Hola!

Disculpen la tardanza con este capítulo, de verdad que estuve muy ocupado esta semana.

Disfrútenlo :)


Huída del Gran Festival

Eran aproximadamente las 11 de la mañana, y el sol brillaba sobre el cielo despejado de ciudad Plateada. El estadio estaba a reventar, mientras que cientos de coordinadores se encontraban en el estadio, mirando de frente a un enorme podio. En el podio del lado izquierdo se encontraban tres stands con una pantalla cada uno y decorados con un listón cada uno, y en el centro del escenario una pokebola dibujada en la madera.

May se encontraba junto a Drew y Solidad, nerviosa y ansiosa porque empezara ya la inauguración. Es entonces cuando se oyó una voz potente por todo el estadio.

"¡Damas y caballeros! ¡Bienvenidos al Gran Festival de Johto en ciudad Plateada!" dijo una joven de cabello chino y castaño, alzando un puño al aire energéticamente y con una sonrisa en su rostro, mientras un rugido de miles de personas salió del estadio.

"¡Soy Vivian, y seré su anfitriona durante este gran evento! Estamos aquí reunidos para ver a los mejores coordinadores de la región, así como de otras regiones. Ellos se han esforzado al máximo, y han ganado sus cinco medallas, lo que los hace merecedores de entrar al festival. Ellos son lo mejor de lo mejor ¡Démosle un gran aplauso a todos estos coordinadores!"

Otro rugido de los aficionados hace vibrar el campo donde los coordinadores se encuentran, justo enfrente del escenario.

"Ahora, presentaré a los jueces de este año" Entonces los tres típicos jueces llegaron a sus podios. "Primero, el señor Contesta, presidente del comité; a su lado, el señor Sukizo, y nuestra enfermera Joy de Ciudad Plateada". Toda la audiencia aplaudió emocionada.

"Vaya, vaya. ¿Cariño, estás nerviosa?" Llegó un hombre de pelo morado disfrazado de Cacturne, con una mano en la cintura. Una sonrisa malévola se diseñaba en su rostro.

"Para nada, Harley" le contestó May con un hilo de flama en sus ojos. No estaba para nada nerviosa, o bueno, un poco, aunque lo ocultaba.

"Prepárate para perderlo todo, May" dijo Harley 'Y no me refería al tonto concurso' se dijo a sí mismo Harley, sin quitar la sonrisa.

"Estoy lista para lo que sea" contestó May alzando un puño.

"Y si tan lista estás May, ¿Ahora ya sabes qué Pokemons usarás?" le dijo Drew con una sonrisa.

"Será una sorpresa" le contestó May guiñando el ojo, imitando al peliverde. Drew solo asintió y volteó al escenario.

"Ahora, empezaremos con las rondas eliminatorias" siguió Vivian, mientras Harley y May volteaban hacia enfrente. "Cada uno de los 275 competidores darán sus mejores presentaciones para terminar solamente con los mejores 64. Y sin más preámbulo, ¡que dé inicio a este festival!"

Entonces empezaron a pasar los coordinadores, uno por uno, al escenario. Hubo muy buenas presentaciones, alguna que otra regular, pero ninguna mala. De las primeras coordinadoras fue Solidad, que obtuvo excelente calificación y se podía decir que ya estaba en la siguiente ronda. Después tocó el turno de Drew, que lució a su Masquerain y a su Roserade y obtuvo casi calificación perfecta.

Después de algunos coordinadores pasó May, junto con Butterfly y su recién evolucionada Bayleef. Su calificación fue exactamente la misma que la de Drew. Pronto siguió Harley con su aterrador Ariados y su famoso Cacturne, obteniendo una excelente calificación.

Ya era de noche cuando el último de los coordinadores presentó. Entonces, se dio por concluida la primera ronda, y se dieron los resultados de la presentación. Los cuatro coordinadores lograron pasar.

"Ufff, de verdad que sí estoy agotada" dijo May, dentro del Centro Pokemon con Drew y Solidad.

"Hiciste un muy buen trabajo. No sabía que tu chikorita había evolucionado, ni mucho menos que podía hacer tan buen trabajo" comentó Solidad

"Tú también estuviste excelente, Solidad. Tu Lapras se ha vuelto mucho mejor desde la última vez que lo vi" le respondió el peliverde.

"Muchas gracias, chicos. Ahora, les aconsejo que nos vayamos a dormir; ya es algo tarde". Les dijo Solidad de manera amable. De esta manera, May se despidió de sus amigos y cada uno se fue a dormir.


"Vaya, vaya. Sí que eres bueno coordinando, Harley" comentó una mujer de pelo blanco, con un tono de sarcasmo.

"Sí que lo soy" le contestó Harley, con un tono de aburrimiento y volteando ver sus uñas. "¿Y, se podría saber, quién eres tú?"

Las dos personas estaban alrededor de una mesa larga acompañada de varias sillas. Había algunas sillas desocupadas, pero la mayoría estaban ocupadas por hombres vestidos de negro y con lentes de sol. De los únicos que desentonaban en el vestuario era Harley, y la mujer con la que estaba hablando en ese momento.

"¿Así que no sabes quién soy yo? Ha. Hay tanta ignorancia en este mundo." Le contestó la mujer, sin prestarle interés al pelimorado, aunque no se sabía si lo estaba viendo debido al visor que portaba.

Harley se alteró por la actitud de la mujer, pero no pudo responder, pues otra persona entró en la habitación.

"Bien. Ya saben para qué estamos aquí, en Ciudad Plateada" les dijo un hombre de edad media y cuerpo robusto. Su cara estaba cubierta por una capucha negra. Se dirigió a la cabecera de la mesa, y puso un fólder enfrente de su silla. Sin sentarse, tomó un control y encendió un proyector que se encontraba colgando del techo.

"Estamos aquí por uno de los coordinadores" respondió un hombre de negro tímidamente.

"No cualquier coordinador" contestó el hombre, mientras el proyector terminó de cargar la imagen y proyectaba hacia la pared la foto de una joven. "Queremos a May Maple"

"¿Y se podría saber para qué queremos a esta niña?" preguntó la mujer de pelo blanco, mirando la imagen proyectada.

"La queremos, porque el jefe la necesita, cazadora J. Creemos que ella tiene una pista para encontrar la esfera perdida" contestó el jefe.

"¿La esfera perdida?¿La esfera llamas? Eso es solo una leyenda. Esa esfera es solo un cuento de aura. No puedo creer que se hayan tomado la molestia de sacarme de esa cárcel solo para esto". Contestó la cazadora J poniéndose de pie y apuntando a la imagen.

Se hizo un silencio tenso. El hombre encapuchado apoyó sus dedos sobre la mesa, y de forma lenta se dirigió a la mujer.

"El aura, no es una leyenda. El aura es más real de lo que tú crees. Nunca cuestiones el poder del aura" dijo de forma pausada e intimidante el encapuchado. Cuando acabó de hablar, algunos vasos de vidrio, así como los vidrios de las ventanas empezaron a temblar sutilmente, como si se tratara de un terremoto. Tan pronto empezó, terminó. La cazadora, sin ningún comentario, tomó asiento. Los ojos de todos los presentes estaban llenos de miedo, y no perdían de vista al hombre frente a ellos, cuya expresión era desconocida por la capucha.

Después de un silencio incómodo, el hombre retomó la palabra. "Nuestro agente Harley está haciendo el trabajo de vigilar a nuestro objetivo. Atacaremos después de que termine el festival, para no llamar la atención. Por ahora, regresen a sus puestos. Nuestra señal de actuar será dada posteriormente. Ahora, váyanse". Entonces, todos los presentes empezaron a salir de la sala, sin decir una palabra. "Tú Harley, quédate. Necesito decirte algo" "Sí, señor" contestó Harley, tratando de suprimir el miedo, sin poder realizarlo.

Una vez todos se retiraron y quedaron las dos personas solas en la sala, el hombre se volteó al disfrazado de cacturne, y le dijo:

"Creo que hasta ahora has hecho un buen trabajo, Harley. Pero necesito otro favor: quiero saber si ella está cerca del chico de pelo verde, y cuándo". Le dijo a Harley.

"Y qué es lo que tiene que ver Drew en todo esto? ¿Señor?" Le preguntó Harley.

"Eso no te corresponde saber. Por ahora, solo dame la información que necesito". Le contestó.

"Sí, señor. Ellos son, muy cercanos señor. Ellos dos y Solidad están juntos todo el tiempo desde que llegaron aquí." Le dijo Harley tímidamente.

"Bien, Harley. Soy un hombre de palabra, al final te recompensaré por tu trabajo. Ahora, puedes irte" le contestó el encapuchado. Harley salió rápidamente del cuarto, balanceándose de un lado a otro. El hombre solo sonrió, apagó el proyector, tomó el folder y salió tranquilamente de la sala.


"Hola, May. ¿Qué haces aquí? Yo pensé que estabas en Johto; ¿qué haces aquí en Sinnoh?"

"¿Ash? ¿Sinnoh? No sé de qué estás hablando, yo estoy en Johto, compitiendo en el gran Festival"

"¿Gran Festival?"

Dos jóvenes se encuentraban en medio de un bosque neblinoso: un chico de pelo negro alborotado y ojos igualmente negros, y una chica de pelo castaño y ojos azules brillantes. Ambos se veían frente a frente sorprendidos y confundidos.

"¡Pero no importa dónde estemos, qué bueno verte May!" le dijo el moreno, acercándose a ella y dándole un abrazo.

"Yo también me alegro de verte, te he extrañado mucho" le contestó May, devolviendo el abrazo.

"¿Enserio me extrañaste May?" le preguntó Ash.

"No tienes ni idea de cuánto había deseado verte, Ash" le contestó la castaña. Pronto se dio cuenta de lo que había dicho, y rompiendo el abrazo, se puso roja y tapó su cara con sus manos en vergüenza.

"¿Por qué te pones roja, May?" le preguntó Ash inocentemente.

"Mmm…es que hace mucho calor aquí, eso es todo" mintió May sin voltear a verlo.

"Vaya, pues a mí me parece que este lugar es más bien frío" replicó Ash, sin una pista de lo que estaba sucediendo. "Me pregunto dónde estamos"

"No lo sé Ash. Yo creo que debemos seguir el sendero"

Y de esta manera empezaron a caminar. Siguieron el sendero a través del bosque neblinoso durante un par de horas, mientras platicaban acerca de sus experiencias en batallas y concursos, así como de nuevos pokemons. Mientras iban caminando, se daban cuenta que el sendero subía en una leve pendiente.

"Y es así como atrapé a chikorita. Ella es muy dulce y tierna, y desde que evolucionó a Bayleef se ha vuelto cada vez más fuerte…" sin embargo, el relato de la coordinadora se vio interrumpido cuando dejaron el bosque detrás y llegaron a un terreno rocoso. La niebla había disminuido desde que habían salido del bosque, y podían ver dónde se encontraban. Inmediatamente, la coordinadora reconoció el lugar.

"Es el árbol de la vida" exclama Ash. "¿Qué hacemos aquí?"

"No lo sé, Ash. Pero lo averiguaremos" contestó May, mientras comenzó a correr hacia el gigantesco árbol. "¡Vamos Ash!"

"¡Espérame May!" gritó Ash, empezando a correr atrás de la coordinadora.

Corrieron durante casi una hora, o eso le pareció a May, cuando llegaron a las raíces del árbol. Entonces, empezaron a subir, por los agujeros a los lados y por los túneles. Pronto llegaron dentro del tronco del árbol.

"Vaya, es tan bonito como la última vez" dijo May sonriendo, mientras veía a los Pidgey volando dentro del árbol, así como a todos los Pokemons haciendo sus nidos en las ramas y paredes de éste.

"Tienes razón, May. Aunque sigo sin entender por qué estamos aquí" mencionó Ash confundido.

"Pero vamos a averiguarlo. Vamos Ash" dijo May, corriendo hacia el centro del árbol, donde se podía observar un gran valle. La luz entraba por entre las ramas y hojas del árbol. En la parte más baja, un lago reflejaba como espejo la imagen de los pokemons voladores.

Avanzando un poco más hacia el extraño valle, se pudo ver una pequeña cabaña.

"Qué raro; No recuerdo haber visto una cabaña la última vez que vinimos" dijo Ash, pensativo.

"Yo tampoco lo recuerdo" agregó May, pensando igual que su amigo. "No sé si debamos tocar"

"Vamos May, no creo que el que viva ahí no sea de confianza. Después de todo, vive en el árbol de la vida" dijo Ash, recuperando su actitud emocionada, tomando la mano de May y corriendo hacia la cabaña, lo que causó un sonrojo de ella.

Pronto estuvieron en las escaleras del pórtico. Ash subió y tocó la puerta. No hubo respuesta. Knock knock siguió sin respuesta. Entonces el joven Ash giró la perilla, y para su sorpresa, la puerta no tenía llave. La abrió completamente y entró en la cabaña con May.

Aunque por fuera la cabaña se veía bonita y acogedora, por dentro era una pesadilla. Pareciera que nadie hubiera estado ahí en muchos años. Los muebles se caían, el colchón de la cama estaba rasgado y una capa de polvo lo cubría todo. Lo único que no tenía polvo eran dos cosas al fondo del único cuarto de esa cabaña. La primera, era un baúl antiguo en la esquina con marcas extrañas. A pesar de tener un diseño antiguo, no estaba desgastado. Ash se acercó a él e intentó abrirlo, sin resultado. La otra cosa que parecía como nuevo estaba en la otra esquina del cuarto. Era una cabina de teléfonos.

Mientras Ash examinaba el extraño baúl, May se acercó a la cabina, al otro extremo de la habitación. Inmediatamente entró, se cerró la puerta de la cabina y todo se puso oscuro. Lo único iluminado era la propia cabina, pero fuera de ella no podía ver nada. Dentro de la cabina de un metro por un metro, había un teléfono, y una pequeña mesita vacía bajo él. Tomó el teléfono con curiosidad, y se dio cuenta que no tenía línea. Qué raro. Volvió a poner el aparato en su lugar, cuando detrás de ella escuchó un grito.

"¡May!"

De pronto sintió como la golpeó un chorro de agua sobre su cabeza. La repentina agua asustó a la coordinadora. Sentía cómo la fría agua la bañaba. Entonces, intentó abrir la cabina para volver a salir, cuando se dio cuenta que solo había perilla por fuera. Intentó ver a través del vidrio de la cabina, y entre toda la oscuridad, pudo ver una silueta que se acercaba.

"Ash!" gritó la coordinadora, mientras que golpeaba el vidrio para llamarlo.

"¡Ash, ayúdame! ¡Estoy encerrada!" llamaba la coordinadora. El nivel del agua subía, y podía ver cómo el pelinegro extrañamente daba vueltas en círculos y chocaba con paredes invisibles, mientras ella golpeaba el vidrio para intentar salir. Por un momento intentó detener el chorro de agua, pero sus manos no eran lo suficientemente grandes como para obstruirlo por completo.

"Ash, rápido, por favor" El nivel del agua subía y el miedo de morir ahogada incrementaba. Luchaba contra el vidrio por salir de la cabina y miraba con frustración cómo su amigo seguía corriendo en círculos.

"Ya voy May, resiste" se escuchaba su grito a través del ruido del agua cayendo.

"Ash, rápido" Pronto el agua llegaba hasta el cuello, y toda su vida pasó frente a ella. Nunca pensaría que así moriría, ahogada en una cabina de teléfonos.

"As-" no pudo completar su palabra, pues el agua entró en su boca. Empezó a flotar, y escupió el agua antes de tomar un último respiro, y esperar a la muerte.


"Maaay!" knock knock knock "¿Maaay, estás ahí? Contéstame"

De pronto abrió los ojos, para encontrarse en su cuarto en el Centro Pokemon. Fue solo un sueño. Respiró profundo, y dejó salir el aire lentamente. Se sentó en su cama y levantó sus manos para tallarse los ojos, para darse cuenta de que su cara estaba cubierta de lágrimas. Había estado llorando mientras soñaba.

Knock knock "¡May! Solidad encontró un buen lugar para desayunar, pero tienes que levantarte, se acaban los lugares! ¿Vas a venir?" se oyó la voz de un coordinador peliculiar, y a la vez especial para May.

"Es…" su voz salió increíblemente quebrada, como si hubiera llorado durante horas. Inmediatamente trató de componer su voz. "Espérame, Drew. Dénme quince minutos" dijo sin mucho ánimo, y se levantó hacia la regadera.

"Ok, May. No tardes" contestó Drew, y pronto se oyeron pasos alejándose del otro lado de la puerta.

May se bañó y se arregló, mientras pensaba en su sueño. 'El árbol de la vida, el agua de la cabina, él. Todo se sentía tan real' después de arreglarse, bajó al Centro Pokemon para encontrarse con sus amigos. Entonces, una mujer de pelo rosa, vestida de blanco, y acompañada de un Chansey alcanzó a la castaña.

"May, tienes una llamada" le dijo con una sonrisa.

"Gracias, enfermera Joy. ¿Quién llama?" Preguntó May, pensando en sus padres. Después de la primera ronda no los había encontrado, y la verdad ya estaba tan cansada, que prefirió ir directo al centro a dormir.

"Es una llamada de Sinnoh, de Ash. Dice que te conoce" contestó la enfermera Joy.

La coordinadora se quedó pasmada, sus pensamientos regresando al sueño.

"Si no quieres, le puedo decir que no estás disponible" dijo la enfermera Joy, viendo la reacción de la castaña.

"No, no, voy a contestar. Gracias, enfermera" le responde a la enfermera, dando una sonrisa.

Entonces se dirigió a uno de los teléfonos con pantalla. Del otro lado se encontraban tres chicos con un pikachu y un piplup. Cuando los vio, no pudo contener la ola de recuerdos que le traían, dando lugar a una sonrisa en su rostro.

"¡May! ¡Qué gusto verte! ¿Cómo estás?" fue la expresión de Ash cuando vio a la coordinadora en su pantalla.

"Bien, Ash. También me da gusto verte. Y a todos ustedes, Dawn, Brook, Pikachu y Piplup" replicó.

"A nosotros también, May. Qué gusto verte" "Pika!" "Pip" saludaron ellos.

"Vaya, parece que ya va a empezar el Gran Festival. ¿Estás nerviosa?" preguntó Brook

"No, no lo estoy, aunque el festival ya empezó ayer. Hoy sigue la segunda ronda. Tanto Solidad, Drew y yo logramos pasar" dijo May. La verdad, el Gran Festival era lo que menos le preocupaba en esos momentos. Quería contarle a Ash de su sueño, pero a la vez sentía que no era de importancia. Fingió una sonrisa. "Felicidades Dawn por tu actuación en Sinnoh, estuviste excelente, lástima que no ganaste. Al parecer ya va a empezar la liga Sinnoh, ¿no Ash?"

"Muchas gracias, May! Qué bueno que pudiste verme" contestó la chica con el Piplup.

"Así es, May. Hoy es la inauguración" agrega Ash emocionado. La castaña solo les dio una sonrisa de respuesta. 'Típico de Ash, siempre con tanta energía, que a veces puede actuar tan infantil' pensó ella.

"Vaya, May. Parece que estás muy calmada. Yo estaría sudando y gritando si fuera tú" le contestó su amiga del pelo azul.

"Bueno, la verdad es que sí estoy un poco nerviosa. Pero confío en mis habilidades, y sobre todo en mis pokemon" replicó May.

"Así se habla, May" habló Brook. "Ahora, da tu máximo. Yo sé que te puedes llevar esa copa".

"Gracias Brook" le agradeció May con la misma sonrisa fingida, que no pasó desapercibida por Ash.

"May, ¿está todo bien?" preguntó Ash

"Sí, ¿por qué la pregunta, Ash?" contestó la castaña

"Parece que hay algo que te está molestando. May, dinos qué sucede" replicó el pelinegro.

Había un debate dentro de ella; no sabía si contarles de su sueño o no, hasta que por fin decidió que sí lo haría.

"Está bien" les dijo May, y les empezó a contar su sueño, desde el principio. Cuando llegaron a la parte del árbol de la vida, surgió el comentario de Dawn.

"Guau! No sabía que habían estado en el árbol de la vida. Debe ser muy hermoso"

"Es una larga historia, Dawn" le contestó Brook

"Prométanme que me van a contar" les dijo Dawn

"Claro que sí" le contestó el pelinegro.

Y así May siguió con su sueño. Les contó acerca del valle en el árbol, y de la cabaña a un lado del lago. Cuando llegaron a la parte de la caja telefónica, la voz de May empezaba a cortarse, pero pudo contarlo a la perfección.

"…No sabía cómo salir de ahí, estaba atrapada. Sentí como me ahogaba, hasta que de pronto desperté" y así terminó de contar la historia May. Prefirió dejar de lado la parte donde en la realidad estaba llorando.

Los ojos de los tres amigos estaban pelones, y se miraban unos a otros, sin decir una palabra.

"¿Qué? ¿Por qué se ven tan sorprendidos? fue solo un sueño" les dijo la castaña. Entre los tres amigos había un debate de miradas acerca si debía decirle a May o no. Por un lado, Brook le decía con los labios, y tapándolos para que May no los leyera, que no le dijera nada, que esperara mejor para el final del Gran Festival. Por otro lado, la coordinadora peliazul asentía con la cabeza y volteaba los ojos a la pantalla, invitando al entrenador a decirle a May, pues no sabía si iba a tener otra oportunidad. Mientras tanto, el pelinegro debatía entre las dos ideas.

"¿Qué pasa chicos? ¿Está todo bien?" Preguntaba la coordinadora. No quería perturbarlos con la historia que les había dicho. "Fue solo un sueño, eso es todo"

Pronto el pelinegro miró a sus dos amigos y asintió, diciéndoles que había llegado a una decisión.

"May, yo también he soñado" le dijo Ash. "He soñado varias veces, y cada vez más seguido"

"¿A qué te refieres?" le preguntó May. Y entonces Ash le platicó de sus sueños; de cómo todos acababan en ese cuarto oscuro con ella ahogándose en una cabina telefónica mientras él no podía acercarse.

La cara de May estaba blanca. No sabía qué pensar ni qué responder a esto. Ash le había platicado todos los detalles, incluso detalles del sueño que ella había olvidado. Después de que Ash terminó de contarle esto, de ambas partes de la línea telefónica había silencio.

"May,¿ya terminaste de hablar? Disculpa por interrumpirte, pero… Ah, Hola Ash, Brook, cuánto tiempo sin vernos!" una joven de saco rojo se acercó al teléfono a un lado de verte.

"Ah, Solidad!" contestó Brook, saliendo de sus pensamientos, con ojos en forma de corazón. "Tanto tiempo ha pasado, que ahora mi corazón está cubierto del polvo del olvido, y solo tú tienes la poción para … arrghh!" el entrenador de tipo roca quedó interrumpido cuando recibió el ataque de su propio Pokemon, provocando que del veneno cayera al suelo y fuera arrastrado fuera por croagunk, mientras que sus dos acompañantes y la coordinadora castaña solo se rascaban la nuca por estar en una situación incómoda.

"Y…" siguió Solidad, ignorando por completo el comentario de Brook "¿cómo han estado?" preguntó

"Bien" exclamó Ash, fingiendo una sonrisa que difícilmente convencería a alguien. "Ella es Dawn, y acaba de competir en el Gran Festival de Sinnoh, mientras que yo voy a competir en la Liga Sinnoh".

"Mucho gusto, Dawn. Y te deseo lo mejor en Sinnoh, Ash" contestó amablemente la coordinadora.

"Vaya, vaya; si son Ash y Brook" una voz arrogante vino detrás de May. "Y mira, la chica que te ganó en la copa Walace.

"Hola, Drew" contestaron Ash y Brook, el último recuperado milagrosamente del veneno, al parecer acostumbrado después de tantos ataques. "Drew, Solidad, ella es Dawn. Dawn, ellos son Drew y Solidad" introdujo Brook.

"Hola, encantada" dijo Dawn moviendo su mano de lado a lado. "Aunque ya Ash me presentó a Solidad".

"Mucho gusto" contestaron ambos coordinadores a las espaldas de May.

"Bueno, creo que eso es todo. El restaurant se va a llenar. Platicamos pronto, amigos!" dijo May, viendo que ya sus dos amigos se habían incluído a la conversación, y la llamada terminó, dejando a los tres amigos viendo a la pantalla, mientras del otro lado los dos coordinadores miraban a May.

"¿Qué?" preguntó May ante la mirada de sus amigos y rivales.

"No, nada. Vámonos" dijo Drew, y con eso, los tres salieron del Centro Pokemon.

El Gran Festival transcurrió sin problemas. Después del día, de los 64 competidores que pasaron a la segunda ronda, solo 16 avanzarían a la ronda de batallas. Afortunadamente, tanto May como Drew y Solidad avanzaron, junto con Harley. Antes de que empezaran las batallas, había un día libre para los coordinadores. Extrañamente, Harley casi no se había acercado a ellos. Se acercaba para hacer un comentario por aquí y por allá, para luego alejarse diciéndoles que tenía que entrenar. No era que lo extrañaran mucho, sino que de vez en cuando acordarse de él no hacía daño, ¿o si?

May dedicó su día libre a entrenar principalmente. Las batallas iban a ser más rudas y estaba decidida a ganar esta vez. Aparte, el día de ayer no tuvo mucho tiempo de entrenar; por suerte, luego de su llamada con Ash, Brook y Dawn, pudo tener cinco minutos de concentración para hacer su perfecta demostración, pero fuera de eso no pudo entrenar para nada.

"Blaziken, usa giro de fuego" "Blaz" "Butterfly, tornado" "freeeeee" los dos pokemons lanzaron su ataque al mismo tiempo, para hacerlos chocar delante de ellos y provocar un poderoso tornado rojo brillante.

"Bien. Ahora blaziken, entra con puño de fuego" "Blaaz" inmediatamente Blaziken corrió hacia el remolino con su puño hacia abajo y rodeado de fuego, para luego atravesar el remolino con a gran velocidad y lanzar su golpe del otro lado.

"Bien, chicos" dijo May.

Clap, clap

"¿Eh?"

"Hola, May. Vaya que sí han entrenado bien" un peliverde se acercó, sin dejar de dar aplausos lentamente mientras hablaba.

"Oh, Drew, eres tú. ¿Qué hay?" le contestó May, sonriendo.

"Nada, solo que iba caminando por aquí, te vi entrenando y quise detenerme a ver a tus pokemons" respondió él, dejando de aplaudir y guardando sus manos en los bolsillos.

"Vaya, yo pensé que estarías entrenando" le dijo May

"Ya lo hice, May, ¿dónde crees que estuve todo este tiempo?" preguntó Drew con una sonrisa, para hacer su clásico movimiento con el pelo.

"Eres insufrible" le contestó cortadamente la castaña, para voltearse a sus pokemons. "Bueno chicos, creo que eso es todo por hoy. Lo hicieron muy bien. Se merecen un descanso" les dijo antes de regresarlos a sus pokebolas.

Se hacía tarde, y el sol ya se estaba poniendo en el horizonte.

"May, ¿tienes hambre?" le preguntó Drew

"No mucha" le contestó May. Sin embargo, un ruido de su estómago la desmintió. "Bueno, sí tengo" agregó apenada. Drew solo sonrió.

"¿Te parece si vamos a cenar? Conozco un restaurante bueno cerca de aquí" dijo Drew.

"Claro, vamos" contestó May, y comenzó a seguirlo. Pronto se dio cuenta de que caminaban ellos dos solos. "Drew, ¿dónde está Solidad?"

"Ella tenía otras cosas importantes que hacer" contestó Drew "Así que iremos solo nosotros dos"

"Mmm… esto me suena a cita" comentó May, causando que el peliverde se sonrojara, pero pronto recuperó su postura fría.

"Tal vez lo sea" contestó él moviendo su pelo, provocando que ahora ella se sonrojara. Siguieron en silencio algo incómodo el resto del camino, de vez en cuando May robándose miradas, mientras que Drew cada vez que la cachaba mirándolo solo le respondía con su sonrisa burlona.

"Bueno, ya llegamos" habló por fin Drew, rompiendo el silencio.

"Vaya Drew, este restaurante se ve costoso y fino. Yo no lo podré pagar" comentó la coordinadora, cuando estaban ya en la mesa y viendo el menú, mientras un mesero les tomaba la orden.

"Esto lo pagaré yo. Tú come lo que quieras" le contestó Drew "Al fin y al cabo yo te invité" 'Espero que no me arrepienta de esto' dijo para sí mismo Drew, pensando en lo mucho que come su compañera.

"Enserio? Woa gracias Drew" dijo May. "En ese caso, voy a pedir el combo 4 con una limonada por favor" agregó dirigiéndose al mesero

Luego de que Drew hizo su pedido, el mesero recogió los menús y se fue, dejándolos solos. Por un momento, ninguno de los dos habló, pues ambos estaban sumidos en sus pensamientos: May veía por la ventana hacia la calle, mientras que Drew miraba la decoración de las paredes del restaurante hacia el otro lado.

'Vamos Drew, no puede ser que no puedas sacar un tema de conversación. ¿Por qué tenía que ser tan serio? ¿Por qué no puede ser como con Solidad que podemos hablar sin parar? Esta idea de Solidad fue una estúpida idea. ¿Invitar a May a cenar? ¿En qué estaba pensando? No estaba preparado para esto'

'Vaya, no pensé que Drew fuera tan serio. ¿Por qué me trajo a este fino restaurante, y por qué se ofreció a pagar mi plato? ¿Es que acaso sabía que no podía pagar y lo hace por lástima? Además, ¿de dónde tiene tanto dinero? La verdad es que cuando hablamos solo hablamos de concursos y nada más, y eso cuando no se está burlando de mí. Sé tan poco acerca de él. Quisiera saber más, pero no sé por dónde empezar. ¡Ya sé! Le preguntaré lo primero que se me venga a la mente.'

"Drew" empezó la coordinadora. "¿Por qué ofreciste en pagar mi plato?". Tan pronto como salieron esas palabras de su boca, se arrepintió. Drew, por su parte, se veía algo tenso. No sabía exactamente cómo responder a la pregunta.

"Pues, porque yo sabía que no ibas a poder pagar" contestó el peliverde.

"¿Y por qué me invitaste entonces a este lugar si lo sabías?" siguió May

"¿Qué? ¿No puedo invitar a mi rival a una dulce cena antes de dejarla en la amarga derrota?" contestó inteligentemente Drew.

En eso, el mesero llegó con los platos de ambos, y les deseó buen provecho.

"Dejemos de lado los concursos, Drew. Me he dado cuenta que en realidad te conozco muy poco. Cuéntame de ti" dijo May.

"¿De mí? No hay nada que te importe saber acerca de mí aparte que soy Drew el mejor coordinador" contestó arrogantemente. May contuvo sus ansías de contestar a su comentario, y en vez de eso, siguió preguntando.

"¿Por qué no? Hace mucho que nos conocemos y a la vez no sé de dónde vienes, si tienes hermanos o hermanas, o de tu familia o amigos" dijo May, usando sus cubiertos para partir un pedazo de su carne.

La sonrisa arrogante de Drew se tornó un fruncido. La verdad, solo había hablado de su familia con una persona: Solidad. Y prefería dejarlo así. No quería que nadie más lo supiera. May, después de masticar su pedazo de carne y tragar, observó a Drew antes de seguir con el siguiente pedazo de carne.

"¿Qué pasa? Si no me quieres decir nada de ti está bien" dijo la coordinadora decepcionada.

"No, no es eso" contestó el peliverde, para luego callar. La verdad le quería contar a May; después de todo se conocían desde hace tanto, y para él era una persona especial. '¿Especial? ¿De qué manera?'

"Entonces ¿qué és?" preguntó May, su vista fija en el peliverde. Jamás lo había visto inseguro. Para ella, Drew siempre fue el chico arrogante y con exceso de autoestima como para mostrar inseguridades. El chico frente a ella era totalmente diferente. Era como si otra persona estuviera en el cuerpo de Drew. Después de un momento de expectación, Drew suspiró.

"Mira, sí, tengo una hermana. Su nombre es Rebeca. Ella es menor que yo por dos años. Y tengo también una hermana mayor, pero hace mucho tiempo que no sé nada de ella. Mi padre nos dejó cuando yo tenía seis años. En esa época vivíamos en Sinnoh. Cuando mi papá se fue, mi mamá pronto murió, nadie supo por qué. Entonces, como no teníamos otra familia que nos quisiera adoptar, terminamos en un orfanato. Ahí es donde conocí a Roserade, en aquel tiempo un Budew. Fue un día que me encontraba caminando por el bosque, que escuché el llanto de un pokemon. Al parecer, sus padres lo habían abandonado, igual que a mí. Entonces le di de comer, y todos los días regresaba para ver cómo se encontraba. Pronto, el Budew me buscaba en el orfanato, y se quiso quedar conmigo. No fue hasta que cumplí los 10 años que decidí volverme coordinador como mi hermana, que pude salir del orfanato para comenzar mi aventura. En vez de obtener un pokemon inicial, me quedé con Budew, y usé una pokebola para capturarlo oficialmente. Desde ahí viajamos a Hoenn y empezamos a concursar".

"Wow" fue todo lo que la castaña pudo contestar, ojos llenos de empatía y comprensión. Después de unos momentos más, preguntó

"Y.. . ¿qué pasó con tu hermana mayor? ¿A dónde fue?"

"Shanon pronto dejó de coordinar, para irse a entrenar a las montañas. Desde ahí que nadie sabe de ella" contestó Drew, mirando por la ventana.

"¿A entrenar a las montañas? ¿Cómo es eso?" Preguntó May

"Así como lo oyes. Allá vive, allá entrena, allá todo. No baja para nada, ni se puede comunicar" le contestó cortamente Drew, sin voltear a ver a May. Después de su comentario, nadie agregó nada. Terminaron de comer en silencio, Drew pagó la cuenta, y salieron del restaurante para dirigirse al centro pokemon. Ya se había hecho de noche, y no había muchas personas en la calle. En el camino, Drew fue el primero en hablar.

"¿Te gustó la cena, May?" preguntó el peliverde, obviamente sin un tema mejor de conversación.

"Claro. Gracias Drew, estaba muy rica la comida" le contestó la castaña, volteándolo a ver a la luz de una lámpara en la calle y tratando de leer sus ojos, mientras recibía una sonrisa de Drew. Por un momento, los ojos verdes del peliverde se volvieron azules, o esto le pareció ver a May, porque pronto volvieron a su color esmeralda original. Así quedaron durante algunos momentos, viéndose directo a los ojos. Nadie se movía. Entonces, Drew dio un paso hacia la castaña sin quitar sus ojos de los de ella, tejió sus manos en su cintura, y se acercó tanto que estaban nariz con nariz. El corazón de May estaba latiendo como loco y sus ojos abiertos como platos que no dejaban de mirar a los de Drew. Estaba como paralizada. Su cuerpo no reaccionaba ante las manos de Drew en su cintura o la respiración del peliverde en su rostro. Parecía entonces que sus manos se movían solas, posando alrededor del cuello del coordinador. Entonces, Drew cerró los ojos, para acercarse más a May. Sus narices se tocaron, mientras ella cerraba los suyos. Entonces, un grito cerca de ellos los interrumpió.

"Oh el amor, el amor" gritó un hombre alto de pelo morado, Harley. "Pero ya era hora ustedes dos"

La llegada del disfrazado causó un sonrojo en ambos, causando que se separaran bruscamente. Incluso Drew no pudo evitar el sonrojo.

"Yo sabía que esto algún día iba a salir a flote. Pero no se apenen ustedes dos, esto es natural. Y disfruten mientras puedan, porque al final de este festival yo seré el único que disfrutaré el trofeo" comentó Harley, poniendo ambas manos en una mejilla y posando.

"Bueno, adiosín" les gritó, mientras se alejaba corriendo. Entonces quedaron solos otra vez los dos coordinadores. Ahora, no podían volver a verse a la cara de la pena, así que caminaron en silencio al centro pokemon. Cuando llegaron, Drew acompañó a May hasta su puerta.

"Buenas noches, Drew. Muchas gracias por la cena" le contestó May.

"No hay de qué, May. Y recuerda que a partir de mañana somos rivales en esta competencia" le dijo Drew.

"Ahora lo somos, Drew" le contestó la castaña. Entonces, sacó su llave de su bolsillo, y se preparó para entrar en su cuarto.

"Espera, May. Antes que nada, quería decirte algo" agregó Drew, tomándola del brazo y provocando que se detuviera.

"¿Qué pasa Drew?"

"Bueno, es que al final del gran festival habrá un evento especial… y … es como…"

"Ah, el baile!" completó May. Se le había olvidado por completo.

"Sí, el baile. Quisiera saber si, si acaso tú, em… ibas a ir, vaya, con alguien?" contestó Drew. De verdad se veía tan adorable en ese estado de pena, completamente fuera de su actitud arrogante. A pesar de parecer frío y vanidoso, él por dentro era una persona muy tierna. Quizás ese fue su mayor descubrimiento de esa noche.

"Emm… no. Nadie me ha invitado" contestó May

"Oh, qué bien" dijo Drew, y tras una pausa dijo "Lo que quiero decir, May. ¿Quieres ir al baile conmigo?"

La pregunta causó un poco de desconcierto en la coordinadora. Por un momento, su boca estaba abierta pero las palabras no salían. Entonces, saliendo de su estado de sorpresa, le contestó:

"Claro que sí, Drew. Iré contigo" respondió May, "Buenas noches, Drew. Mañana tendremos un día largo" agregó la castaña, dando un beso en la mejilla del peliverde.

"Buenas noches, May" contestó Drew con una sonrisa boba, tocando el lugar en su mejilla donde May lo había besado, mientras ella abría la puerta de su cuarto y se metió, dándo un último vistazo a Drew. Por un momento, podía jurar que sus ojos eran completamente azules, de un azul sobrenatural. Mas no le dio importancia, tal vez era porque era muy de noche. Cerró la puerta, y no pudo evitar quedarse dormida al instante con una sonrisa en su rostro.

Los días pasaron, al igual que los concursos. Durante los ratos que no había concursos, dedicaban el tiempo a entrenar. Por alguna extraña razón, Solidad siempre estaba ocupada a la hora de la cena, por lo que May y Drew iban a cenar juntos. Fuera de la noche que fueron sorprendidos por Harley, no habían llegado más allá de un beso en la mejilla de buenas noches de parte de May a Drew. Durante las cenas, aprovechaban para hablar de lo que fuera que no fuese el gran festival: hablaban de ellos, su forma de pensar, y experiencias pasadas.

Después de algunos días, May ganó el gran festival, luego de una candente batalla contra Drew, y por una mínima diferencia. Ni ella lo podía creer. Estaba muy emocionada alzando la copa listón mientras toda la gente gritaba su nombre en el majestuoso estadio de Ciudad Plateada.

Pronto May se encontraba en el centro pokemon de regreso. Todavía les quedaba una noche más en la ciudad. El día anterior, Solidad le había ofrecido acompañarla a buscar un vestido especial para la fiesta. Sin embargo, May prefería entrenar; Drew sería su rival después de todo. Ahora, tenía menos de cinco horas para conseguir uno y arreglarse antes de que empezara el baile.

Después de mucho correr y desesperarse, por fin encontró su vestido ideal. Se arregló rápidamente, y bajó al primer piso del centro pokemon, donde la esperaba Drew, con un smoking. Cuando la vio, el peliverde por un momento no pudo contenerse y la miró con la boca abierta, para luego cerrarla y volver a su expresión habitual.

Llevaba un vestido verde aqua largo con delineado plateado. Su cabello estaba suelto, y para Drew se veía mejor que con su típica bandana. Su maquillaje era sencillo y llevaba tacones plateados.

"Vaya, te ves hermosa, May" comentó el peliverde con una sonrisa, mientras le extendía una rosa.

"Y tú te ves muy elegante Drew" le contestó con la sonrisa, recibiendo la rosa y poniéndosela en una oreja.

"Vamos, creo que ya se nos hizo algo tarde" le dijo Drew, y pronto se encaminaron hacia el lugar del baile, que no era muy lejos de ahí. Cuando llegaron, miles de fans esperaban afuera del lugar. Guardias de seguridad tuvieron que protegerlos de la ola de gente, hasta que pronto pudieron pasar al exclusivo lugar. El lugar era amplio, y todos los coordinadores y sus respectivas parejas estaban ahí. Encontraron sus lugares junto con Solidad y Harley, y May y Drew tomaron asiento. Solidad estaba vestida con un elegante vestido naranja, y sonreía a los coordinadores, mientras que Harley mantenía su atención en otro lado, se veía algo perturbado.

"Vaya Drew. No creía que tendrías el coraje de invitar a May al baile y decirle" le comentó Solidad a Drew, lo que provocó un sonrojo de parte del peliverde y una risa de May. Sin embargo, no hubo tiempo de otro comentario, para el alivio del coordinador.

"Damas y caballeros" exclamó Vivian, la presentadora del Gran Festival con un micrófono en mano y dos luces iluminándola. "Muchas gracias por acompañarnos en esta hermosa velada. Esta noche celebramos el término de otro festival más en Johto. En este festival pudimos ver excelentes batallas, hermosas presentaciones, pero lo más importante, la extraordinaria conexión que existe entre los pokemons y sus entrenadores, lo que refleja la verdadera armonía que siempre ha existido entre humanos y pokemons. Y ahora, démosle un aplauso fuerte a nuestra ganadora y la reina de esta noche, May!"

Todos los presentes aplaudieron mientras las luces iluminaron su hermosa figura. Ella solo se paró de su asiento y dio un saludo tímido con su mano a todos los presentes, para volver a sentarse a un lado de Drew.

"Y ahora, invitamos a May y a su pareja al centro de la pista para empezar el baile de esta noche" anunció Vivian. Inmediatamente los ojos de la castaña se llenaron de terror y miraron a los de Drew.

"No, no sé bailar" le dijo la castaña. Drew solo la veía con una sonrisa.

"Vamos. Nunca es tarde para aprender. Yo te enseñaré" le contestó Drew, tendiéndole una mano.

"No, no lo creo" exclamó May. Los aplausos y silbidos de los presentes eran cada vez más fuertes alrededor de ellos.

"No creo que ellos acepten un no por respuesta" siguió Drew, con su mano tendida y una gran sonrisa en su rostro.

"Vamos May, tú puedes hacerlo" le dijo Solidad.

"Ahh, bueno. Está bien" contestó May al último, tomando la mano extendida de Drew y dejándose guiar a la pista. Pronto empezó a sonar una canción de vals. Drew tomó la mano izquierda de May y la puso sobre su hombro, mientras que tomaba su derecha con su mano izquierda y descansaba la otra alrededor de su cintura.

"Solo déjate guiar por la melodía, May" comentó Drew, y comenzaron a moverse lentamente al ritmo de la música. 'Vaya, no es tan difícil' pensó May, aunque pronto pisó un zapato de Drew y provocó que se desbalanceara en sus tacones. Sin embargo, el fuerte abrazo de Drew impidió que se cayera. Siguieron bailando, y pronto se olvidaron del resto de los presentes; para ellos lo único que existía eran ellos mismos, y la suave música de fondo. Seguían bailando, mientras sus ojos se conectaban. Parecía que el tiempo se había detenido mientras May se sumergía en los ojos verdes esmeralda del peliverde, mientras que Drew sentía que al moverse con el vals, navegaba en las suaves olas de los ojos azules zafiro de May.

'May se ve como toda una princesa. De verdad que es hermosa. Y a la vez, una excelente coordinadora que ama a sus pokemons y siempre busca lo mejor para los demás. Ella es la única que ha podido llegar hasta el fondo de mí. De verdad que es una en un millón'

'Que afortunada soy de tener a alguien como Drew conmigo. No habría nadie más con quien preferiría estar en estos momentos. Es realmente dulce y amable. ¿Cómo es posible que no lo tratara antes tan bien?'

Pronto May soltó a Drew para abrazarlo, mientras Drew devolvía el abrazo y seguían el vals lentamente, con los ojos cerrados, disfrutando la presencia del otro. Lo que no se dieron cuenta, es que la canción ya había acabado tiempo atrás, y los ojos de todos los presentes se posaban en la pareja. Entonces, Drew abrió los ojos, y volvió a la realidad. Soltó a May, haciendo que ella volviera a la realidad también, y provocando que su rostro tomara un color tomate oscuro. Drew la tomó de la mano y rápidamente los guio afuera de la pista.

"Vaya, qué bonita relación entre dos rivales de tantos años. Esto solo se puede ver en el mundo de la coordinación" exclamó Vivian. "Bueno, la fiesta continúa" y con esto, el DJ puso la música, y así la pista se llenó.

"Guau, sabía que me ocultaban algo, pero no pensé que fuera tan en serio" comentó Solidad, una vez que May y Drew habían llegado a la mesa. Su comentario provocó que May se pusiera aún más roja, si es que era posible.

"No, no somos nada. Solo somos amigos, Solidad" le contestó Drew, recuperándose de su propio sonrojo.

"Todavía" dijo Solidad, casi en un murmullo y no dejando la sonrisa.

May quedó suspendida en sus pensamientos: 'Solo somos amigos'. 'Vaya, ¿por qué me siento así? Al fin y al cabo, somos amigos, ¿No? Pero, ¿solo amigos? ¿Qué es lo que me pasa?'

"May, may!" llamó Drew a la castaña, moviendo su palma frente a sus ojos, hasta que ella reaccionó. "¿Todo bien?"

"Sí Drew, ¿Qué pasa?" contestó May volviendo a la realidad.

"Voy por algunas bebidas. ¿Quieres algo?" le dijo Drew.

"No, no gracias. Así estoy bien" le contestó, mientras Drew se levantó y fue al otro lado del salón, donde se encontraba la barra. Cuando Drew llegó a la barra y pidió su bebida y la de Solidad, otro chico de pelo castaño y vistiendo smoking se acercó y se puso a su lado.

"Hola Drew" saludó el chico simpáticamente.

"Emm, hola" contestó Drew, volteando para ver quién era, para luego regresar su vista a las botellas detrás de la barra. Lo reconoció como uno de sus rivales en las rondas de batalla, pero no le prestó mucha atención.

"Drew, de verdad eres increíble. Tu roserade y su baile de pétalos es increíble. Y ni hablar de tu absol. Dime, ¿cómo los entrenas, Drew? Debes tener algún tipo de truco" le dijo el chico emocionado.

"La verdad, no tengo trucos. Solo entreno duro." dijo Drew secamente, sin verlo.

"Ahh, ya veo. Un verdadero mago nunca revela sus trucos, ¿eh?" comentó su rival, sin recibir respuesta. "Mira Drew, te conozco perfectamente. Y hay algo que te quiero enseñar. Son noticias de tu hermana del Monte Coronet"

Esto inmediatamente llamó la atención del coordinador. Lo volteó a ver de lleno a los ojos. "¿Cómo sabes tú de mi hermana?" le preguntó.

"Eso no importa. Tienes que venir conmigo cuanto antes" replicó el muchacho, señalando a Drew que lo siguiera. Éste, olvidando sus bebidas, siguió al chico de cabello castaño hacia afuera del salón. Apenas salió del salón, cuatro guardias vestidos de negro y con lentes solares lo rodearon, y sin que Drew pudiera reaccionar, le amarraron las manos detrás de él, pusieron una tela en su boca, y lo metieron en una bodega que se encontraba pegada al salón.

'¿Qué rayos significa esto? ¿Quiénes son?' pensó Drew mientras intentaba zafarse de las vendas, sin resultado. La luz de una lámpara de la calle que pasaba a través de una pequeña ventana le permitía ver algunas sombras, y reconoció algunas sillas de las que se usaban en la fiesta en una esquina.

Después de unos minutos, la puerta se abrió, y dos guardias robustos entraron en la pequeña habitación, y prendieron la luz, provocando que el peliverde se encandilara. Entonces quitaron la venda de la boca a Drew.

"¡Sáquenme de aquí! ¿Qué es lo que quieren?" gritó un muy enojado Drew tan pronto le quitaron la venda, para recibir un puñetazo en su estómago.

"Aquí nosotros hacemos las preguntas" contestó uno de los guardias con una voz potente. "Queremos información de May Maple"

"¿De May? ¿Qué quieren saber de May?" replicó el peliverde, para recibir otro puñetazo en su estómago, provocando un gemido del coordinador.

"Tú bien sabes de qué estamos hablando. Si no nos das la información que buscamos, tanto tú como ella lo pagarán caro" contestó el mismo guardia.

"No sé de qué están hablando" dijo Drew entre dientes. El guardia se preparó para lanzar un tercer golpe, cuando una mano lo detuvo de su hombro.

"Yo me encargo de él. Ustedes vayan a vigilar afuera" dijo el dueño de la mano, a lo que los dos guardias asintieron, y salieron de la bodega.

Drew se quedó solo con un hombre que estaba igualmente vestido que los dos anteriores, mientras lo veía con rabia. Sin embargo, este guardia alcanzó sus manos y le quitó las vendas. Tan pronto se sintió liberado, Drew soltó un puñetazo en la boca del guardia.

"Espera, Drew. No soy uno de ellos" dijo el guardia, quitándose los lentes de sol y una peluca, para rebelar a un rostro conocido por el peliverde.

"Norman!" exclamó Drew

"Así es, Drew. Soy un agente encubierto entre estos hombres, y están tramando algo muy malo" dijo el líder de gimnasio. "Ahora no hay tiempo que perder. May está en peligro. Tienes que ir por ella y los dos salir de aquí de inmediato por la puerta norte. Una vez que salgan del salón, salgan de la ciudad y no vuelvan, pase lo que pase"

Ante estas palabras, Drew se sintió conmocionado, y un mar de preguntas surgieron en su cabeza. No podía desconfiar de este hombre. Después de todo, era el padre de May. Él nunca diría algo así ni siquiera de broma. Antes que pudiera decir algo, la voz poderosa de Norman lo cortó.

"No tengo tiempo de explicar. Solo prométeme que vas a proteger a mi hija" le dijo Norman. Drew solo asintió.

"No hay tiempo que perder, Drew. Vete ya" y de esta manera Drew se dirigió corriendo a la puerta de la bodega.

"Ah, Drew!" le llamó Norman, "Si no nos encontramos, busca al equipo Moltres"

Drew asintió, aún sin saber de qué estaba hablando el líder de gimnasio, y salió a toda velocidad a buscar a May, mientras que se oían los fuertes tronidos de fuegos artificiales.

"Solidad, creo que Drew ya se tardó mucho. ¿Por qué no vuelve?" le comentó May a su amiga.

"Creo que tampoco he visto a Harley. Sería mejor que vaya a buscarlo" le respondió Solidad. Pero pronto un ruido fuerte se escuchó fuera del salón, provocando que todos voltearan hacia las enormes ventanas, viendo las luces de fuegos artificiales.

Inmediatamente, todos los coordinadores pasaron al balcón del salón, que era suficientemente grande para todos los coordinadores y sus parejas, May y Solidad.

Los dibujos de muchos pokemons, sobre todo de Johto, se dibujaban en el cielo: un cindaquil, un chikorita, y un totodile. Pronto siguieron otros como noctowl, hoot-hoot y wooper, y siguieron apareciendo más y más.

"Vaya, que bonito espectáculo" dijo Solidad "Qué lástima que Drew se lo esté perdiendo".

Entonces la castaña se preocupó por Drew. Es realmente raro que no haya aparecido. Tan pronto como volteó para ir a buscarlo, Drew llegó corriendo a donde estaba ella.

"Drew, ¿dónde estabas? Casi te pierdes los fuegos artificiales" dijo May alividada. Sin embargo, Drew no estaba nada aliviado.

"May, tenemos que salir de aquí. Ya." dijo Drew, tomando su mano y jalándola.

"Drew, ¿a dónde me llevas? ¿Por qué tanta prisa?" contestó la castaña. Sin embargo él solo le respondió: "Es una emergencia" Regresaron del balcón otra vez al salón, y Drew localizó y se lanzó hacia la puerta norte, indicada por Norman. Sin embargo, un hombre de traje verde se interpuso entre ellos.

"Quítate, Harley. Tenemos que salir" le gritó el peliverde. Sin embargo, el hombre solo sonrió, y tomó una pokebola.

"Ustedes no van a ningún lado" dijo con su enorme sonrisa, para luego lanzar su pokebola "Banette, ve"

Entonces el pokemon fantasma salió y se interpuso entre Harley y Drew. Drew tomó su pokebola, pero antes de que pudiera lanzarla, otra voz se oyó atrás de él.

"Slowbro, usa psíquico"

Inmediatamente, tanto el banette como su entrenador fueron rodeados por un aura blanca, para luego ser movidos un metro a la derecha, dando paso libre a Drew y May.

"Váyanse ya" gritó Solidad, recibiendo miradas de confusión de los tres coordinadores: May, Drew y Harley. Drew pronto recuperó su fría mente, guardó su pokebola, y tomó a May para salir con ella.

"Drew, Solidad, ¿Qué es lo que pasa?" preguntó May

"No hay tiempo que explicar" contestó Drew, abriendo la puerta. Antes de salir, volteó a ver a Solidad.

"Estaré bien, Drew y May, lo prometo. Ahora tienen que irse ya!" exclamó la coordinadora mayor, y con esto Drew y May corrieron fuera del salón, directo hacia las oscuras calles y hacia el centro pokemon. Corrieron a toda velocidad, hasta que llegaron al centro. Ahí, los dos corrieron a sus respectivos cuartos por sus cosas, y acordaron en cinco minutos estar abajo, para salir de ciudad Plateada. Los fuegos artificiales seguían, a pesar de que ya habían estado saliendo durante diez minutos. Cuando May llegó a su cuarto, lo primero que hizo fue quitarse los tacones. Sus pies le dolían, y le habían salido varias ampollas después de correr con los tacones puestos. Fue un milagro que no se hubiera doblado un tobillo. Se cambió el vestido por su ropa normal, y salió para encontrar a Drew en la primer planta del centro pokemon. Entregaron sus llaves a la enfermera Joy, y salieron corriendo con dirección al bosque, lejos de Ciudad Plateada.

Tan pronto se internaron en el bosque, los fuegos artificiales por fin terminaron. O eso parecía, porque después de una pausa, salió un último, más grande que los demás, y con forma de absol. De verdad era impresionante este último. Los dos coordinadores en el bosque admiraron la figura del pokemon en el cielo, cuando sorprendentemente la figura abrió la boca, y varias esferas color morado salieron de ella, cayendo en espiral. Parecía que era un efecto más de los fuegos artificiales, uno sin duda sorprendente simulando esferas sombra. Sin embargo, las esferas no se desvanecieron en el aire como deberían los fuegos artificiales, sino que siguieron bajando, y bajando. Hasta que de pronto, se oyeron explosiones en la ciudad. O más específicamente, en el balcón donde todos observaban. Algunos gritos de terror se oyeron tras el impacto y May sintió el miedo surgir en ella. Ambos coordinadores se quedaron ahí, viendo en lo alto de una roca la destrucción que causaron las bolas sombra gigantes, mientras el absol en el cielo no se desvanecía.


Y hasta aquí termina este capítulo, y es donde la historia se empieza a poner interesante... Espero les haya gustado, sobre todo a los contestshippers xD en los siguientes capítulos volverán Ash y Dawn ;) Dejen sus comentarios!