Primero que nada, una disculpa por la muy prolongada ausencia; mi computadora falló y no tuve en casi todo el mes, salí de vacaciones, y acabo de entrar a clases... En fin, el próximo capítulo vendrá más pronto. Hice algunos ajustes en la historia: en el primer capítulo agregué una pequeña introducción. Les sugiero que se regresen a leerla, aunque no es tan indispensable para el curso de esta historia. También decidí quitar uno de los capítulos - misión en la nieve. No es que lo que haya puesto decidí quitarlo completamente de la historia, sino que se me hizo un capítulo muy largo para explicar cosas que pudiera explicar mejor más adelante. Gracias x tu consejo Elizander!

Otra breve aclaración: los personajes tienen una edad mayor a la del animé original, por si tenían la duda.

Sin más que decir, aquí está el siguiente capítulo.


Sinnoh

El sonido de las manecillas del reloj era todo lo que rompía el silencio en el cuarto del centro pokemon. La noche estaba ya muy avanzada, y mientras Brook dormía tranquilamente, Dawn no podía dormir por más que lo intentara. Después de revolcarse más en su cama, se sentó al rendirse de dormir. Esperó a que sus ojos de adaptaran a la oscuridad, se levantó de su cama, se puso sus zapatos sin hacer ruido para no despertar a su amigo y bajó hacia el primer piso donde se encontraba su amigo pelinegro.

Dawn caminó hasta que se paró frente a un cuarto, donde una ventana la separaba del enorme cuarto. Recargó su frente sobre la fría ventana y se cubrió con sus manos para intentar ver a través de ella. Lo único que alcanzó a ver fue la silueta de una cama con alguien acostado sobre ella, una mesa y otros instrumentos médicos que ella no reconoció.

'Ash, ¿Qué te pasó?'

De pronto, un ruido rompió el silencio del centro. Dawn se separó de la ventana e intentó escuchar de dónde venía, pero no se volvió a oír el ruido. Vio un reloj en la pared: 3:00 a.m.

'Hmph. ¿Qué voy a hacer de aquí a que amanezca?'

Resignadamente se sentó en una silla a unos pasos de la puerta del cuarto donde se encontraba su amigo. El aburrimiento era enorme. 'De verdad quiero dormir, pero no puedo. No puedo dormir mientras no sepa que es lo que le pasa a Ash. Para mí Ash siempre fue el chico fuerte, el que siempre busca ganar, el que nunca se rinde. Es cierto que a veces puede ser tonto, o engreído, pero siempre será fiel a sus amigos y determinado hasta el final. Y así seré yo para él. Fiel hasta el final"

Después de lo que ella consideró como un buen rato, Dawn miró ahora el reloj de su Poketch: 3:05 a.m. 'Haaaay no puede ser. Qué aburrido. La enfermera Joy sin duda debería poner algo para leer aquí. No sé, una revista o algo. Sï, tal vez eso. Una revista de moda. Hay, como desearía ir algún día a uno de los desfiles de moda en Kalos, y conocer a todas las diseñadoras famosas y comprar todos los vestidos…'

Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando la puerta del cuarto se abrió, y de él salieron dos figuras, una la reconoció como Tobías, el oponente de Ash en la semifinal, y Ash. Inmediatamente se levantó frente a ellos.

"¿Ash, a dónde vas? La enfermera Joy dijo que tienes que descansar bien hasta mañana" esto sin duda sobresaltó a ambos chicos, pero Ash dio un paso adelante y le contestó calmadamente a su amiga.

"Estoy bien, Dawn. Ya me siento mejor." contestó Ash, abriéndose paso por el pasillo, Tobías tras de él y Pikachu en su hombro.

"¿A dónde van? ¿Qué hace él aquí?" dijo Dawn volteando a ver a Tobías.

"Lo siento, no puedo decirte" le respondió Ash avanzando rápido por el pasillo, sin duda alguna tratando de evitar más preguntas. El rostro de Ash se veía determinado, pero Dawn logró ver en su mirada una pequeña señal de arrepentimiento. Como si temiera lo que fuera a hacer. Como si supiera que va a hacer algo que le desagrada totalmente pero supiera que no hay otra alternativa.

Un hilo de enojo corrió por el cuerpo de Dawn '¿Qué? ¿Cómo que no me puede decir? Primero lo de May y ahora esto. Si después de todo soy su amiga. Aparte no puede irse así nada más después de caer inconsciente varias horas con un tipo que sin duda se ve rarito. ¿Qué clase de secreto tiene Ash con él? No lo voy a permitir, es por su propio bien.'

"Ash, regresa aquí y dime lo que está pasando" le grita Dawn mientras ellos salen del pasillo hacia el lobby del centro pokemon. Ellos no respondieron. Entonces el miedo empezó a llenar a Dawn, pero eso no le impidió seguirse moviendo cada vez más rápido para tratar de detener a su amigo. Pero antes de que los dos hombres hicieran su viaje fuera del centro pokemon, la puerta se abrió para revelar a la luz de la calle otra figura, tapando la puerta. Inmediatamente las dos figuras se detuvieron, Dawn tras ellos, más confundida que nunca.

'¿Y ahora qué? ¿Qué es lo que está pasando?'

"Paul, ¿qué quieres?" exclamó Ash, impaciente por salir. El pelimorado decidió ignorar la pregunta de su archirrival.

"Tobías. Nunca pensé que fueras tú" dijo Paul con una voz calmada, pero amenazante. En su mano tenía lista una pokebola. Ash se sobresaltó un poco al ver que Paul sabía algo de lo que sucedía, pero pronto volvió a su expresión anterior.

"Shinji, apártate. Esto no te concierne" habló Tobías, por primera vez para Dawn. Su voz era ronca y pesada. Paul no se movió ni se alteró.

"Sí Paul, muévete" agregó el pelinegro. "Pika pika" exclamó el pokemon.

Mientras tanto, Dawn parecía como en trance; no sabía lo que estaba pasando entre los tres entrenadores. Sin embargo, pronto salió del trance y se paró en medio de los tres.

"Quiero que me digan qué está pasando aquí." Exclamó ella, sus ojos fijos en su amigo.

'Ya estoy harta de que me dejen siempre afuera de todo. No me voy a ir sin tener una explicación' se dijo para ella

"Hazte a un lado" le dijo Paul, a espaldas de la chica todavía en la puerta. Ella lo ignoró para quedarse viendo a su amigo, esperando que él la defendiera y le explicara todo. Sin embargo, Ash solo le devolvió la mirada, la misma mirada de arrepentimiento. Y sus siguientes palabras dejaron a la chica paralizada.

"Lo siento Dawn"

Por un momento no sabía moverse. Su boca se abrió, pero ningún sonido salió de ella. Entonces no lo soportó más, y se alejó de ellos. La furia controlaba su cuerpo, y sus ojos estaban a punto de reventar de lágrimas. Corrió hacia el segundo piso donde se encontraba su cuarto, pero no entró, sino prefirió buscar un lugar a solas. Se dirigió a la terraza, y ahí descargó las lágrimas que ya no podía contener.

Los pensamientos flotaban en su mente mienras lloraba: 'Si me quiere fuera de su vida, pues bien. Ya no tendré nada que ver con él' 'Lo he perdido, he perdido a mi mejor amigo y al hombre que he aprendido a querer tanto'

20 minutos atrás

"Ash"

"Ash"

"Aaash"

Poco a poco el pelinegro abrió sus ojos, y a través de la oscuridad fue reconociendo el lugar donde se encontraba. Estaba en una camilla del centro pokemon. Podía ver algunos monitores y otros instrumentos médicos. En la mesita a un lado de su cama estaba su más fiel compañero, Pikachu, durmiendo pacíficamente. Trató de levantarse, hasta que sintió el suero que estaba en su brazo.

"Tranquilo, Ash. No tan rápido" se oyó una voz ronca a través del cuarto. Entonces Ash levantó la mirada y vio una silueta en el otro extremo del cuarto.

"¿Quién eres?" preguntó Ash

"Soy yo, Tobías" contestó el entrenador acercándose a la cama del pelinegro para que lo viera un poco mejor.

"¿Tobías? ¿Por qué estás aquí?" continuó el pelinegro, confundido.

"Llevo tiempo buscándote, Ash. Y hasta que tuvimos nuestra batalla, fue que te encontré" respondió Tobías, dejando todavía más confundido a su ex rival.

"Mira, Ash" continuó, sentándose al borde de la cama "Tal vez no lo has sentido tan conscientemente, pero tú tienes un poder que muy pocos tienen"

"Pues, soy buen entrenador, aunque no tan bueno como tú" dijo modestamente Ash, aún confundido.

"Es más que eso, Ash. Es un poder que fluye dentro de ti. Es el poder del aura" añadió Tobías

"¿El poder del aura?" exclamó Ash

"Sí, el aura. Es un poder que va más allá de nuestro entendimiento. Solo unos pocos tienen ese don" siguió Tobías

"¿Y de qué trata ese don?" siguió Ash, sumamente intrigado por el tema.

"Con ese don se pueden hacer muchas cosas que no te imaginas, como volverte más fuerte, y poder ver el pasado, el futuro, o cosas que suceden en el presente muy lejos de ti" explicó Tobías, una leve sonrisa al mencionar lo último acerca de la visión.

Inmediatamente los pensamientos de Ash fueron al lugar que vio antes de que se desmayara: May, Drew, el absol en el cielo. Un fuerte dolor de cabeza siguió a estos recuerdos.

"Sí; a veces usar tus poderes sin dominarlos todavía resulta algo doloroso" comentó Tobías al ver la expresión de dolor de Ash

"Así que, ¿lo que vi fue real?" exclamó Ash alterado. "Entonces, debo salir de aquí. Debo rescatar a May de lo que sea que vaya a ocurrir, debo alertarla!"

"Tranquilo, Ash. Eso ya sucedió. Tu amiga está bien" mintió Tobías.

"Uuf" Ash dio un suspiro de alivio.

"Lo que te vengo a decir Ash, es que lo que viste en esa visión fue algo real. Cosas están empezando a suceder, cosas muy malas, y solo se pueden combatir con el poder del aura" siguió Tobías.

"Entonces, ¿Qué estamos esperando? Vámonos ya" gritó Ash y se trató de levantar bruscamente, solo para que un dolor recorriera su brazo proveniente del suero.

"Shh" lo cayó Tobías, volteando asustado hacia la ventana del cuarto "No queremos despertar a nadie"

'Qué bueno que esos vidrios son gruesos, espero que nadie nos haya oído' pensó Tobías

"Oh, si. Perdón" contestó Ash algo apenado.

"No importa. Antes que nada, primero debemos entrenar tu aura. Conmigo aprenderás a dominar el aura y los diferentes usos que tiene. Este entrenamiento llevará algunos meses, dependiendo de qué tan rápido aprendas"

"¿Cuándo empezamos?" siguió Ash, más emocionado que nunca. Tobías solo sonrió.

"Lo más pronto posible. Debemos irnos ya" le comentó Tobías

"Deberíamos esperar hasta en la mañana, ¿no? ¡No puedo esperar a decirles a Brook y a Dawn!" dijo Ash alzando un puño al aire. La sonrisa del rostro de Tobías desapareció.

"Esa es otra cosa que quería comentarte, Ash. Este entrenamiento lo debes hacer tú solo, no podrás contar con la ayuda de tus amigos. Y ellos no pueden saber dónde estás, ni qué es lo que haces. Ese tendrá que ser nuestro secreto"

"¿Por qué?" preguntó Ash, algo confundido.

"El entrenamiento es algo muy arriesgado. Y no queremos que ellos se arriesguen. Te recuerdo que las personas que están haciendo estas cosas malas como la que pasó en tu visión son también muy poderosos, sobre todo para personas que no tienen el poder del aura como nosotros. Si ellos vienen contigo correrán mucho peligro".

"Entiendo" le dijo Ash. "Aun así, quisiera entonces despedirme de ellos"

"¿Y cómo les vas a explicar a dónde vas? Seguramente te harán muchas preguntas al respecto" agregó Tobías.

'Eso es cierto. Si les digo, querrán venir conmigo. No puedo permitir que les pase algo. No a Brook, ni menos a Dawn. Esto es algo que debo descubrir por mí mismo. Y Tobías tiene las respuestas. O eso parece…'.

"Espera. ¿Cómo sé que me estás diciendo la verdad?" dijo Ash con los ojos entrecerrados. Tobías no respondió, sino que sacó su mano, y una pequeña luz azul proveniente de ella empezó a iluminar el cuarto mientras una esfera crecía en ella.

"Guau!" "Pika" fueron las expresiones de ambos, entrenador y pokemon, este último despertándose de su calmado sueño por la extraña luz.

"¿Ahora me crees?" preguntó Tobías con una sonrisa arrogante, cerrando su mano y sumergiendo el cuarto otra vez en la oscuridad.

"Sí. Te creo" concluyó Ash.

"Pues, vayámonos" dijo Tobías.

Con ayuda de Tobías, Ash se quitó el sedante, se puso sus zapatos y se levantó con su pokemon en el hombro. Tomó sus pokebolas de la mesita, su mochila que se encontraba al pie de la cama, y salió del cuarto. Por alguna extraña razón ya se sentía bien; no estaba ni un poco mareado al caminar y su dolor había desaparecido por completo. Pero cuando salió del cuarto y vio a Dawn en el pasillo volvió a sentir dolor. Pero este dolor era diferente. No era dolor físico, sino era el dolor de tener que dejar a sus amigos y no poder despedirse. Era un dolor que sería difícil de curar, pero que tenía que aguantar si quería hacer lo correcto. Quería decirle algo, pero no sabía que decirle. No podía decirle la verdad, pero tampoco tenía el coraje para mentirle, así que simplemente le contestó que no le podía decir y se alejó de ella.

'Todo va de acuerdo al plan'. Pensó Tobías con una sonrisa caminando atrás de Ash, indiferente a los sentimientos de los dos adolescentes.

La verdad no esperaba encontrarse con Dawn tan pronto, pero lo que sí lo sorprendió fue ver a su rival en la puerta. Y sobre todo, que tal vez sabía lo que estaba sucediendo, pues conocía a su acompañante. Sabía que Ash planeaba irse y dejar a sus amigos. Vio de reojo a Tobías y se veía también algo sorprendido, pero con todo bajo control. Tal vez sería que Paul era uno de las personas malas que estaba causando todo esto.

'No, Paul no es malo. Solo necesita encontrarse consigo mismo', le decía una voz dentro de él, mientras que otra decía 'él es el que está detrás de todo esto. Tal vez también posee la habilidad del aura, es por eso que es tan buen entrenador. No confíes en él'.

De pronto Dawn lo sacó de sus pensamientos: "Quiero que me digan qué es lo que pasa aquí" 'No, no puedo decirle. Esto tengo que hacerlo por su bien. Por May. Tengo que dejar a mis amigos. Cómo quisiera poder llevarlos conmigo. Cómo quisiera tener a Dawn conmigo. Pero es por su propio bien'.

"Lo siento Dawn"

En ese instante, se atrevió a mirarla directamente a los ojos; sus ojos brillaban con lágrimas a punto de correr por su rostro. Su mirada lo decía todo: enojo, confusión, pero sobre todo dolor y una profunda tristeza. Corrió hacia el pasillo mientras Ash la veía alejarse y se mordía el labio. Una voz potente lo hizo voltear súbitamente.

"Ya vez lo que has hecho, Ash" le dijo Paul. Ash se dio cuenta que el pelimorado sostenía una pokebola en su mano.

"Eso lo has hecho tú Paul. Y ahora vas a pagarlo" le contestó Ash, dando a continuación la orden a su compañero "Vamos pikachu". Entonces pikachu saltó del hombro de su entrenador y se preparó para pelear, tan furioso como Ash.

"Ash, tú solo le estás dando la espalda a tus amigos. No vayas con Tobías, confía en mí" le pidió Paul tranquilamente.

Ash no lo podía creer. ¿Desde cuándo Paul se preocupa por él y por sus amigos? 'Debe ser un truco' La furia dentro de él crecía cada vez más. 'Y quiere hacerme sentir culpable por lo que pasó con Dawn'.

"Mentiroso. Yo jamás confiaría en ti. Empecemos la batalla, ¿no?" le gritó Ash.

Paul solo arrojó su pokebola, su cara no expresaba emoción alguna. De la pokebola salió un poderoso pokemon con un árbol sobre su espalda. "¡Torterra!"

"Vamos, pikachu. Ataque rápido" indicó el entrenador, pero antes de que pudiera hacer contacto, una esfera negra golpeó rápidamente al pokemon planta. Ambos entrenadores miraron hacia el lado para ver a Tobías con su Darkrai.

"No tenemos tiempo para esto. Darkrai, acaba con Torterra! Pulso umbrío!" y de inmediato salió una onda negra hacia Torterra.

"Rápido Torterra, bloquéalo con hojas navaja". Pero ya era muy tarde. Mientras Torterra se recuperaba de la bola sombra la poderosa onda negra golpeó al pokemon antes de que pudiera defenderse, para dejarlo inconsciente.

"Vámonos Ash" le gritó Tobías, saliendo rápidamente del Centro Pokemon, Ash tras de él. Paul solo podía ver cómo se alejaban en la oscuridad de la noche.

"¡Demonios!" gritó, golpeando el suelo con su puño, por primera vez enojado en mucho tiempo.

Johto

"Vamos a detenernos, Drew. Llevamos toda la noche caminando y no nos hemos detenido. Tengo hambre" se quejaba una castaña mientras caminaba por el bosque, con los brazos caídos.

"No, May. No podemos detenernos hasta llegar a Ciudad Espina Negra" le contestó un chico de cabello verde. "Puede ser muy peligroso"

May y Drew caminaron toda la noche por el bosque atravesando por el monte para llegar rápido. Drew recibió un mensaje en su pokénav del padre de May diciendo que él y Solidad estaban bien, que tenían que llegar con Débora, en Ciudad Espina Negra, y que no hablara con nadie más en el camino. Era ya de mañana y no habían hecho ninguna parada en el camino.

"Haber, déjame ver si entendí: viste a mi padre disfrazado como uno de los villanos cuando te preguntaban que dónde estaba yo y te dijo que huyeras conmigo" le dijo May pensativa.

"Sí, ya te dije muchas veces que sí. Y no, no sé por qué o qué es lo que quieren de ti, así que deja de preguntar" contestó fastidiado el peliverde, antes de que May hiciera su pregunta.

"Mmh. Está bien. Pero aun así no sé por qué no podemos detenernos por el camino a comer algo" añadió May. Entonces el peliverde solo se llevó su mano a su frente y dijo:

"No puedo creerlo. ¿Así eres siempre cuando viajas? No puedo creer que Ash y Brook quisieran viajar contigo siendo que eres tan molesta" le dijo Drew, provocando que su rival se volteara con los cachetes inflados y su puño arriba.

"Disculpa, pero aquí el insufrible eres tú. No me sorprende que siempre viajaras solo" le contestó

"Mejor solo que mal acompañado" respondió Drew sacudiéndose el fleco de su cara.

Así caminaron en silencio durante una hora hasta que lograron ver una ciudad a lo lejos.

"¡Sí! llegamos" exclamó May mientras corría hacia la cima de la colina desde donde se alcanzaba a ver la ciudad.

"Sabía que llegaríamos pronto" dijo Drew arrogantemente. May solo le sacó la lengua y exclamó "¡el que llegue al último pierde!"

Inmediatamente Drew la tomó del brazo y la detuvo. "Espera May. No hagas eso" le dijo Drew a su rival

"¿Eh, por qué?" preguntó May desconcertada.

"¿Qué no lo recuerdas? No sabemos quién o quiénes te perciguen. No podemos dejar que te vean" contestó Drew

"Oh, es cierto. ¿Entonces qué haremos? Me muero de hambre" dijo May un poco desesperada.

"Deja de pensar con el estómago, May" contestó Drew, por lo que May se cruzó de brazos disgustada y sacó la lengua. Drew solo la ignoró. "Tenemos que entrar disimuladamente. Tengo estas capas que nos ayudarán a ocultarnos un poco" siguió explicando mientras le entregó una pieza de tela negra a May. "Y no podemos llegar al centro pokemon porque sería un lugar muy obvio, por lo que iremos a la taberna que está del otro lado de la ciudad" concluyó.

"¿A la taberna? ¡Pero yo solo tengo 16 años! No puedo entrar ahí" exclamó May.

"No te preocupes, yo conozco al dueño de la taberna de cuando vine al concurso de esta ciudad. Y aparte no consumiremos alcohol" le explicó Drew.

"Oh, bueno entonces está bien" dijo May, recibiendo la capa de Drew y probándosela. "Tan pronto terminemos de comer buscaremos a Débora" indicó Drew, y May asintió. Cuando ambos coordinadores estuvieron listos, bajaron la colina y entraron en la ciudad. Llegaron al otro lado donde había casas y algunos negocios. Entonces entraron en una taberna casi a la salida de la ciudad. Sobre la puerta había un letrero con el nombre "El Dragonite Mensajero".

La taberna era oscura a pesar de ser de día. La mayoría de las mesas estaban desocupadas, algo que agradeció Drew para sí. El lugar se veía sucio; una que otra mesa rota y un olor a cerveza impregnaba el lugar. Se acercaron a la barra donde había un hombre robusto limpiando un tarro de cerveza con un trapo. El hombre se veía entre 30 y 40 años y tenía una barba algo descuidada. Drew se sentó en una de las bancas y se aclaró la garganta, llamando la atención del encargado.

"¡Buenos días! ¿Qué le sirvo?" dijo amablemente el hombre volteando a ver a Drew y a May, quien se había sentado en otra banca a su lado.

"Hola Robert. Necesito tu ayuda" le dijo Drew en un tono bajo. A pesar de que el local estaba casi desierto, prefería no arriesgarse. El encargado entonces se acercó a Drew, confundido de que supiera su nombre, hasta que lo vio bien debajo de la capucha.

"Ahh, Dre-" empezó Robert esbozando una sonrisa y tendiéndole la mano amigablemente para saludarlo.

"Shhh! Ahora no Robert" lo cortó Drew antes de que terminara su nombre. Entonces Drew tomó su mano y lo acercó hacia él, de manera que sus caras estaban a centímetros una de otra. "Robert, necesito tu ayuda. Es privado"

Entonces Robert entendió lo que le quería decir, y solo asintió con una cara seria. Inmediatamente su cara regresó a la sonrisa de antes.

"Y díganme. ¿Qué les sirvo?" les preguntó nuevamente el hombre en voz alta, para disimular. Drew volteó a ver a May para que ella pidiera primero.

"Mmm, quisiera unos huevos revueltos con tocino, y una bebida de baya aranja sin alcohol por favor". Pidió May. Robert asintió y volteó con Drew.

"Yo lo mismo que ella, pero sin tocino" pidió Drew.

"Excelente. Vengan conmigo" les indicó Robert. Entonces entraron por un pasillo a una parte más privada en la parte de atrás del bar, donde todas las mesas estaban vacías. May y Drew se sentaron en la más lejana posible, mientras que Robert se disculpó para preparar sus desayunos.

"Este lugar no me gusta Drew" le comentó May a Drew una vez que Robert se fue.

"No te preocupes, Robert es de fiar. Ya me ha ayudado antes. Aparte no creo que haya otro lugar mejor que éste si queremos privacidad", le indicó Drew,

"Entiendo Drew. Aun así tengo un mal presentimiento" contestó May, jugando con sus manos sobre la mesa, incapaz de contener su ansiedad.

"No te preocupes May. Aquí estoy para protegerte" dijo Drew en voz calmada, extendiendo sus manos para tomar las de ella. Por un momento se quedaron viéndose a los ojos, pero pronto comprendieron lo que estaba sucediendo y retiraron las manos. Drew sacudió su fleco y se volteó para disimular su sonrojo, pero May no fue tan afortunada y Drew pudo ver el sonrojo de ella. Se quedaron en silencio, cada uno mirando una pared diferente de la habitación y de vez en cuando mirándose de reojo. Cuando Drew estaba a punto de hablar, Robert regresó con el desayuno.

"Chicos, espero que lo disfruten" dijo Robert dejando a cada quien su plato y su bebida. Inmediatamente May empezó a comer como si no hubiera comido en años; su boca estaba atestada de comida que muy apenas masticaba y alrededor de su boca se podía ver una mancha de comida. Drew solo estaba ahí, avergonzado, y no hubiera podido comer con el asco si no hubiera sido porque también tenía mucha hambre. Robert solo miraba sorprendido de cómo comía ella. Cuando ya casi acababa de comer, May se dio cuenta del espectáculo que estaba dando y se detuvo, su cara se puso roja de pura pena y alcanzó inmediatamente una servilleta para limpiarse.

"Qué bueno que te gustó" comentó Robert riendo, mientras Drew solo observaba su comida e ignoraba todo a su alrededor. "Y dime, ahora que recuerdo no me presenté. Soy Robert, el encargado de esta humilde taberna. ¿Cuál es tu nombre?"

'Bueno, Robert parece amable. Yo creo que sí puedo confiar en él' se dijo May para sí misma. 'Aparte no hay razón para desconfiar de Drew'

"Soy May, una, em… amiga de Drew. Mucho gusto" dijo la coordinadora estrechando la mano del hombre con una sonrisa. "Y sí, su desayuno estaba muy rico" añadió. '¿Amiga? ¿Rival? ¿O qué soy exactamente de Drew?'

"Muchas gracias" contestó Robert. Entonces dio un vistazo por toda la habitación rápidamente, para luego dirigirse a Drew, quien todavía comía. "Bien. Ahora, ¿de qué querías hablar, Drew?" Drew terminó de masticar su bocado y se lo pasó antes de hablar.

"¿Sabes dónde vive Débora, la líder de Gimnasio?" preguntó directo al grano.

"¿Débora? ¡Claro que sí! El gimnasio está en la punta norte de la ciudad, justo a un lado del lago" le contestó Robert. "¿Por qué?"

Entonces Drew le contó lo que sucedió la noche anterior, que unas personas habían atacado durante la noche del Gran Festival, y que había escuchado que estaban tras de May. Prefirió no dar detalles acerca de su secuestro o del papá de May, para estar seguro.

"Mmm, ya veo. Así que sí están en aprietos. Cuando vi la noticia hoy en la mañana sin duda que me exalté. Desde hace tantos años que no sucedía esto" comentó Robert.

"¿Sucedió qué?" preguntaron ambos jóvenes inmediatamente.

"Lo del absol. ¿Nunca lo habían escuchado?" siguió el hombre. May y Drew solo movieron su cabeza de lado a lado, sorprendidos.

"Bueno, les contaré. Verán, hace aproximadamente 15 años empezaron a haber rumores de que algunos hombres encapuchados aterrorizaban a la gente para quitarles sus pokemons y otras poseciones valiosas, y cada vez que atacaban, dejaban solo como evidencia la figura de un absol. Nadie sabe por qué lo hacían de esta manera, aunque una buena sospecha puede ser que es porque absol es popularmente conocido como el pokemon del desastre".

"Mmm" dijo May pensativa

"Pero, y ¿por qué nunca lo había escuchado?" comentó Drew.

"Porque la prensa no publicaba nada, ya sea que la prensa estaba comprada para no decir nada, o que estaba demasiado asustada para tan siquiera acercarse a este grupo. Lo que yo conozco es porque a esta taberna vienen muchos viajeros de muchos lugares y algunos de ellos habían oído hablar, o incluso pasado por una de estas horribles experiencias" siguió Robert.

De pronto se escuchó el sonido de la puerta del bar. Robert se disculpó y dejó la mesa para ir a atender a clientes. Desde la parte de atrás de la taberna no se podía ver quién entraba y salía, por lo que May y Drew no podían ver quiénes entraron.

"En mi vida me lo había imaginado" comentó May

"Yo tampoco. Pero sea lo que sea, estos hombres tienen algo entre manos y no es nada bueno" contestó Drew. "Bueno, creo que ya debemos irnos" siguió Drew levantándose de la mesa y dejando el dinero sobre la mesa. May lo hizo de igual manera y ambos se dirigieron hacia la parte de enfrente de la taberna cuando escucharon una voz muy ronca. Drew se detuvo y caminó lentamente por el pasillo pegado a la pared para escuchar mejor la conversación sin ser notado. 'Esa voz se me hace muy conocida, pero no recuerdo de dónde' pensó Drew.

"¿Qué pa-?" empezó May.

"Shhh!" la calló Drew. May no lo comprendía, pero hizo lo mismo que Drew. Pronto empezó a reconocer las voces.

"Dime dónde está, idiota" dijo con voz suave pero intimidante.

"No, no, no sé de quién me están hablando" contestó Robert, el miedo en su voz era evidente. De pronto se oyó un golpe seco, y luego un gemido de dolor.

"¡Mentiroso! Me vas a decir dónde está May Maple o no me detendré" gritó la misma persona de la voz ronca. Los ojos de ambos coordinadores estaban pelones, la adrenalina corría por sus venas. Sus cuerpos estaban paralizados completamente pegados contra la pared.

"Te aseguro que no sé de lo que me estás hablando. ¿May Maple? ¿la coordinadora? ¿No debería estar ella en el Gran Fest-? Otro golpe lo cortó, y otro gemido de dolor de Robert se oyó esta vez más fuerte.

'¿Qué hacemos? Tenemos que salir de aquí. Pero no podemos dejar a Robert arreglárselas por sí mismo'. Pensó May.

'¿Cómo nos encontraron? Bueno, eso no importa ahora. Lo que ahora necesitamos es un plan de huida. Si están buscando a May, podremos llamar la atención de estos hombres para que dejen en paz a Robert, y luego corremos nosotros. Estamos al borde de la ciudad. Podemos fácilmente escondernos en el bosque' pensaba Drew, mientras el hombre habló otra vez

"Hemos seguido su rastro hasta aquí idiota. No nos puedes mentir. Ahora, dinos dónde está" siguió el hombre cada vez más frustrado, pero sin obtener respuesta del dueño del bar.

'¿Cómo que la rastrearon hasta aquí? Eso no se podría a menos que… Oh' de pronto algo le hizo click a Drew mientras volteó a ver a May sorprendido, como si hubiera descubierto el hallazgo más grande de su vida. May solo lo miró confundida. 'Pero, ¿Cómo es posible? Y eso quiere decir que estos tipos son más peligrosos de lo que creí'

"Está bien. Si no nos vas a decir, nosotros vamos a buscarlos" gritó el hombre enojado. "Búsquenlos, deben estar aquí adentro". Inmediatamente se empezaron a oír mesas moviéndose y sillas rompiéndose, al igual que muchas botellas de vidrio estallando en el suelo. Por suerte el pasillo estaba algo escondido, pero Drew sabía que no tenían mucho tiempo. No podían salir por la puerta de entrada sin que los vieran, así que tomó de la mano a May y regresó a la habitación para buscar otra salida.

"Aquí no hay ninguna salida" le comentó May, pensando lo mismo que Drew.

"Pues en ese caso debemos crearla. Ve, flygon" saco Drew a su pokemon Dragón, e inmediatamente le dio la orden. "Usa lanzallamas en la pared para crear un agujero". Después de todo la casa era de madera, por lo que fácilmente podrían abrir un espacio. Inmediatamente el fuego empezaba a consumir con la madera.

"Drew, ¿qué estás haciendo? ¡Vas a quemar toda la taberna!" le dijo May agitada.

"No tenemos otra opción. Tenemos que salir de aquí" dijo Drew, mucho más consciente del peligro que corrían que May.

'¿Qué es lo que sucede? ¿Por qué Drew se ve tan agitado? Normalmente nunca pierde su temple así. Debemos estar entonces en un grave aprieto'

"Blaziken, ve! Ayuda a Flygon con lanzallamas" le indicó la coordinadora a su pokemon, comprendiendo que no había otra forma de salir.

La madera era muy gruesa, así que después de uno o dos minutos, se empezó a ver el otro lado. Tan pronto como se vio un agujero de tamaño suficiente, ambos regresaron sus pokemons y May pasó por el agujero, seguida por Drew. May volteó a ver a la casa que había tomado su propio fuego. Inmediatamente se llevó su mano al cinturón por la pokebola de Wartortle para apagar el fuego, pero la mano de Drew se lo impidió.

"No May, ya no hay tiempo" le dijo Drew.

"Pero Drew, ¿Y Robert?" le preguntó May con una cara aterrorizada.

"Él estará bien" contestó Drew agitadamente. May solo vio a los ojos a Drew y sabía que era mentira. Drew entonces exhaló y dijo:

"May, Robert sabía lo que hacía cuando mintió por nosotros". May no contestó. Se quedó perpleja. 'Si Robert mintió por nosotros, fue porque quería que escapáramos, y porque estaba dispuesto a dar su vida por la nuestra. Si nosotros nos quedamos aquí, lo que hizo fue en vano' pensó May. Pronto su expresión de angustia se tornó en una de decisión. Entonces asintió y corrió junto a Drew por el bosque.

Corrieron por su vida durante mucho tiempo. May sentía cómo sus piernas se quejaban cada vez que daba un paso, pero la adrenalina la mantenía corriendo. Pronto no vio una piedra, se tropezó y cayó.

"May, ¿estás bien?" dijo Drew regresando a ayudar a May.

"Sí, solo es un raspón" respondió sin darle importancia para seguir corriendo.

Pero tan pronto se levantó May, un árbol que estaba cerca de ellos se prendió en fuego de la nada. Miraron hacia arriba y vieron a un Salamance, y a una mujer sobre el pokemon. Los dos coordinadores quisieron seguir corriendo pero unos hombres se aparecieron frente a ellos, la cara descubierta. Intentaron regresar, pero su camino quedó bloqueado por más hombres, uno de ellos encapuchado.

"Vaya, vaya. Hasta que por fin se cansaron" dijo uno de los hombres.

"Hasta aquí llegaste, jovencita" dijo otro con un tono más amenazador. Entonces el Salamance aterrizó junto a ellos y la mujer que estaba sobre él se bajó. Todos los hombres (y la mujer) rodearon a May y a Drew. Por reflejo Drew se llevó su mano al cinto, listo para sacar su pokebola.

"Yo me encargo" les indicó el encapuchado al resto de los hombres. Después, se volvió a ver a Drew.

"Excelente. Creo que nos has traído a la chica" empezó a hablar el hombre encapuchado, con la misma voz ronca del bar.

"Cállate. ¿Qué es lo que quieres de ella?" contestó Drew, enojado. May se sobresaltó de pronto con su enojo. Jamás había visto enojado a Drew. Y no sabía por qué esta era la primera vez.

"Esa no es una forma de saludarnos después de tanto tiempo, Drew. " siguió el hombre.

'¿Así que Drew lo conoce?' pensó May. Drew solo se quedó callado, no atreviéndose a decir una palabra.

"Tú ya sabes perfectamente por qué queremos a May Maple" siguió el encapuchado. May volteó a ver a Drew, pero él solo se quedó callado. '¿A qué se refiere?'

"¿Y por qué no me tomas a mí en vez de a ella? Al cabo yo tengo lo que ella tiene" contestó Drew, recibiendo solo una risa del encapuchado.

"Drew, tan determinado como siempre. Y aparte, enamorado" siguió el encapuchado. Un leve sonrojo se vio en las mejillas de Drew, aunque pronto lo cubrió con su expresión de enojo. 'Espera, Drew, enamorado. ¿De mí?' pensó May. 'No, May. No es momento para eso' se regañó a sí misma.

Entonces, el encapuchado se quitó la gorra. Un ojo era verde, y el otro rojo. Su cara estaba cubierta de cicatrices y sobre su ojo rojo, que obviamente era artificial, se podía observar un aparato extraño.

"Drew, entrégame a la chica. No quiero hacerte daño. Obedece a tu padre" dijo finalmente. Los ojos de todos estaban puestos en las dos figuras. '¿Qué? ¿Su padre? ¿A qué se refiere?' pensó May. 'La única vez que habló de su padre fue en aquel restaurante cuando dijo que los había abandonado cuando tenía apenas seis años'

"Tú no eres mi padre. Yo no tuve padre. Tú jamás estuviste ahí para nosotros. Nos abandonaste por tus tontos sueños estúpidos del aura" gritó Drew con todas sus fuerzas. Inmediatamente recibió un golpe la cara, de su propio padre.

"Amárrenlos a ambos. Vamos a esperar el transporte para llevárnoslos" inmediatamente los hombres se abalanzaron sobre ambos coordinadores.

"No se atrevan a tocarla" gritó Drew furioso, pero no pudo alcanzar su pokebola antes de que varios hombres lo apresaran. Intentó defenderse pero fue inútil. Pronto estaban atados ambos contra un árbol.

"¿Y sabes qué es lo peor del caso, Drew?" dijo el hombre del ojo biónico, una vez que estuvieron amarrados al árbol. "Lo peor es que tu aura es poderosa. Pero te rehúsas a usarla".

"Jamás voy a usar el aura" le gritó Drew con todas sus fuerzas. El hombre solo sonrió.

"Pero yo creo que tu amiguita sí la usará. Y su aura es mucho más poderosa. Yo creo que ya lo sabes, ¿no Drew?"

'¿Aura? ¿De qué están hablando? ¿Es esa cosa extraña que Ash tenía? ¿Qué tengo que ver yo con todo esto?'

Drew no contestó. Solo veía a su padre con una mirada de odio.

"Collin, el transporte está aquí" se acercó la cazadora J

"Bien, que aterrice" le respondió el hombre, subiendo de nuevo su capucha y alejándose de los coordinadores.

"Déjenlos aquí. Si se mueven de aquí, los detectaremos" terminó el encapuchado dejándolos solos en el árbol.

"Drew, dime lo ¿Qué está sucediendo? ¿Es él de verdad tu padre?" preguntó May una vez que se habían ido todos. Drew solo giró la cabeza al lado contrario de May, no queriendo hablar de eso por el momento. May entendió, y no preguntó más, aunque por dentro las preguntas la carcomían.

Pronto un miedo impregnó a May. Inmediatamente realizó en el peligro que estaban; estos hombres de verdad habían cometido crímenes terribles en el pasado, según lo que Robert contó. Recordó a su padre, que los había salvado a ella y a Drew cuando estaban todavía en el evento. '¿Qué sucederá con mi padre?'

Las lágrimas empezaron a fluir por las mejillas de May. No quería que nada malo le pasara ni a su padre, ni a ella, ni a Drew. ¿Qué es lo que va a pasar ahora con ellos? ¿Qué es lo que va a suceder con Robert? ¿Cómo está él? A pesar de que Drew le contó todos los detalles de su secuestro y de cómo su padre lo salvó, y de que había visto al absol en el cielo, no había realizado el verdadero peligro en el que se encontraban todos ellos hasta ahora.

"May, lo siento"

"¿Eh?" la castaña levantó su cara para ver a los ojos a Drew.

"Dije que lo sentía" dijo Drew.

"¿Por qué te disculpas?" le preguntó May, calmándose un poco. 'A veces la voz de Drew puede ser muy relajante. Bueno, cuando no está burlándose de mí, claro está'

"Porque estás llorando. Y es mi culpa" contestó Drew

"¿Tu culpa? ¿Por qué sería tu culpa?" dijo May confundida.

"Porque es mi padre. Y en cierta forma, me siento culpable por lo que él está haciendo" siguió Drew

"¿Y eso qué tiene qué ver? Lo que tu padre haga y lo que tú hagas son cosas distintas" le contestó May. Drew solo volteó al piso, suspiró, y continuó.

"No creo que sea capaz de contarlo. O no lo sé, hoy ha pasado demasiado"

"Solo dilo si estás preparado para contarlo. Si lo estás, estoy orgullosa de que me lo cuentes y estaré para escucharte. Pero no sientas que me debes una explicación. Cuando te sientas listo, ahí estaré" le dijo May con una sonrisa sincera. Drew solo la miró un poco sorprendido. Él siempre disfrutaba ver a May enojada, pero al parecer esta May es mucho mejor. Su expresión de sorpresa pronto se tornó en una sonrisa.

"No esperé que fueras tan sabia, May" dijo Drew.

"¿Es eso un cumplido?" contestó May. Drew solo sonreía débilmente. 'Por más débil que sea, me encanta esa sonrisa. No la sonrisa burlona o arrogante. Su sonrisa sincera. Esa sonrisa que tan pocas veces he visto en Drew'.

"Me alegra que lo entiendas, May. Y no te preocupes, que tus respuestas llegarán" comentó Drew.

"Está bien. No te preguntaré. Sólo contéstame algo" le dijo May, dándose cuenta de pronto de lo cerca que estaban uno del otro en el árbol. Sus mejillas se pusieron rojas con solo pensarlo.

"¿No que no me ibas a hacer preguntas?" le contestó Drew, ahora con su sonrisa arrogante.

"Ash, arruinas el momento Drew" dijo May volteando a ver a otro lado.

"Lo siento May. Pregunta" la invitó Drew

"Está bien. Cuando tu padre te dijo que estabas enamorado, te sonrojaste. ¿Estás enamorado?" dijo May.

Ahora sí no había forma de ocultarlo. Drew se sonrojó, y por primera vez May vio que Drew no pudo disimularlo.

"Si no estás preparado para contestar eso está bien" siguió May, imitando la sonrisa arrogante de Drew por un instante.

"Para eso estoy más que preparado" comentó Drew, recobrando su personalidad confiada. "Y si quieres una respuesta, te la daré"

Entonces se inclinó hacia May y la besó.

May quedó sorprendida por la acción de Drew. Cierto, no esperaba esto. Pero pronto cerró los ojos y se dejó llevar por él. Ambos se olvidaron de dónde estaban, de por qué estaban ahí, o de todo lo que sucedía a su alrededor. Lo único que existía en ese momento eran ellos dos. Un hilo de felicidad surgió de ambos, cortando por el miedo y el enojo que sentían momentos antes. Era como un oasis en medio del desierto. Estos últimos dos días habían sido un torbellino de emociones: la batalla final del gran festival, el baile con Drew, la huida, conocer a Roberto, la aparición de los hombres en la taberna, la huida de la taberna, el reencuentro de padre e hijo, y las preguntas que se revolvían en la mente de May y que todavía no tenían explicación.

Pero eso por el momento no importaba. Pareciera como si el tiempo se detuviera. El beso no era violento, sino apasionado en su propia forma; era lento, como si no quisieran separarse jamás, y suave, expresando cada uno sus propios sentimientos sin palabras. Sin embargo, pronto tenían que separarse para respirar. Cuando lo hicieron, ambos estaban sonrojados como tomates.

"Guau, no pensé que te gustara tanto" comentó May con una sonrisa arrogante.

"Podría decir lo mismo de ti May" le contestó Drew.

"Y qué lugar tan romántico escogiste para nuestro primer beso, Drew. En medio del bosque amarrados a un árbol" dijo May sarcásticamente.

"Eso no importa. Lo que importa es que pase lo que pase desde ahora, estamos juntos" contestó Drew.

"¿Acaso estas diciendo que quieres salir conmigo?" preguntó May, ahora con una sonrisa de oreja a oreja.

"De verdad que hoy me has sorprendido con tu sabiduría" contestó Drew arrogantemente.

"Tomaré eso como un cumplido. Y la respuesta es sí" añadió May con una sonrisa.

"Sabía que ibas a decir eso" terminó Drew arrogantemente, y antes de que May pudiera decir algo, volvieron a sumergirse en un beso, totalmente perdidos de la realidad.

Sinnoh

Knock knock se oyeron los golpes sordos en una puerta de madera. Una mujer se adelantó a ella y la abrió ligeramente para ver quién era, para luego abrirla completamente y dejar a la persona del otro lado pasar.

Era la mitad de la noche y las calles estaban desiertas. Todas las casas tenían las ventanas completamente oscuras con excepción de ésta.

Un chico de cabellos morados tan solo agradeció moviendo ligeramente la cabeza, para pasar por el pasillo hacia una habitación interior. En su expresión no se reflejaba emoción alguna.

"¿Lo lograste, Paul?" preguntó un hombre con facciones muy parecidas al pelimorado, pero más grande de edad. Paul solo lo miró con su rostro sin expresión, la chica tras de él. Sin embargo, poco a poco empezó a perder su temple, hasta que golpeó la mesa con su puño.

"Fracasé, Reggie. No lo pude hacer" dijo en voz baja, pero evidentemente enojado. "Eso es todo" terminó, y se dio la vuelta para salir de la habitación.

"No Paul, no se ha acabado" le dijo la mujer, poniéndose en el camino del joven. "Por lo menos dinos qué ocurrió"

"Ya basta, Maylene, no tiene sentido contarlo" contestó Paul

"Sí lo tiene, Paul. Si nos dices qué pasó, tendremos más pistas para llegar al fondo de esto" comentó la líder de gimnasio. Paul solo la miró, regresó a ver a su hermano, y suspiró.

"Está bien. Ash se fue con Tobías" dijo

"¿Tobías? ¿Quieres decir que el campeón fue el que se lo llevó?" comentó Reggie, cada vez más alarmado.

"Así es. No tuve una oportunidad frente a su Darkrai. No pude hacer nada" dijo Paul, viendo hacia abajo.

"Vamos, hermano. Anímate. Esa derrota con Ash de verdad te deprimió" contestó Reggie

'Para ser honesto, no es que me haya deprimido, sino que me ha dejado mucho a reflexionar'

"Y lo importante es que ahora sabemos quién tiene a Ash, que podemos encontrarlo y recuperarlo" se oyó otra voz femenina entrando por el pasillo, que correspondía a una mujer de pelo claro vestida de negro y su pelo tenía dos pinzas extrañas. Era Cynthia, la campeona.

"Desde que vi a su equipo integrado por legendarios sospeché que algo tenía que ver con esto, así que me encargué de dejar un pequeño rastreador en la copa de campeón. Tu trabajo Paul ha sido confirmar mis sospechas, y lo has cumplido" dijo Cynthia con una sonrisa. Paul se miraba sorprendido, sin duda.

"Ahora te pido otro favor" continuó. Paul la miraba solemnemente. "Su amigo Brook se va a sorprender cuando no lo vea al despertar. Pero sobre todo Dawn. Cuida de ellos, sobre todo de la chica, pues presiento que es la que más lo va a resentir. Pero no les digas a dónde fue. No hasta que sean parte del equipo, por lo menos".

"Por supuesto" contestó Paul, asintiendo con la cabeza y saliendo del cuarto sin despedirse de nadie. 'Al fin y al cabo, después de hoy, te debo una Ash'

Y eso es todo por hoy! Espero les haya gustado este capítulo. :)