bueno, como escribí en un principio, esta historia es una locura XD ... es una combinación entre lo que les ocurre en el bosque tras el accidente y lo que ocurre en el pasado, digamos como flashes.
el capitulo anterior, es como se conocen Arizona y Callie, y cual fue su primera discusión ademas de mostrar como es la relación entre Érica y Callie... los capítulos van hacer mas o menos en ese orden... ô.ô... por lo menos los 4 primeros... ya en el 5° sera mas continua.
gracias otra vez por sus comentarios.
Al dirigirse a la sala, se tropieza con una alegre Arizona, quien llegaba a su turno en ese momento.
-escúcheme bien Doctora Torres- cambiando por completo su semblante- no le permito que se dirija a mí de esa forma, no soy ninguna niña y menos alguien de su confianza para que usted me trate de esa forma- señalándola todo el tiempo con el dedo, sin dejar que Callie hable, Arizona se marcha al piso de pediatría.
-grr… maldita sea- su genio empeora por momentos
-siéntate- le ordena Mark nada mas entra Callie por la puerta, que él cierra con seguro, y se apoya en ella- ahora me vas a contar todo lo que paso-
-uf!- pasándose las manos por el pelo, mientras ordena sus pensamientos.
-deja de bufar y empieza, que no tengo todo el día- mira su reloj pulsera- en 10" tengo una lipo… así que empieza.
Callie comienza a contarle todo lo ocurrido la noche anterior con Érica, y la discusión que tuvo después con Arizona…
Capitulo III
(en la actualidad)
Las cosas se están saliendo de control, no hay forma de saber a ciencia cierta cuando los encontraran, llevan un día más en el bosque, después de que Callie lograra controlar la infección del brazo de Derek, aun no hay forma de saber cómo los encontraran, no quieren perder a nadie más, no quieren perder a ninguno mas, el más grave es Mark y de muy cerca esta Arizona con su pierna y Derek con su brazo.
¿Quién dijo que sobrevivir a un accidente de avión sería fácil? pero todos dan lo mejor de sí para poder encontrar la manera de sobrevivir, todos juntos.
-Callie por favor, mírame la pierna, no la siento… eso no es bueno- le suplica Arizona.
-lo sé, tranquila, no dejare que la pierdas… te lo prometo- la mira directamente a los ojos.
Cada vez mirar a Callie a los ojos se le está haciendo más difícil, es hermosa, y lo peor es que no lo sabe, no tiene ni idea del efecto que causa a los demás.
-afírmala un momento, debo cambiarte el vendaje, no podemos correr riesgos, debo hacerte curaciones cada 4 hrs.- le habla, sabe que así la distrae, a pesar de que sea de su propia fractura, lo mejor es distraer al paciente, y en este caso Arizona es el paciente, si alguien le hubiera dicho que Arizona Robbins iba a estar junto a ella en un accidente de avión y de que iba a terminar pasando bastante tiempo juntas, no lo hubiera creído, ni se hubiera subido a ese avión con tal de no verla. Pero aquí estaban, ambas limpiando la pierna de una para poder mantenerla en su sitio, y pasando el tiempo juntas.
-¿Qué pasa Callie? ¿es mi pierna? ¿está peor de lo que creías? ¿es eso? ¿estás bien?-
-a ver, primero, tu pierna está bien… bueno si descontamos que tiene un 60% más de probabilidades de contraer una infección, lo está- trata de tranquilizarla al ver los nervios que tiene- segundo, estoy bien, solo me acordaba de cómo nos conocimos, y como no nos toleramos después de tus comentarios asía mi persona- sonríe al recordar las pequeñas disputas que tenían cada dos por tres en los pasillos del hospital, solo se entendían en quirófano, eran un gran equipo, no necesitaban hablar para saber qué era lo que necesitaban.
-jajajaja es verdad, dábamos pena, vaya par de estúpidas peleándose por los pasillos… no sabíamos que había una persona dentro de nosotras ¿verdad?- la mira enternecida
-verdad, pero uf los de malos ratos que me hiciste pasar… ya me los cobrare yo- señalándola con el dedo tras terminar de limpiarle la pierna y de vendársela.
-y cuéntame, Callie ¿hay alguien quien te este esperando?- trata de disimular mientras toma una ramita que había a su lado
- la verdad es que si, hay una persona que puede estarme esperando, pero antes de subir al avión nos peleamos, no sé si este aun allí- le responde mirando nostálgica hacia el cielo estrellado, recordando a Érica, pensando en que estaría haciendo ahora.
Para Arizona fue como un látigo a su corazón, las tripas se le revolvieron y por un segundo su visión se torno roja, no había querido preguntar… no debió preguntar, el dolor repentino que la sacudió fue tremendo, a tal punto que tuvo que tomar aire varias veces antes de escuchar lo que Callie le estaba contando, aun que inmediatamente después de escuchar la historia de Callie se dio cuenta de su error.
-así que decidimos comprometernos hace 6 meses, Érica y yo nos amamos, y pensar que después de lo de O'Malley creí que no volvería a enamorarme, pero ya me vez… me urge volver… necesito abrazar a mi novia- termina de contarle con su sonrisa mas encantadora.
Arizona tiene que hacer tripas corazón, debe encontrar la manera de que su decepción y su rabia no sean vistas ni sentidas por Callie, no quiere saber más, pero su maldita boca la traiciona.
-¿en serio? ¡en hora buena!- con su sonrisa más hermosa- ¿Cómo es eso de Érica? no sabía yo que fueras de mi bando chica…¿Dónde has estado todo este tiempo? seguro que esa tal Érica fue la que te escondió-
-vamos Arizona, tú la conoces- le dice divertida por la cara que se le queda.
-no conozco a ninguna Érica- tratando de hacer memoria, para saber a quién tenía que matar nada más volver.
-Arizona, es Hans, Érica Hans la especialista en Cirugía Cardiovascular, la profesora que no quiere ser profesora de Cristina- sonríe más divertida aun pues Arizona se ha puesto de todos los colores y mira a su alrededor, topándose con la mirada de Mark, quien al igual que todos los que allí se encontraban, había escuchado toda la conversación, todos tenían esa sonrisa burlona en los labios menos Mark.
-¿no lo sabías Arizona?- le pregunta muy serio, mirándola directo a los ojos-¿no sabías que eran pareja?
-no, no tenía ni idea de que fueran pareja- ahora mira a los demás quienes siguen con esa mirada y sonrisa burlona
-lo que pasa es que me sorprende, por eso quisiera saber ¿Por qué esas risas?-
-por tu cara, de asustada… es como si temieras algo- le dice tan sarcástica como siempre Cristina.
-Ho vamos, déjenla tranquila… ha sido un fuerte impacto ¿verdad Arizona?- los frena Mark
-¿y eso? no sabía que te gustara la Dra. Robbins, Mark- sorprendido de la interrupción de su amigo, no es común en él, que defienda a una persona con que se supone apenas habla.
-cosa mía Derek Shepherd, no te metas-
-de esto era lo que me querías hablar ¿cierto?- le murmura Arizona, nada más ver que todos están más concentrados en reírse de ellos que de escuchar lo que decían
-si, Callie está comprometida con Érica, y si, esto fue lo que me molesto, no sabía de tu ignorancia en la relación, en todo momento pensé que lo hacías para dañar a Torres… mis disculpas por todo lo que te hice pasar, debo admitir que estaba en un error- le responde también en susurros.
-no te preocupes, creo que yo hubiese sido igual o peor que tú si me entero de algo así- tomándole la mano, le demuestra que ella no siente nada contra él al contrario.- ahora, no entiendo como Érica es capaz de traicionar los sentimientos de Callie, sabiendo por lo que ha pasado, sabiendo cómo es… realmente me molesta, y me duele saber que yo fui la causante, solo yo soy la responsable-
-de eso nada… a mi jamás me ha gustado Érica para Callie, es fría, calculadora… jamás la consiente, y no quería hacer su relación publica, es como si en todo momento quisiera esconderla, que nadie se entere, han tenido muchos problemas por eso, Callie quería contarlo, pero no lo pudo hacer, las discusiones fueron evidentes, y un día en una de sus tantas reconciliaciones estaban en la sala de descanso, y las encontró Alex… entenderás que en cuanto el salió de la sala, el hospital por completo se entero de lo que había entre las dos, por eso el compromiso, y a pesar de eso… siguen discutiendo… yo no les veo futuro, por mucho que Torres quiera a Érica, no durara, por que solo es un pilar, donde debería haber dos… espero y no logren casarse, que Hans se haya ido y que mi chica encuentre a alguien que de verdad la valore, no por lo que tenga sino por lo que es-
-la quieres mucho ¿cierto?- lo mira entre divertida y enternecida por las palabras de un hombre, que hace muy poco no toleraba
-eso es cosa mía Robbins- levantando un poco la voz haciendo que los demás se callaran y los miraran.
-ya empezamos- murmura Callie, eran sabidos las rencillas de ese par, aun que en esta ocasión todos se quedaron sorprendidos cuando Arizona se comienza a reír, y Mark la sigue, es una risa casi incontrolable, cuando se dan cuenta de la cara que tienen todos los demás, quienes sin saber el motivo de la risa se ríen igual.
De pronto un aullido los calla, se escuchan gruñidos y ruidos, muy cerca de donde ellos están, Callie y Cristina se levantan rápidamente, ambas se arman con lo primero que encuentran, que no son más que palos y ramas que tenían para avivar el fuego, observan detenidamente a su alrededor, tratando de ver en la oscuridad que los envuelve, solo cuentan con la precaria luz que les proporciona la fogata.
-no se alejen, creo que están detrás de esos matorrales- les señala Derek, quien trata de incorporarse, es el único hombre que se encuentra con suficientes fuerzas para poder ponerse de pie, pero Meredith lo detiene, y lo obliga a tenderse nuevamente.
-no…tú no puedes hacer nada Derek, quédate donde estas… por favor- le suplica, mientras ella se pone de pie y va junto a las chicas, con la que se alejan un poco de la seguridad de la luz de las llamas.
Al avanzar por los matorrales y arboles que se encontraban en su camino, se encuentran de lleno con la horrible visión de lo que producía tanto alboroto por las bestias que allí se encontraban, una jauría de 4 lobos se encontraban peleando y desgarrando los cuerpos de sus compañeros muertos, la sangre, el olor, la visión de verlos en esas condiciones, provocaron que todos sus miedos y terrores se fueran al fondo de su mente, dejando el enojo, la frustración, la desesperación y la estupidez, para enfrentarse contra estas bestias hambrientas, que desgarraban y se engullían a Lexie, Jackson y Aprille.
-¡Largaos! ¡déjenlos!- trataba desesperadamente Meredith, amenazándolos con un palo, para apartar a un enorme lobo que estaba sobre Lexie.
-¡fuera! ¡uch, uch, uch!- le gritaba Cristina a otro que estaba sobre Aprille
- así no se hace, deben tener cuidado de que no las ataquen a ustedes, pero esto… y que me perdonen todos los amantes de animales, pero es la única forma de separar a una bestia como estas de su comida- las mira de reojo, asegurándose de que observan atentamente lo que ella está a punto de hacer- ¡lo siento, lo siento!- gritaba cada vez que le daba un fuerte golpe al lobo que estaba sobre Jackson.
-¡¿pero qué dices?! ¡se están comiendo a nuestros amigos!- la recrimina Cristina
-¡lo sé! pero a pesar de que me duele ver lo que hacen…- otro golpe- es su naturaleza, son ellos o nosotros…- golpea mas fuerte- y aun que es horrible…-repite el último golpe- nuestros amigos, y nosotras mismas somos su alimento…-tomando impulso, y con todas sus fuerzas, golpea al lobo dejándolo medio atontado- ¡lo siento!- al terminar de separar al lobo de Jackson- vamos, vamos… debemos darnos prisa… la única forma era esa, debes demostrar que eres más fuerte… tengan cuidado- les decía, mientras tomaba de una mano a Jackson y lo empujaba hacia ella, para tratar de llevarlo al campamento, así podrían protegerlo… o intentar hacerlo.
Un grito de Arizona, las alerta del peligro en que se encuentran sus otros compañeros, Meredith sin dudarlo hecho a correr, pensando en que los habían dejado solos, y que posiblemente no podrían defenderse, Cristina y Callie hacen lo mismo, deben dejar a Lexie, Aprille y Jackson donde estaban, su prioridad ahora eran sus compañeros que aun estaban vivos.
Al llegar al campamento, se dan cuenta del peligro en que estaban Derek, Arizona y Mark están. Derek esta con un palo entre Mark y un lobo gris, y se mueve y sacude, todo lo que puede, pero Arizona no puede moverse y otro lobo está acercándose a ella de manera rápida, sus buenos reflejos y el palo que Derek le lanzo minutos antes, son los que hasta ahora la han mantenido con vida, pero no resistirá mucho, y Derek a pesar de que da lo mejor de sí, su herida y la falta de comida y de sueño lo tienen débil, por lo que tampoco resistirá.
Callie se abalanza con el palo con que golpeo al otro lobo, sobre el que está atacando a Arizona, mientras Cristina y Meredith corren en ayuda de Derek y Mark. Siguiendo el consejo de Callie, Cristina golpea fuertemente en la cabeza al lobo, logrando que este huyera medio atontado, mientras que Meredith se acerca rápidamente a Mark, para revisar sus constantes y si había sufrido algún daño.
-Gracias- le dice Arizona a Callie, mirándola a los ojos, para demostrarle que es de corazón.
-Por poco y nos matan a nosotros ¿en que estaban pensando?- les recrimina un Derek muy cabreado, ya que se siente inútil, al no poder ayudar en una situación así, su orgullo de hombre y su ego de macho están heridos, y no encuentra otra forma para desquitarse que no sea la de ofender a las que recién le han salvado la vida.
-si no te has dado cuenta, lo que producen esos ruidos son una manada de lobos que en este preciso momento, se están comiendo a nuestros amigos, entre ellos tu cuñada Lexie- con toda la ironía y el sarcasmos que podía tener- hermana de Meredith… si es que te acuerdas ¿verdad? además te acabo de salvar la vida, deberías por lo menos dar las gracias, como lo hizo Arizona-
-¿las gracias? ¿Por qué? si lo único que han hecho es largarse, saben que aduras penas podíamos protegernos… y ustedes se largan así no mas como si no les importáramos- sin dar su brazo a torcer… testarudo y orgulloso siempre
-¡uf! contigo no se puede dialogar cuando te pones así- son las únicas palabras que le dedica Meredith, molesta con la actitud que había tomado Derek
-¿Qué? ¿no revisas mi brazo?- extendiéndoselo para que se lo vea, ya que le dolía por el esfuerzo que había hecho al utilizar la vara, para defender a Mark
-que te lo revise otra, hasta que no le pidas disculpas y le agradezcas ha Cristina que te haya salvado la vida- dándose media vuelta se va ver como esta Arizona, dejando a un Derek mas cabreado de lo que estaba ya.
-vaya carácter tienes- le susurra Callie, con una sonrisa burlona en la cara, nada más tenerla a su lado.
-cállate- fue lo único que logro obtener de una aun mas cabreada Meredith.
-y yo que pensaba que Derek era el más chulito cuando se enojaba- se burla Mark de la situación- la horma de tu zapato amigo mío, encontraste tu montaña-
-jajajaja- lo único que puede hacer Arizona, al ver la cara de todos tras las palabras de un más que divertido Mark.
Los lobos, los rondan, rodean el perímetro de la luz que les proporciona la fogata, todos se agrupan de espaldas al avión, bajo la ventanilla de la cabina, donde se encuentra un débil Peter, no le han querido decir que lo más probable es que quede cuadripléjico, por las lesiones que tiene en la espalda.
A los más débiles los dejaron en el centro, se turnan de a dos para vigilar, mientras los otros duermen, Cristina y Callie no concilian el sueño, por lo que no despiertan a nadie, y son las encargadas de cuidarlos.
los días siguen pasando, y han tenido más ataques, pero por la templanza y la fuerza de Callie y Cristina ninguno ha sufrido daños, hasta el momento. Derek, Mark y Arizona no han tenido complicaciones con sus heridas, por lo que en estos momentos a lo que más temen es a los lobos, quienes los han atacado constantemente durante las noches, carecen además de alimento, por lo que cada día que pasa pierden fuerzas. han intentado ir en busca de peces al rio que hay cerca, también traer un poco de agua, pero cada vez que lo intentan los lobos se acercan al grupo que queda en el campamento improvisado, o a ellas mismas, por lo que no han podido conseguir nada más que un par de litros de agua y solo el sueño de una buena pesca…
