Hey!

Aquí estoy de nuevo con el segundo capítulo.

Gracias por comentar, realmente me ha animado saber que le ha gustado a alguien.

Espero que os guste este capítulo tanto como a mí escribirlo.

Los personajes por desgracia no me pertenecen, pero esta historia sí.

ROSE

Miro desde la ventana de mi compartimento como poco a poco todos los estudiantes deciden entrar al tren. Veo en sus caras que no entienden lo que está pasando y eso les causa miedo. Suspiro con cansancio sin poder evitarlo. Si mi madre estuviera aquí seguramente diría algo como "Son magos y por ello deberían estar preparados para cualquier eventualidad. Que se vean tan indefensos… es decepcionante"

Sí, sin duda diría algo así. La decepción es algo a lo que está habituada mi madre ya que yo por mucho que trate por cumplir sus expectativas nunca lo consigo. Me dolía que fuera así, aún duele. Pero por suerte ahora tengo una vía de escape: Hogwarts. Sé que muchos no lo entenderán y se preguntarán cómo es posible que el sitio más restrictivo del mundo me pueda parecer un paraíso de libertad, como le ocurría a Hugo hace un momento. En realidad no es algo que se pueda explicar con palabras ya que no es algo racional o con lógica. A pesar de todo no odio a mi madre, sé que no lo hago. Pero a veces desearía…

Vuelvo a suspirar más cansada que antes. Lo mejor será dejar de pensar más en esto. Miro al compartimento de los prefectos y todavía estoy impresionada de que no haya nadie aquí. Puede que todo sea diferente, pero los prefectos tenemos un deber que cumplir. No sé cómo serán los prefectos de las otras clases, pero los de la mía son muy estrictos y responsables. Por eso me extraña que Erik no esté todavía aquí.

Erik Longbottom es uno de mis amigos más cercanos. Lo conocí cuando era pequeña ya que nuestros padres eran amigos de cuando estudiaban en Hogwarts. Además vivían al lado y eso hizo que nos hiciéramos muy buenos amigos. Poco después de que cumpliera seis años, antes de que mis poderes se activaran, los Longbottom se mudaron muy lejos de donde vivíamos porque los padres de Erik recibieron una aprobación para estudiar no sé qué planta en el extranjero. No volví a ver a Erik hasta que fuimos los dos seleccionas para Gryffindor. Realmente me alegré de volver a verle y en muy poco tiempo volvimos a como éramos antes. Desde entonces no nos hemos vuelto a separar y eso hace que haya muchos rumores sobre nosotros, pero yo solo puedo ver a Erik como a un primo más. Aunque no puedo negar que con el paso del tiempo se ha convertido en un chico muy atractivo. El año pasado pego finalmente un estirón y eso sumado al cuerpo musculoso que tiene por practicar tanto todos los deportes que puede, hace que todas las chicas que conozco estén babeando por él. Creo que también influye ese rosto que tiene e incluso eso debería ser previsible ya que como mis primas, Erik, tiene una madre que es parte veela. Pero si me preguntas que es lo que más me atrae de él mi respuesta inmediata serían sus ojos. Y es que mi amigo tiene unos grandes ojos verdes que parecen brillar intensamente cada vez que siente algo con mucha fuerza. Realmente una persona puede sentirse invadida si Erik la mira intensamente.

De repente la puerta del compartimento se abre y por ella no entra otro que Erik.

-¡Sabía que estarías aquí, Rose!- dice mientras se tira encima de mí para abrazarme con fuerza- Te he echado de menos.

-Y yo a ti- contesto esbozando una sonrisa. La verdad es que si deseaba tanto volver a Hogwarts es en gran medida a Erik- ¿Se puede saber dónde estabas? El tren lleva en marcha casi quince minutos y deberías haber estado aquí desde el principio, eso es una de tus obligaciones como prefecto.

-Ya no me regañes más, Rose- dice mientras se tira en el asiento de enfrente- Si he tardado ha sido porque muchos de primero y segundo estaban asustados y he estado calmándoles un poco. Incluso había unos cuantos Hufflepuff de tercero han necesitado que les calmara. Luego estuve buscándote, pero en seguida me imagine que estarías aquí.

-¿Están las cosas muy revueltas en el tren?- pregunto con culpabilidad ya que no me había ocurrido que alguien necesitara mi ayuda- ¿Necesitan nuestra ayuda?

-Las cosas se han calmado un poco, pero… no sé si esto va a durar mucho. Todos se miran con desconfianza entre sí y puede estallar una pelea en cualquier momento. Supongo que es comprensible ya que están asustados porque no saben que es lo está pasando.

-No deberían de asustarse tanto- resoplo un poco enfadada. Realmente es un poco decepcionante que estén tan histéricos por algo como esto- Solamente vamos todos en un mismo tren en vez de separados. No es para tanto.

-Sabría que dirías algo como eso- dice riéndose Erik- Eres la persona más valiente que conozco Rose, realmente eres una Gryffindor de los pies a la cabeza.

-Deja de decir tonterías, Erik. Esto no es valentía es simplemente sentido común. Esto es el expreso de Hogwarts la mejor Escuela de Magia y Hechicería de todo el mundo y nunca nos pasará nada una vez que crucemos la barrera para entrar en el andén 9 y ¾. Eso quiere decir que todo esto que está pasando, por muy desconcertante que sea, ha sido planeado por la directora y seguramente también por el ministerio- le digo- Pero siempre es agradable que alguien te alabe un poco- y no puedo evitar sonreír abiertamente. No sonreía así desde que volví a casa para las vacaciones de verano.

-Eso que acabas de decir tiene mucho sentido- dice Erik pensativo- Todo esto ha debido ser planificado, pero ¿por qué?, ¿con qué propósito?

-No tengo ni idea- digo encogiéndome de hombros- Pero supongo que cuando lleguemos sabremos qué es lo que está pasando.

-Tienes razón- dice aún pensativo Erik.

Después de esto el compartimento se queda en silencio. Erik está pensando en algo, no sé qué es, pero estoy segura de que es algo importante. Si te preguntas porque estoy tan segura es porque Erik es realmente inteligente y al igual que yo analiza todo lo que le rodea. Después de mí, Erik es el mejor de nuestra casa. Una de las razones por las que nos llevamos tan bien es porque los dos somos muy parecidos por lo menos en ese aspecto ya que en otros somos como el agua y el aceite.

-Cambiando de tema. ¿Qué tal las vacaciones?- me dice de repente como si no llevara casi cinco minutos metido en sus pensamientos. Esa es por ejemplo una de nuestras diferencias. Erik puede pasar de una cosa a otra en menos de un segundo, en cambio yo cuando una cosa se me mete en la cabeza no paro hasta descubrir lo que quiero saber.

-Lo mismo de siempre- le contesto encogiéndome de hombros- Mi madre detrás de mí y yo escondiéndome cómo puedo- Erik no sabe de los entrenamientos especiales de mi madre, por lo que le dije hace mucho tiempo que la razón por la que no quiero volver a casa durante las navidades es porque mi madre es una controladora. Cosa que no está muy desencaminada de la verdad. Mi madre tiene que tener todo ordenado y controlado o puede colapsar. El único que consigue relajarla un poco es papá, pero últimamente ni siquiera él lo consigue- ¿Y tú?, ¿qué tal? Según tus cartas estabas en mitad del Amazonas con tus padres. Ha debido ser todo una aventura.

-Tenía sus momentos de diversión, pero sobre todo lo que he hecho ha sido ayudar a mis padres con la investigación de las propiedades de una flor bastante interesante.

-¿Qué flor?

-Una que fue descubierta por ellos hace unos años, la llaman la flor Cambiomolec. Parece una simple flor cualquiera en la que no te fijarías a menos que la estuvieras buscando específicamente, porque es una flor muggle. Lo más impresionante son sus propiedades mágicas.

-¿Una flor muggle con propiedades mágicas?, ¿cómo es eso posible?

-Porque originalmente era una flor muggle, pero con los años ha evolucionado. La pena es que solo lo ha hecho en las profundidades del Amazonas- de repente los ojos de Erik adquieren un brillo el cual significa que está tramando algo- ¿Quieres probar por ti misma sus propiedades?- me pregunta mientras saca un frasquito de su túnica- No es peligroso, pero sus efectos son muy interesantes.

-¿Por qué tienes tú eso?, ¿se lo has quitado a tus padres?

-Qué va. Papá me lo ha dado para que se lo mostrara a mis amigos como recompensa por ayudarles este verano- sus ojos brillan si es posible aún más- ¿Qué?, ¿te atreves a probarlo o no?

-Estás seguro que no es peligroso, ¿verdad?- le pregunto mientras cojo el frasco con decisión.

Según mi madre una mis muchas debilidades es que me dejo convencer muy fácilmente para hacer cosas que de otra forma no haría. Puede que sea cierto y sea un poco influenciable, pero desde mi punto de vista se explica fácilmente. Yo soy una Gryffindor y como tal no puedo darle la espalda a un reto. Según Albus soy estúpidamente valiente y que por eso me meto en tantos problemas. Pero en mi favor diré que jamás me han pillado haciendo nada indebido en Hogwarts. Además yo respeto mucho las normas después de todo soy hija de la Jefa del Departamento de Regulación de las Leyes Mágicas.

Lo que pasa es que muchas veces las reglas se interponen en mi camino y no puedo hacer otra cosa que pasar por encima de ella sin que nadie se entere. Es bueno que mi madre me haya entrenado tan bien ya que gracias a ello ella jamás sabrá todo lo que he hecho y que no debería. No quiero ni pensar en la que se armería si algún día se entera de que su propia hija infringe de vez en cuando las reglas. Creo que si eso pasara sería el fin de nuestra relación.

Realmente no hago las cosas que hago para herir a mi madre o para vengarme de ella. Lo que pasa es que las situaciones a veces me cogen por sorpresa y tengo que hacer lo que yo crea correcto, ¿no?

- Podrías decirme simplemente sus cualidades en vez de hacerme tomarme esto sin saber cuál será su efecto- le digo mientras miro al frasco con detenimiento.

-No te va a pasar nada malo- dice riéndose Erik- Venga tómatelo y verás lo impresionante que son las propiedades de la Cambiomolec.

-Está bien- digo con un suspiro mientras doy un trago al contenido del frasquito.

Al poco rato siento un pequeño hormigueo en las manos que rápidamente se extiende por todo mi cuerpo. En menos de un minuto acaba todo y me examino de arriba abajo. ¿Realmente ha pasado algo conmigo?

-¿Realmente ha pasado algo?- pregunto un poco confundida. Erik me entrega un espejo que saca de su capa. ¿Cómo hace para llevar siempre de todo en los bolsillos de su capa? Ese es un misterio que todavía no he logrado descubrir por mucho que me esfuerce.

Cuando me miro en el espejo no puedo creer lo que veo. Mis ojos azul cielo han cambia a un rojo fuego como el color de pelo y ahora mi pelo es … ¿azul cielo?, ¿Se ha invertido el color de mis ojos con el de mi pelo. ¿Cómo es eso posible?

-¿Qué es lo que ha pasado exactamente?

-La propiedad de la Cambiomolec es el cambio en sí. Puede cambiar el orden de las cosas, de cualquier cosa que entre en contacto con ella. En tu caso ha intercambiado el color de tus ojos col el de tu pelo. A mí en cambio cambió de lugar mis ojos y mis orejas, es decir, el ojo y la oreja derecha estaban a la izquierda y las otras a la derecha. Fue toda una experiencia.

-¿Nunca cambia las misma cosas? Eso es interesante.

-¿A que si? Sabía que te gustaría la Cambiomolec.

-Por cierto… ¿Cuánto dura el efecto del cambio?

-Depende de a lo que se le haya aplicado y de cuanto se haya aplicado. Yo diría que en unas dos o tres horas el efecto ya se tendría que ir en ti, después de todo mi padre me dio la solución rebajada no la pura. De ser así tendrías que a ver aguantado por lo menos una semana los efectos como me pasó a mí.

-¿Un par de horas? Ummmm…. Eso podría venirnos bien.

-Sabía que dirías eso.

Entonces un grito resuena por todo el tren.

SCORPIUS

Voy más o menos por la mitad del camino cuando el grito de una chica resuena por todos los lados. Es un grito tan espelúznate que me quedo pasmado por unos instantes. Entonces hay otro grito pero este es peor que el anterior, este grito me hiela completamente la sangre. Me estoy dando la vuelta para ir hacia donde provienen los gritos cuando alguien me empuja.

-Perdón- grita una chica sin ni siquiera pararse. No la veo la cara, simplemente veo su peculiar pelo de un azul cristalino mientras se dirige hacia los gritos.

Una vez que desaparece de mi vista reacciono. Por algún motivo ese hermoso pelo encrespado envuelto en una coleta me ha dejado hipnotizado. Me pongo en marcha y empiezo a correr con todas mis fuerzas detrás de la chica del pelo azul. A pesar de que la chica va deprisa no es más rápida que yo y termino alcanzándola justo cuando llegamos al compartimento de donde salen los gritos. Algunos curiosos están asomándose por sus compartimentos, pero ninguno parece dispuesto a acercase. Primero me pongo furioso por su cobardía, pero entonces veo a una chica pequeña de primer año completamente aterrada y la ira desaparece. Todos deben de estar asustados ya que no saben que es lo que está pasando. Sin prestar atención a nadie, la chica de pelo azul entra en el compartimento y yo la sigo. Después de todo soy un prefecto de Hogwarts.

Lo que veo me deja sin habla.

Una chica de Gryffindor está en el suelo y tiene heridas por todo el cuerpo, otra chica de la misma casa aturdida en el suelo. ¿Cómo ha podido ocurrir esto?

-Sally- dice la chica del pelo azul con toda la calma y delicadeza del mundo- Dime que es lo que ha pasado, ¿por qué Charlotte esta inconsciente y tu llena de heridas?- la chica que gritaba, Sally, parece que no escucha a la pelo azul y sigue llorando. La pelo azul la agarra la cara con ambas manos y hacer que Sally la mire directamente a los ojos- Contéstame, ahora- es impresionante la determinación y autoridad que desprende la voz de la pelo azul.

-Charlotte… ella se estuvo peleando con alguien de otra casa- responde llorando Sally- Entonces… se retaron y… y…

-¿Qué casa era?

-Ravenclaw.

-¿Qué hechizo usó?

-No lo sé, jamás lo había visto hasta hoy.

-Esto es importante Sally. Deja de llorar y esfuérzate en recordar- la regaña calmada y severamente la pelo azul- Recuerda.

-Arie..Erie..Aria… no sé, no lo recuerdo- dice Sally llorando desconsoladamente- ¡No lo recuerdo!

-Urieamtess-decimos al mismo la pelo azul y yo.

Entonces la pelo azul repara por primera vez en mí. Me mira y la veo la cara por primera vez. Todo lo que puedo decir es que me quede sin aliento al mirar esos ojos de color del fuego. Es el ser más hermoso que he visto en mi vida. Durante unos segundos no puedo apartar la mirada de ella y a ella parece sucederle lo mismo. Entonces el llanto desgarrador de Sally nos hace volver a la realidad.

-El hechizo que empleó el Ravenclaw es un hechizo combinado de artes elementales con…

-Con las artes oscuras- termina la pelo azul- Si, lo sé- entonces levante la varita.

-Espera- la digo agarrando su mano- No puedes hacer nada, es mejor que esperemos a llegar a Hogwarts y que madame Pomfrie…

-No puedo esperar tanto tiempo- dice simplemente la pelo azul antes de empezar a recitar encantamientos y hechizos uno detrás de otro.

Estupefacto veo con asombro el poder mágico empieza a rodear a la pelo azul y con incredulidad veo como las heridas de Sally desaparecen ante mis ojos y cómo Charlotte vuelve poco a poco en sí. Eso no puede ser. El Urieamtess produce una lucha interna en la persona que lo recibe. En sí mismo no es muy peligroso, pero si pasa mucho tiempo y el destinatario no recibe ninguna clase de ayuda podría causar algunos daños internos. Pero sobre todo depende del elemento empleado. Normalmente todos los estudiantes usan el elemento aire para este hechizo para que haga daño al principio pero que no cause secuelas más tarde. Además de los cuatro poderes elementales el aire es el más fácil de aprender.

A pesar de todo solo los magos especializados en medicina son capaces de hacer desaparecer las heridas con esa rapidez... Además solo los que tienen un dominio y manejo de la magia superior al resto sería capaces de deshacer un hechizo elemental. Que esta chica que no parece tener más de quince años haya revertido y curado las heridas es increíble. No sabía que había alguien con tal talento en Hogwarts.

-¿Te encuentras bien, Charlotte?- pregunta con gentileza la pelo azul arrodillada al lado de la chica- ¿Te duele el pecho o la cabeza?

-Estoy un poco mareada, pero estoy bien.

-Bien, me alegro- dice mientras se levanta- Si te encuentras bien significa que ahora puedes recibir tu castigo.

-¿Castigo?- digo con incredulidad, pero las tres chicas me ignoran.

-Por favor, prefecta- llora Sally mientras abraza a Charlotte. Desde que la segunda despertó, Sally no la ha soltado- No nos castigue, ni siquiera ha empezado el curso.

-Si infringes las reglas y te pillan debes recibir un castigo. Así funcionan las cosas Sally, lo sabes- dice la pelo azul. Hay algo en esa frase que hace que sonría. Esa chica acababa de decir si te pillan ¿quiere eso decir que si no lo logran atraparte estaría bien?

-Recibiré el castigo de las dos- dice Charlotte mientras se levante para hacerle frente a su prefecta- Todo ha sido culpa mía.

-Como desees- responde impasible la pelo azul- Serán sustraídos cuarenta puntos a Gryffindor y tendrás prohibido salir de los dormitorios durante cuatro semanas. Esto quiere decir irás a clase y de clase a la sala común. Quedas totalmente despojada de todos tus privilegios como primera de la clase durante estas cuatro semanas. ¿Me has entendido, Charlotte?

-Sí, prefecta.

-Lo que acabo de decir también incluye ir a la biblioteca. No podrás ir allí.

-Lo entiendo y lo acepto, prefecta- dice con una fortaleza admirable Charlotte- ¿Puedo preguntar que le va a pasar al Ravenclaw con el que me batí?

-Descubriré quién es y como tú será castigado me aseguraré de ello, pero yo no puedo imponerle ninguno ya que no es de mi casa.

Sin más la prefecta de Gryffindor sale del compartimento. Sin pensármelo dos veces voy tras de ella. Pero cuando salgo no la veo por ninguna parte. Ha desaparecido.

ROSE

Cuando salí del compartimento sentí como el efecto de la Cambiomolec se iba. Cogí un mechón de mi pelo y vi que efectivamente era de color rojo fuego de nuevo. Suspiré, realmente me hubiera gustado mirarme a un espejo más grande antes de que el efecto terminara, pero supongo que ya no podrá ser. Cuando el escuché el primer grito de Sally me fui corriendo hacia ella, dejando a Erik en el compartimento de los prefectos. Él sabe que si hubiera necesitado ayuda le hubiera avisado mediante un spectro patronus o por medio de unas monedas con un hechizo proteico, hechizo que me enseñó mi madre hace un par de años y que según ella puede ser de gran utilidad.

Ahora estaba realmente enfadada. Lo que acababa de ocurrir en el compartimento de Sally y Charlotte era lo mismo que me habían contado muchas veces mis padres y mis tíos. Duelos sin razón de ser que llegaban a ser un poco peligrosos si nadie los paraba a tiempo. No me cabrea el hecho del duelo en sí, es más, posiblemente yo ya me habría metido en uno para ver probar mis habilidades de no ser prefecta. No, el duelo no me cabrea. Lo que me llena de ira es que se les haya ido tanto de las manos y sobre todo que el Ravenclaw huyera como un cobarde de la escena del crimen. Llevamos escasamente una hora las cuatro casas y ya habido un incidente de este calibre. Ahora entiendo un poco más el porqué de la separación de las casas.

Ahora tengo que encontrar a ese Ravenclaw y no sé ni por dónde empezar. Estoy pensando en una solución cuando paso el compartimento de Dominique. Nique al igual que yo es prefecta por lo que me podrá ayudar a encontrar al culpable de este incidente. Sin más entro en el compartimente sin ni siquiera llamar.

-¡Rose!, ¡qué sorpresa!- dice Nique mientras se lanza encima de mí. De entre todas mi primas a la que más quiero es a Dominique ya que siempre tiene una gran sonrisa en su rostro y te anima sin ni siquiera proponérselo- ¿Qué haces aquí?

-¿No debería preguntarte lo mismo? Eres prefecta y como tal deberías estar en el compartimento delantero con los demás prefectos.

-Iba a ir más tarde, no seas tan cascarrabias- dice riéndose- ¿Qué te trae por aquí?

-¿Has oído el grito de hace un rato?- Nique asiente con la cabeza- Es debido a que habido un duelo entre una Gryffindor y un Ravenclaw. Ya he arreglado el asunto con la chica de mi casa y la he aplicado un castigo severo.

-¿Y qué quieres de mí?- preguntó un poco perpleja Nique- ¿No está todo solucionado?

-El Ravenclaw huyó de allí por lo que no sé quién ha sido.

-¿Quieres que le encuentre para que así le castigues?

-No me corresponde a mí que hacer con él- la digo con una leve sonrisa. Una de las cosas que me gusta de Dominique es lo despreocupada y torpe que es- Definitivamente deberías encontrarle y castigarle como tú creas conveniente, pero eso es decisión tuya. Yo simplemente te informo de lo sucedido como prefecta de la casa implicada.

-Vale, vale. Deja de ser ya tan formal que me va salir urticaria. Parece que esté hablando con McGonagall en vez de contigo, Rose- dice haciendo una expresión completamente adorable- Chicos, esta es mi prima favorita, Rose- dice dirigiéndose a los chicos del compartimento que no paraban de mirarnos sin intervenir- Rose estos son mis amigos de Ravenclaw.

-Encantada- digo mirándoles- Siento haberos molestado.

-He dicho que dejes de ser tan formal- me regaña Nique- Y no te preocupes que nos haremos cargo del asunto, ¿verdad, Klaiz?

-Sí, nos haremos cargo- dice el chico que estaba al lado de la ventana- Gracias por informarnos.- Nique se queja de que yo soy un poco formal cuando desempeño mis funciones de prefecta, pero este chico es todavía peor yo- Te diremos si descubrimos algo.

-Gracias- me giro de nuevo hacia Dominique y toda mi fachada formal se desmorona cuando la miro a esos ojos de color ámbar- Bueno prima ya he terminado aquí. Espero verte en el compartimento de los prefectos más tarde.

-¿Es una orden?

-Sabes que no- contesto riéndome. Veo con claridad como los amigos de mi prima mi miran desconcertados al ver enfrente de sus ojos mi transformación de prefecta modelo a simplemente Rose- Yo estaré allí porque no quiero problemas con la jefa de mi casa, pero si pudiera me encantaría estar con mis amigos también.

-¿La Jefa de tu casa sigue siendo McGonagall?

-Por desgracia si- contesto un poco apagada- Eso hace que divertirse sea un poco más difícil.

-Pero eso no te lo impide, ¿verdad? He leído todas tus cartas y las de Albus- dice riéndose a carcajada limpia. Esa risa es muy característica de ella. Puede que no sea algo realmente divertido, pero ella se reirá como si fuera la cosa más divertida del mundo. Como envidio esa alegría permanente que hay en ella- Es realmente increíble que hayas hecho todo eso que he leído.

-Bueno, ya sabes que los Griffindorianos somos intrépidos y que no podemos estarnos quietos ni aunque lo queramos. Creo que es algo natural para cualquiera de mi casa. Además…-no termino la frase ya que en ese instante entra en el compartimento mi primo favorito, de género masculino.

-¡Que sorpresa, Albus! Primero Rose y ahora tú. Debo de ser la Weasley más solicitada de todas- dice Nique mientras abraza a Albus con fuerza.

-Hola Nique- contesta Albus mientras le devuelve el abrazo- Yo he venido por…

-¿A llevarte a mi querida prima Rose?- pregunta haciendo un puchero- Albus me quieres tan poco.

-Lo siento, prima- dice con una sonrisa Albus. Tanto a él como a mí nos hace gracia esa vena melodramática y algo lunática de nuestra prima- Prometo venir a verte exclusivamente a ti más tarde, ¿trato?- la pregunta mientras la guiña un ojo como si lo que estuvieran hablando fuera un gran secreto. Realmente los dos se vuelven unos críos de cinco años cada vez que se juntan, pero supongo que por eso los amo tanto a los dos.

-Trato- contesta Nique mientras le devuelve un guiño exagerado- Hasta luego primos.

-¿Qué ocurre?- le pregunto en cuanto salimos del compartimento de Dominique.

-¿Qué ha pasado? Todos hemos escuchado el grito.

-¿Qué te hace suponer que yo sé algo al respecto?

-Porque jamás podrías quedarte sin hacer nada si sabes que alguien está en problemas- me contesta como si fuera lo más obvio del mundo- ¿Y bien?, ¿qué ha pasado?

-Vamos al compartimento de los prefectos- digo suspirando- Allí te contaré todo. No quiero que todo el mundo se entere de lo ocurrido porque eso haría que las cosas se complicaran más de lo que ya lo han hecho.

SCORPIUS

Después de incidente con las chicas Gryffindor y de perder por completo el rastro de la misteriosa chica con el pelo azul, volví a mi compartimento con los demás. Al principio me hicieron unas cuantas preguntas de sobre si sabía lo que había ocurrido con la chica que había gritado. Por alguna razón no quería de hablar de mi encuentro con esa misteriosa chica que me había dejado tan fascinado por lo que simplemente me limité a encoger de hombros y fingir que estaba dormido el resto del viaje.

¿Por qué hice eso? realmente no tengo respuesta. Creo que se debe a que debía pensar más detenidamente lo que había presencia. Esa chica… posiblemente era mejor yo y eso me ha dejado un poco descolocado. Después de tantos años pidiendo un rival digno de mí y mis habilidades, ahora que lo he encontrado no puedo hacer otra cosa que pensar. Pienso en si realmente es tan buena como me lo ha parecido o por si el contrario tiene una afinidad con la rama de la medicina y que por ello había hecho todos esos encantamientos como si no la costaran nada. Normalmente a cada mago o bruja se le da bien algo y sobre sale en ello. Yo no soy así, yo me he esforzado por tener un nivel sobresaliente en todo. Pero después de haber visto a esa chica me pregunto de si yo podría haber hecho eso si el atacado hubiera sido un Slytherin en vez de una Gryffindor.

Después de pensar mucho he llegado a la conclusión de que si realmente me lo propongo podría hacerlo. Si ahora mismo, mientras entramos en el Gran Comedor, pasara algo parecido no dudaría y realizaría los mismos encantamientos sin dudar y obtendría el mismo resultado que los de la esa chica.

Una vez que he llegado a esa conclusión me relajo. He salido de mi crisis personal. Creo que lo me ha pasado es que cuando la he visto me he dado cuenta de que en realidad no soy tan sobresaliente como creía que era. Soy bueno, no voy a decir lo contrario, puede que sea lo mejor de mi casa, pero en Hogwarts hay otras tres casas. Ahora que la he visto me he dado cuenta de que no puedo relajarme y que tengo que esforzarme todavía más en mis estudios sobre todo si quiero ser el mejor y ser reconocido por los demás.

-Scor, ¿te encuentras bien?- me pregunta preocupada Lily- Llevas callado desde que volviste de donde los prefectos. ¿Ha ocurrido algo?

-No ocurrió nada porque el compartimento estaba vacío- la miento- Es simplemente que me duele un poco la cabeza.

-Si tú lo dices…

-Por cierto, ¿conoces a alguien con el pelo azul?- la pregunto en un arrebato ya que desde que entramos en el Gran Comedor la he buscado, pero no consigo dar con ella.

Como era de esperarse, las cuatro casas fueron enviadas aquí nada más llegar. Me impresionó ver cuatro largas mesas cuando normalmente solo hay una. He buscado en la mesa de Gryffindor a la chica con el pelo azul, pero no hay señales de ella. Es como si realmente hubiera desaparecido.

-¿Por qué me preguntas eso, Scorpius?- me pregunta con un tono un tanto extraño Lily.

-Simplemente tengo curiosidad por saber quién es- contesto sin darle importancia- Vi a una chica con el pelo azul haciendo unos encantamientos muy poderosos y solo quise saber quién era.

-¿Pelo azul?- pregunta Lily más tranquila- No, no me suena nadie con esas características. ¿De qué casa era?

-Gryffindor.

-Ummm… no sé, pero si quieres pregunto a mi hermano quien es- se ofrece Lily- Pero claro está que deberás pagarme un precio por ello- dice con sensualidad- ¿Qué me dices?

-Creo que paso Lily, pero gracias- la digo riéndome. Miro a Hugo- ¿Y tú, enano?, ¿conoces a alguien con el pelo azul?

-Sin más datos no creo que pueda responderte- me contesta sin parar de comer. Hugo siente una gran pasión por la comida que siempre me ha dejado sin habla.

-Tiene el pelo de color azul, ¿Qué más datos necesitas?

-Color de ojos, estatura, complexión, edad… Datos en general- me responde- Un dato únicamente no puede asegurar la identidad de una persona, aunque ese dato sea casi único.

-¿Desde cuando eres tan lógico?- pregunto impresionado.

-Eso se lo oí decir a mi hermana.

-Ya sabía yo que algo tan inteligente y con tanto sentido no podría venir de ti- se mofa Lily.

-¿Por qué se están peleando tanto hoy?- le pregunto un poco irritado ya que después de todo nadie parece saber quién es la misteriosa chica con la que quiero medir mis habilidades.

-Simplemente está molesta porque Lorcan y yo no la hemos dejado ligar con todo el que nos cruzábamos este verano.

-No es por eso- dice ofendida Lily.

-Lo tú digas, prima.

De repente aparece la directora McGonagall y todo se queda en silencio.

-Bienvenidos un año más a Hogwarts. Seguramente todos os estaréis preguntando qué es lo que está pasando. Lo que pasa es que se acercan las Olimpiadas Mágicas y debemos saber quiénes son los más aptos para competir en ellas. Por ese motivo hemos decidido crear una competición interna para elegir a nuestros representantes.

CONTINUARÁ…

Hasta aquí el capítulo. Espero que lo hayáis disfrutado y que comentéis los que os a parecido.

Actualizaré tan pronto como pueda ya que estoy de exámenes, pero seguramente el próximo fin de semana tendréis otro capítulo.

Xao!