Hey!
Aquí estoy de nuevo con otro capítulo.
Siento mucho la tardanza, pero es que con los exámenes y trabajos apenas he tenido tiempo ni para dormir. Realmente siento la tardanza. Para compensar he hecho este capítulo más largo. Espero sinceramente que lo disfrutéis.
Gracias por comentar! Nunca me cansaré de decirlo, pero cuando comentáis lo que sea me anima mucho ya que si comentáis significa que os habéis tomado la molestia de leer lo que yo he escrito. Y me siento realmente agradecida por ello.
Espero que os guste este capítulo tanto como a mí escribirlo. Os pido disculpas de antemano por si hay alguna falta gramatical o de ortografía.
Los personajes por desgracia no me pertenecen, pero esta historia sí.
MCGONAGALL
En un par de horas los alumnos llegaran a Hogwarts. A estas alturas todos deben de estar en el tren cada uno en sus respectivos compartimentos preguntándose que es lo que esta pasando, preguntándose porqué están las cuatro casas respirando el mismo aire.
Realmente si alguien se hubiera molestado en preguntarme mi opinión acerca de la separación de las casas me hubieran escuchado decir de manera fuerte y clara que todo ese asunto me parece... una absoluta estupidez. ¿No conocerse de antemano puede evitar resentimientos? Bobadas. Si alguien no te cae bien da igual que sea de tu casa o de la contraria porque te seguirá cayendo mal. Yo opino que todo esto lo único que ha hecho ha sido crear generación de hombres y mujeres demasiados sobreprotegidos. Como resultado ahora debemos de tener un tren lleno de alumnos en estado de pánico total.
Resoplo mientras me giro y miró directamente a los dos cuadros de mis predecesores. Albus Dumbledore y Severus Snape fueron grandes magos y ellos al igual que yo pensaron que todo este asusto de la separación de casas era totalmente absurda.
-¿Qué te preocupa, Minerva?- me pregunta amablemente el cuadro de Albus- Esta es la quinta vez que resoplas en menos de una hora.
-No estoy preocupada- respondo- Es simplemente que estoy pensando.
-Debe de ser algo realmente desagradable por la expresión de tu cara- dice fríamente Snape.
-Estaba pensando en todo este asunto de las Olimpiadas Mágicas- contesto volviéndome de nuevo hacia la ventana. No se que tendrá ésta vista de Hogwarts que hace que me calme- Los alumnos... no creo que estén preparados para este tipo de competición.
-Es que no están preparados- dice Snape- Han estado demasiados sobreprotegidos demasiados años. Sigo diciendo que es mejor que no participemos esta vez en las Olimpiadas Mágicas. Si lo hacemos estoy seguro de que acabaremos dejando una muy mala impresión al resto del escuelas y academias del mundo mágicos.
-No creo que eso pase, Severus- Albus suspira un poco cansado- Nuestros alumnos pueden que hayan estado un poco aislados estos años, pero estoy seguro que debe de haber por lo menos una docena de alumnos sobresalientes que sean capaces de dejar la reputación de Hogwarts bien alta. Estoy convencido, ¿o me equivoco Minerva?
-Hay unos cuantos alumnos muy habilidosos eso es verdad- digo sin volverme hacia ellos- De hecho hay dos que tienen unas notas muy por encima de la media.
-Las notas no son lo único que debemos mirar- interviene Snape- Sabes tan bien como yo que en esas Olimpiadas no solo se mira el intelecto y la habilidad.
-Lo sé.
-Necesitamos alumnos con agallas, atrevidos, suspicaces, astutos...
-Ya lo sé Severus- le interrumpo- Sé todo eso mejor que tú ya que por si no lo recuerdas he vivido más Olimpiadas Mágicas que tú.
-Solo te lo estaba recordando- me responde algo ofendido Snape- No podemos basarnos en la elección de los representantes únicamente por lo obvio.
-Por esa razón he planeado junto con el ministerio esta especie de competición para seleccionar a los mejores entre los mejores.
-¿Crees de verdad que es una buena idea esto de la competencia?- me pregunta Albus un poco preocupado- Todo esto me recuerda al Torneo de los Tres Magos y no tengo un buen recuerdo de ninguno de ellos.
-Por ese motivo he aceptado o eliminado cada prueba que me ha propuesto el ministerio según mi criterio personal- digo orgullosa.
-Solo espero que no te hayas pasado de sobreprotectora- gruñe Snape- Si las pruebas son demasiado blandas y fáciles las pasaran hasta los más ineptos.
-No son fáciles, son lo suficiente difíciles como para que solo los mejores queden al final. cuando eso pase solo tendremos que seleccionar a los que nos parezcan mejores entre ellos.
-¿Y quien los va a seleccionar?, ¿el ministro?
-No- respondo seriamente- Yo elegiré a uno y el cada uno del jurado elegirá a quien crea más apropiado entre los finalistas.
-¿Y quienes componen ese jurado?- pregunta Albus.
-Cuatro personas- digo evasivamente- Las misma que se ocuparan de la clase de Defesa Contra las Artes Oscuras.
-¿Cuatro personas diferentes se van a encargar de la misma clase?- Snape para atónito- ¿Por qué?
-Es difícil de explicar- digo un tanto incomoda. No hay nada que me moleste más que me interroguen y me pidan explicaciones por mis decisiones- Y ahora no tengo tiempo de explicarlo. Tengo un discurso que preparar y alumnos a los que calmar.
...
Los alumnos van pasando lentamente y según los veo me confirmo a mi misma que toda esta idea de la separación de casa a sido una muy mala idea. Me parte el corazón verles tan asustados por algo tan tonto. Realmente les hemos sobreprotegido demasiado. Por primera vez desde que me enteré de las Olimpiadas Mágicas pienso que realmente esto va hacerles mucho bien a los alumnos.
Relacionarse... quizá eso es lo que les hace falta. Quizá es lo que nos hace falta a todos: volver a los que éramos. Es cierto que en el pasado las cosas se pusieron realmente mal y que por cada cosa buena sucedían tres malas, pero las buenas eran... verdaderamente increíbles. Eran tan buenas que hacían que pasar por los malos momentos valiera la pena ya que sabías que después vendría ese momento de alegría.
Tomo aire profundamente y me preparo para hablar.
-Bienvenidos un año más a Hogwarts. Seguramente os estaréis preguntando que es lo que está pasando...
ROSE
¿McGonagall acaba de decir lo que creo que acaba de decir?, ¿Hogwarts va a participar en las Olimpiadas Mágicas?
Sin poderlo evitar de mi garganta sale un ruidito/chillido histérico de pura alegría. La mayoría de los que están en mi mesa no saben que son las Olimpiadas Mágicas, pero al oírme me miran. Cuando ven lo extasiada que estoy por esta noticia no pueden evitar emocionarse también ya que todos saben que no suelo interesarme por nada a menos que sea realmente algo bueno. ¿Qué puedo decir? Realizar pruebas absurdas sin ningún propósito simplemente por el hecho de demostrar que puedo hacerlo... sin duda ese es mi estilo y el de todos los Gryffindors. Amamos el riesgo y somos adictos a la adrenalina. Sí, sin duda las Olimpiadas Mágicas están hechas a nuestra medida.
De repente me doy cuenta de que la directora ha tenido que callarse ya que el comedor al completo se ha puesto ha hablar. Pueden que muchos no sepan que son exactamente las Olimpiadas Mágicas, pero eso no les impide dar sus opiniones. Idiotas. Espero que se callen pronto para que McGonagall pueda seguir contándonos todo sobre las Olimpiadas. Al cabo de unos minutos por fin las cosas se calman.
-Entiendo perfectamente que estéis emocionados por tal evento ya que solo se realizan cada 30 años y vosotros tendréis la oportunidad de vivirlo en directo y si poseéis el talento necesario podríais incluso participar en ella.
ahora bien, os tiene que quedar claro que las Olimpiadas Mágicas no son un juego. Por media general mueren unos diez participantes cada vez que se realizan las Olimpiadas. Por lo tanto espero que no os lo teméis a guasa y mucho menos a la ligera.
Originalmente solo se dejaban participar a los alumnos mayores de edad en las Olimpiadas, pero este año esa regla queda suprimida y cualquiera en este cursando en estos momentos en Hogwarts puede ser uno de los elegidos para convertirse en representante de esta escuela. Pero como comprenderéis, espero, aunque cualquiera puede ser elegido si tiene el suficiente talento es más probable que los elegidos sean de los cursos superiores ya que llevan estudiando más tiempo que el resto. Aún así os recomiendo no desanimaros y esforzaros todo lo que podáis si es que queréis ser uno de los cinco elegidos.
Si, habéis oído bien, solo serán cinco los elegidos para convertirse en representante de nuestra escuela frente al resto de escuelas y academias del mundo. Y para ello vamos a realizar una competición interna para ver quienes de ustedes tiene lo que hay que tener para participar en las Olimpiadas Mágicas. Creo que ya habréis deducido que la razón por la que las cuatro casas estáis reunidas es por esta competición interna. Desde hoy queda disuelta la restricción de las casas aunque no del todo. Me explico. Seguiréis yendo cada casa por separado a vuestras clases, eso no cambiará. Pero las áreas comunes como el comedor o la biblioteca las compartiréis. Además de vez en cuando habrá eventos en vuestras clases en los que quizá haya personas de otras casas. Por este motivo el ministerio a decretado que desde este momento hasta que termine esta competición queda prohibido llevar colores distintivos de vuestras casas y además se os asignará un número identificativo a cada uno. Como podréis ver ya no están los relojes de las casas con sus respectivos puntos, sino que hay cientos de tubos, cada uno con un número. esto significa que cada vez que adquiráis puntos vuestro tubo con vuestro numero llevará la cuenta. Dentro de dos meses los veinte alumnos con más puntos entrarán en nuestra competición interna y de entre ellos saldrán los cinco representantes.
Como comprenderéis yo no puedo juzgar sola quienes son los más cualificados para participar. Por ese motivo convivirán con notros cuatro personas que harán de jueces conmigo y cada uno de nosotros elegirá de entre esos veinte a uno y así saldrán los cinco representantes. Pero eso no es todo. Estos cuatro jueces además van a convertirse en vuestros nuevos profesores de Defensa Contra las Artes Oscuras. Todos ellos están cualificados para impartir la clase por ellos mismos, pero como también trabajan para el ministerio a sido necesario que se repartieran las clases entre ellos. y sin más dilación os los presento. Ellos son: Draco Malfoy, Hermione Granger, Harry Potter y Luna Lovegood.
Entonces veo entrar a mi madre y al tío Harry en el comedor, comedor que por cierto se ha quedado mudo al ver entrar a estas cuatro personas tan famosas del mundo mágico. Por primera vez me alegro de parecerme más a mi abuela que a mi madre ya que así con un poco de suerte nadie ajeno a Gryffindor pueda identificarla conmigo.
En cuanto mi madre entra sus ojos van directos a mí y al verme frunce inmediatamente el ceño. Me pregunto que habré hecho esta vez, aunque con mi madre nunca se sabe que es lo que la ha molestado realmente.
Ahora mismo todo mi buen humor a desaparecido por completo ya que cuando me creía lejos de las estrictas garras de mi madre... ella se hace profesora. Solo espero que como ha dicho McGonagall siga trabajando para el ministerio y que la ocupe tanto tiempo que apenas pueda estar aquí. De ese modo podre tener algo de libertad.
Por otro lado ver al tío Harry y a la loca de Luna me hace feliz. Será muy interesante ver como Luna Lovegood enseña Defensa Contra las Artes Oscuras, al igual que estoy impaciente por ver que es lo que nos enseñará mi tío el gran Harry Potter. A parte de mi madre el que también me ha pillado con la guardia baja es Malfoy. No es que le odie como mi padre ya que realmente no lo conozco, pero tampoco puedo decir que me entusiasme que sea mi profesor. Y no lo digo por lo que pasó en el pasado ya que creo firmemente que está esforzándose por cambiar, si no porque... bueno porque no sé como comportarme en su presencia. Draco Malfoy siempre ha estado rodeado por un aura imponente y ha sido así desde que lo conocí y eso fue cuando tenía cinco años. Recuerdo con claridad que estaba allí para ver donde trabajaban mi padre y el tío Harry. No se como terminé perdida y en el mismo ascensor que Malfoy. Yo no sabía quien era él y fui a pedirle ayuda cuando me miró fijamente. Miles de estremecimiento me recorrieron por todo el cuerpo dejándome helada en el sitio. Al cabo de un rato apartó la vista de mi y pulsó dos botones en el ascensor. Él se bajo en la primera parada y cuando ya se cerraba la puerta me dijo:
-Tu padre está en la siguiente parada, Weasly.
Más tarde cuando supe quien era no pude dejar de pensar que él sabía quien era yo y que me ayudo. Desde entonces nunca he podido pensar en él como en alguien malvado a pesar de todo lo que cuenta papá sobre él, simplemente no puedo verle de otro modo. Puede que sea una ilusa como me dice mi madre cada dos por tres, pero realmente creo en que Malfoy ha cambiado y la prueba de ello es que ayudó a la hija de su enemigo sin decir quien era, sin pedir nada a cambio. Si eso no demuestra que es una buena persona, ¿entonces qué lo hace?
Ahora que lo pienso he oído que su hijo también está en Hogwarts. Me pregunto como será...
SCORPIUS
-¿Papá?/¿mamá?- gritamos al mismo tiempo Lily, Hugo y yo.
Nos miramos perplejos durante unos instantes y luego nos desmoronamos en nuestros asientos.
-Fantástico ahora no podré participar en las Olimpiadas- dice Lily mientras pone una cara muy cabreada- Por lo menos me podría haber avisado de que se iba a convertir en mi profesor.
-Lo mismo digo- dice Hugo- Ahora la poca libertad que había en Hogwarts ha desaparecido.
-Por favor Hugo- salta más enfadada que antes Lily- A quien se le ha acabado toda la diversión es a tu hermana y a mi.
-¿Y eso por qué?, que yo recuerde Hermione Grenger sigue siendo mi madre.
-Ya te lo he dicho en el autobús. Puede que la tía Hermione te ponga algunos limites, pero a Rose no la deja casi ni respirar y lo mismo pasa con Albus y yo. Mi padre prácticamente deja que Albus haga todo lo que le apetezca mientras a mi me controla como si fuera un policía muggle. Y aún así en mi caso lo entiendo porque yo no soy de las que se portan "bien", pero Rose... Rose no se merece como la trata tu madre.
-Vuelves a desvariar- gruñe Hugo.
-¿Desvarío?, ¿de verdad? Entonces porque no miras a tu madre y ves a quien está mirando con esa cara tan severa y enfadada- dice Lily casi gritando.
Entonces miro a la famosa Hermione Granger y me quedo helado. He visto varias veces a la madre de Hugo y siempre me ha parecido una persona amable y simpática, pero ahora mismo... no puedo decir lo mismo. La cálida sonrisa con la que siempre la he visto ha desaparecido por completo y en su lugar hay una severa línea crispada de mal humor. Sus ojos alegres ahora son fríos llenos de decepción y enfado. ¿Realmente esa es Hermione Granger?
-Nunca he visto así a si a mi madre- dice casi sin voz Hugo.
-Eso es porque estás ciego- dice duramente Lily, aunque ahora que Hugo lo ha admitido se ha calmado casi por completo- Yo la he visto con esa expresión muchas veces y siempre iba dirigida a tu hermana.
-¿Por qué? No lo entiendo- Hugo está perplejo y él nunca está perplejo- Rose es perfecta, ¿porque la mira así?, ¿que ha hecho mal?
-No creo realmente que haya hecho algo mal- dice Lily ya totalmente calmada y hablando como una persona normal- Simplemente creo que espera mucho de Rose y que por eso está tanto encima de ella. Pero creo que no se da cuenta de que tu hermana no aguanta más esa situación.
-¿Como sabes eso?- Hugo no puede quitar los ojos de su madre la cual no ha cambiado su expresión en todo este tiempo.
-Porque las he observado- Lily se encoge de hombros- Tarde o temprano tu hermana va a explotar y cuando eso ocurra creo que deberías estar preparado.
-¿Preparado?, ¿preparado para qué?
-Para apoyarla.
Entonces la mesa se queda en silencio. Creo que entiendo lo que quiere decir Lily con lo de apoyar a su hermana. Hugo no habla apenas de su familia, pero siempre que lo ha hecho ha sido de su hermana y siempre he visto cuanto la quiere y la admira. Creo que nunca se había imaginado que una situación semejante estuviera ocurriendo delante de sus propias narices y él no se hubiera dado cuenta. Y es que si somos sinceros es cierto que Hugo es una persona muy inteligente, pero también es un despistado y si no se trata de comida o escobas no se entera de nada.
Intento buscar por toda la mesa de Gryffindor a la chica a la que iba dirigida esa mirada, es decir, intento localizar a la hermana de Hugo aunque no la haya visto nunca antes. Pero no tengo suerte ya que no tengo ni idea de como es físicamente la hermana de Hugo y además ninguna chica mirando hacía Hermione Granger.
Cuando la cena acaba miro de nuevo hacia la mesa de los profesores y me concentro en mi padre. No voy a negar que me ha sorprendido verle aquí y más en compañía de esas tres personas tan famosas. Mi padre también es famoso pero al contrario que los otros tres no se le conoce como un héroe de la guerra sino como un mortífago cobarde que se dio cuenta de su error a tiempo, aunque mucho piensan que lo hizo por pura conveniencia. No me importa lo que piensen los demás ya que yo sé que están equivocados. Puede que mi padre se equivocara al elegir de bando, pero siempre hizo lo que creyó correcto y puede que fuera algo equivocado pero sé que a la hora de la verdad fue valiente y justo. Lo sé, aunque no tenga pruebas de ello, aunque mi padre se niegue en redondo a hablarme de lo que realmente pasó en esa época... simplemente lo sé, sé que mi padre en el fondo siempre fue bueno.
Cuando la gente empieza a levantarse para irse a sus respectivas casas, Lily, Hugo y yo nos dirigimos en dirección contraria, nos dirigimos hacia nuestros padres. Por increíble que parezca nuestros padres estaban en una esquina teniendo lo que parecía, por lo menos de lejos, una conversación muy amena. Incluso podía ver al gran Harry Potter sonriendo con diversión y a mi padre con un brillo en sus ojos que hacía mucho que no veía. De repente me siento un tanto extraño al ver a mi padre así. No sé explicarlo realmente, pero mi padre se ve... vivo. No es como si en casa fuera un zombi, pero... ese brillo... no sé porque, pero me hace sentir raro e incómodo.
-Papá- dice Lily en un tono muy, pero que muy cabreado- ¿Se puede saber que haces aquí?- tanto mi padre como Potter y Granger se giran hacia nosotros. Ahora que caigo... ¿Dónde está lovegood?- Por lo menos podrías haber avisado, ¿no crees?
-Lily no te dirijas con ese tono a nuestro padre- dice una voz detrás nuestro. Cuando me giro veo una replica en joven de Harry Potter, por lo que deduzco que ese es el famoso hermano de Lily, Albus Potter.
-Perdón- dice para mi asombro Lily. Al parecer su hermano Albus tiene más autoridad en ella que su propio padre- Es solo que estoy muy sorprendida.
-Yo también lo estoy, pero ese no es motivo para ponernos como unos energúmenos y pegar gritos sin ton ni son- la regaña de una manera bastante dulce su hermano. Se gira hacia su padre y su tía- Los demás querían venir a saludar también pero se han dado cuenta que no era el mejor momento.
-¿Y Rose?- pregunta Hugo- ¿No ha venido contigo?
-Es prefecta, ¿recuerdas? Está guiando a los de primer año hacia la sala común- responde Albus.
Ante esas palabras mi padre me mira como recordando que yo también soy prefecto. Su mirada parece decirme: ¿Qué haces aquí?, ¿no eres prefecto también? Como respuesta simplemente me encojo de hombros quitándole importancia al asunto. Después de todo no soy el único prefecto de Slytherin. Al ver mi gesto mi padre niega con la cabeza y esboza una especie de sonrisa ya que si no le conocieras como lo hago yo esa leve inclinación hacia arriba del labio te hubiera pasado totalmente desapercibido.
-Realmente mi hermana es increíble- dice Hugo.
-Solo está cumpliendo con su deber- interviene su madre de repente- No la des un mérito que no merece.
-Vamos Hermione- dice Potter- No seas tan dura con la pobre Rosie. Deberías reconocerle que al menos cumple su deber a pesar de que estoy seguro de que quería venir a saludarnos- ante eso Hermione solo le manda una mirada enfadada a Harry y no dice nada más.
Entonces todos nos quedamos en un silencio. Pero no es un silencio cualquiera si no que es uno muy tenso, es decir, que ninguno sabe que decir al resto. y seguimos así hasta que me canso.
-¿Por qué no me dijiste nada?- pregunto sin apartar los ojos de mi padre- Entiendo que no podías decirme nada de las Olimpiadas Mágicas ni de la competición interna de Hogwarts, pero por lo menos me podrías haber dicho que ibas a convertirte en mi profesor.
-No podía- me contesta simplemente.
Nos miramos fijamente un rato más hasta que asiento con la cabeza como si le entendiera, pero en realidad no lo hago. ¿Qué no podía?, ¿qué rayos significa eso? Puede que respete y admire a mi padre más que a cualquier otra persona, pero también es el que consigue sacarme de mis casillas más que nadie. Y lo que más me fastidia es que lo consigue con dos simple palabras. Odio cuando se pone en plan yo soy un adulto y tengo mis razones las cuales no tienes que saber. ¡Merlín, realmente me cabrea cuando está en ese plan!
-Buenas noches- digo y sin más me voy de allí sin mirar ni una sola vez hacia atrás.
ERIK
-¿Te encuentras bien, Rose?- pregunto un tanto preocupado.
Rose ha estado como ida desde que anunciaron que su madre va a ser una de nuestros profesores. Al principio creía que estaba un poco impresionada, pero contenta. Ahora... no sé que pensar.
Está sentada en una de las butacas de color rojo sangre y mira tan fijamente el fuego que no puedo evitar que me recorran una par de escalofríos por todo el cuerpo. ¿Por qué? Porque mira al fuego con una expresión llena de desesperación y frustración que nunca jamás he visto en Rose. Lo mira con tanta tristeza y cansancio que cualquiera que la viera en este momento pensaría que tiene muchos más años de los que en realidad tiene y que ha pasado por momentos realmente duros y difíciles.
¿Por qué está así?, ¿qué es lo que la pasa?
-Rose, cariño- la llamo de nuevo suavemente mientras me siento a su lado- ¿Me oyes?
Cuando la toco el brazo ella parece emerger de entre sus pensamiento y empieza a parpadear si parar como si se estuviera despertando de un sueño muy profundo. Después de unos momento parece capaz de centrar su mirada en la mía.
-¿Erik?- me pregunta todavía como si estuviera un poco ida.
-Sí, Rosie soy Erik- digo mientras la paso el brazo por los hombros para darle calor ya que a pesar de que está enfrente del fuego de la chimenea está completamente helada. Es como si el calor abrasador no pudiera llegar en realidad a ella al igual que antes yo no podía llegar a ella. Realmente todo esto me está preocupando y cada vez más- ¿Estás bien?
-Erik...-repite de nuevo Rose. Esta vez su voz parece más lejana que antes como si aunque quisiera volver a la realidad algo se lo impidiera- Estoy cansada.
-¿Cansada?, ¿de qué?
-De todo- de repente su voz parece estar a punto de romper a llorar y eso hace que mi corazón se encoja de pena- No creo poder aguantar mucho más esta situación.
-¿Qué situación?- pregunto sin entender.
-La que me veo obligada a vivir- responde Rose y un par de lágrimas caen de sus ojos- Apenas he logrado sobrevivir este verano... estaba tan feliz de dejarla atrás y ser libre... pero tenía que venir aquí a mi refugio a seguir atormentarme la vida- en este momento las lagrimas se han convertido en dos ríos que surcan su cara- ¿Por qué?, ¿por qué no me puede dejar vivir en paz?, ¿por qué no deja de amargarme la vida?, ¿qué he hecho para merecer esto?
Como no sé que decir, porque no sé de que está hablado, la abrazo fuertemente sin poder aguantarlo más. Entonces Rose empieza llorar más fuerte y sé sin lugar a dudas que está empezando a desahogarse. Eso me hace feliz y a la vez tremendamente triste y confundido.
La Rose que yo conozco es una chica valiente. Tan valiente que resulta en muchos casos hasta estúpida.
Es una chica a la que le gusta romper las reglas sin que la pillen cada vez que puede simplemente para demostrar puede hacerlo.
Es una chica que le gustan los retos y que ni una vez en estos seis años la he visto rechazar ni uno.
Es una chica divertida que vive una vida llena de acción y diversión en un lugar en el que es prácticamente imposible obtener ninguna de esas dos cosas.
Es una que siempre ve el lado positivo a las cosas y siempre que puede se divierte.
Es una chica que si te ve mal hará que tu humor cambie en menos de un segundo.
Es una chica graciosa, nada tímida, inteligente, trabajadora, atractiva y cuando debe serlo es severa.
Es una chica que odia ser prefecta ya que odia cumplir las normas, pero como es su deber lo cumple como la mejor. Es severa e implacable cada vez que pilla a alguien haciendo algo que no debería. Algunos por este motivo la llaman la reina de la bipolaridad, yo simplemente creo que se toma sus responsabilidades muy en serio. Y creo eso porque además de sus deberes como prefecta se toma muy en serio sus estudios.
Es una chica tan inteligente y habilidosa que muchas veces me pregunto como es posible que sepa tanto y tenga tal domino sobre la magia. Da igual la materia que sea, ella sobresale en todo.
Por todo esto y mucho más, estoy completamente enamorado de Rose Weasly. Amo a esa chica que jamás se da por vencida y que llena a este castillo de luz. Por ese motivo me parte el alma ver a esta Rose ida y llorando desconsoladamente. No entiendo que es lo que está pasando ni el motivo por el que Rose está así, pero prometo que sea lo que sea lo averiguaré y la ayudaré. Y lo prometo porque la amo.
Es gracioso como casi todo Gryffindor se ha dado cuenta de mis sentimientos por ella, excepto ella. Y aunque eso debería ofenderme o enfadarme no puedo hacerlo ya que después de todo soy su mejor amigo.
Recuerdo a la perfección el día que nos reencontramos en Hogwarts. Estaba tan feliz de volver a ver a mi mejor amiga... Mas tarde, exactamente dos años después, me di cuenta de que más que amistad yo sentía algo mucho más profundo y especial por ella. Rose me gustaba de la forma a la que le puede gustar a un niño de trece años una chica. Mas tarde en cuarto me di cuenta de que más que gustar estaba completamente enamorado de ella. Me enamoré de sus rizos indomables del color del fuego, de sus ojos azules e inteligentes los cuales cambian de color según sus estados de ánimo. Me enamoré de su forma de ser, de su gentiliza, de sus cambios de humor... Me enamoré de toda ella. El problema vino, no al reconocer que me había enamorado de mi mejor amiga, sino de como hacerle ver a ella que me traía loco. Y esa tarea aún la tengo pendiente ya que estamos en sexto curso y Rose sigue sin darse cuenta de mis verdaderos sentimientos. Podría culparla por ser tan lenta en darse cuenta de lo obvio, pero no puedo ya que sé que es difícil reconocer algo que nunca has sentido.
Por extraño que parezca Rose no se ha enamorado de nadie en todos estos años. Recuerdo que una vez la pregunté si nunca le había interesado nadie ya que es muy raro que a una adolescente no se le revolucionen las hormonas como al resto. Y ella me respondió que sus hormonas estaban bien como estaban y que ya se revolucionarían cuando encontrara al chico correcto. Esas palabras me hicieron el chico más feliz de la tierra en ese momento ya que eso significaba que no tenía ninguna competencia y que tenía todo el tiempo del mundo para hacer que se diera cuanta de mis sentimientos y para que se enamorara poco a poco de mí.
Al principio estaba perdido, es decir, ¿cómo dementores se hace para que tu mejor amiga deje de verte como a un amigo? Debía de verme muy mal en ese entonces porque varias personas me dieron varios consejos, ¿ya dije que todos menos Rose se dieron cuenta de mis sentimientos hacia ella? Bueno, el caso es que de entre todos los consejos que recibí el que más sentido tuvo fue el de Albus y lo veo lógico ya que yo seré el mejor amigo de Rose y por ello la conozco muy bien, pero Albus es su primo favorito y la conoce casi más que a sí mismo. Él me dijo que actuara como siempre con ella, que no cambiara y que permaneciera a su lado pasara lo que pasara. Dijo que por muy lenta que fuera su prima en cuestiones del corazón algún día a se daría cuenta de todo lo que hacía él por ella y me vería recompensado.
Así que le hice caso y soy el amigo incondicional estando con ella tanto en los buenos como en los malos momentos. Y cada vez que puedo le mando indirectas que son demasiado obvias sin resultado alguno. Pero no me desanimo porque Rose merece todo el esfuerzo que yo le ponga.
Por eso en este momento debo esforzarme por consolarla y después descubrir que es lo que Rose me está escondiendo. Debo hacerlo porque verla sufrir de tal manera hace que muera lentamente y odio sentirme así. Deseo que Rose deje atrás tanta tristeza y vuelva a ser la chica alocada y llena de vitalidad que hace que todos los Gryffindors nos alegremos de tenerla con nosotros. Juro que no voy a descansar hasta descubrirlo y así poder ayudarla. Lo voy a conseguir como que me llamo Erik Longbottom.
LILY
Veo estupefacta como después de cruzar una frase y una mirada algo tensa, Scorpius se marcha sin mirar atrás. Realmente este chico es una persona superior a cualquier otra y la única que consigue todavía asombrarme. Bueno, él y mi prima Rose.
Vuelvo a la realidad cuando siento el abrazo de mi padre.
-Lo siento, hija- dice sin soltarme- Pero es que no me estaba permitido decir nada. Ninguno de nosotros podía. Nos hicieron hacer un Juramento Inquebrantable para que no habláramos de esto con nadie hasta que se descubriera todo- sus palabras me calman, pero aún sigo molesta aunque no por esto sino porque Scorpius se ha escapado de toda esta situación y me ha dejado atrás.
-Está bien- digo encogiéndome de hombros. Realmente ya no importa.
Ahora mientras los demás hablan me dedico a observar cuidadosamente a Draco Malfoy. Es verdad que Scor se pare él en el porte, en los ojos de un color gris plata y en el cabellos rubio platino. Puede que los dos sean atractivos, pero definitivamente Scorpius debe de haber sacado la mayor parte de su atractivo de su madre y eso lo hace ganar sobre su padre. Claro que nunca le comentaría esto a Scorpius ya que como tantas otras veces me ignoraría como si no hubiera dicho nada o peor aún, haría como si lo que estuviera diciendo es una broma muy graciosa.
Debo admitir que cada vez que esto pasa me pongo de muy mal humor y termino descargando mi frustración con mis dos sacos de boxeo favoritos: Hugo y Lorcan. Los dos son increíblemente idiotas y es fácil enzarzarse con ellos en una discusión en la que puedo desestresarme. Cuando eso no ocurre no me queda otra opción que desfogarme de otras maneras, ya me entendéis. Por este motivo muchos me llaman zorra, pero realmente no me importa después de todo soy un Slytherin y actuar de forma sensual y sin inhibiciones es algo normal para nosotros. Pero esto no pasaría si el objeto de mi obsesión me hiciera caso de una buena vez.
Desde el primer segundo en que mis ojos vieron a Scorpius Malfoy quedé completamente prendada de él. El hecho de que nos defendiera y se hiciera amigo nuestro solo hizo que me pillara más por él. Scorpius siempre se ha comportado como un hermano mayor con nosotros y nos ha protegido de todo cuando en realidad tendríamos que haber sido nosotros los que le ayudáramos a él. El caso es que nunca pude verle como veo a mi hermano Albus. La admiración que siento por Scor solo ha ido aumentando más y más. Recuerdo a la perfección cuando el año pasado me enteré que le hicieron prefecto. En ese entonces creí que no podía ser más impresionante, pero me equivoque.
No sé como explicar exactamente lo que él me hace sentir ya que no es solo admiración. Siento una atracción muy grande hacia él y sé que él también la siente hacia mí aunque intente disimularlo. Después de todo él me mira el pecho como cualquier otro, hecho que me hace muy feliz. Por ese motivo suelo llevar escote más a menudo que el resto de las chicas de mi curso. Esto también hace que me digan que soy una calentona. Pero...¿qué le voy ha hacer? Me gusta que me miren y mucho más si el que lo hace es mi adorado Scorpius.
También siento celos cuando está con otra. Recuerdo la primera vez que le vi dándose el lote con otra en medio de la sala común. Era mi segundo año en Hogwarts por lo que únicamente tenía doce años. Estaba tan enfadada que cogí al primer chico que pillé y le empecé a besarle también. Debo reconocer que al principio lo hice para vengarme de Scorpius y para sacar fuera de mí todo el cabreo que traía, pero después de un rato me empezó a gustar. A ver no es que ese chico del que ni recuerdo el nombre me importara o me gustara o me atrajera lo más mínimo, es solo que como era mi primer beso me esperaba que fuera más... no sé más raro, que me sintiera más incomoda. Pero no fue así, es más, el chico tenía mucha experiencia y enseguida aprendí a besar. Además me gusto esa sensación de nuestras lenguas tocándose y entrelazándose y de nuestra saliva combinándose. Cuando más disfrutaba yo de ese tórrido beso, fui apartada del chico de un empujón. Lo siguiente que recuerdo es a Scorpius dándole una paliza al chico por atreverse a poner sus manos encima de mí. Eso hizo que mi humor se pusiera por la nubes ya que primero, había conseguido apartarle de las garras de esa arpía con la que se estaba besando y segundo, había descubierto algo que no se me daba nada mal y que me gustaba mucho.
Según pasaba el tiempo Scorpius dejó de darle importancia a con quien me besaba y con quien no ya que según él ya era mayorcita. Pero yo por el contrario no dejaba pasar lo que él hacía. Siempre me las he arreglado para que las chicas con las que estuviera fueran de una noche y no más. No voy a explicar todas las artimañas y juegos sucios que tuve que usar al principio para que esto fuera así. Ahora ya no necesito hacer mucho ya que es el propio Scorpius quien prefiere que sus encuentros con otras chicas sean encuentros de una sola vez, según él es mejor así ya que no quiere tener más decepciones en lo que a chicas se refiere. Me enorgullezco, aunque ni él ni nadie más lo sepa, de ser la responsable de todas y cada una de esas decepciones. Muchas chicas cuando se dieron cuenta de mis artimañas se han dedicado a intentar a hacerme la vida imposible, pero son solo eso, intentos. Después de todo soy la más astuta y escurridiza Slytherin de nuestra generación, cosa que me enorgullece enormemente.
Sé que a pesar de todos mis intentos el objeto de mi obsesión sigue sin verme realmente como otra cosa que una hermana pequeña, pero eso no me desanima ya que estoy decidida a conseguirle cueste lo que cueste.
-¿Lily estás escuchándome?- pregunta mi padre con el ceño fruncido.
-Lo siento- digo rápidamente dejando atrás todos mis pensamientos- Es que estoy tan cansada que apenas puedo concentrarme en nada más- miento. Ese es un talento que nadie, aparte de Hugo, tiene en nuestra familia. También me enorgullece que este talento sea tan superior al resto de mis compañeros ya que muy pocos pueden ver realmente como soy y se creen la mentira que quiero hacerles creer
-Está bien, hija- dice mi padre con una sonrisa- Mejor iros a descansar que mañana empiezan vuestras clases.
Y sin más cada nos marchamos todos del Gran Comedor. Mientras camino con Hugo hacia nuestra sala común me doy cuenta de que está muy callado y con la cabeza en otra parte.
-¿En qué piensas?- le pregunto.
-En Rose- me contesta sin mirarme y aún metido en sus pensamientos- Me preocupa un poco. Tenía una expresión muy rara en la cara cuando ha salido del comedor.
Como para no tenerla, pienso. La tía Hermione se ha pasado toda la santa noche mirándola con esa expresión de desaprobación. Si yo hubiera sido Rose hubiera ido hacia ella y la hubiera dicho que dejara de mirarme o puede que simplemente me hubiera marchado de allí sin más para no aguantarla. No sé como Rose puede soportarla. Yo a estas alturas me hubiera vuelto ya loca.
Debo admitir que esta es una de las razones por las que la admiro. Aparte de Scorpius, la única persona que se ha ganado mi respeto es Rose y no solo por aguantar lo indecible con la tía Hermione, sino por todo lo que me ha contado Albus. Todos los años ya sean vacaciones de Navidad o de verano, Albus no puede parar hablar sobre lo increíble que es Rose. Al principio no le prestaba atención, pero según fueron pasando los años sus historias se hacían más increíbles y asombrosas. Muchas veces según escuchaba a mi hermano me preguntaba si todo eso podía ser verdad, si mi prima Rose, apodada por el resto de nuestros primos como la perfecta, podía ser capaz de hacer tantas locuras y salir indemne de todas y cada una de ellas sin que la pillaran. No voy a negar que al principio tuve muchas dudas sobre si lo que Albus decía era cierto o no, pero luego no pude negarlo más. Al fin y al cabo, mi hermano no es de los que mienten.
Por ese motivo, admiro a Rose. Porque es posible que aguante a la tía Hermione como la hija perfecta a pesar de que la tía se pase tres pueblos con ella. Pero mi prima no se queda de brazos cruzados y aguanta toda esa mierda sin rechistar sino que engaña a todo el mundo haciéndoles creer que es la hija y alumna perfecta cuando después cada vez que puede rompe las reglas simplemente por el hecho de que puede hacer, simplemente para demostrarse a sí misma que da igual lo que su madre diga o haga con ella porque ella hará lo que quiera cuando quiera, simplemente por el hecho que quiere vengarse de su madre y no encuentra otra cosa que la pueda molestar más que romper sus adoradas leyes.
Si, sin lugar a dudas respeto y admiro a mi prima. Y en cierto modo creo que la admiro tanto porque su personalidad, la escondida que solo conocen los Gryffindor, es muy, pero que muy parecida a la de mi adorado Scorpius. Si no fuera por que es imposible, diría que los dos están hechos el uno para el otro. ¿Por qué es imposible? Primero porque conozco muy bien a los dos. Rose a pesar de todo sigue siendo una especie de robot sin sentimientos que no puede amar. No niego que tiene muchos amigos y que todos la quieren y aprecian y ella a ellos, pero en cuestiones de amor... Rose es realmente ajena. Yo misma he hablado con ella varias veces sobre el tema y ella siempre acaba diciéndome que no es que no quiera enamorarse es que simplemente aún no ha encontrado a nadie que la haga sentir algo más que simplemente amistad. Cosa que si soy sincera me da algo de lástima ya que mi prima es muy atractiva y estoy segura de que si se lo propusiera muchos caerían rendidos ante ella. Por otro lado conozco muy bien los gustos de Scorpius en cuanto a mujeres, después de todo me he pasado los últimos años ahuyentando a todas las que he podido, y puedo decir sin ningún tipo de duda que mi prima Rose no es para nada de su tipo. Estoy segura de que no le atraería lo más mínimo. Pero en el caso de que me equivocara y que por alguna razón a él le atrajera y a ella se le derritiera el corazón de repente llegaríamos a la segunda razón por la que esto sería imposible. Esa razón soy yo. Por más que ame a mi primita jamás la dejaría estar con mi adorado Scorpius ya que el es mío, lo sepa él o no.
Llegamos a la sala común y enseguida localizo a Scorpius en una esquina mirando por una ventana el fondo del lago con la mirada totalmente perdida. El simple hecho de verle hace que esboce una sonrisa de oreja y no es para menos. Es que el chico está como quiere de bueno.
Ahora como buena hermana menor que soy para él debo reconfortarle ya que de lejos se ve que está de un humor de perros. ¿Quién sabe? Quizá esta sea mi oportunidad y después de consolarle consigo lo que llevo años ansiando. Después de todo no pienso para hasta conseguirlo.
CONTINUARÁ…
Hasta aquí el capítulo. Espero que lo hayáis disfrutado y que comentéis los que os a parecido.
No sé si os habréis dado cuenta pero en este capitulo más que avanzar con la trama quería añadir puntos de vista que no fueran la de nuestros protagonistas. Además quería que todos vierais lo dulce que es Erik. No sé que tal os habrá caído pero yo en mi mente lo tengo como a una persona muy duce y realmente yo me he enamorado de ese personaje según escribía sus sentimientos. En cuanto a Lily... ¿Qué puedo decir de ella? Sé que muchos la veréis como una perra y chica muy odiosa, pero yo realmente no la veo así. Simplemente la veo como una chiquilla que quiere algo a cualquier precio y puede que a veces se pase y se porte realmente mal, pero sigue siendo una chiquilla de catorce años recién cumplidos que quiere conseguir a su amor platónico como sea. Otra cosa que me gusta de este personaje es que a pesar de que es como es, se preocupa mucho por su familia. puede que no lo parezca, pero se preocupa por Hugo y si os fijáis siempre trata de abrirle los ojos ante la verdad. Y por otro lado siempre está defendiendo a su prima porque la admira. bueno esa es mi opinión sobre los personajes y me gustaría mucho saber vuestra opinión sobre ellos. También me gustaría saber si cambiaríais algo de ellos.
Actualizaré tan pronto como pueda ya que estoy realmente ocupa últimamente. Pero no os preocupéis ya que aunque sea más tarde que temprano seguiré actualizando. De eso no os quepa duda ya que esta historia realmente me apasiona y tengo mucha ideas para ir desarrollándola.
Xao!
