Capítulo beteado por Vhica, Betas FFAD

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Los personajes de la Saga Crepúsculo le pertenecen a Stephenie Meyer, la trama y cualquier personaje fuera de la saga es de mi autoría.

Papá por elección.

Capítulo 11

¿Edward, estás seguro que los niños están preparados para salir solos con ella?

―Sí mamá, es algo que he pensado mucho y he visto que ellos cada vez se llevan mejor con Tanya, ya son casi cinco semanas de compartir juntos.

Pero ¿Y ella? ¿Está preparada ella para cuidar a mis tesoros?

―Tanya ha sido una mamá ejemplar todo este tiempo, se lleva muy bien con ellos y me parece que ellos están empezando a quererla.

¿Se lo has preguntado directamente a ellos?

―Cada vez que hablo con ellos sobre Tanya me dicen que todo está bien y cambiamos de tema.

Hijo, hay algo aquí que no me calza, mis nietos siempre han sido muy comunicativos, trata de investigar un poco más a fondo qué piensan y sienten ellos.

―Está bien mamá.

No quiero presionarte Edward, tu mejor que nadie sabe que es lo mejor para tus hijos, solo te pido que vayas con cuidado y te recuerdo que cuentas siempre con nosotros.

―Gracias mami por todo, pero debo dejarte que los chicos me esperan para acostarse.

Claro cariño, cuídate, te quiero.

Yo también mamá.

Luego de hablar con Esme pensé en tomar su consejo, así que decidí indagar un poco para ver que pensaban los niños sobre la salida con Tanya, me fui directo al cuarto de Kim.

―Buenas noches papi.

―Princesa, antes de que te duermas quiero hacerte una pregunta.

―Claro pa.

―¿Te gustaría dar un paseo con Tanya y tu hermano?

―¿Sólo con Tanya? ¿Sin ti?

―Sí amor.

―¿Crees que sea lo que ella quiera?

―Creo si cariño.

―Entonces está bien, buenas noches, quiero dormir.

Y con esto, muy sutilmente me pidió que me fuera, el hecho que me preguntará que si Tanya quería me agradó porque eso me daba a entender que le importa lo que Tanya pensara, lastimosamente a Ethan no pude preguntarle porque cuando llegué a despedirme ya estaba dormido, pero lo haré luego.

A la mañana siguiente, Kim se encontraba un poco retraída pero por más que le pregunté no quiso decirme que le pasaba y ya que ella no tenía ganas de hablar, aproveché para saber la opinión de Ethan.

―Oye campeón ¿Qué te parece si salen Kim y tu van a dar una vuelta con Tanya?

―¿Sólo con ella? No pa…

―¡ES LO QUE ELLA QUIERE! ―le interrumpió Kim con una voz que no me gustó nada.

―Ah si es así, está bien. Pa, puedo invitar a Thomas a venir a jugar después del cole ―casualmente el nuevo amiguito de Ethan estaba en el mismo colegio que él y eso ha hecho que se hicieran más amigos.

―Claro campeón, obvio, si Sue no tiene inconveniente.

―Por mí no hay problema cariño, puedes traer a tu amiguito cuando gustes.

―Pero primero Demetri tiene que darle permiso a Thomas.

―Por supuesto pa, hoy le digo, ¡gracias!

Con eso terminó la conversación y nos dirigimos al colegio a iniciar la rutina de todos los días, a media tarde, me encontraba en un rato libre cuando recibí una llamada de Tanya.

―¡Hola Eddie!

―¡Hola Tanya! ¿Qué tal?

Bien, bien ¿Qué tal los niños? ―el que los siguiera llamando "los niños" me molestaba, pero no quería tener un disgusto con ella en este momento.

―Nuestros hijos están muy bien. Qué bueno que llamaste, quería proponerte si este sábado te apetece una salida sólo con los niños, para que así unan más sus vínculos.

―¿Crees que sea lo mejor?

―Si claro, igual si algo se complica sólo me llamas y allí estaré.

―Bueno, si para ti está bien, por mí no hay problema.

―Perfecto, entonces el sábado tendrán su primera salida solos.

―Genial, tengo mucha ilusión.

―Me alegro Tanya, espero todo salga muy bien.

―Yo también Eddie.

―Bueno, nos vemos el sábado, ¿los recoges en la práctica?

―Claro, allí nos vemos.

―Adiós Tanya.

Hasta luego Eddie, un beso donde quieras ―y con eso cortó la comunicación.

No puedo hacerme de la vista gorda con cada indirecta que me daba Tanya, últimamente ya no son tan indirectas y no sé hasta que punto podía seguir con este jueguecito, la verdad me encanta que Bella me hable así pero sólo ella; pero cuando lo hace Tanya me hace sentir incómodo, en cambio cuando es mi preciosa, me siento el hombre más feliz y sexy del mundo. Con Bella me siento completo, siento que ella le da el toque atrevido y jocoso que le faltaba a mi vida y quiero que esto siga así por mucho tiempo, por eso que quiero planear una primera cita con ella, quiero hacerla sentir igual, cómo me hace sentir ella a mí, pero ¿Querrá tener una cita conmigo? ¿Será que le gustan las citas? Sólo hay una forma de averiguarlo de una vez.

―¡Hola guapo! ¿No me digas que quieres una llamada caliente a media tarde? Recuerda que aún estoy en el colegio.

―Preciosa, me ofendes ―dije con una falsa alarma en mi voz― yo que te llamo con las mejores de las intensiones y tú me tratas así.

A ver dime ¿Cuáles son tus intenciones y yo te diré si son buenas o no?

―Te llamaba para pedirte nuestra primera cita formal.

¿Cita? ¿En serio Edward?

―Por supuesto Bella, te debo una primera cita ¿Qué te parece este sábado?

―Pero guapo, el sábado no está Sue, ¿Cómo vas a hacer con los niños?

―Mmm bueno, no sería una cita completa, verás… ―dije quedándome en media frase sin saber bien como explicarme.

―Por mí no hay problema que vengan los niños, sabes que me encanta compartir con ellos.

―Lo sé preciosa y te agradezco, pero no es que sea una cita con los niños, sino más bien sería como una cita de adolescentes.

―No te entiendo ¿Qué quieres decir?

―Los niños saldrán con Tanya después de la práctica y tendré la tarde y parte de la noche libre, así que quería saber si te agradaría dar un paseo conmigo y luego ir a comer a algún restaurante lindo.

―Por supuesto que sí, pero que te parece si en lugar de eso, luego de la práctica volvemos a mi casa y yo preparo algo rico para cenar y así podemos hablar y estar solos.

―Como gustes preciosa, pero yo llevo el vino y el postre.

―Perfecto, nos vemos el sábado entonces.

―Bella todavía faltan tres días para eso ¿Es que no vamos a tener nuestra charla nocturna?

―¡He creado un monstruo! ―respondió entre risas― Por su puesto guapo, en la noche espero oír tu sexy voz entremezclada con unos cuantos gemidos, bye.

Y me dejó con la palabra en la boca y las imágenes volando por mi mente. En este tiempo, Bella me ha enseñado que la imaginación es un arma muy poderosa, pero la verdad que ya quiero vivir algo de todo lo que me ha pedido que imagine, por eso estoy más que ansioso de que llegue el sábado, espero que hayan no solo besos y caricias para recordar mientras estoy con la "rubia silicona" como le dice Bella a Tanya, si no hechos y acciones que pueda rememorar durante varios días.

El sábado llegó y mis nervios estaban a flor de piel, de verdad que me sentía como un adolescente ante la cita con su amor de verano, ¿amor? ¿Será que realmente estoy enamorado de Bella? Nunca antes sentí nada tan fuerte como esto por ninguna de las chicas con las que salí, esta sensación de que nunca tienes el tiempo suficiente juntos, que piensas en ella todo el tiempo, que no ves un futuro lejos de ella. ¿De verdad será amor? Creo que sí, NO, estoy seguro que amo a Bella y si se da la oportunidad, hoy se lo diré.

―¿Chicos, llevan todo lo que necesitan para salir?

―Si papi, pero ¿y si pasa algo? ―comentó un nervioso Ethan.

―Ustedes se saben mi número de móvil al igual que Tanya, si necesitan algo solamente me llaman.

―¿Y tú vas a salir con los tíos por eso estás tan guapo pa? ―preguntó una perspicaz Kim.

―No mi amor, yo estaré un rato con Bella ¿Hay algún problema con eso?

―Eh ¿Tanya lo sabe?

―No ¿Por qué debería saberlo?

―Po nosotlos está bien ¿Veldad Kim? pelo es mejol que Tanya no lo sepa.

―Ethan campeón ¿estás bien? ¿Por qué estás nervioso?

―Si pa, a nosotros no nos importa que salgas con Bella ―me dijo Kim interrumpiendo lo que iba a contestar Ethan y se volvió a este para aclararle― ¿verdad que sólo es la emoción de que vamos a ir a dar un paseo?

―Sí, es eso, vamos que llegamos talde.

El camino al campo de prácticas fue silencioso por parte de mis hijos y por mi lado, no traté de que hablaran ya que me tenía muy preocupado por ver un retroceso en Ethan después de tantísimo tiempo, voy a tener que hablarlo con Bella más tarde, a ver como profesional que opina ella ¿Será que está tan emocionado con Tanya que lo pone nervioso? Pensar eso me alegra, mis hijos se han adaptado muy bien a ella y creo que pronto podré decirles la verdad.

Al llegar al campo, mis niños se bajaron rápidamente y cada quien se fue a su práctica, me simpatizó ver como Ethan saludaba muy afectivamente a Jake, que ya había vuelto de su luna de miel y más me agradó darme cuenta que ya no siento celos de que mi hijo lo admire, como cambiaron las cosas al enterarme de que él no estaba con Bella, perdido en mis pensamientos como me pasaba siempre que Bella llegaba a mi mente, sentí más que vi, a una pequeña personita pasó corriendo a mi lado para abrazarse a mi hijo.

―¡Hola Edward! ¿Qué tal?

―¡Demetri! Bien y tu hombre ¿Qué tal esta semana?

―Bien, bien, aunque Thomas no deja de hablar de la visita a casa de Ethan, creo que quedó enamorado de Sue.

―Bueno, en mi casa todos estamos enamorados de ella. ―comenté entre risas que fueron seguidas por él.

―Espero no hayan hecho mucho desastre.

―Tranquilo, Thomas es un angelito, mira más bien y Ethan lo corrompe un poco.

―Que va, no creo que sea tan angelito como piensas.

Hablamos un rato más sobre la visita que hizo Thomas a Ethan el día de ayer, la cual según palabras de Sue fue muy agradable y los niños se portaron muy bien, Demetri me hizo prometerle que dejaría ir a los niños a su casa para que no solo las visitas fueran a la mía, aunque no creo que Kim quiera ir a jugar con dos niños.

―¿Y hoy te escaparás para despedirte de Bella?

―No, hoy mis hijos salen con Tanya y yo tendré un rato libre. ―Después de tanto compartir con Demetri, ya le había contado todo lo relativo con Tanya, así que estaba al tanto de lo que pasaba.

―Qué bueno hombre, tanto que los niños compartan con su mamá y que tú puedas salir con tu adoraba Bella.

―Sí, espero todo salga bien.

―¿Entonces vas en serio con Bella?

―Tan en serio como la situación lo permite, sólo voy a esperar que mis hijos se adapten a la idea de que tienen una mamá y luego les presentaré a Bella como mi pareja.

―Pues aprovecha todo el tiempo que tengas con ella, sé lo difícil que es cuando eres padre soltero, si algún día necesitas que yo te los cuide para una cita, ten toda la confianza de pedírmelo.

―Gracias, lo tendré en cuenta. ―es una situación que no creo que se dé, ya que tengo a toda mi familia para ayudarme, pero de igual se siente bien ver que hayan personas que se identifiquen con tu situación y te ofrezcan su ayuda.

Mientras se acercaba el final de la práctica, casi que no podía hilar dos oraciones seguidas, Demetri debió notarlo porque no me presionó a hablar hasta que vimos llegar a Tanya y acercarse hacia nosotros.

―¡Hola Eddie!

―¡Hola Tanya! ¿Recuerdas a Demetri?

―Claro Demetri ¿Cómo estás?

―Bien gracias ¿y usted?

―Bien ¿Eddie, ya salen los niños? ―de nuevo esa palabra, voy a tener que hablar muy seriamente sobre eso.

―Si Tanya, ya casi vienen nuestros hijos. ―contesté, la cara de asombro de Tanya dejaba ver que no pensaba que los llamara así frente a otras personas― tranquila, Demetri sabe que tú eres su madre.

―Perfecto, me alegro que las personas se vayan enterando porque… ―decía Tanya mientras fue interrumpida por la llegada de Thomas.

―¡Papi, papi! ¿Puedo ir hoy a la casa de Ethan?

―No Thomas, hoy no se puede, pero un día de estos irán a nuestra casa.

―¿De verdad? ―preguntó esperanzado dirigiéndose a mí.

―Sí, esta semana nos ponemos de acuerdo para que se vean.

―¡Genial! ¿Oíste Ethan? vas a ir a mi casa.

―Genial. ―contestó mi campeón, que hasta que no le preguntaron, no había notado que ya estaba detrás de mí. Me alegré ver que ya no estaba teniendo problemas para hablar, pero de igual manera, no lo iba a dejar pasar tan fácilmente.

―¡Hola Ethan! ¿Listo para irnos?

―Hay que esperar a mi hermana.

―Si claro, pero mira, ya viene con Bella. ―instantáneamente dirigí mi mirada a donde señalaba Tanya, viendo a una sonriente Bella acercarse a nosotros.

―¡Hola Edward! Kim dice que no se siente muy bien.

―¿Kim, amor qué tienes?

―¡No sé papi!

―¿Quieres que nos vayamos a la casa? ―no había terminado de preguntar cuando su mirada se posó en Tanya, hubo un tipo de comunicación entre ellas que no entendí, para luego volverse a mí.

―No papi, tranquilo, vamos a ir a dar una vuelta con Tanya.

―Sí pa, no te preocupes, yo cuidaré de mi hermana.

―Niños, no hablen así, yo los cuidaré muy bien ―dijo una ofendida Tanya.

―Sé que todo estará bien, pero de todos modos llevan el móvil de emergencias, cualquier cosa me llaman ¿entendido?

―Ya vámonos que se nos hace tarde, que disfrutes tu tarde Eddie ―concluyó dándome un beso en la comisura de la boca y pude ver como los ojos de Bella se teñían de rabia y muy en el fondo me sentí feliz de ver que le molestaba que otra se me acercara.

―Hasta luego chicos, cualquier cosa no duden en llamarme y se portan bien.

Sólo recibí un asentimiento de su parte y los vi marcharse con Tanya, había algo que no me gustaba de la actitud que llevaban pero debíamos hacer esta prueba, para saber como iban a ser las cosas en un futuro.

―Nosotros también nos vamos, hasta luego Bella; Edward, que tengas buena tarde ―me dijo Demetri mientras me guiñaba un ojo, un tenso silencio se creó entre Bella y yo hasta que ella lo rompió.

―Bueno "Eddie", creo que es hora de irnos. ―expresó en un tono no muy amable Bella.

―Preciosa, por favor, sabes que no soporto ese sobrenombre.

―Pues te pareció molestarte cuando la rubia silicona te lo decía o cuando te daba tu beso de despedida.

―Bella, eso no fue un beso.

―¿¡No fue un beso!? ¿Entonces qué f…? ―corté su pregunta uniendo sus labios a los míos en un beso lento pero provocador, que duro unos instantes ya que estábamos en un lugar público.

―Eso es un beso, por si no lo sabías para que sea un beso real las dos personas tienen que participar y yo con Tanya no lo hice.

―Es que no soporto que esa regalada, ni siquiera se mida un poco cuando están mis angelitos.

―Te prometo que lo hablaré con ella.

―Bueno ¿nos vamos?

―Claro, ¿trajiste tu coche?

―No, me vine con Jake.

―Perfecto, si me permite señorita, la escolto a mi carruaje.

―Desde cuando estamos en un cuento de hadas.

―Desde que encontré a la mujer más bella del reino.

Entre risas nos dirigimos al volvo, pasamos a hacer las compras de lo que necesitaba Bella para preparar la cena para después dirigirnos a su casa, en el momento que ingresé, los recuerdos de la única vez que he estado aquí volvieron a mi mente, una Bella hermosa, sonrojada y en toples se vio reflejada en mis pensamientos e inmediatamente mis pantalones se achicaron, en el preciso momento que Bella se volvía a hablarme.

―Mmm guapo, veo que ya estás preparado.

―Bella disculpa de verdad, no quiero que te imagines que solo pienso en sexo.

―Sshhh tranquilo, ¿crees que a mí no me pasó lo mismo los días siguientes a tenerte aquí? Solo de recordar tu cara cuando llegaste al clímax hace que me ponga caliente, pero vamos con calma, tenemos tiempo todavía, nada más déjame darme un baño y regreso.

Dijo mientras se dirigía a la recámara y mis pantalones se achicaban más, el sólo imaginar a Bella desnuda, tomando un baño, pasando sus manos por todo su cuerpo, por sus deliciosos pechos, sus torneadas piernas y su exquisito trasero; sin darme cuenta de nuevo mi imaginación me llevó a tocarme y me sentí como un adolescente, como era posible que me estuviera comportando de esta forma, debía pensar en otra cosa para no seguir por ese camino, así que mejor me dirigí a la cocina, destapé el vino para que se aireara y coloqué el postre en el refrigerador para más tarde y me puse a pensar en mis hijos. ¿Cómo estarían? ¿Seguirá Kim enferma? No, si estuviera mal ya me hubieran avisado, pero ¿y Ethan? ¿Porque habrá retrocedido? Definitivamente tenía que comentar esto con Bella como prioridad, perdido en mis pensamientos como me encontraba, me sobresalté cuando sentí unos brazos cubrirme por la espalda.

―¿En dónde andas guapo?

―Pensando en mis hijos, creo que voy a tener que pedirte una consulta profesional, espero no te moleste.

―Para nada Edward, ¿Qué te parece si lo vamos conversando mientras cocino?

Desplegando todos mis dotes culinarios, me puse a ayudar a Bella a preparar una exquisita lasaña de pollo, acompañada de una ensalada césar y un pan de ajo delicioso, mientras le comentaba el retroceso de Ethan. Me dijo que Ángela lo había notado también retraído, que ella le comentó un poco el proceso que estábamos realizando con Tanya y que habían decidido darle un tiempo prudencial a ver si se amoldaba a la situación o si no, hondar más en el tema, yo prometí estar al pendiente porque la verdad no quiero que mi hijo vuelva atrás por todo esto. Continuamos con una conversación fluida, contándome un poco de lo que es la vida de mis hijos en el colegio, también lo que le encanta trabajar con los niños, como poco a poco se van ganado su amor y la alegría que le genera cada logro que tienen sus pequeños como ella los llama; por mi parte le conté de las obras en las que estoy inmerso, profundizando como es costumbre en el tema del hogar de niños, le relaté lo importante que es esta obra para mí y que buscamos patrocinadores para poder amueblarla lo más pronto posible para que los niños estén más cómodos en su nuevo hogar.

―¿Y son muchos patrocinadores los que se necesitan? ―me preguntó mientras se acercaba con el tiramisú para comer el postre.

―Eso depende de la cantidad de dinero que done cada patrocinador.

―¿Y cuál es el estimado de dinero que necesitan?

―No se preciosa, yo me encargué nada más de los planos y la construcción, y aunque no sea el fuerte de Emm y Jazz, ellos están tratando de ayudar a recolectar los fondos para apresurar el traslado.

―¿Y tiene que ser una persona o una empresa especifica que ayude?

―No, para nada, cualquier donativo es bien recibido, ya sea una cuna, muebles, pintura, ropa para niños o dinero, es ayuda para la causa.

―¿Crees que yo pueda ayudar?

―Claro Bella, es ponerte de acuerdo con los chicos para que les hables de tu donativo.

―No Edward, yo no quiero que nadie se dé cuenta, quiero hacer un donativo anónimo.

―¿Por qué preciosa?

―Porque no quiero que sepan cuanto voy a dar.

―Preciosa, toda ayuda es significativa no importa la cantidad, será algo que ayudará a esos niños que tanto lo necesitan.

―Lo entiendo, pero no quiero que se sepa que yo soy patrocinadora.

―Cariño, se nombra patrocinador a la empresa que de una muy buena cantidad y busque publicidad, por un donativo no se puede decir que eres patrocinador.

―Ahí está mi punto, no quiero publicidad.

―Bella, no te entiendo ¿Qué quieres decir?

―Hay una parte de historia que no te conté, te hablé de lo hermosa que era mi familia, nuestra relación y su trágico final, pero no te conté a que se dedicaba mi familia, el nombre completo de mi abuelo era Charlie Vachel Swan y fue el fundador de CVS Caremark, mi papá tuvo una hermana menor, mi tía Marie que a los dieciocho años se hizo religiosa.

―¿CVS Caremark? ¿La cadena de salud?

―Esa misma, mi papá y mi tía heredaron la empresa de mi abuelo a partes iguales, tía Marie decidió que las ganancias de su parte sean dadas a obras de caridad, en cambio papi si trabajó en la empresa, a la hora de morir me dejó a mi todas las propiedades, pero es algo que nunca he querido utilizar, yo vivo con mi salario del colegio, pero el dinero genera más dinero en los bancos y creo que ya es momento de que haga algo de provecho con esto.

―¿Bella, eres millonaria? ―creo que mi grado de asombro era notable en mi cara.

―¿Es eso un problema? ―preguntó a la defensiva.

―Un problema no, pero somos tan diferentes.

―¿Diferentes? ¿Es que acaso yo tengo más partes en mi cuerpo que tú?

―Sabes a qué me refiero preciosa, eres una mujer súper guapa, sexy, con dinero, que podría tener a quien quiera a sus pies y estás aquí conmigo, un hombre complicado, de una posición económica no mala pero dentro de lo normal y con dos hijos.

―Edward, el que tenga dinero en mi cuenta bancaria, no implica que cambie en algo a la mujer que has conocido durante este tiempo, la mujer con la que has tenido sexo telefónico y con la que te has metido mano en un salón lleno de provisiones de beisbol.

―Eso lo entiendo preciosa, sólo que me tomó por sorpresa.

―Bueno, entonces el lunes vemos lo del cheque para el hogarcito y luego olvidemos el saldo de mi cuenta bancaria y sigo siendo la misma Bella, la que se gana la vida como terapista.

―Con solo ver tus ojos me pierdo de todo lo demás.

―Perfecto, porque en este momento lo que deseo es perderme en ti. ―dijo mientras se acercaba a besarme, no creo que en algún momento me acostumbre a que ella tome la iniciativa, pero no voy a enojarme en lo absoluto. Nuestras lenguas iniciaron una danza que cada día era más sincronizada, nuestro beso empezó a ser más demandante cuando Bella se apartó.

―¿Guapo recuerdas mis fantasías? ―asentí en medio de una bruma de pasión― Pues en este momento voy a cumplir otra, es hora de hacer un striptease.

No me dio tiempo de reaccionar, se levantó, puso una música muy sugerente y apagó las luces, sólo dejó una pequeña lamparita detrás de ella que dibujaba a la perfección su hermosa silueta. Empezó a moverse de una forma tan sensual, se fue desvistiendo poco a poco bajo el ritmo candente de aquella canción; si antes se habían encogido mis pantalones, ahora eran tres tallas menos, tenía una erección bestial, mientras miraba a ese ángel convertirse en el pecado andante, se fue acercando a mi hasta que se inclinó para abrir mi bragueta, aproveché su cercanía para pasar mi lengua por su hermoso cuello llegando al fin a esos deliciosos pezones que me llamaban a comerlos, para volver a su exquisita boca, nos besamos con desesperación, fue un beso profundo mi lengua separó sus labios y saboreó cada rincón de su boca, la falta de aire nos hizo separarnos, nos miramos profundamente a los ojos y lo comprendí, era el momento de decirle que la amaba.

―Bella, tal vez te parezca muy precipitado pero yo… ―fui interrumpido por el timbre programado en mi móvil para el de mis hijos― Preciosa lo siento, pero son mis hijos, debo contestar.

―Claro guapo, esperemos no sea nada malo. ―dijo mientras se alejaba para tomar su vestido de nuevo y colocárselo.

―¡Hola!

―¡Papi! Papito, quiero que estés con nosotros.

―¿Kim que pasa? ¿Están bien? ―creo que mi cara de preocupación se veía reflejada en la de Bella.

―Si papi, todo es muy lindo pero queremos compartirlo contigo.

―Hermosa ¿segura que todo está bien? ¿Por qué quieren que vaya con ustedes?

―Si papi, solo que queremos que veas la peli con nosotros.

―Está bien, pásale el móvil a Tanya ―escuché que le decía que quería hablar con ella y un hola ― Tanya ¿está todo bien?

―Si Eddie, todo perfecto, los niños se han portado como angelitos y están disfrutando mucho de la película, pero dicen que quieren que tú también la pases bien con nosotros. ―le hice una pregunta muda a Bella con la vista y ella aceptó.

―Está bien, dile a los niños que llego en un rato, adiós.

―Hasta pronto Eddie. ―dijo cortando la llamada, no sabía que hacer, anhelaba pasar a más con Bella, estaba a punto de decirle que la amo, pero mis hijos me necesitan y no puedo dejarlos. Contrariado en mis pensamientos, no sabía que hacer y como si Bella pudiera leerme la mente me aseguró:

―Tranquilo Edward, ve tus hijos te esperan, no hay problema.

―¿Segura? No quiero que sientas no me importas, Bella me importas y mucho yo…

―Ssshhh ―me interrumpió poniendo un dedo en mi boca, el cual besé ―después me lo dices ¿sí? Tendremos tiempo de sobra, ahora tus hijos te necesitan, ve con ellos.

―Gracias preciosa ¿hablamos esta noche?

―Por supuesto, ya llevas una idea para que puedas imaginar más tarde.

―Eres única Bella, gracias ―le dije mientras besaba tiernamente sus labios en despedida.

―Bye guapo.

Salí lo más pronto posible hacia casa de Tanya para poder unirme a mis hijos y poder quitar esta sosobra en mi pecho.

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¡Hola Chicas!

Espero estén bien y gracias por leerme de nuevo, ojala no quieran matarme por este capítulo.

De nuevo no tengo como agradecer por todos sus reviews y alertas, si hay alguna que se me paso contestarle le pido disculpa, espero les este gustando los adelantos y que quieran seguir acompañándome en esta tierna historia.

Espero seguir contando con su apoyo y comentarios

Besos

Yas