Capítulo beteado por Vhica, Betas FFAD
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Los personajes de la Saga Crepúsculo le pertenecen a Stephenie Meyer, la trama y cualquier personaje fuera de la saga, son de mi autoría.
Papá por elección.
Capítulo 16
―Shhh Eddie, es tu despedida, disfrutemos, esta noche, te haré sentir cosas que nunca has imaginado. ―decía mientras acariciaba mi torso y como si su tacto me quemara me puse de pie haciendo que cayera a mis pies.
―¿Cómo se te ocurre hacer esto?
―Eddie, no te soy indiferente ―dijo mientras tocaba mi semi-erecto pene ―anda disfrutemos.
―¡Estás loca! Nunca le haría eso a Bella y mucho menos contigo.
―Mírame, es que acaso no me deseas, yo puedo darte lo que ella no podrá. ―ronroneó mientras se arrastraba hacia mí.
―¡Cállate! Nunca tendré nada contigo y te recuerdo que hay una orden de alejamiento para ti, así que si te vuelvo a ver cerca de mi familia o de mí, no dudaré en llamar a la policía. ―le gruñí mientras salía de la habitación y la oía murmurar un "Eso veremos".
No hizo falta que dijera nada a mis acompañantes que al verme pasar por la mesa, me siguieron.
―¿Edward, qué pasa? ―me preguntó Jazz cuando nos encontrábamos en el estacionamiento.
―¿Quién fue? ¿A quién se le ocurrió hacerme esta clase de broma? ―dije a punto de explotar.
―Edward tranquilízate, no sabemos qué pasó ahí dentro.
―¿Que me tranquilice Jasper? ¿Cómo quieres que me tranquilice cuando me llevaron para que Tanya me hiciera un baile privado?
―¿QUÉ? ―gritaron mis tres amigos.
―Como lo oyen, la mujerzuela de Tanya me estaba esperando para según ella, hacerme disfrutar mi despedida.
―Edward, jamás te haríamos algo así, no sé cómo pero esto lo tramó ella.
―Debemos llamar a la policía, deben detenerla. ―Dijo un preocupado Demetri.
―Yo la amenacé, no creo que esté todavía en el local.
―¿Pero qué pasó bro? ¿Cómo te diste cuenta que era ella?
―Chicos por favor, no quiero pensar más en eso, necesito ir a casa, darme una ducha y ver a mis amores.
Subí a mi coche sin esperar a nadie y me dirigí a casa, entré y me encontré a las chicas viendo una película, saludé lo más cortés que pude y me fui directo a tomar una ducha, cuando salí, los chicos ya habían llegado a la casa, Alice y Rose se estaban preparando para irse, asumo que para darme un poco de privacidad, algo que agradecí, todavía me sentía muy alterado, me despedí de ellos y esperé a que se fueran para tomar a Bella entre mis brazos.
―Perdón preciosa, de verdad que yo no sabía, yo no quería hacer nada.
―¿Qué pasa amor?
Le conté todo lo que había pasado en el club y pese a que su irá era palpable, me dijo que estaba bien.
―Edward, ella ya mostró sus cartas, va tras de ti.
―Pero yo le dejé claro que no quiero nada con ella.
―Tal parece que no entendió y yo no voy a permitir que te esté rondando, la próxima vez que la vea cerca de ti me voy a cobrar todas.
―No se va a acercar, ya le dije que si la veo cerca, la denuncio; no se aparecerá nuevamente.
―No Edward, es que no entiendes, no me interesa si termina en la cárcel, nadie se mete con lo que es mío y esa silicona se pasó de la raya, no sabe lo que es meterse con Isabella Swan; todavía tengo pendiente lo que le hizo a mis tesoros y ahora quiere revolcarse alrededor tuyo, no se lo voy a permitir.
―Mmm, me gusta verte posesiva.
―Nadie toca lo que es mío y eso va para ti también, ni se te ocurra dejar que nadie se acerque más de lo socialmente aceptable.
―Claro mi gatita salvaje ―le dije mientras le robaba un pequeño beso.
Fui a darles su beso de buenas noches a mis niños, aunque ya estaban dormidos y me dirigí a descansar, donde me esperaba mi gatita para marcar de nuevo su terreno con unos cuantos besos y roces que estaban haciendo estragos con mi celibato, ya con Bella en mis brazos nuestras respiraciones fueron bajando de ritmo por lo que pensé que se había quedado dormida, pero me equivoqué ya que empezó a hablar.
―Amor, queda una semana para la boda, creo que debería ir a pasar estos días a la mi apartamento.
―¿Por qué? ¿Qué tienes que ir a hacer allá?
―Tengo que ir a recoger todo lo que voy a traer para acá y empaquetar lo que llevaremos a la casa.
―Perfecto, eso lo podemos hacer en dos días.
―¿Con qué tiempo? Tú trabajas y mis vacaciones no inician hasta un día antes de la boda.
―Eso no es problema, no trabajo esta semana y preparo todo, no tendrás que ir a hacer nada a tu apartamento.
―Edward, necesito estar esta semana en mi apartamento, ¡sola! ―mi mente se quedó en blanco cuando la escuché decir eso.
―¿Sola?
―Sí.
―Bella, preciosa, si es por lo de Tanya te juro que no pasó nada.
―No, no es eso.
―¿Entonces qué es? ¿Ya no quieres casarte conmigo? ¿Te arrepientes? ―dije cuando sentía venir un ataque de pánico.
―No es eso amor, lo que pasa es que siento que necesito cerrar este ciclo, cuando mis papás murieron pensé que nunca me casaría; yo pensaba vivir mi vida, disfrutar y morir en ese apartamento, entiéndeme, yo no soñaba pasar el resto de mi vida con alguien.
―¿Y ahora sí lo sueñas?
―Por supuesto amor, no veo mi vida sin mis niños y sin ti, pero me da miedo, temo que así como perdí a mis padres los perderé a ustedes, no puedo pasar por eso de nuevo.
―Te juro que eso no pasará.
―No lo sabemos Edward y es algo con lo que tengo que aprender a vivir, pero así como asimilé la muerte de mis padres, quiero asimilar que mi vida va a cambiar.
―Te entiendo amor, sé que has pasado mucho pero yo tampoco quiero perderte.
―No me vas a perder, sólo te pido que me dejes poder procesar esto en mi apartamento.
―Está bien amor, pero tenemos que hablarlo con los niños para que no piensen que los dejaste.
―Claro, mañana les explicaremos que es necesario para poder casarnos, que el novio y la novia no pueden vivir juntos, así lo entenderán mejor.
―Tú eres la experta en esto, sólo que te voy a extrañar.
―Yo también te extrañaré, pero podemos recordar nuestros tiempo de sexphone, así tendremos más fantasías que cumplir en nuestra luna de miel.
―Mi preciosa, no tienes ni idea todo lo que quiero hacerte.
―Mmm, me lo imagino, así como todo lo que yo quiero hacerte ―me dijo mientras se subía sobre mí y me besaba de nuevo dejando el tema cerrado.
A la mañana siguiente, Bella le explicó nuestros hijos que era tradición que los que se iban a casar no podían estar juntos antes de la boda, por lo que ella debía irse a su apartamento, pero que si ellos la necesitaban sólo tenían que llamarla y que podían ir a visitarla las veces que fueran necesarias, al principio se resistieron a la idea pero luego de explicarles bien accedieron, eso sí, después de que Bella les prometiera que a partir después de la luna de miel no se separarían.
Tomé la semana de vacaciones que tenía planeada, ya que no quería que nuestros hijos se sintieran muy solos, ellos tal vez no entendían bien el cambio que estaba pasando en nuestras vidas pero estaban felices de tenerme en casa más tiempo, el cual lo utilizamos para empacar nuestras cosas aprovechando que Bella no estaba, no queríamos estropear la sorpresa. Durante el día preparaba mis cosas y cuando llegaban los chicos del colegio, recogíamos lo de ellos, por las noches volví a mis llamadas calientes con mi prometida y esto me tenía revolucionado a mil. Por suerte, la semana se pasó volando y para mañana tenía planes especiales con mi preciosa futura esposa. Demetri cuidaría los niños, mientras yo le daría la sorpresa a Bella y si se nos hacía tarde, Sue los recogería.
Por eso ahora me encontraba en mi nuevo hogar. La casa es hermosa, tal y como la imaginé, las zonas verdes se ven resplandecientes, las recámaras de los niños parecen salidas de sus sueños, nuestra recámara es preciosa y la de mi nuevo bebé, es la materialización de mi sueño. Sé que me estoy adelantando ya que ni siquiera he hecho el amor con Bella, pero es un sueño que espero cumplir pronto. Pero por el momento debía organizar toda antes de que llegara la hora de ir por mi preciosa.
Bella POV
El día de hoy ha sido de locos, todas mis compañeras me han dado regalos, buenos deseos y hasta uno que otro consejo para mantener a mi futuro esposo entretenido. Si supieran todo lo que he planeado para él. Esta semana separados me ha ayudado a aclarar muchas dudas que tenía y no es que estuviera considerando no casarme con Edward, como lo he dicho, es el amor de mi vida; pero mi temor a perder las personas amadas me estaba afectando mucho. En este tiempo pude ver que aunque sólo unos segundos me queden de vida, quiero aprovecharlos al máximo viviendo con ellos, cada momento que logre atesorar con ellos son únicos y es lo más importante de esta vida, también como le había dicho a Edward, acomodé las cosas del apartamento seleccionando que llevaría al condominio y que dejaría para llevar a la casa que compraremos. Al principio me entristeció que Edward decidiera esperar después de la boda para buscar nuestra casa, pero luego entendí que era lo mejor para no tener tanta presión encima; ya que tenía más que suficiente con Alice y Esme estresándome con todo lo referente a la boda, aunque no me debo quejar, todo está listo para mañana y sé que será la boda que mis padres hubieran querido para mí.
―Bella ¿Vas a hacer algo especial en la noche? ¿Tendrás una despedida de soltera?
―No Ángela, sabes que esas cosas no van conmigo, pero Alec y los demás, vamos a ir por unos tragos al New Moon, si quieres te nos unes.
―Claro, me encantaría. ¿A qué hora?
―Como a las diez espero ya estar ahí, además no me puedo trasnochar, ya conociste a Alice y me prohibió tener sombras bajo mis ojos mañana.
―Por supuesto, tu cuñada es de armas tomar ―las dos reímos recordando el día que Alice entró a mi oficina exigiéndome que escogiera la decoración porque ya no podía esperar más ―Nos vemos ahí entonces, que tengas buen día, adiós.
―Hasta luego.
Me dirigí al estacionamiento por mi auto, cuando vi a varios chicos alrededor de este, encabezados por Ethan y Kim.
―¡Hola chicos! ¿Necesitan algo?
―Hola profe Bella, todos queremos decirte que estamos muy felices de que seas la mamá de Kim y Ethan.
―Muchas gracias chicos. ¿Algo más?
―¿Ahora que eres la mamá de ellos, vas a seguir siendo nuestra profe?
―Claro Natalie, siempre estaré aquí para ustedes.
―Y un día puedes hacernos de comer y llevarnos a jugar a tu casa ―me preguntó mi adorado Chris.
―Cuando Edward y yo tengamos una casa nueva los invitaré a todos. ¿Les parece?
Varios "SÍ" resonaron por el estacionamiento para luego, ver a mis tesoritos salir corriendo hacia sus padres a contarles lo sucedido, frente a mi sólo quedaron mis adorados hijos con su amigo Thomas.
―Amores, ya debe de estar su papi esperando por ustedes.
―No, hoy nos vamos a jugar con Bruno, estamos esperando que venga el señor Demetri.
―Bueno, esperaré con ustedes mientras él llega.
Por un lapso de cinco minutos estuvimos esperando a Demetri y en mi mente no podía dejar de preguntarme donde estaría Edward que no vino por lo niños, pero después me convencí que seguramente estaría haciendo alguna diligencia antes del matrimonio. Después de asegurarme que mis preciosos nenes estaban seguros en el coche de Demetri, me dirigí del nuevo al mío cuando vi al hombre más guapo del mundo recostado en éste.
―¡Hola guapo! ¿Esperas a alguien?
―¡Hola señorita! Me dijeron que la dueña de este coche era la mujer más preciosa de este mundo, así que debes ser tú.
―¿Estás seguro? ―susurré mientras me acercaba y tocaba su hermoso rostro.
―Completamente, pero no se lo digas a mi prometida.
―No se lo diré, si tu no le dices nada al mío ―y lo besé, era adicta a estos labios, podría pasar todo el día saboreándolos, pero no era el mejor lugar para hacerlo.
―Los niños se acaban de ir con Demetri, me dijeron que hoy no viajaban contigo.
―Así es preciosa, hoy tengo planeado una sorpresa para ti, espero que no tengas la tarde ocupada porque te voy a raptar.
―Por mí no hay problema.
Edward me ayudó a subir a mi auto y me pidió lo fuera a dejar a mi apartamento, para después poder ir en un solo coche, así lo hice y luego partimos en un rumbo que se me hacia conocido.
―¿Vamos a casa de tus papás?
―No desesperes preciosa, pronto sabrás la sorpresa ―contestó mientras se estacionaba a un lado de la carretera ―por el momento ya has visto mucho.
Se bajó del coche lo rodeó y abrió la puerta a mi lado, para sacar de la guantera una venda de seda negra, cubrirme los ojos con ella y darme un pequeño beso; lo sentí alejarse, cerrar la puerta para de nuevo oír la otra puerta y darme cuenta que el auto iniciaba su marcha de nuevo.
―¿Edward de qué va esto?
―Sólo relájate mi preciosa, quiero que escuches esta canción. ―empezaron los acordes y la melodía se me hacía conocida pero no descifraba cual era, hasta que la voz de Bryan Adams llegó a mis oídos unida a la de mi prometido.
To really love a woman
to understand her, you gotta know her deep inside
hear every thought, see every dream
and give her wings when she wants to fly
then when you find yourself lying helpless, in her arms
you know you really love a woman
―¿Edward?
―Shhh, escucha mi preciosa.
When you love a woman, you tell her that she´s really wanted
when you love a woman, you tell her that she´s the one
cuz she needs somebody, to tell her that it´s gonna last forever
so tell me have you ever really, really really ever loved a woman?
To really love a woman
let her hold you, till you know how she needs to be touched
you´ve gotta breathe her, really taste her
till you can feel her, in your blood
when you can see your unborn children, in her eyes
you know you really love a woman
Lágrimas caían por mis mejillas, la letra era preciosa y parecía que me describía, lo que yo necesitaba del amor, lo que Edward me hacía sentir. La música seguía sonando en el interior del coche acompañada de la hermosa voz de mi prometido, haciendo el momento más mágico aún.
And when you find yourself lying helpless, in her arms
you know you really love a woman
―¿Amor, mis brazos son tu refugio?
―Por supuesto, mi preciosa.
Just tell me have you ever really, really really ever loved a woman?
Just tell me have you ever really, really really ever loved a woman?
Terminó la canción dejando la última frase en el aire, no quería preguntarle porque sería como dudar de él, pero moría porque me lo confirmara; traté de hacer acopio de todo mi control para no decirle nada y cuando estuve a punto de fallar, Edward estacionó el auto y lo sentí bajarse, para luego abrir mi puerta.
―Vamos amor.
―¿Puedo quitarme la venda?
―Todavía no, sólo unos instantes más. ―Me dijo mientras tomaba mi mano para dirigir mis pasos. Sentí que pasamos de una superficie lisa a otra con más textura, me parecía más como zacate, la incertidumbre de saber donde me llevaba estaba aumentando mis otros sentidos, así que podía escuchar autos a lo lejos, mis pasos amortiguados y sentir un exquisito olor a orquídeas, mi flor favorita. Cuando sentí que Edward me indicaba sentarme, al parecer era una banca porque a través de mis pantalones sentía lo áspero de la madera, lo que me hacía pensar que estábamos en un parque.
―Ahora si amor, quítate la venda.
Lo hice de inmediato deseando aclarar mis dudas, pero no me encontré nada de lo que esperaba, estábamos en una zona verde amplia, pero no era un parque, estaba sentada en medio de una especie de glorieta blanca, elegante pero sencilla, rodeada de orquídeas, las que no se encontraban sólo allí, si no esparcidas por toda la zona verde, llenando todo de un colorido hermoso; instintivamente busqué a Edward que no estaba en mi campo de visión, para encontrarlo hincado en una de las laterales sosteniendo, la flor más preciosa que he visto, en sus manos.
―Mi amor, mi preciosa, mi Bella; sé que tal vez es un poco tarde para hacer esto, pero como la princesa que eres merecías lo mejor del mundo, es por eso que aunque sea a destiempo quiero decirte que me mostraste lo importante que es amar y que el amor no se basa sólo en los lazos sanguíneos, si no que va mas allá, el amar es una decisión y un privilegio que debemos de agradecer día a día. Y ante todo me enseñaste, que si antes no pensé en darle una madre a mis hijos, fue porque tú no habías llegado a nuestras vidas, porque para ellos sólo hay una madre en este mundo y esa eres tú. Por eso aquí con una humilde flor, te pido de nuevo que seas mi esposa, pero no sólo mi esposa, sino también la madre de nuestros hijos, porque nuestra vida sin ti ya no tiene sentido.
―¡Sí, por supuesto que sí mi amor! ―dije lanzándome a sus brazos y devorando sus labios como si fuera la primera vez, nuestras lenguas danzaban al ritmo ya conocido entre ellas y sus manos enmarcaban mi cara como si fuera algo delicado; cuando nuestros cuerpos reclamaron respirar nos alejamos poco a poco, para fijar mi mirada en esos preciosos ojos color esmeralda que destellaban alegría y al verlos, me di cuenta que no podría volver a sobrevivir sin tener a este hombre en mi vida.
―Preciosa, me encantaría seguir probando tu deliciosa boca, pero aquí no termina la sorpresa, acompáñame.
Me tomó de la mano y pude notar que no estábamos en un lugar público, era más bien como un patio trasero, lo que pude comprobar cuando vi que Edward me dirigía a una hermosa casa que se elevaba en el centro de aquel mágico lugar.
―¿De quién es esta casa?
―Es un proyecto especial que acabamos de terminar, quería que lo vieras para saber qué te parece. ―concluyó dirigiéndome a la puerta trasera.
Ingresamos a una cocina de ensueño, con muebles empotrados de madera, que relucían de nuevos; luego pasamos a una sala de televisión adaptada en un lado como área de juego para un bebé e instintivamente llevé mis manos a mi vientre imaginando que sería tener un hijo de Edward dentro de mí, me llevó a un comedor precioso, amplio, como para poder tener reuniones de una familia extensa, lo que siempre he soñado y ni qué hablar de la sala, era hermosa con muebles posicionados en diferentes lugares dando una sensación de comodidad y tranquilidad.
―¿Qué te parece esta planta?
―Es preciosa, seguramente la utilizará una familia muy numerosa.
―Esa es la idea del dueño.
―Me imagino que la pasarán muy bien aquí.
―Cariño, vamos a ver las habitaciones.
Subimos al segundo piso y si pensé que la planta baja era hermosa, esto no tenía precedente: las habitaciones eran como sacadas de revistas, había una para niña hermosa con rosa en todas sus tonalidades, con flores y mariposas dando un sentido de ensueño; había otra especial para un varón con todos sus balones y artículos deportivos, sería la ideal para mi precioso nene; me llevó a la siguiente encontrándome con el ideal de una mujer embarazada, es el cuarto perfecto para un nuevo bebé, de nuevo llevé mis manos a mi vientre, algo que me parecía ilógico ya que ni siquiera hemos llegado a hacer el amor, pero es que este sentimiento se viene albergando en mi, deseo tener una nueva vida en mi vientre.
―Esta familia debe ser muy feliz con tantos niños.
―Bueno, son felices pero esperan que este cuarto sea ocupado pronto. Ven, ve la habitación principal.
Era una recámara amplia, muy hermosa, con una cama rustica perfecta para una noche de reunión familiar por la tormenta o una noche de sexo desenfrenado; habían decoraciones muy elegantes pero algo llamó mi atención, a un lado de la cabecera de la cama, habían tres cuadros como los de un intercomunicador que llamaron mi atención.
―¿Para qué son esos? ―dije señalando los cuadros.
―Son un sistema de vigilancia de audio instalado en las habitaciones de los niños.
―¿Y por qué es necesario si los cuartos no están tan separados?
―Porque este cuarto es especial, está cubierto por material aislante del sonido, por lo que si la puerta está cerrada, será difícil escuchar algo aparte de lo que esté ocurriendo en el cuarto.
―¿Un cuarto insonorizado? ¿Para qué quieren una habitación así?
―¿Tú qué crees? ―me dijo con una sonrisa cómplice.
―¿En serio? Es una buena idea, podríamos copiarla.
―Por supuesto. ¿Pero entonces te gustó la casa?
―Es preciosa Edward, sé que la familia que viva aquí será muy feliz.
―Eso espero, porque el dueño no quiere que esta sea una simple casa, quiere un hogar para su familia.
―Amor, eso no se basa en la estructura, si no en el corazón.
―¿Pero crees que una familia que se ame mucho puede formar aquí su hogar?
―Por supuestos amor, pero ¿Por qué tanta insistencia en mi opinión?
―Porque quiero que este sea nuestro hogar.
―¿Lo dices en serio?
―Tan serio como el decir que te necesito más que al aire ―dijo mientras depositaba un juego de llaves en mis manos.
―Edward, es precioso, sé que seremos muy felices aquí ―susurré girando sobre mi eje viendo mi alrededor, cuando algo llamó mi atención ―¿Un cuarto para bebé?
―Sé que es un poco precipitado, pero me gustaría que en un futuro nuestra familia crezca.
―¡Yo también lo deseo! ―chillé mientras brincaba sobre él y caíamos en la cama, para volver a perderme en su boca, mis sentimientos estaban a flor de piel, todas sus sorpresas me llevaron al límite de felicidad y sentía que no podía estar lo suficientemente cerca de él, poco a poco empecé a desabotonar su camisa cuando su móvil nos interrumpió.
―Será sólo un segundo, preciosa, espérame aquí.
―¡Hola!
―¿Sue? ¿Qué pasa? Tranquilízate, no te entiendo. ¿Mis hijos están bien?
―¿CÓMO? ―gritó Edward con la cara desfigurada dejando caer el móvil, en un acto reflejo corrí a cogerlo para saber lo qué pasaba.
―Sue, soy Bella ¿Qué pasa? ¿Sue? ¿Hola?
―¿Bro? ―me contestó un serio Emmett.
―Em soy Bella. ¿Qué está pasando?
―Bella, son los niños.
―¿Qué pasó con ellos Emmet, habla claro?
―Los niños… los niños desaparecieron.
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Bueno chicas, creo que el capítulo no es lo que muchas esperaban, ahora a esperar a ver qué va a pasar, con todo gusto recibo sus comentarios, teorías y críticas.
Les dejo la letra en español completa de la canción que acá sale, es una de mis favoritas, espero y la disfruten.
Disculpemen por no poder contestar reviews está semana pero he estado un poco enredada.
¿Nos leemos el próximo lunes?
Besos Yas
¿Alguna vez hasamado a una mujer?
Bryan Adams
Para amar realmente a una mujer
para entenderla, tú debes conocer su profundo interior
oír cada pensamiento, contemplar cada sueño
y darle alas cuando ella quiera volar
luego cuando te encuentres refugiado inevitablemente, en sus brazos
sabrás que realmente amas a una mujer
Cuando amas a una mujer, le dices que la necesitas realmente
cuando amas a una mujer, le dices que ella es la elegida
porque ella necesita alguien, que le diga que esto durará por siempre
entonces dime ¿alguna vez has amado realmente a una mujer?
Para amar realmente a una mujer
deja que ella te sostenga, hasta que sepas como ella necesita ser tocada
tienes que "respirarla", saborearla realmente
hasta que la sientas, en tu sangre
cuando puedas ver el hijo que viene, en sus ojos
sabrás que realmente amas a una mujer
Cuando amas a una mujer, le dices que la necesitas realmente
cuando amas a una mujer, le dices que ella es la elegida
porque ella necesita que le digan que ustedes siempre van a estar juntos
entonces dime ¿alguna vez has amado realmente a una mujer?
Tienes que tenerle algo de fe, retenerla fuertemente
un poco de ternura, tienes que tratarla bien
ella estará ahí por ti, cuidando muy bien de ti
realmente tienes que amar a tu mujer, si...
Y cuando te encuentres refugiado inevitablemente, en sus brazos
sabrás que realmente amas a una mujer
Cuando amas a una mujer, le dices que la necesitas realmente
cuando amas a una mujer, le dices que ella es la elegida
porque ella necesita alguien, que le diga que esto durará por siempre
entonces dime ¿alguna vez has amado realmente a una mujer?
Solo dime, ¿alguna vez has amado realmente, pero realmente a una mujer?
Solo dime, ¿alguna vez has amado realmente, pero realmente a una mujer?
