Hola! Una disculpa por este capítulo tardado.

Espero les guste!


Rosas Azules y Abismos Negros

"No May. No vayas" le dijo Drew a May, viendo que ella se adelantó a ayudar.

"¿Por qué? ¿Acaso ya sabías lo que iba a ocurrir?" Le contestó May a Drew, levantando una ceja.

"No, no lo sabía" respondió Drew. May solo buscaba en la mirada de Drew alguna pista de mentira, lo cual no encontró.

"¿Entonces? ¿Cómo sabías que teníamos que huír? ¿Quién te lo dijo? ¿Por qué Solidad, Harley y tú se comportaban tan raro? Dime que es lo que está pasando" quiso saber del peliverde. A lo lejos se oían las sirenas de la policía y ambulancias acercándose al lugar.

Drew hizo una pausa. "No lo sé, May. Solo sé que te tenía que sacar de ahí" dijo en voz baja. Entonces le contó lo que había sucedido. May solo se quedó ahí escuchando a Drew, miedo en sus ojos.

May no pudo contestar nada; solo quedó ahí con la cabeza baja mientras una lágrima escapó de sus ojos. Tenía miedo. No por ella, sino por lo que le podría ocurrir a su padre, por lo que había ocurrido en el salón, a Solidad, y a los demás coordinadores.

Drew se acercó a ella y la miró de frente. "Sé por lo que estás pasando, May. Tu padre es uno de los líderes de gimnasio más fuertes, y Solidad es una excelente coordinadora. Estarán bien. Ellos saben defenderse". La consoló Drew, mientras limpiaba la lágrima del rostro de la castaña.

"¿Y qué tal si no, Drew?"

"La esperanza es lo último que debe morir, May" contestó Drew, y agregó. "Y en cuanto a ti, yo siempre estaré ahí para protegerte".

"¿Enserio?" los ojos de la castaña brillaban mientras levantaba sus ojos para ver al peliverde.

"Te lo prometo" fue la respuesta de éste. Inmediatamente May tomó al peliverde en un abrazo cálido. Drew le regresó el abrazo mientras sentía cómo algunas lágrimas mojaban su camisa en su hombro. El peliverde estuvo a punto de soltar una lágrima, pero después de algunos momentos su frialdad ganó.

"May, tenemos que seguir. No podemos quedarnos aquí en medio del bosque" le dijo Drew al oído. Lentamente May se levantó del hombro de Drew, y volteó hacia el sendero para ambos seguir caminando a la luz del absol en el cielo, que poco a poco se empezaba por fin a desvanecer.


Un día atrás…

Estaba listo. Había entrenado mucho para este día. Tal vez no sería la final de la liga, pero si él ganaba esta batalla, para él todo estaba ganado. Su mayor rival estaba frente a él. El estadio sacudía a gritos el campo de batalla. Tantas veces soñó este enfrentamiento. Era una batalla contra Paul. Pero también contra sí mismo. Era el objetivo trazado desde hace tanto tiempo atrás. Tenía que ganar a como diera lugar. Confiaba en sus pokemons, y por eso usaría los mismos con los que había perdido tiempo atrás en esa batalla organizada por Reggie, el hermano de Paul. Frente a él, su rival lo veía a los ojos con una sonrisa confiada, con los brazos cruzados y esperando las órdenes del referi.

"Vamos Ash, tu puedes!" se oía la voz por encima de las demás de Dawn, vestida de porrista con unos pompones, y Piplup de la misma manera. Brook estaba a su lado sonriendo a su amigo. Ash volteó a verlos para darles una sonrisa, para luego regresar a ver a su rival con seriedad absoluta.

Y la batalla comenzó. Su drapion fue especialmente difícil. Fue entonces cuando salió Gliscor.

'¿Qué? ¿Está usando a los mismos pokemons con los que perdió? ¿Qué tipo de estrategia tan patética es esa?'

'Vamos, yo confío en ustedes. Sé que podemos llevarnos esta batalla'

Cuando Gliscor acabó con drapion con guillotina, Paul regresó a drapion.

'Vaya, ¿cómo ese gliscor tan patético pudo dar la vuelta a esta batalla? ¿Será que Ash tiene razón en su forma de entrenar? Recuerdo cuando lo enfrenté por primera vez; me dijo que cualquier pokemon puede ser fuerte si se entrena bien'

"Competidor, saca a tu siguiente pokemon" lo llamó la voz del referi haciendo que volviera de sus pensamientos. Se llevó la mano al cinto para sacar su siguiente pokebola. La batalla continuó, hasta que ambos se quedaron con su último pokemon: infernape y electivire.

La emoción capturaba al estadio, y los ojos de ambos entrenadores brillaban en expectación y suspenso mientras daban las órdenes a sus pokemons. La gente contuvo la respiración cuando ambos pokemons se miraban frente a frente, después de un choque de ataques, hasta que de pronto el eléctrico cayó.

Inmediatamente el grito se hizo oír. La felicidad del pelinegro y sus amigos era enorme, mientras que Paul agradeció la batalla a su pokemon, se despidió rápidamente de Ash y salió del estadio, mucho que meditar acerca de su derrota.

Ash se encontraba a un lado de su pokemon de fuego, cuando una enorme masa de pelo azul le tapó la vista.

"Felicidades, Ash. Estuviste excelente" gritó Dawn mientras abrazaba a su amigo.

"Daawn, no pue-do res-s-pi-rar-" le dijo Ash tratanto de safarse del abrazo de su amiga.

"Vaya, esa ha sido de las mejores batallas que he visto, Ash" le comentó Brook cuando la peliazul liberó a su amigo.

"Gracias amigos, pero fueron mis pokemons los que lo hicieron" contestó Ash mientras le daba unas palmadas a infernape. "¿Verdad que sí?" "nape!"

"Creo que esto merece festejarse. ¿A dónde iremos?" preguntó Dawn emocionada.

"Calma Dawn. Recuerda que Ash tiene una batalla difícil contra Tobías" contestó Brook.

"Por ahora yo creo que necesito un buen descanso" les dijo Ash, y con esto los tres amigos regresaron al centro pokemon.


Después de una buena siesta, se levantó Ash. Se dio cuenta que ya era de tarde, por lo que debió de haber dormido por lo menos unas tres o cuatro horas. Bajó al primer piso del centro y vio a sus amigos Dawn y Brook platicando en una mesa, junto con Pikachu.

"Hola Ash, ¿dormiste bien?" lo saludó Brook.

"Sí, de esta batalla sí que me cansó" contestó Ash "Pero ahora ya estoy descansado. Creo que ahora entrenaré un poco. Mañana tendré una batalla difícil".

"¿Puedo entrenar contigo?" le preguntó Dawn.

"Claro. ¿Vienes Brook?"

"Emm… yo tengo otras cosas que hacer esta tarde, entonces, em… no podré acompañarte hoy, Ash" contestó nervioso el moreno.

"Déjame adivinar: es la chica de pelo rizado que estaba con nosotros en el estadio" dijo Dawn mirando sospechosamente a Brook, recibiendo de éste solo un sonrojo mientras movía la cabeza de arriba abajo.

"Bueno, en ese caso, ¡suerte Brook! ¡Vamos Dawn!" dijo Ash, y con esto los dos salieron del centro pokemon, mientras que el moreno regresó al cuarto a arreglarse para su cita.

"Así que cuéntame. ¿Cómo fue que conociste a Ash?"

Se encontraban Brook y su cita en un restaurante en el centro de Ciudad Plateada, en una mesa en el exterior. Ella era elegante, de pelo güero liso que caía a la mitad de su espalda. Sus ojos eran igualmente castaños y tenía una sonrisa blanca cautivadora.

"Cuando conocí a Ash era líder de gimnasio de ciudad Plateada en Kanto. Era su primera batalla de gimnasio y solo contaba con un pidgey y su pikachu. Jamás hubiera podido derrotar a un líder tipo roca con esos dos pokemons, pero lo logró. Desde entonces he viajado con el por todo Kanto, Johto, Hoenn y Sinnoh" contó Brook.

"Guau, sí que entonces se deben conocer bien" le contestó la chica

"Así es, somos mejores amigos. Hubo una vez que…" siguió Brook. Y así habló de sus viajes y aventuras con Ash.

"…Y entonces justo cuando el árbol de la vida iba a acabar con nosotros, apareció Mew y nos salvó" conluyó Brook.

"Qué interesantes historias, Brook. De verdad" contestó la chica con una sonrisa.

"Ahora que me doy cuenta, no hemos hablado de ti. Cuéntame de ti, Vanessa. Eres una entrenadora, ¿No es así?" preguntó el castaño.

"La verdad, no creo que quieras saber nada de mí" dijo la chica, y volteó a ver su reloj. "Vaya, ceo que se hizo muy tarde. Bueno Brook, creo que me tengo que ir. Fue un placer acompañarte. Nos vemos" contestó la chica levantándose de su silla.

"Pero Vanessa, casi no platicamos de ti. De nosotros. Pásame tu número y nos ponemos de acuerdo mañana después de la batalla de Ash, ¿Cómo ves?" le dijo Brook levantándose también.

"No lo creo, chiquito. La verdad es que solo me interesaba saber de Ash; entre nosotros nunca habrá nada. Y creo que ya me contaste mucho de él. Nos vemos luego" contestó la chica con una sonrisa de comercial despidiéndose con la mano y saliendo del restaurante. Brook se quedó petrificado, viendo la puerta por donde salió su cita. Entonces salió su fiel pokemon de su pokebola. "Vaya, croagunk. Creo que solo quedamos tú y yo".

Saliendo del restaurante, la chica sacó su teléfono e hizo una llamada. "Jefe, creo que ya lo encontramos" y con esto, se perdió en la noche.

"Bueno chicos, los he elegido a ustedes para nuestro duelo mañana. Tobías es un entrenador fuerte. Tiene un pokemon legendario, pero eso no nos detendrá, ¿cierto?" exclamó el pelinegro, recibiendo respuestas positivas de todos sus pokemons.

"Mamoswine, vamos a ayudarlos a entrenar. Lanza rayo de hielo" indicó Dawn a su pokemon

"Septile, usa hojas navajas para blockear el rayo de hielo" da Ash su orden a su pokemon. El rayo de hielo chocó con las hojas navajas de septile. Entonces septile aguantó mientras lentamente el ataque efectivo lo empujaba hacia atrás.

"Resiste, Spetile" lo alentaba Ash, mientras que Septile batallaba en contener el rayo de hielo, hasta que pronto empezó a avanzar muy lentamente, hasta romper el ataque.

"Muy bien, septile. Te has vuelto mucho más fuerte que la última vez" le dijo Ash con una sonrisa. "Sigamos practicando".

Luego de un par de horas, Ash regresó a todos sus pokemons menos a pikachu a sus respectivas pokebolas "Ya estamos listos para mañana" comentó Ash satisfecho mientras miraba sus pokebolas.

"Qué bien, Ash. Y yo estaré ahí para apoyarte" le dijo Dawn con una sonrisa, para luego regresar a su pokemon a su pokebola y agradecerle por su ayuda.

"Bueno, creo que ya está oscureciendo" dijo Ash, volteando a ver al cielo. "Regresemos al centro pokemon".

"Espera, Ash. Conozco un camino por el bosque, y, emm, estee, quizás sea más interesante ir por ahí" le comentó Dawn con sus manos detrás y girando su cuerpo de lado a lado mientras miraba expectante al entrenador.

"Está bien. Vamos" le contestó Ash sonriendo. Y así regresaron al centro pokemon por una vereda por el bosque. Caminaron y pronto empezaron a platicar, primero de las batallas y luego de diferentes pokemons de los entrenadores. La verdad, la peliazul quería hablar de algo diferente, pero parece que su amigo simplemente no sabe hablar de otra cosa que no sea pokemons. Por fin se le ocurrió algo.

"Ash; no me has contado acerca del Árbol de la Vida" le comentó Dawn.

"¿El árbol de la vida? Pues, era muy grande" le contestó Ash, mientras caminaba con Pikachu en su hombro.

"Eso ya lo sé. Pero cuéntame, ¿qué pasó ahí?"

"Pues mira, ¿tú conoces la historia de Sir Aaron y su lucario?" Dawn asintió. "Bueno, cuando Brook y yo viajábamos con May y Max, visitamos el palacio donde sucedió esta historia y había un festival en honor a Sir Aaron; había un torneo de batallas pokemon por el festival y gané. Entonces me dieron un lugar de honor en la fiesta junto con un cetro, y de la esfera del cetro salió el lucario de Sir Aaron. Lucario pensó que yo era Sir Aaron, y estaba muy enojado por algo que él le había hecho.

"Espera, ¿Cómo que el lucario de Sir Aaron? ¡Entonces debió de haber tenido siglos!" exclamó Dawn.

"Sí, pero al parecer como estaba en su 'pokebola' no envejeció. O bueno, eso creo" dijo el pelinegro con la mano en la nuca. "Como sea; salió lucario y pensó que yo era su entrenador y me preguntó que por qué lo había traicionado. Yo no sabía de qué estaba hablando, y la reina del palacio le explicó a lucario que ya habían pasado siglos desde la muerte de su entrenador. Lucario nos reveló entonces que Sir Aaron lo encerró dentro del cetro mientras subió y huyó en un Pidgeot mientras los soldados amenazaban con destruír todo. Mientras tanto, un Mew secuestró a Pikachu y lo llevó al árbol de la vida. Al parecer lo único que el Mew quería era jugar con alguien. Convencimos a Lucario a que nos llevara al Árbol de la Vida a buscar a pikachu, pero cuando entramos en él, el árbol pensó que éramos intrusos y nos atacó. Para poder salvarnos a todos, Lucario debía de entregar su energía a Mew para que Mew pudiera salvarnos. Encontramos a lo largo del camino unas flores que podían revelar imágenes del pasado, y cuando encontramos una dentro del árbol y lucario la tocó, supo que Sir Aaron de verdad había salvado a todos sacrificando su vida, incluyéndolo a él. Entonces Lucario comprendió y decidió dar su vida para salvarnos y al árbol y regresar con su maestro".

"Guau, qué historia tan interesante. Nunca pensé que un pokemon pudiera ser tan fiel a su entrenador incluso en la muerte." Comentó Dawn mientras seguían caminando. Ya el sol se había puesto y apenas se veía la vereda con la poca luz que quedaba del día. "¿Y por qué pensó que tú eras Sir Aaron?"

"Me dijo que porque mi aura era muy parecida a la de él" contestó Ash.

"¿Tu aura?"

"Sí, mi aura. No lo comprendo aún, pero desde ese día he sentido que dentro de mí hay algo que me motiva a seguir y no rendirme jamás. Es algo como, mmm, bueno tú sabes" terminó de decir Ash, sin voltear a ver a su compañera y con una mano hacia ella.

"No Ash, ¿Cómo qué?" preguntó Dawn aún confundida.

"Es como, emm… como lo explico… como algo que me quita el miedo y hace que me sienta más seguro; ¿comprendes?" dijo Ash, por fin volteándola a ver.

"A eso se le llama valentía" definió Dawn, como si se tratara de algo muy obvio, "y creo que tú eres muy valiente".

"¿Enserio?" le contestó Ash.

"Sí, Ash. No he encontrado a nadie tan valiente como tú" añadió Dawn, y tan pronto dijo eso, se dio cuenta de lo que dijo y volteó rápidamente tratando de tapar su cara enrojecida.

"Dawn, ¿pasa algo?" preguntó Ash al ver la actuación de su amiga, algo sonrojado. 'Guau, me dijo que era el más valiente que haya conocido'

"No, nada" volteó Dawn recuperándose de su sonrojo. Obviamente no pudo ver el sonrojo de su amigo. 'Qué bueno que sea tan inocente y se le pasó. ¿O debería decir: ¡qué mal!?' "Solo era un comentario" dijo sonriendo.

"¿Pika?" exclamó el pokemon confundido mientras miraba a Dawn, y de vuelta a su entrenador. Pero al parecer, Ash se conformó con la respuesta de su amiga.

Siguieron caminando un tiempo más, sin darse cuenta de que la noche era absoluta y que sin darse cuenta habían salido del camino y llegado a un parque, iluminado por lámparas. Caminaban en silencio, cada uno en sus propios pensamientos.

'Ahora que recuerdo, últimamente no me ha dicho nada acerca de la pesadilla de May. Y ya lo había olvidado, hasta que tuve que mencionar el árbol de la vida y Ash mencionó que viajaba con May y su hermano. Cierto, la mayor parte del relato era de lucario, el otro caballero del aura y del árbol, pero aún sentí algo en mi estómago cuando él mencionó su nombre. Recuerdo antes de la copa Wallace cómo él decía que iba a reencontrarse con una amiga con la que viajaba, y de cómo me contaba de May. Recuerdo cuando me enseñó ese medio listón y me contó acerca de él…'

"Dawn, ¿está todo bien?" dijo Ash sacándola de sus pensamientos.

"Sí, Ash. ¿Por qué?" contestó Dawn, volteando a ver a su amigo.

"Te he visto hoy muy callada. ¿Pasa algo malo?" dijo Ash.

"No, nada malo. Todo está bien" contestó Dawn, para voltear a ver hacia el horizonte y no decir nada.

'Vaya, sí que es difícil. Trato de seguir el consejo de Brook de no hablar tanto de Pokemons con chicas, ¡pero no se me ocurre de qué más hablar! No sé de qué pueda hablar con Dawn, pues yo no sé nada de ropa y moda y al parecer ella no es muy apasionada de la comida tanto como yo.'

Volvieron a la calma anterior, volteando a ver diferentes árboles del parque. Mientras Ash intentaba buscar algo de qué hablar con ella, cualquier cosa, ella solo pensaba si sería buena idea preguntarle de su sueño de May. ¿Era porque le preocupaba la salud de su amigo, o había otra cosa más allá de querer saber de May? Ash y May son tan parecidos en muchos aspectos ¿Esque hay algo, o alguna vez, hubo algo entre ellos? 'No; la verdad es que Ash es muy inmaduro como para tener una relación. Bueno, eso creo. Sí. Le preguntaré. Después de todo soy su mejor amiga y merezco saber si hubo algo alguna vez entre ellos.

Permanecieron ahí un buen rato, sin mover siquiera sus cabezas de lugar. El único que se movió fue Pikachu cuando bostezó y se bajó del hombro de su entrenador para acomodarse en sus piernas; Ash solo puso su mano sobre el lomo de su amigo y empezó a acariciarlo sin siquiera mirarlo.

Después, se rompió el silencio.

"Dawn/Ash" dijeron los dos al mismo tiempo, para luego sonrojarse levemente.

"¿Qué decí…?/¿Qué me…" hablaron de nuevo los dos al mismo tiempo.

"Tú primero, Ash" se adelantó Dawn antes que él pudiera decir algo.

"No, tú Dawn" contestó Ash, "Lo mío no era tan importante".

"Bueno" se rindió Dawn, "Ash, ¿has tenido recientemente esa pesadilla de May?" le preguntó Dawn con un tono de preocupación. La expresión del pelinegro se volvió sombría.

"No" contestó Ash secamente.

"Ash, dime. Sabes que puedes confiar en mí" le presionó Dawn, a lo que su amigo solo respondió volteando su cabeza hacia el lado contrario de ella tratando de ignorarla.

"Ash ¿Por qué no me quieres decir?" siguió Dawn. Ash no se movió ni respondió nada. "Ash!"

"Porque no te quiero preocupar Dawn!" gritó Ash de pronto volteándose, causando que ella se hiciera para atrás del susto. "¿Que no entiendes? Es mi sueño y mi sufrimiento, y no hay nada que puedas hacer para que deje de pasar. Lo único que pasa cuando te cuento de mi sueño es que te hago preocupar sin razón alguna".

Ash miraba a los ojos a Dawn, todavía agitado por la reacción. Los ojos de Dawn estaban brillosos, como a punto de llorar. Pikachu, que ya se estaba quedando dormido, saltó del regazo de Ash hacia el pasto del parque. '¿Por qué tuve que gritarle a Dawn? ¿Qué es lo que me pasa?' "Pe… perdón. Dawn. No debí gritarte" dijo casi en un murmullo volteando a ver al piso.

"Está bien" le contestó su amiga en el mismo murmullo. "Ya es muy noche; iré a dormir" dijo Dawn, levantándose de la banca y caminando hacia el centro pokemon. "Acuéstate temprano, Ash. Mañana tienes una batalla importante" agregó Dawn sin voltear hacia atrás. Ash volvió su mirada al césped, sumergido en sus pensamientos, Pikachu mirando a su amigo con empatía con las orejas bajas.

"Brook, ¿cómo te fue ayer en tu cita?" preguntó Ash a su amigo.

"Terrible. Prefiero no hablar de eso" contestó el moreno entre dientes.

Se encontraban Ash y Brook desayunando en el centro pokemon. Ash tenía una pila de hot cakes frente a él y devoraba junto con Pikachu que se tomaba un bote de cátsup él solo.

"¿Y a ustedes como les fue?" preguntó Brook, recomponiéndose y cambiando el tema. Ha de tener una voluntad muy fuerte para recuperarse de sufrir corazones rotos a diario. O tal vez sea que ya esté acostumbrado.

"Pues, entrenamos bien" dijo Ash con algo de desgana, Pikachu dejando su botella de cátsup para ver a su entrenador, preocupado por lo que había sucedido la noche anterior.

"Mmm… ¿pasó algo más, Ash?" preguntó Brook, sospechando algo entre Ash y su amiga peliazul. "¿Algo con Dawn?"

"¿Por qué la pregunta?" respondió Ash evasivamente.

"Pues, porque tu expresión te delata, y ella no ha salido aún de su habitación cuando normalmente estaría con nosotros desayunando" agregó Brook con la mano en la barbilla. "Dime exactamente qué fue lo que pasó entre ustedes; o más bien, qué es lo que pasa entre ustedes" ordenó Brook a su amigo.

Ash utilizó su boca llena de hot cakes para sordearse de la pregunta. Su madre le recordaba seguido que no se debía hablar con la boca llena, consejo que muy rara vez practicaba. Ahora parecía ser una de esas raras veces.

Pero pronto su tiempo terminaría; no podía quedarse mucho tiempo con los hot cakes en la boca sin generar sospecha, así que tragó y decidió decir algo.

"Pues, no pasa nada. Somos amigos, si a eso te refieres" y con esto, Ash se llevó otro bocado a la boca.

"Pero dime, ¿algo pasó? Porque no es normal que tu ánimo esté tan bajo" siguió Brook. Ash suspiró, y después de tragarse su bocado, decidió contarle a Brook lo sucedido.

"Mira Ash" le dijo Brook a su amigo cuando éste terminó su historia. "Dawn es una buena chica. Tú la conoces tan bien como yo. Sé que el asunto de May es delicado, y respeto que no le hayas querido contar que tus sueños han estado los últimos días ahí también. Pero creo que ya es hora que seas completamente honesto con ella." explicó Brook

"Pero tú sabes que no la quiero preocupar. Me siento tan mal cuando hiero sus sentimientos, y no sé por qué" respondió Ash. "Piikaaaa" exclamó su pokemon sonriendo, intuyendo de lo que se trataba. Brook solo sonrió.

"Mira, Ash. Créeme que le haces más daño cuando no le eres sincero. Y cuando digo ser sincero, no me refiero solamente a contarle acerca de los sueños de May" le dijo Brook con una sonrisa, haciendo su cabeza hacia atrás y cruzando sus brazos.

"Eh? ¿Entonces a qué más te refieres?" preguntó Ash confundido.

"Eso es algo que solo tú debes descubrir. Por lo pronto tienes que reparar el error de ayer. ¿Ves esa florería de la esquina?" agregó Brook indicando a un pequeño local en la esquina de la cuadra de enfrente. "Bueno, te recomiendo comprarle unas flores".

"¿Flores? ¿A Dawn le gustan las flores?" preguntó Ash, provocando un facepalm en Brook y Pikachu.

"A todas las chicas les gustan las flores" indicóBrook.

"Pero esto arreglará entonces lo que pasó anoche, ¿verdad?" siguió Ash.

"Tú confía en mí. Mira tú ve a comprar las flores y vuelve para decirte lo que les vas a decir a Dawn, ¿ok?" indicó Brook con su pulgar hacia él mismo.

"Está bien. Espero que sí funcione".

Después de unos 20 minutos se encontraba Ash afuera de la habitación de Dawn con un ramo de rosas azules en su mano. No era porque significara algo importante, sino porque siempre vio que Drew le reglaba rosas a May, y porque el azul es el color favorito de Dawn. Volteó otra vez al corredor por donde había llegado, donde se hallaban Brook y Pikachu escondidos a la vuelta. Brook solo asintió para indicarle que lo hiciera pronto, respiró profundo, y dio tres golpes en la gruesa puerta de madera.

No hubo respuesta.

Volvió a tocar la puerta, un poco más fuerte que la última vez, y esta vez se escuchó un sonido de dentro de la habitación.

"¿Quién es y qué quieren?" se oyó la voz de Dawn a través de la puerta.

"Soy yo. Ash. Abre la puerta" dijo Ash, sosteniendo ahora las flores con ambas manos.

"¿Qué quieres Ash?" le contestó Dawn sin acercarse a la puerta.

"Quiero hablar un momento contigo Dawn" respondió Ash

"No quiero hablar con nadie ahora. Quiero estar sola" dijo Dawn. Inmediatamente Ash volteó a donde Brook se escondía y éste apuntó con su cabeza a la puerta, indicando que insistiera.

"Dawn, de verdad es importante. Por favor, abre la puerta. Dame cinco minutos" le rogó Ash. Un momento después, se oyeron por fin los sonidos secos de una persona caminando hacia la puerta. Se oyó un chisquido del seguro de la puerta, y luego se abrió, revelando a la peliazul.

Dawn se encontraba todavía en sus pijamas a pesar de ser ya casi mediodía. Su pelo estaba despeinado, algo muy inusual en ella, y sus ojos tenían marcas alrededor como si hubiera estado llorando. En sus brazos se encontraba piplup, su fiel compañero.

"¿Qué necesitas, Ash?" dijo Dawn, y pronto vio las flores en las manos del pelinegro. Sin embargo, las ignoró y dirigió su mirada a los ojos de él, apoyando su antebrazo contra la puerta.

"Emm, estem, pues…" titubeó Ash, con una mano en su nuca y volteando a ver a Brook y a Pikachu escondidos. Ellos inmediatamente le indicaron que volteara a verla a ella.

"Estoy esperando Ash" le indicó Dawn, sin dejar de ver un solo segundo a su amigo. Él entonces regresó su mirada al piso, tomó aire para reunir valor, y levantó la mirada para corresponder a la de ella.

"Dawn, siento lo de anoche. No quería gritarte. De verdad me siento mal por lo que pasó anoche. Espero que me perdones, y comprenderé si no lo haces" le dijo Ash, mientras Dawn solo lo miraba sin cambiar su expresión. "Ten" agregó Ash extendiendo las flores con ambas manos hacia ella. "Estas son para ti".

Por un momento se quedó Ash con las manos extendidas con el ramo de flores mientras Dawn las ignoraba, sin mover un solo músculo y viendo directamente a los pelinegro. Ash solo esperaba con ansias la respuesta de su amiga. Viendo que ella no respondía de ninguna forma, bajó las flores derrotado y se disponía a irse, cuando ella no se pudo contener más y una sonrisa sustituyó la expresión enojada en su rostro y una risita nerviosa se le escapó.

"Así que me trajiste flores. Guau Ash, nunca pensé que fueras tan romántico" dijo Dawn arrebatándole las flores a Ash de las manos y provocando que el rostro de Ash se pusiera color tomate.

"¿Quieres pasar?" preguntó Dawn, sonriendo aún más ampliamente al ver la cara avergonzada de Ash, y sin esperar respuesta lo tomó del brazo y lo metió en la habitación cerrando la puerta tras él. A la vuelta del corredor Brook le guiñaba un ojo a Pikachu, quien le sonreía de vuelta.

"A ver, a ver, ¿dónde las pondré?" dijo Dawn mientras buscaba por su habitación con las flores en la mano. "Ahí está excelente. Piplup, llena este vaso de agua" "Piiiiplup" exclamó el pokemon y pronto el vaso estaba lleno de agua y Dawn colocó las flores dentro. Ash por mientras se sentó en la única silla que había en la habitación y después comenzó a hablar.

"Dawn, de verdad que yo no quería gritarte. La verdadera razón por la que no quería contarte de eso es porque…"

"Está bien, Ash. No lo quiero saber. Si no me lo querías contar debe ser por algo importante" dijo Dawn por una sonrisa.

"Gracias Dawn. Por entender" terminó Ash

"Para eso están los amigos" dijo Dawn volteando a ver a Ash con una sonrisa. 'Solo somos amigos. Ahora lo comprendo. Jamás tendré el lugar en Ash que May ocupa'.

"Sí, claro" contestó Ash devolviendo la sonrisa, y sientiendo una pequeña punzada dentro de él mismo. '¿Amigos? Claro que somos amigos. Pero a la vez, ¿por qué no me siento cómodo siendo solo su amigo?'

"Dime Dawn, ¿estabas llorando?" preguntó Ash, haciendo de lado rápidamente sus pensamientos.

"No" mintió Dawn. "¿Qué te hace pensar eso?" añadió mientras se dirigía al espejo de su baño.

"Pues tus ojos parecen como si hubieras estado llorando por un buen rato" comentó Ash.

"Bueno, la verdad es que sí, Ash. Estaba llorando. Pero eso ya no importa. Lo que importa es que estás aquí, que somos amigos, y que me trajiste flores" dijo Dawn regresando del baño con un kleenex para limpiarse las lágrimas secas. "Hablando de flores, huelen muy bien. ¿Y cómo sabías que las rosas azules eran mis favoritas?" preguntó Dawn tratando de cambiar el tema.

"Creo que alguna vez mencionaste que tu color favorito era el azul" dijo Ash. Siendo Ash, esto era sumamente raro, pues él no era detallista en ningún aspecto que no fueran los pokemons. Pero por alguna razón que ni él mismo podía explicar lo mucho que había aprendido de Dawn.

Dawn solo lo miró sorprendida, y con un ligero sonrojo. El hecho que Ash le hubiera puesto atención a un detalle de ese tipo era poco creíble.

Quedaron ambos en un silencio incómodo, hasta que Ash se levantó de su asiento "Creo que ya debo prepararme para mi batalla"

"Sí, sí, ya es tiempo. Y yo para prepararme para animarte" agregó Dawn con una sonrisa. "Nos vemos en 20 minutos". Y con eso Ash salió y Dawn cerró su puerta. Después de cerrarla, Dawn quedó recargada en la pared sonriendo 'Vaya, creo que sí le gusto de verdad'. Pronto regresó hacia donde había dejado las flores y las sacó del vaso para llevárselas a la nariz. "Ahhh" exclamó mientras exhalaba. Le encantaba el fresco aroma de rosas. Pronto su sonrisa desapareció. 'No, Dawn. A él le gusta otra persona. Nunca habrá nada entre ustedes. Es mejor que lo aceptes.'


"¿Cómo te fue, amigo?" le preguntó Brook una vez que Dawn cerró la puerta y estaba a solas con Ash, mientras que Pikachu volvía al hombro de su entrenador.

"Muy bien" le contestó. "Le gustaron las flores"

"Te dije amigo. Las flores nunca fallan" le contestó con una sonrisa su amigo de toda la vida mientras bajaban las escaleras hacia la recepción del Centro Pokemon.

Luego de un rato bajó Dawn ya arreglada y se dirigieron juntos al estadio. La semifinal de Ash sería la segunda. La primera batalla fue intensa y duró más de lo esperado, pero pronto le llegaría el turno a Ash. Su oponente era Tobías; se caracterizaba por usar un darkrai que nadie había derrotado jamás, por lo que nunca se había visto en la necesidad de usar otro de sus pokemons.

Ash y Tobías se miraban frente a frente. Ash sabía de antemano de lo peligroso que era su oponente. Pero Tobías parecía relajado, como si nada pudiera salir mal.

Inmediatamente sacó a su darkrai. No era sorpresa. Ash usó a heracross contra darkrai. Parecía el plan perfecto: tenía la ventaja de tipo tanto por ser tipo pelea como por tipo bicho. Sin embargo quedó sorprendido cuando fue derrotado fácilmente.

"Al parecer es solo un entrenador cualquiera" comentó un hombre encapuchado, que veía desde un palco privado del estadio la batalla. Era un hombre alto, y una capa cubría todo su cuerpo exceptuando dos manos con dedos largos que se apoyaban en los antebrazos de su silla.

"Yo no lo menospreciaría. Seguramente tendrá algo guardado bajo la manga" le contestó una mujer que se encontraba junto a él. La mujer tenía cabello güero ajustado a los hombros y profundos ojos azules. Se sentaba en una silla igual a la de su acompañante.

"Hmm, espero que estés en lo correcto" dijo para volver su atención a la batalla.

Ash estaba contra la pared. Darkrai era muy poderoso. Con uno solo de sus ataques derribó a torkoal a pesar de su alta defensa, y había esquivado exitosamente el meteoro dragón de Gibble que pudo haber dejado fuera a cualquier otro pokemon.

"De verdad que ese Gible es fuerte. Imagínate cómo será cuando evolicione" dijo la joven en el palco.

"Se requiere más que fuerza para vencer a darkrai; ese joven es talentoso, pero no ha demostrado ningún poder más allá de lo ordinario" comentó aburrido el encapuchado. Su rostro no podía verse a través de su capucha.

"Septile, tú puedes!" le gritaba Ash a su pokemon para despertarlo. Tobías solo sonreía. 'Nadie jamás ha podido despertar después del ataque abismo negro de mi darkrai, ni menos cuando es golpeado por comesueños'. Esa ha sido una de sus claves para llevarse la victoria en todos los gimnasios de la liga y sus batallas preliminares con solo su darkrai.

"Septile, despierta!". Ash de pronto siente que una fuerta sale de él mismo hacia su pokemon. Es como si de pronto un poder corriera por sus venas y fuera transmitido a Septile. La fuerza pasa imperceptible para todos menos para su oponente Tobías y la persona encapuchada del palco, que se levanta de su asiento sobreexaltado. Inmediatamente Septile despertó en medio del comesueños, para empuñar su ataque y derrotar a darkrai.

"Es él, tenías razón. Lo quiero esta noche." fueron sus palabras para luego salir del palco sin esperar a terminar la batalla.

'Nadie había podido derrotar a mi darkrai! Y jamás había visto esa fuerza salir de alguien que no estuviera entrenado' pensó mientras arrojaba sin decir nada su siguiente pokebola revelando a Latios. 'Esta sí es una batalla de mi nivel. Es una batalla de voluntades. Es una batalla de aura.'

La batalla terminó cuando Pikachu y Latios yacían en el piso, derrotados. Ash había logrado derrotar no solo a dos pokemons legendarios, sino también muy bien entrenados.

"Peleaste bien, Ash. Ahora sé cómo te ganaste tu lugar en las semifinales" apreció Tobías apretando la mano del pelinegro con una sonrisa. Ash le devolvió el cumplido y Tobías se retiró del campo.

"Fue una gran batalla. Lástima que los pokemons de Tobías fueran tan fuertes" decía Brook mientras caminaban de vuelta al centro pokemon.

'Ese darkrai era muy poderoso. Más allá de lo común'

"Ash? Estás ahí?" decía Dawn mientras pasaba su mano por enfrente del pelinegro.

"Eh? Sí, sí, solo pensaba" le contestó Ash saliendo de sus pensamientos.

"¿Qué dicen si vamos a comer algo antes de ver la final? Todavía quedan algunas horas" dijo Brook, tratando de alentar al entrenador con el pikachu.

"Después de dejar a mis pokemons, vamos a donde quieras Brook. Seguramente debes conocer algún buen restaurante" exclamó Ash. Pensar en comida lo motivaba.

"Sí que conozco muchos buenos" contestó el líder de gimnasio. Y con esto, llegaron al centro pokemon. Ash dejó sus pokemons con la enfermera Joy, y dieron la vuelta para salir.

"¡Aaaaaaaaaaaah!" Apenas iban a salir del edificio cuando un dolor muy agudo hizo que el pelinegro se llevara las manos a la cabeza. El dolor era insoportable, así como una sensación de mareo se adueñó de él, haciendo que se pusiera de cunclillas y se apoyara con una mano del piso.

"¡Ash! ¿Estás bien?" exclamó Dawn asustada ante el repentino cambio de su amigo.

"¡Aaaaaaaaaaaaaaah!" exclamó aún más fuerte Ash apretando sus ojos con todas sus fuerzas para tratar de mantener el dolor. Entonces Ash abrió los ojos, pero en vez de sus ojos negros se vieron unos azules cristalinos, sin pupilas, mientras en la mente de Ash una serie de imágenes pasó frente a él: Drew y May se encontraban en un evento formal, había fuegos artificiales, de pronto una figura de un absol aparecía en el cielo y dejaba caer bolas sombra provocando pánico entre los asistentes. Después, el pelinegro cerró los ojos y todo se volvió negro.

"Ash!" exclamó Dawn desde el piso mientras Ash estaba sin conocimiento en sus brazos.

"Brook, Dawn, ayúdenme a subirlo" dijo la enfermera Joy, quien al ver lo ocurrido se había adelantado por una camilla y llegaba junto con Chansey. Tomaron entre los cuatro a Ash y lo subieron a la camilla. Inmediatamente la enfermera Joy se lo llevó a la sala de urgencias, mientras Brook y Dawn esperaban afuera en unas sillas.

"Brook, ¿Qué crees que le haya pasado?" preguntó Dawn preocupada a su amigo.

"No lo sé, Dawn" contestó Brook

"¿Crees que se recupere pronto?" siguió preguntando.

"Ash estará bien" Brook dijo en voz baja volteando a verla con una sonrisa débil. Con esto, Dawn comprendió que era todo lo contrario. Entonces ya no lo soportó más y dejó salir sus lágrimas en el hombro de su amigo.


Eso fue todo por hoy! Espero les haya gustado y no se preocupen que subiré el próximo pronto!