Capítulo beteado por Leticia Eugenia, Betas FFAD

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Los personajes de la Saga Crepúsculo le pertenecen a Stephenie Meyer, la trama y cualquier personaje fuera de la saga es de mi autoría.

Papá por elección.

Capítulo 3

Capítulo beteado por Leticia Eugenia, Betas FFAD

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Los personajes de la Saga Crepúsculo le pertenecen a Stephenie Meyer, la trama y cualquier personaje fuera de la saga es de mi autoría.

Papá por elección.

Capítulo 3

―Edward, tu cita de las dos está aquí.

―Muchas gracias, Carmen, hazla pasar por favor. Ah y recuerda que después de esta cita me voy por los niños.

Sí señor, igual que cada miércoles.

Gracias, por eso te amo.

Ya te he dicho que mi esposo es muy celoso.

Y yo te he contestado que no lo soy.

―Edward Cullen, mira que mi Eleazar te puede dar una buena tunda si te escucha hablando así; y ya deja de retrasarte que la señora te está esperando.

Tienes razón, amor mío, hablamos luego corte el intercomunicador mientras escuchaba una risa.

Sentí la puerta sonar

―Adelante… Mucho gusto, Edward Cullen a su servicio.

Me presenté a la espectacular rubia que ingresaba a mi oficina, llevaba un elegante vestido color cereza, con unos tacones de infarto que hacían ver sus piernas muy bien torneadas. Estoy seguro que si Emm la viera babearía, bueno, si Rose no le cierra primero la boca de un manotazo.

―Mucho gusto, Ingeniero Cullen, me llamo Tanya Denali.

―Dígame, señora Denali, ¿en qué le puedo ayudar?

―Mire, Ingeniero...

―Edward, por favor, señora Denali.

―Bueno, le llamaré Edward si usted me llama Tanya.

―Perfecto, Tanya ¿qué podría hacer por usted?

―Bueno, hace poco más de cinco años enviudé, mi marido me heredó la casa en que vivíamos, que es preciosa. Contamos con tres plantas, la primera está destinada al salón de recepciones, el comedor común, el despacho y la cocina; la segunda es la de las habitaciones de huéspedes y posibles niños y en la última se encuentra la recamara principal y mi gimnasio. Como bien podrá suponer, para mantenerla hay que tener una buena cantidad de dinero y el que mi esposo me dejó ya se está acabando; es por eso que recurro a sus servicios.

—¿Quiere que le hagamos cambios para que sea de un mantenimiento más bajo?

―No, no, lo que quiero es que usted me ayude a hacer unas mejoras para así poder venderla a un mejor precio.

―Claro, entiendo, tendríamos que ver los planos y el estado de la casa para ver que cambios se pueden hacer y cuáles son sus ideas para realizarlas…

Luego de verificar los planos que Tanya me proporcionó y ver opciones para le remodelación el tiempo se me pasó volando, así que salí apenas con los minutos contados para recoger a mis hijos, los cuales ya me esperaban cuando estacioné en el colegio.

―¡Hola chicos! Vamos, suban rápido que Sue nos espera con una deliciosa merienda.

―¡Sí!

De camino a casa volví a notar triste a Ethan, desde que estaba en terapia no lo veía así y me preocupaba que volviera atrás, su actitud había cambiado conforme pronunciaba mejor, hasta lo había visto jugar con los niños y me contaba las travesuras que hace con sus amigos y no quiero que eso cambie, no quiero verlo aislado y triste otra vez, así que decidí saber que estaba pasando.

―Y bien chicos, ¿cómo les fue?

―Súper papi, dice la señorita Liza que mis dibujos son cada vez mejores ―contestó una animada Kim, como no era de extrañar.

―Me alegro princesa, y a ti campeón, ¿cómo te fue?

―Bien papá, pero estoy un poco triste, la señorita Bella me dio esto pala ti ―dijo entregándome un papel.

―¿Y por qué eso te pone triste?

―Polque Bella me dijo que ya estoy mejorando que plonto no voy a tener que volvel con ella, y yo no quiero dejal de verla.

―Pues esperemos a ver que tiene que hablar conmigo antes de ponerte así, ¿te parece?

―Esta bien, papi.

Luego de la merienda y jugar un rato con mis niños, los bañé y arropé para ponerme a ver que ideas se me ocurrían para las remodelaciones de Tanya. Estaba en ello cuando me distrajo el teléfono.

―¿Hola?

Ed, hermano, ¿es cierto lo que me contaron?

―No sé, ¿qué te dijeron?

Que recibiste a una mujer muy hermosa en tu despacho y que estuvieron un buen rato ahí metidos, dime, ¿es que ya saliste de tu papel de monje?

―Emmett, era una cliente, como se te ocurre decir eso. Además, ya te he dicho que no estoy de monje, sólo que el tiempo no me alcanza.

―¿Ah no? ¿Y cuanto hace que no te follas a nadie?

―Hermano, no creo que me hayas llamado solo para eso.

Nada más dime si esa cliente esta tan buena como… ¡Auch! Rose, es solo una pregunta, sabes que solo tengo ojos para ti.

―Si, Emm, está guapa pero nada más.

Bueno, dice Rose que la idea de la llamada era para decirte que el sábado tenemos una comida en la casa de Esme.

―¿Y cómo es que ella se entera primero de los planes de mamá?

Sabes como son las mujeres, se la pasan hablando todo el día. Auch, nena, ya cálmate.

―Está bien, dile a tu esposa que nos vemos el sábado, adiós.

Dulces sueños, ojala con tu cliente caliente…

Mmm… Tanya, sí que sería un sueño tentador. Aunque no sé porque me parece que he escuchado su nombre en algún lado; pero estoy seguro que si la hubiera visto no la habría olvidado. Pese a que se nota que es unos años mayor que yo está demasiado bien conservada, su esposo debió ser un hombre con muchísima suerte, algo que yo no creo tener, viendo que con la interrupción de Emmett mis pensamientos estaban en otro lugar. Me fui a dormir con imágenes de ojos azules y cabellos de oro.

Eran la una y treintaiocho y yo apenas ingresaba al colegio, con lo que me molesta ser impuntual y estoy llegando tan retrasado.

―Buenas tardes, tengo una cita con la señorita Swan.

―Su nombre por favor.

―Edward Cullen.

―Un momento señor Cullen, le avisaré a Bella.

A los pocos segundos de que la secretaria se comunicara con la señorita Swan, tuve la visión de un ángel; con paso decidido pero tranquilo se acercaba hacia mí la mujer más hermosa del planeta, con una preciosa cabellera color caoba que enmarcaba su delicioso rostro el cual poseía unos magníficos ojos color chocolate, una boca que parecían dos capullos de rosa llamándote a besarlos y una perfilada nariz con unas pequeñísimas pecas. Seguí mi inspección lo más disimulado posible para encontrarme con unos tentadores pechos, ni muy grandes ni muy pequeños, que iniciaban la perfecta forma de reloj de arena de su cuerpo.

―Buenas, ¿señor Cullen?

―E... e... mmm, ¿Si? Disculpe, mucho gusto, Edward Cullen.

―Mucho gusto señor Cullen, soy Isabella Swan, si gusta pasemos a mi despacho.

―Claro, adelante. La sigo.

Hicimos el mismo camino por donde la contemple venir, aunque esta vez tenía una vista diferente y no me disgustó para nada lo que veía.

―Tome asiento por favor, señor Cullen.

―Si no le incomoda, agradecería me llamara Edward.

―Perfecto, Edward, lo mandé a llamar porque quiero que hablemos de su hijo, Ethan.

―Claro, la escucho ―concéntrate, es sobre tu hijo, es algo importante y no puedes distraerte, aunque quieras perderte en ese mar chocolate… ¡Concéntrate!

―¿Señor Cullen?, ¿Edward?

―Mmm… si, disculpe. ¿Me decía?

―Le decía que quiero que hablemos de Ethan, en estos tres meses ha avanzado mucho, su problema de pronunciación ha disminuido considerablemente.

―Sí, lo he notado, aunque hay alguna que otra palabra que todavía pronuncia mal.

―Así es y es normal; este proceso puede ser largo porque suelen ocurrir retrocesos y eso es lo que quiero evitar.

―¿Qué puede ocasionar esos retrocesos?

―No es nada específico, por eso debemos estar pendientes si notamos algo.

―Claro, entiendo. No sé si tendrá algo que ver, pero ayer Ethan iba muy triste porque usted le dijo que pronto no tendría que regresar a sus sesiones y cuando se explicaba le costó pronunciar un poco.

―Precisamente a ese punto quería llegar, siento que él puede manipular un poco con su problema, por eso lo puse a prueba diciéndole que no necesitará volver para ver que reacción tomaría, conmigo no quiso hablar más y por lo visto con usted tuvo dificultades.

―Sí, eso parece.

―Bueno, le vamos a dar el beneficio de la duda por esta vez, puesto que puede ser que la noticia le haya afectado.

―No es por justificarlo señorita Swan, pero creo que si le afectó mucho, él le tiene un gran aprecio.

―Y yo a él, se lo puedo garantizar.

―Muchas gracias.

―No hay nada que ha agradecer, él se ha ganado mi corazón ―explicó mientras se sonrojaba, algo que me pareció bellísimo. Carraspeó y volvió a hablar― pero bueno, el punto de esta reunión, como ya le dije, es informarle lo mucho que ha avanzado, si logramos evitar que nos manipule con este tema y seguimos con este ritmo considero que en un mes ya no tendrá problemas de pronunciación y hablará fluidamente.

―Me alegra escuchar eso.

―Eso si, hay que ser conscientes que cuando digo hablar con fluidez es dentro del rango de lo apropiado para su edad.

―Sí, lo comprendo.

―Dejando en claro esto por mi parte he terminado, pero si tiene alguna otra duda con mucho gusto se la aclararé.

¿Qué edad tienes? ¿Dónde vives? ¿Te gustaría salir conmigo? Concéntrate Edward.

―Me gustaría me explique, ¿cómo puedo ayudar a Ethan?

Durante media hora me estuvo explicando métodos y formas de ayudar a mi hijo, y con cada minuto que pasaba comprendía porque a él le encantaban sus terapias; estar envuelto en su aroma como de fresas y el tono dulce de su voz era hipnotizante, tanto que te daban ganas de quedarte con ella para siempre.

―Eso sería todo lo que debe saber para ayudarlo, ¿tiene alguna otra duda?

―No, sería esa únicamente. Muchísimas gracias, señorita Swan, un gusto conocerla ―le dije mientras estiraba mi mano para estrechar la suya, cuando un balde de agua fría cayó sobre mí al sentir un anillo en ella y como lo temía, al verlo, comprobé que era un anillo de compromiso.

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¡Hola Chicas!

¿Como están? Como pudieron notar tenemos el primer encuentro Edward-Bella, como le he dicho a varias en los reviews la aparición de Bella va a ser paulatina asi que espero me tengan un poco de paciencia

Muchas, muchas, muchas gracias a todas las que han dejado sus reviews, alertas y favoritos no saben cuanta ilusión me han dado, usualmente dejo el nombre de todas las que me agregan o escriben pero gracias a que ustedes son tan hermosas y han aceptado tan bien la historia, son muchos los nombres que deberia dejar y creo que es un poco cansado de ver, asi que solo puedo decirles MUCHISIMAS GRACIAS.

Todas aquellas que quieran honrarme con un review se los agradezco y dentro de mis posibilidades los estare contestanto.

Espero seguir contando con su apoyo y comentarios

Besos

Yas