gracias por sus comentarios XD

-deja que lo revise... odio no tener los instrumentos para poder curarlos de las infecciones... aun que los analgésicos para el dolor de cabeza nos pueden ayudar para mantenerlas a raya, por favor Cristina ¿puedes fijarte?

-ya voy- se levanta del lado de Derek y se dirige al precario tarro donde tienen los analgésicos que pudieron encontrar...

Capitulo II

(un Año y medio antes del accidente)

-¿Que tenemos?- una residente del aria de Trauma, mientras va poniéndose los guantes para recibir al paciente que está por llegar a urgencia de Seattle Grace en la ambulancia.

-niño de 10 años, se cayó de un árbol después de subir por su balón, con lesiones en los dos calcáneos, sus constantes son de 75-120, le hemos puesto 0.5mmlg de morfina- le responden

-¡Dios! necesito huesos, muchos huesos rotos, sangre y carne molida, necesito muchos huesos- decía Callie medio desquiciada, mientras se ponía la bata de trauma.

-¿Qué? ¿no fue como querías que fuera?- le pregunta de manera burlona Mark

-¡hoo Cállate quieres!- matándolo con la mirada, Mark solo se ríe de su broma, le hace gracia la reacción de Callie

-¡vamos preciosa! ¡solo era una broma! no puedes enojarte por eso- con la misma sonrisa presuntuosa y burlona.

-Mark, si quieres conservar nuestra amistad por lo que más quieras déjalo- lo mira enojada, justo cuando llega la ambulancia.

Tras varias horas de quirófano, donde Callie, Cristina, Érica, la nueva pediatra, Derek y Meredith, dieron lo mejor de sí, para poder salvar al niño... lo logran, tras varias paradas y una hemorragia importante, pero al final lo logran salvar.

-Uf! esto ayuda mucho para quitar el estrés y subir la adrenalina ¿no les parece?- con una cálida sonrisa en el rostro Callie se sacude un poco los músculos del cuello.

-ha estado fantástica Dra. Torres- la felicita la nueva pediatra

-gracias, disculpe si no me he presentado aun, es que no estaba muy pendiente de quien estaba o no en el quirófano- se acerca y le da un beso en la mejilla- Calíope Torres un gusto- termina con una encantadora sonrisa en el rostro, dejando gratamente sorprendida a la pediatra-

-el gusto es mío, Arizona Robbins- sonriéndole también, marcando sus encantadores hoyuelos y clavando sus preciosos ojos en la mirada cariñosa y medio inocente de Callie.

-estuviste espectacular Callie, no había visto a nadie hacer lo que tú has hecho hay, en hora buena Doctora- la felicita Derek al entrar a las regaderas para limpiarse las manos tras la operación, interrumpiendo los métodos de seducción de Arizona, quien había quedado gratamente sorprendida por Callie.

-no puedo creer que aun ponga en duda mi trabajo Dra. Hant- muy molesta Cristina junto a Érica Hant irrumpen en la salita de lavado donde todos los demás se encuentran.

-no es culpa mía que usted no sea capaz de obedecer una orden directa en su lugar de trabajo.

-Dra. Hant con todo el respeto que usted se merece por toda su reputación y sus logros, no puedo creer que sea tan ciega y haya realizado una operación innecesaria para un niño de 12 años- la recrimina Callie quien todo el brillo he inocencia había desaparecido, solo para dejar una mirada fría y acusadora contra Érica.

-Dra. Torres, creo que no es muy apropiado de su parte dirigirse de esas formas con su jefa-

-debo atender algunos de mis pos operatorios, con su permiso- diciendo esto Callie sale muy molesta del quirófano.

Nadie es capaz de referirse a lo que allí había pasado, por lo que tratando de disimular Hant se dirige nuevamente a Cristina.

-Dra. Yang no la quiero nuevamente en mi quirófano, no insista, su falta de respeto y su arrogancia, la llevaran no muy lejos- diciendo esto sale igualmente molesta, tras Callie.

Todos quedan un poco impactados por las fuertes palabras de la Dra. Hant, miran de reojo a Cristina quien se ha quedado con la boca abierta y ojos de angustia.

-¿y ahora quien me enseña? ¿Cómo se supone que voy aprender si la que se supone es mi profesora no quiere hacerlo?- mirando directamente a Meredith.

-tranquila, no conseguirás nada si te precipitas Cristina, deja que pase un poco de tiempo antes de volver hablar con ella, en estos momentos está muy molesta contigo, por que le arrebataste durante toda la operación, debes controlar tu genio-

-claro, y dejar que esa mujer haga y deshaga con mi carrera y con una operación innecesaria-

-es tu jefa- fueron las únicas palabras de Derek antes de salir a ver a sus pacientes.

-¡vaya caracteres hay en este hospital! creo que me lo voy a pasar en grande- dice entusiasmada Arizona, mientras va saliendo a ver a sus pacientes.

-debes controlar tu genio Cristina, por lo menos con la Dra. Hant, si quieres volver a que te enseñe debes aprender a morderte la lengua, después me cuentas a mi cuanto de arpía tiene- le dice con cariño Meredith mientras van saliendo para dirigirse hacia la Dra. Bailey.

En la sala de descanso de los médicos, las cosas van de mal en peor, Callie trata de controlar las lagrimas pero estas son un claro vestigio de lo que siente, tras la discusión que ha tenido con Érica, y después a la salida del quirófano, no podía entender como una mujer tan hermosa podría gustarle tanto que la odien.

-Callie, preciosa… no pretendas que yo cambie, soy como soy, no cambiare mi forma de actuar, ni de hacer las cosas, por nadie, ni siquiera por ti- le dice fríamente una desquiciada Hant, quien no era capaz de ver como sus palabras herían cada vez más a Callie, la verdad es que no le importaba mucho lo que Callie tuviera que decir al respecto, lo único que sabía era que esa mujer era capaz de llevarla al cielo o al infierno si se lo proponía, por su forma de acariciar y de hacerle el amor, pero fuera de las cuatro paredes de una habitación no era más que una compañera de trabajo.

-no sé por qué eres así Érica, no entiendo por qué te gusta que te odien, por que buscas que no quieran conocerte, eres fría, calculadora y muy apasionada, deberías dejar que las personas te conozcan un poco más, no deberías ser tan solitaria... además, ya estoy harta de que nuestra relación sea un secreto, por qué esto es una relación ¿cierto?

-solo me apetece que me conozcan los que yo elija, no quiero preferitismos, ni coñazos como esos, además, no estoy sola, te tengo a ti, y eso me basta… por ahora- esto último lo dice en susurro para ella- y si preciosa, somos pareja, pero entiéndeme, no me gusta que los demás opinen de mi vida privada, somos tu y yo, nadie más en esta relación- trata de calmar a Callie abrazándola por la cintura, mientras la atrae hacia ella, robando le un beso, logrando que Callie se tranquilizara, al sentir como Érica la gira y le envuelve entre sus brazos para profundizar el beso que comenzó suave y gentil, para transformarse en un beso apasionado, que muy bien sabia no terminaría hay.

Mientras en la cafetería del hospital, se encuentran Alex, Aprille, Jackson, Meredith y Cristina, todos residentes de cuarto año en el programa de especialista en Cirugía, cada uno ya tiene una noción de lo que van a escoger, a pesar de que les queda 2 año más de residencia antes de ser especialistas.

-no puedo con Hant- dice molesta Cristina, mientras apoya su cabeza en una mano mientras con la otra revuelve su almuerzo, sin ganas- ¡es injusto! soy la mejor residente de este hospital, Teddy lo sabía, gracias a ella aprendí mucho…¡por qué tubo que morir Harry! si él estuviera vivo, Teddy seguiría siendo mi profesora y a Hant le hubieran dado por culo-

-Cristina, cada vez me sorprendo de sorprenderme con tus frivolidades- le dice Aprille, quien la mira con reproche mientras come su ensalada

-Ho cállate conejito… no recibo reproches de alguien quien solo come comida de conejo- le responde sin siquiera mirarla

-vamos diablo! no me dirás que te has dado por vencida… ¿esa bruja puede contigo? me estás haciendo quedar mal… se me ha caído mi ídolo- le dice con sarcasmo Alex a Cristina.

-solo digo, que para Teddy debe ser difícil volver al hospital donde murió su marido, creo que yo tampoco podría, ni siquiera acercarme al quirófano donde el amor de mi vida dejo de existir… creo que hizo bien en irse, no creo que….

-conejito… ¡Cállate!- ahora si la mira a la cara, está muy cabreada, por que sabe que Aprille tiene razón- el hecho que Harry allá muerto, no debería suponer ninguna diferencia, es cirujana cardiovascular ¡por todos los cielos! no puede permitirse el lujo de sentir, y dejarme votada con esta inepta… bueno no es inepta pero se acerca bastante al termino-

-Cristina ¿tienes sangre en las venas? o solo es por qué tu corazón irradia pulsaciones por minuto… por muchos años que pasen, sigo sin poderme acostumbrar tu manera tan original de ver el mundo- le suelta un molesto Jackson, para él Cristina es la versión femenina de su abuelo, le molesta que sea así, no la entiende a ella, menos entiende a su abuelo, cuando sale con sus cosas como lo hace Cristina.

-Ho vamos chicos, déjenla ser, ella es así, por lo que a mí respecta Teddy debió quedarse y enfrentar el dolor, no es bueno huir de las cosas, se hacen más dolorosas, por más que arranque el dolor permanece…- les dice una conciliadora Meredith, quien trata que Alex no se coma sus papas fritas

-venga ya ¡no seas egoísta Grey!- le dice este mientras le quita otra patata del plato, a pesar de que Meredith lo trata de esconder con sus manos-somos compañeros, así que por qué no me dices mejor como es eso de que quieres tener hijos del macizo- trata de cambiar de tema, mientras le intenta robar otra patata.

-a ver Alex, ¡deja ya de meter tus zarpas en mi plato!- lo regaña tras darle un golpe en la mano- con respecto a Derek y yo, ya estamos decididos… queremos hijos, así que sí estamos o mejor dicho estoy haciendo el tratamiento de fertilidad.

-ya sabía yo que tu nuevo carácter maternal se debía a algo- bromeo Alex, tras robarle la ultima patata del plato- ahora tendré que llamarte mama… fijo-

-ni se te ocurra… al menos que quieras comer tus intestinos hoy de cena- lo amenaza Derek, quien llegaba en ese momento a la mesa donde ellos estaban, por que tenía que hablar con Jackson de un paciente que él llevaba con Mark

-hola Macizo- lo saluda Alex sin mirarlo

-ahora tendremos cerebro flácido de cena- siguió burlándose Derek- Jackson, ¿has visto las radiografías de Karl? el niño de la caída del árbol-

-no, aun no las miro, pensaba comer antes, ¿Por qué?- mientras mascaba su sándwich de jamón y queso

-por que al parecer tenemos un futuro donante de órganos, en el-

-¿perdón?-

-tiene un desprendimiento craneal- le dice con pesar- la operación se ha suspendido, no se puede operar.

Tras estas palabras, Jackson deja su sándwich y se levanta de su puesto para salir a gran velocidad para comprobar que las palabras de Derek son ciertas, no lo puede creer, no lo puede creer es lo único que piensa, mientras corre pasillo tras pasillo hasta llegar al tablero de operaciones, viendo que la suya, ya no está.

Unas horas más tarde Callie recorre los pasillos del servicio de cirugía con un cabreo de proporciones, el Dr. Parker, la había ofendido frente a todo su equipo de quirófano, y tras la operación había arrancado como un cobarde, sabiendo como ella iba a reaccionar tras sus palabras ofensivas.

- Derek ¿has visto al Dr. Parker?- al encontrarse con él por el pasillo.

- me pareció verlo en la sala de juntas, estaba hablando con el jefe.

-vaya cobarde... si es que lo pillo y lo...- dejando la frase a medio terminar, se dirigió hacia el despacho del jefe.

-¡¿por qué lo buscas?!- le pregunta Derek al viento, ya que Callie había desaparecido al final del pasillo.

-¿que son esos gritos Shepherd?- le pregunta Mark

-nada... hace un segundo Torres estaba aquí... y ahora no está-

- creo que la neurocirugía te esta trastornando amigo mío- le responde burlona mente- ¿has visto a Lexie?

-¿qué les pasa a todos hoy? ¿acaso me ves con cara de guía turista del hospital?-

-uy que genio... voy a preguntarle a las enfermeras... seguro ellas la han visto- dejando tras de sí a un molesto Derek.

Tras dirigirse al despacho del jefe Weber, y no encontrar al Dr. Parker, se dirige a cafetería, donde espera encontrarlo... no dejara pasar más tiempo para decirle todo lo que piensa de él.

-Miranda... ¿has visto a Parker?- encontrándose con su amiga cuando esta estaba saliendo de cafetería.

-sí, esta tomándose un café y pavoneándose de lo que te dijo en el quirófano.

- no le quedaran ganas de seguir alardeando de lo poco hombre que es- sin despedirse de Bailey entra como alma que lleva el diablo, en busca del médico mas inepto e incompetente de todo el hospital.

- a no, esto no me lo pierdo por nada- murmura una divertida Bailey, siguiendo a Callie.

Muchos de los presentes ven como una furiosa Callie entra a la cafetería y se dirige a paso firme hasta la mesa donde se encuentra el Dr. Parker, junto a un puñado de médicos.

-¿se puede saber por qué se atreve a llamarme PUTA en medio de una operación? ¿quien se cree usted que soy yo?-

-Dra. Torres... yo... yo- sin saber que decir ni ha donde arrancar, jamás pensó que la doctora fuera capaz de ir a hasta la cafetería a recriminarle su comportamiento.

-mire doctor imbécil...- tratando de calmarse, pues sabe muy bien que si se deja llevar era muy posible que pierda su trabajo por agresión o más bien asesinato premeditado- no tolero que usted ni nadie me falte el respeto de esa manera, por que ni usted ni nadie tiene ese derecho, no soy un juguete y menos una poca cosa como usted para aguantar semejante trato...-

-dígame doctorcita poca cosa...¿acaso yo soy él que anda propagando sus escasez de sexo por todo el hospital? solo le pregunte lo que se comenta por los pasillos y si usted no quiere que se pregunte de su vida sexual... pues simplemente no la divulgue-

-¿sabe a caso lo que es tener un polvo decente doctor?-

-¿cómo se atre...-

-me atrevo por que por lo que sé usted es un hombre soltero... imagino que es por qué poco le aguantan o simplemente por que no sabe tratar a una mujer como se merece… hasta me hace dudar de su hombría… yo que usted pido hora con algún médico para que le vea su problema…- mira alrededor- creo que encontrar alguno no será un problema- refiriéndose a todos los médicos que en ese momento se encontraban en la cafetería.

- no le tolero que me hable así... usted no es nadie para hablarme de esa manera-

-le hablo como quiero, por que usted no es nadie en este hospital para hablarle a una mujer como lo ha hecho conmigo.

-mire doctorcita de mierda... uste..- pero un certero puño en su boca le detiene de golpe.

-eso por los insultos que le has hecho a mi amiga- preparándose para otro puñetazo en la cara del doctor Parker- este por tratar a las mujeres como lo haces- tras golpearlo, toma otro impulso y le da un último puñetazo en su estomago- y este ultimo por qué me caes mal- dejando tirado al doctor, Mark se sacude su ropa, como si estuviera sucia, sin decir nada más se va.

- Agg!- grita de dolor el médico herido, pero nadie se levanta a socorrerlo

Arizona, es una mujer hermosa, simpática y muy carismática, está hecha para siempre llamar la atención de la gente que se encuentre a su alrededor, está acostumbrada de que siempre sea así y el hecho de que alguien la opaque, es como un insulto, o como algo totalmente inesperado

-pensé que la Dra. Torres era una mujer sensata- le comenta como si nada a una muy divertida Dra. Bailey, quien se regodea de lo que acababa de ver.

-y lo es… bueno casi siempre- como pensándose cuando fue la última vez que había visto tan enojada a Callie, mientras sonríe acordándose de algunas de las discusiones protagonizadas por su amiga.

-por su sonrisa… perdóneme si lo pongo en duda- le dice con cara de estar muy en desacuerdo.

-vamos Dra. Robbins ¿nunca ha escuchado eso de la vida no es vida sino la disfrutas?- le dice con una sonrisa burlona en el rostro Alex quien llegaba donde ambas doctoras se encontraban conversando, alcanzando a escuchar las últimas palabras de Arizona.

-Dr. Karev no sabía yo que tuviera esa filosofía- con cierta ironía en la voz

-no es mi filosofía Dra. Robbins, es el lema de la Dra. Torres, y me perdonara pero cada vez que veo a la Dra. no puedo no pensar que lleva muy bien eso de disfrutar día a día- mirando de reojo a Callie.

-¡a ver Karev! ¿no que tenias que estar supervisando urgencia?- le llama la atención Bailey.

-en eso estaba, pero me entere por las enfermeras del espectáculo que se estaba montando aquí, por lo que vine a reírme un poco a costa de la sombra del Dr. Shepherd jajajaja, no sabía que la Dra. Torres tuviera este genio- mirando como Callie terminaba de humillar al Dr. Parker frente a todos los que estaban en la cafetería- y que el Doctor Sloan fuera tan bueno con los puños.

-Él se lo busco- dice de forma cortante Bailey- no por que una sea mujer no puede tener vida sexual, familiar y laboral- está muy molesta pero a la vez divertida.

-¿cuál fue el detonante?- pregunta intrigada Arizona, viendo como el Dr. Parker se levanta con dificultad, sin recibir la ayuda de nadie, sintiendo lastima por el hombre.

-el Dr. Parker entro a quirófano con Callie, estaban en plena operación de fémur, cuando le dice "Dra. Torres que maravilla de operación está haciendo, cualquiera lo duda con su reputación sexual" tal cual, no he cambiado ninguna silaba de lo dicho por ese despreciable- mirando con desprecio al dicho Dr.

-¿pero que se ha creído?- menciona enojada Arizona- es que por tener vida sexual no puede tener una buena vida laboral?

-eso mismo he dicho yo, pero eso no es lo peor, por que después de ese desplante le critico de sus elecciones en cuanto a relaciones se refiere, pero Callie no dijo nada por lo que el médico insistió durante toda la operación, pero Callie solo se preocupo de operar, cuando termino la operación, todos salieron del quirófano, el Dr. Parker salió rápidamente de allí también, no espero a Callie, y bueno, ahora ella se lo encontró en la cafetería… entenderás cuales fueron las consecuencias de lo ocurrido, Callie no deja pasar las cosas, dice que lo malo si no lo dices de inmediato, se agranda por lo que no espero a estar solas con el Dr. Parker para cantarle la cartilla, jajajaja

-vaya con la Dra. Torres- cambiando radicalmente de lastima a regocijo, al ver como el doctor Parker caminaba con dificultad hacia la salida de la cafetería.

-por cierto, cuál es tu interés en ella?- como despertando de un sueño muy divertido-¿has preguntado mucho de ella - la mira suspicaz

-solo es curiosidad laboral, nada mas- trata de excusarse, rehuyendo los ojos de Miranda.

-¿Karev?

-¿dígame Dr. Bailey?

-¿no estás a cargo de urgencia?- le pregunta mientras lo fulmina con la mirada. Alex corre a urgencia, solo con mirar a Bailey el miedo lo recorre, y sin más va donde se supone debe estar.

-vaya…- murmura Arizona al ver la reacción del residente- se te da bien eso de mandar ¿no?-

-…- Bailey solo la mira.

-creo que en pediatría me necesitan- arrancando igual que Alex.

Con el paso de las semanas, Arizona se da cuenta que Callie no la toma en cuenta por lo que se molesta, sabe que Callie es gay, y no entiende como una mujer como ella pueda estar sola, y no entender las indirectas que le da constantemente, (Arizona no sabe de la relación que tienen Érica y Callie).

-Érica, ¿Cuándo aremos publica nuestra relación? estoy cansada de no poder decirte te amo delante de mis amigos, estoy cansada de que estemos siempre al filo de que nos descubran… me prometiste que hablaríamos del tema… yo…- sentándose en la cama, como siempre están en la sala de descanso, ya que nunca Érica ha querido que se vean en otra parte, bueno a veces en el departamento de ella, por que Callie vive con Cristina, y Érica no tolera a Cristina.

- ya lo hemos hablado preciosa… quedamos en que íbamos a dejar que pasara un poco más de tiempo- mirando sensualmente los labios de Callie.

-no Érica… no quiero que hagamos el amor… no estoy con ganas…- levantándose de la cama y dirigiéndose a la puerta, al sacar el seguro para salir de allí, Érica le impide que la abra, y aprisiona su cuerpo contra su espalda

-venga ya preciosa, si sabes que lo estas deseando- le susurra mientras deja que su aliento recorrer el cuello y el oído de Callie, provocando unas descargas justo en el centro de su cuerpo.

Callie siente como su vagina palpita de solo pensar en cómo Érica le aria el amor, de cómo Érica la tocaría.

-mmm- se le escapa los gemidos traidores, de la batalla interna de Callie, quien no sabe qué hacer, si salir de una vez por todas, de ese cuarto o de dejarse llevar una vez más por el deseo incontrolable que está sintiendo.

Érica aprovecha estos segundos para presionar con más firmeza sus pechos en la espalada de Callie, mientras una de sus manos viajan lentamente hasta el centro de la latina, para acariciarlo sobre la ropa, provocando otro rosario de gemidos, que le dan vía libre para hacer girar a Callie y acallarlos con un beso apasionado, dejándolas sin aire.

-vamos preciosa, déjate llevar- le susurra tras dejar que sus pulmones tomen un poco de aire, mientras la besa en el cuello- perdamos un poco el control…

Callie se deja hacer, por unos minutos, solo reaccionan sus manos, quienes empujan a Érica hacia la cama, quitándole desesperadamente la bata blanca, para después seguir con el resto de su ropa, dejando a Érica solo con su ropa interior.

Érica, comienza a quitarle también su ropa, estaban tan concentrada en lo que hacían que no se dan cuenta de que la puerta se abre dejando paso a un sorprendido Alex, quien no puede creer lo que ve.

-lo siento, lo siento- dice con una sonrisa en el rostro mientras cierra la puerta tras de él.

-¿viste quien fue?- pregunta una alarmada Érica.

-si- mirando como su chica se levanta de la cama y comienza a vestirse de manera apresurada- era Alex Karev

-¡Dios! eso es sinónimo de que al terminar el turno- viendo que quedaban 15" para que termine- todo el hospital lo sabrá-

-Cariño, no te preocupes, tarde o temprano lo iban a saber- la consuela mientras trata de acariciar alguna parte del cuerpo perfecto de Érica- era una cosa de tiempo que suceda.

-¿Por qué sacaste el seguro?- deteniendo su frenética búsqueda de ropa- ya habías pensado que sucediera ¿cierto?- pasando sus manos por su cabello.

-¿Cómo?- sentándose en la cama, sin poder creer las palabras que acababa de escuchar

-¡lo que escuchaste! no te hagas la sorda ¡¿lo tenias todo planeado?! por eso me trajiste hoy aquí… sabías como terminaríamos, ¿sabes lo que has hecho? ¿sabes acaso en que posición me pones?- la mira con furia contenida- ¡cuántas veces tengo que decirte que no quiero ventilar mi intimidad con nadie!-

-¿pero qué dices? ¿crees que yo tengo la culpa? ¡tú me impediste que saliera! ¡tú no me dejaste salir! no me culpes a mi- comienza ella también a vestirse, todo el deseo que minutos antes sentía se había transformado en hielo… sintió frio.

-realmente no me explico que es lo que me atrajo de ti- la mira con desprecio- eres tan normalita… no me lo explico- con estas palabras y con un cabreo de proporciones sale de la sala de descanso, dejando a una atónita Callie.

Aun le quedan dos horas de guardia, pero ella no mira el reloj, no mira por donde va, solo repite una y otra vez las últimas palabras de Érica, no quiere llorar, no quiere que le hablen, no quiere que la miren, se siente tan dolida, tan rota, tan ingenua.

-ups… lo sient- escucha una lejana voz cantarina.

-¿Por qué no te fijas por donde caminas?- de malos modos, sin fijarse siquiera de quien se trata.

-¡hey! ¡a mí no me hables así que no soy el Doctor Parker!-

-yo hablo como quiero…- girándose al fin para ver el molesto rostro de la nueva pediatra.

-creo que a pesar de todo él tenia razón cuando me dijo que usted era una arrogante y prepotente-

-¿Qué ha dicho? ¡¿Cómo se atreve hablarme así?! ¡usted no me conoce!¡apártese del camino!- tomando rápidamente rumbo a una sala de descanso cercana, donde gracias a dios estaba vacía, así que tras entrar cierra la puerta con seguro y rompe en llanto.

-¿Qué se cree?- murmura una enojadísima Arizona, mientras revisa por última vez el historial de uno de sus pacientes, antes de darle el alta.

-¿Qué pasa mujer? ¿Por qué ese cabreo?- le pregunta una coqueta Érica, quien había sido llamada para un 911 justo cuando estaba llegando a su auto para irse a casa, por lo que no había podido irse hasta ahora.

-nada- dice de malos modos, mientras deja fuertemente el historial encima del mostrador.

-no creo que "nada", por que estas de muy mal genio- la mira atentamente

-nada… que no soporto que me griten sin motivo- enfrentándola al fin, ya que todo el tiempo había estado terminando de firmar el alta.

-¿Por qué no mejor…- la mira seductoramente- no nos vamos a Joe's y lo hablamos con unos tragos?- sonriéndole.

-me parece una idea estupenda- echándole una mirada a su reloj de pulsera, y dándose cuenta que su turno termino hace 5"- si quieres adelántate, mientras voy por mis cosas a mi despacho.

-vale- encaminándose a la salida del hospital, siendo observada por un molesto Mark, quien había escuchado y visto toda la conversación entre las dos mujeres.

-si es que lo sabía, Érica… eres una…-

-¿Qué pasa con Érica?- le pregunta curiosa Lexie que llegaba junto a él en ese momento.

-nada… ¿has visto a Callie?- de pronto comenzó a preocuparle la integridad emocional de su amiga.

-no, he estado casi 6 horas con Shepherd en quirófano- mirándolo curiosa.

-mmm… ¿me esperas un segundo? voy a ver si la encuentro- le dice mientras se aleja por el pasillo en busca de su amiga.

-te espero en Joe's-

-vale-

Tras buscarla por toda la planta de cirugía y no encontrarla, Mark desiste de su búsqueda y va a encontrarse con su chica al bar.

-¿la encontraste?- viéndolo llegar a su mesa

-no- le responde preocupado-¿has visto a Érica?- mirando hacia todos lados sin dar con ninguna de las rubias.

-sí, salió hace 10" con Arizona.

-mierda-

-¿Qué pasa?- al verlo tan molesto y preocupado.

-no lo sé…- sin dejar de mirar a su alrededor- pero lo voy averiguar- Lexie solo lo mira, sabe que si es algo referente a Callie, Mark no descansaría hasta saber qué pasaba. Hace mucho que aprendió a no sentir celos de Callie, sabe que es la mejor amiga de Mark, y es una relación tan fuerte, como sana, sabe que Mark no la engañaría… bueno no con Callie, por lo menos.

Arizona y Érica están a un paso de perder le sentido, Érica se negó rotundamente a que Arizona se fuera sola a casa, por lo que ahora ella estaba en un lugar que no conocía, sin un auto ni un taxi cerca, para irse.

-¿crees que te voy a dejar ir en ese estado sola?- le sonríe coqueta mientras se apoyan una en la otra… no se puede decir cuál de las dos esta mas mal- vamos sube.

-no… no creo que sea lo mejor… mi pareja debe estar esperándome en mi departamento- sonríe mientras se abraza mas fuerte al cuerpo junto a ella- y para ser sincera no sé si pueda mantener mi fidelidad estando bajo tu mismo techo.

-¿y quien dice que eso me importe?- la mira seductora, no tiene ganas de estar sola esta noche, y poco y nada sabe de la pareja de Érica, por lo que nada le impide tener una noche de sexo duro.

-me convenciste- robándole un apasionado beso, que las deja sin aire a ambas.

-que difícil te resulto- se burla Arizona, mientras se pega aun mas al cuerpo de Érica.

Entran entre tropezón y tropezón, no prestan atención a nada que no sea el cuerpo junto a ellas, Arizona guía a Érica a su habitación, mientras le arranca la ropa y la lanza de cualquier forma, dejando un reguero de prendas esparcidas por todo su departamento.

(N.A: la primera escena de sexo no será con estas dos rubias… así que tengan un poco de paciencia… ya llegara).

A la mañana siguiente, Érica se despierta con un fuerte dolor de cabeza, no reconoce el lugar donde esta, mira a su alrededor y ve para su satisfacción que un cuerpo igual que ella desnudo yace a su lado, sabe que no tiene que dar explicaciones, ya lo había hecho la noche anterior, por lo que lentamente se levanta, y se dirige al pasillo donde va encontrando su ropa, que está por todo el departamento, no se detiene a mirar nada, solo se viste y se va del lugar.

Minutos más tarde Arizona se despierta, igualmente con un fuerte dolor de cabeza, mira a su alrededor, y se da cuenta de que Érica no está, sonríe para sí, sin duda fue una noche estupenda, y se alegra de que por lo menos no tendrá que echarla del lugar.

-bien Arizona… ahora al baño y al tajo… digo al trabajo- se levanta alegremente para ducharse e ir al hospital.

Callie paso la peor noche de su vida… sin ganas de que la sometan a un interrogatorio, decide no ir a su departamento, y quedarse en el hospital, haciendo turnos extras, por lo que la mañana la recibe en urgencias, con un tráfico importante de heridos, producto de un choque en cadena, los traumas pasan multiplicados, y la verdad es que lo agradece, de esa forma no piensa en su relación y mucho menos en su ruptura, y solo se concentra en hacer su trabajo.

-¿has visto a Callie?- pregunta un preocupado Mark, quien estuvo gran parte de la noche anterior esperando por su amiga en su departamento, y no se fue hasta que Cristina llamo al hospital, preguntando si la habían visto.

-si- le dice la enfermera de turno- está en trauma 3

-gracias- sin mirarla se dirige directamente hacia allí.

-¡ponle 5 mmm gr de morfina!- ordena Callie a la enfermera que la asiste en el caso.

-¡¿Por qué coño pasaste la noche en el hospital?!- la regaña nada más entrar en el trauma.

-¿Mark?- lo mira sorprendida, al ver la preocupación en el rostro de su amigo- ¿tenemos que hablar ahora? ¿no puedes esperar a que termine de atender a este paciente?- lo mira furiosa.

-no te me escapas-

-no lo pienso hacer… solo… solo dame unos minutos, deja que termine de evaluarlo-

- estaré en la sala de descanso del tercer piso pabellón D- la señala con el dedo antes de salir de trauma.

-cualquiera diría que son pareja y que él esta celoso- le comenta una alegre enfermera, a quien Callie no conocía.

-si te escucha su novia, te mata… y me metes en un lio- la mira enojada, haciéndola callar, durante todo el tiempo que Callie permaneció con el paciente.

Al dirigirse a la sala, se tropieza con una alegre Arizona, quien llegaba a su turno en ese momento.

-escúcheme bien Doctora Torres- cambiando por completo su semblante- no le permito que se dirija a mí de esa forma, no soy ninguna niña y menos alguien de su confianza para que usted me trate de esa forma- señalándola todo el tiempo con el dedo, sin dejar que Callie hable, Arizona se marcha al piso de pediatría.

-grr… maldita sea- su genio empeora por momentos

-siéntate- le ordena Mark nada mas entra Callie por la puerta, que él cierra con seguro, y se apoya en ella- ahora me vas a contar todo lo que paso-

-uf!- pasándose las manos por el pelo, mientras ordena sus pensamientos.

-deja de bufar y empieza, que no tengo todo el día- mira su reloj pulsera- en 10" tengo una lipo… así que empieza.

Callie comienza a contarle todo lo ocurrido la noche anterior con Érica, y la discusión que tuvo después con Arizona…