Capítulo beteado por Leticia Eugenia, Betas FFAD
www facebook com / groups / betasffaddiction
Los personajes de la Saga Crepúsculo le pertenecen a Stephenie Meyer, la trama y cualquier personaje fuera de la saga es de mi autoría.
Papá por elección.
Outtake
Hace dos semanas no sabía que era papá y ahora no imagino la vida sin mis hijos. Gracias a mis insuperables amigos, estoy tomando una licencia de maternidad por los próximos dos meses y eso me ha permitido pasar cada momento posible con mis bebés, lo que genera que llegado el momento de despedirme todos los días provoque que se me desgarre el corazón al tener que dejarlos en el hospital y hoy no ha sido la excepción. Siento que dejo, no la mitad, si no mi corazón entero en ese par de cunas que resguardan con seguridad a los dos seres más importantes de mi vida. Trataba de contener una lágrima que quería caer por mi mejilla, cuando la doctora me interrumpió.
―¡Señor Cullen!
―Dígame, doctora.
―Quería infórmale que si el avance en el peso de los niños sigue como hasta el momento, en tres días puede llevárselos a casa.
―¿De verdad lo cree posible?
―Así es, sus hijos han avanzado muy bien estos últimos días y todo indica que ya están preparados para partir a casa.
―Que felicidad, no sabe cuán emocionado me pone esta noticia.
―Bueno, me alegro ser portadora de las buenas nuevas; me imagino que usted quiere compartirlas con los demás, así que lo dejo. Nos vemos mañana.
―Claro, doctora, muchas, muchas gracias.
¡Mis hijos están listos para ir a casa! Tengo que contárselo a todos. ¡Tendré a mis bebés conmigo! Pero, ¿y yo? ¿Estoy preparado para llevarlos a casa? ¿Y si no soy un buen padre? ¡Claro que no soy un buen padre! En estas semanas no he pensado en cosas tan esenciales como que necesitarán ropa, pañales, biberones, cunas… ¿Cómo he podido ser tan irresponsable en al no pensar en ninguna de esas cosas? Estando a punto de llorar llamé a la única persona que sabía que podría comprenderme.
Pasaron tres tonos antes de que me contestaran.
―¡Aló (cambiemos por 'Hola')!
―¿Mamá?
―Sí, Edward, ¿cómo estás?
―Mal mamá, muy mal.
―¿Qué pasó, mi amor? ¿Los niños están bien?
―Sí, ellos están perfectos pero, yo soy un mal papá.
―¿Por qué dices eso, cariño?
―Mamá, les dan el alta en tres días.
―Eso es perfecto, amor, no entiendo por qué dices que eres un mal padre.
―¡Ellos llegaran a casa en tres días!
―Si, amor, lo entendí.
―¡NO, NO ENTIENDES! Mis hijos llegan en tres días y en mi casa no hay ni un almohadón para ellos. Soy un mal padre, mamá, no he pensado en sus necesidades.
―Espera un momento, eso no te hace un mal padre ¿Qué has hecho los últimos días?
―Ir al hospital y estar con ellos.
―¿Y aparte de eso? ¿A cuántos clubs has ido? ¿Cuántas veces has salido con Jasper y Emmet? ¿Con cuantas mujeres te has acostado?
―Sabes que no he hecho nada de eso.
―Entonces, ¿qué has hecho estos días en las noches?
―Pues adelantar un poco de trabajo que no quiero que quede pendiente, para poder dedicarles más tiempo.
―Entonces, ¿me estás diciendo que eres un mal padre porqué te has dedicado a estar con tus hijos y a pensar en adelantar trabajo para poder compartir con ellos cuando estén en casa?
―Pero mamá, no he pensado en todo lo que necesitarán y debo comprar, tengo que amueblar la casa con sus cosas.
―Mira hijo, cuando tu papá y yo nos enteramos que íbamos a tenerte pasamos más de un mes pensando en cómo ibas a ser, como te íbamos a llamar, de que color sería tu cabello, en fin, infinidad de cosas, si lo analizamos, en esos primeros días nunca pensamos en tus necesidades hasta pasados unos meses. Pero a diferencia de nosotros, tú no has tenido tanto tiempo, mi amor, tú no imaginaste como serían tus hijos, los viste sin contar con los nueve meses de tiempo para pensar en cómo ser padre, te dieron solo unos días y aun así has hecho lo más importante para mis nietos, los has acompañado mientras se recuperan. Edward, eres primerizo, como todo papá tendrás tus errores pero para eso estamos todos los que te queremos, para apoyarte.
―Gracias, tú siempre sabes que decirme, pero aun así sigo sin tener preparada mi casa para su llegada.
―Edward, cariño, no creo que estés preocupado por eso, teniendo a Alice como hermana. Bien sabes que ella puede hacer en un día las compras que a todos nos llevarían semanas.
―Sí, mamá lo sé, pero es mi responsabilidad.
―Mira, te voy a dar un consejo muy valioso que tu abuela me dio: "no creas que puedes y debes hacer todo solo, para eso están las personas que te queremos, para ayudarte y acompañarte".
―Gracias, sabes que yo los amo.
―Lo sé, mi amor, ahora ve a dormir que mañana mis nietos te necesitan bien descansado.
―Sí, mami, buenas noches.
Al día siguiente de mi crisis nerviosa, hablé con la duende y se mostró más que feliz de preparar y decorar todo lo necesario para mis hijos, pasó al hospital a recoger la tarjeta de crédito y pese a que sé que le dará mucho uso, no me importó porque estoy consiente de que es para mis amores
.
Los tres días se convirtieron en cinco pero no quise desesperarme, lo mejor era esperar para que cuando se les diera el alta fuera porqué estaban en perfectas condiciones. Como por arte de magia, Alice tuvo todo listo y decorado para el momento cuando al fin traje a mis tesoros a casa.
Como era de esperar, a partir de su llegada, mis hijos fueron el centro de atención de sus tíos y abuelos. Ya habían pasado dos días desde que estaban conmigo y mis padres no habían querido marcharse; los amaba, pero quería tener a mis hijos sólo para mí, así que tuve que tomar cartas en el asunto.
―Mamá, papá, saben que los amo y agradezco todo el apoyo que me han dado, pero creo que es el momento de quedarme solo con mis hijos.
―Pero, Ed, hijo, nosotros sólo queremos ayudarte.
―Lo sé papá y no tengo como pagarles por todo lo que me han ayudado, pero necesito aprender, se que cuento con ustedes pero creo que es momento de que me enfrente a esto solo.
―Carlisle, Edward tiene razón, debemos dejarlo que tome su propio ritmo con sus hijos, pero amor, sabes que cualquier cosa estamos a una sola llamada.
―Claro, mamá y lo agradezco.
―Está bien, cariño, solo déjame dormirlos y nos vamos.
―Por supuestos y de verdad que les agradezco de corazón todo lo que han hecho por mí y por mis hijos.
Después de darles de comer, cambiarles los pañales y dormirlos, mis padres se fueron reiterándome que contara con ellos para lo que necesitara, algo que nuevamente agradecí. Me dirigí a mi habitación y contemplé a mis hijos, aunque Alice había preparado una habitación para cada uno, decidimos que por un tiempo tendríamos sus cunas en mi cuarto, luego de minutos o quizás horas de contemplarlos, una disgustada y llorona Kim se despertó y fue como si una alarma se activara en mí. ¿Qué iba a ser ahora? ¿Llamar a mamá? No, no, debo tranquilizarme, yo quería esto y debo afrontarlo, tras revisarla pude notar que le hacía falta un cambio de pañal. Después de hacerlo se tranquilizó, la tomé en brazos y sentí como se movía en ellos y se acurrucaba, como si estuviera buscando adaptarse a mí para luego mirarme con esos grandes ojos. Acerqué mi mano a la suya y me agarró el dedo con fuerza, como si no quisiera soltarme nunca más y entonces lo entendí. Supe que lo más maravilloso del mundo había llegado y que las lágrimas que caían por mi rostro no eran fruto del miedo o la duda, sino de la más absoluta felicidad.
~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~~o~ ~o~ ~o~
¡Hola Chicas!
Sí se que hoy no es lunes ;) pero vengo a dejarles un cap especial para mi ya que hoy es un día especial, espero les haya gustado, es para darnos una idea de los primeros momentos de Ed como papá.
¿Merece algun review?
Saludos
Yas
