado y muy débil por el agua. Inmediatamente Dawn lanzó una pokebola al aire "¡Buneary, rayo de hielo!" De la pokebola salió un pokemon pequeño de orejas grandes con pelo amarillo que cubría la mitad de su cuerpo y la punta de sus orejas, mientras que la otra mitad era color café. "Buu-neary!"Inmediatamente congeló el chorro de agua que estaba subiendo a la cubierta y hundiendo el barco. "Buneary, pronto, usa corte" entonces con un ágil movimiento de su pata cortó horizontalmente la torre de hielo que se había formado del chorro para dejar únicamente el agujero cubierto de hielo y bloqueando la entrada de agua.
Ash se había quedado ahí, paralizado de vergüenza por su propia torpeza. "¡Ash! ¿Que no ves que estamos en un bote en medio del mar?" le grita Dawn después de sellar el agujero. Todo lo que el pelinegro logra decir es hacia su pokemon "Infernape, ¿estás bien?" "Infer-nape" Le contesta el pokemon, asegurándole que estaría bien. Después, les da la espalda a los demás, regresó a sus pokemons y salió corriendo de la cubierta hacia su camarote, sin dirigirles una mirada. Inmediatamente Dawn se arrepintió de haberle gritado, se mordió el labio inferior, y fue en busca de Ash. Sabía que no era uno de los mejores días de su amigo. No había podido tener un buen sueño varias veces durante las últimas semanas, y todo ese día había mantenido una actitud melancólica. Esto le preocupaba en gran medida y tenía que remediarlo cuanto antes.
Mientras tanto, muchas personas, incluyendo al capitán, subieron a la cubierta del pequeño barco para ver qué era lo que había pasado. Brook les contó todo lo que pasó, y le aseguró al capitán que le repararían el daño ocasionado.
Knock knock "¡Abre la puerta, Ash! Lo siento mucho por gritarte, necesito hablar contigo" Dawn le grita desde afuera del camarote a su amigo, después de tocarle varias veces, sin recibir respuesta. "¡Ash! ¡Ábreme! De veras por favor ábreme!" Siguió sin respuesta de parte de Ash. Suspiró rendida, y se dirigió a su propio camarote para bañarse y ponerse ropa seca.
Ash se quedó ahí, tirado sobre su cama. Durante el entrenamiento estuvo poco concentrado; no podría creer que un entrenador que había ganado sus 8 medallas hubiera cometido un error tan estúpido. Después de un rato, y que ya se había calmado, Brook entró con su llave en el camarote. Se sentó sobre su cama viendo a su amigo, que tenía la vista fija en el techo. Después de un silencio tenso, le dice:
"Oye, Ash. Sé que estás enojado. Y lo comprendo. Pero necesitas decirme qué es lo que te pasa. Yo te puedo ayudar." Ash lo ignora. "Mira Ash, sé que algo te está preocupando. ¿Qué es lo que pasa con May?" le comenta Brook escaneando detenidamente la cara de su amigo y buscando una reacción, que esta vez sí hubo. Ash se volteó inmediatamente a ver a su amigo, con los ojos bien abiertos.
"¿Cómo sabes que se trata de May?" le dice Ash.
"Mira Ash, te he estado observando. Desde la copa Wallace que vimos a May por última vez me di cuenta que has estado actuando algo extraño, y no creo que sea coincidencia". Le contesta Brook calmadamente. Ash lo ve directamente a los ojos, y tras un suspiro, comenta.
"Tienes razón. Sí, sí es de May. Y perdón por no habértelo dicho antes, pero nunca había hablado de esto contigo, que no sabía cómo contártelo" Se disculpó Ash.
"Lo entiendo, mi amigo. No te preocupes. Pero recuerda que la próxima vez aquí estoy para lo que quieras. Para eso son los amigos" le contesta Brook con una sonrisa, dándo una palmada en el hombro de su amigo. "Ahora, cuéntame. ¿Qué es lo que está pasando con May?"
Y así Ash le contó a Brook de sus sueños. De cómo había visto a May en todos y en cada uno en ese cuarto oscuro dentro de esa cabina de teléfono, viendo cómo se ahogaba y sin poder llegar a ella. Le cuenta todos los detalles.
"Mmm. Me pregunto si esto tendrá algo que ver con algún unown; coincide con las marcas que tú me describes y hay que recordar que los unown son pokemon psíquicos muy engañosos" comenta Brook, después de escuchar el relato de Ash.
"Pero la última vez que me topé con un unown fue cuando viajábamos con Misty. Esto no tiene sentido" le contesta Ash.
"Lo sé, y eso se me hace muy raro. No te preocupes, tal vez no tenga la respuesta ahora, pero te prometo que llegaré al fondo de esto contigo, Ash" Brook le dice a Ash mirándolo a los ojos y poniendo su mano otra vez sobre su hombro, dándole un apretón.
"Muchas gracias, Brook. Creo que ahora me siento mejor" Le contesta Ash.
"Para eso son los amigos" continúa Brook.
"Hablando de amigos, creo que le debo una disculpa a Dawn" menciona con un rostro de arrepentimiento.
"Saludos, pasajeros. Espero que hayan disfrutado su viaje. Estamos por llegar en 10 minutos al Valle de Lily. Favor de tomar sus cosas e ir pasando a la cubierta".
