Hey!
Aquí estoy de nuevo con otro capítulo.
Me he dado toda la prisa que he podido y solo espero sinceramente que lo disfrutéis. En este comentario empieza la competición interna y empieza de algún modo su rivalidad También se verá como la vida de nuestros personajes empieza a mezclarse.
Gracias por comentar. Por si no lo sabíais leo todo lo que escribís y lo tengo muy en cuenta a la hora de escribir. Por eso os sigo diciendo que me digáis lo que os gusta y lo que no y o que cambiaríais.
Espero que os guste este capítulo tanto como a mí escribirlo. Os pido disculpas de antemano por si hay alguna falta gramatical o de ortografía.
Los personajes por desgracia no me pertenecen, pero esta historia sí.
ROSE
Cuando abro los ojos siento una gran pena dentro de mí. No recuerdo mucho de lo que pasó anoche, excepto que estuve llorando mucho tiempo y que Erik estaba conmigo. No sé que es lo que me poseyó en ese momento para que actuara de ese modo ya que yo no me comporto de esa forma.
Creo que por un momento perdí completamente mi cordura al pensar que mi madre está aquí y por más que yo quiera otra cosa esta vez no puedo escapar de sus garras. Fue el pensar que la poca libertad que consigo en este castillo ya no la tendré más y que como en mi casa estará llena de restricciones. Fue el pensar que no podré apenas respirar sin que mi madre me esté vigilando y criticando cada cosa que digo o hago...
Sí, sin duda me puse así anoche al pensar todo esto. Lo mejor será que lo deje de lado a menos que quiera volver a deprimirme momentáneamente y no quiero. Analizando todo minuciosamente el que mi madre sea profesora en Hogwarts no me debería afecta mucho. Sí, en sus clases preferiré estar muerta antes que allí y posiblemente a la hora de las comidas se me indigeste todo porque mi madre no dejará de mirarme, igual que pasó anoche. Pero quitando todo eso... no creo que tenga que afectarme más. Es decir, yo soy una estudiante de Hogwarts y como tal tengo una vida en la cual, por mucho que le fastidie a mi madre, ella no tiene ni voz ni voto y mucho menos tiene el derecho ha intervenir en ella más de lo que normalmente hace, ¿verdad?
Mientras me convenzo a mí misma de que todo esto es verdad voy a mi armario a ponerme el nuevo uniforme. Realmente es un shock ponerme este uniforme porque estoy muy acostumbrada al antiguo. Todo color rojo ha desaparecido por completo y lo sustituye un feo y horrendo color gris. Si hay algún color que en todo el mundo ese es el gris. Lo odio porque es un color triste que me recuerda al cielo a punto de llover y siempre que han ocurrido desgracias han sido días lluviosos. Por lo tanto odio el gris y odio los días lluviosos. Creo que también influye que a pesar de que ya no soy una niña me sigo asustando cuando hay grandes tormentas plagadas de rayos y truenos. Eso me aterroriza mucho.
Aparte de desaparecer todo color rojo y por supuesto dorado el pequeño escudo que hacía referencia a Gryffindor también ha desaparecido y en su lugar está el escudo de Hogwarts en el cual están simbolizados los escudos de las cuatro casas. Bueno, por lo menos, en cierta forma, aún sigo llevando el escudo de casa. Supongo que más que quejarme debo estar agradecida por ello, ¿no?
En resumen mi hermoso y dinámico uniforme Gryffindoriano ha sido reemplazo por un uniforme soso, horrible y deprimente de un odioso y deprimente color gris. Definitivamente este curso no empiezan para nada de una buena forma. Primero mi madre en el castillo y segundo este asqueroso nuevo uniforme. Si todo esto no fuera por las Olimpiadas Mágicas... posiblemente ya habría huido de aquí, seguramente tres segundos después de que mi madre se asomara por la puerta tras su presentación como nueva profesora. Pero supongo que por las Olimpiadas lo puedo soportar.
¡Por las barbas de Merlín!, ¡las Olimpiadas Mágicas!
Con todo lo que ha pasado apenas he podido pensar en ellas. Desde el momento en que McGonagall dijo que cualquiera que estuviera cursando en estos momento podría participar sin importar su edad supe que era mi oportunidad. Primero porque las Olimpiadas suponen un gran reto y no tengo uno digno desde hace mucho. Creo que ha este paso terminaré marchitándome y muriendo si no hago algo que me revitalice y me llene de adrenalina. Y segundo, es mi gran oportunidad para ser libre. Si salgo seleccionada como una de las representantes de Hogwarts viajaré a varios sitios distintos por todo el mundo que de otra manera sé que jamás visitaría. Además conoceré y competiré con los mejores magos y brujas del mundo. Definitivamente está aventura es algo que no puedo dejar escapar de mis manos pase lo que pase, suceda lo que suceda. Por ello lo primero que tengo que hacer es quedar entre los veinte mejores dentro de la competición interna y para ello solo tengo que conseguir puntos. Supongo que si hago lo que normalmente hago en clase podría colarme fácilmente en el ranking de los veinte primeros, pero para no arriesgarme debo esforzarme, después de todo me enfrento a los de séptimo de las cuatro casas. Tengo especialmente miedo a los de la casa de Ravenclaw ya que supuestamente es la casa de la sabiduría y de la inteligencia. Mis primos que todavía están en Hogwarts y que pertenecen a esa casa son la loca de Dominique y al desquiciado de Fred, ya que Molly y Victoire ya se fueron igual que James y Teddy. No voy a negar que más de una vez he pensado que tienen graves problemas mentales porque muchas de las cosas que hacen no las puedo denominar como normales. Pero tampoco puedo negar que son dos personas realmente inteligentes y son de las pocas personas con las que puedo mantener una conversación fuera de quidditch. A veces creo que mi familia es monotemática. El caso es que creo que mis primos van a suponer unos dignos rivales al igual que todos los de sus casa. Por supuesto no me olvido de la mía. Puede que a mis compañeros no les guste mucho estudiar, pero les conozco lo suficiente como para saber que serán capaces de hacer lo que sea para participar en las Olimpiadas si les llama la atención. Y sé que al principio, los primeros días, no se esforzarán mucho, pero en cuanto vean como unos cuantos nos esforcemos por conseguir una plaza entre los veinte mejores estoy segura que entonces es cuando la competición empezará realmente para mí. Pero más que asustada estoy emocionada. Si soy sincera hacía meses que no me sentía tan emocionada ante algo. Ahora mismo no puedo evitar tener una gran sonrisa en mi cara pensando en todo esto.
Al bajar las escaleras veo a Erik esperándome para ir a desayunar. Al ver su cara preocupada me asusto pensando que ha pasado algo malo, pero su expresión cambia al verme.
-¿Y esa sonrisa que tienes?, ¿acaso ayer no estaba llorando desconsolada?
-Ayer era ayer- digo sin quitar la sonrisa de mi cara y encogiéndome de hombros para quitarle importancia al asunto. Mientras miro a Erik no puedo evitar sentirme muy conmovida y algo de culpa ya que esa cara de preocupación era por mí, porque ayer le preocupé mucho cuando perdí por completo el control sobre mí misma. Realmente no sé que haría sin Erik ya que él junto a mi primo son mi pilar en Hogwarts. Estoy segura de que sin ellos ya habría enloquecido hace mucho- Hoy es hoy.
-¿Por qué me miras así?
-Porque me alegro mucho de que siempre esté cuando te necesito. No sé que haría sin ti.
-Sabes que jamás te dejaré sola.
-Lo sé y por eso me alegro mucho de que seamos tan buenos amigos- cuando digo esto último la sonrisa de Erik tiembla un poco. ¿Acaso he dicho algo malo?- ¿Pasa algo Erik?
-Nada importante- dice encogiéndose de hombros un poco triste, pero se le pasa rápidamente y empieza ha moverse sin para de un lado a otro. Cuando Erik se emociona se vuelve hiperactivo y no puede dejar de moverse y de saltar de un lado a otro. Esa faceta suya siempre ha hecho que sonría ya que me parece muy divertida y porque no, también me parece muy tierna como si más que un chico de dieciséis años fuera mas de un niño de cinco años- ¿Lista para el primer día? La competición interna empieza hoy. ¿Te ves capaz de impresionar a todos?
-No sé si impresionar, pero desde luego me siento muy capad de vencer a todos- digo mientras mi sonrisa se amplía y se vuelve un poco maliciosa- Cuando el resto del colegio quiera saber que es lo que ha pasado ya les sacaré una enorme ventaja a todos.
-¡Vaya! Parece que esta competición te lo estás tomando más enserio de lo que esperaba.
-No voy a dejar que nadie me arrebate la oportunidad de ser una de las seleccionadas de Hogwarts. Tú también deberías de tomártelo en serio porque no pienso ir flojo ni siquiera contigo- esto lo digo completamente seria. Adoro a Erik, pero quiero que sepa lo importante que es esto para mí y que no pienso echarme atrás en mi decisión ni siquiera por él.
-¿Por qué quieres participar tanto en esas Olimpiadas?, por lo que dijo la directora son muy peligrosas.
-¿Pero acaso el peligro no es otro aliciente para que participemos?- la emoción desborda de mi voz y lo sé porque muchos me miran impresionados ya que suelo tener una actitud más fría y aburrida la mayor parte del tiempo- Pruebas, peligros, retos, viajar, conocer y competir contra los mejores magos y brujas del constantemente a prueba, descubrir nuestros límites y sobre pasarlos... ¿De verdad no puedes ver por qué estoy deseando participar en las Olimpiadas Mágicas?
-Me has intrigado y has hecho que me entren unas ganas locas de quedar también entre los veinte mejores de la competición interna- dice Erik y entonces mira alrededor- Y al parecer tu discurso ha hecho que muchos más quieran participar también. Creo que de repente vamos a tener mucha competencia.
-¿Pero eso no lo hace más emocionante?- pregunto mientras sonrío todavía más. Verdaderamente estoy cada vez más emocionada. No solo tengo que competir con las demás casas sino que también con los de la mía.
-Quiero que sepas que yo tampoco te la voy a voy a poner fácil- dice Erik mirándome fijamente lo cual quiere decir que habla muy en serio.
-Eso espero- mientras salimos de la sala común con dirección hacia el Gran Comedor para desayunar rápidamente antes de ir hacia nuestra primera clase- Porque quiero que sepas algo muy importante Erik.
-¿El qué?
-Mi mayor rival en estos momento eres tú- le digo- Y no pienso dejar que me ganes.
Ante esas palabras se queda impresionado y se queda parado en el sitio. Su expresión es tan graciosa que no puedo evitar reírme de él mientras sigo andando y le dejo atrás.
SCORPIUS
Cuando llego al Gran Comedor me quedo parado un momento en la puerta. Todo el comedor está completamente lleno de personas, todas con el mismo uniforme lo que hace muy difícil quien pertenece a cada casa ya que estoy seguro de que en cada mesa están mezclados de varias casas distintas. En vez de molestarme este hecho por el contrario hace que me alegre. Creo que es por el hecho de que si las clases se mezclan podré localizar a la pelo azul la cual llevo buscando desde ayer sin ningún alguna razón ayer cuando conseguí calmarme después de hablar con mi padre, gran parte fue gracias a Lily, no dejaba de dar vueltas en mi cama mientras pensaba y recreaba lo ocurrido en el compartimento de esa gryffindor de tercero. Ese poder y manejo de la magia... definitivamente quiero conocer a esa persona tan increíble.
Con ese pensamiento me siento en el primer sitio que veo. Estoy rodeado de personas que no reconozco por lo que deduzco sabiamente que pertenecen a otras casas. Entre todas estas hay que me llama especialmente la atención, se encuentra en la otra mesa detrás de mí. No la veo la cara, pero si su hermoso cabello enmarañado de color rojo sangre. En un principio lo había confundido con el de Lily pero al fijarme más detenidamente me doy cuenta de que no se parecen en nada ya que el de esta chica es mucho más brillante y si tiene algún sentido me da la sensación de que tiene mucha más vida. En resumen me ha llamado la atención esta chica, pero no por su cabello, aunque podría haber sido así, sino por su conversación.
-...relajate o vas a terminar devolviendo todo el desayuno- le dice un chico al cual tampoco veo la cara- Como más despacio.
-Déjame en paz como lo deprisa que quiera- contesta la chica y estoy completamente seguro de que le saca la lengua- ¿Podrías dejarme desayunar en paz?
-Está bien haz lo que quieras, pero luego cuando te sientas mal y consiga todos los puntos en clase no me vengas llorando porque te diré que ya te lo había advertido.
-¿Ganarme tú a mí?, ni con cuarenta de fiebre serás capaz de sobrepasar mi genialidad- en un principio sus palabras me parecen engreídas y me molesta su actitud hasta que escucho reírse al chico y me doy cuenta de que la chica solo está bromeando.
-Realmente estás de buen humor a causa de esta competición interna, ¿no?
-Ya te lo he dicho antes- veo como la chica se encoge de hombros- No hay nada que me guste más que un buen reto. Las Olimpiadas puedes hacer realidad mi deseo de viajar, de ponerme a prueba, de conocer mis límites, de crecer como bruja, de competir contra los mejores magos y brujas, pero sobre todo lo que más deseo es la oportunidad de demostrar que soy yo, demostrar de lo que soy capaz y que me reconozcan por ello. ¿Cómo no voy a estar de buen humor por esta competición interna que tiene como objetivo darme la oportunidad de participar en esas Olimpiadas?
-Espero que no muchas personas piensen como tú o tendremos mucha competencia.
-También te lo he dicho- por el tono de la chica no puedo evitar imaginarme que está sonriendo ampliamente- Si no tuviéramos ninguna competencia sería muy aburrido. ¿No crees que cuanto más difícil sea conseguir nuestro objetivo lo valoraremos mucho más cuando lo consigamos?
Poco después se marchan y no consigo en ningún momento saber quienes o como son. Pero eso no importa ya que tengo las palabras de esa chica en mi cabeza. ¿Cómo es posible que esa pelirroja piense de esa manera?, ¿acaso no entiende lo peligrosas que pueden llegar a ser las Olimpiadas Mágicas?, ¿es que no ha leído ningún libro que haga referencia a ellas?, ¿acaso es tan estúpida como para solo ver la versión romántica e infantil de lo que representas las Olimpiadas?
Por alguna razón eso me cabrea mucho. Las Olimpiadas son peligrosas, no sé cuanto porque reconozco que nunca he leído mucho sobre ese tema, pero sí sé que son lo suficientemente peligrosas como para preocupar a mi padre. Por todos los dementores que habitan en Azkaban, si hasta la inmutable McGonagall nos ha advertido que no nos lo tomemos como si nada.
En fin, hay estúpidos en todo los lugares. Aunque también tengo que reconocer que algo de lo que esa tonta ha dicho ha tocado mi fibra sensible: demostrar quien soy yo, demostrar de lo que soy capaz y que me reconozca por ello... Eso sería perfecto, por lo menos en mi situación. ¿Que mejor manera de demostrar que yo no soy como mi padre, que él me ha educado bien y que mi apellido no debe ser tirado más por tierra?, ¿Qué mejor oportunidad para demostrar que los hijos de los ex-motífagos somos más de lo que todos los demás creen, mejores de lo que esperan y que podemos ser grandes magos y brujas si se nos da la oportunidad? Definitivamente esta es una rara ocasión que no creo que se vuelva a presentar ante mí y creo firmemente que debo aprovecharla. Sé que será peligroso, pero creo que por el propósito que tengo en mente merece la pena que me arriesgue. Además no es por parecer engreído ni nada parecido, pero soy el mejor de mi casa. Hasta los de séptimo reconocen que soy el que más conocimientos y mejor manejo de la magia que ellos, incluso mucho veces me han dicho que mi control no es normal y que está por encima de lo que es normal...
Un majo de la magia superior... ¿Y si la peliazul está interesada en las Olimpiadas? Con lo que vi en el tren no me cabe la menor duda de que si ella quiere estará entre los veinte mejores de esta escuela. Ese pensamiento hace que mi ánimo de repente se anime. Realmente quiero saber quien era esa asombrosa chica.
Termino el desayuno y busco a Slughorn ya que después de todos estos años sigue siendo el jefe de mi casa para que me de el horario de este nuevo curso, pero no lo encuentro por ningún lado y eso es difícil de por sí ya que con el paso del tiempo su barriga ha ido creciendo progresivamente. A llegado a un punto que apenas es capad de pasar por las puertas. sigo buscándole un par de minutos más, pero no lo encuentro por ningún lado. Harto me levanto y me dirijo a la salida. No sé que hacer ahora mismo, ¿regreso a la sala común y pregunto a alguien si le ha visto?, ¿le voy a buscar a su despacho?, ¿doy vueltas por el castillos con la esperanza de encontrar la clase que me toca?
Estoy tan sumido en mis pensamientos que no noto que alguien me ha seguido hasta que un par de brazos me rodean la cintura. Me llevo el susto de mi vida, pero como buen Malfoy nadie que me estuviera viendo se daría cuenta ya que mi cara está completamente estoica en estos momentos, incluso el que me estuviera mirando llegaría a creer que más que asustado estoy aburrido.
La que me ha rodeado con sus brazos no es otra que Liza Blaise y detrás de ella con una expresión de burla, como si supiera que mi cara de aburriendo fuera todo fachada, está Jack Nott. Estos dos son mis compañero de curso y mis mejores amigos. Apreció con locura a Lily y a Hugo, pero lo que siento por ellos es distinto a lo que siento por Liza y por Jack. Los cuatro forman mi circulo más próximo y los quiero, pero lo que siento por Hugo y Lily más que amistad es un cariño fraterno ya que los veo como si fueran mis hermanos pequeños. En cuanto a Liza y a Jack... ¿qué puedo decir? Ellos son mi otra mitad. Ellos son posiblemente las personas que mejor me comprenden en este mundo y no es para menos ya que desde que tengo memoria hemos estado juntos. Nuestros padres tienen muy buena relación, posiblemente se deba al hecho de que antiguamente eran motífagos y ahora sientan que deben apoyarse los unos a los otros hasta que la comunidad mágica perdone sus errores.
Liza es la persona que trae luz y color a mi vida. No es que esté enamorado de ella, aunque cuando era más pequeño si que lo creía, sino que es la persona más optimista y de buen humor que conozco. Es raro que entre las serpientes aflore tal carácter, pero creo que se debe a que Liza siempre ha estado un poco en su mundo. Eso la hace un poco loca, pero con muy buen corazón. Lo que más me gusta y aprecio de ella son sus ocurrencias ya que siempre me animan sin proponérselo. A pesar de todo eso, hay que reconocer que Liza sigue siendo una Slytherin y lo digo porque cuando se enfada tiene un carácter de mil demonios. Si por alguna razón haces algo y consigues cabrearla lo mejor que puedes hacer es correr, porque Liza tiene una mente diabólica si se lo propone y puede asustar hasta al mismísimo Voldemort si siguiera vivo, de eso no tengo ninguna duda. Sus venganzas son astutas y retorcidas, menos más que no suele enfadarse con frecuencia. Otra cosa que la distingue como una serpiente es que no tiene pelos en la lengua y siempre te dirá lo que piensa sin poner ningún tipo de filtro. Esa cualidad es una que desearía tener yo mismo, pero me temo que es exclusiva de Liza. Por otro lado tengo que reconocer que es muy popular con los chicos y eso es algo que no me extraña. Tiene el pelo de un color marrón caramelo y unos ojos rojos. En un origen eran del mismo color que su pelo, pero durante el primer año tuvimos un pequeño accidente en clase de pociones que hizo que sus ojos se volvieran marrones rojizos y la gustaron tanto que decidió quedárselos. Lo que más me gusta de esos ojos es dependiendo del grado de rojo sabes de que humos está. Por ejemplo, si están prácticamente marrones significa que está feliz y relajada, pero si por el contrario si están rojos... será mejor que corras. Además de eso, Liza tiene un buen cuerpo que hace babear prácticamente a todo los de nuestro curso.
Y si Liza es como el día, lo justo sería decir que Jack es como la noche. Pero no en plan oscuro ni nada de esas cosas que se achacan directamente a mi casa por lo ocurrido en el pasado, no es nada de eso. Si digo que Jack es como la noche lo digo porque en realidad vive más por la noche que por la noche. Me explico. Jack es lo que comúnmente se conoce como un cassanova y por lo tanto se queda despierto hasta altas horas de la mañana lo que hace que al día siguiente se quede dormido en cualquier sitio sin importar con quien esté o lo que esté haciendo. Jack es el típico chico atractivo que se aprovecha de ello y las chicas aunque saben como es, es decir, que saben él es un espíritu libre y que no se ata a nada ni nadie (quitando Liza y yo), a pesar de saberlo... siguen cayendo rendidas a sus pies. No puedo decir nada en contra de eso ya que yo soy igual que él, en lo de no involucrarme con nadie ya que las veces que lo he intentado la cosa no ha acabado muy bien. Las cualidades que vuelven locas a las chicas son esos ojos color miel y ese pelo negro como el carbón el cual lleva lo suficientemente largo como para poder hacerse una coleta.A pesar de que su cabeza solo piense en chicas y de que sea un ligón sin remedio, Jack posee más cualidades. Por ejemplo, es un gran amigo de todos. Es más creo que es el único de toda nuestra casa en llevarse bien casi con todos y digo casi simplemente por el hecho de que hay un par de tíos que le tienen envidia. Para está claro que si le cae bien a tanta gente es porque siempre está bromeando y de buen humor. Llegados algunos casos se pasa de gracioso, es más, en mi caso siempre se está burlando de mí. No me lo tomo a mal, porque sé que no lo hace a malas y porque necesito alguien con quien pelearme, amistosamente claro.
Como veis, ellos dos complementan mi vida.
-¿Se puede saber a donde vas, Scor?- me pregunta Liza aún abrazada a mí.
-Buscaba a Slughorn- contesto mientras me encojo de hombros con indiferencia- No lo he visto en el comedor.
-Scorpius, ¿no has visto el tablón de anuncios?- pregunta confundida Liza.
-Pues claro que no lo ha visto, ¿que no le has visto?- dice Jack mientras pone su clásica sonrisa de guasa. Ya empezamos de nuevo, ¿qué se le habrá ocurrido ahora?- Estoy más que seguro de que no ha visto el aviso en el tablón de la sala común, pero hay que comprenderle ya que ha pasado la noche con Lily- empieza a mover sugerentemente sus cejas y yo en vez de ofenderme o enfadarme por eso, empiezo a reírme a carcajada limpia en su cara. ¿Lily y yo? Que disparate.
-Ya te dije que no paso nada- dijo Liza sin soltarme todavía, ¿por qué no lo hace?- Él la ve como si fuera su hermana, ¿a qué si Scorpius?
-Ya pero si yo tuviera una hermanita tan caliente estaría todo el día haciendo cosas prohibidas- Jack resopla y mi mira de repente muy serio- Scorpius somos amigos desde hace mucho, a mí me lo puedes contar. Lily, te atrae, ¿verdad?
-No, no me atrae.
-Pero si está muy buena y no para de perseguirte- me mira confundido- ¿Acaso eres gay?
-Jack sé que Lily es atractiva. Tengo ojos- dijo intentado no volver a reírme de él de nuevo en su cara aunque es muy difícil. No puedo dejar de asombrarme la poca mentalidad que tiene para algunas cosas. Normalmente sea del tema que sea puedo tener una conversación normal e interesante con él, porque él no es estúpido aunque en estos momentos lo parezca. Pero en cuanto la conversación tiene algo que ver con chicas... el pobre se vuelve primario. En su cabeza solo entra esto:
CHICA=IR A POR ELLA
Si esto no ocurre, según su primitivo y extraño se debe únicamente a dos razones posibles. La primera que la chica no sea atractiva, aunque hasta la fecha no he conocido ninguna chica a la que él no le gustara. Y la segunda que el chico sea gay. ¿Entiendes por qué me resulta tan difícil no reírme de él en su cara? Es totalmente absurdo.
-Pues si ves que es atractiva no entiendo porque siempre la ignoras.
-Porque no puedo ver a Lily de esa forma, es completamente imposible para mí pensar de esa manera- le explico lo mejor que puedo- No es solo el hecho de que la vea como a una hermana, sino que para mí Lily es todavía una niña. ¿Acaso tú no? Por las barbas de Merlín, si no hace ni un mes que ha cumplido los catorce años.
-Lily no es tan inocente como tú crees que es- interviene Liza.
-Yo nunca dije que fuera inocente- contesto- Sé perfectamente que no lo es pero aún así sigue siendo una niña para mí. Y dejémoslo así- digo zanjando el tema. Entonces miro hacia la enana de Liza que aún me sigue abrazando- ¿Se puede saber por qué no me sueltas?
-Es que hoy tienes un aura muy buena- dice como si fuera lo más normal del mundo.
Se me olvidó deciros que una de las muchas rarezas de Liza es que según ella puede ver las auras de las personas y que dependiendo de la que tengas la afecta más o menos el estar a su lado. Yo no suelo tener un aura muy atrayente según ella, signifique lo que signifique eso. Ahora que lo pienso hace mucho que no se pega a mí como una lapa por este motivo. Siempre me he preguntado que verá exactamente: ¿colores, como dicen algunos libros muggle?, ¿formas?, ¿la hablan? Y no solo eso, ¿qué es lo que sentirá exactamente de ellas? En fin, es un misterio ya que la únicamente que la pregunté al respecto simplemente ignoró mi pregunta. Supongo que no la gusta hablar sobre eso.
-¿Por qué tienes tan buena aura hoy, Scor?- me pregunta mientras me mira fijamente.
-No lo sé, tú eres la experta en el tema.
-Seguramente te haya ocurrido algo durante el desayuno, ¿no es así?
-No exactamente- digo- Es simplemente que al oír a una chica hablar me he dado cuenta de que es lo que tengo hacer- les miro entre emocionado y serio- Voy a participar en las Olimpiadas Mágicas.
-Lo dices como si una vez que lo has decidido ya es un hecho- observa Jack- Recuerda que aún queda la competición interna.
-Soy el mejor de nuestra casa- digo orgulloso y algo engreído lo reconozco.
-No digo que no lo seas- dice Jack- Pero creo que te olvidas de que hay una casa llena de personas inteligentes. Además he escuchado en el desayuno que una chica muy habilidosa de otra casa se le ha metido en la cabeza participar. No va ser tan sencillo como tú te piensas, amigo.
¿Una chica de otra casa? A mi mente viene la imagen de la chica con el pelo azul. ¿Será ella?
-Pero esta es una oportunidad muy valiosa que no debo desperdiciar y vosotros tampoco.
-¿Qué quieres decir?
-Siempre hemos vivido bajo la sombra, la sospecha y el odio por lo ocurrido en el pasado- explico- ¿Qué mejor forma de limpiar nuestro nombre que participando en este evento?
-No será tan sencillo- dice Liza- Aunque participáramos, cosa que veo difícil, eso no lavará nuestro nombre. Como poco deberías participar y ganar.
-Es que eso es precisamente lo que tengo en mente- digo mientras esbozo una sonrisa, algo que no hago muy a menudo- Ya sabéis que no soy de los que hacen las cosas a medias. Yo no estoy diciendo que voy a participar sin más, estoy diciendo que voy a participar siendo el mejor de Hogwarts y después pienso ganar. Como dice mi padre intentar algo es de inútiles, si haces algo que sea con la intención de lograrlo siendo siempre el mejor.
Resulta que no soy el único que ha pensado en participar para limpiar su apellido. Eso me queda completamente claro después de la primera clase de Encantamientos.
Después de declarar abiertamente mis intenciones a mis mejores amigos fuimos a nuestra sala común ya que se suponía que nos teníamos que reunir allí para que Slughorn nos diera nuestros horarios y nuestro número para la competición interna. Soy el 531. Luego nos fuimos a Encantamientos. Creí que iba a ser como siempre y que fácilmente ganaría algunos puntos sin apenas esforzarme, pero me equivoqué. Chicos y chicas que normalmente pasan de contestar a las preguntas del profesor se peleaban por hacerlo ahora. Está claro su motivo, ¿no creéis? Como resultado apenas consigo veinte puntos al finalizar la clase. Esto es desastroso ya que muchos de mi propia casa me ganan por más de la mitad. Como esto siga así no voy a quedar ni siquiera entre los veinte mejores.
-¿Sigues creyendo que va a ser fácil?- me pregunta con burla Jack.
-Cállate- le digo enfadado- Esto no va a quedar así.
Y realmente no se queda así. En las siguientes clases no me confío ni un poco y robo todas las respuestas. como resultado me llevo todos los puntos. Muchos al darse cuenta de que me lo estoy tomando en serio desisten en competir contra mí. A la hora de la comida estoy casi en los trescientos puntos. El que se encuentra más cerca de mí es Jack con apenas cincuenta puntos.
-¿Sigues pensando que no voy a conseguir?- le pregunto.
-Puede que lo consigas, pero sin duda no vas a ser el mejor de Hogwarts- me contesta mientras mira al frente con una cara de asombro e incredulidad- ¿Quién es el monstruos que tiene ya tantos puntos?
Al mirar hacia donde él dice me doy cuenta de lo que quiere. Yo estoy casi en los trescientos puntos y estoy... en segunda posición por muy poco. Varias personas están rondando por los mismo puntos que yo, pero el 126, el número que está en primera posición ronda cas por lo seiscientos. ¿Cómo lo ha hecho?, ¿existe realmente alguien tan asombroso? Puede que durante una clase no haya conseguido puntos, pero como mucho con esa clase hubiera llegado a los cuatrocientos, no más. ¿Qué ha hecho el 126 para conseguir tantos puntos en apenas cuatro clases?
-Esto no se va a quedar así- repito mientras me marcho del comedor.
Ahora no tengo tiempo para comer. Tengo volverme más fuerte cuanto antes y alcanzar como sea al 126. Voy a ser el número uno en Hogwarts cueste lo que cueste.
ROSE
-Realmente eres mi prima más asombrosa- dice Albus mientras se sienta a mi lado en el Gran Comedor- ¿Cómo eres capaz de haber sumado tantos puntos si ni siquiera ha acabado la primera semana del curso?
-La forma de puntuar a sido modificada- respondo mientras como a toda velocidad- Normalmente a estas alturas habría ganado unos treinta o cuarenta puntos para nuestra casa pero la forma de puntuar al igual que la cantidad de puntos ha sido cambiada. Por eso en esto momentos casi llego a los quince mil puntos.
-Pero sigue siendo asombroso- contesta Erik- Al que menos sacas es al número 531 y aún así le sacas más o menos seis mil puntos. Al resto nos sacas mucho más. Por ejemplo yo estoy en el puesto 12 y me sacas casi diez mil puntos.
-Yo opino que es impresionante que aun estando en la misma clase que Rose hayas conseguido tantos puntos- dice Albus- Yo por otro lado...
-Vas bien Albus- digo como puedo después de tragar- Tienes el puesto 34 y esto apenas acaba de empezar. Estoy segura de que dentro de poco estarás entre los veinte mejores.
-Es imposible teniéndoos a vosotros dos conmigo en la misma clase.
-Lo siento primito- digo con una sonrisa- Pero no pienso bajar mi ritmo. Pero si quieres podemos estudiar juntos.
-¿Estudiar más? Paso, creo que he estudiado más en esta semana que en toda mi vida- resopla aburrido y cansado Albus- Es tan aburrido... No se como tú lo puedes hacer a todas horas.
-Supongo que estoy acostumbrada- digo encogiéndome de hombros- No es que me guste hacerlo, pero es necesario si quiero alcanzar mi meta. Antes lo hacia para tener un buen futuro y ahora solo lo hago para poder entrar en las Olimpiadas Mágicas.
-Por eso no te preocupes porque al ritmo que vas queda más que claro que eres la mejor de todo Hogwarts.
-Yo no creo eso- digo mientras me levanto- Solo creo que todos los demás están preparándose para la competición y que todavía no se están esforzando todo lo que pueden. Cuando eso ocurra será entonces cuando se vea quien es el mejor de Hogwarts.
-¿Y se puede saber a dónde vas ahora?, ¿acaso te olvidas de que tenemos nuestra primera clase de Defensa Contra las Artes Oscuras dentro de una hora?
-Necesito comprobar algo en la biblioteca antes- respondo sin darme la vuelta- Os veo en clase.
Y salgo pitando de allí. La verdad es que todavía no estoy preparada para nuestra clase de DCAO (Defensa Contra las Artes Oscuras) y ahora mismo necesito relajarme y no conozco un sitio mejor que la biblioteca. Estos días me he centrado en estudiar y conseguir puntos hasta tal punto que había olvidado por completo a mi madre aunque a veces sentía su penetrante mirada en mí a la hora de comer. Sin embargo en estos momentos no tengo escapatoria y estoy nerviosa. Sé que mi madre no será capaz de hacerme nada delante de los demás, pero aún así... tengo la sensación de que algo realmente malo va a pasar.
Estoy tan nerviosa que apenas soy consciente de por donde voy y como consecuencia termino tropezándome con alguien. Con quien me he tropezado es una chica a la que veo a menudo en la biblioteca. Lo que más destaca de ella son sus ojos marones rojizos.
-Lo siento- digo mientras la ayudo a recoger sus libros- Estoy un poco distraída.
-Lo sé- dice la chica suavemente- Te siento tensa, nerviosa y con algo de miedo. Eso es raro ya que siempre te siento llena de determinación y de alguna forma feliz.
-¿Eh?- esta chica acaba de decir que siente mis emociones, ¿verdad?, ¿acaso es una de esas lectoras emocionales tan raras de encontrar?- ¿Eres una Emontial?
-Realmente eres diferente al resto- dice la chica mientras me sonríe agradablemente- Mis amigos no saben lo que soy a pesar de saber mis habilidades, pero tú simplemente con una frase lo has sabido.
-No ha sido muy difícil- digo quitándole importancia- Conozco a un metamorfomago y aunque sus habilidades no son como las tuyas, los dos desprendéis una energía que es diferente del resto.
-Nunca nadie me había dicho algo parecido- dice la chica- Yo soy... ¿debería decirte mi nombre o mi número de competición? Es que ahora ni los profesores se refieren a nosotros por el apellido si no por el número. Por eso no sé si puedo decir mi nombre...
-Yo tampoco estoy muy segura de si eso iría en contra de las nuevas reglas de Hogwarts. Supongo que no nos queda otra que presentarnos únicamente por el número y que cuando esto acabe podremos presentarnos adecuadamente.
-Si, creo que eso va a ser lo mejor- dice la chica felizmente mientras me ofrece su mano- Yo soy el número 633.
-Yo el 126- digo mientras se estrecho su mano. Veo como sus ojos se abren sorprendidos al saber mi número- Así que tú eres el famoso 126. Ya sabía yo que alguien tan inteligente no podía ser un chico.
-Realmente no es inteligencia- contesto algo avergonzada- Solo me estoy esforzando y dando todo lo que puedo de mí misma.
-Lo sé. Cada vez que vengo a la biblioteca ya estás aquí y cuando me voy tu sigues estudiando- me mira a los fijamente- ¿Porque te esfuerzas tanto?, ¿es por las Olimpiadas o es porque te gusta estudiar?
-Supongo que un poco de ambos- respondo mientras me siento en mi mesa regular de estudio- Siempre me ha gustado aprender y saber todo tipo de cosas, pero si soy sincera odio estudiar. Aún así siempre me he esforzado por sacar buenas notas. Ahora con todo lo de las Olimpiadas Mágicas... No sé explicar con palabras lo que esta oportunidad significa para mi- la miro de repente y no puede evitar sonreír por primera vez desde que me he levantado esa mañana- Pero como eres una Emontial no tengo que hacerlo, ¿verdad?
-Eso es verdad- responde y su mirada penetrante pasa al siguiente nivel si es que eso es posible y sus ojos empiezan a brillar y volverse cada vez más rojos- Siento... una sensación de agobio muy intensa mezclado con algo de desesperación. Tienes una presión tan grande encima que te cuesta incluso respirar- su mirada deja de brillar y se ensombrece como si fuera a llorar en cualquier momento- Tanta tristeza oculta... ¿cómo es que puedo sentirte feliz todo el tiempo?
-Porque aquí, en Hogwarts, soy feliz. ¿No puedes sentirlo?
-Si... siento mucha diversión y felicidad, pero sobre todo siento libertad. ¿Por eso quieres participar en las Olimpiadas, para escapar lejos y ser verdaderamente feliz?
-Algo así- digo y mi voz suena un poco ronca. No puedo evitar ponerme algo sentimental al escuchar a alguien desnudar mis emociones tan directa y certeramente- No es que pueda escapar de lo que me agobia, pero creo que estar lejos de un tiempo sería lo mejor.
-Creo que lo mismo- dice la chica y me sonríe dulcemente- Le vendrá bien a tu aura.
-¿Como está ahora?- pregunto curiosa ya que nunca antes había conocido a alguien que fuera capaz de ver mi aura.
-Esta algo apagada e indefinida- me dice mientras mira arriba de mi cabeza con los ojos entrecerrados y muy concentrada- Y en estos momentos también está algo nublada.
-No sé que quiere decir eso- digo sonriendo un poco. Esta chica me cae bien y me recuerda bastante a mi prima Dominique- Pero gracias y no solo por leer mi aura.
-Me alegro de haber conseguido que te tranquilizaras- dice 633- Tu aura normalmente me relaja y no me gusta que un alma tan pura y luminosa esté tan contaminada. Si alguna vez necesitas una limpieza de nuevo solo tienes que buscarme. Hasta pronto, 126.
Y la veo marcharse. Cuando desaparece de mi vista mis labios se curvan involuntariamente hacia arriba esbozando así una gran sonrisa. Esta chica definitivamente es una persona muy especial. Primero dice que mi aura esta nublada y apagada que escondo mucha tristeza dentro de mí y luego de repente dice que mi alma es luminosa. He oído que la mayoría de los Emontial terminan en San Mungo debido a que con el paso del tiempo sus poderes empáticos aumentan y la gran mayoría no puede hacer frente a tal carga. Sinceramente espero que eso no le pase a 633 porque aunque esté un poco loca, me ha caído muy bien. No la conozco mucho ya que es la primera vez que hablamos, pero mi instinto me dice que es una chica en la que se puede confiar. Ahora que lo pienso el número 633 se encuentra en el puesto 16. No me sorprende porque en todos los libros que he leído dice que los Emontial tienen un gran dominio de la magia y si a eso le sumas que 633 se pasa casi tanto tiempo en la biblioteca como yo... Seguramente dentro de unas semanas esté entre los primeros puestos en la competición interna.
Miro la hora y me asusto al ver que es tan tarde. Si no me doy prisa llegaré tarde a mi primera clase de DCAO y no quiero dar más motivos a mi madre para que me critique. Cuando llego al aula no estoy preparado para lo que veo dentro. En la clase no solo están los de mi casa, sino que parece que están todos los chicos de nuestro mismo año. ¿Vamos a dar clase todos juntos? Sería la primera vez que diéramos clase con alguien de otra casa. A lo lejos veo a 633 y me saluda con la mano cuando ve que la estoy mirando. Sonriendo le devuelvo el gesto y me pongo a buscar a Erik y a Albus. No me cuesta nada encontrarlos.
-¿Que está pasando aquí?- pregunto nada más llegar a ellos- ¿Porque está lleno esto de gente?
-Rose has llegado por los pelos- dice Albus- ¿Que estabas haciendo?
-Estaba hablando con una Emontial.
-Bromeas- dice Erik atónito- ¿De verdad hay un Emontial en Hogwarts?, ¿sabías que son más raros que los metamorfomagos y que apenas existen un puñado de ellos en todo el mundo?
-Lo sé- digo riéndome- También ha sido una sorpresa para mí.
-Todo lo raro te pasa a ti prima- dice riéndose también Albus mientras me pone el brazo sobre los hombros- ¿Preparada para que nuestros padres nos den clase?
-Antes preferiría escapar del calamar gigante del lago de nuevo- contesto- Pero supongo que no tenemos elección. Y todavía no me habéis dicho que es lo que está pasando aquí.
-Eso es porque no tenemos ni idea- responde Erik sin parar de moverse.
Antes de que pueda decir nada la puerta se abre con un golpe sordo y todas las conversaciones mueren en ese momento. En la puerta se encuentran nuestros cuatro profesores de DCAO. Nada más ver a mi madre toda la tranquilidad que había conseguido gracias a 633 a desaparecido y todo se me revuelve por dentro.
Solo espero que mi madre esté lejos de mí y que cualquiera de los otros tres sea el que me enseñe, porque sino no creo que sea capaz de soportar las tres horas de DCAO que me quedan por delante.
CONTINUARÁ…
Hasta aquí el capítulo. Espero que lo hayáis disfrutado y que comentéis los que os a parecido.
En este capítulo me he vuelto ha centrar en los protagonistas, pero también he descrito a dos persojes desde la perspectiva de Scorpius. Por un lado tenemos a Jack que es un ligón que siempre está jugando. Este personaje va a traer los momentos más graciosos y divertidos de mi historia o por lo menos eso es lo que planeo. Y por otro esta Liza. Este personaje es mi versión de Luna Lovegood en la nueva generación, pero todavía más especial si es que eso es posible. Liza es un personaje a la que veremos más en su mundo que en el real y siempre verá todo desde su perspectiva, es decir, desde el punto de vista de un Emontial. Muchas veces nadie entenderá sus palabras, pero siempre tendrá razón aunque eso nuestros personajes no lo sepan. Solo espero que tanto Jack como Liza os gusten tanto como a mí crearlos.
Actualizaré tan pronto como pueda y creo que será pronto ya que estoy de vacaciones y tengo algo de tiempo libre.
Xao!
