-aun no... dios no veo nada ¡succión!-tratando de dar con lo que provoca la hemorragia- no, no, no, no, no, noo- mira con preocupación a Jackson- esta junto a la Aorta-

-lo harás- tratando de darle confianza, aun que ni el mismo sabe que pensar, tiene las manos firmes y esta atento a todo lo que Cristina necesite, mientras ruega que Cristina logre salvar la vida de uno de los hombres que mas respeta.

-¡lo sé!- lo mira decidida- quería que fuera fácil... no la operación mas difícil del mundo- mira todo lo que ha hecho, repasa paso a paso su procedimiento, levanta la vista- no se que hacer- Jackson no sabe que decir a eso.

Capitulo V

(en la actualidad)

A pesar de los intentos de ataque constantes de los lobos, y de la poca comida y de las heridas de Peter, Mark, Derek y Arizona aun siguen todos vivos, débiles pero vivos.

-necesitamos agua- le susurra una cansada y sedienta Cristina a una igualmente cansada y sedienta Callie- las heridas pueden infectarse en cualquier momento Callie, y no tenemos forma de combatirlas, si ni siquiera tenemos defensa en nuestro sistema circulatorio… nuestros esfuerzos no servirán de nada si no les traemos aun que sea un poco de agua-

ambas están un poco alejadas del resto, ya que no pueden hablar de esto frente a los demás, por lo débiles que están… mejor que no se enteren de lo mal que ya están… no pueden preocuparles más.

-lo sé… estoy preocupada por las heridas de los chicos, en este momento el que mas me preocupa es Peter… esta a un paso de una _ y no podremos hacer nada, veamos que podemos reunir para traer un poco de agua y si tenemos suerte unos peces también… debemos ver quien se puede quedar a cargo… no puedo ir yo sola alguien tendrá que acompañarme… creo que Meredith debería venir conmigo… tú tienes más fuerza que ella para proteger a los que quedan aquí-

-¿Por qué no voy yo con Meredith?-

-por que tú no has ido jamás de campamento… por lo menos yo tengo un poco de conocimientos de pesca… ¿los tienes tu?

-no- le responde una débil cristina

-ni se te ocurra dormirte Cristina… acuérdate que solo contaran contigo para protegerlos- le suplica, mientras que con cara de extremo esfuerzo se levanta de donde está y va hacia Meredith para que la acompañe.

Arizona las ve conversar desde donde ella esta, sabe que están planeando hacer algo estúpido o arriesgado, al ver como Cristina se desanima y Callie se levanta con una mirada de esas que reflejan al reto, miedo y perseverancia, se da cuenta que será ella la que haga la estupidez que han planeado.

-¿Dónde vas?- la detiene cuando pasa frente a ella- ¿Qué vas hacer Callie?

-necesitamos agua y si es posible comida- se suelta débilmente del débil agarre de Arizona- iré por ello, y Meredith vendrá conmigo… no te preocupes, Cristina se quedara para protegeros- alejándose de Arizona, para llegar donde esta Meredith.

-¡no vayas!- se desespera Arizona, sabe que Callie está débil, y que apenas ha dormido, protegiendo a todos, junto a Cristina y a Meredith, ninguna de ellas está en condiciones de ir a un río- ¡por favor Callie no vayas!- le grita más fuerte, logrando que Mark y Derek se despabilen… ambos están igualmente débiles, pero ambos son capaces de apreciar la desesperación en los llamados de suplica de Arizona-

-¿Qué pasa rubia?- le susurra Mark

-Callie se va al río con Meredith, a buscar agua y a pescar… no pueden ir… ambas están demasiado débiles y por lo que se escucha desde aquí, el rio es demasiado correntoso… no pueden ir- le susurra desesperada, antes de perder el conocimiento por el esfuerzo

-¿Qué?- un preocupado Derek trata de levantarse, sabe que Meredith está débil, y que los lobos están demasiado cerca- Meredith… tu no vas

-creo que no nos queda otra opción Derek… Callie no puede ir sola… y yo aquí no podre ayudar mucho para protegeros… se quedara Cristina… no te preocupes- trata de calmarlo.

-por favor… por favor- le suplica un derrotado Derek… jamás en toda su vida se ha sentido tan inútil y débil que en estos momentos.

-no te preocupes Derek… no nos pasara nada… tranquilos todos… iremos por máximo de una hora, todos tienen reloj estén atentos…. volveremos lo antes posible… pero necesitamos el agua… y yo sola no podre… y no puedo dejarlos desprotegidos… Cristina es la más fuerte, ella los protegerá… por favor confiad en mi…Derek te juro que a Meredith no le pasara nada…- con estas palabras y con un tarro de_ que llevaban en el avión mas una mochila en la espalda toma rumbo al rio, seguida de cerca de Meredith, quien lleva lo mismo, más un par de varas, para que las ayude a protegerse.

No tardaron mucho en encontrar el río, por el camino no divisaron a los lobos, ni sintieron su presencia, por lo que no tuvieron problemas en limpiar los tarros y llenarlos de agua.

-creo que si me meto al río podre pescar algo- le dice una no muy convencida Callie a Meredith, quien ya saciada la sed está atenta a todo lo que pasa a su alrededor.

-de acuerdo, yo vigilo- tomando firmemente su vara- pero Callie…- se gira al mirarla, mientras Callie entra al río

-dime- deteniendo su avance

-ten cuidado-

-no te preocupes, no avanzare mas de donde ya estoy.

el río es correntozo, pero no por donde ellas están, ya que pueden divisar que un poco más arriba, ahí una cascada, por lo que no hay mucha corriente. El río no es muy ancho, y no esta tan lejos de donde ellos están.

-¿sabes?- comienza hablar para tranquilizarse Meredith, mientras vigila los arbustos cercanos- siempre he querido saber de tu cambio de banda…por favor Callie no te ofendas, pero siempre e tenido esa curiosidad… después de George, no tuviste ninguna relación seria con otro hombre y bueno… me preguntaba ¿el por qué de tu decisión?

-no fue por desquite… si eso es lo que me preguntas- detuvo su busca de peces para mirar a su compañera- solo sucedió… sabes que lo amaba, el era… lo era todo para mi…pero lo que me hizo, y como lo hizo…y con quien lo hizo… me destrozo- vuelve su atención al río, en busca de peces- lo que te trato de decir, es que… no creo que pueda confiar en otro hombre… de la forma en que confíen en él- algo roza la pierna de Callie, esta se da cuenta de que es un pez… y de los grandes, pone toda su concentración y energía para atraparlo… la fortuna, la desesperación y sus deseos de sobrevivir hacen que lo atrape en el primer intento, en el mismo impulso lo lanza a la orilla, donde por acto reflejo Meredith lo golpea con su vara, impidiendo así que vuelva al río.

-¡sí!- grita con entusiasmo Meredith, al mismo tiempo que ve como otro pez del mismo tamaño o más grande pasa frente a sus ojos, reaccionando de la misma manera- ¡eres grandiosa Callie!- tras ver como un tercer pez llega a la orilla, seguido por la misma Callie quien es en esta ocasión la que golpea al pez.

-gracias- mirando jubilosa su pesca- ahora debemos volver… deben estar preocupados, creo que hemos tardado más de lo que les dijimos- llena de satisfacción por su logro.

-creo que si- agachándose y abriendo su mochila donde coloca a dos de los tres peces, ya que eran demasiado grandes para que entren todos.

(mientras tanto en el campamento)

-se están tardando demasiado- dice un preocupado Derek

-si… es mucho el tiempo que ha pasado…- responde una nerviosa Arizona, quien no deja de mirar por donde se fueron las chicas.

-voy a buscarlas- se trata de parar Derek

-no muevas ni un musculo… Macizo- le detiene una de pronto enérgica Cristina- están bien… de lo contrario ya estaríamos escuchando sus gritos, y sinceramente no creo que nuestra Meredith este en estos momentos en peligro, así que quédate donde estas.

- es mi mujer- la mira desafiante

-y es mi persona- lo mira orgullosa- así que hazme el favor de no cometer ninguna imprudencia… que no quiero que sufra por tu culpa Macizo-

-pero… pero-

-pero nada Derek… sabes que volverá… siempre lo hace… así que tranquilízate… y tu también Arizona… pareces como una novia histérica… y por lo que se Callie no es tu novia, sino que tu amiga… así que cálmense… y confiemos que volverán pronto.

mientras en el río

-démonos prisa Mer- acelerando sus movimientos, mientras guarda el tercer pez en su mochila- pronto oscurecerá… y no podemos quedarnos más… apura- comenzando a preocuparse por la caída de la noche… y extrañándose de la ausencia de los lobos, sabe que en cualquier momento pueden aparecer, y rogando a todos los dioses que le den una tregua… para poder llegar bien al campamento, con su carga de agua y alimento.

-vamos- levantándose con esfuerzo, y llevándose el tarro de agua, seguida de cerca por Callie.

de repente escuchan un aullido, muy cerca de donde ellas están, ambas se tensan, y aceleran la marcha, tratando de no hacer demasiado ruido.

-no te detengas Mer… por lo que más amas… no te detengas, ya nos falta poco- ocupando sus últimas energías para poder avanzar los últimos metros que las separan de la precaria seguridad del campamento.

no les falta mucho, pero sienten que las observan, que las acechan, y tratan de acelerar al máximo su marcha, pero el camino es irregular, y si aceleran mucho el paso, pierden valiosas gotas de agua, por lo que no pueden correr.

-creo que debemos pedir ayuda… ya puedo ver el avión, cristina puede venir ayudarnos- dice una desesperada Meredith

-sí creo que tienes la razón-mirando sobre su hombro logra divisar una sombra muy cerca de ellas- ¡Ayudaa! ¡Cristinaaa!-

En el campamento, todos se alarman al escuchar los gritos de Callie, se siente que están cerca, además de escuchar los aullidos de lobos… todos posan sus ojos en la dirección de los gritos, mientras Cristina corre con su vara, hacia allí.

-¡ya voy aguanten un poco!- mientras corre en su ayuda

-apúrate, apúrate, apúrate… deprisa Cristina… por lo que más quieras apúrate- escuchan como Meredith apresura a Cristina.

al llegar donde ellas, logra ahuyentar al primer lobo que se atreve a atacar, rápidamente se coloca tras Meredith vigilando que nadie la ataque… este lapso de tiempo lo aprovechan Callie y Meredith para llegar al campamento, dejar su carga y volver a ayudarla, para así las tres regresar sanas y salvas al resguardo de la fogata, que siempre mantienen encendida.

-¿estás bien? ¿estás bien?- le pregunta una histérica Arizona a una muy orgullosa de sí misma Callie.

-mejor que nunca- con la más hermosa de sus sonrisas.

Derek no necesito preguntar, solo atino a abrazar a Meredith, cuando ella se acerco a él para asegurarse de que estaba bien.

-estoy bien… estamos bien… tranquilo- lo reconforta mientras es casi, casi estrangulada por un aliviado Derek.

-¿Por qué tardaron tanto?- pregunta un también aliviado Mark, quien no deja de ver a Callie.

-pensamos que algo les pudo haber pasado- les dice desde la cabina Peter.

-por poco y no lo contamos Pet- le dice Meredith- nos tomo un poco más de lo previsto, pero el esfuerzo valió la pena-

-eso espero, por que ya no tengo energías, por la corrida que me hicieron dar- les dice una agotada Cristina

-¿Qué las atraso?- le pregunta Arizona

-esto- responde Callie encontrándoles su cargamento- trajimos suficiente para todos.

todos se emocionaron, ninguno fue capaz de hablar, solo podían mirar agradecidos a Callie y a Meredith, quienes no paraban de sonreír… orgullosas de su logro.

-trae- estira sus manos Arizona, hacia Callie, quien aun sostenía uno de los pescados- hay que limpiarlos para poder cocinarlos.

-traeré el cuchillo de Jackson, creo que lo vi por aquí- dice Cristina, mientras revisa uno de los bolsos.

-yo traeré uno de los tubos de muestras, para que puedan tomar un poco de agua, mientras busco algunas ramitas para insertar los peces al fuego- dice Meredith alejándose de Derek

jamás pensaron que podrían comer un pescado tan delicioso en su vida, fue energía para todos, nadie hablo, nadie protesto, nadie se preocupo por el accidente, por las heridas o por los lobos, por unos minutos, todos pensaron que estaban frente a la vieja caravana de Derek, comiendo una barbacoa, en una noche tranquila de verano.

Pero lo bueno siempre termina, y lo malo les pega de la peor manera, mientras disfrutaban del pescado, ninguno presta atención a su alrededor, están demasiados concentrados en comer como para preocuparse de la amenaza latente de los lobos, quienes se acercan de manera sigilosa hacia donde están. El más alejado es Mark quien está comiendo su parte de manera descuidada y al no poder moverse de manera segura lo dejaron cerca del avión, recostado en la hierba, mientras los demás estaban frente al fuego… Peter no ha probado apenas bocado, esta demasiado débil, incluso para hablar, la pérdida de sangre y la postura en la que está dentro de esa cabina, no lo hacen consciente del peligro que asecha a un descuidado Mark.

-creo que en mi vida he probado un pescado tan delicioso- les asegura una ya satisfecha Arizona, quien está apoyada en uno de los bolsos, no quiso quedarse apoyada en el avión, por lo que la movieron un poco, para que cambia de posición.

-100% de acuerdo contigo Rubia- le dice un alegre Mark, después de tragar su ultimo bocado.

-creo que ahora será buena idea de que dur…-

-¡haa! ¡sáquenlo, sáquenlo!- la interrumpe un desesperado Mark, quien siente como los colmillos de un enorme lobo marrón se clava en su pierna, pero para horror de todos no es el único lobo, salen de todos lados, están rodeados… y lo que es peor… no temen al fuego, y sienten que no son solo los que ellos pueden ver, fuera de la luz de la hoguera sienten la presencia de varios más.

Callie, es la primera en reaccionar, toma una vara y la lanza contra la cabeza del lobo que está atacando a Mark, dándole un fuerte golpe, pero sin lograr que soltara a su amigo, desesperada se levanta y toma otra vara, corre hacia Mark, pero no puede llegar ya que un lobo pardo se interpone en su camino y la mira amenazante.

Derek se levanta, con dificultad, apoyándose en la vara que estaba junto a él, con toda la fuerza que tiene golpea al lobo que amenaza a Callie dándole vía libre para que llegue hacia donde esta Mark, mientras Meredith y Cristina ya levantadas y armadas con varas se defienden y defienden a una débil Arizona, quien también armada, mantiene a raya a los lobos que se le acercan, cada vez en un punto diferente, y casi sin tregua.

Callie logra llegar donde está su amigo, golpea con fuerza en la cabeza al lobo, el que se separa de Mark, de manera desorientada, lapso que Callie aprovecha para tomar de la mano a Mark, y arrastrarlo de cualquier manera hacia donde esta Arizona, de esta forma puede proteger a los dos más heridos, mientras Meredith y Cristina se preocupan de proteger a Derek...