Capítulo beteado por Vhica, Betas FFAD
www facebook com / groups / betasffaddiction
Los personajes de la Saga Crepúsculo le pertenecen a Stephenie Meyer, la trama y cualquier personaje fuera de la saga es de mi autoría.
Papá por elección.
Capítulo 10
―Ingeniero, llegó la señora Denali.
―Hazla pasar Carmen, muchas gracias y por favor, que nadie nos interrumpa.
―Entendido ―contestó una seria Carmen, que al igual que casi todas las mujeres de mi familia, estaba disgustada por mi decisión de darle una oportunidad a Tanya, pero no estaba pensando solo en ella, sino también en mis hijos, pero tenía que dejarle unas cosas claras.
―¡Eddie, cariño, cuánto te extrañé!
―Hola Tanya, toma asiento por favor.
―¿Por qué tanta seriedad cariño? Ahora que sabes que tenemos a los niños en común, las cosas vuelven a ser como antes, podemos retomar nuestra relación donde la dejamos. ―dijo mientras se acercaba a mi silla y trataba de posar su boca sobre la mía.
―No Tanya, te equivocas ―dije esquivando sus intensiones― entre nosotros no hay nada.
―¿Pero Eddie, cómo dices eso? Somos los padres de los niños y debemos estar juntos.
―No niños Tanya, mis hijos, nuestros hijos y es por ellos que debemos hablar, hazme el favor y toma asiento.
―Está bien ―dijo enfadada mientras rodeaba el escritorio y se sentaba frente a mí.
―Quiero que acordemos días de visitas.
―¿Cómo? Ni se te ocurra, no me vas a decir cuando puedo ver a los niños.
―Tanya, no es una opción, aquí las decisiones las tomo yo ―refunfuñó un "por ahora" entre dientes, pero no quise darle importancia― ¿lo tomas o lo dejas?
―Está bien, pero yo quería poder verlos cuando quisiera, así podría convivir más con ellos.
―Hagámoslo de esta forma, podrás verlos los sábados después de la práctica, los primeros días saldremos juntos para que a ellos no les extrañe y conforme se vayan dando las cosas, empezarán a tener salidas ustedes solos y si quieres verlos entre semana tienes que avisarme antes para yo organizarme.
―Pero hoy apenas es martes, ¿me quieres decir que no los podré ver hasta dentro de cuatro días?
―Pasaste casi seis años sin verlos, cuatro días más no harán gran diferencia.
―Como eres cruel conmigo Eddie, pero con tal de estar con ustedes, me acogeré a tus reglas.
―Me parece genial Tanya, ahora si eres tan amable agradecería que te retiraras, tengo mucho trabajo que hacer.
―Está bien Eddie, nos vemos el sábado ―concluyó dejándome un beso en la comisura de los labios.
Esto me hizo sentir mal, sentía que estaba traicionando a Bella, aunque después de esa preciosa noche que pasamos, hace dos semanas, no hemos avanzado más; yo sé que mi corazón le pertenece a ella y apenas esta situación se estabilice, le pediré tener una relación conmigo, pero por el momento no podía ofrecerle más, aunque como de costumbre mi imaginación volaba a lo feliz que seriamos los cuatro juntos, cuando nuevamente el intercomunicador me hizo despertar.
―Ingeniero, una llamada de Bella en la línea dos.
―Carmen, amor, por favor deja de llamarme así que me mata.
―Sabes que no soporto a esa mujer, pero a mí también me molesta estar enojada contigo.
―Gracias corazón, ya extrañaba tu dulzura.
―Bueno ya, Bella espera, esa si es una mujer que vale la pena.
―Lo sé Carmen, lo sé ―murmuré en medio de un suspiro, como el loco enamorado que me sentía. Sonó el teléfono junto a mí y una sonrisa se instaló en mi rostro.
―Edward Cullen le habla, buenas.
―¡Hola dormilón!
―Hola preciosa, ¿Cómo estás?
―Quieres la verdad o lo adecuado.
―La verdad.
―Estoy deseando verte, ¿puedes escaparte esta noche?
―No preciosa, esta semana tenemos varios eventos nocturnos.
―Mmm, está bien, tendré que esperar hasta el sábado.
―Con respecto a eso, ¿sabes que decidí dejar que Tanya vea a los niños? ―ajá, apenas susurró ―resulta que ella empezará a verlos el sábado después de la práctica y los primeros días, a mí me tocará salir con ellos.
―Sabía que algo así tenía que pasar.
―¿Qué quieres decir?
―Sé que a partir de ahora tendrás que tratar de compartir con ella, por el bien de los niños, pero no puedo dejar de sentir celos Edward, ella va detrás de ti también y no sé si al final tú te decidas por ella.
―No digas eso hermosa, sabes que tú me encantas.
―Y tú a mi guapo, pero solo el tiempo dirá que va a pasar entre nosotros.
―Bella por favor, dame un tiempo, no va a ser mucho, pero por favor espérame.
―Está bien, pero no va a ser para siempre.
―Gracias preciosa.
―¿Nos vemos el sábado?
―Sí, estaré contando las horas.
―Yo también, un beso. Bye.
No quiero perder a Bella, pero mis hijos merecen la oportunidad de conocer a su mamá, tengo que aprender a equilibrar las cosas para que pronto poder iniciar mi relación con ella, ahora que sé que ella es libre no puedo dejarla ir, espero este tiempo pase pronto para poder sentirme completo como hace tiempo no lo hago. Y sí que pasó volando, cuando me di cuenta era sábado y de nuevo estábamos en el estacionamiento donde se realizaban las prácticas, solo que esta vez mis hijos no estaban para nada emocionados.
―Papi, por favor no beses a la señora Tanya. ―dijo en medio de un puchero mi hermoso Ethan.
―Si quieres besar a alguien, puedes besar a Bella. ―susurró una pícara Kim.
―Tranquilos chicos, no voy a besar a Tanya, pero tampoco puedo andar besando a Bella.
―¿Por qué papi? Yo hablé con Bella y ella me dijo que iba a hablar contigo, ¿es que no lo hizo?
―Si amor, Bella y yo ya hablamos.
―¡Entonces si se pueden besar! ―Chilló Ethan con más alegría de la que creí fuera posible.
―Tranquilos chicos, luego veremos qué pasa.
Al parecer esta breve conversación logró alegrar a mis hijos, que se bajaron sonrientes del auto para irse a sus respectivas prácticas, por mi parte sentía el típico aleteo de mariposas en mi estómago por el simple hecho de ver a Bella. Me dirigí con paso inseguro hacia donde se encontraban las porristas cuando vi a Ethan acercarse corriendo acompañado de un niño rubio, un poco más pequeño que él, con una sonrisa radiante y unos ojos azules súper llamativos, que en contraste con los verdes de mi pequeño, llamaban mucho la atención.
―¡Papi! ¡Papi!
―¿Qué pasa campeón?
―¿Recuerdas que te conté de mi nuevo amigo Thomas? Es él.
―Hola Thomas, mucho gusto.
―Hola señor, usted tiene los ojos iguales a Ethan ―susurró un poco triste cuando detalló mi cara ―yo no los tengo como papi.
―Eeehhh seguro los tienes como tu mami.
―Yo no tengo mami ―dijo casi llorando, ¿es que acaso podía empeorar más las cosas?
―Kim y yo tampoco tenemos mami y mi hermana no tiene los ojos como papi pero ella es feliz, tú tienes que ser feliz.
―¿De verdad?
―Sí y ahora somos más amigos porque los dos no tenemos mami ―dijo mi adorado hijo pasando un brazo sobre sus hombros, mientras mi corazón se hinchaba al ver que pese a todo, mis hijos eran felices.
―¡Thomas, Ethan, vamos que ya empieza el entrenamiento!
Los llamó Seth y los chicos salieron corriendo aún abrazados hacia donde se encontraba éste, me alegró ver el cambio de Ethan, cómo es más sociable y el ver lo bien que llevan el tema de la falta de mamá, aunque pronto eso empezaría a cambiar.
―¿Disculpe señor…?
―Cullen, Edward Cullen.
―Mucho gusto señor Cullen, mi nombre es Demetri Müller, soy el papá de Thomas.
―Un gusto Demetri, pero llámame Edward por favor.
―Claro Edward, como es desuponer somos nuevos por estos rumbos, hace un mes nos mudamos desde Alaska y a Thomas le ha costado hacer amigos, pero por lo visto con su hijo se adaptó muy pronto.
―Sí, parece que fue así.
―Por lo que escuché debe de ser por sus razones en común, yo también soy papá soltero, así que ellos se deben de identificar por eso.
Y sin poner mucho de mi parte, Demetri me contó todo lo que le había pasado desde el nacimiento de Thomas, su madre se lo entregó para luego dejarlos solos, literalmente, ya que Demetri no tenía familia en el país puesto que vino con una beca desde Europa y no volvió al conocer a la mamá del niño. Poco a poco, me fui sintiendo identificado con él por todas las cosas vividas y creí posible una amistad con alguien que estuviera en mis mismas condiciones, el tiempo de la práctica se me pasó volando mientras Demetri y yo compartíamos anécdotas, hasta que sentí a alguien llegar a mi lado.
―Disculpe Edward ¿me puede acompañar un momento?
―Claro ¿pasó algo con Kim?
―No ella está perfectamente, pero necesito aclarar unas cosas con usted.
Me despedí de Demetri y seguí a Bella que se dirigía a una pequeña oficina que era donde se guardaban los utensilios de las prácticas.
―Bella ¿Qué pasa?
―Pasa que me estoy muriendo de los celos de saber que te vas con la silicona y quiero dejarte algo para que pienses en mí. ―dijo mientras se acercaba a mí y posaba sus labios sobre los míos, en un beso tierno, dulce. Para luego ser seguido de otro más explorador y provocativo, me apropié de sus labios como si fueran míos, los saboreé, los acaricié, hasta que con pequeños mordisquitos hice estremecer su boca. Mi lengua recorría sus labios de lado a lado como quien prueba un helado. En un instante me alejé un poco para mirarle los ojos y me sonrío pícaramente para luego seguir con nuestro beso, nuestras lenguas jugaban entre sí, se acariciaban mutuamente, probaban cada lugar de nuestras bocas para separarnos cuando ya nuestros cuerpos no podía seguir sin aire.
―Espero que con esto te acuerdes de mí.
―Siempre me acuerdo de ti preciosa, pero no dudes que ahora no habrá nada más en mi mente.
―Pues que bueno, ahora ve que tus hijos te esperan.
―Hasta luego preciosa. ―dije mientras rosaba nuevamente su boca.
―Bye, guapo.
Salí en una nube mientras me dirigía hacia mis hijos, pero mi globo de felicidad se desinfló un poco cuando los vi al lado de Tanya, quien no los miraba con muy buena cara.
―¡Hola Eddie! ―me saludó mientras se acercaba para besarme, instintivamente corrí mi cara para que no pudiera quitar el sentir de Bella en mi boca.
―¡Hola Tanya! ¿Listos para irnos chicos?
―¡Sííííí!
Nos dirigimos al centro comercial, Tanya estaba súper atenta con ellos, preguntaba sobre sus gustos, acompaño a Kim al servicio sanitario y pregunto cuál era su lugar de comida favorita para ir allí a comer. Cuando nos encontrábamos los cuatro comiendo, cosa que me extrañó ya que no imaginaba a Tanya comiendo hamburguesas, mis hijos empezaron con su bombardeo de preguntas.
―Tanya, no quiero que vuelvas a besar a mi papá.
―Ethan por favor, esa no es forma de hablar.
―Tranquilo Edward, entiendo que los niños son así de directos y no Ethan, no pienso besar a tu papá, hasta que él lo quiera.
―El no va a querer, yo hablé con Bella y ellos se van a besar.
―Suficiente del tema, hay cosas más importantes que hablar.
Luego de eso, la conversación transcurrió en temas convencionales que me dejaron respirar un poco más tranquilo, pude ver como poco a poco Tanya iba ganándose la confianza de mis hijos, hasta que al final de la velada, ellos se despidieron de ella con un beso en la mejilla.
Cuando ya me encontraba en mí cama, solo había una cosa que quería hacer: escuchar a Bella.
―¡Hola guapo!
―¿Cómo sabías que era yo?
―Estamos en el siglo veintiuno, hace varios años que existen los identificadores ¿Cómo te fue con la silicona?
―Bien, los niños al principio estaban algo recelosos pero al final estuvo bien.
―¿Y tú? ¿La pasaste bien?
―Bueno, pasé pensando toda la tarde en ti, en tus deliciosos labios y en lo que me haces sentir.
―¿De verdad que pensaste en mí?
―Por supuesto hermosa siempre. ¿Qué haces? ¿Te interrumpo?
―La verdad no, estoy en mí cama.
―Cuanto daría por estar contigo.
―Ven, hay campo suficiente.
―No me tientes, que si no fuera por mis hijos ya estaría allí.
―Si quieres, puedes estar aquí conmigo.
―Me encantaría preciosa, pero no puedo dejar a los niños.
―Edward, no sabes que la imaginación es la mejor herramienta que tenemos las personas.
―No te entiendo ¿Qué quieres decir?
―¿Los niños duermen ya?
―Sí.
―Cierra los ojos y solo imagina lo que te digo, ¿Está bien?
―Perfecto.
―Tengo puesto un negligé azul que hace juego con mis sábanas, a medio muslo con transparencias a los lados, ¿Me ves así vestida?
―¿De verdad estás así vestida?
―Sí Edward, pero no es momentos de preguntas, es momento de imaginar, ¿Me imaginas así vestida en mi cama?
―Mmm sí…
―Tú estás solo con tu bóxer, en medio de mi cama, viendo como me acerco a gatas hacia ti.
―Bella, estás preciosa y tus hermosos pechos se balancean acercándose a mí, ¡quiero tocarlos!
―Tócalos guapo, están pesados y sensibles por ti, siente mis pezones como piedras clamando por tu boca, mmm que delicia sentir como pasas tu lengua por ellos, ay Edward más, dame más.
―Bella hermosa, me encantan tus senos, sientes como muerdo ese delicioso pezón, es una piedrita en mi boca, mientras paso mi mano por tu húmedo monte.
―Sí así Edward, tócame así, siente lo húmeda que estoy, ahh si así, mete otro dedo, uy que delicia. ―la erótica voz de Bella me estaba transportando a otros lugares, podía sentir mis dedos húmedos, entrando y saliendo de su cuerpo. ―Muero por tocar tu delicioso miembro, así que te quito tu bóxer para poder tomar tu erección en mis manos, ¿lo sientes? ¿Sientes mis manos a tu alrededor?
―Ahh sí es delicioso, sigue así, pasea tu mano de arriba a abajo ―dije mientras iba haciendo a mi más que erecto pene lo que le pedía a Bella ―tómalo con fuerza y acelera el movimiento ahh…
―Estás duro como una piedra, no aguanto más, te necesito dentro de mí, así me quito mi negligé y me siento a ahorcandas sobre ti.
―Sí deliciosa, poco a poco me voy hundiendo en ti, eres tan estrecha y estás tan húmeda que me siento en casa, tus músculos se acoplan envolviéndome como un guante.
―Sí, así, estás tan dentro y tan grande que no hay más espacio en mí, no puedo soportarlo y empiezo a cabalgarte, siente como subo y bajo, siente como mis músculos se contraen a tu alrededor suplicando por su liberación.
―Uyy si nena, quiero oírte, dame tus gemidos, di mi nombre, vamos Bella no soporto más ―dije sin descaro mientras me masturbaba imaginándomela a ella sobre mí.
―Ummmmmm Edward, no puedo más, mi cuerpo vibra, ahhhh, mmm, oooh ―solo podía escuchar los gemidos de Bella al otro lado, su voz llamándome y el indiscutible sonido de la masturbación, ¡WTF!¡Bella se estaba masturbando! Lo que hizo que yo lo hiciera con más fuerza hasta que con un gemido entrecortado me vine con su nombre en mis labios, para poco tiempo después escuchar a Bella en la misma situación, esperé hasta que nuestras respiraciones se regularan para poder hablar.
―¿Bella? ¿Hermosa, estás todavía ahí?
―Si campeón, aquí sigo.
―Hermosa, nunca había hecho esto, ¿estuvo bien para ti?
―Perfecto Edward, gracias por cumplir otra fantasía.
―Voy a tener que averiguar cuáles son todas tus fantasías.
―Algún día te las contaré, pero en este momento solo quiero dormir.
―Yo también preciosa, muchas gracias, un beso.
―Un beso guapo, bye.
Corté el teléfono con una boba sonrisa en mi rostro y me dirigí al baño a limpiarme, no voy a negar que durante este tiempo no me había masturbado, pero hacerlo con Bella al otro lado de la línea había sido la cosa más erótica del mundo y espero repetirlo pronto.
Después de este sábado, vinieron nuevos eventos que fueron creando una nueva rutina, entre semana colegio, alguna que otra visita de Tanya, los sábados entrenamiento, conversaciones interminables con Demetri, escapadas con Bella para que la recordara y por la noche, llamadas o mensajes calientes que me hacían sentir cada vez más joven. Estaba viviendo con dos tipos de vida: la tranquila, clásica y lujosa en la que poco a poco nos iba introduciendo Tanya, ya que aunque no lo quiera reconocer, he cedido en los gustos de Tanya y cada vez detallo más la forma de vestir de mis hijos, procuro visitar lugares más selectos, entre otras cosas más, también he notado que mis hijos ya casi no nombran a Bella y cuando lo hacen no es cerca de Tanya y espero que eso sea porque ya están empezando a quererla, ya que ella se ha comportado como una gran madre.
Pero por otro lado la jovial, atrevida y alegre vida que tengo cuando estoy con Bella, no la quiero perder por nada, cuando paso estos pequeños momentos con ella me siento pleno, feliz, querido e imagino mi vida con ella en un futuro, una relación de pareja, de amantes, pero no puedo dejar de pensar en que mis hijos ya no la extrañan tanto y eso se debe a Tanya, ella está siendo una constante en sus vidas y no sé cómo podría unir esos dos tipos de vida en una ecuación, ¿será que podré ser feliz con Bella y aún así que mis hijos tengan a su mamá?.
Debo encontrar la forma de hacerlo, vamos a ir paso a paso y creo que el más próximo es dar un voto de confianza a Tanya y dejarla tener una salida sola con los niños y con esto tambiénpodré tener mi primera citacon Bella, me parece que las cosas se empiezan a acomodar y veo un ligero rayo de esperanza, puede ser que en un futuro no muy lejano mis hijos puedan tener a su mamá y yo a la mujer de mis sueños a mi lado.
~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~ ~o~
¡Hola Chicas!
Disculpen el retraso y espero valiera la espera
De nuevo no tengo como agradecer por todos sus reviews y alertas, si hay alguna que se me paso contestarle le pido disculpa, espero les este gustando los adelantos y que quieran seguir acomañandome en esta tierna historia.
Espero seguir contando con su apoyo y comentarios
Besos
Yas
